
~Capítulo 14
La vida no era fácil, nadie lo dijo y Yoongi lo sabía porque lo aprendió a su corta edad, la vida era una montaña Rusa de situaciones, buenas y malas, circunstancias que dañan o que ayudan y personas buenas y malas, algunos tienen la suerte de vivir bien y felices sin esfuerzo alguno, otros deben trabajar el doble por lograr un poco de estabilidad emocional pero lo logran siendo constantes, otros menos afortunados no tienen la dicha de vivir felices, la vida puede cambiar a las personas dependiendo lo que hayan experimentado a su paso por la línea de la existencia en este plano y así como Yoongi y Jimin la vida era buena con ellos al darles una segunda oportunidad en todos los aspectos. En este caso eran dos más importantes.
Así pues era de dicha saber que ambos se habían enamorado y por razones externas a ellos se habían separado creyendo que jamás volverían a estar juntos y ahí estaban ahora, siendo una pareja de novios que se amaban mucho y que habían luchado por estar unidos. Esa era una; la segunda era que ambos habían perdido la vista en algún momento de sus vidas, Yoongi la había recuperado y ahora sería el turno de Jimin.
—¿Cómo te sientes amor?
Yoongi tenía a Jimin en su regazo mientras el rubio dormitaba con su cabeza escondida en el cuello del mayor mientras esperaban ser ingresados a la clínica. Habían volado 9 horas de Corea a Suecia para la operación de Jimin, su trasplante de córneas.
Jimin asintió solo con un movimiento de su cabeza acomodándose más. Más tarde les darían una habitación donde estuvieran más cómodos. Ahora debían completar el registro ya que tardarían unos dos meses internados ahí en lo que se hacía todo el proceso tal y como había pasado con Yoongi.
En su trabajo logró obtener un permiso especial, creyó que se lo iban a negar ya que que a penas comenzaba a trabajar y ya estaba pidiendo permisos pero al exponer el caso y el motivo por el cual debía viajar le dieron una licencia para hacer Home office así que debía trabajar desde donde estuviera a través de su móvil o su laptop verificando los programas ya desarrollados para sacarlos al mercado así que no era tan complicado y así podía estar al lado de su novio y apoyarlo en lo que necesitase.
—Joven Min su asignación está completa ya pueden pasar a instalarse con el paciente en la habitación, la enfermera les ayudará. —Se había acercado la encargada de hospital a informar a la pareja.
—Muchas gracias señorita.
Una enfermera se acercó a ellos y ayudó a Yoongi con el equipaje de ambos para guiarlos hasta lo que sería por un tiempo su habitación.
Yoongi conocía ya muy bien el hospital desde la vez que él fue paciente de ahí.
Cuando llegaron la enfermera les dejo para que se pusieran cómodos no sin antes recordar a Yoongi que Jimin debía estar en el consultorio a las ocho de la mañana en punto para su primera evaluación.
—Vamos a darnos una ducha cariño y descansaremos.
—Si Yoon, ven ayúdame. —Pidió el rubio extendiendo su mano hacia Yoongi lo cual hasta había sido innecesario ya que Yoongi ya sabía que debía ayudarlo.
Busco las batas y las toallas y luego de dejarlas en el cuarto de baño salio por Jimin y lo cargó.
—¡Yoongi bajame! —Pidió entre risas, era algo que Yoongi había adoptado como suyo, cargarlo hasta el baño.
—No amor, déjame yo te llevo.
El rubio no rechistó más y se dejó llevar, tan pronto estaban adentro Yoongi comenzó a quitar prenda por prenda.
Se había acostumbrado a eso, a ver el cuerpo desnudo de Jimin e incluso a meterse con él a la tina o a la ducha pero jamás se sobrepasaba aunque debía admitir que admiraba de más el cuerpo de su novio, era hermoso tenía una piel tan tersa y suave y atrayente. A veces solía darle caricias y besos que extendía hasta sus hombros bajando por su cuello pero no más.
Así como ahora que lo besaba tiernamente en los labios, succionado los deliciosos labios de Jimin y enredando su lengua hasta jugar entre sí para después comenzar a descender por la barbilla hasta el cuello mientras el agua califa resbalaba por el cuerpo de ambos.
Jimin solía dejarse besar, a veces soltaba suaves jadeos que le hacian saber a Yoongi que le gustaban mucho esas caricias.
—Yoonie... —Dijo de pronto deteniendo las caricias y besos de su novio.
Ya la respiración de los dos comenzaba a fallar.
—Si bebe, dime.
—Siento no poder complacerte como debería. —Susurró bajito sintiéndose culpable.
Yoongi chistó con su lengua mientras cerraba el grifo y tomaba la toalla para secar a Jimin.
—No digas eso cariño, no pienses en esas cosas sabes que te amo y esperaré el tiempo que sea necesario.
Jimin asintió y luego fue elevado por el aire en los brazos de Yoongi y depositado suavemente en la cama.
Al día siguiente a las ocho ya Yoongi y Jimin estaban frente al medico cirujano Oftalmológo que llevaría a cabo la operación y le explicaba a Jimin todos aquellos lineamientos que en su momento tuvo que explicar a Yoongi tanto el procedimiento como la recuperación y las recomendaciones.
Fue entonces que se llegó el esperado día, Jimin estaba muy nervioso y se le notaba por la manera en que compulsivamente mordía sus uñas.
—Amor tranquilo, será rápido ya veras y todo estará bien. —Yoongi acariciaba sus hombros y su cuello tratando de confortarlo un poco.
—¿Y si no soy compatible Yoon? ¿Y si mi cuerpo rechaza las córneas?
—Todo estará bien. —Repitió. —Si las rechaza buscaremos y esperaremos por otras no importa cuanto tiempo pase pero te devolveré la vista Amor.
El mayor pegó su frente a la del rubio y suspiró. Él también estaba ansioso y nervioso pero tenía las esperanzas altas.
—Te amo cariño y verás que al salir de esa operación nuestros días serán Amarillos de nuevo para ambos. —Yoongi dejó un casto beso sobre los labios de Jimin.
—También te amo Yoonie.
La enfermera se acercó para llevar a Jimin al quirofano y Yoongi se quedó en la sala de espera por dos horas mientras adentro su pequeño se sometía a la operación.
Recibió llamadas de Namjoon, de Tae y mensajes de los demás chicos preguntando como estaba todo y enviándole ánimos a Jimin.
—Joven Min... ¿Desea su almuerzo ya?
—Prefiero esperar a que mi novio salga de la operación. —Respondió a la enfermera y ésta asintió.
Media hora después de eso el medico salio de la sala con una gran sonrisa y Yoongi se levantó para hablar con él.
—¿Doctor?
—Yoongi tengo buenas noticias, la operación fue un éxito ya le hemos trasplantado sus nuevas córneas ahora solo debemos tenerlo en observación por un mes para ver si no las rechaza, como ya sabrás los primeros días son los primordiales para ver que no haya una infección causada por el rechazo de las nuevas córneas.
Yoongi asintió a todo, ya sabía todo eso de sobra.
—¿Ya lo pasaron a la habitación de recuperación?
—Están en ello, cuando acaben podrás entrar y estar con él, por cierto Yoongi supe lo de tu madre... lo lamento mucho. —Comentó el doctor dejando una palmadita sobre el hombro del pelinegro.
—Gracias doctor. —Respondió con simpleza y se volvió a sentar a esperar a que lo dejaran entrar a la habitación donde estaría Jimin por los próximos días.
Volvió a esperar, ya se le comenzaba a hacer larga esa espera pero valía la pena, todo era por ver a su lindo rubio bien, por verlo sonreír, por verlo a los ojos y decirle cuanto lo amaba.
—Joven Min, el paciente está instalado en la habitación de recuperación. Puede pasar.
Yoongi se levantó como si la silla hubiese tenido un resorte y asintió mientras agradecía y seguía a la enfermera por el pasillo para poder entrara a la nueva habitación de Jimin.
Lo primero que notó fue que la habitación estaba totalmente adecuada para cumplir una función en específico y era cuidar los ojos de un paciente recién operado de la vista ya que estaba en penumbra, con ventanas y cortinas oscuras y una luz violeta.
Jimin estaba acostado saliendo de la ensoñación que la anestesia local le había causado y tenia un protector para ojos puesto, debían cuidar que nada de Luz se filtrara por sus ojos por lo menos por unas tres semanas.
Parecía medio dormido así que Yoongi se acercó tomando una silla que estaba cerca para sentarse a su lado y poder acaricias su mano.
—Aquí estoy amor, te felicito dice el doctor que has salido muy bien de la operación. —Siguió regalando suaves caricias sobre la mano fría se su chico.
Jimin se removió un poco, le hizo saber que podía oírlo.
—Y-yoon... —Murmuró.
—Shh cariño, no hables ni te esfuerces hasta que te pase por completo el efecto de la anestesia.
Jimin asintió y se dejó seguir acariciando por su novio aunque sentía su cuerpo extraño, debían ser los efectos de la anestesia ya que se sentía algo aturdido y con somnolencia y ni hablar de que sentía Náuseas y Escalofríos.
—Yoon... a-agua... —Pidió con la voz débil luego de un momento. Su Boca estaba totalmente seca y sentia un leve dolor de garganta.
—Si amor. —Inmediatamente Yoongi se levantó para ir a la mesita que estaba a su lado con una jarra de agua fresca y un vaso y le sirvió un poco.
Con delicadeza se acercó para ayudarle a beber el agua y cuando Jimin bebió dos vasos de líquido volvió a descansar.
—Duerme cariño, estaré aquí a tu lado. —Continuó con las suaves caricias ahora en el cabello de Jimin.
Yoongi se sentía dichoso y tranquilo, cuidar de Jimin era una de sus cosas favoritas, le transmitía paz y estabilidad. Podía estar ahí por horas acariciando su cabello y apreciándolo mientras dormía que no sería aburrido pues se sentía en un lugar seguro.
—Mi lugar favorito... —Susurró para si mientras sonreía. —Hoy dejo entrar el sol por la ventana
Y me pierdo en tu mirada de amanecer
Hoy dejo que mi cuerpo se despierte
a tu lado
Hoy dejo que mis manos te conozcan
Que mi alma se escape de noche para ir por ti
Hoy dejo que mi mente se detenga
Y reaccione mi corazón para correr a ti, Tú me haces sentir bien
Es un baile incontrolable
Es absurdo intenar comprender lo que siento
Solo sé que es honesto
Es que no requiere de esfuerzos
Para endulzar los momentos, Tu me haces sentir bien
En un mar tan misterioso
Es absurdo intenar comprender lo que siento
Solo sé que es honesto
Eres mi lugar favorito en este mundo
Tu me llevas tan lejos
Tu me llevas tan lejos
Eres mi lugar favorito en este mundo
Porque matas mis miedos
Y ya no tengo miedo, Eres mi lugar favorito en este mundo
Fotografío momentos
Que ahora son secretos
Eres mi lugar favorito en este mundo
Tu me rescatas del miedo
Y ya no tengo miedo...
La voz de Yoongi recitando aquellas bellas letras lograron transportarlo a ese lugar seguro para él y cuando volvió a despertar no supo cuanto tiempo había dormido solo supo que su mano seguía siendo sostenida dulcemente.
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Mi lugar favorito/Natalia Lafourcade
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