
SEGUNDA PARTE
Luego de la gran revelación de Irene, los chicos no habían tenido la oportunidad de seguir el reto. Había pasado una semana exacta desde esa última vez y se sentían algo ansiosos por conseguir a alguien, ¿pero a quién?
Los estudiantes estaban aun más cautelosos y no dejaban ver con facilidad lo que sentían, haciendo que el trabajo de chismosos profesionales de Kim y Jeon estuviese por los suelos. Claro, ellos sabían una que otras historias por revelar, pero no tenía sentido revelarlas si las personas dejaban de hacerlo. Los enamorados dejaban de frecuentarse, los tramposos dejaban de copiar en clases, los raros dejaban de hacer sus cosas y un sin fin de situaciones que imposibilitaban la fluidez del reto. Se encontraban en clases de educación física cuando Jungkook no lo aguantó más:
—¿No crees que las personas andan muy aburridas últimamente?
—¿Eso crees? No lo sé, yo veo algo distinto.
—¿Que hay de distinto? Todos están tratando de disimular lo más posible para no caer en nuestras manos —siguió Jungkook algo fastidiado—. Si de ver algo distinto te refieres a eso, entonces si, todos están distintos.
—¿Eso crees? No lo sé, yo veo algo distinto.
—¿Sólo eso vas a responder? ¿No tienes más respuestas?
—¿Eso crees? No lo sé, yo veo algo distinto.
Jungkook paró con los ejercicios y vio cómo Taehyung lo ignoraba con facilidad siguiendo con los abdominales. Desde la pequeña discusión que tuvieron aquel día en la cafetería, Kim había estado ignorándolo la mayor parte del tiempo y contestando con mucha frialdad.
—¿Aun estás molesto por lo de Jieun? —preguntó el chico con incredulidad—. Taehyung, ella fue mi ex novia y así como yo sé cosas de ella, Jieun sabe cosas de mi. No puedo arriesgarme a que suelte algo demás.
—¿Eso crees? No lo se, y-
Taehyung no siguió hablando debido al golpe que le proporcionó Jungkook en el estómago para que se callara, —¡Si, carajo! ¡Ya sé que ves algo distinto!
—¡Entonces si eres inteligente entenderás que no quiero hablar contigo! —se quejó Kim sobándose el estómago—. Y ya déjame hacer los ejercicios. Mi panza aún no se afirma y quiero tener abs.
—¡Noo! ¿Por qué quieres tener abs? Tu pancita es adorable.
Taehyung lo golpeó en el hombro con fuerza, —No digas tonterías y déjame en paz.
—Dime qué tengo que hacer para que me perdones.
—¡Já! Que te perdone Dios porque yo no lo voy a hacer, ingrato mal amigo.
Si alguien escuchara la discusión de ambos pensaría que era la tontería más grande, aunque para ambos amigos, la conversación era seria. Y sólo se resolvería de una forma:
—Perdóname.
—No.
—Por favor.
—No.
—Taetae perdona a Kookie —dijo con voz de bebé.
—Iugh, no.
—Perdónameperdónameperdónameperdó-
—¡Eres un grano en el culo, Jungkook! Y ya te dije que no.
Ok, no había funcionado. Ahora debía actuar a la fuerza. En un rápido movimiento tomó a Taehyung en un enorme abrazo de oso y enredó sus piernas en la cintura del contrario. Kim intentaba soltarse pero Jungkook era extraordinariamente fuerte y no lo iba a dejar ir fácilmente. Todos los veían con una mezcla entre diversión y pena ajena, pero a ellos no era que les importara mucho. Luego de una larga lucha, Taehyung dejó de moverse y trató de calmar su acelerada respiración.
—¿Tan rápido te rindes? —se burló Jungkook y Taehyung frunció el ceño.
—Suéltame.
—No hasta que me perdones.
—Genial, ahora seré un cangrejo y tu mi caparazón.
Jungkook no pudo evitar reír y Taehyung de apoco fue contagiándose por su amigo. Le era imposible no hacerlo cuando Jungkook se reía igual que las gemelas de la famosa película "¿Y donde están las rubias?".
—¿Ya me vas a soltar?
—¿Ya me vas a perdonar?
—¡Yaah! Jungkook basta.
—¡Haré lo que quieras!
—Di algo sobre Jieun.
Jeon suspiró y de a poco fue soltando el agarre de Taehyung, —No puedo, ¿sí? Ella sabe cosas de mi también y estoy seguro que las dirá.
—¿Tan importante son? Jungkook, a ti nunca te ha importado lo que las personas dicen de ti, ¿qué hay de diferente esta vez?
—Mucha, Taehyung, no me quiero arriesgar. Además, ¿Por qué tanto interés? Jieun nunca te hizo nada.
—Pero a ti si, Jungkook —declaró Taehyung con firmeza—. Y mientras tu estabas sufriendo, a ella yo la vi muy tranquila. Discúlpame por querer defenderte un poco pero no hace falta que alguien me haga daño como para querer que pague su merecido.
Tae bajó la cabeza derrotado. Su amigo había sufrido como nunca y ella estaba como si nada, por eso le tenía cierto rencor a la chica.
—Tata, no debes vengarte por mi... —la voz de Jungkook salió lo más suave posible—. Si estaba sufriendo es por darme cuenta de algunas cosas pero no por haber terminado con ella. No quiero decir que no me dolió pero hubo algo más.
Taehyung iba a preguntar pero Jungkook no lo dejó »Si quieres te ayudo con otras maneras, pero por favor, dejemos a Jieun fuera de todo esto.
Kook juntó sus manos y demostrando su mejor ventaja para conseguir las cosas, —sus ojitos de Bambi— comenzó a murmurar un muy adorable: porfis, Taetae hyung.
Taehyung rodó los ojos y asintió. Jungkook chilló de alegría y no dudó ni un segundo en saltar encima de Taehyung para envolverlo en un nuevo abrazo.
—Ya, ya, quítate de encima, tarado. Por andar distrayéndome no pude seguir con los ejercicios.
—No bromeaba cuando decía que tu pancita era adorable, no entiendo porqué quieres cambiarla.
—Tienes abs hasta el cuello, Jungkook. Nunca vas a entender mis motivos y tampoco te los voy a explicar.
—Ahora que ya estamos mejor, ¿sabes de alguien para el reto? Y no digas Jieun, por favor.
—Tsk, le quitas lo divertido a todo —bufó Kim y se pasó una mano por el pelo para dejar su frente despejada—. Tengo a alguien.
La mirada de Jungkook brilló de emoción, —¿¡En serio!? Dime quién es.
Taehyung se levantó del suelo y sacudió sus pantalones. Buscó con la mirada a alguien y al encontrarlo, sonrió, —Tu comienza a grabar.
De manera inmediata, el chico comenzó a preparar su teléfono y miró a Taehyung pararse en medió del gimnasio de la escuela. Aplaudió dos veces y el eco del lugar se encargó de que todos le prestaran atención.
—¡El capitán del equipo de basketball, Min Yoongi, se la pasa diciendo que es hetero pero nunca pierde la oportunidad de mirarle el trasero a Jimin! ¡Fucking Mint!
Las risas y gritos no tardaron en hacer presencia en el gimnasio. La cara de Yoongi se transformó, dando paso a un increíble sonrojo que cubría la mayor parte de su rostro. A un lado de él, estaba Park Jimin, con la boca abierta de la sorpresa y sin creerse aun lo que habían dicho. Yoongi carraspeó un poco y decidió enfrentar al bonito Mochi.
—Jimin, no te creas lo que dicen esos imbé-
—¡Lo sabía! ¡Sabía que me miraba el trasero! Es un pervertido, Yoongi hyung.
Las risas aumentaron al ver la cara de Yoongi; el chico estaba haciéndole la competencia a un tomate y lucía bastante avergonzado. Jimin tenía una sonrisa enorme en el rostro y abrazó a su hyung por el cuello. Para este punto, la cara de Min estaba a punto de derretirse debido a lo caliente de sus mejillas.
—J-jimin aléjate.
—¡Yoonie hyung, luce terriblemente adorable! —halagó Jimin y dio un suave beso en la punta de la nariz del mayor—. No hay problema con que me mire el trasero, siempre y cuando sólo sea usted.
—¡Ahg, Park Jimin! ¡No digas esas cosas así!
Jimin rió enternecido por completo por la adorable imagen que le daba su hyung favorito. Su mayor se la pasaba recalcando cuán hetero era que las probabilidades de que correspondiera al pequeño mochi eran nulas. Lo había capturado en más de una ocasión viendo su trasero pero cuando le cuestionaba, Min sólo respondía un: "Me quedé viendo a la nada sin pensar en algo en concreto". No iba a dejar pasar esta oportunidad de vulnerabilidad por parte de su hyung y comenzó a repartir besos por todo el rostro del capitán.
Todos veían la escena, unos con burla, otros con envidia y algunos otros con ternura y gracia. Era sumamente lindo ver al gruñón capitán ser atacado por el denominado Rey del Aegyo con un par de besos. Y no es como si Yoongi no quisiese, que su rostro estuviese arrugado era sólo una fachada puesto sus brazos estaban posados en la cintura del menor, seguramente disfrutando de la atención de este y sus pomposos labios.
Taehyung sonrió satisfecho y regresó a sentarse a un lado de Jungkook, quien lo veía con genuina emoción.
—Este reto se ha convertido en unir parejas —comentó Jungkook con gracia.
—Te recuerdo que gracias al reto también separamos cuatro.
—Pero unimos cuatro también —volvió a insistir Jungkook—. Cuatro y cuatro; el equilibrio exacto, como debe de ser.
Taehyung negó con la cabeza y volvió a concentrase en los ejercicios, ignorando las quejas de Jungkook sobre el porqué debía dejar su pancita tal cual como estaba.
—Acuérdense de traer el ensayo para la semana que viene. Tiene un valor del 50% de su nota total así que esfuércense para que no les quede la materia y tengan que perder sus vacaciones haciendo recuperativos. Pueden irse.
Varias quejas se escucharon por el salón debido a la tarea. El 50% de la nota de todos dependía de un informe y más de uno tenía asegurado un puesto en las cases recuperativas. El profesor Heechul tomó sus cosas y terminó de salir del aula. Desde el incidente con Momo, el profesor había estado más estricto de lo normal y sin ningún tipo de consideraciones a sus alumnos. Esto era una de las consecuencias de sus actos pero no se arrepentían de ello.
Además de que ellos seguían juntos, —Momo y Heechul— sólo que estaba vez ni Taehyung ni Jungkook querían empeorar la situación. Se habían dado cuenta de ello pero hicieron caso omiso y los dejaron vivir su romance en paz, reduciendo el número de parejas separadas a tres. Un logro para ellos. El salón se fue vaciando poco a poco hasta casi quedar apenas unos pocos alumnos.
—¿Tienes posibilidades de ir a recuperativo? —preguntó Taehyung a su amigo.
—La verdad es que si —suspiró desganado—. No soy muy bueno redactando y analizando y el informe es básicamente redactar y analizar. En pocas palabras; estoy jodido.
Jungkook reposó su cabeza en la mesa y Taehyung lo miró con pena. Iba a decirle algo pero alguien se le adelantó:
—No estuvieses sufriendo tanto si no te hubieses metido en cosas ajenas con juegos infantiles.
El chico levantó la cabeza y se encontró a la dueña de esa voz. Jieun le dedicaba una mirada de regaño, con una ceja alzada y de brazos cruzados. Jungkook tragó grueso y no supo que responder. Tenía razón, si no hubiese empezado el reto, en estos momentos estarían todos bromeando con el profesor Heechul.
—Lo que haga Jungkook no es de tu incumbencia así que puedes ahorrarte tus comentarios e irte.
Taehyung la miraba con desafío. No tenía el derecho ni de dirigirle la mirada a Jungkook.
—Lo que haga Jungkook si me interesa cuando yo también salgo perjudicada, ¿o qué? ¿El informe del 50% es sólo para ustedes dos? Pues no, es para todo el salón. Todos pagamos por sus niñerías —respondió Jieun con fuerza y dirigió la mirada otra vez a Jungkook, quien sólo tenía la cabeza baja. Una señal de estar avergonzado—. Y tu, Kook, deberías comenzar a madurar, aprender de tus errores y defenderte tú mismo.
Jungkook levantó la mirada hasta Jieun y suspiró, —Sé que hice mal al exponer la relación de Heechul y Momo, no necesitas recordármelo.
—No es sólo que sepas lo que hiciste mal, sino también aprender en lo que te equivocaste. Sabes que hiciste mal pero ahí seguiste; diciéndole a todos que Jisoo era usada por su novio, rompiendo la amistad entre Hyuna y Jessica dañando a Hyojong en el camino, separando a Kai y Jennie cuando nisiquiera pudieron disfrutar de estar juntos, ¡y aunque lo de Yoongi e Irene haya salido bien, los forzaste a decir cosas que aun no querían decir! Eres un egoísta, Jeon Jungkook. Siempre piensas en ti y sólo en ti.
—¡Basta de decirle esas cosas a Jungkook! —el mayor de los chicos se levantó de su asiento y enfrentó a Jieun—. Si, pasó todo eso, pero también pasaron cosas buenas; Nam y Seokjin están juntos después de tanto tiempo guardando sus sentimientos, Hyojong por fin está con alguien que lo valora y ama tal cual cómo es y Hyuna dejó de ser amiga de quien era capaz de dañarla con tal de cumplir con sus deseos.
»Cuando Kai y Jennie empezaron a salir, los que eran sus "amigos" los ignoraban por completo y sólo poca gente se quedó a su lado. Ahora el chico tiene unos buenos amigos y ella consiguió a tres chicas en las cuales puede confiar plenamente. Y si, Yoongi e Irene revelaron sus secretos gracias a la presión social pero ahí están; Irene se ve más feliz que nunca porque ya no oculta a su novia y Yoongi no es que la esté pasando muy mal recibiendo toda la atención de Jimin. Si sólo lo vas a mirar por el lado malo, obviamente hubieron muchas consecuencias gracias a nuestros retos, pero también hubieron muchas cosas buenas y eso es en lo que nos enfocamos. Hazme el favor y deja a Jungkook en paz.
Jieun apretó los puños y miró de nuevo a Jungkook quien no se había movido ni un poco. Asintió con la cabeza y soltó una pequeña risa bastante falsa, —¿Debes estar contento, no? Tu puedes haber matado a mil personas pero Taehyung siempre va a estar ahí para defenderte. Por eso nuestra relación nunca funcionó y tu eres el más consciente de ello. Tu sabes bien el motivo por que cual terminamos, sabes que tenías la culpa y que lo más sano era alejarnos, lo sabes, sin embargo aquí estoy, recibiendo el odio de Taehyung por algo en donde tú y sólo tú fuiste el culpable.
La chica tomó sus cosas y salió del salón, no sin antes soltar un: —No entiendo para que pierdo mi tiempo si siempre será la misma mierda.
El sonido de la puerta fue lo último que se escuchó en ese salón. Taehyung posó su mano en la cabeza de Jungkook y despeinó sus cabellos como gesto de cariño. Sin decir palabra alguna, ambos salieron del salón en dirección a sus casilleros. Mientras Jungkook guardaba sus cosas, Taehyung esperaba alguna palabra por parte de él; que esta bien, que se sentía mal, que le dolió lo que le dijo Jieun o cualquier cosa.
—¿Estás bien? —decidió preguntar.
—Deberíamos dejar el reto.
Taehyung abrió los ojos por la sorpresa, ¿dejar el reto? Pero si hace poco estaban comentando lo bien que se lo pasaban, —¿Es por lo que te dijo Jieun? ¿Vas a hacerle caso?
—No es solo eso, Taehyung. Tu escuchaste lo que dijo, si no hubiésemos empezado nada quizás las cosas ahora fueran mejor.
—¿Y escuchaste lo que dije yo al menos? Kook, así como hubieron cosas malas, también hubieron cosas buenas.
—P-pero-
—¡Nada de peros! —cortó Taehyung y tomó a Jungkook por los hombros—. Escúchame, Jungkook; ¿Quién es tu amigo? Yo lo soy, ¿Y quién siempre va a estar a tu lado? Yo también. Así que ignórala y listo... Mira Jungkook, como vuelvas a hacerle caso te juro que te reviento la cara a golpes.
Jungkook comenzó a reírse y Taehyung se calmó un poco. Kook se le veía mejor semblante a comparación al que tenía hace unos momentos.
—¿Quieres confirmar que lo que hacemos no es nada malo? —preguntó Taehyung viendo algo a las espaldas de Jungkook.
Jeon arrugó la frente y se encogió de hombros, —¿Cómo?
—Mira hacia atrás y sigue el reto. Ya mismo preparo la cámara.
El chico giró y efectivamente se encontró con algo; una chica sonriendo al ver la nueva nota que había sido dejada en su casillero. Llevaba aproximadamente tres semanas en ese plan de recibir notas de amor de algún misterioso admirador. Aun no había descubierto quien era el remitente; pero Jungkook si que lo sabía y justamente este "admirador" se encontraba viendo a la chica desde un lugar lejano pero visible para él.
Miró de nuevo a Taehyung y este ya se encontraba preparado con la cámara. Al ya ser hora de salida, muchos de los estudiantes estaban en ese pasillo buscando o dejando sus pertenencias en sus respectivos casilleros, perfecto para el momento. Cerró de golpe la puerta de su casillero para llamar la atención de todos y cuando la tuvo sólo gritó.
—¡Hwasa ha sido la admiradora secreta de Wheein todo este tiempo! ¡Fucking mint!
Hwasa por la sorpresa, trató de alejarse lo más rápido posible pero chocó contra un bote de basura y cayó al piso, dirigiendo toda la atención a ella. Sentía los ojos picar por las lágrimas que amenazaban con salir. Estuvo a punto de levantarse cuando vio una mano extendida hacia ella. La dueña de la mano no era nada más y nada menos que la dueña de su corazón; Jung Wheein.
Hwasa tímidamente la tomó y se levantó del suelo, sacudió sus ropas e hizo una reverencia a la otra chica.
—L-lo siento si te incomoda saber que soy una c-chica.
—Debes ser consciente de que no me gustan las mujeres y aun así te atreviste a enviarme las notas.
Las lágrimas que habían logrado desaparecer de los ojos de Hwasa volvieron a hacer presencia. Esta vez no pudo retenerlas y viajaban por sus sonrojadas mejillas a causa de la vergüenza que sentía. Volvió a hacer una reverencia, volviendo a disculparse con la chica.
—Sin embargo —siguió Wheein, logrando poner aun más nerviosa a la otra chica—. Lo que escribiste en esas notas ha sido lo más hermoso que me han dicho alguna vez, ¿en serio piensas todo eso de mi?
—A-absolutamente, todo, ¡I-incluso más! —respondió Hwasa de inmediato—. Todo eso lo pienso; que es la más hermosa y que se merece el mundo entero. Nunca le mentiría, no sería capaz de algo así.
Wheein asintió y se cruzó de brazos. Hwasa se veía demasiado nerviosa y sincera con sus sentimiento que le causó una profunda ternura. Soltó un suspiro y sonrió de lado, —Tú también eres hermosa, Hwasa.
—¿¡E-en serio!?
—Claro, ¿Crees que soy mentirosa?
—¡N-no! —la chica movía las manos de manera rápida para negar—. S-sólo que la gente no s-suele pensar eso de mi; soy algo diferente al resto de chicas de aquí.
—¿Y eso qué? No te hace menos bonita. Al contrario, puedo asegurar que eres la más bonita de aquí... incluso más que yo.
Hwasa abrió los ojos por tal argumento y frunció el ceño, —Usted es muy hermosa, señorita Wheein, así que no diga esas cosas. Y no sólo me gusta por su belleza, mi gusto va mucho más allá; usted es inteligente, amable y muy talentosa pero creo que no tengo todo el tiempo del mundo para decir todas esas cualidades suyas que hacen que me enamore cada día más de usted.
Ahora fue el turno de Wheein de sonrojarse. Sonrió tímidamente por todo lo dicho y pasó un mechón de su cabello por detrás de su oreja, —Ninguno de mis novios había dicho algo así de mí —se rió un poco y miró a Hwasa con un pequeña sonrisa—. Creo que tengo ganas de comer helado, ¿te gustaría ir conmigo?
Hwasa abrió los ojos y asintió rápidamente para seguir a Wheein que ya había comenzado a caminar. Ignorando a todas las miradas curiosas, ambas chicas siguieron su camino hasta la salida del instituto. Muchos murmullos se escucharon pero ya era algo común luego de revelar algún secreto. Taehyung miró a Jungkook con una sonrisa y levantó su mano para que su amigo la chocara con él.
—¿Ves que no todo sale mal?
—Con ellas si, pero hubo algo que si salió mal.
—¿Qué? —preguntó Taehyung con el ceño fruncido. Jungkook señaló disimuladamente a alguien y Taehyung entendió, sintiendo un poco de pena por el chico.
Hyukwoo, —conocido por la mayoría con el apodo de Loco— se veía algo apagado por todo lo sucedido. El chico tenía un enorme crush por nada más y nada menos que Hwasa; la chica que había declarado su amor por otra. Jungkook y Taehyung sabían de esto pero no podían hacer nada cuando Hwasa ya tenía su mirada en otra persona, además de que la chica se había arriesgado a pesar del posible rechazo.
—Hey, no te pongas a pensar de más —regañó Taehyung a Jungkook—. Hyukwoo y Hwasa son los mejores amigos del mundo y si a pesar de toda la cercanía ella no logró sentir nada por él no la puedes obligar. A veces la persona que te gusta no siente la misma química por ti y tu debes respetar eso; no es tu culpa ni de la otra persona, ¡Así que alégrate de Hwasa que por fin está con la persona que le gusta!
Taehyung le dedicó una enorme sonrisa cuadrada a Jungkook y se despidió agitando su mano. Jungkook veía como Taehyung se alejaba y sonrió de manera triste.
—A veces la persona que quieres no siente la misma química por ti y debes entenderlo... debo entenderlo —murmuró Jungkook para luego tomar sus cosas y salir también de ahí.
Había pasado alrededor de dos semanas desde la última vez que habían seguido el reto. Estaban en temporadas de exámenes y nadie tenía cabeza para andar revelando secretos ajenos o andar escuchándolos. Hoy, por fin, era ya el último día y la mayoría de los estudiantes estaban notablemente más relajados. Se acercaban las vacaciones y más de uno, —los que ya eran conscientes de que no irían a recuperativo— se encontraban planeando con sus amigos lo que harían en esos días de libertad.
Para sorpresa de muchos, incluso para el mismo implicado, Jungkook había logrado obtener los puntos suficientes en el ensayo del profesor Heechul y no estaba en riesgo de pasar sus vacaciones repitiendo clases ya vistas. La verdad es que la mayoría de los alumnos, por no decir todos, habían sacado buenas calificaciones. Heechul los felicitó a todos e incluso les regaló una sonrisa. El día prometía ser uno de los mejores.
Habían decidido terminar las clases temprano pero los alumnos no se iban a poder ir hasta después de la común reunión de despedida por parte del director. Todos los alumnos se encontraban en diferentes partes de la institución y Jungkook junto a Taehyung decidieron ir a la cafetería a comer algo.
Ambos llevaban sus bandejas con lo que iban a comer mientras hablaban emocionados de lo que harían en sus vacaciones. Estaban tan concentrados en hablar que no se dieron cuenta de la persona que les pasó por al lado junto a su grupo de amigas. Sólo se percataron cuando Taehyung tropezó con "algo" y cayó de bruces al suelo, manchándose en el proceso con todos los alimentos que tenía en la bandeja.
Las carcajadas no se tardaron en llegar y Kim no entendía cómo había sucedido eso. Jungkook dejó su bandeja en el piso y corrió a ayudar a Taehyung a levantarse. Una vez ambos de pie, pudieron ver a la responsable de todo.
—¿Están bien, Taehyung? —preguntó Jieun con una falsa mirada de preocupación.
—Maldita estúpida, ¿¡Por qué hiciste eso!? —gritó Taehyung acercándose a ella.
Jungkook tomó a Taehyung del brazo antes de que fuese a arremeter contra la chica. Aunque estaba molesto por lo sucedido, no iba a dejar que su amigo se metiese en problemas por golpear a Jieun.
Y es que, la chica era muy famosa entre los alumnos, teniendo a miles de compañeros de su lado dispuestos a defenderla. Si dejaba que Taehyung se metiera con ella probablemente tendría problemas con todo este séquito de aduladores.
—¿Hacer qué? —preguntó la chica sorprendida. A este punto tenían a varios alumnos pendientes del problema—. Te vi caer y me preocupé por ti. Oh, espera, ¿Acaso piensas que yo te hice caer?
—No, Jieun, no lo pienso, estoy muy seguro de que me hiciste caer a propósito.
Lo que no esperaban era que la chica se llevara una mano al pecho y comenzara a sollozar. Taehyung y Jungkook abrieron los ojos sorprendidos y en menos de un minuto, Jieun tenía a unas cuantas personas preguntándole si estaba bien y si Taehyung le había echo algo. La chica negó y limpió sus mejillas llenas de lágrimas y miró a Taehyung.
—Juro que s-sólo quería saber si estaban bien —sorbió su nariz y sonrió de lado mirando a los que se habían acercado hasta ella—. Tranquilos, no le hagan nada a Taehyung. Nunca fui de su agrado y lo entiendo; le quité a su mejor amigo por unos meses y no me ha perdonado aun.
—¿¡Qué mier-
—Pero a pesar de todo es un buen chico —continuó Jieun—. Taehyung, espero algún día me perdones y podamos ser amigos.
Hizo una reverencia y se fue de ahí. Tanto Taehyung como Jungkook estaban en estado de shock por todo lo que habían visto. Las personas en la cafetería veían mal a Taehyung y el chico, a pesar de no importarle lo que dicen los demás de él, se sentía bastante incómodo e intimidado.
—No les hagas caso. Vámonos.
Jungkook tiró del brazo a Taehyung del brazo para sacarlo del lugar. Mientras salían, pudieron escuchar algunos comentarios por parte de los alumnos: "No puedo creer que el chico sea tan inmaduro para odiar a Jieun por eso", "Pobre Jieun, intenta ser amiga de Taehyung y este sólo la trata mal", "De seguro Taehyung está enamorado de Jungkook y este no le da bola", "Taehyung es sólo un rarito más, con razón nadie le ha conocido una novia"
Jeon los guió a ambos hasta el baño más cercano. Una vez llegaron, se aseguró de estar completamente solos y luego cerró la puerta con seguro para que nadie los molestara. Se giró a ver a Taehyung y la imagen frente a él lo destrozó; Tae tenía los ojos rojos y llenos de lágrimas que intentaba retener mientras mordía su labio. Parecía un animalito vulnerable, un bebé tigre algo desamparado.
—Oh, Tata...
Y eso fue el detonante. Taehyung tapó su rostro y comenzó a llorar desconsolado. Se deslizó por la pared del lugar hasta llegar al suelo. Jungkook rápidamente llegó hasta él y lo abrazó. Pasaba su mano por la espalda del chico y depositaba suaves besos en su cabeza mientras susurra palabras de apoyo para poder calmar al chico. Luego de unos cuantos minutos, el llanto de Taehyung logró mermar. Ahora ambos se encontraban sentados uno al lado del otro sin decir palabra alguna. Jungkook miró a Taehyung y sonrió por como estaba. Su mayor estaba de brazos cruzados con el ceño fruncido, sus mejillas y nariz rojas por el llanto y un adorable puchero.
—¿Están mejor? —se atrevió a preguntar Jungkook.
—No, esa estúpida me avergonzó frente a todos. A parte de que toda mi ropa esta llena de comida que no pude comer. Avergonzado, sucio y hambriento.
Jungkook no pudo evitar reírse. Pasó su brazo por sobre los hombros de Taehyung, acercándolo más a él, —En tu casillero tienes otra muda de ropa, cámbiate esa y luego vamos por comida para ti.
—Dime algo sobre ella, Jungkook. Quiero destruirla.
Un silencio se instauró en el baño y Taehyung miró a Jungkook de manera desesperada. El menor mordió su labio y suspiró. Pasó su mano por su cara y la dejó ahí por un buen rato.
—¿Ni siquiera por lo que me hizo cambiarás de opinión?
—Tae, ya hablamos de eso...
Taehyung asintió resignado y se levantó. Jungkook también se levantó y miró como el otro se lavaba la cara. Esperó ver algún tipo de molestia en sus ojos pero no, se veía tranquilo; cosa que lo dejaba intraquilo a él.
—Vamos a mi casillero para buscar el cambio de ropa. Odio andar oliendo a pizza; me da asco y hambre.
Jungkook asintió y salieron del baño dirigiéndose hasta la parte de los casilleros. Taehyung abrió el suyo y vio una nota. Frunció el ceño y miró disimuladamente a Jungkook, pero este estaba recostado en los demás casilleros con los ojos cerrados mientras tarareaba una canción. Abrió la nota y la leyó con cuidado.
Tu me ayudaste, así que te devolveré el favor: Jieun antes no era tan famosa como ahora y lo que la popularizó fue su noviazgo con Kim Taewoo, ¿Sabes quién es, no? El niño prodigio de la institución. Todo fue una farsa; Jieun lo utilizó y luego lo abandonó e ignoró. Les dijo a todos que el chico la acosaba y eso nunca fue verdad. ¿Ahora donde está, Taewoo? Marginado por todos los estudiantes siendo catalogado como un pervertido.
Haz justicia y acaba a la perra de Jieun.
—¿Qué tanto te tardas ahí?
Taehyung escondió la nota rápidamente y tomó su cambio de ropa.
—Nada, ya tengo todo.
Jungkook se encogió de hombros, —Ve a cambiarte y luego vamos a la cafetería para que puedas comer algo.
—¡N-no! Digo, ve tú a comprarme algo —vio como Jungkook frunció el ceño sin entender el porqué de su actitud—. Es que no quiero ir allá, todavía tengo vergüenza.
Jungkook lo miró comprensivo y asintió. Taehyung veía como el chico se alejaba de él y volvió a tomar la nota, —Es tu turno de entrar al juego, Jieun.
Caminó en busca de la chica y para su suerte la encontró fácilmente en el patio de la institución. Bajó rápidamente las escaleras y se acercó hasta donde se encontraba. Jieun al percatarse de su presencia, dejó de hacer lo que estaba haciendo y le dedicó una mirada de fastidio. Estaban solos, puesto que la chica no tenía a ninguno de sus amigos cerca; perfecto para él.
—¿No te da vergüenza ir por ahí con la camisa asquerosa a comida? —preguntó despectivamente la chica.
—¿Y a ti no te da vergüenza ir por ahí con esa cara de zorra que tienes?
Jieun se levantó de su lugar y se acercó hasta Taehyung, —Mira, imbécil, mejor vete de aquí antes de que te haga una escenita y te deje en ridículo otra vez. O qué, ¿lo de la cafetería no te fue suficiente?
—A parte de zorra, hipócrita. Deberías ser actriz, te sale bien lo de ser falsa.
—Tus palabras no me afectan en nada, Taehyung. Me importas una mierda entera.
—Vaya, y pensar que casi me creo el cuento de que querías mi amistad —habló Taehyung con sorna—. Eres una horrible persona, Jieun y algún día todos se enterarán de cómo eres verdaderamente.
La chica lo miró divertido y comenzó a reírse en su cara, —¿Y quién me va a descubrir? ¿Tu, Kim Taehyung? No eres nadie comparado conmigo. Sólo eres un rarito más que se creó una fama por andar con ese juego infantil, sólo por eso eres popular. Si no, ¿quién te conociera? Mejor lárgate de mi vista y sigue arruinándole la vida a los demás, eres perfecto en eso.
—No tienes moral para decir eso y lo sabes —masculló entre dientes Taehyung, molesto—. Y si, yo me encargaré de que las personas descubran quien eres.
—Me reiré en tu horrenda cara cuando fracases, ¡Suerte, Taehyung!
Jieun tenía una sonrisa enorme en el rostro que denotaba autosuficiencia. Taehyung la miró por última vez y se alejó de ella. Una vez dentro de la institución, sacó su teléfono del bolsillo y paró la grabación, —Veamos quien ríe mejor, Jieun.
Jungkook había terminado la enorme fila de la cafetería y salió en busca de Taehyung. El hecho de que no hubiese querido ir con él hasta el lugar le había dolido. Lo sucedido con Jieun al parecer le había afectado y él no podía hacer nada en su contra. La chica sabía cosas de él que era mejor no provocarla, incluso si Taehyung sufría en el intento. Sacudió la cabeza para alejar esa sensación de culpa y siguió buscando a Taehyung por todos lados.
Había recorrido todo el recinto y no se había topado con Taehyung por ningún lado. Frunciendo el ceño, sacó su teléfono del bolsillo dispuesto a llamar a su amigo para entregarle la comida. Más no pudo cuando un anuncio lo detuvo.
—Probando, probando, uno, dos, tres... mi-mi-mi-cró-cró-cró-fo-fo-fo-no-no-no. Sip, creo que funciona esto, ¡Muy buenas tardes a todos los estudiantes de esta increíble institución! Ya hoy es nuestro último día aquí para dar inicio a las vacaciones, ¿No están emocionados?
Un sudor frío recorrió el cuerpo entero de Jungkook, —¿Tae-taehyung?
—Imagino que todos están esperando la hora del discurso de despedida de ciclo por parte de nuestro director y me dije a mi mismo; mi mismo, ¿cómo puedo hacer más amena esta espera? Y tuve la respuesta, ¡Jugar al Fucking Mint! Así que, como soy alguien bueno, quise traerles el mejor Fucking Mint de todos los que haya echo.
Todos los estudiantes paralizados, escuchando atentamente lo que iban a decir. Se escuchó un par de movimientos por los altavoces y luego siguió.
—"¿No te da vergüenza ir por ahí con la camisa asquerosa a comida?" "¿Y a ti no te da vergüenza ir por ahí con esa cara de zorra que tienes?" "Mira, imbécil, mejor vete de aquí antes de que te haga una escenita y te deje en ridículo otra vez. O qué, ¿lo de la cafetería no te fue suficiente?" "A parte de zorra, hipócrita. Deberías ser actriz, te sale bien lo de ser falsa." "Tus palabras no me afectan en nada, Taehyung. Me importas una mierda entera." "Vaya, y pensar que casi me creo el cuento de que querías mi amistad. Eres una horrible persona, Jieun y algún día todos se enterarán de cómo eres verdaderamente." "¿Y quién me va a descubrir? ¿Tu, Kim Taehyung? No eres nadie comparado conmigo. Sólo eres un rarito más que se creó una fama por andar con ese juego infantil, sólo por eso eres popular. Si no, ¿quién te conociera? Mejor lárgate de mi vista y sigue arruinándole la vida a los demás, eres perfecto en eso." "No tienes moral para decir eso y lo sabes." "Me reiré en tu horrenda cara cuando fracases, ¡Suerte, Taehyung!"
Los estudiantes se miraban en extremos sorprendidos por lo que acababan de escuchar. Al parecer la Jieun que todos conocían no era la verdadera. Jungkook sentía su pulso a mil y los nervios comiéndolo entero. Dejó caer la comida al piso y se llevó ambas manos al pelo en signo de frustración.
—Admito que lo de horrenda cara me dolió. Pero en fin, eso no es todo, ¿Se acuerdan de Kim Taewoo? Bueno, todo lo que Jieun inventó sobre él es totalmente falso, ¡Ella se aprovechó del chico para ganar un poco de fama entre los estudiantes! Porque antes de su noviazgo con Kim, ¿Quién era Jieun? Exacto, nadie. Así que espero que estés escuchando todo esto. ¡Jieun es una falsa que se aprovecha de todos para su propia conveniencia! ¡Fucking Mint! Te dije que te iba a descubrir, Jieun. No eres más que un-
—¡Kim Taehyung! ¡Apague eso ahora mismo!
—Mierda, el director... ¡Espero les haya gustado mi regalo de últi-
Se escuchó un forcejeo más y luego terminó todo. El ambiente se sentía bastante tenso y de un momento a otro las personas comenzaron a salir del lugar. Jungkook sin saber que hacer o cómo sentirse, siguió la corriente del tumulto de personas hasta el patio del lugar. Una gran multitud rodeaba a alguien en particular y Jungkook no tuvo que ser un genio para saber de quien se trataba.
Se escuchaban diferentes tipos de gritos pero similares en algo; ofensas hacia Jieun. La chica se había aprovechado de más de uno y era el momento perfecto para descargarse. Desde las escaleras pudo ver como la chica intentaba salir del gran número de personas. Una vez lo logró, Jungkook pudo ver su estado; Jieun tenía las mejillas rojas y bañadas por las lágrimas. Se veía indefensa, una imagen muy contraria a su verdadera personalidad. Sintió lástima por ella pero también sintió que lo merecía.
Jieun caminó hasta las escaleras y se topó con la mirada de Jungkook. La chica lo miró por unos instantes para luego seguir su camino hasta dentro del lugar, escapando de los que algún día fueron sus fieles seguidores. Jungkook la siguió con la mirada, quedándose ahí parado sin hacer nada. Seguía escuchando a los demás hablar pestes de Jieun y su cabeza era un desastre, más sólo un pensamiento era constante; "¿Qué has hecho, Taehyung?".
Todos los alumnos se encontraban en el gran auditorio de la institución, esperando la llegada del director. Jungkook no había vuelto a ver a Jieun, la chica había desaparecido luego de haber sido expuesta ante todos, y tampoco había visto a Taehyung desde la última vez en los casilleros.
Miraba a todos lados en busca de su amigo y nada, el chico se lo había tragado la tierra. Quería regañarlo por lo que había echo, recriminarle que no le había echo caso y de todos modos se metió con la chica. Suspiró ansioso cuando la puerta del auditorio fue abierta. Taehyung entraba con una sonrisa enorme y con la ropa limpia de rastro de comida. Detrás de él, venía el director con ganas de matar al chico que se había metido en su oficina a hacer una travesura.
Taehyung buscaba con la mirada a Jungkook y cuando lo encontró, se dirigió hasta él. En el camino, chocó la mano con varias personas y se reía de cosas que le eran dichas. Una vez a su lado, se sentó y le dedicó una brillante sonrisa a su amigo.
—¿Puedes creer que no me castigarán sólo por ser el último día? Desde ahora declaro que hagamos alguna estupidez cada vez que salgamos de aquí.
—Taehyung —llamó Jungkook. El nombrado le prestó atención con toda la emoción del mundo. La lengua de Jungkook le iba a romper la mejilla, Taehyung no se había dado cuenta del estado de su amigo—. ¿Qué mierda hiciste?
Taehyung borró su sonrisa y lo miró perplejo, —¿No lo sabes? ¿Dónde estabas metido? Uhg, Jungkook, te perdiste el chisme del año. Fui a la dirección y expuse a Jieun con tod-
—¡Sí se lo que hiciste!
—¡Ahh! ¿¡Entonces para qué preguntas!?
Jungkook golpeó el brazo de Taehyung y luego lo tomó de la oreja, —Me estoy refiriendo a porqué lo hiciste, subnormal.
Taehyung se soltó del agarre de Jungkook y se sobó. Frunció el ceño y murmuró: —Entonces pregunta bien, idiota.
—Taehyung te dije miles de veces que no hicieras nada a Jieun y ahí vas, a decirlo por el altavoz del instituto.
—¡Juro que te iba a hacer caso! Pero alguien dejó una nota en mi casillero y no pude evitarlo.
—Ojalá alguien te dejara una nota para que dejes de ser pendejo.
—¡Oye!
—Buenas tardes alumnos de esta honorable institución.
La voz del director cortó su conversación/discusión. Se acomodaron bien en sus asientos y Jungkook le susurró un: "Hablamos luego". Taehyung estuvo de acuerdo mientras se cruzaba de brazos y disimuladamente se sobaba el afectado.
El discurso estuvo como todos los años así que nadie prestaba la atención necesaria. Luego de unos interminables minutos, el director dio la despedida final, deseándoles a todos unas felices vacaciones y pidiéndoles que viniesen preparados para un nuevo ciclo escolar. La multitud comenzó a salir del auditorio para por fin irse de los que ellos denominaban "cárcel".
—Ahora si, explícame por qué carajos hiciste lo que hiciste.
Taehyung rodó los ojos y sacó de su bolsillo la nota que se le fue entregada. Jungkook la leía atentamente y Kim esperaba paciente a que este terminara. Una vez leído todo, Jungkook le devolvió la nota y suspiró.
—¿Me estas tratando de decir que gracias a esa nota armaste mayor escándalo?
—No, no, no... bueno en parte si, ¡Pero más que todo por lo que pasó en la cafetería! —se defendió Taehyung con desespero—. No te molestes conmigo, Kookie.
Jungkook miró como Taehyung juntaba sus manos y hacía un enorme puchero, intentando calmar su enojo. Rodó los ojos y miró a otro lado, no podía caer tan fácilmente por eso, ¿verdad?
—No estoy enojado, ¿si? Ya te dije mis razones por la cual no quería meterme con Jieun.
Taehyung volvió a sonreír en grande y abrazó a Jungkook tomándolo por sorpresa, —¡No te preocupes! Cualquier cosa que se le ocurra decir de ti, por más vergonzosa o mala que sea, no será suficiente para alejarme de ti.
Jungkook hizo una mueca con los labios, queriendo contradecirlo, pero se abstuvo y decidió corresponderle el abrazo al mayor, —Ya mejor vámonos. Todo el día en el colegio me está haciendo mal.
Ambos emprendieron camino hasta la salida sin pensar en lo que les deparaba. Una vez llegaron a la entrada, vieron como varios alumnos veían a alguien en especial; Jieun. La chica estaba parada en medio del lugar, de brazos cruzados y la mirada fría. Se veía muy diferente a la Jieun que todos conocían, parecía más a la Jieun expuesta por Taehyung. La chica al hacer contacto visual con Jungkook, sonrió de lado y caminó hasta él. Jungkook tragó fuerte y fue incapaz de moverse ni un poco. Una vez llegó, ambos se miraron fijamente, como si nadie existiese a parte de ellos. A Taehyung no le gustó para nada aquello y tomó a Jungkook del brazo para acercarlo a él y que dejase de ver a la chica.
Jieun sonrió con burla, —Tranquilo, Taehyung, Jungkook es sólo tuyo.
—¿Qué haces aquí? Pensé que te había bastado todo lo que dije.
Taehyung y Jieun se miraban de manera desafiante. Todos los alumnos, como los buenos metiches que son, no se perdieron ningún detalle del momento. Parecía el desenlace de la gran guerra que había desatado Taehyung al revelar la verdadera personalidad de Jieun.
—Tenía pensado irme, pero se me ocurrió algo mejor.
La chica se acercó hasta el principio de la escalera y mirando a todos los espectadores, decidió dar su última jugada. Miró una última vez a Jungkook cuando por fin habló.
—No sé si lo recuerdan, pero salí un tiempo con este chico de aquí, y siendo sincera, fue el primero y el único con el cual salía porque quería. En pocas palabras; Jungkook fue el primer chico que me gustó realmente —Jieun hizo una pausa mientras escuchaba las exclamaciones de sorpresa por dicha confesión—. Para suerte mía, yo no le era indiferente así que comenzamos a salir. Puedo jurar que fue la chica más feliz en ese momento.
Jungkook negaba deseperado con la cabeza pero Jieun lo ignoraba sin más »Comenzaron las citas, los detalles y el convivir, pero luego de un par de meses me di cuenta de que no todo era perfecto, ¿y saben por qué? Porque el chico que me gustaba, le gustaba alguien más.
—Jieun para, por favor —rogó Jungkook.
—Intenté ignorarlo al principio —siguió la chica—. Porque claro, una parte ingenua de mi, decía que podía lograr que él se enamorara por completo de mi. Fui tan estúpida por creer eso. Si íbamos a tal parte, Jungkook sólo podía decir, "A esa persona le hubiese gustado este lugar", si íbamos a comer, Jungkook grababa el nombre del local para llevar a esa persona ahí, ¡Incluso si no hacíamos nada! ¡Jungkook se encargaba de nombrar a esa persona y preguntarse qué pudiese estar haciendo!
Las personas miraban a Jieun con pena, la chica se veía realmente dolida por todo lo que estaba confesando. Ciertamente, cuando ambos salían, Jieun se veía genuinamente feliz al lado del chico. Jungkook mantenía la cabeza gacha por la vergüenza pero no hizo nada más para detenerla, merecía eso, lo merecía y más. Taehyung por otra parte, no terminaba de entender lo que Jieun estaba hablando, ¿Quién era esa otra persona y por qué Jungkook no se lo había comentado? Al principio pensó que era mentira por parte de ella, pero al ver la actitud tomada por Jungkook, pudo corroborar de que Jieun estaba hablando con sinceridad.
—Luego de un tiempo, donde ya mi orgullo me recriminaba por no darme mi lugar, decidí romper con Jungkook. El muy maldito me preguntó el porqué y yo sólo tenía ganas de romperle la cara a golpes —Jieun comenzó a reír y más de uno se le unió. Miró al cielo un momento y luego volvió a ver a Jungkook—. Aclaré sus dudas y lo dejé libre para que fuese feliz con esa persona. Sólo que Jungkook es un cobarde de primera y no hizo absolutamente nada... pero yo soy buena y le haré el favor.
Jungkook abrió los ojos como platos volvió a negar, rógandole a Jieun que se detuviera. La chica rodó los ojos y miró de nuevo a demás.
—Jungkook está ridículamente enamorado de Taehyung que ni estando conmigo pudo superarlo. Lo peor del caso es que ni él mismo pudo darse cuenta antes, ¿Cómo pude salir con alguien tan tonto? ¡Tuve yo que abrirle los ojos para que se diera cuenta! Ah, me faltaba algo; fucking mint.
Jieun le dedicó una última mirada a Jungkook y salió finalmente de la institución. Los estudiantes miraban con asombro a Jungkook y un pequeño grupo de ellos, —grupo en el cual estaban Namjoon, Hyuna, Irene, Yoongi y Hwasa— miraban con burla al chico. Había caído en su propia trampa y eso de alguna manera los llenaba de satisfacción. Varias exclamaciones se escucharon pero Jungkook no entendió ninguna de ellas; sentía sus oídos vibrar al igual que todo su cuerpo. No quería girarse, no quería enfrentar a Taehyung. Jieun tenía razón, era un cobarde y no estaba preparado para enfrentar lo que venía.
—¿Te vas a girar a verme o qué?
Jungkook dio un salto por cómo Taehyung le había hablado. Lentamente giró su cuerpo y enfrentó a Taehyung. Ambos estaban en lo más alto de la escalera dándoles así una perfecta vista a todos los espectadores. Podía sentir todas las miradas en ellos, pero ninguna era tan fuerte como la que le dedicaba Taehyung en esos momentos.
—¿Por eso no querías que me metiera con Jieun? ¿Para que no revelara tu secreto?
Las mejillas de Jungkook se enrojecieron aun más y asintió, —S-si.
—Eres un imbécil, Jeon Jungkook.
—P-perdóname, T-tae, y-yo no quería s-sentir esto —las palabras salían entrecortadas, producto de los incontrolables sollozos del menor—. N-no te a-alejes de mi, p-por favor.
—¿Te estás escuchando? ¿Puedes superar tu nivel de estupidez? Te dije que dijese lo que dijese Jieun, nunca me iba a separar de ti.
Taehyung tiró del brazo a Jungkook y lo abrazó. Varios de los alumno lo miraban expectantes y él rodó los ojos. Que buena manera de darte cuenta de que el reto es una completa basura que destruye a las personas. Jungkook parecía haberse calmado así que lo separó para volver a verle la cara. El menor tenía una mirada bastante triste y se veía por demás de desolado. Vaya idiota.
—¿Te calmaste, estás mejor?
—Si —susurró el contrario—. Prometo que olvidaré mis sentimientos por ti, así ya no seré más un tonto por gustarle su mejor amigo.
Jungkook le sonrió débil a Taehyung. Una sonrisa que no le llegaba ni a los ojos ni al corazón. Vio como Taehyung rodaba de nuevo los ojos y sintió como su corazón dolía un poquito más. Su amigo si que era duro para rechazar alguien.
—Eres la persona más tonta que he conocido, Jungkook. Mira que errar es de humanos y tu eres demasiado humano al parecer.
Jungkook frunció el ceño sin entender y de un momento a otro tenía los labios de Taehyung sobre los suyos. Tenía los ojos abiertos de la impresión y sentía todo el cuerpo congelado. Escuchaba a los demás gritándole que correspondiera el beso pero su cuerpo no reaccionaba por nada en el mundo. Taehyung se separó de él con el ceño fruncido y mirándolo con indignación.
—Acabo de desperdiciar mi primer beso para que no me correspondieras, eres del asco, Jungkook.
—T-taehyung t-tu-
—Si, también me gustas, ¿Contento? Ahora bésame para remendar el desperdicio que fue darte mi primer beso a ti, mocoso desconsiderado.
Jungkook volvió a abrir los ojos cuando Taehyung tiró nuevamente de él para tener juntos sus labios. Claro, esta vez si correspondió gustoso. Los gritos de los demás sólo le dieron ánimos para pasar sus brazos por el cuello de Taehyung. Este, también animado por los demás, lo abrazó por la cintura para apegarlo más a él.
Luego de separarse, juntaron sus frentes y se miraron. Ambos sonrieron, sintiendo el amor del otro sin siquiera decirlo. Era cosas de amigos, o almas gemelas; saber lo que siente la otra con sólo verla a los ojos.
—¿Ves que no todo del reto sale mal?
Jungkook rió y volvió a unir sus labios con los de Taehyung.
Respondiendo la pregunta del inicio, ¿Qué podría salir mal? La respuesta era eso, nada.
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