
ᴄʜᴀᴘᴛᴇʀ ғɪғᴛᴇᴇɴ
2/5
─ ¡Beomgyunnie!
Yeonjun apretó fuerte a Beomgyu en su abrazo, lo soltó para estrujar sus mejillas, recibiendo una mirada de molestia por parte del más enano.
─ Sigues igual de adorable de cuando nos conocimos.─ dijo, con una risa.
La voz de Yeonjun había cambiado drásticamente en el año que llevaban conociéndose, también había crecido bastante, no solo de estatura, sus hombros se habían hecho más amplios y ya no tenía cara de niño.
Aunque seguía siendo el mismo chico infantil de siempre.
─ ¿Por qué no me sorprende? ─ dijo, viendo la cabellera peli-roja de Taehyun detrás de Beomgyu.─ Lindo look para un chico aún más lindo.─ halagó, dedicándole un guiño, ganándose un ceño fruncido por parte del mudo y una mueca de asco por parte del nuevo peli-rojo.
─ Me disgustas.─ dijo Taehyun, pasando a su lado, entrando a su casa.
─ Me amas.─ replicó Junnie, cerrando la puerta.
─ No.─ Taehyun repitió la misma cara de asco.
─ Es cierto, no tengo oportunidad.─ Yeonjun hizo una mueca triste ─ Tú solo amas a Beomgyu.
Taehyun no respondió, notó la mirada de Beomgyu sobre él, y como Yeonjun comenzó a sonreír cada vez más ante el silencio.
─ Las clases de teatro te hiciero más raro de lo que ya eres.─ comentó Taehyun, sólo para decir algo.
─ Que brutal cambio de tema.
Los recién llegados se voltearon para ver a Soobin, que venía tirando se sus ruedas desde la cocina.
Los cuatro se habían hecho muy unidos desde aquel primer día, hace casi un año de amistad, solían juntarse cada fin de semana y durante las vacaciones.
Cada uno había ido a una rama distinta del arte, aunque compartían algunas cosas.
Beomgyu se había concentrado más que nada en la danza contemporánea, específicamente, y tomaba clases de dibujo, aunque solo para compartir con Soobin, algo que tenía al pelinegro fascinado.
Yeonjun tomaba clases de saxofón, y había comenzado teatro.
Por su lado, Taehyun se había concentrado en tocar el piano y un taller de composición que había abierto hace poco.
Los cuatro iban a clases de práctica coral, aunque Beomgyu sólo iba para escucharlos, tanto Soobin como Yeonjun eran buenos cantando, Taehyun no tanto y eso le daba cierta gracia, pero su mejor amigo tenía el gusto del rap, aunque no iba mucho con la clase.
Podría decir que tenía más amigos, incluso se llevaban muy bien con el director, aunque no se juntaban mucho para mantener cierto formalismo escolar, aunque San era tan maduro como ellos la mayoría del tiempo.
Nadie se había metido con Beomgyu desde que habían entrado, todo el mundo lo trataba bien.
Taehyun estaba feliz por él, había encontrado un punto cálido en el mundo que no trataría de apagar al chico, al contrario, Beomgyu brillaba todos los días en ese lugar.
Aunque por un lado sentía que eso lo alejaba un poco de Beomgyu, ya no tenía que protegerlo, porque nadie le haría daño, y porque había otras personas que lo protegerían también.
A pesar de eso, el chico seguía a su lado, sentándose junto a él en el patio del colegio, acurrucándose contra él cuando Soobin ponía una película de miedo para ver, y a veces, durmiendo en sus piernas cuando se tiraban en el patio sólo para no decir nada.
A pesar se todo seguía al lado del otro.
aclaración; por si no quedó claro Taehyun hasta ahora es peli-rojo y Beomgyu peligris
editado [13.06.21]
Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro