La tenue luz del día que se escurría sin permiso alguno por el ventanal avisaba que acababa de amanecer, Jimin se removió en su sitio calentito y cómodo y sintió una mano que lo tenía fuertemente aferrado de la cintura.
Sonrió comprendiendo que Yoongi al fin si había dormido a su lado esa noche, se acomodó de nuevo acercándose más a él y se volvió a dormir en los cálidos brazos de su amado.
Más tarde ya habían débiles rayos de sol entrando por el ventanal y al abir los ojos ya estaba sólo, así que sintiendo la ausencia de Yoongi se sentó en la cama.
Del baño observó al pelinegro salir envuelto en una toalla de baño y sonrió.
—Buen día amor. —Susurró con su voz medio adormilada.
Yoongi se acercó hasta él y le deposito un beso en la frente y alborotó más su cabello.
—Buenos días bebé dormilón, al fin abres esos bellos ojos. —Sonrió.
Jimin también sonrió y sus mejillas se llenaron de un sutil tinte rosa, amaba la manera tan tierna en que era tratado por ese hombre, ese hombre malo, su novio Mafioso que se había robado su corazón por completo, ¿Era un despiadado asesino? Que importaba si lo era o no, él lo amaba contra viento marea.
—La ducha de anoche me relajó mucho. —Habló.
—En realidad pedí que te pusieran gotas relajantes en el té. —Admitió el mayor sentándose a su lado.
Jimin abrió sus ojos sorprendido.
—¡Me drogaste! Te voy a demandar con la policía. —Se cruzó de brazos e hizo un puchero.
Yoongi soltó una suave carcajada mientras levantaba una ceja.
—Hazlo bebé, será inútil porque la policía está por debajo de mí. —Explicó con altanería.
Jimin negó mordiendo su labio inferior.
—¡Qué barbaridad! —Murmuró. —Igual no perdonaré que me hayas drogado para violarme y esas cosas sucias.
Yoongi volvió a soltar una carcajada.
—No he hecho nada de eso ¿Me crees capaz? —Soltó fingiendo ofenza. —Bueno, al menos aún no, pero espera que tenga tiempo libre y te secuestro para llevarte y que me hagas un privado.
Jimin se tornó rojo como tomate en ese momento y escondió su cara contra una almohada. ¿Le gustaría hacerle eso a Yoongi? ¡Claro que sí!
—¡Yoongi! —Se quejó.
El aludido soltó una risita observando a su tímido novio y suspiró.
—Amor, debemos hablar...
Jimin sacó su rostro detrás de la almohada y luego borró su sonrisa. Si, debían hablar. Se acomodó bien en la cama y enfocó su vista en Yoongi quien comenzó a hablar impasible.
—Jiminie, justo ayer pasó algo que te hizo sentir mal... perdóname...
—Shhh. —Jimin lo acalló poniendo suavemente un dedo en sus labios. —Sólo dime una cosa... sólo respondeme una cosa y lo demás no necesita explicación. ¿Estuviste con ella? La chica de las fotos.
Yoongi lo pensó bien antes de dar su respuesta.
—Si. —Respondió finalmente. —Estuve con ella, pero no así como muestran esas fotos. Estuve con ella junto a su familia en su casa en Italia, en una cena, pero eso que viste ahí jamás pasó.
El menor tragó saliva y se mordió el labio mientras asimilaba.
—¿Entonces no tuviste sexo con ella Yoongi?
—No.
Jimin se movió de su lugar y lo abrazó soltando un largo suspiro. Jimin en su interior lo sabía, confiaba en el, sus ojos le decían la verdad.
Yoongi lo apretó fuerte contra él y le deposito un beso en el cabello.
—Jiminie, está loca... me durmió con somnífero y también a Jin para lograr meterme en su cama y de ahí montar todo. Nada pasó porque yo sé cuando he estado con alguien al día siguiente. Además su hermano me confirmó que ella monto todo. —Explicó sin separarse de él y sentía como Jimin asentía.
—La he visto...¿Verdad? La conozco, ella es la loca que mandó a que me secuestren ¿cierto?
Yoongi asintió. —Es ella.
—¿Pero que rayos le hice para que me odie tanto? —Cuestionó Jimin. —¿Es sólo porque no quisiste casarte con ella? ¿Fue ella la responsable de lo que pasó en tu departamento y con el Helicóptero?
Yoongi tragó en seco.
—Parte si y parte no. Lo de las fotos es de ella sin duda, pero lo del atentado no fue obra más que de su sucio y asqueroso traidor padre Don Alberto Giordano, jefe de un clan De la Mafia italiana.
Jimin asintió asimilando todo aquello, ¡Qué familia tan loca!
—¿Por qué él? ¿Qué le hiciste Yoongi? ¿No son los socios que tanto menciona tu padre?
—Si, ellos, ese viejo es un traidor. Ese día de las fotos fue cuando viaje para allá a Sicilia, Italia para dar por cerrado un contrato pre-nupcial con Francesca. Mi padre me vendió Jimin... a cambio de que Giordano Olvidara las joyas robadas y su dinero perdido, verás esa venta de joyas con Giordano significaba una alianza entre las dos Mafias, Diamante-Giordano iban a volverse estrechos. Pero como falló todo por culpa de la maldita de Lisa a mi padre se le ocurrió la idea de casarme con Francesca Giordano la única hija del jefe de la Mafia La Cosa Nostra.
—¿No puede simplemente buscarle otro o que se yo? —Espetó el menor de manera odiosa y fastidiosa.
—Verás Jimin, mientras los Mafiosos tengas hijas las casan siempre con hijos herederos por conveniencia si no mira el caso de Lisa, Los Jeon son socios fuertes del Clan y Jungkook es el heredero del dueño de una industria de exportación muy grande e importante, esas industrias de exportaciones si se llegan a asociar con la Mafia ayudan a que se pueda traficar Joyas, droga, mujeres y niños y más cosas sin problema alguno a cualquier parte del mundo, mi padre vio la oportunidad cuando Los Jeon se hicieron socios y conoció a Jungkook, casando a Lisa con él le daría una ventaja enorme a mi padre para traficar libremente.
Jimin asimilaba cada una de las palabras de Yoongi ¿Tanta avaricia tenían por poseer todos los territorios y dinero que no les importaba vender o entercambiar a sus hijos e hijas?
—¿Y por eso te quiere ese Giordano? ¿Le convienes?
Yoongi asintió.
—Así es, cuando mi padre le Sugirió olvidar las joyas si me casaba con su hija vio la oportunidad de expandirse como Mafia aquí en Corea, y cuando le entregue sus joyas le dije que la deuda estaba saldada y que no había matrimonio Min-Giordano pareció entender y quedar satisfecho pero ahora veo que no... me engañó y quiere a toda costa tenerme para él.
Jimin bufó exasperado.
—Dios Yoonie, esto es tan complicado. ¿Cómo harás para convencerlo? —Jimin se mordió una uña nervioso. Sabía que las Mafias eran peligrosas, que no perdonaban nada. —¿Tú padre sabe? El puede apoyarte en decirle a ese hombre que te deje en paz. ¿No?
Yoongi quiso decirle que si, que era tan fácil como eso pero la realidad era más cruda.
Lo tomó de los hombros para poderlo ver a los ojos.
—Amor, aquí es donde todo se pone más difícil para ambos. Mi padre es un hombre muy ambicioso, no le importa vender a sus hijos con tal de tener más poder. Así que iré con él a pedirle su ayuda pero...si no me la brinda no me quedara de otra más que pelear por mi mismo, con mis medios, por librarme de Giordano y que nos deje en paz haré lo que sea, así que todo dependerá de lo que diga mi padre. Si él se niega iré a Italia de nuevo y...le declararé la guerra.
Jimin tragó duro, su estómago sufrió una revuelta que sintió nauceas. El terror lo invadió nuevamente y su cuerpo se volvió pesado.
—¿No hay de otra? ¿No hay otra opción más que la guerra con ellos?
Yoongi negó.
—Escucha amor, la Mafia se trata de negocios, buenos y malos. Hay Mafias que se dedican a dar por recibir. A cambio de algún favor la Mafia pide algo...así es como originalmente eran las Mafias, ayudaban a otros a cambio de dinero o joyas o bienes materiales y sobre todo protegían a su familia, así nacieron pero poco a poco con la introducción de grupos delictivos que traficaban con narcóticos o dinero blanqueado o prostitución las Mafias se fueron volviendo más sanguinarias, hostiles y poco tolerantes. Así que cuando las Mafias se declaran la guerra es Matar o Morir... ¿Comprendes? Debo matar a Giordano amor para mantenerte a salvo.
Jimin no pudo evitar sollozar aterrado. Se aferro a Yoongi comenzando a llorar.
—Y-yoonie no quiero que te pase nada amor, por favor yo se que no puedo pedirte que salgas de toda esta mierda, todo este ambiente que te rodea, pero si te pido que vivas, es lo único que te pido por favor... ¡Te lo Suplico!
El pelinegro asintió abrazando a su pequeño novio, conmovido por todo. Cuanto añoraba que todo fuera diferente, que su padre no lo hubiese involucrado en El negocio familiar. Pero no podía evitarlo era su destino al nacer en esa familia, lo único que quería era cambiar ese pensamiento retrógrado que tenia su padre y deseaba poseer el control del Clan Diamante para convertirlo en lo que Al inicio era, una Mafia con convicciones, que ayudaban a su gente, con valores recíprocos, una Mafia donde lo que importaba era la familia. Pero no podía. Al menos no sólo.
—Te amo mi amor y prometo que lucharé por ti, para que esto acabe y vivir más tranquilos. ¿Confías en mi?
Jimin asintió sin dudar nuevamente. Siempre confiaría en él.
—Confío en ti amor. Te amo.
Yoongi lo atrajo hacia él y le besó apasionadamente, marcando sus labios contra los de Jimin para reclamar esa boca como suya. Esa piel, ese cuerpo, ese ser totalmente suyo al cual iba a proteger siempre.
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