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Narra de nuevo Ro(A partir de ahora será solo ella la que narre):
Me incorporo un poco sobre la cama, el abdomen lo tengo algo resentido porque si mal no recuerdo fue ahí donde M.A me dió la puñalada. Miro a Walls que está totalmente perdido en sus pensamientos mientras me mira fijamente.
-¿Qué pasa?- le pregunto haciéndolo volver en sí.
-Aún estoy asimilando todo esto- bufa y cierra los ojos -¿Porqué coño esa tía te ha hecho eso? ¿Quién era?-
Respiro hondo antes de comenzar a contarle toda la historia, le hago un hueco para que se siente en la cama y me pongo a ello.
-Era mi mejor amiga de pequeña, dejó de serlo cuando jugó conmigo- comienzo a contarle -Eramos tal para cuál pero ella se volvió muy conocida y obviamente nadie la podía ver con la chica gordita y fea con la que todos se metían... Dejó de ser mi amiga y comenzó a meterse conmigo, pasamos de conocidas a matona y víctima. Ni siquiera quise que se enterara cuando me mudé, al parecer lo ha averiguado y esta vez no era un simple juego-
-Claro que no ha sido un puto juego- dice Ginés muy frustrado -Casi te mata joder, esa tía tiene que tener algún problema en la cabeza..-
-Sinceramente creo que al hacerme yo conocida me encontró y la envidia de yo haber llegado a ser alguien cuando ella intentaba hundirme le carcomía- suspiro frotándome la cara -No he tenido mucha suerte con la gente que se ha cruzado en mi camino la verdad-
Tengo ganas de llorar, de golpear algo, de salir corriendo, es frustrante sentir día a día que la gente solo quiere hundirte, como para confiar en las personas.
-Cariño, no has sido muy afortunada de aquí para atrás, pero ahora me tienes a mí, tienes a tus amigos, a los chicos- comienza a decir mientras me acaricia la mejilla -Estás cosas son las que hacen que la Rocío que conozco sea más fuerte y valore más lo que tienes-
Sonrío levemente abrazándolo, tiene toda la razón del mundo. Estuvimos un rato más hablando, lo veía bastante preocupado por mí y tampoco quería eso. Me contó que Juan le había traído en coche porque los trenes no salían hasta por la mañana y cuando quiso venir eran las 4am.
Mis amigos vinieron a verme en cuanto se enteraron, Cris me miraba muy serio y Jenny estaba bastante preocupada.
-Rocío cuanto antes acabes con todo esto mejor- dice mi mejor amigo suspirando.
-Tranquilo la policía se la llevó- añade Isa haciendo que una sensación de alivio me recorra el cuerpo -Me supongo que vendrán a tomarte declaración.
Y en ese momento justo unos policías cruzaron la puerta de la habitación, nos miraron de arriba a abajo y la mujer se acercó. Los chicos salieron de la habitación por petición del otro policía, mientras me fueron haciendo preguntas, me comentaron un par de cosas.
-Al parecer la chica está medicandose por esquizofrenia paranoide y transtornos de la personalidad- dice la mujer mirándome fijamente -Lleva varios años así, me temo que incluso desde que tú la conoces-
-Pero eso no puede ser, era una niña normal y la madre nunca comentó nada- miro a los policías sorprendida.
-Ese ha sido el problema, al no avisar a nadie la chica no ha tenido un control exhaustivo- sigue diciendo ahora el hombre -Le han diagnosticado un brote psicótico, por eso te ha buscado y ayer te apuñaló-
Niego sin creerme lo, todo este tiempo la persona a la que creía conocer no me ha dicho más que mentiras. En cierto modo lo entiendo porque los problemas mentales no están bien vistos en nuestra sociedad pero yo la hubiera podido ayudar perfectamente, era mi amiga al fin y al cabo.
-Bueno señorita, esperamos que se recupere pronto. La chica queda en custodia de los juzgados hasta próximo aviso, seguramente vaya a la cárcel o a un centro de salud mental para tenerla controlada y que mejore- la mujer se despide y ambo salen.
Mis amigos vuelven a la habitación y comienzan a bombardear me con preguntas sobre el tema, hasta que no les cuento todo no me dejan en paz. Se quedan bastante sorprendidos como yo, nadie se esperaba eso, menos cuando has estado prácticamente toda la vida con esa persona.
-Si hubiera querido acabar conmigo lo podría haber hecho- digo encogiéndome de hombros.
-Por dios Rocío no digas eso, has estado en peligro todo este tiempo- dice Jenny jugueteando con su pelo nerviosa.
-Al menos la van a encerrar, sea en un sitio o en otro- añade Juan cruzado de brazos.
Continuamos un rato más hablando, los chicos querían quedarse conmigo pero a todos no los dejaban. Walls decidió ser el único que se quedaría, Isa se llevó a Juan a mí piso para que descansaran un rato y luego se pasarían de nuevo a verme.
Me acomodé como pude en la cama dejando un hueco a Ginés, él se negó, no quería hacerme daño. Movió el sillón de sitio y lo puso pegado a la cama, se tumbó ahí y me miró sonriente.
-No tendrás sueño con todo lo que has dormido- dice divertido.
-La verdad es que no, ¿Han dicho cuando me darán el alta?- le pregunto haciendo una mueca.
-El doctor dice que un día en observación, un par como mucho y podrás volver a casa- dice comenzando a bostezar.
-Ginés duerme un rato anda- le riño.
-No, quiero hablar contigo- dice sonriendo.
Ruedo los ojos y le tiro a la cara un cojín haciendo que se asuste, me entra la risa floja cuando lo veo maldecir me.
-Auch- digo medio riéndome.
Me duele hasta al respirar, pero igualmente no voy a dejar de reírme por ello. Él me mira con ternura, se levanta del sillón quedando cara a cara conmigo y me mira a los ojos directamente.
-¿Te han dicho alguna vez que eres muy tonta?- me pregunta divertido.
-Todos los días- digo yo rodando los ojos.
-Igualmente eres perfecta así- dice dejando un beso en mi nariz -Creo que no me puedo enamorar más de tí-
Se funde en un tierno beso conmigo, nuestras bocas van al compás y ambos sonreímos sonrojados al separarnos. Cada beso suyo es como si fuera el primero, me siento igual de viva y cada vez que nos unimos, cada vez que lo tengo cerca, siento que lo quiero mucho más que antes.
Es un sentimiento a veces inexplicable, hace unos meses yo no me iba a imaginar que acabaría con el chico que soltaba todos sus sentimientos sobre un folio y luego los cantaba. Nunca me imaginaria que esa hermosa voz ahora estaría cantándome a mí.
Con algo de música de fondo comenzó a cantarme al oído sus canciones, poco a poco cerré los ojos y con una sonrisa de oreja a oreja, feliz por estar con él, acabé durmiendo me a su vera.
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