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XI (+18)

Ya habían pasado dos días, en la mañana sería la boda, el sol había caído para dar paso a la noche, apenas se veían unos pocos rayos de sol. Sariatu estaba sentada en la litera, abrazándose así misma, no se sentía bien, quería salir, olvidarse de lo ocurrido.
Caminaba de forma lenta, sus heridas dolían, apenas caminó un poco más allá de la entrada del bosque y cayó de rodillas por el ardor. Escuchó unas pisadas y vio unas patas frente a ella, levantó la mirada y lo vio ahí, justo a quien ansiaba ver. Aunque pareciera chiste, o algo, pero sentía algo por aquel felino

-Tenia la esperanza de encontrarte- se levantó con trabajo, hasta que aquel León la ayudó

-¿Estás bien?- una voz profunda preguntó, por lo que la femme se asustó y miro a todos lados

-¿Quién dijo eso?- preguntó asustada

-Fui yo,no te asustes- miro como el felino hablaba sin mover la boca

-¿Cómo puedes hablar sin mover la boca?- preguntó asombrada

-Soy un ser mágico, puedo hacer muchas cosas, entre ellas, hablar- dijo con una voz con un barítono

-Eso es increíble- dijo con una sonrisa

-Quiero llevarte a un lugar especial, vamos ¿qué dices?- preguntó el felino de forma amable

-Claro,ya mañana me casó y... no se si me deje verte-

El felino usó su magia para transportarse a una cabaña grande, y muy hermosa


Sintió un ligero aire y se giró solo para ver cómo aquel felino desaparecía para revelar a quien no esperaba, al Rey de Cybetron. Némesis había estado con ella por tanto tiempo, que la femme comenzaba a dudar de casarse

-Esto... es...- nisiquiera tenia palabras

-Se que es repentino, pero no encontraba el momento adecuado para revelarme- dijo acercándose un poco

-Mi lord, no esperaba que fuera usted- hizo una referencia a lo que Némesis le levantó la mirada con cuidado

-No hagas eso, no es necesario- dijo delicadamente

-Tengo que.. decirle algo, por más absurdo que parezca... desde el primer día comencé a sentir algo por usted-

-Pues, como tú dices, aunque sea absurdo, yo también sentí algo por ti desde el primer momento- la tomó dela cintura y la acercó a él -Pero ya le perteneces a alguien-

-Ya no se si quiero casarme con él o no, no soporto sus tratos ni sus críticas- dijo la femme con la cabeza agachada

-Vamos adentro-

La llevó a la cabaña y fueron a una habitación,lo único que quería era estar cerca de ella, al entrar la femme se maravilló con la habitación


Era muy grande y con una vista hermosa, Némesis guió a Sariatu a la ventana, sabía que algo no andaba bien por su caminar, caminaba de forma lenta, no era usual en ella.

Se acercó a ella y la guió hasta quedar frente a la litera, no tenía intenciones de hacer algo, solo quería hablar con ella, decirle quién era realmente,todo lo que habían vivido juntos, pero no tenía el valor para hacerlo.

La femme lo abrazó por la cintura recargargando su cabeza en su pecho como lo había hecho antes.Némesis sintió una punzada en su chispa, la extrañaba tanto, pero en ese momento sus instintos eran más fuertes en ese momento.
La tomó del mentón y la besó, de nuevo la sintió temblar mientras sentía sus propios labios hormiguear.
Sariatu se apartó al sentir las garras afiladas intentando bajar el cierre de su vestido

-No,esto no es correcto- dijo mirando al piso

-Si ambos sentimos lo mismo, ¿por qué evitar lo inevitable?- dijo mirándola a los ojos

Sariatu dejo que continuara, se sentía bien, pero Cyborg le había dicho que en la interfaz,una femme no debe sentir placer.
Némesis bajo la cremallera del vestido y besó su cuello, un aroma diferente se desprendía del cuerpo de su reina, conocía ese olor y eso hizo que su energon hirviera, Cyborg la había tomado.
La ayudó a desvestirse para hacer lo mismo. Le recostó con cuidado en la litera, ella mantenía sus piernas cruzadas, como si ocultara algo.
Némesis separo un poco sus piernas mientras la besaba y se posicionó entre ellas sin su cable expuesto, pero el ligero contacto la hizo sisear y sentarse envolviendose con una sábana, lo que alertó a Némesis

-¿Estás bien?-

-Yo...- no sabía que responder

-Dejame ver- separó un poco sus piernas mientras ella sostenía con fuerza la sábana que la cubria.

Némesis abrió un poco más sus ojos, la parte íntima de la femme tenía heridas, los labios de su intimidad estaban muy lastimados, conocía esa clase de heridas, esas lisiaduras eran causadas por golpes con látigos, a él ya lo habían golpeados de esa forma en el pasado.
Ver las cortadas hizo que el energon en sus sistemas hirviera

-¿Él te hizo esto?, ¿Por qué?- preguntó enojado

-Si, según él, una femme, aunquesea pura, debe tener experiencia y me golpeo como castigo por no hacer algo bien-

Némesis se acercó a su rostro y la besó, temerosa y con lágrimas correspondió, quería sentir el amor, saber lo que se sentía el amor de los libros que leía.
Némesis acariciaba con cuidado su cuerpo mientras la besaba, Sariatu en cambio, intentaba distraerse de la sensación que le daba las manos con garras del Rey recorriendo su cuerpo.
El mech pasó a besar su cuello la abrazó por la cintura mientras se ponía de rodillas y se levantaba tirando de ella, haciendo que quedara sentada en sus piernas.

Sariatu sentía como nuevamente besaba su cuello, intentaba distraerse, pero era casi imposible. Sintió algo tocar su vientre, iba a mirar hacia abajo cuando Némesis la hizo recostarse, tal vez no estaba cómodo por la posición.
Sintió que otra vez algo la tocaba, pero esta vez miró hacia abajo y vio lo que la tocaba, su cable ya erecto la hizo asustarse un poco debido al tamaño y grosor.

-Tranquila, seré delicado, lo prometo- dijo mirándola a los ojos

-Por favor,no sea tan brusco- pidió con temor

El Rey la tomó de cadera y entró con cuidado, pero por las heridas, el dolor era mucho peor, las lágrimas brotaron los ojos de la femme, las garras del mech se clavaron un poco en su metal

-Duele,duele, por favor saquelo- intento apartarse, pero le era imposible por el dolor

-Calma, calma, el dolor pasará, tranquila, shh- le hablo como si de un cachorro asustado se tratara, eso la hizo sentir especial, quisas así la veía

El dolor pasó poco después, por lo que se movió un poco para indicarle que ya había pasado, por lo que Némesis se movio lentamente para no lastimarla tanto.
Sariatu se sentia extraña, era una sensación única, Cyborg no era delicado, era brusco desde el primer momento.

-¿Estás bien?- Némesis se detuvo al ver que Sariatu no hacía nada ni decía nada

-Si, estoy bien, solo duele un poco, pero es menos- dijo dándole una sonrisa

-Es que.. estas demasiado callada-

-No es nada, enserio-

Dudando la abrazó de la cintura y se levantó con ella, quedando de rodillas y ella sentada en sus piernas

-No estás bien, algo te pasa- dijo con la esperanza de que le contara algo

-Es solo que... esto no lo había sentido, no sabía que un mech fuera tan delicado-

-Tiene que, más cuando una femme nunca ha sido tocada-

-Pero una femme no puede sentir placer en la interfaz- dijo levantando su mirada, ya que solo le llegaba al pecho (lo pondré en las curiosidades)

-¿Quién te dijo eso?- preguntó desconcertado, la femme solo bajó la mirada -Una femme tiene todo el derecho de sentirlo, no tienes porque abstenerte de ese sentir-

-Entonces, siga, no había sentido esto-

Némesis siguió haciendo que el placer se presentara de nuevo

-Ahh, Primus- finalmente soltó el primer gemido

Acariciaba y besaba su cabeza, demostrando su amor, las lágrimas salieron mientras se recargaba en su pecho

-¿Por qué lloras?, ¿Te estoy lastimando o..?-

-No, solo que por primera vez me siento amada, pero no se que hacer en este momento- el Rey limpio con cuidado sus lágrimas

-Con el tiempo aprenderás, tranquila "aprenderás de nuevo mi amor"- la abrazó y volvió a moverse

-Ahh- gimio al sentir el movimiento

-Te amo, te amo, te amo, Sariatu, ahg, no voy dejarte sola, ahg, lo prometo-

-Ahh,mi lord... ahh-

-Gime para mí, pierdete- le susurró en el oído

-Ahh- gemía con cada movimiento

-Eres mía, mi femme- gruñó posesivamente, embriagado de placer

La recostó y siguió moviéndose, mientras ella agarraba las sábanas con fuerza y se arqueaba.
El Rey la acariciaba y tocaba con amor, la besaba y besaba su pecho y cuello

-¿Te gusta?, ¿te gusta esto?-

-Si.. Ahh.. por favor n-no pare ahh-

Némesis continuó con sus movimientos mientras la abrazaba y se movía de forma más fuerte, haciendo que gritara, su virilidad tocaba su punto de placer en cada embestida.
Estuvieron sentándose y acostándose por algún tiempo, el mech se retiró y la giró haciendo que quedara de espaldas a él y volvió a entrar, ambos estaban sentados, por lo que se producía aún más placer

-¡Ahh! -Mi lord ¡¡Ahh!!- sus gemidos eran cada vez más fuertes

-Sari.. ¡Ahg!-

Cambio la posición para que ella quedara de frente aún sentada, sus movimientos eran más fuertes,su miembro hacia que cada ves que entraba,el vientre de la femme se abultaba.
Hundió su cara en el cuello del Rey, sentía como su interior se apretaba alrededor de ese delicioso grosor

-¡¡¡Ahhh!!!- soltó un grito al momento de venirse mientras movía sus piernas temblorosas en un intento de cerrarlas por el orgasmo

Némesis la sostuvo entre sus brazos ya que el cuerpo de Sariatu se soltó casi por completo y no pudo sostenerse. Siguió moviéndose mientras sentía su miembro palpitante tensarse

-¡¡¡Ahgg!!!- se vino dentro de ella mientras su semilla se desbordaba

Se recostó junto a Sariatu, quien al caer a la litera se apartó de él, Cyborg no se había quedado con ella. Némesis la abrazo contra su pecho, acariciando su espalda

-Te amo Sariatu, no voy a dejarte-

-Yo también... pero ¿entonces?- preguntó entre jadeos

-Tengo un plan, pero será mañana, pero no puedo asegurarte nada... descansa, no es tan tarde-

Sariatu se acercó más a él y se quedó dormida por una hora.
Pasado el rato, Némesis no estaba seguro de qué hacer,pero no iba a dejarla, mucho menos sabiendo lo que ese desgraciado le había hecho.

Némesis despertó a Sariatu y la ayudó a vestirse, lo que daba indicios de que en las buenas y en las malas,él siempre estaría con ella. Fueron al reino del norte y Némesis la dejó a las afueras del pueblo, por lo que se despidieron por esa noche. Némesis no planeaba perderla, no de nuevo.

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