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Ya había pasado una semana desde que se habían mudado, los tres estaban bastantes cómodos con su nueva casa al igual que bambi, quien estaba jugando junto a Jungkook en la sala, la cual era tres veces más grandes que la de su casa anterior.
Jimin y Jungkook ya habían estrenado su nueva cama, el baño, la cocina y la piscina enorme que tenía la casa.
Si, había aceptado hacerlo aún con esa gran panza.
Hyejin y Karina ya habían cumplido su primer mes de noviazgo, así que ese mismo día Karina fue a almorzar a la casa de Jungkook y Jimin para conocerlos mejor y poder conversar.
Hyejin ya había conocido a los papás de Karina también y estos definitivamente la adoraban, amabas estaban muy felices de ser aceptadas por sus familias, el resto no les importaba.
Jimin y Jungkook estaban mejor que nunca en su relación, ambos estaban muy felices de que cada vez quedara menos para conocer a su bebé.
Ahora mismo estaban acostados sin hacer nada, Jungkook comenzó a tocar el rostro de Jimin y hacer sonidos raros.
— ¿Que haces? — Le preguntó Jimin con una sonrisa.
— Estoy aburrido.
— ¿Y jugar con mi cara es entretenido?
Jungkook asintió.
— Acabo de recordar que hace unos días te compré algo.
— ¿En serio? — Jimin alzó una de sus cejas.
— Sip, déjame buscarlo.
Jungkook se paró de la cama y buscó en su closet el regalo, pues se le había olvidado dárselo así que lo escondió para cuando se acordara.
— Ten. — Le tendió el regalo.
Jimin con clara emoción abrió el regalo y se encontró con un perfume, sonrió y besó los labios de su novio.
— ¿A quien se lo oliste?
— ¿Qué?
— A alguien le oliste este perfume, dudo que hayas olido cada uno de los perfumes para regalármelo. — Lo miró serio.
— ¿Es en serio?
— Perdón, son los cambios de humor. — Se disculpó. — Gracias por el regalo amor.
— No hay de qué.
Jungkook soltó un pequeño suspiro por lo tóxico que había sido lo que Jimin le había dicho, no aguantó reír por los cambios de humor que constantemente tenía su novio.
Se volvió a acostar y Jimin se sentó en su regazo.
— Me acostaría en tu pecho pero algo me lo impide. — Apuntó a su panza.
— Ya saldrá, no te preocupes.
Jimin soltó un suspiro.
— Espero que llegue luego ese día.
Ambos se quedaron en silencio y Jungkook comenzó a dejar palmadas en sus muslos, pues Jimin solo estaba con sus bóxers y una camisa ancha.
— Me gusta.
— ¿Te gusta que te golpee?
Jimin asintió.
— No tan fuerte obviamente si no quieres que te lo devuelva.
Jungkook rió.
Se sentó esta vez en la cama y corrió a Jimin un poco más adelante quedando cerca de su pecho, estampó sus labios con los de su novio mientras masajeaba una de sus nalgas. El rubio no evitó jadear colocando sus manos detrás de la nuca de su novio para más profundidad en su beso.
— No podemos hacerlo. — Susurró Jungkook al separarse de Jimin.
— ¿Por que no? — Susurró Jimin de vuelta.
— Hyejin y Karina están en la habitación de al lado. — Dijo aún susurrando. — Y tu no eres para nada silencioso.
— Está bien, para la próxima entonces. — le susurró por última vez para besar sus labios nuevamente. — Te amo. — musitó al separarse. — Te amo. — Dejó un besito en sus labios. — Te amo. — Otro besito.
— Yo también mi príncipe.
— Me gustan mucho tus apodos, me hacen sentir pequeño.
— ¿Más?
Jimin rió y asintió.
— Me encantas mucho Jungkookie. — Musitó cerca de sus labios. — Te amo demasiado.
— Ya lo sé.
Jimin volvió a reír y le dio un golpe.
— No seas narcisista.
— No puedo evitarlo.
Jimin rodó sus ojos.
— Di que me amas también.
— También te amo.
Y nuevamente Jimin besó sus labios, todo estaba normal hasta que Jungkook puso una de sus manos en su cuello, le apretó un poco sin llegar a ahogarlo ni nada. Jimin se separó al instante con una sonrisa nerviosa.
— ¿Acabas de ahorcarme?
— Tal vez.
Jimin rió.
— Jamás me habías hecho eso.
— ¿Se sintió mal? No lo volveré hacer si no te gusta.
— Jamás dije que no me gustó. — Dijo. — Bésame y hazlo otra vez, pero un poco más fuerte.
Jungkook volvió a besar los labios de su novio y nuevamente puso una de sus manos en su cuello apretando esta vez un poco más fuerte, Jimin soltó un sonido de satisfacción que hizo a Jungkook reír.
— ¿Por que te ríes? Me gusta.
— No pensé que te gustaría.
— Juro que cuando tenga a este bebé lo haremos todos los días. — Masculló. — Ahora lo hacemos pero me canso muy rápido.
Jungkook rió.
— No es gracioso.
— Me gusta hacerlo contigo y tu pancita, te ves tierno abajo mío. — Musito con una sonrisa.
— Dios mío Jeon.
Ambos rieron.
— ¿Después de este no quieres tener más?
Jimin negó con su cabeza.
— No por ahora, quizás más adelante si.
— Está bien, te apoyaré en tus decisiones.
Jimin formó un puchero.
— ¿Ya te dije lo mucho que te amo?
— Nop.
— Te amo mucho. — Le dijo cerca de sus labios.
— Y yo a ti mi amor.
Y nuevamente se besaron.
ꗃ 김 💵 전 ୬ 🤍
— ¿Quieres ver cuantas gomitas caben en mi nariz? — Le preguntó Hyejin a su novia.
— No amor, que asco.
— Pensé que eras la indicada.
Karina rió.
— ¿Que te dijeron tus padres sobre el viaje?
— Aún no les digo, planeo decírselos hoy, en la noche te doy una respuesta ¿Si?
Karina asintió.
— ¿Y si te llegan a decir que no?
— Hacemos videollamadas en las noches para que me cuentes cómo estuvo tu día y que hiciste. — Respondió Hyejin.
— Pero te voy a extrañar.
— Yo también princesa, pero no puedo pasar por sus decisiones. — Se encogió de hombros. — Hablaré con ellos ¿Si? Ya me tengo que ir.
— ¿Quieres que te vaya a dejar?
— Es lejos, tienes que ir con tu papá o te regañará.
— Bien, me avisas cualquier cosa entonces.
Hyejin asintió y dejó un besito en sus labios, dio marcha hacia su casa pensando en cómo pedirle permiso a su padre para que la dejara ir al viaje junto a Karina.
ꗃ 김 💵 전 ୬ 🤍
— Ven acá bebé. — Jimin estiró sus brazos hacia Jungkook y este rió.
— Ni creas que iré.
— ¿Por que no? Mimi quiero darte besitos. — Formó un puchero. — Ven acá mi amor.
— Bien. — Jungkook fue hacia la habitación y se sentó en el regazo de Jimin. — Quiero mis besitos.
— ¿Donde los quieres?
— Aquí. — Apuntó a su frente. — Aquí. — Apuntó a su nariz. — Y aquí y aquí. — Apuntó a sus dos mejillas. — Y también aquí. — Apuntó a sus labios.
Jimin besó todo su rostro por el orden que le dijo hasta llegar a sus labios, besó repetidas veces estos haciendo que Jungkook riera.
— ¿Has visto a Hyejin?
— Salió hace un rato con Karina, pero ya debe estar por llegar. — Dijo para luego intentar pararse pero Jimin lo detuvo.
— No te vayas. — Le pidió con una puchero.
— Está bien.
— ¿Sabes? Quiero llenarte de besitos, cuidarte y darte muchos mimos, pero también quiero estar contigo en un auto mientras llueve viendo tus mejillas rojitas, escuchando tus jadeos en mi oído mientras nuestros
cuerpos chocan debido a los rápidas y desesperadas embestidas que me das.
— ¿Q-qué?
— Que quiero follar en un auto pero no puedo. — Espetó enojado.
— Ya lo haremos bebé, no te preocupes.
Jimin fingió llorar mientras que Jungkook le dio un abrazo.
— No llores amor. — Besó su cabeza. — Ya habrá tiempo para eso.
— Pero yo quiero ahora. — Formó un puchero.
— No se puede corazón, pero lo haremos, te lo prometo ¿Si?
Jimin asintió.
— Hola. — Saludó a Hyejin a Jungkook y Jimin. — No pediré contexto. — Los apuntó. — Quería pedirles permiso para irme de viaje con Karina el viernes.
— ¿Cuando volverías?
— El sábado por la tarde.
Jungkook miró a Jimin y este asintió.
— No. — Dijeron ambos al unísono.
— ¿Qué? ¿Por que no?
— Tu papá y yo queremos salir, los tres, como una familia.
— Pero vayan ustedes, ¿No quieren tiempo a solas?
— No. — Dijeron nuevamente al unísono.
— Por favor papá, prometo que a la próxima iré.
Ambos se miraron nuevamente y asintieron.
— No.
Hyejin se tiró al suelo y comenzó a patalear.
— Por favor, prometo que me portaré bien.
— Ya dijimos que no.
— Eres un traidor. — Le habló a Jungkook. — Y yo que me fui varias veces de la casa para que te quedarás a solas con el señor pelota.
— ¿¡Señor pelota!? — Dijo Jimin ofendido. — Me dijo señor pelota.
— Hye, de verdad queremos salir ese día los tres.
— Pero podemos hacer un viaje cualquier día los tres, Karina quiere que la acompañe.
— Irás, pero no quiero que me pidas dinero por una semana. — Dijo Jungkook.
— Hecho.
Jungkook y Hyejin estrecharon sus manos y la chica con una gran sonrisa salió de la habitación, dejando al castaño y al rubio solos.
— Amor, ¿No quieres ir a... Por que estás llorando?
— ¿De verdad parezco una pelota?
— No amor.
Jimin lo miró serio.
— Tal vez un poco.
Jimin lloro con más intensidad.
— Pero una pelota bonita, la pelota más bonita que he visto en toda mi vida.
— Eres un hijo de puta, ojalá no me vuelvas a hablar en tu vida.
— Jimin.
— No. — El rubio salió de la habitación con clara molestia dejando a Jungkook solo acostado en la cama, el solo soltó un suspiro tratando de lidiar con todo esto.
Fuerza Jk 😭
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