
9
¿algún día llegará mi turno para estar a tu lado?
jungkook lo miró dudoso, como si no supiera qué responder.
y taehyung comenzaba a divertirse.
—no lo pienses tanto, estaba-
—seguirás viéndote guapo.
y volvió a enfocarse en el plato de kimbap, comiendo tranquilo.
lucían como dos buenos amigos, pasando un buen rato comiendo juntos, bromeando tal vez, pero siendo ellos mismos, sí, así parecían.
pero el corazón de jungkook se había encogido un poco, le dolió, y sentía que esta vez era por algo totalmente estúpido. a taehyung siempre le había gustado bromear así, solo que... había pasado un tiempo y la nostalgia seguía, claro que iba a seguir con él, apenas hoy volvían a salir juntos, era todo demasiado sorpresivo.
para un delta como él, todo parecía convertirse en una pequeña herida.
y para este punto, ya tenía bastantes.
taehyung, por otro lado, seguía en lo suyo, sí, al principio le chocó la respuesta, pero no tardó en dejar salir una leve risa, acomodándose en su asiento, viendo atento cómo el pelinegro comía tranquilo.
—pareces un gato comiendo así.
jungkook lo observó, parpadeando sin querer.
—¿por qué?
—tus mordidas son demasiado pequeñas, no nos quedaremos todo el día, debes regresar temprano.
oh.
taehyung se detuvo al caer en cuenta lo que había dicho, pensando bien antes de explicarse mejor, hoy se sentía muy pasivo agresivo con sus palabras, y sabía en lo sensible que su menor se había vuelto.
era molesto pero no podía decir nada.
no ahora.
—hay más alfas y omegas andando, te sentirás incómodo, no quiero eso, jeon. debo cuidarte, ¿no es así? —habló despacio, tratando de hacerle entender al contrario—. debo ser un buen hyung.
crack.
—ya, deja de- de decir eso.
taehyung suspiró, asintiendo.
jungkook siguió comiendo, tratando de tomar más en su boca, tragando algo rápido.
podrían pensar que por el apuro.
pero se sentía ansioso.
se quedaron en silencio durante diez minutos, taehyung había decidido agarrar el teléfono, conversando con alguien, haciendo pequeñas muecas de vez en cuando. jungkook tenía curiosidad pero decidió enfocarse en terminar de comer.
y sin embargo, parecía haber perdido todo el interés del alfa.
—ya terminé, tae.
—ah, sí —terminó de escribir algo y guardó el teléfono, volviendo a mirar al pelinegro—. ya pagué así que vámonos.
como si taehyung estuviera en automático, salió del pequeño local sin decir nada, lo primero que jungkook pensó es que tal vez lo había hecho enojar con algo.
pero nada era seguro.
—¿hay algún problema? —preguntó mientras veía al otro subir al auto, haciendo rápidamente lo mismo.
—claro que no, solo estaba viendo algo.
estabas discutiendo con alguien.
quiso insistir, pero decidió no hacerlo.
taehyung prendió la radio y se le acercó con cuidado, siendo todo muy rápido para jungkook, quien sintió su corazón salirse al ver al castaño tan cerca suyo.
—tienes que ponerte el cinturón, jeon, podrías morir —habló mientras hacía dicha acción, alejándose apenas terminó.
prendió el auto y empezó a manejar.
jungkook se dedicó a mirar por la ventana, queriendo recibir todo el aire posible en realidad, podía oler el aroma a flores que emanaba el mayor, y se sentía extrañamente feliz, porque era tan difícil sentirse así.
pero a la vez era doloroso.
todo estaba ocurriendo de la nada y la presión ahí estaba, pero no podía quejarse, sería estúpido hacerlo.
taehyung solo se estaba comportando como un buen hermano mayor, como antes lo hacía.
y sí, tenía curiosidad de un por qué, pero no quería preguntar.
de repente solo quería que pasaran tiempo juntos, que se arreglen.
que vuelvan a esos tiempos...
mirar los grandes edificios era entretenido, pero muy en el fondo, quería voltear y dedicarse a observar solo el rostro de quien fue su mejor amigo.
tan guapo.
más encima su corazón y la herida no se lo permitían.
el trayecto de vuelta no fue tan diferente a cuando salieron, todo en silencio pero tampoco se sentía incómodo.
taehyung aparcó el auto en el estacionamiento, acercándose de nueva cuenta al contrario, esta vez para quitarle el cinturón, siendo cuidadoso al hacerlo. para jungkook todo se sentía extraño, pero no negaba que la nueva actitud del mayor le agradaba de cierta forma.
ese comportamiento...
le resultaba tan familiar pero a la vez tan raro.
y tal vez era por la canción que sonaba de fondo.
de repente la cercanía sorpresiva.
el ambiente cómodo.
no sabe por qué pero-
—puedes... ¿quieres quedarte conmigo hoy?
no tiene excusas, en realidad.
taehyung iba a alejarse, pero se quedó quieto.
como si estuviera procesando el pedido que jungkook le había hecho. no era un pedido como tal, pero parecía como si le estuviera rogando quedarse.
y era extraño.
era molesto.
—tal vez otro día, jungkook.
crack, crack.
—está bien.
nada estaba bien.
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