21 ᥫ᭡ ˖
Jimin tiró el bolso frente a el escritorio de Jungkook con el dinero que había lavado esta semana, por que si, Jimin seguía lavando el dinero y Jungkook le seguía pagando.
Por más que fueran novios ambos trabajaban juntos de por medio.
— No lo tires Park, con esto me puedo comprar figuras de iron man. — Le dijo mientras dejaba el bolso a su lado en el suelo. — Te extrañé, no me vuelvas a abandonar.
— Fueron solo cinco días.
— Cinco días en los que no te vi, no te di besito, ni abrazos, ni te pude recordar lo mucho que te quiero.
— Me llamabas cada cinco minutos para decime que me querías.
— Dame un besito nene. — Jungkook estiró sus brazos y Jimin fue hacia el con una pequeña sonrisa, se sentó en sus piernas y lo besó. — Extrañaba tus besos.
— Fueron solo cinco días.
— Deja de decirme que fueron solo cinco días, sentí que fueron años.
— Que exagerado.
Jungkook abrazó su cintura poniendo una de sus manos en el trasero de su novio.
— Está más grande.
Jimin carcajeó.
— No es cierto, deja de decir tonterías.
Jungkook también rió.
— Dime que nadie te coqueteo.
— Todo el mundo me coqueteó. — Jimin rió al ver el rostro de su novio. — Es broma, pero si hubieron algunos que se pasaron de listos.
Contexto, Hyejin tuvo un pequeño campamento durante cinco días y Jimin lo acompañó. Lamentablemente Jungkook no pudo ir ya que también había ido Namjoon, así que estuvieron casi incomunicados esos cinco días ya que Jimin también estaba casi sin señal.
— ¿Y Namjoon?
— ¿Namjoon que?
— ¿Pasó algo?
Jimin frunció su ceño.
— ¿Por que pasaría algo con Namjoon?
— Bebé, es muy notorio que aún gusta de ti, ese día que Hye le dije que éramos novios aún sin serlos casi se le sale una vena de la frente.
— Me cuesta creerlo por que está con Jin.
— Es claro que aún no te supera.
Jimin jugó con sus dedos nervioso.
— Algo pasó Jimin. — Dijo Jungkook seguro. — Tienes que decírmelo.
— Si me intentó besar, pero me alejé.
— ¿Si lo mato no te enojas conmigo?
— Dije que intentó, no que lo hizo.
— Aún así, sabe que tienes novio y aún así lo hizo. — Dijo Jungkook molesto. — ¿De verdad no me vas a dejar matarlo?
— Hyejin no te lo perdonaría.
— Cierto.
Jimin se cruzó de brazos y alzó una de sus cejas.
— Ahora que estamos de interrogatorios, ¿Pasó algo entre tú y la secretaria sexy?
— Está de vacaciones.
— ¿Por que le diste vacaciones?
— Para siempre.
— ¿La despediste?
Jungkook asintió con su cabeza.
— ¿Por mi?
Jungkook negó con su cabeza.
— ¿Entonces?
— Me dijo que eras bonito y preguntó si estabas soltero.
— " Cuide a ese man Catalina, que usted y yo amigas no somos " — Imitó Jimin con una voz gruesa. — Perdón, me recordó a eso. — Rió. — ¿En serio te preguntó eso? Y yo pensé que estaba ligando contigo.
Jungkook negó.
— ¿Quieres tatuarte conmigo?
— ¿Que cosa?
— "Tengo novio"
Jimin rió mientras negaba.
— No me voy a tatuar eso, si quieres me tatúo tus iniciales.
— ¿En serio?
— No.
Jungkook lo miró serio.
— ¿Tu te tatuarías mis iniciales?
Jungkook asintió.
— ¿Y si terminamos?
— Será un recuerdo plasmado en mi piel.
Jimin formó un puchero.
— Prefiero morirme antes que alguien me vea con las iniciales de mi ex.
Jungkook rió.
— No nos tatuaremos nada hasta que nos casemos entonces.
— Estoy de acuerdo.
ꗃ 김 💵 전 ୬ 🤍
— ¿Me estás pidiendo tener relaciones contigo? — Preguntó Hyejin sorprendida a su novio.
— S-si, algo así, pero si no estás lista te puedo esperar, no pasa nada pequeña, solo era un sugerencia.
— Pero si quiero.
— La idea es que si lo quieras en serio, no por que yo te lo diga, no te sientas presionada.
— ¿Por que lo dices?
— Escuché los rumores de que Jisung te terminó por que tú no querías tener relaciones con él. No quiero que pienses que yo voy a hacer lo mismo, yo si te puedo esperar el tiempo que quieras.
— No es eso seungmin, de verdad quiero.
— ¿E-en serio?
Hyejin asintió con una pequeña sonrisa.
— Bien, nos vemos en tu casa mañana, ¿Te parece?
— Mañana está bien, nos vemos en mi casa entonces.
Seungmin besó sus labios y se despidió de ella, Hyejin agitó su mano en forma de despedía.
— Mañana en mi casa, en mi casa, ¿En mi casa? Mierda, no, maldita sea.
— Oye, ten cuidado con lo que dices. — Le dijo Jimin detrás suyo. — ¿Mañana en la casa que?
— Mañana en la casa nada, vámonos.
Jimin entrecerró sus ojos sin creerle mucho a su hija, pero aún así se subieron a su auto u dieron en marcha a casa, donde Jungkook los esperaba.
Apenas llegaron se bajaron del auto y Jimin le habló.
— ¿Como te fue?
— Bien, súper bien, jamás me fue tan bien.
— Que bueno hija. — Le sonrió. — Nam llamó para decirme que se te quedaron algunas cosas en su casa, ¿Quieres que las vaya a buscar o las dejarás ahí?
— Déjalas ahí, no hay problema.
Jimin asintió y abrió la puerta de su casa.
— ¡Jungkook! — Gritó Hyejin apenas entró a la casa.
— Aquí estoy. — Dijo Jungkook saliendo de la cocina.
— Reunión secreta, ahora.
Jimin frunció su ceño al ver como Hyejin y Jungkook se iban para el piso de arriba a conversar. Apenas estuvieron solos Hyejin tapó su rostro fingiendo llorar.
— ¿Por que lloras?
— Seungmin me dijo que quiere tener sexo conmigo, le dije que si, pero me dijo que nos veríamos mañana aquí.
— ¿Aquí?
— Aquí.
— ¿Estas loca? Tu padre te matará.
— Por eso tienes que llevártelo, tendré mi primera vez, no quiero que me esté gritando o diciéndome cosas. Menos que entre cuando esté en pleno coito con mi maldito novio.
— Bien, pensaré en algo.
Hyejin suspiró.
— Gracias.
— El sábado tienes que salir a algún lado.
— Eres un sucio.
— Lo dice la que tendrá su primera vez a escondidas.
— ¿Eso que tiene que ver?
— Que no serás para nada silenciosa, parecerá que tragaste un jodido micrófono.
— No es cierto.
— Apostemos sabandija.
Hyejin sacó su billetera y sacó un billete al igual que Jungkook.
— Si recibo reclamos de los vecinos, gano, si no, ganas tú.
— Hecho.
Ambos estrecharon sus manos y Jungkook abrió la puerta, viendo cómo el cuerpo de su novio caía al suelo.
— ¿Estabas estuchando?
— La puerta tenía una mancha.
Hyejin rodó sus ojos.
— ¿Que escuchaste?
— Que tú y Jungkook apostaron, solo eso, es que me tropecé en las escaleras.
Jungkook y Hyejin rieron.
— ¿Que estaban apostando?
— Si estabas espiando.
Jimin jugó con sus dedos algo avergonzado.
— Vamos a la habitación, bebé, tengo que decirte algo. — Jungkook empujó a Jimin fuera de la habitación y le susurró a Hyejin; — Me lo debes.
— Idiota.
El castaño tomó la mano de su novio y lo llevó a la habitación.
— ¿Que vamos a hacer? — Preguntó el rubio.
— Jugar.
— ¿A que?
— Quien se duerme primero.
Jimin arrugó su nariz.
— No me gusta ese juego.
— Es mi favorito, aún más cuando estas conmigo y te puedo abrazar.
— No quiero dormir.
— ¿Entonces que quieres hacer?
— Adoptar un perrito. — Dijo Jimin con un puchero. — Vi un bien bonito amor.
— ¿En serio quieres un perrito?
Jimin asintió.
— Bien, vamos por ese perrito.
ꗃ 김 💵 전 ୬ 🤍
— Amor esto no es un perrito.
— Si es un perrito, mira su carita, es un bebé. — Contestó Jimin acariciando al perro.
— Es un Doberman, es del porte de un dinosaurio.
— Amo los dinosaurios.
— Yo también, pero escojamos otro.
— No, quiero este. — Insistió Jimin. — Y le pondremos bambi, por sus ojitos grandes.
— Que ridículo.
— Más ridículo es tu nombre, vámonos bambi.— Jimin jaló de la correa yéndose con el perrito hacia el auto.
Jungkook rodó sus ojos y también se subió al auto, dando en marcha hacia el supermercado ya que Jimin le quería comprar algunas cositas.
— Cuando estemos enojados bambi dormirá conmigo.
— Que bueno.
— Y cuando no también.
— No dormiré con un perro en la cama.
— Entonces duermes en el sillón.
Jungkook suspiró estacionándose fuera del supermercado.
— Iré yo.
— Llévate al dinosaurio.
— También eres su padre, lo cuidas.
Jimin salió del auto dejando a Jungkook y el perro en el auto, lo miró por el espejo con su ceño fruncido.
— ¿Y tu que miras?
El perro le ladro.
— No me ladres, no somos amigos. — Le contestó. — Y no creas que dormirás con mi chico.
El perro le volvió a ladrar.
— No seas acusón, no es necesario que le digas todo lo que te estoy diciendo. — Le dijo algo nervioso. — Jimin me matará.
Bambi nuevamente ladró.
— Cierra tu hocico chismoso.
El perro se recostó en el asiento sintiéndose regañado.
— Listo, le compre hasta ropita.
Jimin tomó la bolsa y la tiró en el asiento de atrás golpeando el rostro de Jungkook.
— ¿Ya nos podemos ir?
Jimin asintió y sacó la bolsa de dulces que se había comprado para comer.
— ¿Me das?
— ¿Quieres que te la chupe también? Son míos.
— Amor dame uno.
Jimin sacó una de sus gomitas y la mordió a la mitad, se la dio a Jungkook y rió al ver su cara.
— Bien, bien. — Jimin se metió una gomita a la boca y besó a Jungkook, con su lengua le pasó la gomita y Jungkook hizo un sonido que provocó a Jimin reír.
A todos esto estaban parados en un semáforo, son sucios pero no suicidas.
— Que rica manera de darme dulces.
Bambi ladró.
— A ti también traje, no seas celoso.
Jimin siguió comiendo de sus dulces y miró su teléfono en cuanto le llegó un mensaje de Hyejin.
— Hyejin no está en casa, fue donde una de sus amigas por un proyecto.
— Casa sola, me gusta esto.
— No haremos nada frente a bambi. — Le dijo.
Jungkook rodó sus ojos y se estacionó fuera de la casa, ayudó a Jimin a bajar las cosas que había comprado y llevarlas dentro de la casa.
— Se me olvidó algo. — Dijo Jimin. — Iré al supermercado de la esquina, vuelvo en seguida.
Jungkook en cuento escuchó la puerta ser cerrada miró a bambi.
— No me caes bien, te robarás la atención de mi chico.
Bambi lo miró y se agachó un poco para comenzar a hacer popó en el suelo.
— No no no no, bambi. — Jungkook fue donde el perro e hizo una mueca en cuanto vio la popó en el suelo. — Dios.
Fue por servilletas y limpió el suelo.
— Más mal me caes ahora. — Le dijo el castaño, bambi ladró y Jungkook vio como el perro levantada su pata y hacía pipí en la orilla del mueble. — Eso no se hace, tienes que hacer eso afuera. — Jungkook le apuntó al patio.
Bambi le ladró dos veces.
— No te trataré bien para que dejes de hacerlo, eso es chantaje.
Bambi volvió a subir su pata pero Jungkook lo detuvo.
— Bien, te trataré mejor, tú ganas.
El perro se recostó en el sillón y se acomodó para dormir, Jungkook suspiró llevando las servilletas sucias al basurero.
— Ya volví. — Gritó Jimin. — Mi bebé está dormidito, pero que perrito tan bonito. — Dijo Jimin al ver a bambi dormido en el sillón.
— ¿Que trajiste? — Le preguntó Jungkook saliendo de la cocina.
— Ramen, ¿Comemos?
Jungkook asintió emocionado.
Luego de que calentara el agua y lo vertieran en su ramen, comenzaron a comer y a conversar.
— ¿Crees que Hyejin lo acepte? — Le preguntó Jungkook a su novio.
— Hyejin adora a los perros. — Le dijo. — En realidad jamás hemos tenido uno, así que será nuestra primera vez.
— Yo tuve un perrito cuando bebé, se llamaba pupi.
— Que tierno.
— En realidad se llamaba frupi, pero como no podía decirle ese nombre y cuando lo intentaba decía pupi, decidimos dejarlo así.
— Nunca tuve perritos cuando era bebé.
— ¿Eras?
Jimin le dio un golpe en el brazo mientras Jungkook reía.
— Con el podemos practicar, si sale bien podremos ser padres en un futuro. — Dijo Jimin con una sonrisa.
— Un Jimin panzón, me gusta esa imagen.
— ¿Crees que me vería bonito con pancita?
— Claro que si bebé.
Jimin le sonrió y besó su mejilla.
— Me gustas mucho cielito.
— Tu también me gustas pimpollo.
Jimin rió ante el apodo.
— ¿Sabes por que le puse bambi?
— Por sus ojos grandes ¿No?
— Sip, al igual que los tuyos. — Le dijo con una pequeña sonrisa y mirando sus ojos. — Tus ojitos también son grandes como los de bambi.
— ¿En serio?
— Si mi amor.
Jungkook le sonrió.
— Jamás me dejes.
— No lo haré amor.
Una promesa que Jimin cumpliría hasta el día en que su corazón dejase de latir.
Maratón 3/5
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