XXII (+18)
Sariatu fue la primera en entrar, viendo las velas prendidas y la decoración de la litera, Némesis cerró la puerta y se acercó a ella abrazandola por la espalda
-¿Ahora qué?- preguntó curiosa
-Bueno, podemos hacer algo o.. si tu quieres, solo descansar-
-Entonces, dejé me quite el vestido-
-No es necesario- la femme lo miró extrañada -Hacer el amor no solo intimar, solo quédate con tu camisón puesto y charlemos hasta quedarnos dormidos-
-No entiendo- el mech tomó una de sus manos entre las suyas
-Conmigo no es necesario que te desnudes de cuerpo, sino de alma-
-Pero usted dijo que era eso-
-No me dejaste terminar, cuando iba a continuar fue cuando te vi y se me olvidó lo que iba a decirte- la miro a los ojos -Solo déjame mirarte el alma, porque a veces solo de eso se trata-
Sariatu lo abrazó mientras el Rey correspondía, quería intimar con ella, pero solo si ella quería hacer el amor de esa forma, o simplemente hablar
-Se lo que usted quiere, la verdad, yo también...- susurró lo último casi inaudible
-¿Disculpa?- solo escuchó un murmullo
-Yo... quiero también... hacer el amor... de esta forma, intimar- mientras hablaba, su rostro se iba adornando de un color azul
-¿Estás segura?- la femme hizo un ligero sonido de "sí" -Entonces... hagámoslo- la femme iba a bajar el cierre de su vestido cuando el Rey la detuvo -Si lo vamos a hacer, seré yo quien te ayude a despojarte de tus prendas-
Tomó la corona de su cabeza y la dejó de lado, para después sostenerla delicadamente de los brazos, mientras la veía llevó una mano a su espalda y fue bajando el cierre, la tomó de los hombros y lentamente fue bajando su vestido mientras besaba su rostro y cuello, Sariatu se sentía en el paraíso, sintiendo esas manos con garras bajando por su cintura hasta sus muslos, donde el vestido cayó por completo.
Némesis vio que intentaba tapar su torso, así que se quitó su capa y se la puso encima mientras se quitaba la armadura, la reina lo miró sin su armadura, apreciando las llamas moradas y el fondo negro, el Rey la cargo y la hizo recostarse en la litera para después acostarse a su lado y empezar a besarla con tanto cariño y pasión.
Se sentó y la hizo sentarse de lado en sus piernas, abrazandola. La sentó quedando el entre sus piernas mientras la besaba, Sariatu tenía sus manos en su pecho cuando sintió algo rozando su vientre, se atrevo a bajar la mirada para ver si cable erecto tocándola, era bastante grande y grueso, se atrevió a tocarlo, tomándolo entre su mano, de la punta podía tocar la punta de sus dedos con su pulgar, pero cuanto más bajaba su pulgar ya no tocaba sus dedos, al llegar a la empuñadura, su pulgar y dedos estaban separados por un espacio que media casi lo mismo que su pulgar
-Por eso duele tanto-
-Tal vez- levantó delicadamente su mirada -¿Quieres qué continué?-
-Si, solo... sea delicado por favor- sabía que sin tenía miedo
-Lo seré, no tienes que temer, conmigo no sufrirás eso de nuevo-
La recostó de espaldas en la litera y la besó, fue bajando poco a poco por su cuello, llegando a su torso, donde le dio un beso a uno de sus senos, no eran tan grandes, eran algo pequeños, pero no le importaba en lo más mínimo. Descendió hasta su vientre, besando cada parte de ella. Subió quedando frente a frente con ella para volver a besarla, sostuvo su cinta con su mano, al entrar en ella la sostuvo con fuerza, la femme sintió como ese grosor entraba en su interior poco a poco, haciéndola soltar algunas lágrimas de dolor
-Calma, calma, shhh, tranquila, el dolor pasará, calma, shh shhh- besaba su rostro intentando distraerla del dolor -Dime cuando moverme-
Demoró un poco, movió sus caderas para indicar que el dolor había pasado, el Rey comenzó a moverse poco a poco mientras su reina gemía por su movimiento
-Ahh!- gemia al sentir ese grosor moverse en su interior
-¡Ahg! Gime para mi- la besaba y recorría su cuerpo con sus manos, acaricia cada parte de ella
-¡Ahh! M-Mi Señor ¡ahh!- arqueaba la espalda, acercando su busto con el pecho del Rey
-¡Ahg! Sari ¡ahh!- la abrazó por la cintura y se sentó con ella en sus piernas -Te amo, te amo- volvio a besarla con pasión y amor
-¡Mi Señor! Ahh- beso su cuello, sentía que no podía sostenerse, por lo que el mech la abrazó más a él
-Te amo, Sariatu, como no tienes idea- dejo de moverse para darle un beso largo
-Y yo a usted mi Señor,jamás dejaré de amarlo- se recargo en su pecho solo para sentir su movimiento nuevamente, haciéndola estremecerse
-Te.. sientes.. muy estrecha- decía jadeando
-¡Ahh! Primus- arañaba un poco la espalda de su mech
-¿Te gusta,mi amor?- preguntó es su oído en un susurro
-¡Ah! Si.. me encanta ¡Ahh!- no podía negar lo bien que se sentía
Su miembro palpitante la hacía soltar más lubricante cada que entraba, haciendo que su vientre se abultara.
Se recostó quedando encima de ella, moviéndose un poco más fuerte, sacándole varios gemidos. La femme acariciaba su rostro mientras el se inclinaba a besarla, gimio por el fuerte agarre que su interior tenía sobre su miembro, haciéndolo dar embestidas con más fuerza
-¡¡¡Ahh!!!- sus embestidas la hicieron correrse antes, su interior se contrajo, apretando más su cable
-¡¡Ahg!!- acariciaba su cuerpo hasta llegar a sus senos, los cual tocaba y besaba, amando su ser
Las horas pasaban, duraba mucho, pero eso lo hacía más placentero,lo más que duraba era tres horas.
Sus embestidas eran más descuidadas, la femme sentía como su interior se contraía de nuevo
-¡¡¡Ahh!!! Némesis- el mech se sentó, moviéndose con más fuerza
-¡¡Ahg!! Sariatu- la abrazó contra su pecho
-¡¡¡Ahhhh!!!Némesis- gritó al momento de correrse, temblando por la estimulación
-¡¡¡Ahhhggg!!! Sariatu- la embistió con bastante fuerza, corriendose en su interior mientras su semilla se derramaba, haciéndola gemir al sentir sus fluidos llenar su intimidad
-Primus- se recargo en él mientras si mech plantaba un beso en su cabeza
Némesis se recostó en la litera, quedando su cabeza sobre la almohada, dejando a su reina sobre él
-Pon tus piernas entre las mías, estarás más cómoda- así lo hizo -¿Cómo te sientes?-
-De maravilla, me encanto... ¿y usted?-
-Disfrute cada momento- acaricio uno de sus senos y se inclinó para plantarle un beso mientras su reina acariciaba su cabeza
-¿Qué tal si hoy... usted se queda arriba?- sabia a lo que se refería
-No quiero aplastarte- acaricio su mejilla -Es mejor así- le dio un profundo beso
-De acuerdo- se recostó en su pecho, escuchando su chispa
-¿Has pensado en la propuesta?- la femme lo miró -¿Tus memorias?-
-Sere honesta, tengo miedo... usted dice que fue un error suyo lo que nos separó, se que no soy capaz,pero temo llegar a odiarlo- eso lo conmovió -Tengo miedo de odiarlo por algo tan insignificante, no quiero que eso pase-
-No pasará, te amo y no voy a permitir que eso vuelva a ocurrir, el hechizo solo lo haré cuando quieras o te sientas lista-
-Te amo Némesis, con toda mi chispa- el Rey se inclinó para besar a su reina. Acaricio su cabeza, ayudándola a quedarse dormida.
Némesis se quedó dormido poco después, amando la sensación de sentir la piel de su amada con la suya, no quería separarse de ella, no permitiría que la lastimaran, la sacaría de ese abismo como ella lo hizo con él; estaba con ella, con su Reina pérdida.
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