Chào các bạn! Vì nhiều lý do từ nay Truyen2U chính thức đổi tên là Truyen247.Pro. Mong các bạn tiếp tục ủng hộ truy cập tên miền mới này nhé! Mãi yêu... ♥

𝟓𝟏 | 𝐋𝐀 𝐁𝐎𝐃𝐀


la boda ❞


Mi mejor amiga está en mi habitación ahora. Son las siete de la noche del sábado y su mirada no se despega ni un segundo de mí. Estoy segura que espera a que yo diga algo primero, pero no sé qué contestar y fui tan torpe con las palabras, que no puedo evitar repetir las mismas que ella me acaba de decir.

—¡¿Vas a decirle a Hanji qué?! —exclamo mientras acomodo el vestido que me compre, para que mañana temprano pueda vestirme y alistarme rápido. A Petra parece divertirle mi reacción. Tiene puesto unos tacones muy lindos y elegantes, caminaba por toda mi habitación, para probarlos, ya que son nuevos.

—Que me gustaba.

—¡Espera, es que...! ¿Ya no te gusta?

—Si lo hace, pero me estoy mentalizando que no, y me es más fácil sobrellevar todo. —respondió alzando los hombres y con una mirada fija en sus pies con las uñas recién pintadas.

Frunzo el ceño, preocupándome un poco. Estuve a punto de abrir la boca para preguntar qué clase de maneras está usando, pero ella me interrumpe.

—No te preocupes, ya no me duele... como antes. Pero, yo no puedo llevarme a la tumba un secreto y tengo la gran necesidad de decirlo. Es una forma de liberarme, sé que después de decirlo me sentiré mejor y sin un resentimiento encima. ¡Así que, me llenaré de más confianza el martes! —pronuncia, aunque sigo notando cierto nerviosismo. Sin embargo, al sentarse al lado mío en la cama para poder quitarse los zapatos, murmura—: Además, este año se gradúa.

Un pequeño escalofrío me recorre la espalda. Ya no la veremos tan seguido en el campus, tampoco a...

—Y Levi Ackerman también se va este año. 

—Lo sé —respondo algo seca, tratando de no adentrar en ese tema. No obstante, cuando Petra coloca su cabello detrás de la oreja y suspiró, supe que dirá otra cosa.

—¿Aún te gusta, verdad? —pregunta, pero ambas sabemos la respuesta y eso fue lo que me descoloca. Estoy segura que es más que eso y no sé cómo expresarlo con palabras—. Sé que tienes aún guardados sus dibujos y mira, enmarcaste las flores que te dibujó. Antes me preguntaba, qué es lo que tanto te atrae de él. No lo comprendo. La mayoría de chicas del mismo edificio parecen estar locas por él. Yo no lo entiendo porque no tengo los mismos gustos, obviamente—dice, señalando el hecho de que no le gustan románticamente los chicos—, pero viéndote a ti, a veces creo que amas más sus pinturas que a él mismo.

Por alguna razón, no pude reírme de lo último. Solo di una corta sonrisa mientras miro el pequeño marco con las flores, sobre el escritorio. Entre tulipanes y girasoles, puedo escuchar su voz diciendo "Es para ti",  y todas las demás florecillas, me recuerdan otra vez a él, "Pensé en dártelo, porque la otra vez observabas algunas pinturas y dibujos. Y supuse que, tal vez ,querías alguno". Todos a escala de grises, pensaba que esas combinaciones oscuras me rompían el corazón, pero qué equivocada estaba... Una vez que hizo el primer cuadro a colores que vi de él, sentí lo que de verdad es tener un corazón roto. Parece romperse cada día más.

—No lo había visto últimamente, pero, sabes, la otra vez cuando regresaba después de comprar el vestido, lo vi con aquella chica rubia que atendías.

Petra abre los ojos más de lo normal, sorprendiéndose de lo que le acabo de mencionar. 

—¡¿Qué?! —exclama, esperando a que le confirmara. Yo solo asiento con la cabeza.

Me quedo observando el cuadro otra vez. Definitivamente no funcionó no verlo durante un tiempo para olvidar mis sentimientos.

—_______, sabes, eres una chica muy linda, por ti me pasé al otro lado —dice ella de repente, con sutil broma, pero me sorprendo—. Yo no sé nunca como introducir las conversaciones con preguntas tan suaves como tú lo haces y, aunque quería preguntarte desde hace tiempo cómo te encontrabas, si estabas bien o no, sentí que quizás te sentirías presionada a contestar. Te conozco desde que éramos niñas, pero, a veces, eso no importa cuando nosotras ya estamos grandes y tenemos distintas formas de pensar. Y quizás no soy la mejor al hablar, ni decir bien las cosas, pero estoy tan agradecida con quien sea que este allá arriba usándonos como marionetas, de habernos conocido . Vales mucho. Mucho más, y cualquier otra persona que te conozca debe conocer ese valor. Eres bonita, agradable, y sabes afrontar problemas duros. Eres fuerte a tu manera. Está bien que aún te guste el gran Levi Ackerman, algún día lo olvidarás, pero no te olvides de ti nunca. Eres fantástica solo porque estás aquí, escuchándome atentamente y en cada pequeña cosa que haces. Amo la forma en que escuchas a los demás y aprecias lo que hacen como si fueran tuyos... Pero ¿por qué no puedes verlo? Tú también tienes cosas grandiosas por ofrecer. Me gusta eso de ti. A la mierda Levi, si él no te quiere, se lo pierde. Bueno, no quiero ser grosera tampoco, ya que él aún te gusta, pero mis insultos a los hombres son gratuitos siempre. Solo quiero que entiendas que tú estás primero, y... Aún no he terminado como para que te pongas a llorar, me recuerdas a mí estando ebria ¡No llores! ¡Mañana va a ser un bonito día, Gunther me dijo que habrá una fuente de chocolate!

Petra está roja de hablar tanto y de forma rápida. Yo sigo limpiando mis ojos con mis mangas, las lágrimas que aún salían y no podía detenerlas. Me siento inmensamente triste, que se me hace un nudo difícil de desatar en la garganta.  

—Sé que no es fácil, pero todos los que te queremos sabremos esperar hasta que te sientas mejor contigo misma. Yo a veces no me siento bien siendo yo y tú me ayudas todo el tiempo. Yo también quiero devolver con creces todo el amor que me dan, por eso estoy aquí contigo. Ahora, voy a poner las cucharas en el refrigerador y mejor nos vamos a dormir. Mañana te maquillaré, te ayudaré a peinar tu cabello y te dejaré bañarte primero ¿Qué dices? 

—Gracias, Petra. De verdad...


...


Me siento emocionada cuando, una vez sentada al lado de Petra y las dos entre ambos hermanos Galliard, observo al hermano de Gunther, Erd, quien hace un buen rato ingresó con su madre. Sus cabellos rubios bien peinados y su traje de tono oscuro llaman la atención, mientras espera a la novia frente al altar. La Iglesia es gigante y se ve que el mantenimiento es costoso. Mis manos reposan sobre mis muslos cuando, de pronto, ingresan las damas de honor, acompañadas de los caballeros.

Rápidamente, reconozco esa cabellera rubia otra vez entre todas las chicas con el mismo vestido. Ella camina agarrada del brazo con el chico que vi la otra vez en la tienda de regalos. La misma chica guapa, se ve incluso más resplandeciente hoy. Y Petra también la nota y me susurra al oído, cotilleando un poco. La vi caminar junto a la otras damas, y entre ellas Nifa, a colocarse de pie a un extremo del altar.

De pronto, la suave melodía de marcha de bodas resuena. La novia está en la puerta.

Luce joven y sonriente, con un hermoso peinado y trenzado, en su cabello oscuro, muy oscuro, resaltan las diademas plateadas. Tiene unos grandes ojos, bellamente maquillados. El vestido era largo y blanco, que iba acorde al gran lugar, de suave tela y seda fina. Es como si todos los presentes nos hubiésemos prendado de la belleza que irradia, porque es bastante atractiva. Sin embargo, se veía más bonita, porque sus ojos estaban puestos en el hombre que la espera más adelante. 

Algo dentro de mí se hiere, cuando la veo dejar el brazo de su padre para tomar las manos del que será pronto su esposo, y vi de reojo a Marcel doblando su pañuelo, para entregárselo a Petra, por lo que supuse que ella está lagrimeando. Supongo que es el efecto de las bodas.

—¿Te imaginas que diga "no acepto"? —me preguntó entre susurros el Galliard de cabellos claros.

—Porco, esas no son palabras apropiadas para una boda —replica Marcel con otro murmullo.

—Ojala no me case nunca.

—Petra, esas tampoco son palabras apropiadas.

Después de la afirmación de ambas partes, procedieron a un casto beso, que todos aplaudimos y luego acompañamos a los recién casados. Las mujeres de la familia arrojaban arroz. Yo siempre pensé que aquello es raro. Bueno, se te meterá el arroz hasta donde no alumbra el sol y qué flojera. Pero, después de todo, son tradiciones.

También, supe al fin, el nombre de la recién casada: Frieda Reiss. Y con solo el apellido, me di cuenta que se trataba de una familia que tiene varias empresas en este país y, por ello, veo gente interesante en el lado de la familia de la novia.

Una vez terminada la ceremonia religiosa, todos se dirigen al gran local donde se realizará la fiesta de bodas y donde nos quedaríamos hasta las últimas. Ese lugar es como un castillo. Realmente se ve caro. Se encuentra en las zonas residenciales, un tipo de Royal Club, de arquitectura al estilo barroco. Sus grandes puertas le hacen competencia a las de la Iglesia. Allí dentro, en el segundo piso, ya que el primero es de recepción, esperamos nuevamente a los novios, que llegan cogidos de la mano junto a las damas y acompañantes. Allí está Gunther, Nifa, la chica rubia, y otras personas más.

Dentro, comienza una bellísima proyección de vídeos. Cada grupo de personas tiene una mesa redonda asignada y, desde dónde están sentados, observan las imágenes pasar, que se tomaron cuando los novios recién salían. Algunas fotos eran de cuando eran niños, y sobre la adolescencia. En una de esas se cuela una foto de Erd quitándole un juguete a Gunther lo que nos hace reír a todos.

Y después de unas breves palabras de Gun, quien se encargó de hacer el vídeo, empieza el baile de los novios con los familiares. Petra aprovecha ese momento para tomarme algunas fotos junto a los Galliard, así que hicimos algunas muecas y empezamos a molestarnos entre todos para pasar el rato. Petra publica algunas fotos, etiquetándonos a los tres.

Marcel saca su celular y comienza a grabar cuando se da el baile romántico de pareja, con una hermosa canción de fondo, con la voz de una mujer, quien canta sobre el amor, la belleza y la juventud.

Mis ojos se fijan en la gran mesa llena de aperitivos y la tan aclamada fuente de chocolate y fuente de champagne. Mientras la canción cambia a una de Tina Charles, Dance little lady, donde Frieda sacaba sus más bonitos y elegantes pasos acompañada por su esposo.

—Chicos, momento de las fotografías —dice Gunther, tras acercarse a nuestra mesa. Sonrío desconociéndolo por un momento. Me levanto del asiento con Petra y, junto con los hermanos, esperamos nuestro turno para tomarnos fotos con los protagonistas del día.

El fotógrafo es un tipo de se ve muy serio pero, la verdad, al momento de las fotos, se vuelve un hombre muy carismático. En especial cuando reía junto con la chica rubia abrazada a Frieda. Pronto, cuando ella se hace a un lado, nos posicionamos a lado de la de cabellera oscura quien nos observa sonriente mientras nos presentamos y colocamos nuestra mejor sonrisa ante el flash.

Después de unas tres fotografías, Nifa me alaga el vestido y me sonrojo cuando lo hizo.

—¡El vestido que escogieron para las damas de honor es hermoso! Te queda bastante bien.

—¡Gracias! Adoro tu maquillaje.

Cerca de las seis de la tarde, se realiza el brindis. Con el término de la palabra de los padres, que nos hicieron llorar a la mayoría, empieza el gran banquete, que luce delicioso. Las botellas de buen vino dejados en nuestra mesa, emociona a Porco quien, es el primero en servir a todos nosotros.

—Bien, hagamos nuestro pequeño brindis aquí. Por nosotros, nuestro futuro y por nuestra salud —dijo Petra casi en susurros, por lo que levanto mi copa de vino, una vez terminado el champagne, y bebo.

La comida está realmente buena. La carne acompañada de una ensalada que nunca antes había probado: papas y manzana en una salsa agridulce, muy delicioso.

Afuera comienza a oscurecer más, rápidamente y las luces elegantes se prenden en un tono entre blanco y amarillo, donde se da inicio a la fiesta, al fin, mientras se corta la pomposa torta de boda. Camino hacia el centro de la pista para poder bailar con Marcel. La verdad, más que bailar, estamos aguantando la risa porque Petra anda molestando a Porco mientras baila. Al final, terminamos rodeados de gente cuando sonó Venus, de Shooking Blue, la cual suena tan fuerte y yo ahora estoy acompañada del Porco Galliard, que me hace dar vueltas y vueltas, solo para molestarme, mientras miro a Petra y ambas nos reímos. Gunther pronto se nos une al momento del show.

Llega un momento, en que me me dan ganas de ir al baño, luego de tanto baile y tanta bebida. Paso mis manos sobre mi cabello acomodándolo hacia atrás. Dirigiéndome por un largo pasillo lleno de lámparas colgantes y sujetando mi pequeña cartera donde llevaba un poco de papel higiénico y toallitas desmaquillantes, entro por fin al baño elegante lleno de cubículos.

Para mi sorpresa, aquella chica rubia y bonita, está allí, lavándose las manos. Entro sin más, pero pocos segundos después, me doy cuenta que se encuentra sollozando frente al espejo y solo se pasa las manos por el rostro. Aguantándome un poco más las ganas de ir al baño, me acerco.

—Disculpa, ¿se encuentra bien? —pregunto. Luego pensé que sueno un poco idiota, pero ¿Con qué más podría iniciar una conversación? Por otro lado, puedo echar la culpa al vino.

Ella me mira con sus grandes ojos celestes, enrojecidos, con pestañas rubias. Me recordó a Farlan con las pestañas claritas.

—Oh, sí, sí, solo que me emocioné demasiado. Mi hermana se casa y se irá del hogar, es un poco desolador para mí —dice de pronto, mientras toma algunas toallas de papel—. Pero uno debe acostumbrarse al cambio ¿No?

Asiento en complicidad y ella esboza una pequeña sonrisa, se seca las lágrimas restantes y saca un pequeño estuche de maquillaje.

—¡Ah! Eres su hermana, un gusto—digo, sonriendo y luego le menciono mi nombre al notar que no lo he dicho en todo el tiempo que llevo aquí.

—Historia Reiss, un gusto.

Alocándose el cabello, me dice que mi vestido le parece muy lindo y sofisticado, y que va completamente conmigo.

No sé como sentirme. Pero terminé alabándola a ella también. Veo que se sonroja bastante, o se le nota mucho debido a su piel tan blanca.

—Te veo en la fiesta —dice antes de marcharse y por fin me meto con apuro a un cubículo.

La música se escucha casi tan clara como en el gran salón de baile. Así que, una vez termino de hacer mis necesidades, lavo mis manos mientras me contemplo en el espejo.

Y, a decir verdad, tal vez debería creerles a Nifa y a Historia. Me veo terriblemente bien. O quizás solo es el vino surtiendo efecto en mí. Pero, mi maquillaje no se ha ido para nada a pesar de que están por ser los primeros minutos del día siguiente. Once y cincuenta y cinco, según mi celular.

Salgo del baño y, por un momento, olvido la dirección de regreso. Luego de instantes creo saberla. Al caminar y ver que no se encuentra ni un alma por los pasillos, comienzo a bailar un poco tras escuchar que comenzaba Da ya' think i'm sexy de Rod Stewart.

Para mi mala suerte, tomé el camino equivocado. Ya decía yo que era por el otro lado. Sabiendo cómo regresar, me quedo un rato allí. Hay un gran balcón y todo el frío pasa por mi cuerpo. Realmente este lugar asemeja tanto a un gran castillo. Incluso, desde allí, se ve el jardín decorativo del primer piso y más adelante, las pequeñísimas luces de la ciudad.

Amo esa canción, canto toda la letra mientras me recuesto y cierro los ojos. El leve olor de cigarro inunda mi nariz cuando disfruto del coro de la música.  Entreabro los ojos, para finalmente ver al hombre a quien creí haber dicho que desaparezca en mis sueños. Allí está él, con un traje de alta costura, con el cabello despeinado, con el cigarrillo entre los dedos, mirándome desde el otro balcón contiguo a la par que recién inicia mi parte favorita de la canción.

Él también parece sorprendido de verme. Yo estoy sin habla, y nuestras miradas en conjunto con nuestra mudez, dejan la tonada lejana fluir e incluso creo oler el leve aroma de su colonia desde donde estoy.

Entonces sonríe.

¿Por qué me sonríes, Levi Ackerman? ¿Acaso no sabes que me rompiste el corazón? ¿No sabes, que cada vez que te veo, quiero llorar? No me sonrías con el cigarrillo en la boca mientras Rod Stewart canta, haces que me olvide que estoy destrozada con tu sola presencia.



▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃

⊰ 𝐍𝐎𝐓𝐀 𝐃𝐄 𝐀𝐔𝐓𝐎𝐑! ⊱

¡Hola, hola!

El siguiente capítulo se titulo "Levi Ackerman" y los siguientes también.

Me pone un poco nostálgica, me recuerda a cuarentena y algunas cosas malas y buenas.

actualizaba muy tarde también jbsjab y tenía más historias que actualmente están en borrador. También en borrador tengo tres historias más de Levi, aunque incompletas a diferencia de esta. 

¡ Nos leemos el martes !

Cuidense mucho <3 

Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro