Chào các bạn! Vì nhiều lý do từ nay Truyen2U chính thức đổi tên là Truyen247.Pro. Mong các bạn tiếp tục ủng hộ truy cập tên miền mới này nhé! Mãi yêu... ♥

🍎 Ropa de Maternidad 📻

Trimestre 2: Cinco meses.

—¡Mierda!

Husk y Niffty miraban el montón de ropa esparcida por toda la habitación. Algunas prendas ya estaban rotas, cortesía de un frustrado Alastor, que estaba perdiendo la cordura.

—¿¡Cómo puede ser esto posible!? ¡Justo el mes pasado esta ropa aún me quedaba bien! —Alastor miraba su pijama y su camisa. Aunque eran algo holgadas y le habían servido mientras su vientre iba abultándose, ahora ni siquiera esas prendas le quedaban.

—No te preocupes, Alastor, seguro que esto tiene solución —rió Niffty, acercándose para examinar la ropa. Estaba a punto de despedazarla para hacer nueva, pero Alastor, al ver sus intenciones, le quitó la ropa de las manos.

—Niffty, esta ropa no se puede despedazar. Pierde su forma; la tela y las costuras están hechas a medida, con el fin de poder modificarla. Es un concepto básico de sastrería, querida.

—Pero si no se puede, ¿con qué te vas a vestir?

Ese simple comentario hizo que Alastor se estresara aún más. Era cierto, no podía pasarse el resto de los días cubriéndose solo con las cobijas.

—¿¡Qué voy a hacer!? ¡Nada de esto sirve!

Husk puso los ojos en blanco; sabía que Alastor podía ser muy neurótico a veces y que su madre lo regañaba constantemente por explotar sin motivo. Pero eso ya era el colmo. Se acercó, se quitó la gabardina que le había regalado Ángel y se la colocó a Alastor, acomodándola para que lo cubriera por completo.

Alastor se quedó paralizado un momento, dejándose hacer. Mientras tanto, Niffty los miraba y sonreía con ternura.

—Lo sigues tratando como a un niño —dijo Niffty mirando a Husk.

—Calla. Quédate con la ropa mientras nosotros vamos al barrio caníbal. Estoy seguro de que Rosie podrá ayudarnos con ropa de maternidad.

—¡Sí! Algo rojo y elegante, como le gusta al jefe.

—. . .Bien -Alastor desvió la mirada, avergonzado.

Los otros dos se fueron rápidamente en busca de Rosie, dejando a Alastor pensativo. Husk y Niffty habían formado parte de su historia como humano; tenía tantos recuerdos con ellos...

Niffty se había convertido en su amiga después de que esa revoltosa niña escapara de su marido abusador, quien casi la mata. Ella llegó a trabajar en el restaurante de su madre. Pobre niña, nunca tuvo la oportunidad de estudiar o ser algo más que una empleada de limpieza. Nacida con anoftalmía* y discriminada por ello.

Husk, en cambio, había sido amigo de su madre desde que eran niños. Siempre lo animaba con sus trucos de magia y lo cuidaba cuando su madre no estaba. También había sido su secuaz en su etapa de asesino en serie. Al recordar esos tiempos, Alastor comenzó a llorar abrazando el abrigo que Husk le había prestado. Notaba la presencia del aroma de Ángel; seguramente era de él, pero el simple hecho de que Husk se lo hubiera dado lo hacía sentirse nuevamente como un niño protegido por su madre y Husk.

Después de dos horas, Niffty y Husk regresaron con la ropa. Mientras subían las escaleras con las bolsas, una de ellas se rompió en el pasillo.

Husk se quejó al agacharse para recoger la ropa.

—Déjame ayudarte.

—Gracias... —Husk miró con pánico a Lucifer, que había tomado una de las prendas para dársela. Iba a tomarla, pero Lucifer no se lo permitió.

Miró la ropa detenidamente: esa tela, esos colores, ese estilo de los años 20. . . Solo un demonio tenía ese estilo. Al confirmarlo con la tela de la sastrería de confianza de Alastor, dijo: —Alastor. . .

—Majestad.

—Señor Supremo Malvado, ¿no la va a devolver?

—¿Esta ropa es de Alastor, verdad? —Lucifer los miró, y Husk no pudo negarlo, así que asintió. —¡Lo sabía! ¡Ustedes aun lo ven! ¿Por qué le llevan esta ropa? Además, ¿por qué la ropa es más grande si él es muy delgado?

—Su majestad, nosotros no podemos decirle nada —volvió a intentar quitarle la prenda, pero Lucifer, siendo astuto, se convirtió en un ave y se llevó la prenda en el pico.

Lucifer se sentía desesperado. ¿Por qué a ellos sí les abría la puerta y a él no? Estaba cansado de la ausencia y la indiferencia de Alastor. Con sus poderes, invocó un portal a la habitación de Alastor.

No lo había hecho antes por respeto, pero ya estaba cansado.

—¡ALASTOR! ¡¿QUÉ SIGNIFICA ESTO?!

—¡AAAAAH!

—¿Qué pasó?

—¡Papá! ¡Oh, Dios, estás bien! —Charlie se acercó preocupada a su padre, que acababa de despertar.

—Sí, ah. . . -se quejó al levantarse; le dolía toda la espalda—. ¿Qué me pasó?

—Alastor te lanzó por la ventana al suelo. Afortunadamente, no te pasó nada grave —dijo Charlie, algo nerviosa.

—¿Alastor?. . .¡Alastor! ¡¿Dónde está?!

Lucifer se levantó para ir corriendo a la habitación de Alastor nuevamente, pero la voz de este lo interrumpió.

—Su majestad, deje de armar escándalo, ¿qué pensará nuestros huéspedes?

Lucifer giró hacia la voz y vio a Alastor sentado en un sillón, tomando té. Seguía siendo elegante como siempre, pero había algunas diferencias: tenía ojeras, estaba pálido, vestía un vestido largo y pantuflas. Pero, lo más evidente era su vientre abultado.

—¿Qué? ¿Tengo algo en la cara?

—A-A-Alastor —Lucifer comenzó a llorar mientras se acercaba rápido para abrazarlo. Alastor intentó separarlo, pero Lucifer lo apretó más para inmovilizarlo.

Alastor suspiró y comenzó a darle palmaditas en la espalda a su rey, en un gesto de consuelo.

—Ya, ya, ya, ya no llores, majestad. Ya, ya, ya.

—Te extrañé mucho. ¿Por qué no salías? ¿Acaso ya no me quieres?

—Bueno, eso. . . —Alastor se quedó callado. Era evidente el estado en el que se encontraba, y todos lo sabían. Pero admitirlo en voz alta ante el padre del bebé en su vientre. . . era mucho, especialmente después de haberlo ocultado durante cinco meses. Pero, tambien se dio cuenta de que ya no podía ocultar la verdad. Miro a Husk en busca de ayuda, este le dedico una sonrisa afirmando que se dejara de mentiras. Suspiró y confesó:

—Lucifer... claro que te quiero —comenzó el demonio, con pena, mientras tomaba las mejillas de Lucifer y limpiaba sus lágrimas —. Pero estos meses he estado desesperado por ocultarte que estoy embarazado.

Lucifer se quedó paralizado, la sorpresa se reflejaba en su rostro. No podía creer lo que escuchaba.

—¿C-cómo? Eres un pecador y un hombre —su mente procesaba la revelación con dificultad —¡¿O acaso eras mujer y me lo ocultaste?!

—¿¡Cómo voy a hacer eso?! ¡Tú viste mi. . .! —se calló, avergonzado de mencionar sus partes más íntimas.

Lucifer se apartó, tomando sus sienes y dándose masajes para intentar entender cómo y por qué Alastor había decidido mantener en secreto algo tan importante.

Pronto, la emoción de preocupación reemplazó a la sorpresa. Al observar el estado de Alastor, con sus ojeras y su vientre abultado, Lucifer se dio cuenta de que había puesto en riesgo su salud y la del bebé. La preocupación por el bienestar de ambos se volvió abrumadora.

—¡¿Cómo pudiste ocultarlo todo este tiempo?! —exclamó Lucifer, agarrando con fuerza los hombros de Alastor—. ¡¿Es más importante tu orgullo que decirme que vamos a ser padres?! —Su enojo creció a medida que pensaba en los riesgos que Alastor había asumido. La frustración por no haber estado al tanto de la situación y no haber podido ofrecer apoyo en un momento tan crucial era palpable, junto con el torrente de gritos e insultos que dedicaba a Alastor.

Mientras Alastor sonreía, como siempre, pero, su sonrisa comenzó a desvanecerse ante las palabras de Lucifer. Se formó una mueca de tristeza y empezó a sollozar. En ese momento, Alastor se sintió muy patético y humillado por mostrarse así ante todos.

Lucifer, al notar su angustia, se detuvo y lo miró preocupado. Acarició sus mejillas con ternura.

—Lo siento, Al. No quería decir nada de eso —lo abrazó, haciendo que Alastor escondiera su cabeza en su cuello.

Sintió una profunda desesperación. No sabía qué hacer a continuación, cómo apoyar a Alastor ni cómo enfrentar la realidad del embarazo. Su mente estaba llena de inquietud mientras lidiaba con la complejidad de la situación y sus propias emociones intensas.

-No sé qué hacer. . . -dijo Lucifer, con la voz temblando mientras trataba de procesar todo-. Pero, por favor, déjame estar presente de ahora en adelante. Prometo cuidarte a ti y al bebé.

Alastor, aunque apenado por la revelación, también sintió un alivio al ver que Lucifer estaba dispuesto a enfrentar la situación y ofrecer apoyo.

Lo miró y sintió cómo Lucifer unió sus labios en un beso tierno.

-Juntos enfrentaremos lo que venga. No estás solo, Al. Me tienes a mí y a tus amigos.

-¡Y a nosotros! -gritó Angel mientras abrazaba a Charlie y Vaggie.

-Sí, Al, todos juntos te ayudaremos, ¿o no, Vaggie?

-Sí, así es.

Alastor volvió a sonreír y rió mientras limpiaba sus propias lágrimas. Ya se sentía tranquilo.

-¡Con un demonio voy a tener un hermanooo! -Charlie abrazó a Vaggie, sacudiéndola, emocionada por lo que acababa de enterarse.

————————————

Anoftalmía*: Es la ausencia completa de uno o ambos ojos.
En el caso de Niffty fue la ausencia de su ojos izquierdo.

Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro