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— Hola cariño. — Saludó Jimin a su hija en cuanto abrió la puerta. — ¿Como te fue?
— Bien, papá me compró algunos libros que quería leer. — Le dijo con emoción. — Iré a ducharme.
Jimin asintió con una sonrisa y dejó que su his se fuera a su habitación para bañarse, dijo su vista en Namjoon y lo saludó.
— Yo... Me quería disculpar por lo del otro día, no debí decir algo así, de verdad perdón. — Se disculpó el moreno. — Y tu novio tenía razón con lo que me dijo, también me disculpo con él.
— Esta bien Namjoon, no hay problema. — Jimin le sonrió. — Pero espero que no me vuelvas a decir algo así, por que finalmente hablamos de mi hija, y el no verla más me afecta en todos los sentidos.
— Lo sé, me disculpo nuevamente.
Jimin solo asintió y Namjoon se despidió, cerró la puerta y soltó un pequeño suspiro.
— Papá. — Lo llamó Hyejin. — ¿Me ayudarías en algo?
— Claro, ¿Que necesitas?
— ¿Sabes como tomarte fotos? Ya sabes.
Jimin entendió al instante.
— ¿Seungmin te las pidió?
Hyejin negó.
— Solo quiero aprender a tomarme ese tipo de fotos.
— Bueno, no sabría como decirte exactamente cómo tomártela pero si puedo darte algunos consejos. — Le dijo. — Si te vas a tomar esas fotos frente a un espejo, trata de que se vea lo menos posible algo que te caracteriza. Por ejemplo el lunar que tienes al lado de tus costillas.
— ¿Por?
— Lamentablemente hay personas que difunden esas fotos, por lo mismo trata de que no se vea tu rostro, lunares, tatuajes, etc.
— Entiendo.
— Busca una pose con la que te sientas cómoda, ante todo que te sientas cómoda.
Hyejin asintió comprendiendo a lo que su padre le decía.
— Y ya, las mejores fotos son frente a un espejo, también como peligrosas. Así que si llegas a mandarle esas fotos a alguien ten mucho cuidado. — Le advirtió. — Puedes buscar posiciones que hagan que se marque tu cintura, tu trasero o tu abdomen.
— Genial, gracias papá.
— No hay de qué.
Hyejin se fue nuevamente a su habitación al igual que Jimin a la suya, donde estaba Jungkook durmiendo.
— Bebé. — Le habló Jimin mientras picaba sus mejillas para que se despertara. — Mi amor.
Jungkook se quejó y se dio la vuelta dándole la espalda a Jimin.
— Kook. — Lo llamó acostándose frente a él. — Levántate amor.
— No quiero. — Contestó aún con sus ojos cerrados. — Un poquito más.
— Bien, pero sólo un poquito.
Jungkook asintió y se acomodó nuevamente en la cama.
— Papá. — Lo llamó Hyejin. — ¿Me dejarías ir a una fiesta el viernes?
— ¿Habrá algún adulto ahí?
— La hermana mayor de Joy.
— Entonces si, pero también debes preguntarle a Namjoon, lamentablemente esos días te quedas con él.
— No me dejará ir y lo sabes.
— Entonces dile que tienes mi permiso. — Se encogió de hombros. — De todas maneras mi palabra tiene más peso que la suya.
— Esta bien, gracias papi.
Jimin le sonrió y fue donde Jungkook nuevamente, se recostó encima de su pecho y le dio besitos por todo su rostro para despertarlo.
— Tienes que despertar, no puedes dormir tanto.
— Si puedo.
— Arriba bebé.
Jungkook formó un puchero queriendo dormir más.
— Levántate. — Jimin tomó el vaso con agua que estaba en la mesita de noche y se lo tiró a Jungkook en el rostro.
— Jimin.
El rubio tapó su boca aguantando su risa.
— Lo lamento. — Se disculpó mientras reía.
— No es gracioso.
— Si lo es.
Jungkook se paró de la cama y buscó una polera para cambiarse, mientras Jimin seguía riendo.
— Basta Jimin.
— Listo ya, me calmo.
— Supongo que me despertaste para algo sumamente necesario, ¿No?
— Para que me des besitos.
— Iré a dormir a la habitación de Hyejin.
— No no, amor, perdón.
Jungkook le pidió a Hyejin que saliera de su habitación y le hizo caso, quedando Hyejin fuera de su habitación y Jimin con un pequeño puchero.
— ¿Que está haciendo?
— Dormirá en tu habitación.
— ¿Que? ¿Por que?
— De casualidad se me cayó un vaso de agua en su cara por querer despertarlo.
Hyejin rodó sus ojos.
— Ni que fuera mi culpa. — Hyejin golpeó la puerta de su habitación y grito. — Abre la maldita puerta Jeon.
— Dile a tu papá que se disculpe y que me compre un helado.
Jimin soltó un suspiro.
— ¿Me perdonas? Si quieres vamos a comprar un helado juntos. — Le dijo a Jungkook detrás de la puerta.
— ¿Los que yo quiera?
— Si bebé.
El castaño abrió la puerta recibiendo un golpe de Hyejin en el estómago, salió de la habitación de la chica y esta entro encerrándose nuevamente.
— No me puedes dejar solito.
— Me despertaste solo para molestarme.
— No es cierto, también quiero besitos.
Jimin se paró de puntillas y dejó pequeños piquitos en los labios de Jungkook.
— No estes enojado. — Le pidió con un puchero. — Tu sabes que yo te quiero mucho ¿No?
— ¿Que hiciste? ¿Que quieres?
— Nada y nada.
Jungkook entrecerró sus ojos sin creerle.
— Algo hiciste Park.
— Le enseñé a Hyejin a tomarse fotos, bueno, no a tomárselas si no que la aconsejé como tomarse las fotos.
— ¿Nudes?
— Son solo fotos, las puedes guardar para ella o mandárselas a su novio. — Se encogió de hombros. — Le advertí que tuviera cuidado, así que espero que lo tenga. También la dejé ir a una fiesta el viernes.
— ¿Quien eres?
Jimin rió.
— Son cosas que yo hacía también, además de que no quiero que viva en una burbuja, quiero que vea como son las cosas en realidad.
— Me alegra que pienses así.
— Pero también le pondré límites, no es como que la deje hacerse tatuajes o cosas así. Bueno si, pero más adelante.
Hyejin justo salió de su habitación, miró a su padre y le preguntó.
— ¿Me dejas perforarme el ombligo?
— Estás loca. — Le respondió. — ¿Para que más me pedirás permiso? ¿Para drogarte? ¿Patear ancianas?
— ¿Puedo patear a un anciana?
— ¡No!
Hyejin rodó sus ojos.
— Esta bien, solo era una pregunta. — Aclaró. — ¿Que comeremos? Tengo hambre.
— Tienes manos.
— Y tu dinero.
Jimin la miró serio.
— ¿Quieres pedir comida? — Le preguntó Jungkook a Hyejin, a lo que esta asintió. — Pide, yo pago.
— Tu si eres un buen padre.
Jimin abrió su boca ofendido.
— Bien, tú aguántale que se haga pipí en los calzones.
— Eso pasa cuando eres bebé solamente. — Dijo Jungkook.
— Hyejin se hizo pipí ayer.
— Quedamos en que no le dirías a nadie.
— Ya no soy tu padre, así que puedo soltar todos tus secretos. — Se encogió de hombros. — Una vez... — No pudo seguir con su oración ya que Hyejin tapó su boca.
— No seas chismoso si no quieres que yo también le cuente tus cosas.
— No te atreverías.
— Pruébame.
— Te castigaré un año si lo haces Park.
— Mi iré a mi habitación.
Jimin sonrió victorioso.
— Eso es chantaje. — Le dijo Jungkook.
— Estrategia. — Corrigió. — Vamos por tu helado.
— ¡Si!
Antes de irse Jungkook le dejó dinero a Hyejin para que comprara lo que ella iba a pedir, le dejó una pequeña nota que decía;
" Sabandija, si me estás leyendo es por que encontraste el dinero, pide lo que quieras y cómprame una hamburguesa por fa:( "
Atte: El tipo que se come a tu papá.
Maratón 2/5
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