Chào các bạn! Vì nhiều lý do từ nay Truyen2U chính thức đổi tên là Truyen247.Pro. Mong các bạn tiếp tục ủng hộ truy cập tên miền mới này nhé! Mãi yêu... ♥

𝟎𝟔 | 𝐋𝐀 𝐅𝐈𝐄𝐒𝐓𝐀 𝐏𝐭. 𝟐


la fiesta; segunda parte


Es como si el mundo se hubiera detenido por unos largos minutos cuando lo vi a lado mío con la vista fija en la pantalla. La moneda que yo iba a colocar esta entre mis dedos es fría y no pude evitar que mi corazón palpite demasiado como me encontrara en el filo de la muerte, que mi rostro se sonroje mucho y que mis orejas posiblemente lo estén también. La música suena para todos, pero para mí no, porque contemplar a Levi es como entrar en otra dimensión. Las luces en tonos violetas le quedan bien a ese bello rostro que posee. Él es como una utopía, con ese cabello negro y su piel tan blanca, con esos ojos tan poderosos que tiene, porque él puede ver hasta el más mínimo detalle cuando se dedicaba a retratar algo, me hace pensar qué detalles me estaré perdiendo de él.

Levi Ackerman está en la fiesta. Su cabeza se mueve con la música, con la música que elegí.

—Viniste...— De mis labios se escapó aquella palabra dirigida a él. Imposible que él la escuchara debido al volumen máximo con el cual se reproduce la música.

Pero él de igual manera volteó a verme y yo, por instinto, tapé mis labios porque muy dentro mío pensé que tal vez escuchó lo que dije.

Inexpresivo, calmado y serio. No sé. Levi es como una película: con la música reproduciéndose de fondo, con esa ropa que le cae tan bien, siendo el centro de atención de las chicas, con ese aire de hombre guapo, esas luces, ese porte... Es suficiente para mí el solo verlo y no me permitía imaginar algo más que eso, es por ello que todas las acciones que hace ahora me resultan tan extrañas y duras para mi frágil alma.

—Toma — Extendí mi mano con la moneda pequeña, temía que notara el nerviosismo que me aqueja, con solo ver mis manos—. Gracias por... Por poner la moneda por mí. ¿Es porque me demoré mucho? —pregunté, luego sonreí—. Bueno, aquí la tienes devuelta.

Hablé lo más fuerte que pude debido al ambiente festivo. La mirada que tiene sobre mí se clava en lo profundo de mi ser como una estaca. Es como si me hablara con tan solo mirarme y eso es maravilloso. Sin embargo...

Levi parece no querer recibir la moneda.

—Úsala la próxima vez que yo quiera poner una canción — Lo escuché hablar algo fuerte. Mordí mi labio sintiéndome algo nerviosa. Ya no sabía que decir y él seguía con esa mirada enfocada en mí.

Mi rostro debe estar demasiado rojizo, generando en mí, explosiones internas y burbujeantes. Apuesto a que cuando él nació, todas las Orange Crush y las Ne-Hi sodas del mundo explotaron. Me recordó a algo como eso.

—¡_________! ¡¿Dónde estás?! — El grito de Gunther me hizo voltear a ver entre todo el gentío. Mis ojos volvieron a mirar al pelinegro luego de divisar en las escaleras a mi amigo con Petra al lado, al parecer tratando de ubicarme desde allí.

—Eh, yo... Mis amigos me buscan. Gracias nuevamente —Sonreí algo agitada. Él parece entenderlo, solo se retiró, haciéndose espacio entre las chicas que le hablaban y a quienes nunca les prestó mucha atención. Contemplé como se iba de mi lado, dejando solo el espectro de su perfume, en donde alguna vez estuvo. El ambiente dentro de la casa de Hanji es un poco caluroso, y eso que llevaba unos pantaloncillos ni tan cortos.

De alguna manera, me siento feliz. Mi corazón se regocijaba en su sitio, pensé que en cualquier momento me pondría a dar saltitos hasta llegar donde mis amigos, pero en definitiva es algo que jamás haría públicamente. Petra vino hacia mí al ubicarme, camina casi a tropezones.

—¿Y esa sonrisa? ¿Has tomado algo? —pregunta con una escasa preocupación, mientras divisa la mesa más etílica del lugar. Después se puso a subir y bajar las cejas de manera divertida. Ambas caminamos hasta el inicio de la escalera, por donde ella antes bajó.

—Claro que no, aún es muy temprano. ¡He visto una rockola maravillosa!

—¡¿La de en medio?! —Gunther se interesa mientras baja un escalón. Cruza los brazos esperando mi respuesta con una sonrisa.

Petra y yo subimos las escaleras hasta llegar donde él está, entre risas. Parece que bebió un poco.

—¡Sí! —digo lo más fuerte que puedo.

—¿De verdad? ¡Y yo que pensaba que era un adorno!

Golpeé levemente el hombro de Gunther, y el hizo lo mismo pocos segundos después. Estaba por arremeter otro en su pierna, pero Petra me detuvo entre risas.

—¡Paren chicos! ¡Sigan subiendo, Hanji está en el segundo piso!

Al terminar de subir, la segunda planta es completamente diferente. Hay menos gente que abajo, Petra nos guía hacia un pequeño lugar con balcón. Llegamos, es como un espacio solo para amigos muy cercanos. La música se escucha menos, solo un poquito menos, como cuando estábamos afuera. Hay sillones y un puff redondo color verde menta que captó toda mi atención. En la pared, un gran televisor por donde se ve un videojuego y Erwin, con un chico que si recuerdo bien, se llama Moblit y me ayudó con mi proyecto cuando era nueva, están jugando con mandos. También hay una pequeña mesa en medio donde estaban cervezas en lata sin abrir, algunas botellas de licor y un cenicero. Aquí es más fresco debido al gran balcón y se pueden ver las copas de algunos árboles del parque y los autos estacionados.

Hanji salió de una de las puertas, sorprendiéndose al vernos.

—¡Hola chicos! —nos saluda emocionada a lo que cada uno la saludamos con un corto abrazo, felicitándola. Su grito al ver el pequeño presente hizo que Erwin y Moblit dejaran de jugar, para mirarnos algo curiosos, y también tienen curiosidad por saber que hay dentro. Es bastante conocido que a ella le gustan los regalos, así que no desaprovechamos la oportunidad. Su expresión es aún más alegre.

—¡Toma! ¡Puedes abrirlo ahora si quieres! —Hanji recibió el regalo de Petra, quien se puso muy nerviosa. Ella deja los pequeños vasitos en la mesa, junto a las botellas.

—¡Muero de ganas por saber qué es!

Al escuchar lo que dijo Hanji, sin pensarlo me senté en el puff, hundiéndome un poco en esa suavidad. Creo que mi rostro relajado no pudo pasar desapercibido por Moblit, quien empezó a hablarme.

—¡_______! —dijo con una entonación graciosa. —¿Qué tal? ¿Cómo te va? Hace tiempo no te veía en el campus.

Pausó el juego. Erwin abrió una lata que contenía cerveza.

—¡Moblit! —imité el tono con el que dijo mi nombre para decir el suyo. Él comenzó a reír y Erwin también, por lo bajo. Gunther comenzó a preguntar qué es lo que juegan aquí escondidos de la gente y Petra se metió al baño para retocar su maquillaje.

—¡Oh Dios! ¡Voy a usar esto mañana mismo! —La castaña de lentes se notaba muy feliz tras ver el regalo: un suéter de su serie animada favorita. No fue difícil saber cuál es su serie favorita, pues ella siempre habla, casi gritando, en la cafetería que suele frecuentar y, además, Petra, Gunther y yo habíamos notado lo mucho que le gustan los accesorios y ropa de ese tipo, pues un día la vimos dando un discurso con unas medias con diseño de bananas y otro día con una camiseta de la película Volver al futuro. Recuerdo también como sus amigos hacían bromas con las medias de Hanji, y esta se reía, pero Levi era el único que permanecía indiferente al tema del que hablaban y miraba a la ventana. Él siempre ha sido y es de esa manera, con ese tono melancólico, enojado, ambos a la vez. Y eso me sorprendía, sabiendo que no le gustan las fiestas y, aun así, está presente.

Sin querer, terminé pensando en Levi, como siempre.

—O está enamorada o está haciendo un viaje astral —escucho la voz de Moblit. Veo la mano de Erwin pasar una y otra vez cerca de mi rostro y se me hizo raro.

—Un viaje astral definitivamente —dicen al unísono, Petra y Gunther.

—¿Están hablando de mí?

—Sí — Todos hablaron a la vez que se rieron de ellos mismos. Comencé a reír mientras me ruborizaba.

—¡Enséñame a hacer un viaje astral! — Hanji se tumba cerca mío, en la alfombra acolchada.

—Lo siento Hanji, no estaba haciendo eso, solo estaba pensando — Ellos me hacen sentir cómoda, que lindos.

Vi a Nanaba entrar, saludando de manera rápida a todos, apresurada buscando a alguien. Al mismo tiempo, Erwin apagó el televisor y desconectó los mandos. Cerró las puertas de vidrio del balcón, pues vamos a unirnos a los chicos que están abajo.

Cuando terminamos de bajar las escaleras, el ambiente luce más animado. Todos están eufóricos bailando.

—Hanji, ¿Podrías decirme dónde está el baño? —Le pregunté en el oído.

—¡Por la última puerta de ese pasillo!

Hanji la señala como puede y yo sonreí agradecida. Me dirijo un poco abrumada al lugar que me indicó Hanji, cerca de algunas parejas abrazadas en una esquina. El pasillo está vacío y un poco oscuro. Una chica sale corriendo entre bromas con un chico, asustándome en el proceso. Ella tiene una copa con lo que se supone es alcohol, pero tropieza y yo ya estaba despidiéndome de mi camiseta favorita. Cerré los ojos, pero solo sentí unas pequeñas gotas del líquido en mi brazo.

Abrí los ojos de a pocos. La espalda de un chico alto está frente mío. El que supuse que es amigo de la chica que estuvo a punto de tirar su bebida en mí, se disculpó conmigo y con el rubio de forma simple, ya que ella está ebria.

—No te preocupes, no es nada —Le escuché responder a quienes ya se van— ¿Tú estás bien? -dijo esta vez preguntándome a mí, cuando ambos jóvenes salieron del pasillo. Vaya, él tiene unos ojos celestes muy bonitos.

—Eso debería preguntar yo —respondí viendo su camisa húmeda y manchada de licor—. Gracias.

—Yo estoy bien. La única que parece estar mal es mi camisa. —Y dicho esto comenzó a reír. No puede ser verdad, su risa era tan agradable de oír que me contagio de ella y río también.

Le dije que me siguiera, pues yo sé dónde está el baño, donde podría al menos lavarse las manos, que están empapadas.

—¿Cuál es tu nombre? —interroga con curiosidad.

Me giro a verlo mientras entra a lo que viene a ser el baño, él prende la luz.

—________ —respondo sonriente. Vi como el chico rubio seca sus manos con la toalla color melón que está colgada justo al lado.

—Yo soy Farlan. Farlan Church.

Tiene una sonrisa, la cual hace que se muestren sus dientes y se noten sus ojos un poco entrecerrados. Caminamos juntos de regreso, a buscar a mis amigos y de paso, me llevé unas toallas de papel, que encontré en un cajón, las cuales le di al rubio para que al menos disminuyera la humedad de su camisa. Los dos comenzamos una conversación acerca de muchas cosas a la vez. Farlan es un hombre divertido y está inscrito en el club de básquet, a veces tomaba seminarios de historia junto con Erwin, al parecer, es una segunda cosa que le gusta al rubio amigo de Hanji, aparte de su carrera.

Me percaté de Hanji y Petra. Farlan se despidió de mí antes de llegar a ambas chicas. Mencionó que tiene algo que hacer y que fue divertido charlar conmigo.

—¡Uy! ¿Y quién es él? — Hanji me preguntó de forma pícara, entrecerrando los ojos, no sé si notó quien me acompañaba hasta hace unos instantes por los grupos de personas. Petra se reía mientras me empujaba levemente con los codos.

Estoy algo avergonzada y siento un poco caliente el rostro. Mi mirada se centra al fin en la persona que está frente mío: Levi Ackerman me mira extrañado y esa es una mirada que nunca había visto antes en él. Al parecer Petra y Hanji estaban hablando con Levi antes de que yo llegara. Mi vergüenza es aún mayor ahora.

—Oh, Levi, te presento a _______. Creo que ya se han visto en la sala de arte en la primera semana. Pero de igual manera te la presento otra vez. —Hanji me tiene sujeta por los hombros a lo que yo solamente atiné a saludar con la mano recordando los momentos que tuvimos antes. Estoy segura de que, si hablo, solo saldría un hilillo de voz.

Vi de reojo a Petra. Ella luce fascinada por la sola presencia de Levi Ackerman, al que ella tildó de una persona que solo sirve para romper corazones.

Levi me miró con escasa atención esta vez. Su mirada está ahora fija en Petra. Sin embargo, estoy acostumbrada a eso. Acostumbrada a que la gente mostrara más interés en mi mejor amiga. Es decir, no todos los días ves a una chica bella tanto por fuera como por dentro y con una risa genuina.

Ella es la guapa y tierna; yo, la divertida. Y Gunther la combinación de ambas, pero, claro, siendo hombre.

Se me escapó una pequeña risa al pensar en lo último.

Creo que soy parte de ese gran grupo sin fin de jóvenes que solo podrán contemplar al azabache de lejos.



▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃

⊰ 𝐍𝐎𝐓𝐀 𝐃𝐄 𝐀𝐔𝐓𝐎𝐑! ⊱

Uff, capítulo un poco largo 
¡Espero que les guste un montón! 


Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro