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JungKook había llegado ya al estadio del equipo de Busan, donde entrenaban ellos. Había dejado su auto en el estacionamiento, no habían llegado muchos. Estaba encaminado hacia los vestidores, mientras pensaba en los sucesos de la mañana antes de llegar.

Mientras venía de camino había visto a MyeonHee correr, en la misma dirección en la que iba él. Sin darse cuenta, había comenzado a aminorar la marcha para llamarla, pero antes de tener la oportunidad la chica tomó el autobús. Trató de pasar por alto eso, daba igual a esa altura de todas formas. Pero luego fue cayendo en cuenta de que estuvo a punto de acercarse y puede que llevarla lo más cerca posible del lugar al que iba con tanta prisa, sin AhMi de por medio, sin premeditarlo con antelación, solo estuvo a punto de hacerlo.

¿Por qué tenía que ser amable con ella en una situación cualquiera? Sí, puede que se haya equivocado, pero, ¿qué se suponía que hiciera al acercarse? ¿Hablarle como si se conocieran de toda la vida? Él no tenía porqué hacerlo. No tenía porqué dirigirse a ella como si se conocieran más que cuando estuviera con AhMi. Al fin y al cabo, si la chica iría a su casa y trataría de no decirle nada que logre incomodarla, era únicamente por su hija. Pero queriendo ignorar la situación, tuvo que verla cuando ya estaba en el autobús, ella lo vió también. No iba a saludarla como un idiota, así que solo miró al frente para seguir su camino, camino que también se vió brevemente interrumpido por ella misma, que corría frente a todos los vehículos como si fuera inmortal, para seguir corriendo. ¿Por qué no tomaba un taxi y punto? No tendría que caminar tanto y mucho menos verse en la necesidad de correr, era tan solo subirse, darle la dirección exacta al taxista y luego estar frente al lugar. Sin complicaciones, ¿por qué correr por el bus?

Bueno, él sabía bien, porque también tuvo que correr por un autobús. No siempre se está dispuesto a pagar un taxi.

Aún así esa chica rechazó su dinero.

-Aish, debo dejar de pensar en eso- dijo, a punto de entrar a los vestidores.

-¡Jeon JungKook! - se detuvo al escuchar un llamado.

Al final del pasillo estaba Taehyung, sonriendo y alzando su brazo para saludarlo. Pero él lo ignoró olímpicamente y entró sin más. Taehyung corrió tras él entonces, entrando justo después. Iba a su lado, siguiendo sus pasos y mirándolo, en cambio JungKook miraba al frente.

-No me fijé en tu auto, así que pensé que no habías llegado aún- dijo.

-¿Dónde anduviste anoche? - le pregunta- Te estuve llamando y no contestabas y Yoongi me dijo que pasó por tu casa y al parecer no había nadie.

-Dejé el celular en casa- sonríe apenado- Salí un momento- dice en un tono bajo que JungKook conocía bien, razón por la cual lo mira incrédulo.

-Ya, no habrás... - comenzaba a decir, pero los ojos de su amigo lo decían todo, así que su expresión cambia a una de molestia- ¿Es necesario seguir haciéndote eso, Kim Taehyung?

-Es que me apena terminar todo así- protesta como un niño- Fueron muchos años de amistad, quería que supiera que estoy dispuesto a perdona...

-¡Kim Taehyung! - interrumpe su amigo, con tono de reproche.

-¡No digo que vaya a volver con ella! - aclara, sabiendo lo que debía estar pensando JungKook- Pero fuimos amigos desde niños. Quería decirle que no teníamos que acabar tan mal. Al fin y al cabo ella se alejó pensando que yo la detestaba o algo.

-Pues yo sí que la detesto- habla JungKook, antes de darle la espalda y dirigirse a los casilleros.

Taehyung sonrió como un niño ante sus palabras. Esa era una forma muy suya de demostrar que se preocupaba por él y que lo quería, al fin y al cabo son mejores amigos. JungKook ha dicho detestar a esa chica desde que Taehyung llegó una madrugada a su casa hecho un desastre y no supo hacer otra cosa toda la noche más que llorar. Nunca había visto a Taehyung así, razón suficiente para expresar ese desprecio.

Taehyung se le echó en los hombros desde atrás, abrazándolo y dificultándole su caminar y ganándose unas maldiciones de su parte.

-¡Qué lindo, amigo mío! - dice con tono medio aniñado.

-¿Quieres morir? - amenaza, antes de sacárselo de arriba- Entonces, ¿hablaste con ella? - preguntó, abriendo su casillero y sacando la correa de su bolso por encima de su cabeza.

-No. Ni siquiera estaba en casa- responde, apoyándose de lado contra el casillero a su lado. La mirada de JungKook luego de guardar su bolso en el suyo le hizo rodar los ojos- Que no me importa dónde estaba. De verdad- dice, pero su amigo seguía mirándolo- De verdad, JungKook. Ya no siento lo mismo por ella- dijo, con tal seriedad, que JungKook se convenció al instante. Sabía cuándo hablaba en serio- De todas formas, fue bueno que anduviera por la zona a esa hora- comenta, en lo que su amigo comenzaba a desabrochar los botones de su camisa.

-¿Por qué lo dices?

-Me encontré a MyeonHee- dice, esperando una respuesta del chico, sin embargo, este apartó la vista hacia el interior del casillero- ¿No me preguntarás nada? - insiste.

-¿Por qué debería? No me interesa en lo absoluto- habla sin mirarlo, bajando la camisa por sus brazos y terminando de quitarla de sus muñecas para luego guardarla.

-Me la encontré en la parada del bus, era imposible que pasara uno a esa hora- cuenta, como si él se lo hubiese pedido.

»Esa chica y los autobuses«

-Dije que no me interesa- reitera, sacando la camisa deportiva con la que entrenaría.

-Iba con dos amigos, un chico y una chica- él sigue, como si nada- Su amiga estaba muy borracha, realmente estaban en problemas. Así que me ofrecí a llevarlos, al fin siento que le pagué a esa chica por remendar mi descuido con AhMi- JungKook ya había metido la cabeza en la camisa, las últimas palabras de su amigo lo hicieron parar y dejar caer los brazos a cada lado de su cuerpo, mirándolo serio- Aún no me perdonas, ¿cierto?

-Trato de hacerlo por AhMi- responde, metiendo un brazo en la manga.

-Fue entretenido, ¿sabes? Sus amigos parecen amistosos. Su amiga es todo un caso- sonríe.

-Genial. ¿Por qué no los invitas a cenar y me dejas en paz con el cuento? - espeta, terminando de acomodar la camisa.

-¿Estás celoso? - ríe él, JungKook le respondió con una mala mirada- ¿No tienes nada que decirme?

-¿Qué debería decirte? - pregunta él.

-Que MyeonHee irá a tu casa el domingo, por ejemplo- ante sus palabras, su amigo bufó con cansancio- ¿Por qué nunca me cuentas esas cosas?

-¡Te lo iba a decir! - reclama- Si anoche no te hubieses ido detrás de... esa- murmura, enterneciendo a su amigo- Sigue abandonando a tu amigo por una mujer- suelta.

-¡¿Cómo se supone que sepa cuándo me vas a contar lo que pasa con tu vida?! - esta vez reclamaba a JungKook.

-Lo que sea. Sal de mi vista ahora- dice, dispuesto a seguir cambiándose.

-Pero ve contándome, ¿cómo terminó AhMi llamándola? ¿Se verán más veces después del domingo? ¿Te llevas bien con ella? - preguntaba seguido.

-Dios, dame paciencia- murmura JungKook.

Si seguía así, sería un día muy largo de entrenamiento.

❦❧❦❧❦❧❦❧❦❧❦❦❧❦

-Muy bien, has captado rápido. Este nuevo espacio será un éxito.

MyeonHee terminaba de anotar algunos detalles en su agenda, luego de una primera y breve reunión con Anhi en su oficina, donde se encontraban ahora. La chica normalmente estaba en la emisora martes, miércoles, jueves y viernes. La universidad tomaba su tiempo los lunes completamente, los miércoles y jueves en la tarde. El nuevo espacio sería los viernes, también por la tarde. Debía mantenerse al tanto de todos los grandes acontecimientos, en Busan, en el país y a nivel internacional. Cada martes debía entregarle a Anhi una lista de los temas más hablados, lo más candente en el momento. Entre ambas decidirán entonces, a partir de eso, de cuál hablar. Tenía entonces que informarse más a fondo de ese tema en la semana y presentarle una propuesta a Anhi de los puntos más importantes de dicho asunto, para que luego ella se encargara de redactar el guión en base al cual llevarían la conversación. Todo lo harían con una semana de antelación. Empezarían en dos semanas, la semana actual era para acordar todo, como lo hacían actualmente. La semana siguiente MyeonHee ya debía tener la primera lista de temas, la siguiente a esa sería la primera emisión, que se llevaría a cabo cada viernes.

-Por momentos dudo de poder hacerlo- confiesa, siendo más sincera con su actual mentora.

-Es normal dudar cuando se está empezando. Cuando tienes experiencia también, yo a veces dudo un poco- comenta, ganándose una mirada algo sorprendida de MyeonHee que la hizo reír brevemente- También soy humana, MyeonHee.

-Lo sé, no quise dar a entender lo contrario. Lo siento.

-Descuida- dijo, echándose hacia atrás en su silla giratoria- Mira el lado bueno, tu amiga, Sunhye, ¿No está estudiando ella periodismo? - pregunta, MyeonHee asiente- Ella seguro podrá ayudarte con eso.

-Claro- sonríe la chica- Ella seguro se alegra mucho con esto, no se negaría.

-Coméntame cada ayuda que te de. Cuando se gradúe me aseguraré de dejar una carta de recomendación para ella- dice, haciendo que la joven frente a ella sonría ampliamente y baje la cabeza un momento para volver a verla.

-No sé si un día pueda llegar a agradecerle todo esto- dijo, en tono bajo.

-No lo hago esperando agradecimientos, MyeonHee. Aunque sí estaría bien que me trataras más informal, no te llevó tantos años, ¿sabes? - señala, las dos ríen- A tí no te haré carta de recomendación porque tan pronto termines la carrera te quiero aquí a tiempo completo.

-Es mi mayor meta por ahora- dice la chica.

-Me alegra saberlo. Pero escucha bien... - se apoya en su escritorio, echándose hacia adelante- Cuando estés trabajando aquí, que hayas cumplido esa meta, quiero que te propongas otra más, más alta y vayas por ella con todo, ¿entendiste?

-¿Cuál debería ser esa meta? - pregunta MyeonHee.

-Eso lo sabrás cuando hayas cumplido la primera- le sonrió- Ya puedes irte, tienes trabajo que hacer- dijo, nuevamente acomodándose en la silla.

MyeonHee sonríe y asiente con la cabeza, antes de ponerse de pie. Hace una reverencia y da la media vuelta, saliendo de la oficina. Se dirigió hacia los cubículos, yendo directo al suyo. Se sentó allí, dejando la agenda en el escritorio y encendiendo el ordenador frente a ella. Un golpe la hizo sobresaltarse en su silla y miró hacia atrás. Dami, otra chica pasante, que estaba en el cubículo paralelo al suyo, donde ambas se daban la espalda, había pegado su silla giratoria a la de MyeonHee, llamando su atención.

-¿Realmente conducirás con ella? - pregunta en tono bajo, con una pequeña sonrisa.

-Eso parece- asiente- ¿Crees que me estoy volviendo loca?

-Loca estarías si no hubieses aceptado- comenta- Ahora tendrás más posibilidades de descubrir si Anhi y Jimin andan en algo. Ya sabes... - deja la frase al aire, mientras junta las yemas de sus dedos índices en toquecitos.

-No tengo ninguna intención de meterme en sus vidas privadas- niega con la cabeza.

-Vaya, parece que me equivoqué- ambas se voltean al escuchar la voz de Gahyeon. Ella tenía un cubículo separado al de MyeonHee por un pequeño compartimiento. Estaba apoyada con sus dos brazos al borde de este, con su barbilla pegada a sus manos- No creo que seas la chica del café, MyeonHee. Probablemente yo sea quien te traiga el café a tí.

-Puedo ir por mi propio café, no te haré trabajar de más- le sonríe- ¿Quieres que vaya por uno ahora?

-Descafeinado, por favor- pide.

-Hecho. ¿Tú quieres algo de la cafetería? - pregunta ahora a Dami, esta niega con la cabeza- Bien, ahora vuelvo.

Se puso de pie, justo cuando las otras dos volvieron a su puesto de trabajo. MyeonHee se encaminó lejos de los cubículos, yendo hacia el pasillo donde estaban los ascensores. Tocó el botón fuera, cruzándose de brazos y esperando.

Su mente voló al momento justo antes de bajarse del autobús. De tantas personas en Busan, de tantas personas que llenan las calles a esas horas, ¿por qué tenía que ser Jeon JungKook? Cuando las puertas del ascensor se abrieron, entró rememorando ese momento. Marcó el primer piso y se posicionó en una esquina, recostada atrás. Le inquietaba la mirada que le había dedicado en la mañana. Parecía hasta molesto. ¿Solo era su mirada normal? ¿O estaba realmente molesto? Si estuviera molesto, ¿por qué tendría ella que ver en eso? Lo que realmente la tenía ansiosa era pensar en el domingo, si se mantendría él con esa mirada todo el rato, si debía soportar eso.

-Quizás no me reconoció en el bus- se dijo a sí misma, tratando de convencerse. Acto seguido sacudió la cabeza- Sonó menos probable cuando lo dije en voz alta.

Las puertas del ascensor se abrieron y fue justo lo que necesitó para borrar a JungKook de su mente en ese momento. Sería mejor que no le diera vueltas al asunto, no iba a cancelar ir a su casa y por ende, de nada servía que se atormentara con eso.

Mientras se encaminaba hacia la cafetería, su celular vibró desde el interior de su bolsillo. Lo sacó, encontrando la notificación de un mensaje. Inconscientemente sonrió, no esperaba ver el nombre de Han Seo Jun.

Han Seo Jun
en línea

Llegaste bien? Esta mañana pensé que acabarías en el hospital.

Pensó que tenía toda la razón, quizás fue muy precipitado correr de esa manera, pero si no hubiese bajado sería mucho el retraso con el que llegaría al final. Aunque no era menos cierto que haya sido una hazaña peligrosa.

Han Seo Jun
en línea

Lo siento. Tienes razón.
√√

Estoy bien. Gracias por preguntar
√√

Lograste llegar a tiempo?

No, pero todo estaba tan movido por aquí que nadie pareció notarlo :D
√√

Es un alivio :)

Estás en clases?
√√

Cuando el chico delante de ella hubo dejado el mostrador libre, acortó la distancia, mirando las opciones. Recordó entonces que no había desayunado nada, tal parece que al leer el menú, su estómago le haya enviado la señal. Se daría un pequeño lujo para aguantar hasta la hora de almuerzo.

-Un pastel de chocolate y... - repasó con la mirada todas las bebidas- un batido de helado, también de chocolate. Ah, y un descafeinado, por favor.

-En seguida- dijo la dependiente, comenzando a caminar de un lado para el otro, en lo que ella revisó el mensaje- algo más tardío- de Seo Jun.

Han Seo Jun
en línea

Lo estoy.

Perdón por tardar en responder, este profesor no es mi favorito.

Y bueno, puede que yo tampoco sea su alumno favorito.

No te vayas a meter en problemas
√√

Yo? Meterme en problemas? El temerario chico que sale de la tienda de conveniencia casi a las tres de la mañana?

MyeonHee dejó salir una risita por aquello. Algo que le dió pie a pensar en lo rápido y fácil que se presentó todo con Seo Jun. Habían conversado brevemente en la noche, se encontraron de casualidad en el autobús y ahora se escribían. Cierto era que no lo conocía prácticamente, pero si se habían agradado mutuamente, ¿qué más da?

-Aquí tiene su pedido, señorita- dijo la chica.

MyeonHee le agradeció mientras agarraba la pequeña bandeja, inclinándose un poco con respeto, la joven también le hizo una reverencia. Buscó una de las mesas libres- que a esa hora eran la mayoría- y se dirigió a sentarse.

Han Seo Jun
en línea

Te buscarás una penalización con el profesor.
√√

Ya no. Acaba de terminar la clase.

Ahora debo ir a otra. Esta sí es más importante, no puedo escribir.

Ve tranquilo, yo estoy merendando algo y luego debo volver a mi puesto.


Hablamos más tarde?

Por supuesto

La conversación terminó en ese momento, ahora se dedicaría a su pastel. Estaba pensando en llamar a Sunhye y contarle las buenas nuevas, pero esperó, quería contarle personalmente. Ya que pensaba en su amiga, determinó que no almorzaría con ella, seguramente seguía en su cama lamentando su vida. Volvió a tomar su celular y entró en sus contactos. Llegó hasta el número de San, rodando los ojos al ver el nombre que él mismo se había otorgado.

Mi maravilloso amigo San
última vez a las 8: 41 am

Hey!

Quieres almorzar conmigo?

No puedo contar con Sunhye hoy y detesto almorzar sola, sí?

Responde rápido!!!

Dejó el celular a un lado, tomando el tenedor diminuto de postre para probar el pastel. Hizo un sonido de gusto, adoraba los pasteles del lugar, incluso más que los de algunas pastelerías conocidas. Pensó que San demoraría en ver sus mensajes y contestar, pero para su buena suerte no fue así.

Mi maravilloso amigo San
en línea

San a sus servicios

Dime la hora y el lugar, te veré allí.

Te parece bien fuera de la emisora? Luego decidimos donde almorzar
√√

Perfecto entonces, llámame cuando estés por salir.

Vale, nos vemos
√√

❦❧❦❧❦❧❦❧❦❧❦❦❧❦

-¿No se supone que entrenemos todo el día, Kim Taehyung?

JungKook estaba completamente acostado en aquel banco de madera, con sus pies en el suelo y un brazo sobre sus ojos, mientras tomaba un descanso. Taehyung estaba de pie a su lado, tratando de convencerlo de tomar el resto del día, ya que a Jay se le presentó un problema personal y tuvo que irse de urgencia y Yoongi no se había aparecido por allí. El equipo de todas formas se mantendría entrenando, pero a Taehyung se le había divertido saltarse todo como alumno que escapa del colegio cuando el profesor falta a clases.

-Por favor. Es que ahora siento que desperdicié la oportunidad de mi vida- suelta, confundiendo a JungKook, que destapó sus ojos para verlo- Anoche me estuviste llamando para hablar conmigo y no contesté.

-Hablas como si anoche te fuera a invitar a cenar. Frena el carro- dice, volviendo a tapar sus ojos.

-¡Por favor! ¿Cuándo fue la última vez que almorzamos juntos? - sigue insistiendo.

-Está bien, Taehyung- suspira pesado- ¿Cada cual en su auto? - lo mira al preguntar.

-¿Bromeas? No pienso arriesgarme a que vayas en tu auto y me dejes plantado. Nos vamos juntos.

-Muy bien. Pero iremos en mi auto- aclara- Ya después te traigo de nuevo para que vengas por tu auto.

-¿A qué hora sale AhMi de la escuela?

-Aún falta bastante- dijo, mirando su reloj de pulsera, antes de incorporarse, quedando sentado, apoyado en las palmas de sus manos- ¿Qué te parece si pasamos a buscarla antes y nos la llevamos? - propone, viendo como los ojos de Taehyung se iluminaban.

-¿Que qué me parece? ¡Por supuesto que me parece fantástico! - exclama con emoción- Vámonos ya- dice, extendiéndole su mano, su amigo la tomó para levantarse, luego se encaminaron hacia los vestidores.

Luego de una merecida ducha y el cambio de atuendo, salieron juntos con dirección al parqueo. JungKook sacó sus llaves, presionando el botón para quitar la seguridad del auto antes de llegar a él. Taehyung se sentó a su lado, mientras sacaba el tema del que seguro andaba hablando todo el equipo, independientemente de la final de la temporada.

-¿En serio no tienes idea de lo que sucede con Yoongi? - pregunta a JungKook.

-Lo he pensado mucho y no se me ocurre nada- dice con sinceridad.

-¿Nada de nada? - insiste- Ustedes son cercanos. Él es el tío de tu hija, ¿de verdad no sabes nada? - sigue preguntando, mientras JungKook giraba el volante y salía del estacionamiento.

-No me ha contado nada. He tratado de averiguarlo en mi mente y no he podido. Está raro últimamente- habla con la vista fija en la calle.

-Y muy pegado al celular- señala su amigo, antes de abrir muchos sus ojos y taparse la cara- ¡¿Y si está engañando a Daejin noona con otra mujer?! - exclama.

-Por favor, Taehyung, no seas idiota- JungKook descartó al instante la idea- Conozco lo suficiente a Yoongi para saber que no es eso. Si su relación estuviera en un punto donde se buscaría a otra, primero hubiese terminado con Daejin, de ser así ya lo sabríamos entonces. Además, hace poco cenaron en casa y los noté hasta más pegajosos. Qué asco.

-Ah, el amor- suspira Taehyung, recostando la cabeza en el respaldo del asiento- Me alegra saber que están bien, hacen linda pareja.

-Cursi- murmura JungKook.

-Quizás es que llevo tiempo solo- dice, ganándose una rápida mirada de su amigo- En serio, hermano. Ya he cicatrizado, estoy listo para volver a recibir el amor.

-Ajam, claro- murmura.

-¡Lo digo en serio! - protesta- ¿No crees que ya es tiempo de que tú también...? - no pudo terminar su pregunta cuando JungKook frenó de golpe frente a un semáforo, haciéndolos despegarse del asiento a ambos, pero tomando más por sorpresa a su amigo- ¡¿Me quieres matar?! - gritó por el susto que acababa de pasar.

-Solo cierra la boca- habla en tono bajo.

-Pero, JungKook... - iba a retomar el tema, sin importarle las advertencias de su amigo, pero pisó el acelerador, esta vez haciéndolo pegarse por completo al asiento- ¡De acuerdo, entendí! - vuelve a protestar- No hablar del tema- murmura con otro leve puchero- Por cierto, ¿a dónde vamos exactamente? - pregunta, con cierto deje de emoción.

-No lo sé. ¿A dónde podemos ir? - lo mira.

-¿Recuerdas el restaurante al que solíamos ir después de jugar videojuegos? - prueba a decir, recordando él mismo aquellos días.

-¿Ese lugar barato? - JungKook encarna una ceja antes de mirar al frente.

-La comida es exquisita. Además, sería como recordar el tiempo donde fuimos vecinos, ¿qué dices? - insiste- Vamos allí, será bueno recapitular esos días.

-Muy bien- suspira- Tú ganas- no protesta mucho.

Taehyung festejó en su lugar y a JungKook incluso se le escapó una media sonrisa un momento. Quizás sí era bueno volver a los sitios de antes.

❦❧❦❧❦❧❦❧❦❧❦❦❧❦

MyeonHee y San estaban sentados uno en frente del otro. Habían ido a un lugar bastante cercano a la emisora, que tenía una buena reputación además. Decidieron sentarse dentro, en lugar de tomar una de las mesas que estaban fuera. Ya habían ordenado y se encontraban almorzando.

-Te has ganado una gran oportunidad, Myeon- dijo el chico, ya su amiga le había comentado todo lo que había pasado en la mañana- No me perderé un solo programa- asegura.

-Estoy súper nerviosa por esto- dice- Y lo peor es que no he llegado al punto máximo de nervios. Eso será cuando me siente frente al micrófono el primer día.

-Ya luego sabrás manejarlo todo. Si te asignaron para esto es porque estás capacitada para hacerlo- señala, convencido.

-Solo he estado al aire una vez, San- recuerda la chica.

-Ajam, sin hacer trabajo de mesa, entrevistando a alguien que ni siquiera conocías, hablando de un partido que no viste, de una temporada que no sigues. Aún así lo llevaste bien, ¿qué más esperas de tí? - él se mostraba todos los puntos a su favor, haciendo que su amiga se sintiera más relajada- Verás que se te da de maravilla- dijo, antes de llevar algo de carne a su boca para masticar.

-¿Sun te llamó? - pregunta la chica, tomando un poco de agua.

-Está histérica. Dice que se arruinó para siempre, que no le queda dignidad, que morirá sola y bla, bla, bla- rueda los ojos y niega con la cabeza, MyeonHee rio un poco.

-Se la pensará dos veces antes de volver a beber de esa manera.

-No, sabes que no lo hará. Va a beber de la misma manera, como si no hubiese pasado nada- afirma San- ¿Quién sabe? Es muy capaz de beber por su "pérdida de dignidad".

-Bueno sí, tienes razón en eso- vuelve a reír la chica- Por cierto, ¿qué piensas hacer ahora que estás aquí? - preguntó.

-Oh, cierto- habla, dejándola curiosa- Salí hace unos días a buscar trabajo. Antes solía trabajar como camarógrafo, eso ya se los había comentado- la chica asiente, ya sabían eso- Pues llevo buscando dónde poder seguir con eso, es lo único que sé hacer. Hoy una televisora me dió el chance de hacer una prueba, será mañana.

-¡Eso es fenomenal! - exclamó MyeonHee- Me alegro tanto por tí, San.

-Si logro pasar la prueba, ya estaré contratado en un empleo fijo- sonríe.

-Yo estoy deseando graduarme ya para poder tener un empleo fijo también en la emisora.

-Oye, qué genial, ¿no? Con Sunhye como periodista, estaríamos trabajando en radio y televisión. Seríamos un equipazo.

-Siempre hemos sido un equipazo- menciona ella, mostrando su puño cerrado para que su amigo lo choque con el suyo- Ah, esto está divino, creo que pediré otro plato- dice, mirando alrededor tratando de encontrar a alguna camarera.

No halló ninguna, lo que encontró fue algo que no esperaba realmente. JungKook estaba de pie, cerca de la entrada del restaurante, mirando alrededor hasta toparse con ella, nuevamente. Tal parece que aquel era el día de las extrañas miradas. Esta vez fue algo distinto, fue JungKook quien abrió sus labios con algo más de sorpresa, como si fuese a hablar aunque no tendría sentido que lo hiciera en aquella distancia. En esta ocasión, MyeonHee apartó su mirada, concentrándola en su plato y en San, cuya presencia no pasó desapercibida para JungKook. La voz de Taehyung fue lo que lo devolvió a la realidad.

-¿Dónde podríamos sentarnos? - pregunta, siendo consciente de que eran centro de atención para la mayor parte de los clientes.

No era para menos, Jeon JungKook y Kim Taehyung estaban en la entrada del lugar.

-Vamos a sentarnos fuera- propone él, queriendo almorzar sin la presencia bajo el mismo techo de MyeonHee, la situación sería muy incómoda.

-Ni hablar. Afuera nos vería más gente, es mejor aquí dentro, no hay tantas personas- explica Taehyung. JungKook sabía que no lograría convencerlo, así que trató al menos de dirigirlo lo más lejos posible de la mesa de la chica. Taehyung parecía notar algo extraño con la actitud de su amigo- ¿Qué te sucede?

-¿A mí? Nada, ¿por qué piensas que me sucede algo? - quiso disimular, aunque lo hizo fatal.

-Estás actuando un poco... - sus palabras se detuvieron cuando miró por encima del hombro de JungKook- ¡Oh, mira! Es MyeonHee. ¿Por qué no vamos a salu...? - iba a emprender su marcha hacia allí, pero JungKook se interpuso, interrumpiendo su paso- ¿Ahora qué?

-¿Por qué iríamos a saludar?

-Porque... ¿la conocemos? - prueba a decir, como lo más obvio del mundo.

-No, en realidad no. Han sido siempre encuentros casuales, es casi una extraña- debate.

-Yap, pero irá a tu casa el domingo siendo una extraña- ataca él.

-Eso es diferente- dijo al instante.

-Dejas que una extraña vaya a visitar a tu hija a tu propia casa- ante eso, JungKook quedó callado, buscando las palabras para responder, pero al final Taehyung sonrió victorioso- Vamos solo a saludar.

-¿No ves que está con alguien? ¿Qué tal si es una cita? - interviene.

-Ya conozco a ese chico- dice Taehyung con cierto cansancio- Es su amigo, el mismo que estaba con ella y su otra amiga anoche cuando los encontré en la calle.

-Bueno, a lo mejor están teniendo una aventura, ¿qué sabes? - decía, tratando por todos los medios de alejarse de la situación.

-No vengas si no quieres. Yo solo me acercaré para saludar un momento porque yo sí soy una persona amable y amigable- dice al final, pasando por un lado de su amigo, quien miraba su espalda alejarse.

-Imibli y imigibli- murmura él- Tks, idiota- dijo antes de acercarse a él, alcanzándolo antes de que llegara a la mesa de la chica y su amigo.

Taehyung sonrió de lado- sin que JungKook lo notara- al verlo a su lado. MyeonHee y San pasaban desapercibidos de ellos hasta que estuvieron frente a su mesa. Seguían siendo foco de atención de muchos allí presentes, quienes trataban de ser disimulados, pero cedían ante la tentación al verlos frente a otras dos personas de allí. ¿Serían conocidos suyo? ¿Serían familia? ¿Viejos amigos?

Cuando se detuvieron justo en frente, ambos sentados levantaron su vista. MyeonHee vió primero a JungKook, como algo inevitable, él ya se encontraba mirándola a ella. Se analizaron unos segundos, como queriendo entender cuál era la posición del contrario, si estaba en guardia, si estaba relajado, si estaba o no de humor, si su presencia le incomodaba. Permanecieron estudiándose hasta que Taehyung rompió el hielo para saludar.

-Nuevamente nos encontramos- dice.

-¡Woa! Esto sí es una grata coincidencia- sonríe San, que se mostraba sorprendido.

-Los vimos cuando entramos y pasamos a saludar. Espero que no los hayamos molestado- habla, amable.

-¡Para nada! - San seguía mostrando emoción- ¿Por qué no se unen a nosotros? - propone.

MyeonHee clavó la mirada en él algo anonadada. Su amigo lo notó, pero asintió con extremo disimulo para que su amiga se hicieron a la idea. JungKook, en cambio, golpeo suavemente el brazo de Taehyung desde atrás, para que captara la señal de declinar la oferta.

-No lo creo. No queremos molestar demás.

-No es ninguna molestia. Además, así podríamos agradecerte por lo de anoche. En serio, esa ayuda nos salvó- ríe un poco- ¿No es cierto, Myeon? - pregunta a su desprevenida amiga.

-¿Eh? - mira a San, para luego pasear la vista por los dos chicos en frente- Ah... - posó sus ojos sobre la mesa, mentalizádose para su respuesta y lo que esta conllevaría. Miró a Taehyung y sonrió- Tiene razón, deberían acompañarnos.

>>Esto debe ser correcto, ¿no? Así puede irse rompiendo el hielo. De igual manera tendré que verlo al visitar su propia casa.<<

-Bueno, ya que insisten- vuelve a hablar Taehyung, dirigiéndose a sentarse a un lado de San, dejando para JungKook el puesto junto a MyeonHee. Ambos trataron de actuar como si no importara en lo absoluto- Oh, San, déjame presentarte a mi amigo, Jeon JungKook- dijo, mirando al chico frente a él, quien inclinó su cabeza como forma de saludo, al igual que San- Y bueno, ustedes ya se conocen- dice, refiriéndose a MyeonHee y JungKook, quienes apenas se miraron por el rabillo del ojo- ¿Deberíamos pedir ya? - pregunta a su amigo, quien solo asiente con la cabeza.

San y MyeonHee esperaron a que les trajeran su comida para seguir ellos con la suya. JungKook no abría la boca más que para recibir su almuerzo y la chica trataba de no mirar mucho hacia él. Taehyung se encargó de poner tema de conversación en la mesa.

-¿Cómo sigue Sunhye? - pregunta, alternando la mirada entre San y MyeonHee.

-Creo que le avergüenza recordar lo que sucedió anoche- responde el chico- Quizás pase a verla más tarde, Sun no es de las que lidean muy bien con las resacas fuertes- comenta, haciéndolo sonreí.

-Es igual a Taehyung- habla por primera vez JungKook, sin dejar de ver su comida, tomando algo por sorpresa al resto.

-No es cierto- niega al instante- Bueno, puede que un poco- acepta al final.

-¿Cómo... - comienza a preguntar MyeonHee, tomándose un segundo para carraspear- está AhMi? - termina su pregunta, logrando que JungKook levantara la vista hacia la chica.

-Ella está bien- dice sin más, pero en una rápida mirada a su amigo en frente, notó un gesto con la mano que le hacía, indicándole proseguir- Ahm... está en la escuela ahora. Taehyung y yo la pasaremos a buscar al terminar- amplía, ganándose un asentimiento de su amigo.

-¿Puedes mandarle mis saludos? - vuelve a preguntar.

-Por supuesto- asiente- Se alegrará mucho- dijo, haciendo que la chica sonriera con amplitud.

-Tengo muchas ganas de verla- comenta bajo, casi para sí misma.

JungKook se quedó observándola aún cuando ella ya no lo hacía. MyeonHee no se percataba de que su media sonrisa no desaparecía, mientras pensaba en el día que conoció a AhMi. Al padre de la niña le agradaba la sinceridad de su cariño hacia su hija, le enternecía de cierta forma, tanto que a él mismo se le firmó una media sonrisa como la suya sin dejar de verla. Cuando MyeonHee volvió a mirarlo- quizás al sentir el poder de sus ojos sobre ella- JungKook apartó rápidamente la vista, cosa que la chica dejó pasar.

-¿Tu hija tiene afinidad por algún deporte, JungKook-ssi? - pregunta San, llamando su atención- Me imagino que pueda ser probable, ¿no?

-Por ahora no la he visto interesada en nada- responde con sinceridad- Tampoco me ha comentado que le guste algo en específico. Pero quizás sí sea probable que en el futuro muestre interés. Creció rodeada de deportistas. Incluso tiene una tía gimnasta- habla con fluidez, como siempre pasaba con JungKook cuando hablaba sobre su hija, todo referente a ella lo ponía orgulloso.

-También podría inclinarse por la música- dice Taehyung- Su mamá cantaba precioso- explica.

-¿En serio? - pregunta con interés y una sonrisa MyeonHee, mirando a JungKook, quien de repente lucía más apagado. Poco solía hablar de Ji Eun, ni siquiera con su propia hija.

-Sí- responde bajo, sin complicaciones.

-Eso es lindo- comenta ella- Tuve una amiga que amaba cantar, también- dice, en el mismo como que respondió JungKook a su pregunta.

San la miró un momento. Él sabía a quién se refería aunque no la hubiese conocido, pero siempre estaría agradecido con esa chica, que le brindó una buena amistad a MyeonHee.

-Bueno, aún es pequeña- dice él mismo- Y cuando se es pequeño, lo que quieres ser cuando grande varía mucho. Un día quieren ser esto y otro aquello. MyeonHee, por ejemplo, una vez dijo que quería ser árbitro- suelta.

-¡Ya! - reprocha la chica, por soltar aquello, aunque los otros dos parecían interesados por eso.

-¿En serio? - salta Taehyung- ¿De fútbol? - fue inevitable preguntar.

-No- dice la misma chica, con algo de vergüenza- De boxeo.

-¿Boxeo? ¿Por qué? - pregunta de nuevo, queriendo saber toda la historia.

-Una vez estábamos viendo una competencia en la tele, su padre y yo- comienza a contar San.

-San, por favor- pide la chica en vano.

-Déjame seguir- dijo. No tenía idea de que JungKook estaría tan interesado como Taehyung, aunque no lo mostrara como su amigo- Ella no estaba pendiente a la tele. Pero se apareció un momento por la sala y vió a los dos boxeadores sangrando mientras se seguían golpeando. Empezó a protestar, diciendo que detuvieran eso, que era injusto, que todos eran malos por dejarlos pelear. No sabía lo que era el boxeo. Entonces vió al árbitro separarlos porque iba a llamarle la atención a uno de ellos, pensó que ese hombre había detenido la pelea y que era un héroe por eso. Se fue diciendo que sería árbitro antes de que continuara el torneo- finaliza.

MyeonHee tenía los codos apoyados en la mesa y su rostro escondido entre sus manos con pena. Taehyung rio ante la graciosa anécdota, mientras que JungKook solo dejó ir una risita que no llegó a mucho y se desvaneció rápido, antes de que la chica destapara su rostro.

-Eso es adorable- comenta.

-Sí, bueno, no lo es tanto cuando tu mejor amigo se lo cuenta a todo el mundo- dice, atacando con la mirada a San.

-Bueno, hagamos esto parejo- dijo Taehyung, haciendo que JungKook lo mirara, medio temeroso.

-Taehyung... - advierte.

-Cuando estábamos en cuarto grado, JungKook adoraba a su profesora- comienza.

-¿Se conocen desde entonces? - pregunta San.

-Nos conocemos de toda la vida, éramos vecinos- responde, para seguir con su cuento- Un día, estábamos en la actividad matutina toda la escuela, yo estaba en sexto grado en ese entonces. Varias clases preparon un homenaje a los profesores y JungKook decidió que era la oportunidad genial para mostrarle a su maestra su gratitud, así que escribió un poema para eso. Estaba él solo, arriba, frente a toda la escuela, con su micrófono. Todo iba bien, hasta que llegó la última estrofa, el último verso... - iba diciendo, hasta que paró para reír un poco.

-¿Qué sucedió entonces? - quiso saber MyeonHee.

-Se me fue un gallo- dijo el mismo JungKook al final.

-Uno muy gracioso, lo cantó más bien- seguía riendo Taehyung, contagiando de su risa a San- Luego de eso bajó y se fue llorando, era muy tímido.

-Pobrecillo- habla la chica- De seguro la pasaste fatal ese día- dice, mirándolo.

-Era un crío- dijo él, tomando un poco de agua- Da igual, la he pasado peor que eso- dice con naturalidad.

El comentario resultó un tanto incómodo para MyeonHee, quien no supo qué decir y prefirió entonces continuar callada. Se centró en su comida por completo, sin saber que JungKook había desviado su mirada hacia ella un segundo, ante su repentino silencio. San miró la hora en su celular, encima de la mesa, frunciendo el entrecejo ante una duda.

-¿A que hora debes estar de regreso, Myeon?- pregunta.

-A las dos- dice, con sus mofletes algo llenos.

-Son las dos y cinco- dijo, mirándola.

MyeonHee lo observó unos segundos, como si no hubiese entendido lo que le había dicho. Miró, entonces, su reloj de pulsera y soltó un quejido junto con una cara de lástima, que dibujaba las palabras "¿Por qué a mí?" Su vista se clavó en un punto perdido de la mesa, mientras los demás la observaban con atención esperando qué iba a hacer.

-Estoy condenada- murmura, medio ida.

Tomó sus palillos y comenzó a llenarse la boca de comida y tragar rápido, haciendo que San le reclamara. Con la boca un poco llena se puso de pie y tomó su propio celular sobre la mesa.

-San, te hablo más tarde. Lo siento, ¡Hasta luego! - grita alejándose, llamando también la atención del resto de personas.

-¡Ya, ya, ya! ¡Te va a dar una indigestión! - gritaba su amigo.

Los otros dos solo observaban la escena sin palabras, había pasado muy rápido. JungKook no pudo evitar pensar que la chica siempre iba atrasada, al menos para él no era la primera ocasión que la veía corriendo así.

-¿Está muy lejos el lugar donde va? - pregunta Taehyung.

-A dos calles, más o menos. MyeonHee en realidad es una chica puntual, pero bueno, todos tenemos un día así una vez, ¿no? - sonríe.

Ellos siguieron con su almuerzo sin problemas. Sin embargo, JungKook se detuvo, mirando la misma cuchara que llevaría a su boca, cuando escuchó unos murmullos de la mesa contigua. No se movió, solo se quedó escuchando.

-¿Crees que sea novia de alguno de ellos? - preguntaba una chica.

-¿Cómo puede tener tanta suerte de comer con dos futbolista y otro chico guapo a la vez? - divaga otra.

-Yo digo que se trae algo con Jeon JungKook, se sentaron juntos y se miraban mucho- habla una tercera.

-Rápido, escribe el artículo. Esto tendrá muchas lecturas.

JungKook dejó su cuchara en el plato y se echó hacia atrás en su silla. Suspiró pesado, llamando la atención de los dos chicos en frente, que mantenían alguna conversación. Taehyung supo que algo iba mal cuando su amigo empujó su lengua por el interior de su mejilla, mientras se notaba algo impacientado.

-Ustedes- llamó, mirando a las chicas de la otra mesa, quienes enseguida lo miraron con confusión- ¿No tienen asuntos propios en los que meterse? - pregunta enojado. Taehyung y San las miraron también, no entendían lo que pasaba, solamente se hacían vagas ideas por lo que decía JungKook. También, aquello llamó la atención del resto de personas dentro- Dejen de murmurar sobre la vida de las personas a sus espaldas- acusa- O no, al menos no murmuren sobre la mía- las chicas se miraban entre sí, en lo que él miró a su amigo y San- He perdido el apetito- dijo antes de ponerse de pie y abandonar la mesa, pero deteniéndose un momento y volteando de nuevo hacia las tres chicas- Ah, por cierto- señaló con su índice- Si encuentro algún artículo en línea sobre esto, me aseguraré de ponerles una demanda, ¿entienden? - tras esa última advertencia, se encaminó a la salida del restaurante.

-¡Espérame! - le grita Taehyung, poniéndose de pie, mientras sacaba su billetera de su bolsillo y ponía el dinero que debían en la mesa- Lo siento, San. Otro día te pago este mal momento.

-Descuida- dijo con compresión.

-Gracias- son sus últimas palabras antes de correr tras JungKook.

San quedó solo, con algunas miradas sobre él al ser el único que quedaba en el lugar. Sonrió forzado a algunas personas, inclinando su cabeza hacia ellos, suficiente para que dejaran de verlo y se centraran en lo suyo. Las tres chicas también abandonaron el restaurante, puede que con vergüenza. El chico suspiró, mirando toda la mesa.

-Solo, solito, solín- murmura, antes de centrar la vista en el dinero que dejó Taehyung, con algo de sorpresa- Jesús, pagó por todos- dijo al darse cuenta- Bueno, al menos me salió gratis el almuerzo.

❦❧❦❧❦❧❦❧❦❧❦❦❧❦

AhMi estaba en su salón de clases cuando la maestra entraba nuevamente y se dirigía hacia ella, que estaba sentada sola en su mesa, haciendo garabatos en la última hoja de su libreta. El resto de niños estaban en pequeños grupos, charlando entre ellos o jugando.

-AhMi- llamó con cariño, haciendo que la pequeña la mirara- Vamos, alguien vino por tí temprano.

La niña frunció su entrecejo, ¿por qué alguien la iría a buscar? ¿Sería su papá? Esa idea le agradaba, la puso contenta al instante. Recogió todas sus cosas para ponerse de pie y echarse la mochila en sus hombros. Sostuvo bien las correas de esta y se acercó a su profesora, pero al pasar por al lado de un grupo de niños, aminoró su paso escuchando lo que decían.

-¿Por qué se tiene que ir antes que nosotros? - pregunta una niña.

-Seguro que su papi la vino a buscar porque es una malcriada- dijo un niño.

-Déjenla, ella no importa- dice al final otra niña.

La sonrisa que AhMi traía se borró por completo. Sus manos cayeron a cada lado de su cuerpo y su visita fue a parar al piso mientras llegaba hasta la profesora, quien puso una mano en su espalda, guiándola. En el trayecto, la niña pensó que en realidad podría ser su tía Daejin, quien era- por lo general- quien la buscaba en la escuela. Otras veces era su tío Yoongi. Muy pocas su papá, que ocupaba casi todo su tiempo entrenando o compitiendo. Aunque se había puesto feliz por regresar temprano a casa, ya no lo estaba luego de escuchar a los niños de su salón hablar de ella, casi que en su cara, pero a sus espaldas. Además, era muy difícil que fuera su papá.

Pero se equivocaba. Cuando llegó a la salida, vió el auto de su papá, este estaba fuera del vehículo, esperando. Eso no era todo, ¡también estaba con él su tío Tae! La felicidad le volvió al cuerpo enseguida y cuando su padre conectó su mirada con ella, no pudo evitar sonreír y correr hacia él.

JungKook sonrió amplio al ver a su niña salir de la escuela. No siempre tenía la oportunidad de recogerla, hacerlo de vez en cuando se sentía muy bien. Además, si ella se iba a poner así de feliz al verlo, hacía que la sensación fuera muchas veces más agradable. Abrió sus brazos, inclinándose un poco hacia adelante y la atrapó cuando ella- literalmente- se lanzó hacia su cuello. Se incorporó cargando a la niña, que seguía prendida a él como si hubiese vuelto de un largo viaje.

-¿Qué es esto? - sonríe él- No pensé que estarías tan feliz de verme.

-Solo... tenía muchas ganas de verte, papá- dijo ella.

JungKook encarnó una ceja, notando algo extraño en el tono de voz de la niña, pensando en el trasfondo de aquellas palabras suyas. Sin dejar de cargarla, se echó un poco hacia atrás para ver su rostro.

-¿Todo está bien? - preguntó, ella asintió con su cabeza.

-¿Te sorprendimos? - esta vez preguntaba Taehyung, que a diferencia de JungKook, no había notado nada raro en ella.

-Mucho. Estaba muy aburrida.

-¿A dónde quieres ir ahora? - preguntó su padre, que al verla medio extraña, no dudaría ni un segundo en cumplir sus deseos.

-No lo sé- dice ella- Vayamos a casa- responde al final.

>>Esto no me gusta nada.<<

Si antes JungKook pensaba que le pasaba algo, ahora estaba completamente seguro. Compartió miradas con su amigo, quien entonces pareció notarlo también.

-¿Ir a casa? Podemos llevarte a cualquier lado justo en este instante, ¿no quieres? Será divertido- le decía Taehyung, tratando de animarla.

-Podemos hacer algo divertido en casa, ¿no?- evade la invitación la niña.

-Ok. Veamos- habla JungKook, dejándola en el suelo y agachándose frente a ella, sosteniendo sus brazos- ¿Qué es lo que sucede?

La niña bajó la cabeza antes de responder. No estaba muy cómoda diciéndole a su padre lo que había escuchado antes de salir, ni siquiera era la primera vez que decían cosas así en el salón, ya no debía importarle tanto. Así que, pensando que no tendría importancia alguna, decidió mentir.

-Es que... la maestra dejó de tarea un ejercicio que no se me da bien- dijo al final.

JungKook sonrió al escuchar sus palabras. No se le pasaba por la cabeza que AhMi pudiera estarle ocultando la verdad, le creyó sin dudarlo. Le resultó adorable que su hija estuviera decaída por esa razón. Removió su pelo y dejó un beso en su frente con cariño, sin poder contenerse ante tanta ternura.

-No te preocupes, cachorrito. Cuando lleguemos a casa te ayudaré con todas las tareas, ¿bien?

A AhMi le entusiasmaba la idea, le encantaba hacer los deberes si su padre la ayudaba. Por esa razón se le escapó una sonrisa y asintió efusivamente como respuesta.

-¿Sabes a quién acabamos de ver, AhMi? - pregunta Taehyung.

JungKook se amargó un segundo por su pregunta. Después de salir del restaurante de esa forma, su amigo lo persiguió y mientras iban en el auto le explicó lo que había sucedido, aunque Taehyung ya se figuraba algo parecido a eso. Aquello lo había dejado con un humor pesado, pero no era momento de mostrarlo, no frente a su hija.

-¿A quién? - pregunta curiosa, mirando desde abajo a Taehyung, quien golpeó la espalda de JungKook con su rodilla sutilmente, esperando que respondiera.

-Ahm, vimos a MyeonHee- respondió su padre, viendo como el rostro de su hija se transformaba, abriendo más los ojos y la boca con emoción- Almorzamos junto con ella- añadió.

-¡¿En serio?! ¿Dónde está? ¿La puedo ver? - preguntaba mirando hacia los lados.

-Me temo que no, cachorrito. Ella tuvo que irse- dijo vagamente.

-Ah, ya veo- dice, con un leve puchero.

-Pero... - alarga la palabra, creando expectación en la niña- Me preguntó por tí y me dijo que tenía muchas ganas de verte. Te manda saludos.

-¡¿Lo hizo?! - chilla con alegría, JungKook asintió- Yo también tengo muchas ganas de verla. Ya quiero que sea domingo.

-Tiempo al tiempo. Entonces, ¿a dónde quieres que te llevemos?

-Primero, ¿podemos ir a comer pizza? - pide.

-Pizza. Hecho- dijo, poniéndose de pie y sujetando su mano.

Los tres se dirigieron al auto. JungKook se encargó de dejar a AhMi atrás, con el cinturón de seguridad bien puesto. Él y Taehyung se sentaron en sus respectivos lugares para luego ponerse en marcha.

;-;

Bueno, solo puedo decir que estoy aprovechando mi tiempo libre (o sea, fin de semana sin clases) para actualizar los capítulos que ya tenía escritos 😝

¿Opiniones?

Esta vez vimos un poco más de AhMi y su vida en la escuela, ¿qué creen al respecto?

¿Y qué piensan sobre Seo Jun y MyeonHee? 👀

*c emociona*

Nos leemos nuevamente cuando Dios quiera.

Peace & Love <3

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