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Estamos de camino al hotel, esta vez nos montamos en el autobús oficial que lleva a los Mc's a las diferentes competiciones. Me encuentro sentada mirando por la ventana, a mi lado está Sara un poco metida en su mundo al igual que yo.
Le estoy dando vueltas a lo que ha pasado antes, el abrazo a Bnet y como él me volvió a abrazar apoyándose en mí. Me he sentido demasiado bien para mi gusto, después de la última vez no me pueda dar el lujo de pillarme por nadie, siempre acabo perdiendo yo.
Bajamos del bus un poco distantes, al menos yo, los demás hablan y se hacen bromas unos a otros. Sara se adelanta quedando a mi lado, sé que es la hora del sermón.
-Cariño, sé perfectamente que ahora no estás del todo bien. No te voy a dar la chapa, simplemente quiero que confíes mas en ti- dicho esto me abraza, siento que mi corazón se encoge de dolor.
No digo nada, simplemente sigo abrazada a ella, a la persona que cuando mi mundo fue destruido me invitó al suyo y me dejó quedarme. Entre nosotras no hacen falta palabras, con solo tenerla cerca me transmite paz.
Siento mis ojos humedecerse, quiero llegar a la habitación y poder desahogarme, lo necesito. Le susurro a Sara un ''lo siento'', me despego de ella y deprisa me dirijo a mi habitación dejando a todos en el hall confundidos. Escucho a Chemi y Nerea llamarme pero no me giro, luego ya me inventaré algo.
Narra Sara:
En cuanto escucho el ''lo siento'' sé que necesita estar sola, siempre huye en momentos así y la entiendo. Su pasado no ha sido demasiado bueno y ella se prometió no sentir nada por nadie, ni confiar, ya le han fallado bastantes veces.
-¿Qué le pasa?- pregunta Walls preocupado.
-Se encontraba mal- digo encogiéndome de hombros.
Nerea me mira intentando descifrar si digo la verdad, me pongo nerviosa y ella nieg. No es tonta, seguro lo sabe pero yo no les estoy mintiendo del todo, realmente Andrea se siente mal, solo que su historia es ella quien la tiene que contar.
-Teníamos pensado ir de fiesta, pero si Andrea se encuentra mal mejor nos quedamos- habla Bta rompiendo el silencio que se había instalado entre nosotros.
No os preocupéis, voy a ver como está, seguro que no es nada malo- digo quitando hierro al asunto -Adelantaros y luego os llamamos-
Los chicos se van no muy convencidos, Nerea me insiste en quedarse y Alfon también, no puedo hacer nada para remediarlo, son muy cabezones. Subimos a la habitación, abro con cuidado para ver si Andrea se encuentra dentro, como no la veo supongo que está en el baño.
-Andrea, vienen conmigo Nerea y Alfon, están algo preocupados- dig en alto para que ella sepa que no está sola.
Narra Andrea:
Desde que he llegado a la habitación no he dejado de llorar, toda clase de imágenes de lo que pasó rondan mi mente, estoy triste y harta de todo. No puedo ser una chica normal, no puedo sentir, tengo miedo a que todo se repita.
Escucho como alguien abre la puerta, así que entro corriendo al baño, cerrando tras de mí y me seco las pocas lágrimas que tengo en la cara.
-Andrea, vienen conmigo Nerea y Alfon, están algo preocupados- habla Sara al otro lado de la puerta.
Suspiro levemente, no pueden verme mal ni mucho menos. Saco el maquillaje de Sara y me arreglo en unos minutos, no parece que hubiera estado llorando, perfecto. Abro la puerta del baño y me los encuentro delante de esta parados.
-¿Cómo estás pequeña?- dice Alfon abrazándome.
Nerea lo sigue y Sara me mira con una sonrisa de oreja a oreja, ''Merecen la pena'' murmura.
-Estoy mejor, creo que me sentó algo de la comida mal, eso y los nervios me han jugado una mala pasada- digo riendo separándome de los chicos.
Nerea me mira fijamente, no se lo cree pero como siempre lo deja pasar y doy las gracias mentalmente.
-Los chicos se han ido de fiesta medio obligados- dice ahora Sara evitando que me hagan mas preguntas.
-¿Porqué medio obligados?- pregunto confusa, si esta gente se apunta hasta a un bombardeo.
-Bueno querían quedarse porque tu estabas mal, pero les dije que se adelantaran que luego ya íbamos. A los únicos que no pude convencer es a estos dos- añade mi mejor amiga rodando los ojos.
Me siento bien pero a la vez mal, los chicos se iban a quedar por mi, por verme bien y solo me conocen de dos días o de semanas, por otro lado la idea de que se hubieran quedado sin disfrutar por mi culpa duele. No quiero arrastrar a nadie a mi infierno personal, por eso mismo prefiero no contar nada.
-¿Entonces a que esperamos?- digo algo mas animada, no voy a dejar que mis recuerdos me amarguen la noche.
Ellos asienten, hemos quedado en el hall en diez minutos, me quiero cambiar y Sara también. Comenzamos a vestirnos en silencio, ella sabe perfectamente que preguntarme como estoy es en vano, así que disfruta del silencio conmigo.
Cuando estamos los cuatro reunidos abajo le pedimos a Bta que nos haga fotos para subirlas. Terminamos y nos dirigimos a la ubicación que nos pasó Chuty, vamos a ir a una de las más grandes discotecas de Barcelona. Llegamos y hay una cola enorme en la puerta, no son ni las once de la noche y ya hay gente borracha por las esquinas.
Nunca he sido de ir de fiestas, prefiero algo mas informal, algo entre colegas, pero hay pocas oportunidades de pasarlo bien con la gente que te importa. En dos días mi vida ha dado un gran giro, tengo mas amigos y los considero amigos a la mayoría porque me han demostrado que lo son de verdad.
Nos dirigimos hacia los chicos que están en unos sillones al fondo de la discoteca, al vernos todos se alegran de verme y más de uno me pregunta como estoy. Javi no me quita el ojo de encima desde que he llegado y me está empezando a incomodar.
-Voy al baño- grito en el oído de Blon que está a mi lado, él asiente levemente.
Me meto en el pequeño cubículo, hago mis necesidades y salgo. Miro mi reflejo en el espejo, todavía tengo el maquillaje bien y solo llevo una copa, aguantaré hasta bastante tarde. Cuando salgo de los baños me encuentro de frente con Javi, el chico me mira fijamente y después me abraza.
Esta vez no quiero salir corriendo, esta vez deseo quedarme así por mucho tiempo. Acomodo mi cabeza entre su cuello y hombro pasando mis brazos por su cintura. No es muy alto, solo unos centímetros más quizás, pero encajamos perfectamente. No sé el tiempo que pasa, solo sé que estoy bien con Ice Man al lado.
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