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Meses después...
— No puedo creer que hayas dejado que esa chica te tocara el cuerpo.
— ¡Nos estaban haciendo masajes! Era obvio que tenía que dejarla.
— Te manoseó más de lo que yo pude haberlo hecho en veintitrés años.
— Eso es por que no quieres.
Jimin le lanzó una almohada en la cara.
— ¿Pueden dejar de pelear? — Dijo Jeongyeon mientras tenía una de sus manos en su cabeza. — La cabeza me va a explotar si sigue gritando.
— A ti te duele la cabeza por estar de borracha donde tus amigas, no por que nosotros estemos peleando.
— No tomé tanto.
— Tu papá te tuvo que ir a buscar por que no podías ni pararte Jeon.
Jeongyeon agachó su cabeza con vergüenza.
— Puedes emborracharte lo que quieras, yo siempre estaré para ir a buscarte. — Le dijo Jungkook mientras besaba su frente. — En el cajon de la cocina hay aspirinas y una botella de energizante en el refrigerador, eso ayudará.
— Gracias papá.
Jungkook sonrió orgulloso mirando a Jimin, pero solo recibió otra almohada en su cara.
— Fomentas que nuestra hija siga emborrachándose.
— Está disfrutando su juventud, no digo que se emborrache todos los días pero si que disfrute. Así como lo hiciste tú y así como lo hice yo.
— Está bien.
— Eres un viejo panzón y gruñón.
— Pero así me amas.
— Mucho.
Jungkook besó sus labios varías veces haciendo que Jimin riera.
— Espera, aún no se me olvida que esa mujer te tocó, no me hables.
— Amor.
— No.
Jeongyeon por otro lado conversaba con Nayeon sobre juntarse hoy en la tarde, la chica obviamente aceptó sin problema.
No se dio cuenta cuando Jimin entró a la cocina y trató de ver su conversación con Nayeon, Jeongyeon al instante se alejó.
— Papá.
— ¿Que?
— No hagas eso, yo no veo tus conversaciones con chicos.
— No hay más chicos que tu padre, no se de que hablas. — Jimin bebió de su té. — ¿Como a que hora saldrán?
— ¡Papá!
— No pude evitar no ver, perdón.
— Más tarde, como las cinco o seis.
— Tenemos un almuerzo los tres, así que tienes que vestirte. — Le avisó. — Otra cosa, no por que Jungkook te haya dicho que siempre va a estar para ir a buscarte en tus borracheras significa que siempre vas a ir a emborracharte. Tienes dieciocho años Jeongyeon, no quince, sabes lo que está bien y lo que está mal.
— Lo se papá.
— Te lo digo por que ya puedes ir a la cárcel y nosotros no tenemos plata para pagar fianzas. — Le dijo para luego volver a tomar de su té. — Ve a vestirte o se nos hará tarde.
— Si llegamos tarde de seguro es por culpa tuya.
— Deja de contestarme y ve a vestirte.
Jeongyeon le pidió disculpas y se fue a su habitación para poder vestirse, Jungkook ya estaba listo así que bajó las escaleras en busca de Jimin.
— Jimin.
— Jungkook.
— ¿Sabes donde está mi otro calcetín? Es que me puse distintos por que no lo encontré. — Le preguntó mientras apuntaba a su pies.
— Búscalo entre todos los calcetines que has perdido.
— ¿Y si no está ahí?
— Eres un inútil.
— ¡Oye!
— No puede estar en ningún otro lado más, cada vez que plancho tu ropa siempre encuentro calcetines solos. Están todos en la esquina del closet, ultimo cajón.
— Gracias bebé, eres un sol.
— No hay de qué.
𓏲 ๋࣭ ࣪ ˖ ⋆ ࣪. ˖ ࣪⭑ ˖ ࣪ ٬ ุ๋ ⸱ ִֶָ .
— Jeongyeon deja el teléfono.
— Estoy hablando con Nayeon.
Jimin se paro de la mesa y le quitó su teléfono, la chica iba a gritar pero Jimin le dio una mirada que le advirtió que si lo hacía le iría muy mal.
— Te lo entregaré cuando termines de comer.
— No tengo diez años.
— Te comportas como si los tuvieras. — Jimin apuntó a su comida. — Te lo comes.
Jeongyeon comenzó a comer de su comida con su rostro serio y cu ceño fruncido, Jimin sonrió al ver que había logrado su cometido.
— Te ves muy sexy enojado.
— Cállate o te arencaré los ojos con una cuchara.
Jungkook siguió comiendo sin decir nada más, Jeongyeon aún tenía su rostro serio sin decir nada.
— ¿Cuando están de aniversario tu y Nayeon?
— El martes cumplimos seis meses.
— Ya veo, ¿Que le vas a regalar?
— Aún no se, ¿Podrías ayudarme con eso?
Jimin asintió sin problema.
— Para el nuestro también falta poco, ¿Que me vas a regalar?
— ¿No te basta con mi amor?
— Claro que si, pero yo hablo de no lo sé, quizás una figura de iron man, un playstation, una noche a solas.
— Estoy comiendo. — Reclamó Jeongyeon.
— No te estoy hablando a ti. — Le dijo Jungkook para luego mostrarle la lengua.
— Si quieres esa noche tendrás a que esperar a que el bebé crezca, está a unos meses de nacer y el médico dijo que nada de acción.
— ¿Y tú dentista que dijo?
— No seas cochino Jeon.
Jimin le dio un golpe en su brazo y siguió comiendo.
En cuanto terminaron de comer los tres se fueron a casa, Jimin estaba recostado y con un mueca en su rostro ya que el bebé había comenzado a patearlo, Jungkook obviamente muy emocionado fue donde el y colocó una de sus manos en la pancita de su esposo.
— Ya vas a salir de ahí. — Le dijo Jungkook al bebé.
— Pronto lo harás bebé, ya estamos todos juntos.
troste €_¥\£|€]£]¥[' 💔
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