Chào các bạn! Vì nhiều lý do từ nay Truyen2U chính thức đổi tên là Truyen247.Pro. Mong các bạn tiếp tục ủng hộ truy cập tên miền mới này nhé! Mãi yêu... ♥

02. El Monstruo Del Lago.

( ¡Lo vi, lo vi otra vez! )

VICTORIA


• ━━━━━━❪♡❫━━━━━━ •

LOVE QUINN SE ENCONTRABA TOMANDO UNA TAZA DE café junto su madre en la vieja cafetería de Susan, habían sido días un poco más fuera de lo común para la pelirroja.

Después de ese encuentro con la familia Pines, siempre se encontraba con Mabel en sus rutas del bosque, no es que Love no hiciera algo al respecto para cambiarlas, simplemente no se molestaba con escuchar a Mabel y sus historias. El que guardaba distancias era Dipper pero no le importaba. Lo único que tenía en mente era seguir consiguiendo pistas pero todos los días era lo mismo.

—Entiendo que estés frustrada, yo también lo estoy, Love. —Adeline le puso su mano encima de su hija, estaba preocupada.

Había bajado de peso, sus orejeras se habían incrementado y casi no comía. Siempre tenía que estarle recordando y darle su comida casi que en la boca. Entendiera que era difícil, incluso para ella lo era pero no lo quería demostrar. Si lo hacía, estaría preocupando aún más a su pequeña hija, entendía su frustración, su dolor. La escuchaba todas las noches llorar por su padre. Ella también lo hacía, no solo había perdido al padre de su hija, también perdió a su mejor amigo y esposo.

—El debió dejar más cosas aquí. No lo sé, un diario, una cabaña... —Decía mientras refrescaba su mente.

Adeline no pudo evitar ver como sus hermanos miraban donde estaban ellas, trataban de disimular usando un periódico pero eran demasiados obvios.

—Creo que dos personas quieren hablar contigo, Love. —Sonrió, estaba feliz que ahora su hija estuviera haciendo amigos.

Ella en New York era muy sociable pero desde la desaparición de Samuel, todo se vino abajo. Simplemente cambió y no podía hacer mucho para cambiarlo. Sabía que había vuelto a Gravity Falls, él le dijo además que habían registros de los vuelos. La policía lo tomaron como una desaparición o un asesinato. Quieran o no, él era un adulto. Tenía todo su derecho si quería desaparecer.

—¡Hola! ¿Usted es la mamá de Love? —Mabel quien fue la primera en tomar la iniciativa, sonrió, estaba enfrente de su mesa.

—Si, mi nombre es Adeline. Tú debes ser Mabel. —Le devolvió el saludo, sonriendo.

—Nos preguntábamos si le daría permiso a Love de acompañarnos al lago con nuestro tío Stan.

La mayor se quedó pensando, tenía tiempo de no platicar con Stanford, incluso cuando llegaron al pueblo, su mente había bloqueado cada momento que vivió en ese lugar con Samuel, así que mirar a Stanford sería recordar su pasado.

—Claro, siempre y cuando no llegues tan tarde a la casa.

Love se sorprendió, no es que no quisiera ir. Simplemente le quería dar prioridad a su misión. Con su madre se habían propuesto a encontrar a su padre, ya sea vivo o muerto. ¿Que más que el lugar que siempre lo atrajo? Gravity Falls tenía algo que te atraía, era inexplicable pero Samuel siempre lo mencionaba, pensaban que solo era por qué extrañaba su pueblo pero nunca pensaron que fuera por algo más. Había algo que atormentaba a su esposo.

—¡Genial! ¿Dónde vives? Pasaremos por ti a las doce. —Love iba a protestar pero su madre anotó en el diario que había llevado Mabel y anotó la dirección de su casa.

Sin más que hacer, los mellizos se despidieron sin decir una cosa más. Realmente solo habían ido a la cafetería para pedirle eso a la ojiazul. Eran tiernos, demasiado diría Adeline. No solo por lo mucho que toman en cuenta a Love, algo que haría que se pudiera desestresarse, además de volver a hacer poco a poco una nueva versión de sí misma. Después de todo, solo tenía catorce años.

—¿Qué?

Sabía que era inestable, ella también lo era cuando tenía su edad.


—Creo que ellos te harán sentir mejor. Esto, entiendo que estés en busca de tu padre. Yo también lo estoy pero quiero que te enfoques en tu presente.

Love solo se limitó a ver a sus zapatos, es solo que su padre era muy importante para ella. Antes de que desapareciera le había mandado un audio que nunca fue escuchado por el. Todo rastro de él había desaparecido. Tenían ya tres meses que estaban en el pequeño pueblo. Nadia sabía de Samuel, es como si la tierra se lo hubiera tragado. Adeline conocía a su esposo, sabía que no era nada nuevo que desapareciera pero siempre regresaba y si no lo hacía, daba señales de vida, esta vez era diferente.

El regreso a casa fue tranquilo, la ojiazul preparó la ropa que usaría pero mientras se la ponía no era lo que se imaginaba, frustrándose. Empezando a desesperarse. No tenía ropa, no la que ella quería usar. Fue hasta la habitación de su madre y comenzó a ver que ponerse, no es que le diera importancia; simplemente quería sentirse cómoda.

—Por mi no hay problema. —Sonrió la mayor, viendo como tenía una blusa con cuello de tortuga color verde en sus manos.

—Gracias... —Love se puso la blusa, se vio al espejo y se recogió un poco el cabello junto preparar una mochila.

Después de todo, podría encontrar pistas en el lago. Todo le servía para poder encontrarlo. Nada era nuevo, no había algo nuevo en su día a día y cada vez perdía más la cabeza al pensar cómo estaría su padre, le carcomía saber que no pudo hacer algo. Así que cuando escuchó un auto afuera de su casa se preparó mentalmente y se despidió de su madre la cual estaba en su habitación también buscando pistas.

Sus padres habían construido un imperio en varios países para estar resguardados. Empresas, es decir. Invirtieron en negocios, construyeron y ahora están alquilando. Por eso estaban seguros con su posición para poder darse unas "vacaciones" en Gravity Falls. La casa era de la familia de Samuel que con el tiempo terminaron dándosela.

—¡Vamos, Love! —Gritó emocionada Mabel mientras le hacía espacio en la parte de atrás.

Dipper se encontraba adelante junto su Tío Stan que también estaba preparado para pescar con sus sobrinos y la amiga de Mabel. Quienes a pesar de la poca palabra de Love, logró sacarle un poco más de plática y darle más confianza. Después de todo, irían a pescar juntos.

—Muy bien, Tío Stan, ¿Estás seguros que estás viendo el camino? —Preguntó Dipper mientras miraba el mapa.

—¡Por supuesto! ¿Eso es una catarata?

El viaje fue algo arriesgado pero llegaron enteros. Mabel salió del auto seguida de los demás mientras tomaba la mano de Love para llevarla a la entrada de este. Muchas familias se encontraban pescando ya con sus hijos, parejas, amigos ancianos. Los policías del pueblo se encontraban vigilando el lago, que por cierto no era pequeño.

—Tío Stan, ¿Por qué tanto interés de repente en pasar tiempo en familia?

—¡Oh, vamos! Nunca tuve amigos de pesca, no les agradó o algo parecido. —Niega.

—Realmente quiere pasar tiempo con nosotros... —Susurró Mabel a Dipper.

Stan sacó de sus bolsillos tres gorros, había cosido con sus propias manos los nombres de sus sobrinos en las gorras de pesca que había hecho, además de prepararle uno a Love, después de todo no quería que se sintiera menos.

Love solo se limitó a escuchar las quejas de Dipper, sintiéndose mal al escuchar lo emocionado que estaba Stan por ese momento en familia. A ella le encantaría hacer algo parecido con su padre pero ya no podía, así que con mucha felicidad aceptó el gorro.

—Tiene que haber una forma de escapar.

—¡Lo vi, lo vi otra vez! —El viejo Mcgucket salió entre la multitud, asustando a todos a su alrededor.

Comenzó a bailar y gritar a la vez, asustando a todos a su alrededor.

—¡Aw! Baila de alegría. —Este al escuchar eso negó, tomándo de los hombros a Mabel.

—¡Bailó del peligro!

El cuidador del lago lo espantó pero el viejo Mcgucket los guió a su viejo barco destruido. Describiendo el monstruo del lago además de mostrarles la isla que se encontraba en medio del lago.

—¡Ya lo verán! —Decía mientras lo retiraban del lugar.

—¡Mabel! ¿Escuchaste lo que dijo? —Dipper estaba emocionado. Esa mañana había leído una noticia acerca de encontrar criaturas y ganar dinero.

—Bueno, sigamos. —Stan estaba preparando el barco con ayuda de Love.

—Si conseguimos una foto de ese monstruo del lago podremos conseguir ese dinero y cincuenta, cincuenta. ¿Te imaginas todo lo que te podrás comprar?

La castaña lo imagino, sonriendo de lado a lado emocionada por lo propuesto. Era dinero rápido y facil, solo era de tomar una fotografía. ¿Que podía salir mal?

—¡Te apoyo un cien por ciento!

—¡Tío Stan! Cambios de planes. ¿Que tal si llevamos este bote a la isla y tratamos de encontrar a ese monstruo? —Dijo Dipper mientras lo abrazaba desde la espalda.

—¡Caza-monstruos, caza-monstruos! —Repetían varias veces, mostrando un disgusto.

Love lo percató, vio el rostro del viejo Stan al querer hacer sus planes y que sus sobrinos lo hayan cambiando sin pensar en sus sentimientos. En serio le dolía, más al pensar en que si pasara eso su padre, nunca le gustaría que se sintiera mal.

El sonido de un mini barco se escuchó, era Soos quien también estaba en el lago.

La pelirroja solo se limitó a escuchar los debates de que hacer; ganando claramente el ir a cazar a ese monstruo. No pudo evitar sentarse al lado de Stan al verlo deprimido que estaba.

—Lo lamento, sé que no eran tus planes. —Suspira, ayudándolo con el anzuelo.

Este nego, carraspeando—. Todo está bien, son niños.

—A veces no miramos lo que tenemos hasta que lo perdemos. ¿Sabes? A mí me encantaría pasar tiempo con mi padre.

Este se quedó callado, únicamente escuchando las palabras de la pelirroja.

—Me quedaré un rato contigo, si quieres. —Sonríe levemente, esperando su respuesta.

—¿Que hay de Dipper y Mabel?!

—Los puedo alcanzar después, no creo que sea tan caro rentar un barco.

—¡¿Entonces que estamos esperando?!























꒰ 🌲 ꒱














Dipper y Mabel se encontraban en el barco de Soos, quien estaban viendo que todo estuviera bien.

—Me hubiera gustado que Love nos acompañara. —Mabel se miraba triste, negando.

—¿Quien? ¿Quinn? —Está asiente, extrañada de escucharlo llamarla por su apellido.

—No es por ser metiche pero entiendo por su situación. —Suspira Soos, la mayoría del pueblo no era un secreto.

El padre de Love había desaparecido, o mejor dicho. Muerto. Algo que no querían afrontar y tampoco platicar en el pueblo. Así que verla pescar al lago de Stan era algo que tal vez ella necesitaba sanar. Tal vez de cierto modo miraba a ese viejo estafador como un padre, como él también lo hacía.

—¿Que es lo que le pasó, Soos?

La mirada lo expresó todo, Mabel no evitó sentirse mal al no haber visto las señales. Tal vez por eso era muy cerrada y tímida, tan callada y sobre protector con su propia madre. Quería abrazarla, no entendía que era perder a un ser querido pero no se imaginaría perder a Dipper.

El castaño solo vio hacia la parte de atrás, la cabellera de la mencionada cada vez se hacía más pequeña, todo tenía sentido.

—Quinn...

—¿Porque le llamas por su apellido y no por su nombre?

—¡Mira, tierra firme! —Gritó al ver como se acercaban a la isla.

Tenían todo, cámaras, muchas cámaras de repuesto. Conocía como era su hermana y Soos; así que no se arriesgaría a perder esa gran oportunidad. Bajaron del barco con precauciones y con un faro, después de todo. Estaban un terreno desconocido para ellos.

—Ok chicos, haremos esto rápido y nos iremos por donde venimos.

—¿Que? ¿Acaso estás asustado?

—¡Pff! Por supuesto que no lo estoy. —Niega, cruzándose de brazos.

Mabel comenzó a jugar con el estómago de su hermano, provocando que este soltara el faro y que una zarigüeya se la llevara en medio del bosque. No se miraba mucho por la niebla, pero más no podían hacer después de todo.

—Yo soy Mabel que rima con papel. También rima con clavel y también rima con Samuel.

—Oye deberíamos escribir eso. —Ánimo Soos, pero poco a poco se escuchaban más fuerte los sonidos del monstruos.

Dipper y Mabel tomaron sus cámaras, listos para tomar fotografías mientras que Soos tomo un gran pedazo de rama, no soportaría mucho pero haría para que pudieran escapar o algo parecido. Hasta que llegaron al otro lado de la isla, había lo que era la forma del monstruo, ondulado, largo. Como una gran serpiente gigante descansando en el lago.

—¡Dios mío, Dios mío! —Susurró Dipper emocionado, tomando varias fotos de diferentes ángulos.

Volviéndose a escuchar ese gran rugido.

—No respiren, no hablen.

Volteo nuevamente para ver, viendo como una cabellera roja se acercaba a la isla. Exactamente donde estaban ellos, y el monstruo. Dipper sin saber qué hacer con la cámara comenzó a tomar varias fotos para que viera el flash, llamando la atención de Quinn.

—¡No! —Su grito fue instantáneo, asustado se tapó la boca.

Pero Love ya estaba en la orilla de la isla, yendo hasta sus amigos. Los cuales estaban confundidos, el monstruo no había actuado.

—¿Que está pasando? ¿Por qué están así? —Los vio extrañada, cruzándose de brazos.

El cual parecía los rugidos del monstruo, era uno pequeño castor con una sierra en mano. Lo cual provocó esos sonidos lo que parecieran rugidos. Dipper, Mabel y Soos se decepcionaron por completo al pensar que todo lo que vivieron y escucharon era solo una simple broma de un castor jugando con una herramienta. No solo ese castor, si no eran varios que jugaban con su cola y pegaban al árbol que estaba debajo de la isla.

—Esto debe ser una broma... ¿No lo viste? —Dipper vio hacia la orilla, negando—. ¿Entonces no existe?

—Ya decía yo por qué estaban asustados cuando solo miraba troncos. —Ríe—. ¿Están bien? Stan se preocupó por ustedes al ya no regresar.

—Lo teníamos. Era nuestro... —Mabel apoyó a su hermano, ella también quería ese dinero.

—Creo que lo mejor será regresar. Stan quiere pasar tiempo con ustedes, él es un buen tipo. —Los mellizos se vieron arrepentidos.

Pero no hubo mucho que decir, el sonido de algo salir del agua llamó su atención. El verdadero monstruo del lago estaba a sus espaldas como lo majestuoso que era. Era justo como lo habían imaginado, como tipo serpiente gigante con unos mini brazos como un dinosaurio.

—¡Foto! —Love al ver el peligro tomó los brazos de Dipper y Mabel para correr.

Soos también les siguió el paso mientras que Dipper no le importaba mucho. Tomaba fotos con una cámara que tenía en su bolsillo pero se tropezó y cayó al suelo siendo destruido por el monstruo que los estaba siguiendo.

—¿¡Puedes ver por un segundo la situación?! ¡Corre! —Dijo Love viendo el bote de Soos.

Todos empujaron el bote para sacarlo al agua. Subiendo rápidamente y escapar del monstruo sin morir en el proceso. No era el día que había pensando que tendría, solo quería estar en el bosque buscando más pistas. Pero estaba ahí, parada al lado de Mabel tratando de lanzarle todo lo que tuvieran a la mano. Incluso los castores estaban en el barco al destruirlo sin querer queriendo.

—¡Quinn, agáchate! —Dipper se lanzó hacia la pelirroja, cayendo encima de ella.

—Gracias... —Mabel los ayudó a levantarse, percatándose que Soos estaba llevándolos directamente hacia una cascada gracias a un castor.

—¡Soos! —Gritaron los tres alarmados, mayor fue su sorpresa al ver y sentir que estaban "a salvo"

Detrás de la cascada había una cueva.

—¡Estamos vivos! —Love abrazó a Mabel emocionada, la adrenalina del momento la llevó al tope.

El monstruo los había seguido, quedando atrapado en la entrada de la cascada. Estaba pataleando y forcejeando para entrar. Dipper aprovechó el momento y quiso tomar una fotografía pero ya no tenía cámaras.

Mabel sacó una debajo de su gorra, alegrando por completo al castaño.

Tomó varias fotos de diferentes ángulos hasta que una roca se desprendió por los impactos hacia la cueva, cayendo directamente hacia la cabeza del monstruo y sonando a un metal.

—¿Qué? —La pelirroja se acercó al monstruo, tocando la "piel" de este y sentir el frío metal.

—¿Que es?

—Es una máquina... —Tocó el metal para que pudieran escuchar, decepcionando a todos los demás.

Quien había controlado esa máquina había sido siempre el viejo Mcgucket para llamar la atención de su hijo y poder pasar tiempo con él. Love se sintió mal al escuchar eso, realmente después de todo quería el cariño de su hijo. Al igual que Dipper y Mabel, se sintieron terribles. Habían dejado de lado al tío Stan por unos simples dólares.

—Creo que le deben una disculpa a alguien. —La pelirroja se cruzó de brazos, después de todo, ella supo cómo se sintió el mayor.


Narra Love

Después de salir de esa cueva, Soos nos llevó en lo que quedaba de barco en el pequeño bote del tio Stan. Se miraba decaído, a punto de marcharse del agua cuando nos pusimos a un lado de él.

En todo el viaje no me había quitado el gorro que me había dado.

—Oye, ¿Crees que aún hay espacio para cuatro personas más? —Dijo Dipper apenado, después de todo el fue quien lo dejó.

—¿Creen que por qué están usando mis gorras los perdonaré? —Se quedó pensando, cruzándose de brazos—. Es un chiste, súbanse.

Mabel, Soos y Dipper se sentaron apenados, los entendía. Pero también entendía a Stan que solo quería pasar tiempo de calidad con sus sobrinos, después de todo. Se la debía pasar solo en esa gran cabaña todo este tiempo.

—¡Una foto!

Después de toda esa locura, pudimos pasárnosla bien con todos los demás. Varias fotografías que había sacado Mabel para guardarlo en su álbum de verano. A pesar de lo vivido, me lo había pasado bien, demasiado bien si era sincera. Pasar tiempo con Stan me hizo recordar de cierto modo a mi padre, era algo tosco pero trataba de acercarse a mí de cierta manera.

—Gracias, me la pasé muy bien el día de hoy. —Sonreí, sinceramente sonreí.

—¡Stanford! Me alegra verte después de todo este tiempo. —Mi madre había salido de la casa, saludando.

El mencionado al escuchar ese nombre se notó en su expresión sorpresa y asombro. Incluso se miraba que no sabía cómo reaccionar. Supuse que se conocían. Pero en su rostro se miraba algo extraño.

—Soy Adeline, la esposa de Samuel. ¿No te recuerdas? —Se miraba algo decaída, esperando su respuesta.

—Oh, ha pasado mucho tiempo, mi mente ya no es como la de antes. —Ríe—. ¿Como no lo supuse? Eres la hija de Samuel Quinn.

—Si, mucho tiempo diría yo. —Niega, abrazándome—. Deberíamos juntarnos un día, ya sabes. Recordar los viejos tiempos.

—Si, los viejos tiempos...

"Tiempo" es lo que menos tengo en estos momentos pero ahora que sabía que Stan conocía a mi padre. Eso me ayudaría a saber un poco más acercar de lo que hacía antes en ese pueblo. Tal vez Stan era mi guía hacia el paradero de mi padre.

Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro