𝐄𝐗𝐓𝐑𝐀: 𝐃𝐈𝐒𝐂𝐎
❝ disco ; capítulos de la fiesta ❞
bajo el punto de vista de Levi Ackerman.
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Mi cuerpo se movió solo al colocar la moneda. Mis dedos tocaron la superficie fría cuando empezó a sonar la canción. Entonces supe que he perdido un poco. Hacerle caso a lo que imagino y pienso casi nunca sucede. Supongo que al final del día, beber desde temprano con Erwin no ha sido buena idea.
O probablemente sí.
No podía excusarme, el alcohol no me afecta tanto, para ser sincero.
Por supuesto, ella aún sigue algo extrañada de mi actuar. Y no la culpo, porque yo también lo estoy, un poco. Tal vez un poco más de lo que debería. Había escuchado Hey Ya! de Outkast hace tiempo, rara vez en los últimos meses, pero me recordaba un poco a escuela media, específicamente cuando en un viaje escolar me recosté en una de las sillas cerca a la piscina. Eran las seis de la tarde, a pocos días de que comenzara el invierno, un grupo de escolares con toallas encima de la ropa de baño, corriendo por la zona verde y, en la radio inalámbrica, esta canción. Mi cabeza se mueve al ritmo de la canción, el tiempo ha pasado demasiado rápido.
Ella ha dicho algo pero no escuché muy bien. Incluso se ha cubierto vagamente los labios.
Pensándolo bien, quizás me acerqué de forma algo brusca y repentina, en vez de saludar como alguien normal lo haría. Pero nunca pensé que ella realmente viniera. Hanji me había dado una invitación con la idea de que lo entregara a algún miembro del club con el que me llevara bien, pero no soy bueno formando lazos más íntimos en poco menos de dos meses desde que inició el penúltimo ciclo. Ella —Hanji— me comentó hace unos días que había invitado a Petra, solo para molestarme porque tiene la idea de que me pondría nervioso por ello y porque le ha parecido alguien agradable y "buena onda". Es evidente que invitaría a sus amigos, así que no había necesidad de entregar una segunda invitación.
Pero lo hice.
No me gusta pensar en ese día, porque siento que actué de una forma en que en días tranquilos no haría.
—Toma —. Mi cabeza gira a verla cuando escucho su voz. Ella extiende su mano, la cual sujeta una moneda—. Gracias por... Por poner la moneda por mí. ¿Es porque me demoré mucho? —pregunta y sonríe—. Bueno, aquí la tienes devuelta.
La interacción sería corta si eso sucediera. No hablaba con ella antes, aunque últimamente reflexionaba mucho sobre ello. Los leves intereses siempre se transforman en algo, me pasa a menudo, pero este era más lento, me pone ansioso e incómodo, como si de repente no supiera qué decir o hacer cuando es algo que se me da bien. Sobrepienso las palabras y las acciones. Luego me arrepiento y de repente es algo que pienso antes de dormir.
—Úsala la próxima vez que yo quiera poner una canción —respondo con la voz un poco más alta debido a la música, rechazando la moneda y acercándome un poco. Ella me mira. A veces me cuesta apartar la mirada como otras personas, así que la miro también.
Escucho a alguien llamarla, sus amigos, probablemente. Reconozco a Petra, conozco su nombre en contra de mi voluntad —Hanji—, pero no me quejo. El otro chico también parece cercano a ella, sin embargo, no logro recordar su nombre. No he interactuado con ellos antes tampoco.
—Eh, yo... Mis amigos me buscan. Gracias nuevamente —dice sonriendo. Lo entiendo y asiento. Algunos dedos tocan mi hombro, son de la chica que está al lado de la rockola. Cuando me alejo, empiezan a hacerme conversación un grupo de personas que son nuevas para mí.
Soy una persona incómoda para interactuar. Se puede decir que sufro internamente y que por lo general siempre respondo. Los temas son livianos, preguntan mucho sobre mí, algo más superficial, que no sobrepasa mi comodidad pero tampoco es algo que me guste o disguste. Cuando los veo a ellos subir las escaleras, supe que probablemente Hanji, Moblit y Erwin iban a estar allí. Yo estaba en el segundo piso antes. De hecho, bajé hace unos quince minutos solo porque Mike me había mandado un mensaje extraño: supuestamente la rockola no estaba en funcionamiento. Aunque funciona perfectamente. Es más, la canción está llegando al puente.
Conozco a Mike desde que comencé clases en la universidad, ya que compartíamos un curso de lingüística, cosas de abreviaturas, extranjerismos... Era un curso libre y tenía una cierta cantidad de créditos, así que eso nos llamó la atención. Mike me agrada, nos ayudamos mutuamente para pasar limpios el curso y luego estuvimos en otros cursos y clubes extras —como el de atletismo, solo por los créditos—. Aunque él parece saber algo que yo no desde hace un tiempo. Al igual que su novia, Nanaba.
Ella es un poco aterradora. A veces me mira y no tiene expresión, parece que perfora mi alma.
También sabe algo que yo no.
Como ahora, que me la acabo de topar y me toma del hombro de la casaca para quitarme del grupo de chicas que hablaban hasta hace unos minutos conmigo. Ella es alta. Se aprovecha de eso a menudo.
—Ouh, chicas, perdonen, préstenmelo un ratito —dice y sin esperar respuesta, me hace señas para ir un rato afuera, con Mike.
—Ya le dije a Mike que la rockola está bien.
—Sí, sí, eso ya lo sabe —Nanaba camina a la par conmigo—. Te saqué de ahí porque se notaba la incomodidad y por otra cosa.
—Me incomodo con todos.
Ella es algo brusca y me despeina los cabellos cuando llegamos con Mike.
—Entonces, ¿Qué es?
—Falta alcohol —. Mike es directo como siempre. Nanaba se encoge de hombros.
—Arriba hay bastante.
—Arriba está Erwin. Solo debe quedar medio vasito. Además, tú estabas con él bebiendo desde una hora antes que llegaran los demás para "estar ambientados"
—Entonces solo compro más. La tienda de conveniencia está cerca —. No tengo ganas de discutir. Mike asiente mientras estira los brazos. Imagino que no dice nada porque él también ha estado bebiendo con Erwin y conmigo antes.
—¡Sí! Ve con Mike. Yo iré a revisar arriba dentro de un rato, para saber si queda algo y lo bajo. Me estoy meando, así que iré al baño primero —. Nanaba parece apresurada con algo. Miro a su novio por respuestas, pero él no dice nada y solo se asegura que su billetera está donde debe estar.
Cuando camino con Mike, me siento un poco más relajado. No suelo acostumbrarme a las fiestas, pero estar a unos metros de ellas se siente mejor, como saber que hay gente divirtiéndose al lado, pero no perturba la comodidad del espacio personal. Cerca de la casa de Hanji hay varias tiendas, porque está ubicado en una zona de parque, cercano a la avenida más brillante de la ciudad. Tres o cuatro minutos a pasos rápidos. Mis ojos se acostumbraron al ambiente oscuro y con luces moradas de la fiesta, así que ahora me duelen con la luz blanca de la tienda de conveniencia. Parece una morgue.
—¿Le dirás algo a Petra? —pregunta Mike de repente mientras escogemos algunas botellas y latas. No me mira, pero su pregunta me saca de los pensamientos.
—¿De qué?
—Por lo del dibujo.
Había empezado un boceto, según la temática designada de presentación para los finales del club. Mi ceño se frunce.
—Ah, no. Quizás se lo pregunte más tarde. Se verá raro si lo digo de repente.
—No es tan raro.
—El concepto de rareza que manejas es muy diferente al mío. Una vez le pregunté a alguien en escuela media si podía usarlo, a él, de modelo para una escultura de busto y fue malinterpretado. No conocía la vergüenza hasta ese día —digo mientras entrego los productos en caja y luego pido una cajetilla de cigarrillos de una marca en específico. Mike saca una tarjeta.
Tiene una sonrisa en la cara. Le ha parecido gracioso. Me indigné.
Saco mi celular para pagar la mitad a Mike, ya que él pagó todo con su tarjeta
—De todas formas, pensaba cambiar de boceto —añado. Tengo algunas otras ideas para un proyecto final o alguna exposición con el permiso del profesor—. El problema será si es algo público.
—Ahí si necesitas el permiso de la persona retratada.
—Sí...
Para cuando regresamos a la casa de Hanji, las cosas parecen haberse descontrolado más de lo que ya estaba. Mike lleva las bebidas hacia el refrigerador. Yo camino con él, aunque de regreso Hanji me hace una seña algo tramposa. Petra está con ella. Pero solo son ellas dos y no veo a ______ cerca ni a su amigo. Miro a la chica de lentes de reojo, no luce sospechosa, solo habla y habla como siempre. No parece que ha sido intencionado, así que me relajo un poco.
—Ya conoces a Levi —dice Hanji a Petra y ella asiente. La noto un poco extraña ¿será por que no están sus amigos cerca?
—Sí, hablan de él a menudo —. Ambas hablan como si no estuviera aquí, aunque Petra me mira mientras bebe de su vaso. Yo solo asiento, porque es la verdad.
—¡Ah! ¡Los cotilleos! —. Mi amiga rodea a Petra con un brazo y ella parece atorarse un poco con su bebida. Parece nerviosa de repente— ¿Y qué dicen sobre él? Yo escuché muchas cosas, son graciosas.
Petra parece un poco dudosa. Hanji voltea de repente a hablar con unas personas de su carrera que acaban de llegar a la fiesta. Su brazo deja de rodear a Petra y ella se toca las mejillas. Luego se relaja un poco y me mira.
—Levi —. Es la primera vez que ella se dirige a mí—. Tengo muchas preguntas —ella me señala con el dedo. Se le ve más confiada ahora.
—Yo solo una —respondo casi al instante recordando lo que conversé con Mike.
—Sí, pero yo primero —. Ella se encoge de hombros. Ahora que lo noto, creo que está un poco ebria, ella se acerca y me pregunta—: ¿Estás saliendo con Hanji?
—¿Salir?
—Sí, salir, de citas, de romance, de tener algo, ¿Qué más si no? No piensas antes de responder. Solo toma un minuto. Agh, obviamente me refiero a eso. Los hombres siempre son lentos. Gunther al menos se salva un poco. Pero la mayoría nunca se percata de nada.
Me sorprendo un poco. Luego mi cara se contorsiona.
—¡No! ¡Para nada!
—¡Genial! —. Ella me palmea el hombro. Cuánta confianza. Luego toma del brazo a Hanji quien estaba distraída conversando con otros dos chicos hasta hace un rato. Petra bebe del vaso de Hanji y esta se ríe.
Oh.
Creo que ya estoy entendiendo.
Se me escapa un poco de aire, como una leve tos, pero es más como si me estuviera forzando a no reír. Eso nunca antes ha pasado. Siento que he descubierto algo sin querer.
Miro con algo de curiosidad sus interacciones.
—¡Uy! ¿Y quién es él? —. La voz de Hanji es más fuerte y algo coqueta hacia una persona. Petra se ríe y se acerca a _______, para empujarle con un codo suavemente. Ahora no entiendo nada, así que me confundo un poco.
Ella se siente avergonzada de que Hanji y Petra la estén molestando sobre algo que desconozco. Veo a Nanaba grabar la fiesta desde las escaleras con la cámara de Erwin.
—Oh, Levi, te presento a _______. Creo que ya se han visto en la sala de arte en la primera semana. Pero de igual manera te la presento otra vez —. Hanji la tiene sujeta por los hombros, mientras ella saluda con la mano.
Siento la mirada de Petra, mientras trato de evitar contacto visual con ella, por el momento. Aunque me gana la curiosidad. Solo un poco. Volteo a verla, murmurar un "¿Qué?" pero no me sale. Solo pienso en cómo pudo pensar que Hanji y yo podríamos ser pareja. O quién creó ese rumor tan absurdo.
—No te creo. Necesito pruebas.
—Estás ebria.
—Para nada. Pero cuando lo estoy, siempre recuerdo todo al día siguiente. Una vez, fui de fiesta con ______ y Gunther. Él desapareció toda la noche y nadie sabía nada, pero sucede que se había quedado atorado en una de las habitaciones. Él siempre tiende a quedarse encerrado de alguna u otra forma. _______ dice que fui yo quien lo encerró, pero la verdad no recuerdo eso. En realidad, casi nunca recuerdo algo. Ella no bebe mucho, pero cuando bebe tienen que cuidarla, se duerme rápido. Así que si la vemos media ebria, hay que estar atentos. Es más, si la encuentro mal, te echaré la culpa. Porque la culpa siempre es de un hombre y también...
No hay espacio para hablar. Pero me he dado cuenta de una cosa: Ella parece tener momentos de lucidez, al menos, cuando va a hablar con ______. Me pregunto qué tipo de relación tienen. Sé que son amigas.
¿Desde cuando?
No parece algo reciente. Por lo menos, _______ se ve más ligera al hablar con ella y parece algo cariñosa.
Cuando veo que todos están comenzando a bailar, doy algunos pasos hacia atrás, para escapar. No estoy demasiado ebrio para eso. De igual manera, comienzo a hablar con otro grupo, donde esta Mike, cerca a la rockola. Siento que no pertenezco. La música sigue y cambia, trato de no aceptar más vasos con alcohol porque, aparte de que manejaré el auto, quiero despertar bien mañana. No suelo permanecer mucho en las fiestas, porque al no beber tanto, me toca cuidar a los demás. Suficiente experiencia tuve con Erwin y Moblit. Incluso en la primera fiesta de universidad a la que fui, cuando los ingresantes eran otros, no permanecí poco más de una hora.
Palpo la cajetilla de cigarros en el bolsillo interior de mi casaca. Entonces desaparezco por un rato, para ir a fumar afuera.
...
Mike se va porque tiene cosas que hacer. No especifica mucho, pero supongo que es de su trabajo. Hace ambos, como yo lo hice hace algún tiempo. Al final no terminé fumando más que un cigarrillo porque no me apetecía. Incluso ahora, simplemente no siento mucho. Debe ser porque estoy al aire libre y no hay algo que me perturbe. O simplemente es el cansancio. Los eventos sociales me cansan un poco. Hanji lo sabe, incluso después de bromear la tarde anterior con cosas de Petra, me dijo que podía faltar con tal de traer un buen regalo que amerite el hecho de no asistir.
Sin embargo, aquí estoy.
¿Por qué? No lo sé. Quizás solo era curiosidad o quizás algo como, para saber quiénes iban a asistir. Aparte de mi grupo de amigos. En específico, para saber si _______ iba a asistir después de haberle entregado la invitación. Me pregunté muchas cosas cuando lo dejé en su mochila. En primer lugar, me planteé por qué mejor no lo dejé en su casillero, hubiera sido menos extraño. Incluso ella dejo una nota en el mío acerca de mi paraguas... Que en realidad lo había perdido hace tiempo porque Hanji me lo robó. En segundo lugar, me pregunté si encontraría la invitación dentro, porque tenía muchos papeles y hojas de practicas en la mochila. Así que me quedé despierto un buen rato por la noche imaginando que quizás se le olvidó y quedó como un pedazo de cartulina más entre todos sus cuadernos. Y, por último, en caso de que haya visto la invitación, ¿vendría por la misma o solo por la de Petra? Le dije a Mike, que iba a estar en la puerta, si podía ver algo de eso. Pero nunca me dijo nada.
Tampoco pregunté.
No hay necesidad. Solo son reflexiones por mucho tiempo libre. Y por breves curiosidades.
Veo que un grupo ya se está yendo. Petra, Gunther... Probablemente ______ esté en el carro. ¿Erwin los llevará? ¿Él está bien siquiera? No es tan imprudente... Creo. Me acerco de todas formas.
—Estoy bien —me dice Erwin antes de que siquiera le dirija la palabra. Enarco una ceja. Dentro del auto está oscuro.
—¿Va a ir Hanji?
—Sí, no te preocupes. Y, ya sabes...
—No, no sé.
—¿Cómo que no?
Suspiro. Miro a Petra de reojo, se ve igual o peor que Gunther, si es que así es su nombre. Veo a Mike de regreso, lo que me sorprende un poco. "Me llevé tu cámara" le dice a Erwin y conversan un rato. Para sacar las dudas, y quizás es muy estúpido de mi parte, decido preguntarle a Petra, aún sabiendo que está ebria.
—¿Estaría bien para ti, que yo te dibuje? Es para un proyecto de universidad.
—¿Yo? Para nada, no sirvo para eso. Es imposible que me quede quieta —murmura algo confundida.
Iba a explicar que no hay necesidad de eso, es decir, de que haga alguna pose, ya que solo es su rostro... Y en realidad, ya lo dibujé cuando dibujaba a gente que paseaba por el campus en mi libreta. Pero decidí no decir más, porque no tiene ningún caso. Escucho a Erwin bromear sobre algo y luego mirarme, pero no le devuelvo la mirada. Mike se ríe un poco.
Cuando los demás se van en el auto, me quedo junto con Mike, en la suciedad del jardín.
—Nanaba aún sigue dentro —comenta él.
—Mmh, ¿ayudará a limpiar?
—Descansará en mi casa y luego dice que estará con Hanji ya que no tiene clases. Yo también pasaré por aquí después. Nanaba no duerme bien. Ni yo.
—Ningún universitario duerme bien.
—Mucho peor quienes están en su último año —. Él me señala.
Soy un poco consciente de eso. ¿Qué pasará después? Siento que he pasado escondido todos estos años de carrera. No he salido mucho.
—Le envié mensajes a Nanaba, ¿vas a entrar?
—Sí, tomaré algo, siento la garganta seca.
Subo algunos escalones de la entrada y dentro es un poco desastroso. Las luces siguen moviéndose. Escucho algunos pasos en el piso de arriba, probablemente sea Nanaba. Camino hacia la cocina, que tiene grandes charcos de alcohol y hielo derretido, probablemente, por todos lados. Abro el refrigerador, para sacar algunos hielos. La mayoría de vasos está sucio, asi que rebusco entre los muebles cercanos al lavadero por un vaso limpio. Bebo un poco dentro. Escucho pasos apresurados. Probablemente me quede solo en casa de Hanji, lo cual no es mala idea.
Luego de unos minutos, voy hacia la puerta de la cocina.
Para mi sorpresa, aún hay alguien. Su figura esta de perfil, tocando uno de los adornos de la sala, una escultura de ángel, perlado. Me nota al instante. Sé quien es. Bebo un poco de agua cuando la veo asustarse por un segundo, pero luego su expresión se suaviza.
—Oh... Me asustaste...
Lo noté.
Camino hacia donde está. Acercarme siempre ha sido difícil, parece llevarse bien con mis amigos, pero nunca viene naturalmente a mí. Eso mi intriga un poco.
—¿Tienes la moneda que me debes? —pregunto, mi voz no es tan fuerte, tampoco hay música ahora para aumentar el volumen de mi voz. La veo tocar su bolsillo. Esa ropa no es la que traía antes.
—Claro, ¿Vas a escoger una canción?
Asiento, pero no puedo dejar de preguntarme por qué no tiene la ropa de antes, además su cabello está algo húmedo. Aunque esta a una distancia prudente, se siente algo fresco estar cerca suyo. Sus ojos no me dicen mucho, pero tampoco es como que oculte algo. De repente empiezo a sentirme nervioso, como cuando empezaban las pruebas de atletismo. Paso por su lado, antes de volver a la rockola. Ella me sigue, no tiene mucha expresión, se ve como yo quiero verme.
Mis dedos van hacia la pantalla táctil: d, i, s, c, o.
Es una de las primeras canciones configuradas por mí aquí. No es mi canción favorita, tampoco la escucho a menudo. Solo siento la necesidad de colocarla ahora. Tal vez para recordar un poco los primeros días del año pasado cuando dije "aún hay tiempo para intentar cosas nuevas" mientras fumaba en la sala de Hanji escuchando todo el ruido de mis amigos. Mis ojos se dirigen a ella ahora, quien se agacha un poco y coloca la moneda.
El inicio de la canción es un poco nostálgico. Ni ha pasado tanto tiempo.
Disco, de Surf Course.
No la descubrí yo. Solo sonaba un tiempo en algún lugar y Moblit descubrió el nombre.
A ella parece gustarle. Mueve la cabeza, sonríe, parece contenta. Cuando apoya sus manos en la rockola y tiene una actitud más suelta, más animada, me pregunto si lo que siento ahora también lo sienten algunos de mis amigos cuando estuvieron conversando con ella hoy. Su hombro, sus dedos. Es algo bueno. No suelo quedarme hasta tan tarde en una fiesta, pero este vacío me tienta. La miro. Dudo un poco en si debería desviar la mirada, pero no se cumple.
—Me gusta mucho esa canción, no puedo evitarlo.
Mis dedos tiemblan un poco al sujetar la cajetilla de cigarros. No me gusta este hábito. Lo coloco en mis labios y lo prendo. La imito, para relajarme. Para relajar cualquier cosa que tiembla dentro mío. No me gusta sentirme nervioso con cosas tan triviales. Aunque esto no es una trivialidad, sino una primera vez de algo. Es una novedad.
Ella se ríe. Toma mi brazo. Eso es nuevo.
Me jala, no es discreto, tampoco brusco. Eso también es nuevo.
Mis ojos se abren más de lo normal, eso tampoco puedo ocultarlo. ¿Cuántas novedades se hallan en una persona?
Me vi el video algunas veces. No soy tan bueno, si quiero pensar con honestidad. Entre las luces violetas que nunca se apagaron, creo que esto se siente bien. Sin reservas. Podría fingir un poco de ebriedad. Ella si tiene algo de eso. Un atisbo de sonrisa. Me contagia. Mis dedos van hacia el cigarro que aún estaba en mis labios cuando me empezó a cosquillear la cara.
—Parece que tenemos los mismos gustos musicales —. Sus manos se colocan en mi hombro mientras echa la cabeza levemente hacia atrás y entrecierra los ojos. Hay bastante vino dulce en las botellas de decoración de la sala de Hanji. Cuando la música acaba, mi mano seguía en su cintura, así que la retiro, despacio, aunque ella no hace ademán de moverse.
—Son canciones que les puede gustar a la mayoría supongo...
—Nosotros dos ya somos una mayoría... Pensé que no te gustaban las fiestas.
Inclino la cabeza a un lado tras escucharla. Se dicen muchas cosas de mí, pero esa es una cierta. Ella está un poco más ebria, pero aunque se sirve un poco de vino en el vaso —lo más probable es que haya sido su primer vaso de vino, aparte de todo el alcohol en bebidas de lata o combinados—, no lo aparenta.
—Así es, no me gustan mucho —respondo. El humo que escapa de mis labios me recalca que debería apagar el cigarrillo, pero siento como si fuera a morir. Entreabro la boca para decir algo más, pero su cabeza reposa en mi hombro cuando nos sentamos en el suelo, con las espaldas recostadas en la rockola. Su rostro durmiente se ilumina y se apaga según las luces.
No sé cuanto tiempo nos quedamos así. Es pacífico.
Cuando ella se mueve un poco, su celular cae del bolsillo al suelo. No es una gran caída, y pasó desapercibido por un momento. Esta es una pequeña venganza inocua por lo del paraguas, me miento a mí mismo solo para poder tener la confianza de prender el celular. No tiene bloqueo. Qué extraña. Voy a las notas, la mayoría son privadas, pero eso no me interesa. Solo hago una nueva. Título, mi número de celular más mi nombre y apellido. Contenido, mi número de celular más nombre y apellido. Son las cuatro y diez de la mañana.
Cuando escucho un auto estacionar, siento que mis orejas se ponen calientes. Mi vaso golpetea suavemente el hombro de _______, pero ella no despierta. Me pregunto si esta en un sueño ebrio, pero temía que si la despertaba de golpe, pudiera tener una reacción inesperada. Mi mano se coloca en su frente, y luego los nudillos pasan por su mejilla.
La risa de Hanji hace que quite mi mano del rostro de ella.
Entonces ella despierta.
Mi mano cubre mi rostro, esperando las leves burlas de Hanji y Erwin, Aunque, de todas formas, mi corazón no ha dejado de latir desbocado desde que la vi de espaldas en la rockola, cuando apenas llegaba a la fiesta.
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⊰ 𝐍𝐎𝐓𝐀 𝐃𝐄 𝐀𝐔𝐓𝐎𝐑! ⊱
es una recopilación de algunos capítulos que originalmente estaban en tercera persona y un regalito para ustedes. hay muchas cositas, espero que les haya gustado. también aclarar que ha pasado mucho tiempo. todo aquí parece un pequeño disco en una rockola antigua. solo toca repetir una y otra vez, porque es el favorito.
¡lxs quiero mucho! <3
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