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Vaya que lo habían tomado de sorpresa, jamás se hubiera imaginado esto.
Jungkook se quedó callado por unos segundos antes de hablar.
— Yo quería regresar a los pequeños a casa, junto a mi... Aunque no me los quisieron dar porque no soy un adulto responsable, fuí a la comisaría y me dijeron que como no era familiar directo no podían hacer nada, solo me ofrecieron que los adoptara... Pero no tengo los recursos necesarios para cuidar de tres niños — su rostro decayó y sus ojos dieron al suelo — Yo... Yo pienso que tú los puedes adoptar por mi, solo sería firmar algo y yo los cuidaría, por favor Jimin, te prometo que no te pedí...
— Dame una respuesta primero.
Jungkook dejo de hablar para levantar la cabeza, Jimin lo miraba con ojos suaves, como si estuviera nervioso.
— ¿A qué te refieres? — no lo entendía.
— La anterior vez te hice una pregunta y hasta ahora no me has respondido pequeño mocoso — bromeó un poco tratando de disimular su desesperación. — Soy un hombre paciente, pero han pasado semanas.
— Te refieres a lo de... ¿Novios? — lo dijo tan suave que se escuchó como un susurro tímido.
— A eso exactamente.
Jungkook se mordió el labio desviando la mirada.
El día anterior estaba dispuesto a decirle que no, por toda la mierda que su mente había pensado, pero ahora mismo solo quería decir que si y lanzarse al éxito o a la miseria de un corazón roto, el sabía que era un todo o nada desde el momento en que abriera la boca, esperaba hacer lo correcto, solo quería sentirse más amado... O con mucho más de aquel hermoso calor que tenía en el pecho cada vez que el oficial le dedicaba una sonrisa.
— Si quiero ser tu Novio Hyung — bromeó un poco para no verse tan patético, odiaba la cursilería.
Jimin se quedó pasmado por segundos. ¿Le había dicho Hyung? Oh vamos, eso sonaba tan... ¡Ahg! Tan caliente.
No era momento de eso, tenía que centrarse.
— ¿Y que procede? Seremos novios, adoptaremos a los niños, me iré a vivir con usted y después seremos esposos para tener un montón de perros — No paraba de hablar por culpa de estar tan abochornado por la mirada que le dedicaba Jimin, una con sonrisa incluida, de esas que das cuando estás feliz.
— No me molesta la idea, por ahora solo son los pequeños e irte a vivir conmigo.
— ¿Que? Eso no era parte del contrato. — refunfuño.
— No podré cuidar a tres diablillos, tenemos que ayudarlos y tú me ayudarías a mi.
— Pero... Ellos vendrían a vivir conmigo, no es necesario ir a tu casa.
Jimin se acercó más a el y con cuidado tomo las manos contrarias, era tan diferente tocarlo de manera suave, se sentía en las nubes al pensar que ahora era su novio.
Otra vez desconcentrado.
— No puedes quedarte con ellos en tu pequeño piso, es muy pequeño para tres niños, además de que no vives solo, tienes a tus dos amigos contigo, estarán muy apretados, vamos Jungkookie, en mi casa tengo tres cuartos solos y suficiente espacio como para que tres niños crezcan felices.
— Pero... Es muy rápido. — aún estaba un poco asustado con todo esto.
¿Y que tal si se veía demasiado feo cuando se levantaba?
¿Y si era muy desordenado?
¿Y si Jimin se aburría de ellos y dejaba de quererlo?
Habían tantas dudas en el.
— Si quieres, solo puede ser temporal, si no te sientes cómodo en los tres primeros meses, puedes regresar a tu hogar.
— Está bien — acepto más que todo por los ojitos brillantes que le dedicó el mayor.
Esto sería una gran inicio para ambos, más que todo para Jungkook que tenía demasiado miedo de que todo saliera mal.
Pero los miedos podrían desaparecer.
. . . . . . . .
— No ha comido desde la mañana, solo se quedó callado y no quiere hablar, sus hermanitos se esconden detrás de el y no quieren separarse.
Las lágrimas cayeron por sus ojos al ver al pequeño Jhako mirando a la nada, sin el brillo de su rostro, sus ojos apagados le dolían tanto, sintió una apuñalada en el corazón, la culpa volvió a el apesar de no ser el responsable de lo que pasó.
— Solo debe de firmar el documento a las familias en la oficina tres. Acompañarme oficial Park.
— Jungkook...
— Voy a hablar con el. — se giró a ver al mayor quien se acercó suave a limpiarle las lágrimas con las manos antes de asentirle e ir a la oficina.
Suspiro profundo y se fue acercando.
Los pequeños Yosun y Yisu lo vieron y jalonearon a su hermano para que el lo viera.
Jhako levanto la vista y sus ojitos se encontraron con los de Jungkook, con una mueca de tristeza se puso de pie y se acercó rápido a el, Jungkook se agachó en frente suyo y lo abrazo muy fuerte.
Los tres pequeños lo rodearon y empezaron a llorar con ganas.
— Lo siento mucho, perdón por no llegar a tiempo.
— Mamá es-ta mal, el señor de ojos feos se la llevó, quiero a mamá — solo bastaron esas palabras para que los cuatro echaran a llorar, el dolor en su pecho se hizo más grande. — Quiero a mamá, vamos con mamá.
— Jhako... — suspiro al verlo a los ojitos rojos, se limpio las lágrimas antes de limpiarle los chachetitos al menor — Mamá se fue de viaje cariño, ella no va a regresar, se fue al cielo.
El pequeño solo supo el verdadero peso de lo que pasó cuando el lo dijo de esa manera, sus ojitos soltaron más lágrimas antes de bajar la cabeza y limpiar sus ojitos con fuerza.
— ¡No es cierto! Mamá dijo que iría mañana, mamá no me miente — parecía tan confundido que empezó a enojarse. — ¡Kookie mentiroso! ¡Mentir es malo!
— Cariño — Jungkook lo miro asustado, no quería herirlo más, el solo quería decile la verdad. — Tu mami me pidió que los cuidara, ella ahora está en un lugar mejor, ya no llorara más, ella está volando en el cielo.
— ¿Ya no llorara más? — fue lo único que le dijo, parecía estar más contento con solo esa palabra. — ¿Ya no más?
— Nunca más.
El dudo un poco y se acercó a su costado, dónde Yisu la abrazaba aún triste, ella y Yosun no podían entender lo que pasaba, pero sentían las emociones del ambiente y querían a su mamá, estaban tristes por eso.
El se quedo quieto abrazando a los tres pequeños que se aferraban con fuerza a el.
Después de unos minutos, Jimin llegó y vio la escena con ojos decaídos, oficialmente había adoptado a los tres pequeños que pasaron a estar bajo su cargo, se sentía extraño y esperaba que toda la pesadilla que vivían en ese momento pasará y sus vidas fueran mejores.
Una hora más tarde, los cinco se encontraban estacionando la patrulla afuera de una casa moderna de color blanco, está tenía solo un piso. Jimin acercó la patrulla y la dejo en frente del garaje.
Jungkook parpadeo un poco incómodo, el lugar era precioso y no tenía nada que ver a comparación del lugar donde vivía el, o bueno, donde vivió.
Los dos salieron y tomaron cada uno a un melliso, Jimin tomo a Yisu entre sus brazos y el a Yosun, Jhako se agarró de su sudadera y se encaminaron adentro.
Jimin abrió la puerta y entraron, el lugar se veía tan genial, tan hermoso que Jungkook se sintió un poco –más– inferior. No lo culpen de nada, era natural sentirse así.
Siguió a Jimin por un pasillo largo y ambos entraron a un cuarto con una cama muy grande en el medio, el pelinegro levanto las sábanas y metió a la pequeña adentro, el lo siguió y metió a Yosun a su costado, ellos sacaron los zapatos desgastados de ellos y los dejaron dormir. Jhako no se dejó esperar, el se sacó los zapatos y se metió en medio de sus dos hermanos dispuesto a dormir también, los pequeños se abrazaron a su hermano mayor y se dejaron envolver en los brazos del Morfeo.
Jungkook se quedó quieto mirándolos, eran tan indefensos ante lo que les tocó vivir.
— Jungkook — Jimin lo llamo suavemente, el reaccionó y salió detrás de el cerrando la puerta de manera lenta.
Los dos fueron hasta la parte tracera de la casa y salieron a lo que supuso era el jardín. Jimin lo invito a sentarse en los pequeños escalones.
— Me informaron que el cuerpo de la Señora Soon será enterrado mañana... No creo que debamos llevar a los niños.
— Eso no. — se negó de manera rápida— Será la última vez que la podría ver, tienen que despedirse de su mamá, si no dejamos que lo hagan seríamos unos monstruos.
— Está bien, los llevaremos.
Se quedaron en silencio. Cada uno pensando diferente.
Jungkook estaba un poco asustado, las cosas estaban bien ahora, tenía a los pequeños con el y estaba los tres juntos
¿A qué le tenía miedo?
A no ser lo suficiente para cuidarlos, era muy diferente ir a visitarlos a que tenerlos bajo su manto, los amaba mucho y quería lo mejor para ellos.
Por su lado Jimin ya empezaba a tener consciencia de lo que pasaba. De un día para otro término teniendo una familia, una con Jungkook. Miro de reojo al castaño que mordía su labio preocupado, recorrió sus labios subiendo a su nariz y quedándose en sus ojos, supo desde el día en que se dió cuenta de sus sentimientos que estaría más que jodido por aquel "mocoso insolente" como solía llamarlo, no se dió cuenta en qué momento llego a gustarle, pero tenía claro que su irreverencia y rebeldía fueron las que robaron su atención.
Ahora eran una familia, una familia que podría derrumbarse.
¿Cómo se le ocurrió que vivieran juntos? El momento y su nerviosismo eran protagonistas de ello.
Por un momento dejo de darle vueltas al asunto y una pregunta surgió en el.
— ¿Que comen? — dijo en voz alta.
Jungkook dejo de pensar y lo miro con una mueca.
— ¿Eh? — había escuchado bien acaso, ¿el gran Park Jimin no sabía nada de niños?
— Solo lo pregunto porque no tengo mucha comida — rodó los ojos al ver la expresión divertida de Jungkook, sabía que se estaba burlando de el. — Tampoco hay ropa para ellos... Y tú también necesitas ropa, aunque solo será por ahora, será mejor si después despiertas desnudo, nose, sol...
— ¡Ya! — protesto con las mejillas rosas. — Deja de ser un pervertido.
— Está bien — contuvo la risa al ver los ojos enojados del menor. — Pero eso de no tener ropa y comida si es cierto.
Jungkook se la pensó, era verdad pero no quería abusar de la cordialidad de Jimin, tampoco quería parecer interesado pero, como muchos dicen, estaba contra la pared y no tenía más que una puerta. Aceptar.
— Tienes razón... — suspiro suave — No pienses que soy interesado, pero cómo sabes, no tengo tanto dinero como para comprarlo todo.
— Seré tu sugar cariño. — se burló asercandose de manera peligrosa a el.
Jungkook bufo y lo aparto de un empujó.
— Me pones nervioso, deja de hacer eso. — en lo profundo admitía que le gustaba que hiciera aquello, más sin embargo, no quería darle la satisfacción de verlo avergonzado. — ¿Sería bueno ir ahora? Mañana será el funeral de Soon y está noche debemos de cocinar algo para ellos, además de que debo de contarle todo lo que está pasando a Yoongi.
Jimin asintió mirándolo de reojo antes de ponerse de pie y extender la mano.
— Vamos.
Jungkook levanto la mirada clavando sus ojos castaños en los contrarios.
Habían momentos mágicos entre ellos en los que apenas pasaban segundos pero se sentían eternos, y estos eran cuando ellos se miraban a los ojos.
En lo profundo de el se agitaba su corazón, la voz se le iba y una sonrisa boba quería parecer en su rostro, era cuando sabía que cayó en lo profundo por ese hombre, admitía que con cada detalle lo tenía enamorándose a cada segundo, las noches largas en que se mantuvo pensando y sonriendo por el aparecían, se sentía un idiota, pero empezaba a acostumbrarse.
Aterrizó en la realidad para tomar la mano de Jimin y ponerse de pie, ambos quedaron muy cerca y el pelinegro aprovecho esto para robarle un tierno pico en los labios, Jungkook fingió enojarse aún cuando sus mejillas se tiñeron de carmesí.
— Pareces un tierno conejo molesto — se burló.
Jungkook rodó los ojos sacándole una pequeña risa.
Ambos se fueron al centro comercial donde compraron desde la ropa hasta la comida, Jungkook estuvo muy atento a las tallas de los menores, no quería echar a perder ninguna prenda.
— Está le quedará bien a Yisu — Jimin llegó a su lado con un vestido de color negro.
El vestido era muy bonito y largo, hasta abajo de las rodillas, además de que tenía mangas y un cuello cerrado, Jungkook sonrió triste, no quería comprarles solo ropa negra, sino también de colores, aunque ahora no era el momento para hacer eso.
— Se verá genial en ella — le sonrió de vuelta a Jimin. — Conseguí estás para Jhako y Yosun ¿Tu crees que están bien?
Jimin miro los pequeños abrigos, camisas oscuras y pantalones que tenía Jungkook, eran de tamaño adecuado.
— Si, aunque también necesitarás ropa tu.
— No, yo tengo en mi casa. — se encogió de hombros restandole importancia.
— Yo quiero regalarte algo a ti.
— Ya gastaste mucho en los niños, no puedes gastar más. — su vista de las pequeñas camisas fue desviada cuando Jimin tomo su barbilla entre sus dedos y giro su cabeza.
— Yo quiero gastar mi dinero en ti, por favor déjame hacerlo —
Jungkook no supo que decir, nuevamente aquel sentimiento de sentirse menos llegó a el, pero se dejó y solo sonrió antes de asentir, no quería hacerlo sentir mal.
Al llegar a la casa, dejaron todas las cosas en el salón y el fue al cuarto de los pequeños, alegremente los tres seguían profundamente dormidos, los tapo bien y salió a acomodar los víveres.
Cómo ambos eran casi inexpertos en esto de los gustos de los menores, habían comprado los alimentos básicos, leche, harina, frutas, verduras, carne, huevos, aceite, sal, azúcar... De todo.
— Después de terminar con esto iré a casa a traer mis cosas y hablar con los chicos. — doblo la camisa de Jhako y la acomodo al lado del abrigo.
— Puedo llevarte si gustas.
— Tienes que quedarte, los niños pueden despertar en cualquier momento. — dejo de lado el vestido y miro a Jimin. — Les haces la cena, solo será cocinar panqueques con fruta.
— ¿Que eso no es desayuno?
— También se puede cenar — se encogió de hombros.
Jimin nego con una sonrisa.
. . . . . . . . .
— ¿Osea que te irás a vivir a la casa del oficial idiota y se supone que ahora tienen una especie de familia? — cuestionó el peligris cruzado de brazos.
— No es de esa manera. — Jungkook pareció pensarlo
— ¿Vivirán juntos?
— ...si
— ¿Adoptó a los niños?
— Si
— ¿Son novios?
— Si
— No me digas que hasta fueron a comprar comida para la casa, porque te aseguro que eso y comprar ropa para niños ya es más que un mat... — el observo como a cada palabra se le caía la cara de vergüenza a Jungkook — Si lo hicieron.
— ¡Era necesario! Los niños no tenían ropa y Jimin tampoco tenía comida.
— No puedo juzgarte, yo salí con un criminal, lo tuyo no es nada peor. — rodó los ojos — Asegúrate de ser feliz, y recuerda — Se acercó a el — Si te trata mal no dudes en decirlo, le cortaré las pelotas.
— Claro que lo haré
Los dos sonrieron para darse un abrazo, justo en ese momento llego SeokJin.
— ¿Que paso, porque las caras de funeral? — Jungkook lo vio y le contó todo lo que pasó — Así que nuestro Jungkookie ya no será virgen, que alegría.
Tanto como Yoongi y Jungkook se quedaron atónitos.
Las cosas estarían caóticas.
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Gracias por leer, el siguiente capítulo es el final, pero puede que existan extras, así que guarden la historia. ^^
Prometí subir los dos, pero me falta corregir el otro cap, lo subo mañana, lo prometo.
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