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Yoongi sintió algo cubrir sus ojos cuando despertó, no sabia ni cuanto había dormido después del secuestro express que el Rey de Corazones había provocado.

Sus brazos dolían al sentirlos amarrado hacia arriba y el líquido caliente corria por sus brazos, era obvio, estaba sangrando.

Intentaba moverse para siquiera poderse desatar pero no lo lograba, hasta que escucho la reja ser abierta y los tacones de algunos zapatos que no era de las cartas sonar entre el eco, el olor a rosas rojas invadió sus fosas nasales y rápidamente entendió de quien se trataba.

Jungkook estaba con él.

Después escucho una silla de madera arrastrarse y detenerse al parecer frente a él.

- ¿Estas despierto plebeyo?

Yoongi bajo la cabeza y suspiro.

-Ojalá hubiera muerto.

-No digas eso Yoongi, debes de estar vivo realmente.

Yoongi alzó la cabeza y la ladeo ligeramente, Jungkook sonrió y se levantó de la silla para quitarle la venda qué cubría sus ojos, lo primero que vio Yoongi fue los ojos marrones del Rey y los mechones rojos de su pelo.

Aunque por un instante sintió la atracción recorrer su cuerpo, recordó que aquel hombre lo tenía aprensado en contra de su voluntad.

No sabia ni cuanto tiempo había pasado desde aquel día pero su garganta pedía a gritos un poco de agua, ahora entendía porque su voz había salido rasposa.

Genial.

-Agua...

Jungkook sonrió y alejándose se acercó a servir un vaso de agua, regreso con su preso y acercándole el vaso a los labios, dejo que tomara un poco.

-Min Yoongi... un joven de Humaland... -Y alejo el vaso. -Curioso, nunca había tenido el honor de conocer un humano.

Yoongi termino de beber y miro de manera extraña al rey ¿No también era un humano?

- Tu también eres un humano ¿no?

Jungkook sonrió y suspiro para acercarse de nuevo a la silla para tomar asiento y verlo.

-Dejemos esa pregunta ahora ¿Que haces en infratierra?

- ¿No te supone que es el Reino de las Maravillas?

Jungkook río burlón ante lo que dijo el rubio.

- ¿Quien te dijo tremenda mentira? Si, es el Reino de las Maravillas, pero realmente, el nombre oficial que une al Submundo, Marmoreo y Locolandia, se llama Infratierra. Solo para que notes la diferencia.

Yoongi soltó un suspiro y asintió dándole la razón, movió más las manos pero de nuevo esas punzadas y al alzar la mirada, vio el rastro de sangre seca y lo morado de las manos, miró alertado a Jungkook y este simplemente miraba sus uñas.

- Alteza... amm... ¿Puede soltarme por favor?

Jungkook sonrio y regreso la mirada a su prisionero.

- ¿Que decías? ¿Que te suelte? Pero si soy un tirano, entonces no debería soltarte. -Es mejor que te corte los brazos.

Yoongi se tenso en su lugar, Jungkook lo miro de reojo y río, levantándose del nuevo de su asiento, camino directo hasta él y quito las cuerdas qué lo apretaba, dejando que el cuerpo del rubio se derramara en el suelo.

- ¿Ahora no soy un tirano?

Yoongi simplemente tomo asiento en el suelo y lo miro a los ojos. -Lo sigo creyendo, pero es mejor ahorrarme los comentarios, ya lo entendí.

El Rey se puso a su altura y tomando sus muñecas, noto las heridas que las cuerdas habían dejado, suspiro y se levantó.

-Pediré que venga el doctor del reino.

Aquello descolocó al rubio de una manera impresionante, siempre creyó que Jungkook era un maldito, aunque lo conocía apenas de unos meses pero por lo que le contaban sobre él no ayudaba.

Pero parecía que no, a leguas se notaba que él era aun inocente y divertido.

- ¿Porque me secuestro Alteza?

Jungkook suspiro y negó.

-Solo te quiero aquí, conmigo.

Yoongi abrió más los ojos de la impresión y negó, a pesar del dolor comenzó a alejarse de él y topar con pared.

-Déjeme salir, yo no quiero estar aquí.

El Rey se levantó del suelo y se acomodo el saco qué traía puesto.

-De acuerdo, aquí te quedaras.

Y saliendo del calabozo, el Rey dejo a Yoongi en el frío lugar.

》♥️《

- ¡Por dios Sombrerero! ¿Pero que te ha pasado?

La señora ratona rápidamente corrió a auxiliar a Hoseok al verlo con la manga de su camisa manchado de sangre, el pelirrojo bajo la cabeza y suspiro.

-Secuestraron a Yoongi.

Todos miraron sorprendidos a Hoseok, el Sombrerero solamente suspiro y se dejó caer en el suelo, importandole poco su brazo malherido y su ropa, no sabia que hacer...

Ahora que habían secuestrado a su amigo, debían de idear un plan de rescate, y debía ser pronto, antes de que el Rey de Corazones pudiera hacerle algo.

- ¡Debemos de movernos Sombrerero! Sino Yoongi.

-Nah, el Rey no le hará nada.

El gran liebre miro de manera extraña a Hoseok ¿De que estaba hablando?

- ¿Porque lo dices Hoseok? El Rey puede matarlo, el Rey no tendrá arrepentimiento alguno.

-La señora ratona tiene razón- expuso el Gran Liebre. -No se tentara el corazón y si es que tiene.

Hoseok suspiro y sonrió hacia ellos.

-Créanme, no le hará nada.

Todos miraron de forma extraña al Sombrerero, parecía que aquella herida no le hacía algún mal. Inmediatamente su hermana hizo acto de presencia al haber sido alertada.

- ¡Hoseok!

- ¡Gahyeon! Estoy bien hermana no te preocupes.

La muchacha Inmediatamente ser acercó a auxiliar a su hermana y al descubrir la zona pudo mirar mejor la herida. No era más que un zarpazo de lo que podían ser las garras del Jabberwocky.

- ¿Que paso Hoseok para que tengas esa herida? ¿Fue el Jabberwocky verdad?

Hoseok suspiro, sabia que su hermana se pondría histérica si sabía lo que estaba pasando, pero de alguna forma debía de decirlo.

O se pondría mal.

-Secuestraron a Yoongi.

Gahyeon volteo rápidamente para ver a su hermano con una expresión horrorizada.

- ¿Como que Secuestraron a Yoongi? ¡¿Pero quien?!

Hoseok suspiro y trago saliva. -Nuestro Rey.

-Tenemos una idea.

Hoseok miro a Tweedledum y Tweedledee que habían sugerido algo, Hoseok camino hacia ellos y se arrodillo a su altura.

-Hablen.

-Podemos decirle al Rey Blanco sobre la situación, puede ayudarnos.

-Es una mala idea.- expresó el Conejo Blanco que apenas iba llegando a la reunión. -El Rey Blanco supongo que tampoco quiere verlo.

-Se nos ocurrirá algo, así que veámonos al Marmoreo.

》♦️《

-Adelante.

Ordenó el Rey y el verdugo lanzó una cubeta de agua fría sobre el cuerpo de Yoongi que yacia dormido sobre el frío suelo.

Inmediatamente reacciono al sentir el líquido helado bañandolo por completo, Jungkook río y con un chasquido, una rana vestida con traje apareció, dejándole a su lado ropa seca.

-Date un baño y ponte esa ropa, te quiero para desayunar.

Yoongi arqueo la ceja un poco incrédulo ante las palabras que el Rey le había dicho, solamente se levantó del suelo y tomo la ropa que se había dejado.

- ¿Donde me bañare?

Jungkook sonrió y cruzo sus brazos, mostrando un poco de arrogancia qué tenía en ese mismo instante.

- ¿Ya quieres subir al castillo?

- ¿No estamos en el castillo?

Jungkook bufo y asintió.

-Si pero estas debajo del castillo, estas en las mazmorras qué hay debajo de ellas ¿Porque crees que no hay luz aquí, solo de las artochas? -Y bajo los brazos. -Vamonos de una vez.

Yoongi comenzó a caminar detrás del Rey, cada escalón qué subía se daba cuenta que no sabia cuanto tiempo había dormido, pero no importaba. Realmente el hambre podía más que sus ganas de escapar del castillo.

Las cartas abrieron las rejas y al salir se quedo hipnotizado por los numerosos rosales que había en el jardín, algunos arbustos habían tomado formar de corazones y algunos crecían libremente.

El aroma azotaba sus fosas nasales y era imposible enamorarse de ellas, eran preciosas, ahora entendía porque Jungkook usaba su perfume siempre.

Entraron al castillo y noto toda la decoración en rojo y vino, algunos en colores negros y dorados, se notaba la obsesión del color rojo del rey de corazones.

Detuvieron sus pasos frente a unas escaleras y Jungkook volteo a verlo.

-Mi mayordomo te llevará a tu habitación, date un baño y bajas para que curamos tus heridas ¿Alguna duda?

Yoongi asintió.

- ¿Porque de repente esa hospitalidad?

Jungkook cruzo sus brazos y sonrió - ¿Quieres acaso perder de una vez tu cabeza? -El rubio negó rápidamente. -Me lo imaginaba, ahora lárgate de una vez a darte un baño y bajas.

Yoongi asintió y siguió a la rana, llegaron a una puerta de madera y al abrirla, de nuevo el color rojo y dorado abundaba.

Al menos agradecía que la ropa que le fue dada no era rojo.

-Cualquier cosa joven estamos a sus ordenes.

-Oye rana...- volteo rápidamente hacia el mayordomo. - ¿Hay algo que deba de saber de aquí? Digo... creo que ya soy prisionero de aquí así que debo de aprender sus reglas.

El mayordomo suspiro y asintió.

-No lo mires, no lo toques, baja la cabeza cuando lo escuches pasar, el toque de queda es a las nueve de la noche, no entres al castillo ni toques sus rosas rojas. venera su imagen y sobre todo... - y el mayordomo se acerco mas a él para no ser escuchado, Yoongi se agacho a la altura -No te enamores de él.

Yoongi rápidamente se alejo de él y negó.

- ¿Quien querrá enamorarse de él? Estaría ciego e idiota si lo hago.

-No me va a negar usted que el Rey de Corazones tiene sus encantos, pero no se preocupe, usted no está a la altura de su ilustricima.

-Bueno, tampoco tu estas tan carita como para que... su excelencia, te haga caso.

El mayordomo lo miro indignado y cruzo sus patas delanteras. -¿Porque no? Si yo también tengo mis encantos.

Yoongi alzó la ceja con cierta ironía en la mirada.

-Si claro, eres... verde y... babosa, con verrugas... eres todo un partidazo.

La rana de nuevo lo miro con indignación y salió de la habitación, dejando al rubio con una sonrisa burlona. Inmediatamente entró al baño para poderse dar un baño y bajar de inmediato sino quería que el gruñón se molestara.

》♠️《

El rubio ya estaba en la mesa con las muñecas vendadas y sentado en el gran comedor para poder comer.

Se sentía un poco fuera de lugar debido a la vestimenta que ahora portaba, aunque sinceramente, los olanes que tenia la camisa le molestaba un poco, el chaleco negro impedía un poco sus movimientos y los mayones qué cubrían sus piernas comenzaba a picarle.

Posiblemente una hurticaria si tendría en la noche.

Rápidamente, varias personas entraban para poder acomodar adecuadamente la mesa y no tengan ningún problema con Jungkook, se sabia que podía llegar a ser un poco exigente y ante cualquier error, podía costarles la cabeza.

Los tacones se hicieron sonar y uno de los mayordomos corrió hacia la entrada donde pasaría al comedor.

El mayordomo se aclaro la garganta y sonrió.

-Su real majestad, su ilustricima, su managnimo, Rey de Corazones.

Yoongi se levantó del asiento y cuando paso a su lado, reverencio su paso.

Algo que había notado Yoongi del Rey, es que siempre caminaba con la cabeza en alto, sin siquiera bajarla, los hombros hacia atrás y con las manos en la espalda demostrando ser superior a todos. Con solo verlo se sentía la intimidación que provoca.

Jungkook llego a su lugar y permitió tomar asiento, tomo la campana de plata que había sobre la mesa y haciéndolo sonar, inmediatamente varias sirvientas que parecían ser peces comenzaron a llevar las charolas y ponerlos sobre la mesa, quitandoles el domo para dejar ver la variedad de bocadillos que había.

Un pez tomo el plato del rey y comenzó a servirle, otro igual tomo el plato de Yoongi y comenzó a servir.

-Adelante, provecho.

Yoongi comenzó a comer, cuidado de los movimientos del rey ante cualquier posible ataque desprevenido. Tomo la cuchara de la sopa y la probó, rápidamente pudo sentir el sabor exquisito de los ingredientes del platillo.

Pasaron los minutos y ya ambos habían terminando de comer en silencio, Jungkook limpio las comisuras de sus labios con una servilleta de tela y pidió en un gesto que se recogieran todo.

- ¿Puedes caminar?

Yoongi asintió sin alzar la mirada, realmente tenia un poco de miedo en lo que Jungkook pediría si tan solo lo miraba a los ojos. Jungkook se removió un poco y alzo la mirada hacia Yoongi.

¿Porque comenzaba a odiar que no lo mirara?

-Alza la mirada y veeme a los ojos.

Yoongi trago saliva y lo miro a los ojos.

Mierda... quiero arrancarle los ojos.


Hola a todos, aquí la actualización de Red Heart.

Disfrútenlo.

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