Chào các bạn! Vì nhiều lý do từ nay Truyen2U chính thức đổi tên là Truyen247.Pro. Mong các bạn tiếp tục ủng hộ truy cập tên miền mới này nhé! Mãi yêu... ♥

☆꧁༒Catorce༒꧂☆

☆꧁༒☬ℙⒺяг@☬༒꧂☆
☆꧁Pasado꧂☆

Hinata se mordió el labio mientras permanecía cerca del borde de toda la manada. Ella no quería estar allí, pero sería extraño que no recibiera al Alfa como lo hacían todos cuando él volvía de un viaje particularmente largo.

Había evitado la manada desde la noche que Naruto había declarado que ya no "bailaría a su son".. lo que sea que significara eso. Hinata no lo entendía, y él no explicó mucho después de besarla hasta casi dejarla sin respiración y marcharse sin mirar atrás. La frustración había crecido más al enterarse que él se había marchado, pero eso le dió un respiro. No duró mucho, ya que él volvió a la noche siguiente. Cosa que hizo que Hinata se escondiera como un maldito conejo.

Se mantuvo en su madriguera, segura y lejos del gran lobo malvado.

Pero ya no podía seguir escondida, no cuando Minato y Kushina volvían y toda la manada estaba cerca de la entrada, esperando ansiosos la llegada de sus líderes.

Sentía sus sentidos alertas, pero eso sólo le hacía sentirse tensa todo el tiempo, ya que había demasiado gente alrededor.

—¡Ey, desaparecida!

Hinata saltó cuando Ino pasó su brazo por el hueco de su codo, enganchando ambos. Sus ojos se abrieron enormes mientras miraba a la rubia, y sólo pudo soltar el aliento que había retenido cuando vió la expresión extrañada de su amiga.

—¿Qué te pasa?— le pregunto extrañada, mirándola fijamente.

Hinata tomó otra profunda respiración y la soltó, aflojando su portura tensa y queriendo ocultar como su corazón se había agitado con la inesperada aparición de su amiga.

— Nada—, gruñó suavemente, negando con la cabeza.

Ino alzó una ceja rubia, reduciendo la mirada y luego su mirada celeste se aclaró. Ella comenzó a mostrar una sonrisa algo traviesa.

—¿Esperabas a otra persona?— preguntó alzando una ceja, por suerte en un susurro—. Tal vez..¿A un gran lobo?

Hinata apretó los labios y desvío la mirada hacia la entrada de la manada.

— Nada de eso—, contesto, pero su voz fue baja y poco convincente.

Pensó, que tal era una tonta. Probablemente, Naruto se había dado cuenta que era estúpido esperar por ella, no valía la pena y cuando había dicho que ya no bailaría a su son, quiso decir que ya no se contendría de tener a otras lobas. La idea hizo que su corazón doliera y su loba gruñó en lo profundo de su mente. Aún no se acostumbraba a esos sonidos en su cabeza y no pudo evitar saltar por ella. El brazo de Ino se apretó en el suyo.

—¿Todo bien?— preguntó, borrando su expresión divertida y siendo sustituida por una de preocupaciones.

— Si—, tartamudeo lentamente ella.

Hinata levantó la mirada al sentir que el leve viento traía un aroma que conocía muy bien. Sus ojos lo buscaron de manera instintiva y lo vió caminar por el otro lado de donde ella estaba.

Naruto seguía como siempre, su cabello rubio abundante brillaba gracias al sol, su piel bronceada y tan dominante en su forma de caminar. Él era grande, y aunque Shikamaru era casi tan grande como él, quedaba pequeño a su lado. Sus ojos celestes eran tranquilos mientras se acercaban a la entrada de la manada, sus labios gruesos se movían mientras hablaba con su mejor amigo, pero Hinata no podía prestar atención a las palabras que estaban formando, ya que sólo se quedó enganchada allí. Su lengua salía cada pocas palabras, casi como si estuviera mojando sus labios. Recordó la forma en que esos labios duros podían ser suaves contra los suyos, suaves o bruscos, y como podía transformar su ser para hacerla gelatina.

Los bellos en sus brazos se alzaron e intentó ocultar el escalofrío que corrió por su columna. Inconscientemente se mojó sus propios labios, el sabor ya no existía, pero casi podía sentirlo como si fuera un espectro.

Como si sintiera su mirada, él comenzó a recorrer a la gente reunida y Hinata retuvo la respiración cuando sus ojos se clavaron en los de ella. Su ceño se frunció cuando él sólo la observó unos segundos y luego alejó la mirada.

Hinata tomó aire y lo soltó con un suspiró. ¿Ella no había querido eso? ¿Qué él dejara de jugar y la dejara sola? Aún así, sintió dolor en su pecho pero, lo ocultó lo mejor que pudo cuando el ruido de neumáticos llegó hasta ella.

La agitación creció en la manada cuando se vió, al final del camino, como un todo terreno se acercaba hacia la entrada.

— Allí vienen—, murmuró Ino con una sonrisa, un murmullo que imitaba a lo que decían todos.

Obviamente, la emoción de la manada creció y muchos se acercaron más a la entrada. Hinata no había querido moverse, pero Ino y las personas que la rodeaban la obligaron a mover las piernas. Terminó casi en la mitad del camino, a sólo unos metros de Naruto que permanecía a un lado de la entrada, con Shikamaru a su lado. Ambos, habían quedado como responsables y debían dar el liderazgo a Minato cuando él apenas llegara. Era un ceremonia que Hinata había visto muchas veces, y por ese motivo no había querido ir, pero la obligación de recibir al Alfa no se podía negar. Sería un gran insulto, no sólo a su Alfa, que la había cuidado y recibido con los brazos abiertos, también sería una deshonra para su padre.

El todoterreno se acercó rápidamente a la entrada de la manada, levantando un poco de polvo con sus ruedas del camino de tierra. Hinata se mordió el labio, esperando que el auto llegara más rápido, así ella podía volver a su madriguera y esconderse como una cobarde. Sus ojos fueron hacia el costado de la entrada, sintiendo que era observada y parpadeó mirando hacia Naruto.

Sus ojos celestes estaban clavados en ella, sintió como el calor subía por sus mejillas mientras notaba que él no parecía parpadear. Su expresión era seria, algo normal en él, pero algo hizo que los poros se sus brazos se abrieran, haciendo que sintiera un escalofrío. Le hubiera gustado, pero no pudo desviar sus ojos, aunque escuchó como el todoterreno se detenía.

Ino habló a su lado, podía sentir la alegría del ambiente, pero ella se sentía en una burbuja mientras las miradas de ambos quedaron clavadas. Los murmullos y gritos de bienvenida fueron un ruido de fondo que no tenían sentido en su cerebro. Se movió cuando Ino la soltó, pero aún así no pudo sacar sus ojos de Naruto. Se mordió el labio al sentir el cosquilleo que surgió en su vientre, como si tuviera lombrices que se escurrían por sus tripas. El pensamiento le dió asco, pero no quería compararlo con "mariposas", como lo hacían las hembras más ilusas.

Naruto finalmente desvío sus ojos y ella parpadeó, bajando la cabeza y mirando fijamente sus pies. No prestó verdadera atención a lo que decían, sólo quería escuchar al Alfa decir lo feliz que estaba por volver e irse.

—¡Muchas gracias!— exclamó Minato y Hinata levantó la mirada, notando al alfa y a Kushina a su lado. Él tenía los brazos abiertos, como si los abrazará simbólicamente —. Estoy muy..

— Un momento.

Hinata retuvo la respiración, notando como Naruto había interrumpido la frase que tanto estaba esperando. Él se movió para ponerse a un lado de su padre y sintió que todo se detenía cuando la miró fijamente.

— Quería aprovechar que todos estamos aquí, para declarar algo.

«¡No lo hará!» exclamó en su cabeza mientras sus cejas se fruncían mirándolo fijamente. Todo su cuerpo se tensó.. o tal vez, él finalmente había decidido descartarla y decirle a las hembras que...

— Claro, hijo—, respondió Minato, aunque su expresión decía que no tenía idea de lo que él diría.

Naruto asintió, agradecido por el permiso y luego sonrió de lado, su expresión transformándose en algo divertido mientras miraba una vez a la expresión cerrada de Hinata.

"He bailado a tu son, intentando ser paciente ..."

— Quiero que todos sepan, he encontrado a mí compañera.

Hinata frunció más el ceño, escuchando el jadeó de todos a su alrededor. Ella observó como hasta la misma Kushina jadeaba, agarrándose del brazo de su compañero. Minato sonreía y palmeó a su hijo en su hombro, llamando su atención.

— Me alegra muchísimo saberlo, hijo—. Naruto asintió, con una pequeña sonrisa divertida—. ¿Cuándo la traerás a la manada?

— No necesito ir a buscarla—, contestó lo suficientemente alto para que todos pudieran oír sus palabras pretenciosas.

El murmullo se volvió algo caótico, pero Hinata sólo se quedó quieta, sin saber si salir corriendo o terminar de escuchar. Su corazón estaba golpeando en su pecho con fuerza, prácticamente podía sentir como quería hacer un agujero en su caja torácica. Retuvo la respiración una vez más al ver que los ojos celestes de Naruto se clavaban en ella.

"Bailaremos al mío..."

— Hinata es mí compañera.

☆꧁༒☬ℙⒺяг@☬༒꧂☆

Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro