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𝟏𝐎 | 𝐌𝐄𝐍𝐒𝐀𝐉𝐄𝐒 𝐘 𝐌𝐀𝐒 𝐌𝐄𝐍𝐒𝐀𝐉𝐄𝐒


 mensajes y más mensajes 


—Qué...—. De seguro que mi rostro está rojo. O quizás solo estoy siendo muy expresiva. —¡¿Qué?! —Gunther exclama tan fuerte y alarga tanto el chillido, más de sorpresa que de ánimo. Yo abro mucho más mis ojos por la reacción inesperada y Petra pone su dedo sobre su boca, en una acción que le dice a gritos al moreno que haga silencio. Él se calla al instante, mordiendo su mano.

—Gunther, para hacer escándalo si sirves.

—¡Pero, es que _______ siempre parecía muy desinteresada cuando hablábamos de Levi! ¡Vaya que si caíste en sus encantos! Wuuuu.

—¡Haces que se avergüence más, estúpido! —habla Dios, digo, Petra. Veo como ella le pega tremenda palmada en la espalda. Mi amigo comenzó a reír, dejándome una ligera sensación de nerviosismo.

Hace unos quince minutos, aproximadamente, les conté a ambos sobre mi amor secreto: Levi Ackerman.

Al poco tiempo que mencioné su nombre, las miradas sorprendidas y los gritos de Petra no se hicieron esperar. Pero al instante se callaron por Petra misma, que mantuvo la calma quién sabe cómo y pellizcó a Gunther para que hiciera lo mismo. Pero, no solo mencioné que me gusta, sino que por fin mi boca se dio cuenta que puede abrirse para decir mucho, y mucho era decir que me fastidiaba tanto que trataran a Levi como una persona que "no tiene talentos, aparte de hacer llorar". Expresé lo que me hacía sentir aquello y que me gustaba después de la primera fiesta del primer ciclo. No me gusta solo porque es un hombre atractivo. Tal vez eso influyó, sin embargo, aquel día en que era muy tarde y caminaba rápido por los pasillos del edificio donde llevaba clases, me topé con una puerta abierta y entré, pues me era mi turno de avisar que había una reunión a los que estaban en los clubs del piso inferior. Fue por eso que entré, algo tímida ese día, al que era en ese momento, el antiguo salón del club de arte.

Vi la espalda de un hombre de cabellos negros, parado frente a un lienzo en blanco, acariciándolo con un pincel que traía pintura grisácea. No había prestado mucha atención sobre quién era. Solo veía lo que pintaba tan cómodamente. Iba a interrumpir para decirle sobre la reunión de miembros de los distintos clubs en la fontana de la entrada. Pero, cuando vi que al parecer iba a girar su rostro y que posiblemente me mire a mí observándolo, salí de la sala silenciosa y rápida.

Levi Ackerman pintando ángeles en tonos fríos y cisnes con los cuellos tristes. El hombre que escogió Filología y Literatura Alemana. Que interesaba a nadie, que congelaba con solo mirarte. Levi siempre fue y es el mejor.

—¡Lo tenías bien guardadito, eh!

Estallo en risas.

—De todas maneras... Me he estado aguantando las terribles ganas de gritar todo lo que te ha dicho Gunther, así que no sé qué caso resulta pegarle por cada tontería que dice —. La de cabellos naranjas desata todos los moñitos de su cabello mientras habla, luce graciosa con los mechones que quedaron ensortijados. —¡Y ahora me siento realmente mal por lo feo que me expresé de Levi desde que lo vi! ¡Y en frente tuyo! ¡Yo no sabía nada! ¡Lo prometo! ¡Y agradezco la confianza para contarnos! ¡Voy a llorar!

—Ahora somos el equipo "amores que nunca serán correspondidos".

—¡Gunther! —Gritamos ambas mientras lo jaloneamos de un lado a otro.

Petra se levanta del suelo. El cielo ya se oscurece, ella estira los brazos con una sonrisa en el rostro.

—Me siento liberada... Deberíamos confesar cosas más seguido... Oh no, creo que de verdad voy a llorar.

—Qué niña más llorona. Ven para acá. Tú también, _______ —. Gunther sube y baja las cejas con una sonrisa de hombre coqueto. Yo puse los ojos en blanco.

—Paso.

—Lo que dijo _______.

Salimos los tres de la habitación de Petra. Pasamos tanto tiempo conversando que el olor del carbón ardiendo se sentía en el aire junto con un delicioso aroma a carne sazonada. Petra saca unos bancos plegables que guardaba en el garaje, donde nos sentamos un rato antes de ir a ayudar a los padres de Ral. Yo ayudo colocando los platos sobre la mesa exterior. Después de un rato fui a buscar, por petición de la madre de Petra, unos cubiertos que estaban en el cajón izquierdo, al lado del microondas.

Entré nuevamente a la casa por la puerta corrediza trasera que daba a la cocina.

Los gritos de Petra y Gunther mas las risas de los adultos se escuchaba muy claro.

—¡Me dan ganas de comerlo ahora!

—¡Gunther Schultz, suelta las brochetas ahora o te sirvo al último!

Ahora que lo recordaba, el miércoles, luego de nuestras clases, Petra y yo alistaríamos nuestras cosas para la mudanza juntas a un pequeño apartamento que está cerca de donde estudiamos, para así facilitarnos las cosas. De verdad, solo cruzaríamos la avenida principal y caminaríamos cerca de dos edificios y listo, llegaríamos a la universidad. Estoy emocionada, vivir sola es algo que imaginaba de adolescente y ahora espero que sea de mi agrado, aunque voy a extrañar la comida de mi madre. Agarré los tenedores y cucharas, iba de regreso, cuando volteé nuevamente para agarrar la salsa picante casera y traerla también a la mesa.

—Petra, no te eches tanta salsa o va a ser una bomba para tu estómago.

Con más ganas que antes, Petra saboreaba la comida. Mi mejor amiga agarró algunas mini salchichas del plato central para llevarlos al suyo. Corté la carne con el cuchillo, para luego llevármelo a la boca con el tenedor. Gunther me miro con una cara maldita que casi hace que me atore.

—¡Se disfruta más comiendo con las manos!

—Uh, posiblemente. Pero no hoy.

—Sí, sí hoy.

—Solo coman —dijo Petra con la boca aún llena. Río. Empezaron a llegar unos familiares de mi amiga, gente de la edad de sus padres, podría decirse. Petra tenía primos muy chiquititos y otros cerca de los treinta. Ninguno de su edad. Una barbacoa familiar que estaba disfrutando mucho, la salsa de la carne es deliciosa, más las brochetas asadas y algunas papas doradas. Nosotros estábamos un poco alejados de la familia Ral, lo cual nos conviene para poder seguir conversando.

—Oh, oh, oh... ¡No nos contaste sobre ese chico rubio!

A veces olvido que Petra suele recordar la mayoría de cosas no esenciales de repente. Sonrío limpiándome la boca con una servilleta.

—¿De verdad? Se llama Farlan —. Tomé un poco de agua fresca. La madre de Petra había hecho refresco helado, pero no podía tomarlo aún, solo quería agua pura.

Gunther seguía comiendo, pero podía imaginar sus orejas parándose atento a la conversación. Petra apretó el tenedor.

—Quiero saber los detalles jugosos... ¿Cómo así se hablaron?

—Bueno, bueno, me cubrió cuando una chica casi me lanza licor por casualidad.

—Increíble... ¡Como un héroe!

Gunther dijo lo último en un tono claramente jocoso, luego comenzó a reír. Petra le mira enfadada, pero tampoco podía resistirse a sonreír un poco, yo, por ende, terminé haciéndolo también y prosigo:

—Hoy también lo vi, cuando fui a comprar esa tarta que tanto te gusta. Casualmente chocamos.

—¿Casualmente? Hmm, se me hace raro.

Gunther con comida en la mesa es súper tranquilo. Pero, de un momento a otro dejó de comer para hablarme.

—Espera, ¿dijiste que se llama Farlan?

—Sí, así se llama —. Mi plato está vacío y mi vaso también. Agarro la jarra con refresco para servirme, ahora sí, un poco.

Se le ve pensativo, tratando de recordar algo.

—Lo he escuchado en algún lado... —. Para hacer suspenso, Gunther es el mejor. Ambas esperamos atentas —¡Ha! ¡Es el chico que siempre está con Isabel!... No sé si son amigos, pero deben ser algo porque se les ve siempre juntos.

—¿Isabel? —pregunto curiosa.

—Sí, una chica bajita. Tiene el cabello pintado de rojo oscuro y con ojos verdes.

—No sé quién es. Siento que he escuchado de ella o la he visto... ¡Pero ningún rostro viene a mi mente! —. Petra decía aquello un poco frustrada. Disfrutamos hablar con Gunther, parece conocer a casi todos los chicos de la universidad, o, mejor dicho, algunos chismes bastante extraños.

—La chica a la que Levi rechazó de forma horrible, ese día, en la entrada, creo que fue después de los parciales del ciclo pasado.

—¡Ya recordé! ¡Oh, ella es muy linda!

—Isabel... —. Sigo pensando, rememorando ese día. Fue en la hora en que Levi salía de una clase y yo recién regresaba al edificio después de almorzar con Gunther, esperando a Petra, quien se detuvo a conversar con un chico de la carrera, que le habló para preguntar dónde se encontraban ambos profesores encargados de un curso que ya no recuerdo específicamente cuáles eran. Levi parecía que iba a salir del campus de la universidad, pero la pelirroja lo detuvo.

No sé qué sucedió después de eso, pero sí sé que la encontré llorando en los baños, cerca de cuarenta minutos después de mi última clase, cuando ya iba a retirarme a casa. Al parecer no fui la única que los vio juntos o la única que la vio en el baño, pues, al poco rato, algunas personas que llevaban clases en ese edificio empezaron a hablar de ello.

Y ahora que lo recuerdo... Farlan estaba merodeando cerca de allí durante el momento en que Isabel se encontraba en el baño.

Pronto se hizo las diez de la noche entre risas y algunas anécdotas. Voy al cuarto de ella antes para recoger mi celular, pues lo había dejado allí cargando. Me despido de Petra y de sus padres agradeciendo la cena. Una vez saliendo de la casa, junto con Gunther abrimos la reja y él decide acompañarme hasta la parada de buses, pues de igual modo él pasa por ahí y yo sigo de frente, hasta llegar a mi casa.

—¡Estoy muy lleno!

—¿Y quién no si fuera tú? ¡Tres platos, Gunther! ¡Tres!

—La comida se disfruta a por montón.

Ambos reímos. La calle cerca de la avenida está repleta de gente. Claro, es fin de semana, hay luces y muchos puestos de venta. Gunther se queda sentado esperando el bus y me despido de él, y ahora me dirijo a mi casa.

Por donde iba está incluso más iluminado, así que no fue difícil ni mucho menos aterrador regresar caminando. Al llegar a la puerta de mi casa, saqué las llaves y entré. Mi padre estaba sentado en el sillón, escribiendo en su libreta.

—Ya llegué... Hola, papá. —saludé. 

Él me saludo de vuelta, sin verme, terminando de escribir, luego voltea y sonríe —. ¿Hiciste maletas temprano? O vas a esperar a que sea la noche anterior a mudarte para hacerlo desesperadamente. Te conozco.

Noto el tono burlón. Sonrío con los nervios cosquilleándome el cuello.

—Planeo hacerlas ahora —. Iba a preguntar por mi madre, pero mi padre ya era conocido por responder la mayoría de mis preguntas mentales siempre.

—No te quedes despierta hasta muy tarde. Tu madre va a regresar por la madrugada, tiene una urgencia.

Cuelgo las llaves en un pequeño perchero que está pegado a la puerta y luego subo las escaleras para ir directo a mi habitación.

Ya en ella, en mi cama veo la ropa de Hanji doblada perfectamente. De seguro fue mi madre. Las prendas huelen a lavanda y se sienten fresquitas. Saco unas cajas para colocar allí los objetos que iba a llevar al nuevo apartamento que iba a compartir con mi amiga de cabello naranja.

De pronto, recordé los mensajes de Levi y como loca busco mi celular en mi bolsillo, sacándolo y prendiéndolo a la vez.

|Cinco nuevos mensajes de Levi|

¡Vaya, al parecer envió dos mensajes más! Eso me puso aún más nerviosa, pero de igual forma los abro.

Levi: Hola? Enviado a las 16:15

Levi: ________. ¿Cierto? A nadie más le he dado mi número últimamente así que la única eres tú. Enviado a las 16:16.

Sonreí tontamente. Había olvidado escribirle mi nombre cuando mandé el primer mensaje. Pero me parece aún más increíble que él mismo lo haya adivinado. Ambos mensajes fueron los que no abrí ni leí pues estaba en una conversación importante con Petra.

Pero él envió más mensajes, cerca de las siete de la noche, cuando estaban sirviendo la comida y mi celular estaba dentro de la casa.

Levi: ¿A qué hora sueles llegar al campus?
Enviado a las 19:13 p.m.

Levi: ¿Estás viva?
Enviado a las 19:15 p.m.

Levi: La próxima semana planeamos ir de paseo con los demás ¿Quieres venir? Puedes traer a tus amigos... Solo si quieres.
Enviado a las 21:09 p.m.

¿Levi me está invitando a ir con él y su grupo? Debe ser un jodido sueño.

Leo nuevamente los mensajes un poco sorprendida mientras me lanzo de espaldas a mi cama.

Tomo aire profundamente antes de volver a escribir.

Holaa, lamento responder tarde, estaba con Petra.
Y sí, si me gustaría ir, de seguro será divertido, les avisaré a mis amigos.

Cerré mis ojos al enviarlo. Pero al instante me llegó su mensaje.

Levi: Entonces le avisaré a Erwin. Descansa.

Visto a las 22:56 p.m.

Mi amor por él está creciendo más de lo que imaginé.


▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃

⊰ 𝐍𝐎𝐓𝐀 𝐃𝐄 𝐀𝐔𝐓𝐎𝐑! ⊱

¡Hola, Hola!

¡Espero que les haya gustado el cap de hoy !♡♡  Aquí le hice un pequeño cambio al título, pues se asemejaba a otro título de un capítulo pasado JAJA

Por otro lado, quiero mencionar que, por favor, no estén dejando spoilers en los comentarios, es de muy mal gusto para lxs nuevxs lectorxs, pero pensé que eso ya era bastante obvio, sin embargo me veo en la necesidad de volverlo a recalcar. Tampoco está de más leer el primer apartado del libro donde se explica por qué estoy volviendo a subir los capítulos <3 

No he estado volviendo a subir capítulos por un pequeño problema ajeno a la historia, así que estén atentxs porque hoy serán 4 capítulos <33

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