𝟑𝐎 | 𝐀𝐌𝐈𝐒𝐓𝐀𝐃
❝ amistad ❞
Petra <3: ¿Sigues estudiando?¿Sabías que la panadería a la que nos mandaban a comprar de niñas ha vuelto a abrir?
20:07 p.m.
Mis ojos miran apenas el mensaje, pues el brillo de la pantalla me hiere la vista. A pesar de que Nanaba y yo nos encontramos viendo una serie entretenida por televisión, es hora de que regrese a casa. También podría escribirles a Petra y a Gun que podría quedarme en casa de Nanaba, pero no quiero molestarla más y permanecer aquí hasta el día siguiente. Petra me ha estado mandando mensajes desde hace como 2 horas, no había encendido el celular hasta hace unos minutos.
¿Qué? ¿No había quebrado?... Estoy en casa de Nanaba. 20:10 p.m.
Me siento apenada porque he llorado más de lo que creí que podía llorar. Pensé que tenía un límite, pero aun cuando di por hecho de que ya me había calmado, mi mente se ponía a recordar algo más y rompía en llanto otra vez. Me culpo a mí misma por eso, vamos, los recuerdos buenos y malos llegan a mí y por alguna razón, ambos me hacen sentir mal de igual manera. Y Nanaba, ella está hecha toda una furia que me provoca risas, así que ahora tengo que lidiar con el dolor de garganta y el abdomen por tanto hincarme al soltar carcajadas.
—Levi es mi amigo de años. Tres años, no puedo decir que somos "muy amigos" porque él se encierra en su mundo y casi no le permite el paso a alguien. Ahora...
Le sonrío. Cuando ella dice "se encierra en su mundo" sé a lo que se refiere. Me encuentro más calmada y estoy comiendo algunos chocolates que Nanaba trajo en la mochila.
—Yo no puedo decir que lo desconozco, porque veo que en realidad no conocía ni un poco de él. Creo yo, que me he desilusionado mucho debido a la imagen de Levi, que yo trate de acoplar a la realidad.
—Tal vez, pero eso no quita el hecho de su trato. No te eches la culpa. Tú no la tienes. Es normal ilusionarse y enamorarse. Lo que no es normal es usar a una persona para tu propio beneficio ¡Ugh! ¡Me provoca ir a robarle el carro a Erwin!
—¿Eh? ¿Por qué?
—Tú y yo, nos meteremos en el auto y le chocaremos la casa.
—¡Nanaba!
—Tiene casa propia y vive solo... Solo digo.
Tomo un sorbo de mi taza de café caliente para evitar reírme. Nanaba no toma mucho café, ella es una persona que disfruta más de los tés, así que ella tiene un té verde, que huele muy bien e incluso me hizo probar un poco hace un rato.
La televisión sigue encendida y podemos escuchar las voces de los protagonistas de las series. De seguro el guion esta entretenido, pero ambas tenemos tantas cosas en la cabeza que no prestamos mucha atención a la pantalla.
Después de un silencio, tras risas en voz baja, la escucho susurrar.
—Gracias por habérmelo dicho... Yo pensaba que no me lo contarías, pues tienes amigos más cercanos...
—Tú también eres mi amiga, Nanaba.
—Lo sé, también te considero así, aunque hemos interactuado poco, pero a la vez mucho en ocasiones... Supongo que uno no lo sabe hasta que se lo dicen. ¡Mil veces prefiero hacer amigos de forma directa! Ya sabes, lo de "Hola, me caes bien ¿quieres ser mi amiga?" Y dependiendo de la respuesta, sé si es mi amiga o no.
Iba a botar mi café por la nariz.
—Y también disminuirían malentendidos. Recuerdo bien mis épocas de la secundaria, cuando consideraba a una chica mi amiga, pero al llamarla así, ella dijo que no lo éramos ¡a pesar de que hablábamos todos los días y compartíamos el almuerzo!
—Dios, eso debió ser muy incómodo.
—Lo fue. Pero sabes, yo le obligué a que me devuelva parte de mis almuerzos que yo compartí con ella, cuando pensaba que era mi amiga. Yo solo comparto mi almuerzo con amigos, aunque tenga un hambre voraz.
Con "Hambre voraz" recuerdo a Nanaba comiendo casi todas las piezas de pollo frito en aquel local de comida rápida, acabando con toda la ensalada de repollo también. Estan por ser las nueve. Y yo debo regresar a mi apartamento. Mañana yo no tengo clases temprano, pero Nanaba sí, como antes ha comentado.
—¿Quieres un taxi? ¡No quieres que te acompañe!
—Puedo tomar un bus... ¡Y tú tienes clases a las seis!
—Voy a salir de la universidad como doctora, así que es normal que duerma poco y aún así, esté muy activa.
Suspiro. La rubia de cabellos cortos sonríe ampliamente, toma mi mochila con confianza y sujeta mi brazo, para salir rápido del apartamento.
. . .
Nanaba se mete al auto conmigo, a pesar de que le dije que podía acompañarme solo hasta el paradero. Justo en estos momentos estoy saliendo del taxi. La rubia está dentro del auto y volverá a casa en el mismo.
—¡No te quiero dejar! —dice en tono bromista, puesto que sabe que vivo con Petra —. Me hubiera gustado que te quedaras en mi casa, pero mi cama es muy chiquita para ambas y los sillones son individuales como para que durmiera en ellos, ¡voy a gritar!
—Lo sé, Nanaba, me lo estabas repitiendo durante todo el trayecto —respondo riéndome mientras ella juguetea con mi mano.
—Te veo mañana, entonces ¿tienes clases en la tarde?
—Sí.
—Entonces por ahí huimos.
Le sonrío una vez más antes de que el auto avance. Doy media vuelta, viendo el edificio y entro de una vez por todas.
Subo las escaleras con pesadez. El ascensor se demora demasiado, me estoy sintiendo muy nerviosa, como si fuera enfrentarme a algo peligroso. Aunque, tras la puerta, posiblemente esté Petra envuelta en su manta, viendo una película que ya ha repetido varias veces y sus zapatos en la entrada.
Saco las llaves del bolsillo de mi pantalón, miro hacia un lado antes de incrustarla en el cerrojo, pero parece ser que Gunther aún no ha llegado. Abro la puerta, entro en silencio y la cierro detrás mío una vez que piso la alfombra. Y como pensé, Petra está en el sillón con su manta, viendo una película. Voltea al instante cuando escucha la puerta cerrarse y me muestra una gran sonrisa... Seguido de una mirada muy dura.
—¡_______! ¡No me avisaste que llegarías a esta hora! Y yo que regresé temprano al apartamento para no dejarte sola toda la tarde —exclama mientras me tomaba de los hombros y me sacudía levemente. Está sin maquillaje y parece que se ha tomado un baño hace un rato.
—Lo siento, fue algo imprevisto —me excuso y le sonrío. Ella suspira, deja de tocar mis hombros y se acomoda sus mechones naranjas—. ¿Cómo está tu padre? —pregunto, intentando que ella no interrogara más sobre el día que tuve hoy.
—Él se encuentra mejor, solo fueron unos chequeos... ¡Aunque eso no evitó el susto que me dio! —. Pude notar que ella está sin zapatos y solo tiene una camiseta puesta. Ahora que lo pienso, tal vez deba ir a cambiar mis ropas a algo más cómodo de una vez.
La Ral me observa detenidamente y eso me causa algo de incomodidad, porque, por mi parte, yo me rehusaba a mirarla mucho, para evitar pensar cosas indeseables y que solo provocarán tener ganas de llorar otra vez. Dejo las llaves a un lado y boto las basuritas que hay en mis bolsillos en el tacho de basura.
—¡Tus ojos siguen hinchados como en la mañana! ¿Quieres que ponga una cuchara en el refrigerador?
—Sí, no estaría mal. De seguro mañana me encuentre peor. Mejor coloca dos.
—¿Y por qué peor?—pregunta, aunque el ligero tono divertido de su tono de voz no provoca que me alarme— ¿Tu piel está sensible? —. Se acerca a mí, preocupada.
Niego con la cabeza, diciéndole que solo es una broma. No tengo el valor para decirle lo que pasa, yo... Yo no creo poder ocultar bien cómo me siento y no quiero terminar llorando más y hacerle sentir mal. Porque sé que Petra se sentirá de lo peor después de esto, aunque sé que ella no hizo algo malo... Y quiero evitar eso. Mi amiga ya tiene algo muy triste con qué lidiar... No quiero hundirla más.
—Por cierto, te escribí sobre esa panadería de cuando éramos niñas...
—Oh, sí, sí lo recuerdo.
—¡Bueno! Pues se me dio la gana de entrar y compré uno de tus postres favoritos, como las dos estamos aún muy decaídas, pensaba que eso nos alegraría un poco... ¡Te estuve esperando toda la tarde! Pero como no llegaste, lo guardé en el refrigerador...
Me reprocha. Me reprocha con su leve aura infantil. Yo quiero echarme a llorar ahí mismo. Después de todo, Petra, ella es...
—Ni lo probé, así que ahora lo vamos a comer juntas. ¡Y te vas a tragar todo, como castigo! No quería comer sola, porque eso es muy triste. Comer contigo es más divertido, aunque siempre terminamos con medio atoramiento por tanta risa.
Ella no lo nota, pero mis ojos comenzaron a enrojecerse. Le sonrío, aunque ella me mira extrañada por mi reacción, enarcando una ceja y luego me empuja con suavidad hacia la cocina para sacar el postre.
Petra Ral, es mi mejor amiga.
¿Qué no hacíamos juntas?
Yo la quiero muchísimo. No la cambiaría por nada.
▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃
⊰ 𝐍𝐎𝐓𝐀 𝐃𝐄 𝐀𝐔𝐓𝐎𝐑! ⊱
¡Hola, hola!
¿Cómo que ya es setiembre?
Llegamos a la mitad (?) de la historia. Sé que esto es un levi x lectora, pero siempre me ha gustado explorar todo tipo de relaciones con los personajes, así que solo aviso por si se preguntan donde está levi jsjsja.
actualmente solo actualizo aquí (porque solo estoy editando esta historia) en vez de terminar de escribir las demás que tengo por allí en mi perfil. puede que saque un libro de puros escritos sin sentido solo para no sentir que estoy haciendo nada.
¿Qué tal? Espero que su semana haya estado bien.
Nos leemos el miércoles <3
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