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La tarde estaba por dar paso a la noche, los rayos anaranjados del sol teñían el cielo cuan lienzo, ese día Hoseok había estado actuando extraño, más Seokjin pensó que era por la noticia recibida y no era para menos, era un asunto bastante trágico, pero en realidad estaba lejos de ser eso.
Fue hasta la pieza de su hermano para verificar que éste se encontrara bien y era así, pues estaba durmiendo plácidamente.
Suspiró con pesadez, estaba un tanto agotado, pero no podía darse el lujo de descansar, estaba en un momento crucial de la carrera y debía estudiar para sus próximos exámenes; así que se sentó frente a su escritorio y sacó sus materiales de estudio, trató de concentrarse; sin embargo, su intento se vio frustrado. La verdad era que durante todo el día se había mantenido pensando en el diagnóstico de su hermano, ¿cómo les diría a sus padres que la esquizofrenia empeoró? Abatido, esa era la descripción de cómo se sentía; arrojó la pluma lejos y fue hasta su cama, se agachó y sacó la caja a la que tanto miedo le tenía.
—¿Por qué tu? — Trató de soportar las lágrimas que amenazaban con resbalar por sus mejillas.
Las fotos, los dibujos y unos que otros objetos que yacían dentro. Tomó la primera foto, una de Yoongi cuando era niño sonriendo abiertamente a la cámara.
—¿Quiénes son, Yoonie? — El mayor sujetó un dibujo, el dibujo con el que sus sospechas comenzaron.
—Son papá, mamá, Jinnie, yo y el señor del espejo — Su respiración comenzó a hacerse frenética y su corazón latía con fuerza.
—¿Por qué yo no lo puedo ver? — Lágrimas descendieron sin pena.
—No lo sé — Sin más que esperar acercó la gastada hoja de papel a su regazo y la estrujó contra su pecho para después romperla con todo el coraje que llevaba cargando.
En ese momento Seokjin podía atreverse a decir que no era él, pues de un movimiento vacío todo el contenido sobre el suelo. Lloraba de una manera tan dolorosa que se castigó más mirando las memorias en el piso.
Mi culpa, mi culpa, mi culpa, pensaba.
—Mi maldita culpa — Dijo para sí.
—¿¡Acaso no entiendes que estás loco, Yoongi!? — Soltó un pequeño grito que de inmediato calló, mordió sus labios tan fuerte que sangró.
Sus rodillas no pudieron seguir soportando el peso del chico y cayó de manera brusca en el suelo, llevó ambas manos a su rostro lamentándose cada vez más, si tan solo lo hubiera protegido, si jamás le hubiera dicho a sus padres de las alucinaciones de su hermano, si jamás lo hubiera llamado loco, pero el "hubiera" no existe, las cosas estaban hechas y tenía que aceptar que todo eran las consecuencias de sus actos, lo menos que podía hacer era asumir su responsabilidad.
Miró las hojas de papel y fotografías desperdigadas en el suelo, a simple vista eran eso, hojas viejas; pero para Jin eran recuerdos martillando en su cabeza, innumerables latigazos caer sobre sí como castigo por su pecado de haber dejado ir a su hermano aquella mañana. Tan cobarde, tan culpable, emociones de desprecio y asco le producía cada que se miraba al espejo, se suponía que debía ayudar a su hermano no que lo tenía que entregar a unos desconocidos. Se acostó en el suelo al verse vencido de nuevo, los sollozos salían de su boca con tanto dolor que por momento temió estar muriendo, odiaba mentirle a su hermano, no obstante, era necesario puesto que sabía en lo que terminaría si le decía la verdad y se odiaba a sí mismo por no poder hacer nada más que ser un simple espectador.
⏳
Taehyung estaba en la casa de Jungkook, habían quedado de pasar un poco de tiempo a solas así que decidieron ver películas en casa del castaño.
—¿Sabes?, me gusta cómo te ves con el cabello negro — Esa misma tarde, Kim se tiñó el cabello de color negro.
—Gracias, me gustaba el rubio, pero preferí cambiar — Sonrió.
Jeon le hablaba acerca de su día y de cómo iban las cosas con su familia, parecía que todo iba bien, pero la verdad era que Tae estaba muy distraído, ¿Por qué? Por la confesión hecha por Hoseok ese día.
—¿Taehyunggie? — Habló el contrario —Hey, Tae
Kim levantó la vista y llevó sus ojos hasta el chico frente a él.
—¿Sí?
—¿Sucede algo? — Jeon notó que en todo el rato su novio estaba actuando extraño. Kim suspiró, no podía ocultarle nada a él pues habían acordado apoyarse en todo y si le guardaba un secreto rompería el trato.
—En la mañana, cuando Hoseok fue al baño y yo lo seguí — Dudó en proseguir —Él dijo algo raro.
—¿Qué te dijo? — Jungkook frunció el ceño.
El ahora pelinegro desvío la mirada, no sabía si era correcto decirle o no, pero confiaba en él, así que accedió.
—Fue mi culpa, es mi culpa — Hoseok lloraba sobre el hombro de Taehyung, un llanto tan amargo y triste que al propio Kim se le formó un nudo en la garganta.
—Tranquilo Hoseok — Correspondió rodeando sus brazos por su espalda. —¿Qué es tu culpa?
No hubo respuesta, solo más sollozos e hipidos por parte del pelinaranja, temió que algo malo le estuviera sucediendo y ellos lo estuviesen pasando por alto.
No pasó mucho para que el más alto se tranquilizara y fuera recuperando su ritmo normal de respiración.
—Casi lo matan por mi culpa — Sorbió por la nariz, se apartó de los brazos del contrario y no se atrevió a dirigirle la mirada.
—¿Qué? — Abrió los ojos con miedo y confusión —¿A quién?
Sin embargo, algo en Hoseok se encendió provocando que dejara de hablar, miró con mucho miedo a Taehyung y negó con la cabeza.
—¡A nadie! — Palideció como cinco tonos —Por favor, olvídalo — Sin más que agregar o qué decir, salió del baño lo más rápido que sus piernas le permitieron y fue corriendo hasta el aula.
Por otro lado, Hoseok estaba hecho un ovillo en su cama, temía haber dicho algo incorrecto, pero lo que más temía era que Seokjin se enterara y le pudiera hacer algo a Taehyung.
No sabía por cuánto tiempo podía seguir soportando el peso de los secretos que llevaba consigo, estuvo a punto de revelarle uno a Tae y después de pensar bien las cosas, pudo haber expuesto la situación en la que Yoongi se encontraba, ¿Qué clase de amigo era? Mal amigo, traidor, su voz interna le repetía una y mil veces. Rápido se apresuró a morder las sábanas de su cama para acallar los sollozos que salían de su boca, la oscuridad consumía la habitación donde él y Yoongi se encontraban, Jung sentía que moriría en cualquier momento.
Pero la verdad era que se estaba quebrando y si Hoseok se quebraba los secretos que guardaba con tanto recelo saldrían a la luz.
[1/5]
Y empezamos con el maratón de semana santa 🙌 espero que pasen unas excelentes vacaciones y que descansen de sus actividades 💕
PISTA 1: Infancia.
Les dije que las pistas serían algo peculiares esta vez.
En fin, nos leemos la siguiente 🌚
Mare †
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