XXVI
Ya había pasado tres meses. Sariatu finalmente podía hacer más cosas, siempre y cuando no hiciera esfuerzo.
Estaba mirando por la ventana, acariciando su vientre un poco abultado,no se notaba mucho,pero aún así, podía sentir a su cachorro moverse de vez en cuando.
El Rey entró con una bolsa, la cual puso en la mesita de noche y se acercó a su reina
-Hola mi amor- la tomo del mentón y le dio un beso
-Hola Mi Señor- dijo con una sonrisa
-¿Cómo te sientes?- la tomo de los costados
-Bien, solo siento que se mueve- puso sus manos en su vientre
-Ohh- se río un poco y se agachó para plantar en beso en su pancita, solo para sentir como se movía
-Bien que reconoce a su padre- el Rey se levantó y la abrazó
-¿Tienes hambre o se te antoja algo?-
-Un poco de hambre-
-Bueno, traje filete de pescado, ¿quieres comer aquí o en el comedor?-
-En el comedor,no quiero pasar mucho encerrada aquí-
Le tomó de la mano y salieron de la habitación. Al llegar al comedor, Némesis la ayudó a sentarse, sacó las charolas para servir el contenido en un plato.
Némesis tomaba vino mientras su reina tomaba energon común, le había ofrecido un pequeño sorbo, pero ella lo había rechazado
-¿Cómo has estado?- preguntó el Rey
-Pues bien, no me han dado tantas náuseas, la otra vez me daban como cuatro veces a la semana-
-Si,lo recuerdo- continuo comiendo
-¿Y usted sigue despertándose en la noche?- se despertaba cuando sentía al cachorro moverse
-No, ya no tanto- le regaló una sonrisa
Unas horas después, Roulett llegó al pueblo, se dirigió directamente al castillo, entro y vio a un caballero entrar por la puerta frente a las escaleras, así que lo siguió.
Al entrar, vio a su hija junto al Rey
-¡Sariatu!- llamó la atención de la femme. Iba a caminar cuando los dos caballeros le taparon el paso poniendo sus lanzas en forma de x frente a él -¡Vengo por mi hija!- Stormreing saco su espada y le apunto
-No te llevarás a la reina- Roulett miró a Sariatu y después a Némesis,quien lo veía con los ojos entre cerrados
-Así que la reina,no perdiste tiempo, te llevaste a mi hija y la convertiste en tu reina-
-Por lo menos yo no la force, en cambio tú y Cyborg, ustedes sí- hablo alzando un poco la voz mientras su esposa se repegaba más a él
-Sariatu, vámonos, te llevaré de regreso a donde perteneces-
-Yo pertenezco aquí, junto al Rey, a su lado y bajo su protección, tal como él lo dijo- se atrevió a responder
-Te sugiero que no pierdas tu tiempo Roulett, Sariatu se quedará conmigo, y tú no tienes derecho de llevartela- la tomó con un brazo de su cintura -Te pido que te vayas de mis tierras-
El mech fue escoltado por los dos caballeros, sacándolo del castillo. Némesis miró a su reina, quien lo abrazó. Si bien, Cyborg había caído en coma, Roulett se se estaba encargando de mantener y dar sustento a su reino.
Sariatu no quería verlo, el Rey la hizo levantar la mirada mientras plantaba un beso en sus labios. No dejaría que se la llevaran, ni mucho menos en su estado.
Roulett había notado algo diferente en ella,pero no estaba seguro. Al llegar al castillo fue a ver al rey en coma
-Se que muy pronto despertará majestad, y cuando eso pase, estaré a su disposición- dijo mirándolo
El cielo había sido cubierto por las estrellas, Sariatu estaba frente al espejo, solo tenia su bata puesta. Se descubrió un poco el pecho descubriendo su seno izquierdo, tenía una cortada.
Némesis entró a la habitación y vio, se acercó poco a poco sin hacer ruido
-¿Sariatu?- la femme se cubrió y se giró a verlo -¿Qué haces, mi amor?-
-Este... yo...- no sabía que decir
-¿Te estabas... tocando?-
-No, es que... tengo... tengo algo, pero no es grave-
-Déjame ver- intento apartar su bata
-Mi Señor,no es grave...- intento apartarlo
-Sariatu, por favor- lo miro y lo dejo continuar. Némesis apartó la bata, viendo el rasguño de su seno -¿Desde cuándo lo tienes?- la miró,buscando una respuesta
-... Desde la noche de nuestra boda- dijo en un tono bajo mientras miraba el piso
-¿Por qué no me dijiste? Mira lo que te hice- la miró un poco molesto
-Mi Señor,no es grave, solo fue un rasguño, no quería decirle nada porque sabía su reacción- acarició su mejilla -No se preocupe- le dio una sonrisa
-A veces eres muy desconsiderada con tu persona- le dio un beso -Voy a darme un baño, ¿quieres acompañarme?-
-Emm... no se- dijo poniéndose ligeramente azul.
Némesis solo sonrió y fue a preparar el baño, Sariatu se sentó en la ventana; unos minutos después, el Rey se acercó con su gabardina puesta y la tomó de la mano, la llevó hasta el baño, la bañera estaba llena de agua fresca, el calor se sentía esa noche.
La giró hacia él para soltar su bata, la femme aún no estaba tan impuesta, así que se cubrió su pecho desnudo. El Rey también se quitó su gabardina, a lo que la reina tapó su rostro
-Tranquila amor, de todas formas ya me habías visto así- la tomo ligeramente del mentón
-Lo sé, pero... me da pena- un ligero azul cubrió sus mejillas. Némesis se atrevió a acariciar uno de sus senos -Mi Señor, ¿usted... me dejaría.. hacerme algunos cambios,?-
-¿Por qué? ¿Acaso te molesta algo?-
-Es solo que... tal vez, así le gustaría más a usted-
-Mi amor- la tomó de la cintura -Así estas bien, pero ¿por qué quieres hacerlo, acaso Cyborg te dijo algo?-
-... Me llamo limones exprimidos- dijo mirándo al piso, así que era eso
-Bueno, yo prefiero unos limoncitos exprimiendo a, como dicen, unos melones que solamente se le van a andar ofreciendo a cualquiera- le dijo con una sonrisa, mientras ella se la regresaba -Se que serías incapaz de eso,pero, en lo personal, me gustan así, al natural como dice Ironhide-
-Gracias, creo que necesitaba escuchar eso- el Rey se inclinó y la besó
Después de una relajante ducha, los reyes estaban dormidos, no estaban abrazados por el calor, pero estaban juntos, Némesis tenía a Sariatu sobre su brazo, ella tenía su mano sobre su pecho, no podía estar más feliz.
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