044 Vampire Version
Estaba en el columpio del porche. Solo esperaba a que Elena despertara y procesara el hecho de que su vida cambió. Que ahora sería vampiro y que vienen cosas más difíciles de las que no se como ayudarla a afrontarlas. Ni siquiera yo se.
— Estas muy callada.— Stefan se sienta por un lado mío — Jenna está con ella. Trata de calmarla.
— No se que decirle. Así que la evito.— miro al frente — Ni yo lo...— pone su mano en mi pierna, haciendo que haya electricidad por todo mi cuerpo.
— Estoy aquí. Aun te puedo a ayudar a adaptarte. Jamás te dejaré sola.— volteo a verlo y nuestras miradas se impactan
Verlo me recordaba a mis extraños sueños. Supongo que lo son, por que no hay una explicación. No me pueden hacer olvidar cosas. No es posible.
— No soy buena para ti. Mereces más de lo que yo te puedo ofrecer.— me toma del rostro — Todo cambió y yo no se como lidiar con todas las emociones que brotan en mi. Me siento muy confundida.— me aparto y levanto del columpio
— El vampirismo aumenta tus inseguridades. Tus miedos y la fuerza de tus emociones.— explica mientras camino de un lado a otro
— Odio esto. Odio todo esto.— me agito — No seré una dramática. Deje eso atrás.— se me acerca — Ya no me romperé por lo que siento. Debo afrontarlo.— apoya ambas manos en mis hombros
— Tienes que calmarte. Debes permitirte sentir. No ignores tus sentimientos.— acaricia mi rostro y lo veo fijamente — Es lo que mantiene tu humanidad y personalidad intacta.— suelto un suspiro
— ¿Crees que en algún momento apagaré mi humanidad?— se queda en silencio — Que Izzy Sommers va a desaparecer...— baja su mano
— Creo que eres más fuerte que eso. No te rindes y aprendes a vivir con ello. Lo afrontas.— sonrío ligeramente — Apagar tu humanidad es solo esperar lo inevitable. El dolor. No es una salida, es un entierro. Es una sentencia.— suspiro
— Soy responsable de mis actos y eso jamás cambiará. No soy tan débil para dejar de sentir.— retrocedo — Tengo que hacer unas cosas. No dejaré que esto se quede así.— frunce el ceño
— ¿Qué cosas? Elena te necesita.— meneo mi cabeza
— Elena tiene a Jenna y Jeremy. Yo no puedo entrar ahí y sabiendo que le fallé. Por mi culpa ella está ahí. Elena iba a salvarme y Alaric la atacó. Si Meredith jamás le hubiera dado la sangre de Damon, ella...— me interrumpe
—Estaría muerta.— cierro mis labios y nos vemos fijamente — No puedes cambiar el pasado y no es tu responsabilidad.
— Jamás debí de haberme ido de aquí. Si yo hubiera estado, nada de esto estaría pasando.— bajo los escalones — Y lo mejor que hago estos días, es vengarme. Y es exactamente lo que haré.— niega
— Izzy.— me voy a velocidad vampírica y termino en las viejas ruinas Lockwood primero.
No dejaba de pensar en Klaus. Debía sacarlo del cuerpo de Tyler por que lo que había hecho era imperdonable. El era mi amigo y le robé su libertad. Y lo peor es que es su peor enemigo.
— Estas aquí.— escucho a Klaus asomarse en la cueva y bajo el escalón
— Que observador.— me cruzo de brazos y se acerca algo tímido — ¿Qué sabes de tu cuerpo? Esa noche solo salí huyendo cuando me enteré que mi hermana...— me pauso y frunzo el ceño — ¿Sabes algo? — menea su cabeza
— Tienes que preguntarle a Elijah y Rebekah. Probablemente ellos tengan el cuerpo.— asiento — ¿Como te sientes? Seguiste la transición.— tenemos contacto visual
No quería verme vulnerable con el. Ya no confío después de lo que me dijo. El rompió mi corazón.
— Siento que quiero matar a tu hermana. Que me quiero alejar lo más pronto posible de los Mikaelson y seguir con mi vida. Así que entre más rápido hagamos esto. Mejor.— camino a la salida y me interrumpe a velocidad vampírica — No hagamos esto.
— Necesitamos hablar. Estás en una nueva etapa, que es el vampirismo. Necesitas ayuda.— insiste y lo veo fijamente
— Si, pero no de ti. No necesito nada de Klaus Mikaelson, ¿entiendes? — intento irme y me toma del brazo — Déjame en paz.— siento el nudo en la garganta
— Sabes que no puedo.— me suelta — No puedo solo irme y dejarte experimentar esto por tu cuenta. El vampirismo saca las partes más oscuras, y si no sabes controlarlas, te pierdes.— frunzo el ceño
— ¿Ahora te intereso? Por favor.— refiero en burla y suspira — Pusiste muy clara tu posición, Klaus. Yo no soy tu remplazo o tu alumna.
— Intento remediar las cosas. Hago esto por que me importas. Por que se lo difícil que es adaptarse a algo que no conoces. Tú aún no sabes beber sangre de la vena, ¿siquiera has bebido de la bolsa? — me quedo callada
En realidad, no he querido hacerlo. Mi mente aún no procesa que la sangre es el principal sustento fundamental en mi vida. Que debo alimentarme de inocentes o de cosas que repudio por tomar la decisión de vengarme.
— Que te importa. Ya no voy a ceder ante ti. Ya no voy a permitir sentirme insegura contigo. Sacas lo peor de mi.— refiero señalando y noto el dolor en sus ojos castaños — Hubieras tenido los pantalones para afrontar la situación y no solo alejarte. No soy lo que esperas y justamente no soy como Genevieve. Si tanto la extrañas, ve a llorarle a una esquina. Pero no vengas a mis brazos a buscar un remplazo que no soy para nada como ella.— suspira y camino a la salida
— ¿Entonces por que me salvaste?— me freno — Sin mi tu vida hubiera sido mucho más sencilla. Si tú quieres que me aleje, solo dilo. Te prometo que no volverás a verme en tu vida. Y eso es mucho ya que eres inmortal.— volteo a verlo
— Te salve por que si tú morías, Jenna lo hacía. También todos mis amigos. Tú vida no gira a mi alrededor. Tengo suficiente autoestima como para morir por ti.— aclaro con el nudo en la garganta y asiente abatido
— Hay cosas que no entiendes. Cosas que no se como decírtelas. Solo se que no me puedo alejar de ti. Hacerlo es...— lo interrumpo
— Hacerlo es no ser egoísta. Mientras estes conmigo extrañas a otra persona. No es justo para mi. Ya lo dijiste y en el fondo lo sabía. Solo no quise verlo por que me había enamorado de ti.— se sorprende y yo me quedo paralizada
— Izzy...— se me acerca y retrocedo
— No debí enamorarme de ti. Es una condena como todos me lo han dejado en claro. Por esa razón la que se aleja de ti, soy yo.— le paso por lado y me voy a velocidad vampírica
El me tiene confundida. No estoy dispuesta a dejarme rebajar por una imagen que el tiene de mi. Me humilló y me usó. No creo poder solo dejarlo pasar. No después de haber confiado en el y haberme entregado.
Llego a la mansión de los Mikaelson para dar con Rebekah. La haré pagar por lo que le hizo a mi hermana. Va a desear jamás haberme atravesado en su camino.
— Hola.— saludo entrando y azoto la puerta, Rebekah estaba en la sala
— Izzy...— se le va el aliento y alzo mi mano azotándola con magia contra la pared
— ¿Me extrañaste? Yo a ti si.— se levanta del suelo y reviento todos los focos
— Se que estás molesta.— le produzco dolor y suelta un quejido
— ¿Molesta? Mataste a mi hermana.— se cubre los oídos
— Alaric mató a mi hermano. Era lo justo.— se justifica y eso me provoca más molestia
— Manejo mi temperamento.— le rompo el brazo y suelta un quejido — Pero no está funcionando.
— Perdí a mi hermano también. El era la única persona que tenía, a pesar de todo.— siento una punzada en el pecho — Se que no me justifico contigo, pero lo hice por que no iba a permitir que el me persiguiera por la eternidad. He vivido un infierno, Izzy.— me detengo y se deja caer
— Elena era inocente, Rebekah. Ella no tenía por qué pagar los platos rotos de tu madre o tu familia. Le robaste su humanidad. Una vida natural. Le quitaste lo que a ti.— refiero y se levanta — No eres mejor que tú madre.
— No digas eso.— alzo mis brazos sin importancia — No tú. Eres mi amiga. La única.— se le quiebra la voz
— Debiste pensarlo antes de lanzar a mi hermana por un puente...— siento disparos por la espalda y suelto un quejido
— ¡Izzy!— me giro y me disparan una flecha en el pecho — ¡No!— suelto un aliento de agonía y todo se torna oscuro — No, No...— hacen lo mismo con Rebekah, dejando a ambas originales en el suelo
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Narrador omnisciente
— Izzy no contesta el celular. Me preocupa que haya hecho algo estúpido. Iba tras Rebekah.— expresa el vampiro caminando de un lado a otro en la casa de las Gilbert
— Izzy es superpoderosa. Rebekah no le puede hacer daño. Me preocuparía más por la rubia a decir verdad.— aclara Damon mientras bebe — Bien por ilusionar a Elena en algo que no ha pasado en la historia del vampirismo.
— Necesita esperanza, Damon. Ambas están pasando por un momento muy complicado...— lo interrumpe
— Entonces no debiste dejarlas morir.— le reprocha y el castaño alza sus cejas
— No quería que muriera, quería que sacara a Matt primero y lo hice. El envenenamiento de Izzy era muy avanzado y no alcancé a llegar.— aclara
— Y ahora el mundo tiene otro quarterback y una Petrova vampiro.— se queja — Bravo, hermano.
— Decidí algo que lamentaré el resto de mi vida. Trato de arreglarlo.— se ven con tensión y se acerca Jenna
— Si van a estar en esta casa para culparse, mejor váyanse. Lo que Elena menos necesita ahora es escucharlos discutir como dos niños.— los regaña y va sobre la botella
— ¿Dónde está, Izzy?— pregunta Ana — Ella es nueva en el vampirismo y hay muchas brochetas humanas. No podemos solo dejarla a la deriva.
— Iré a buscarla. No atiende a su teléfono y algo me dice que está con cierta vampiro original.— sugiere Stefan y va a la puerta
— ¿Como que está con Rebekah?— pregunta Jenna preocupada — Elena necesita a su hermana.— Stefan se frena
— Y Izzy necesita dejar de culparse por todo lo que pasó.— agrega Ana — Ella siempre se ha hecho responsable por las acciones de los demás. Lo hace desde que es una niña. Ahora que es vampiro, se magnificó.— Damon ve con atención a la castaña
— No puedo creer que en 48 horas mis dos sobrinas se hicieron vampiros. Brindo por mi pésima forma de crianza.— alza el vaso y se lo lleva a la boca — Soy un desastre.
— Haces lo mejor que puedes. Los Mikaelson son la raíz de todos nuestros problemas. Esther acabó con Alaric. Rebekah con Elena y Klaus con Izzy. Son los únicos responsables.— se queja Ana y se sirve alcohol
— Iré por Izzy. Tú encárgate de Elena.— expresa Damon y le da una mirada fría a Stefan
— ¿Como vamos a manejar esto?— cuestiona Jenna con angustia — No puedo.
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El teléfono del híbrido no dejaba de sonar. Todo se había vuelto un caos cuando Alaric le reveló al consejo quienes eran los seres sobrenaturales. Todos eran un blanco para el pueblo. Los secretos fueron las que desenterrados.
— Hola mamá, ¿que paso?.— habla Klaus
— Tyler, gracias a Dios. ¿Estás bien?— expresa su madre desesperada
— Si. ¿Por que? ¿Que ocurre?— pregunta preocupado
— El consejo me arrestó en la mañana. No me digas dónde estás. Entre manos sepa mejor.— sugiere mientras bebe
— Mamá, estoy bien. Relájate.
— No me respondías el teléfono, cariño, Temí que estuvieras con Izzy o Caroline.— el híbrido arruga las cejas
— ¿Por que? ¿Qué le pasó a Izzy?— expresa preocupación
— El consejo la tiene.
— ¿Como que la tienen?— pregunta alterado
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Isobel
Despierto aturdida y atada en una camioneta tipo van. Todo lo recuerdo fue oscuridad y un frío vacío. Uno que no quiero volver a presenciar. Fue tan solitario. Pensé que estaría en el otro lado, pero no había nada ahí.
Observó a mi alrededor y la camioneta lucía como una donde trasladan reos. Intento desatarme pero me sentía débil. Algo quemaba mi piel
— Sogas de verbena.— menciona Caroline y alzo la mirada, noto a Rebekah despertar — Alaric nos delató ante el consejo.— frunzo el ceño
— ¿El consejo? ¿Y que rayos creen que pueden hacernos? — expreso incrédula y veo a Rebekah
— Con todo lo que ha pasado, no he tenido tiempo de verte, ¿como estás?— la noto abatida y me sentía culpable
Ella aún pensaba que Tyler estaba muerto. Odiaba mentirle.
— Estoy bien. Aun me adapto. La que preocupa ahora es Elena.— intento zafarme y escucho patrullas, al parecer cuidaban nuestro camino
— Estamos en medio de un secuestro y ustedes dos se ponen al...— se pausa al sentir como la camioneta de la nada se vuelca haciéndonos golpear contra ella, soltamos un quejido y terminamos boca arriba
— ¿Que rayos pasó?— expresa Rebekah mientras trato de agarrar el conocimiento del gran golpe
— Hay peores conductores que yo. No vuelvan a echármelo en cara.— me quejo algo adolorida, tenía cristal encima y alguien zafa la puerta
— ¿Tyler? — pregunta Caroline perpleja y frunzo el ceño
¿Qué carajos hace Klaus aquí?
— No soy tan fácil de matar.— alardea y se me acerca para romper mi cinturón
— ¿Estás vivo? Estás vivo.— expresa Caroline con lágrimas y el me da la mano para levantarme, me jala y termino en sus brazos
— ¿Qué haces aquí?— me ve fijamente y me aparto de sus brazos — Vamos, Care.— me acerco a ella para romper su cinturón, se pone de pie
— No puedo creerlo. Estas vivo— celebra la rubia y se escuchaban sirenas , a lo lejos miraba a una patrulla acercándose
— Rebekah.— la nombro caminando hacía ella y Klaus me jala deteniéndome
— No hay tiempo.— advierte y frunzo el ceño mientras me lleva con el
— No, no dejaré a...— me quejo y me lleva a velocidad vampírica, nos adentramos en el bosque
— Ella no puede morir. Nada de lo que le hagan le hará daño.— aclara y me detengo
— A mi tampoco, y no por eso deben lastimarnos. Iré de vuelta.— me giro y el me intercepta
— Tú no vas a moverte de aquí.— advierte imponente y elevo mis cejas sorprendida
— ¿Tyler?— pregunta Caroline mientras nos vemos fijamente
— Tú no vas a decirme que hacer. No recibo órdenes de ti ni de nadie.— reprocho y ladea una sonrisa petulante
— ¿Qué está pasando?— pregunta Caroline confundida y volteo a verla — No entiendo nada.
— Explícale, Iz.— encarno una ceja y Caroline va sobre el besándolo, retrocedo incómoda
— Estás vivo. Jamás creí volver a verte.— se separan y Klaus me ve de reojo, me cruzo de brazos
No estaba para nada celosa. Klaus puede besar a quien quiera. No estamos juntos.
— ¿Como es que estás vivo? — cuestiona la rubia y vuelve a besarlo, aparto la mirada
— ¿Saben que? No tengo tiempo ni paciencia para eso.— Caroline se aparta de Tyler — Debo volver. Jenna es vampiro y ahora todos están en peligro.— intento irme
— Tienes que sacarme de este cuerpo primero.— ordena y alzo una ceja
— ¿De que hablas, Tyler?— interviene la rubia
— Hay prioridades, cielo. Como, proteger a personas que en realidad me importan.— impongo y sonríe
— Pues a mi no me importan otras prioridades, amor. Tengo que volver a mi cuerpo. Este no me sirve de nada.— insiste y me cruzo de brazos
— No tenias que estar aquí en primer lugar.— contraataco
— Oye. Yo no tenía por qué ir a salvarte. No después de todo lo que dijiste.— alzo mis cejas
— Haces algo medio decente, ¿y eres un héroe? Ya cállate.— me quejo
— ¿Qué rayos le hiciste a Tyler?— me grita Caroline y volteo a verla — El es Klaus.— estaba alterada
— Puedo explicarlo. Es más complicado de lo que crees. Tuve que hacerlo.— aclaro y se me acerca molesta
— Nos traicionaste. Traicionaste a Tyler poniendo a Klaus en su cuerpo. ¿Qué clase de amiga eres?— reprocha y siento una punzada en mi pecho
— Deberías agradecerme. Si yo no hubiera puesto a Klaus en el cuerpo de Tyler, el estaría muerto. Jenna también y probablemente todos ustedes.— repudio y resopla — Gracias a mi plan, todos están vivos. Voy a resolverlo.
—Devuelve a Tyler.— ordena y suspiro asintiendo
— Con gusto. Solo tengo que encontrar el hechizo correcto.— suena mi celular y lo saco de mi bolsillo
— ¿Dónde diablos has estado?— me pregunta Damon exaltado
— Siendo secuestrada por la legión del mal o como sea que se llamen.— camino por el bosque
— Pues el consejo tiene a Elena y Stefan.— me freno de golpe — No sabemos dónde están. No hay registro.
— ¿Y que esperas que haga? No es como sea un google maps humano.— me quejo
— No, pero eres la bruja más poderosa e inteligente de todo el mundo. Algo se te ocurrirá.— suspiro tensa
— Puedo usar mi sangre para un hechizo localizador. Debo llegar a...— me interrumpe Klaus quitándome el teléfono
— Hola, teléfono de Izzy, vengo a hacer una inferencia.— me cruzo de brazos
— ¿Tyler?
— Izzy no puede atenderlos ahora mismo. Dejen su mensaje y empiecen a resolver las cosas por su cuenta que no es un genio de la lámpara. Les dejo eso de consejo.— cuelga y me regresa el teléfono
— Niklaus, estoy contando hasta mil para no darte una paliza.— advierto cubriendo mi rostro
— ¿Cuando nos volvimos violentos, amor?— ruedo los ojos
— Es mi hermana de la que hablamos. Tiene mucho más prioridad que tú.— lo rodeo
— Isobel Olivia...— lo interrumpo azotándolo con magia contra un tronco, suelta un quejido
— Es Izzy, ¿quieres que te lo deletree?— se levanta molesto
— ¿Pueden parar? Parecen una pareja de ancianos amargados.— nos regaña Caroline
— El es el anciano.— reprocho
— Y tu eres la amargada.— me cruzo de brazos
— Estoy harta de ustedes.— refiere y volteamos a verla — Tú, vas a traer a Tyler de vuelta y ayudar a encontrar a Elena y Stefan. Y Klaus, ya cierra la maldita boca.— ambos nos vemos
— Me gusta la parte en la que Klaus cierra la boca.— me burlo
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Estábamos en la casa de las brujas. Bonnie y Jeremy estaban ahí. Parece que ella intentaba hacer una clase de hechizo que evite que Elena se haga vampiro. Aunque no creo que eso sea siquiera posible. No puedes evitar el vampirismo. No hay una arma maestra para ello.
— Es inútil, Bon.— me quejo mientras camino de un lado a otro — No puedes evitar que Elena sea vampiro. Si se pudiera, no habría tanto vampiro merodeando.— pongo el mapa en la mesa
— Siempre hay una laguna en la magia. Siempre puede haber una solución.— muerdo mi muñeca y la dejo escurrir
— No en está. Quisiera creer que puede ser posible. Pero no podemos impedir no inevitable.— cierro mis ojos y susurro un hechizo
— ¿Por que estás tan abnegada a que pueda revertir el vampirismo de Elena? — se queja Jeremy y abro mis ojos
— Por que no quiero que tengas esperanza en algo que no es posible.— aclaro
— Si las brujas no quieren salvar a Elena, puedo ir al otro lado y traerla.— sugiere Bonnie y volteo a verla sorprendida
— ¿Qué? ¿El otro lado? Estás loca.— la regaño y me acerco
— Sigue en transición. No está muerta ni viva, su espíritu existe en ambos lados.— aclara y alzo mis cejas
Puede que tenga razón. Puede que funcione.
— Aunque así sea, ¿como irás? No estás muerta.— pregunta Jeremy y se queda en silencio
— No. No, Bonnie.— le advertimos todos al unísono
— Paré el corazón de Jeremy y el de Klaus, puedo hacerme lo mismo.— sugiere y niego
— No vamos a poner en riesgo tu vida por algo que quizás no funcione.— advierto — Es absurdo.
— Ya estando del otro lado, buscaré a Elena, y la traeré de vuelta.— insiste
— ¿Pero si no despiertas?— interviene Caroline
— Izzy es una bruja poderosa, ella podrá traerme de vuelta.— aclara y voltean a verme
— Podría, claro, pero...— me interrumpe
— ¿Quieren a Elena viva o no?— nos cuestiona y nos vemos entre los cuatro
— No estoy de acuerdo. Por más que me duela y desearía cambiarlo, no creo que los espíritus te dejen siquiera hacerlo. Hay un balance en la naturaleza. Una línea que no podemos cruzar.— insisto — Conoces las consecuencias, Bon. Es un precio muy alto por el cual pagar. Yo lo hago.— frunce el ceño
— ¿Qué? No.— intervine Klaus — Si estás en el otro lado, harán todo lo posible por que te quedes ahí
— Solo deben apuñalarme con algo de madera y estaré muerta por unos minutos. Sabemos con certeza que técnicamente la única arma que puede matarme, es el roble blanco. No la veo por aquí, así que no me pueden hacer daño ni me voy al otro mundo.— sugiero
— Es peligroso.— insiste Klaus y lo ignoro
— Solo dame el hechizo Bonnie. Tú eres mortal, así que no te pondré en peligro.— me acerco al mapa de nuevo — Solo debo terminar esto.
Recito el hechizo completo y me marca una ubicación. Tal parece que están en una granja a las afueras del pueblo. Le mandé a Damon la ubicación y ya estaban yendo hacia allá.
— ¿Estás segura de hacerlo?— me pregunta Bon mientras Caroline sostiene un pedazo de madera
— Si. Tú crees que puede ser posible, al menos podemos intentarlo.— sugiero e inhalo hondo
— No creo poder hacer esto.— Caroline deja la madera en la mesa — No puedo apuñalarte.
— Izzy, está es una mala idea...— alzo con magia el pedazo de madera y la incrusto en mi pecho, se me va el aliento
— ¡Izzy!— grita Klaus y caigo al suelo gimiendo de dolor, rápidamente todo se oscurece llevándome al vacío.
Me levanto del suelo y noto que me encuentro en una granja. Veo alrededor y noto a mi hermana apoya en los barandales del establo.
— Elena.— murmuro y me acerco a ella, se miraba muy mal, enferma — Vuelve.— la tomo de las manos — Elena, vuelve.— intento levantarla y la llevo conmigo
— Stefan...— la escucho hablar y sonrío ligeramente mientras la jalo — Stefan, algo está pasando.
— Vamos a casa.— expreso extasiada y siento la calidez de sus manos
Estaba funcionando. Bonnie tenía razón.
— ¡No!— algo me aparta de ella y golpeo contra la pared, enfoco y noto a alguien que me deja sorprendida
— Sra. Bennett, ¿que está haciendo?— expreso confundida
— No puedes estar aquí. Aléjate de la oscuridad.— frunzo el ceño
— Elena me necesita.— me quejo — Es mi hermana. Si esto la ayuda, yo...— interrumpe
— No puedes resolver su problema, ya vete. Antes de que te hagan quedarte.— advierte y se me eriza la piel
— Sra. Bennett, por favor...— insisto con los ojos cristalizados
— Está magia es oscura, Izzy. No es el plan natural. Vuélvela a tocar y los espíritus enfurecerán de manera que te harán sufrir. Ya te tienen en la mira al ser una trihibrida. Quieren acabar contigo.— paso saliva tensa — Aléjate. Vete.— retrocedo asustada y todo se oscurece
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Narrador omnisciente
— Ella aún no despierta.— menciona Klaus ansioso, pusieron su cuerpo en la mesa
— Ella murió, genio. No va a volver tan pronto.— aclara Caroline
— Tu no entiendes. Los espíritus le temen por quien es. Izzy es la única trihibrida existente de su linaje. Le temen por que rompe el balance de la naturaleza. La quieren extinta. Si ellos quieren, pueden mantenerla encerrada en el otro lado.— explica angustiado y se preocupan
— Ella es fuerte. No dejará que nadie le diga que hacer. Menos con las brujas.— Klaus va sobre ella
— Mientras ella no está, tú tienes que traerme de vuelta. De esa forma podré cuidarla.— le ordena el híbrido
— No tengo la fuerza necesaria para hacerlo. No después de ayudar a Izzy a ir al otro lado.— aclara
— Izzy pudo meterme aquí y es de tu linaje, seguro que puedes sacarme de aquí.— insiste
— Enfurecí a los espíritus tratando de salvar a Elena, no puedo usar esa magia. Es muy peligroso.— advierte la Bennett
— Bonnie solo haz el hechizo.— el híbrido le levanta la voz
— Dijo que no puede, ¿si?— interviene Caroline — Solo espera a que Izzy despierte. Ella podrá hacer el maldito hechizo.— el híbrido se molesta y rompe su camisa, muestra su mano y de ellas salen uñas afiladas
— ¿Qué esta...? — pregunta Jeremy y se encaja su propia mano en su pecho, todos se quedan perplejos
— Le saco el corazón a Tyler. Saltaré a alguien más. Tal vez tú.— le apunta a Jeremy
— No, por favor...— expresa Bonnie desconcertada mientras sigue hiriéndose
—Espera, basta, basta.— le suplica Caroline
— Miente, necesita una bruja. Sabe que si mata a Tyler, Izzy no le dará nada.— sugiere Jeremy
— ¿Como sabes que no la tengo? ¿O a diez? Toma una decisión tú o Tyler.— le grita a Bonnie y todos están bajo presión
— Basta lo matarás.— ruega Caroline desesperada
— Bien, lo haré. Solo detente.— aclara Bonnie y el obedece
— Bien. Que empiece.— alardea y Bonnie comienza el hechizo en el cuerpo de Tyler
— Es magia negra, no debería usarla.— insiste Jeremy ansioso y se acerca a Izzy — Tiene que despertar para detener a este demente.— el castaño mueve el cabello del rostro de su prima
— ¿Tyler?— lo nombra la rubia y el abre sus ojos de impulso, se muestra confundido
— Caroline.— expresa sorprendido, su conciencia volvía — Hola.— sonríe, pero de la nada m se desvanece, Caroline va sobre el
— Bonnie ¿que estás haciendo?— le pregunta Jeremy preocupado — Bonnie, funcionó, detente.— Caroline voltea a verla
— ¿Que esta pasándome? Suéltame.— pide Bonnie alterada mientras su abuela hace presión.— Suéltame.— insiste asustada
— Bonnie, ¿que pasa?— pregunta Caroline al ver a su amiga alterada, empieza a expresar muestras de dolor, los espíritus la lastimaban
— No me suelta.— insiste desesperada
— Bonnie, para el hechizo.— ordena Jeremy y la bruja comienza a gritar de sufrimiento al ver como castigan los espíritus a su abuela — Detengan esto. No, no.— suplica en agonía — No. No. Perdón.— se tira de rodillas con el alma hecha pedazos — ¿Pero que hice? ¿Qué hice?— estaba histérica llorando, Jeremy la sostiene — ¿Que hice? ¿Que hice?— repite esas palabras aterrorizada. Todos se quedaron en shock
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Isobel
Abro mis ojos de impulso y el aire entra a mis pulmones. Siento como la sangre vuelve a fluir en mi cuerpo y el calor abrigador de estar viva. La luz provoca que mi vista se nuble
— Hey, volviste.— se acerca Jeremy y veo todo aturdida, enfoco la vista
— ¿Qué sucede?— me levanto de la mesa y el ambiente se siente tenso — ¿Qué pasa?
— Bonnie trajo de vuelta a Tyler.— responde Caroline y alzo mis cejas — Pero algo pasó. La lastimaron por ello.— me bajo de la mesa
— ¿Pero por que lo hizo? Yo tenía que hacer ese hechizo, yo fui la que puso a Klaus ahí.— me quejo
— Por que Klaus la obligó.— volteo a ver a Jeremy — Si no lo hacía, mataba a Tyler.— el enojo crece dentro de mi
— ¿Dónde está Bonnie?— menciono preocupada
— Se fue a su casa. Esperaba a que despertaras para ir. Damon y Jenna ya dieron con Elena y Stefan. Probablemente vengan pronto.— asiento tensa
— Tengo que hacer algo antes. Ve con Bonnie. Te necesita.— me voy a velocidad vampírica en busca de Elena y Stefan
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Después de unos minutos llego a la granja y veo el cuerpo de Damon y Matt en el suelo. Unos hombres salen de la casa apuntándole con armas
— ¿Es todo lo que tienen?— cuestiono y me apuntan
— Eres la trihibrida que se escapó.— ladeo una sonrisa y me disparan una estaca, la freno tomándola con la mano
— Que observador.— se la lanzo de vuelta a la pierna — Hubieran preferido no meterse conmigo.— Damon se levanta y mata al otro sujeto
— Algo tarde, ¿no crees?— me acerco a Matt, noto que su cuello chorrea
— ¿Qué hiciste?— retrocedo ansiosa al oler la sangre, mi garganta salivaba — Ayúdalo.— le ordeno y lo golpea — ¡Damon!— relamo mis labios al ser llamada por la sangre, mantenía todo el control posible
— Hazlo. No puedes odiarme mas de lo que me odio.— se queja y mi corazón se acelera
— No, basta.— pido y mi estómago rugía
— Claro que si.— Damon pone su pie en la garganta de Matt obstruyendo su respiración
— Dije que basta.— lanzo a Damon del otro lado de la habitación, me quedo viendo la sangre
— Izzy, debiste dejarlo hacerlo.— repudia y apenas me concentro — Elena es vampiro, por mi culpa. Viviré con eso el resto de mi vida.— se levanta con dificultad
— No tienes que vivir con eso, debes vivir por eso. Por que Elena te antepuso a ti. Cada mañana que despiertes, más que vale que te lo ganes.— aconsejo y lo rodeo
Voy a la granja y veo a Stefan salir junto con Jenna y Elena en los brazos
— ¿Están bien?— me acerco preocupada y veo a Elena, parece que ya eran vampiro
— Lo estamos. ¿Como estás tú?— me pregunta Stefan y noto que Rebekah no está
— Hoy fue un día complicado. Elena, hey.— me acerco a ella — ¿Lo hiciste?— suspira
— Si, no se que sentir. Tengo recuerdos que abruman mi cabeza.— frunzo el ceño — Como que conocí primero a Damon.— me quedo perpleja
— ¿Qué?— volteo a verlo y esta apoyado en su auto
— ¿Tú sientes esto?— arrugo las cejas — Oscuridad. Vacío.— alzo mis cejas
— Más que nada.— toma mis manos — Pero, nosotros decidimos quién queremos ser. Yo siempre he sabido que tengo un lado oscuro. Uno que aveces me domina para hacer cosas que no quiero. Alguien me dijo que así como las aptitudes negativas se magnifican, también las buenas.— las sobo — Podrás manejar esto.— sonríe ligeramente y nos abrazamos
— Te necesitaba.— se me achica el corazón y me aferro
— Lamento no haber estado para ti hoy. No quería aceptar el hecho de que serías vampiro.— nos separamos — Me di cuenta que evadía la situación por que no quería esto para ti. Ya era suficiente conmigo y ahora tú...— me interrumpe
— Vamos a estar bien, Izzy. Nos tenemos la una a la otra. Podremos con esto.— inhalo hondo y asiento
— Es momento de volver a casa, niñas.— nos dice Jenna y volteamos a verla
— ¿Y Rebekah?— la busco con la mirada
— Se fue tan pronto nos ayudó.— responde Stefan y alzo mis cejas
— Antes de ir con ustedes, tengo que hablar con alguien. Lo veo en casa.— intento alejarme y Stefan interviene
— ¿A donde vas? Necesitamos hablar.— suspiro y acaricio su rostro
— Te prometo que lo haremos, pero alguien debe escucharme. Tengo que dejar en claro algunas cosas. Pero volveré. — frunce el ceño y me voy a velocidad vampírica
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Después de unos minutos llego a la mansión de los Mikaelson. Veo a Klaus empacando sus cosas y un nudo se hace en mi estómago. El estaba listo para irse. Ya lo había postergado mucho.
— No te esperaba. Todo el día parece que has odiado mi presencia.— bajo un escalón y deja su vaso para verme. Todo mi química se altera
— ¿Dónde está Rebekah?— suspira y me apoyo en la pared
— Se fue. Tuvimos problemas fraternales.— frunzo el ceño — Vienes a regañarme por que obligué a la brujita a traerme de vuelta. ¿Sabes, Izzy? Estoy cansado de todo esto. De pelear contigo y pretender que no nos soportamos.— alzo una ceja
— ¿Pretender? No te soporto.— bufea — No soporto que intentes hacer como que no pasó nada entre nosotros. Como que no me destrozaste el corazón y me humillaste. No soporto que tengas el ego tan maldito alto como para venir a hablarme como si nada. Así que, si, no te soporto.— tenemos contacto visual
— ¿Tú crees que yo quería hacer esto? Ya me has hecho perder la cabeza.— frunzo el ceño — ¿Tienes alguna idea de lo que me hace verte todos los días y saber que no puedo tenerte?— suplica desesperado y mi corazón se acelera
— ¿Y eso por que? Tú fuiste el que arruinó todo. Yo estaba dispuesta a abrir mi corazón ante ti. A enfrentarme a todos si era necesario. Te di mi corazón en charola de plata y tú lo destrozaste como si fuera cualquier cosa.— le refiero furiosa
— ¡Por que no tenía opción! — alza la voz y me le acerco
— Sigues diciendo eso, pero tenías la elección de no romperle el corazón a la mujer que amabas.— reprocho
— No lo entiendes.— se voltea y lo abordo
— ¿No entiendo que, Niklaus?— me quejo ya desesperada
— Todo lo que hago por ti.— alzo mis cejas — Que intento alejarte de mi por que voy a arruinarte. No soy bueno por ti, e intento por primera vez en mil años, no ser egoísta y dejar que tengas una vida feliz sin mi.— mi corazón se rompe — Incluso si significa sacrificar mi felicidad por ti.— me alejo
— Deja de decir eso. Deja de hacerlo.— siento el nudo en el pecho y las ganas de llorar — Solo me das largas y no entiendo por que alejarme de ti es hacer que te odie. Por que dices todo esto y suenas...— me giro a verlo con la mirada quebrada — como un hombre capaz de amar. Como un hombre que ama tanto a alguien que la deja ir. Alguien bueno. Y solo me haces...haces que te ame más.— se me resbala una lágrima y hay ilusión en sus ojos
— Intento protegerte por que eres la única cosa que me importa en la vida. Lo único que tengo.— ambos nos vemos con el corazón hecho pedazos
— Pero tienes razón. No nos hacemos bien el uno al otro. Soy diferente ahora. Y no dejaré que las cosas me afecten. Ya no quiero eso en mi vida.— retrocedo
— ¿Qué quieres que haga?— escucho el nudo en su garganta y se me acerca — ¿Qué puedo hacer para que no estemos así?— sus ojos azules se opacan y yo siento que me desmorono cada segundo
— Tienes que irte. Tienes que alejarte de mi y hacer lo que dijiste. No ser egoísta y dejarme ir. No estamos bien y solo nos lastimamos. Has tú vida y yo...— me pauso al sentir dolor — haré la mía.— se resbala una lágrima por su rostro
— Si es lo que quieres. Bien. Lo haré.— asiento y me doy la vuelta reteniendo las lágrimas
— Adiós, Nik.— camino a la puerta y el me frena, frunzo el ceño
— No sin esto.— lo veo confundida y me toma del rostro para besarme, uno con aferro.
Sus labios deseaban tanto a los míos que se hacía notar. Cada movimiento era apasionado, pero sutil a la vez. El delicioso sabor de la combinación de su boca con la mía. Toda sensación se había magnificado. Sentía que besaba cada nervio en mi cuerpo. Alteraba toda mi química corporal. Me satisfacía en maneras que no podía creer en un solo beso. Todo estaba alterado.
Sus manos bajaron a mi cintura haciendo que me jale a él, erizando mi piel al instante. Rodeo su nuca con mi brazos y sin pensarlo, ambos estábamos aferrados al otro.
Suelto un jadeo y comienzo a romperle la camisa, al instante el me sube a su cintura y me lleva a la mesa sin despegar sus labios de los míos. Me sienta y ayuda a quitarme la blusa, bajo mis manos para desabrochar su pantalón. Despega sus labios de los míos para bajar a mi cuello, comienzo a gemir de satisfacción
— No deberíamos hacer esto.— expreso jadeando y se aparta admirándome
— Yo creo que si.— me recuesto en la mesa y el queda sobre mi besando mi cuello, me aferro a él
Vaya forma de despedida.
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— ¿A donde vas?— pregunta al verme bajar de la cama — Pensé que te quedarías.— suspiro mientras abrocho mi sostén
— Tienes que ganar el derecho de que me quede.— mencioné mientras levantaba mi ropa del suelo — Además, ya te vas. Tienes que irte.
— ¿Solo te irás a hurtadillas de mi casa? No solíamos hacer así las cosas. — me subo el pantalón negando
— No. Como dos personas que solo tuvieron sexo por que quisieron tenerlo. Así de sencillo. Sin título o ataduras. Solo sexo.— aclaro y alza sus cejas mientras estaba apoyado en la cabecera de la cama
— La Izzy que conocí no era de las que tenía sexo casual. Te importaba.— me veo al espejo y noto el chupetón que dejo en mi cuello
— Está claro que eres vampiro, pero no lo dejes muy notorio.— me quejo y lo veo sanando, me cubro con el cabello
— Evades. Es lo que haces últimamente.— volteo a verlo y me pongo la camisa encima
— No evado. Solo no me interesa hablar del pasado.— me abrocho la camisa — Esta soy yo ahora. Ya no soy la misma mujer que solías conocer. Si me quieres, tendrás que pelear por ello.— tomo mis llaves y voy a la puerta
— Entonces estoy dispuesto a ir a la batalla.— ladeo una sonrisa saliendo
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