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Sariatu despertó un par de horas después, se sentía mejor, por lo que salió de su habitación y se dirigió al salón, pero al pasar por la cocina, un delicioso olor llego a ella, así que entro para ver a una femme de espaldas cocinando
-¿Elita?- la femme se giró a ella
-Hola, creo que me estas confundiendo, Elita es mi hermana- respondió tranquilamente
-Oh, lo siento, y lamento interrumpir, es que... capte un aroma-
-Son chocolates, ven, te muestro- la tomó del brazo y la arrimo a la mesa
Vio los chocolates que estaba haciendo, se veían ricos y elegantes, tenía que admitir que tenía talento
-Se ven muy hermosos-
-Gracias, si gustas puedes probarlos- dijo de forma alegre mientras se limpiaba las manos y se quitaba el delantal que llevaba
-¡¡¡Arcee, ¿puedes ayudarme a mover estas telas por favor?!!!- gritó Elita desde lejos
-¡¡¡Ya voy!!!- grito de regreso, y dejo la servilleta con la que se estaba limpiando -Ahora vuelvo, si quieres probarlos adelante- dijo prácticamente apresurada antes de irse corriendo
-Pero...- se fue antes de poder decirle algo
Con pena, se acercó a la mesa y vio los chocolates y escogió uno
Tomó uno de chocolate blanco con líneas cafés, pero antes de poder probarlo, entro ese mech que le daba miedo entró, sobresaltandola
-¿Otra vez tú?, ¿ahora vas a robarle a Arcee?- se fue acercando a ella
-No, ella fue la que...- la interrumpió groseramente
-Escucha bien niña, podrás ser la "protegida" de Némesis, pero la verdad, es que no tienes derecho a nada- le golpeo la mano, haciendo que tirara el chocolate -Aquí, tu no tienes derecho nisiquiera de la comida-
Alzó su mano para propinarle una bofetada, por lo que se cubrió y cerró los ojos, pero antes de sentir el golpe, una voz autoritaria grito
-¡¡¡Stormreing!!!- el golpe nunca llegó, por lo que abrió los ojos
Némesis había detenido el brazo del caballero antes de que este la tocara, no sabía cómo es que había llegado tan rápido
-No se te ocurra intentar ponerle una mano encima-
-Es una ladrona, quizo robarle a Arcee lo que había cocinado- intentó zafar su brazo
-¿Es cierto eso?- la miró sin culparla con la mirada
-No, Arcee me ofreció probarlos- la timidez en su voz lo hizo creerle
-No vuelvas a acercarte a ella- soltó al caballero, quien al instante se fue de ahí
Némesis se giró hacia la femme, quien sostenía su brazo nerviosamente, se acercó a ella, manteniendo una distancia considerable entre ambos
-No te preocupes por él, mientras yo este aquí, nadie te hará daño- asintió sin mirarlo -¿Qué ibas a tomar?-
-Solo quería probar un poco de chocolate, Arcee me dijo que podía probarlos-
Se acercó al plato, y tomó dos, ofreciéndole uno, Sariatu lo aceptó dudando, Némesis se llevó el chocolate a la boca mientras la miraba. Ella también lo comía lentamente hasta terminarlo. Era cremoso y sabía rico, era uno de los mejores chocolates que había probado. El mech apoyó sus manos en la mesa, quedando Sariatu entre sus brazos, acorralada
-Mi Señor, ¿qué hace?- su nerviosismo comenzó a hacerse presente
-Como te lo dije, hay algo de ti que me embriaga, no se que es, pero algo me atrae de ti, aunque quiera evitarlo, no puedo escapar de esto- se acercó poco a poco a su rostro, hasta que escucharon unos pasos,lo que los obligó a separarse
-Hola, regresé- vio a Némesis ahí -Oh, hola, ¿necesitas algo?-
-No, solo escuché un pequeño alboroto, pero nada más-
-Bueno,cualquier cosa,puedes avisar-
-Gracias- tomo otra pieza y se la llevo a la boca antes de irse, no sin antes giñarle un ojo a Sariatu, a quien sus mejillas se tornaron azules
-Hmmm- la rosada se le quedó viendo
-¿Qué?- preguntó confundida
-Aquí pasa algo que no es tan desapercibido para mí- sonrio pícara
-No se de que hablas- se puso más nerviosa
-Le gustas, eso es obvio, nunca se comportó así antes, así que, sí,hay una cosita que siente por ti-
-No lo creo-
-Claro que sí, además, desde que llegaste, se ha comportado muy diferente, se le ve más por los pasillos, charla con nosotros más- la femme solo guardó silencio -No importa,¿qué fue lo que pasó?-
-Amm, Stormreing entró y me vio con un chocolate en la mano y me acusó de ladrona, me habría bofeteado de no ser porque el Rey llegó a tiempo-
-No le hagas caso a ese, no le caes bien, pero no veo porque-
-Según Némesis, se volvió arisco cuando los exiliaron-
-Si, bueno, cambiando de tema, ¿qué tal mis postres?-
-Esquistos, tienen un espléndido sabor y cremosidad, tienes talento-
-Gracias- dijo saltando de alegría -¿Cuáles sin tus favoritos?-
-No me permitían comer chocolate,pero una vez probé uno que era dulce pero salado al mismo tiempo, como con galleta... no recuerdo realmente-
-Creo que los conozco, así, hago los tuyos y los chocorabajos- puso manos a la obra
-¿Chocorabajos?- le extraño el nombre
-Si, chocolates con forma de escarabajo, son los favoritos de Némesis-
-¿Crees que puedas prepararme unos? Te prometo que te pagaré ayudándote a limpiar- propuso
-No es necesario, pero, ¿los quieres probar?-
-No, son para Némesis, para agradecerle de cuidarme, tan solo el nombre suena raro, pensé que eran caramelos hechos con escarabajos- dijo algo disgustada
Arcee solo río y se puso manos a la obra. Sariatu estaba pensativa, más que nada por como se le había acercado hacia un momento, se había sentido atraída por esa peligrosidad, por su mirada, no sabía si estaba mal o que consecuencias traería.
Pasado el rato, Némesis estaba combinando unas especias en un frasco, Sariatu entró y se acercó hasta quedar a su lado y poder observar lo que hacía, leyó el libro y vio que estaba haciendo un somnífero, Némesis la miró de reojo, su curiosidad era tan visible
-Siempre que mezcles cosas, debes asegurarte que estén hechas la una para la otra-
-¿Qué pasa si no es así?- su curiosidad volvió
-Puede afectar la posión o la medicina- tapó el frasco y se lo mostró -Así es como queda, y ahora, lo dejas reposando en el sol durante unas horas-
-¿Qué es?-
-Es para el insomnio, ¿se te ofrece algo?-
-Solo venía a darle esto como agradecimiento- tendió frente a él una cajita
La tomó y la abrió,eran sus caramelos favoritos, rara vez los comía,pero le gustaban
Pensó en decir algo, pero no sabía di sería apropiado
-¿Gustas?- ofreció amablemente
-Amm, no gracias,con el nombre, sinceramente se me fue la idea de probarlos-
-Te gustará, lo prometo-
Tomó uno y lo probó, se sentía cremoso y dulce como la galea de moras, el nombre no hacía alusión a su sabor o ingredientes
-¿Qué tal?- preguntó con una ligera sonrisa
-Bueno, si son deliciosos- lo miro a los ojos, contemplando aquel color que la atrapaba -Gracias por... haberme defendido de Stormreing-
-No agradezcas, le juré a tu padre que, mientras nuestro tratado continuara, no te pasaría nada, estarías intacta y sin un rasguño-
-Pues gracias, con permiso-
Salió del salón y se dispuso a caminar por los pasiilos, Némesis se quedó pensando en lo que hizo, y comenzaba a dudar de llevar a cabo su plan, ni quería hacerle daño, pero fortalecer su magia, necesitaba tomar otra, lo cual, era equivalente a quitarle la vida, ya estaba en un dilema, no sabía si hacer algo o no.
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