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18

—Es hora de despertar, JiMin.— insistió YoonGi, intentando por tercera vez despertarlo. Estaba moviendo al chico de una manera un tanto brusca, ya se había hartado de que no reaccionara a sus llamados.

—Déjalo dormir.— opinó Agust, rodeando el pequeño cuerpo con más fuerza para que el mayor no los molestara. Claramente, él ya le había escuchado desde la primera ocasión y quería que JiMin descansará más tiempo.

—¿Le hiciste algo mientras dormía?— curioseó YoonGi, mirando las notorias ojeras bajo los ojitos cerrados del menor.

—Tuvo algunas pesadillas y vine a cuidarlo, solo eso, no seas pesado.

—Yo también quiero dormir con ustedes ¿Por qué no me invitaron?— interrogó Suga, entrando repentinamente al cuarto y lanzándose a la cama, con lo cual JiMin terminó despertando —Oh, lo siento.

—Por eso nunca te invitamos.— dijo Agust irritado, picándole la frente con un dedo.

JiMin los escuchó y sonrió, se sentía bien despertar acompañado. Se separó del pelirrubio y se estiró para ponerse de pie y caminar hacia el baño. Sin embargo, fue detenido por YoonGi, quien extrañamente comenzó a revisarlo de pies a cabeza con sumo detalle.

—¿Sucede algo?

—¿Comiste la sopa que SeokJin te dio anoche?

JiMin asintió —Claro, estaba deliciosa y eso me recuerda que debo agradecerle.

—Haz lo que tengas que hacer y luego vas a la sala principal, tenemos hablar.— señaló YoonGi con un tono bastante serio, ya que había notado que el menor tenía algunas manchas oscuras en la piel, la mordida en el hombro que recibió y lo peor era lo pálido que se encontraba.

—No lo asustes, Yoon.— reprochó Suga, abrazando al peli rosa y arrastrándolo al baño —No le hagas caso, se despertó con el ala izquierda.

—Si cuando pasa eso, pues se pone así de gruñón.— agregó Agust, metiéndose primero al baño que ellos.

Tanto Suga como JiMin se detuvieron y esperaron a que dijera algo más, YoonGi a lado de ellos negó y viro los ojos, estresado con todas las acciones que habían hecho los menores en menos de media hora.

—¿Vas a usar el baño?— preguntó amablemente el peli rosa con sus mejillas sonrosadas, él podía ir al de otro cuarto de ser así.

—Vamos.— corrigió Agust, sacándose la camisa blanca que llevaba puesta, su pálido torso quedó al desnudo y JiMin solo pudo apartar la mirada nerviosamente —Hay que ahorrar agua, en este castillo vivimos más de cincuenta vampiros.— señaló el rubio con picardía.

YoonGi no lo tolero más, se introdujo al baño, tomó a Agust de la oreja y lo sacó a rastras. Acto seguido aprovechó y también tomó a Suga de la oreja y lo alejó de JiMin, ambos menores hacían muecas de dolor. Poco importó porque el pelinegro los remolcó fuera de la habitación mientras los regañaba, diciéndoles que debían comportarse y que eran un dolor de culo.

Cuando JiMin se encontró totalmente solo, no pudo evitar reírse, entró a la ducha y se bañó lo más rápido que pudo para dirigirse hacia donde los hermanos Min debían estarle esperando. Casualmente SeokJin se encontraba con ellos, el castaño apenas lo vio, realizó una mueca de confusión, parecía que algo andaba mal y él no sabía de qué se trataba.

—Toma asiento, por favor, Minnie.— pidió Suga, señalando el lugar vacío a su par, haciéndole reaccionar.

—¿Qué sucede?— dudo, acomodándose en el asiento.

—Necesitamos hablarte de la maldición que tienes encima, SeokJin nos comentó que ayer querías ir a tu hogar y claro que puedes hacerlo, pero tienes que saber que siempre debe estar alguno de nosotros contigo.— comenzó a decir YoonGi — Primero debes estarte alimentando de manera adecuada.

—Oh.— exclamó JiMin sin encontrarlo realmente importante, solo era comida —A veces lo olvido, pero siempre lo hago y saludablemente.

Agust negó —No, no estás entendiendo.

—¿No?

—Debes tomar nuestra sangre, alimentarte de ella.— aclaró YoonGi.

—¿De su sangre? ¿Para qué? SungRyung dijo que ya lo había hecho.— respondió JiMin, recordando los sucesos en la cabaña, su madre había dicho que estaba sucio y que ellos lo habían provocado al darle su sangre.

—Tenemos un lazo de sangre, cuando un vampiro tiene su destinado es crucial que compartan entre sí.— informó Suga, tocándole el cuello con delicadeza.

JiMin por reflejo llevó su mano hacia la zona y palpo la marca que el demonio Mammon le había hecho. No estaba seguro de cómo reaccionar, pero entendía a lo que se referían, ellos debían morderlo y por primera vez no sintió temor alguno. En cambio, se sentía correcto, no como cuando fue mordido por alguien más.

—¿Y si no lo hago?

—Debes hacerlo porque si no enfermaras, hace unos días te di la primera toma de mi sangre porque la necesitabas, era urgente.— comentó YoonGi y luego señaló a SeokJin —Ayer le pedimos que te la sirviera en la sopa de verduras, aunque obvio no es igual y el efecto es menor.

—¿Había sangre en la sopa?— preguntó JiMin sintiendo que tendría un tic en el ojo y resoplo rendido, cediendo ante la curiosidad —¿Por qué no es igual?— insistió, empuñando sus manos. Obvio que se sentía herido, traicionado por no haber sido informado antes.

—La necesitabas, últimamente estás más débil y nuestra sangre te regenera.

—Pero...

—Es por tu bien, hemos estado haciéndolo de esta manera para no apresurarte. Ya debes aceptar la realidad, Minnie, los cuatro somos uno y nos necesitamos.— interrumpió Suga al ver cómo discutían.

JiMin agachó el rostro y observó sus palmas abiertas, había muchas dudas en su cabeza y le gustaría saber todas las respuestas. Aún era difícil procesar los recientes sucesos, todas estas cosas que no terminaba de comprender y que habían sido demasiado repentinas.

—Hoy en la noche es la primera luna roja en la que estás aquí y nuestros instintos demoníacos ya te reconocen, no podremos controlarnos, JiMin.— dijo YoonGi queriendo aclarar sus dudas —Te podemos oler a kilómetros, si te vas... Te seguiremos y cuando te encontremos no habrá nada que nos detenga de alimentarnos de ti.

JiMin se estremeció al escucharlo, sonaba justamente como si fuera una presa, un conejito como había dicho Suga en la noche. Aunque esta vez no tuvo el mismo efecto placentero, sino uno de temor e incertidumbre.

—¿No puedo darles mi sangre voluntariamente?

—Los vampiros tenemos que "calentar" la sangre primero.— aclaró Agust, mordiéndose el labio inferior —¿Recuerdas que tome tu sangre en la mansión?

—S-Sí.— contestó JiMin, evitando la mirada de los presentes, estaba tratando arduamente por no pensar en ello porque le leerían la mente y mierda, no quería eso, tenía bien presente lo que habían hecho ese día.

—Es importante que estés excitado, los lazos de sangre son hechos a base de amor y sexo.— comentó divertido esta vez Suga —No te debes preocupar, nosotros nos encargaremos de que lo estés, tú solo debes estar flojito y cooperando para no herirte.

Fue entonces que JiMin se puso de pie y salió rápidamente de la sala principal para evitar que sus pensamientos fueran leídos. Había sido imposible no imaginar lo que pasaría, eran tres y él solo uno, la sola idea era seductora.

—No sé si emocionarme o llorar.— dijo para sí mismo y luego corrió hacia su habitación en busca de un refugio, uno donde nadie lo atrapará pensando desvergonzadamente como sería el ser follado por tres hombres.

¿Qué se sentiría volver a ser tocado por Agust, sentir nuevamente los labios de YoonGi o la traviesa lengua de Suga? En realidad, JiMin no tenía nada que preguntarse porque esa misma noche recibiría todo eso y mucho más de los tres.




*Luna roja: Se dice que durante éste periodo de tiempo la sangre no sacia su sed, por mucho que la beban. Este estado los lleva a dejar aparte sus emociones humanas surgiendo así el instinto más primigenio. También ocurre porque ellos necesitan a su pareja y esta fecha es importante, ya que es cuando eligen su próximo Eternâ.

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