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Final

Advertencia: Contenido sensible.

Tales como; Depresion y suicidio

Lisa guardó la última nota en una caja color rosado que tenía escondida debajo de su escritorio. Donde guardaba todas y cada unas de las notas que le escribía a Jennie, pese a saber que estas nunca serían enviadas.

Se levantó de la silla y fue de camino a su armario. Colocó la caja en lo alto de una repisa blanca que su padre le había colocado unas semanas atrás.

Bajó del banco que usó de soporte y se devolvió a la habitación. Se sentó, y observó a través de la ventana la lluvia que azotaba fuera.

El pronóstico había advertido de la tormenta próxima que habría durante aquella semana. Pero Lalisa intentó no creerlo, no creer que justamente esa semana no podría salir de su hogar.

Miró con nostalgia la casa frente a la suya. Color blanco, puerta negra y rejas del mismo color. La ventana cerrada, y con esa cortina rosa resaltando.

La rubia suspiró.

Aquella ventana nunca volvería a ser abierta. Nunca volvería a ver a la persona dueña de esa habitación.

Extrañaba tanto verla abierta. Con esa castaña merodeando de un lado a otro mientras que tenía sus audífonos puestos y bailaba esas canciones que sabía tanto le gustaban. Las veces en que la rubia era atrapada por ella mirándola, pero que pese a eso, solo le sonreía y seguía con sus cosas. Solía saludarla desde la ventana antes de irse a clases, y hacia lo mismo después de estas.

La tristeza ganó a Lisa al tener que recordar esos sucesos. Se puso de pie, y nuevamente fue hasta el armario para agarrar la caja rosa y ponerla de vuelta en el escritorio. Donde la abrió y comenzó a leer las notas que había escrito las últimas semanas.

Ella había comenzado a escribirle notas a Jennie Kim, la chica de la cual estaba perdidamente enamorada.

Llevaba tres años de sentir esos inexplicables sentimientos que la consumían. Nunca en su vida se sintió tan perdida y enamorada de alguien como lo era aquella castaña que en algún momento fue su vecina.

Notas para una persona que nunca las recibiría.

Notas para una persona que no las podría leer.

Notas para un destinatario muerto.

Jennie estaba muerta.

No. Jennie Kim no había muerto, a ella la mataron.

La mataron todos aquellos insultos de sus compañeros de clase; aquellas bromas despectivas hacia su cuerpo; aquellas burlas; aquellas veces en las que la hicieron menos; aquellas veces en las que la rechazaron.

Todos ellos la mataron. Todos ellos hicieron que la depresión y baja autoestima que tenía se viese en tal aumento como para quitarse la vida.

Jennie sufrió del bullying de sus compañeros durante los tres años de preparatoria. Y nadie hizo nada. Ni siquiera esa rubia enamorada.

Faltaban pocos meses para graduarse, pero la mayor no pudo seguir. No pudo soportar las burlas, sus inseguridades y la depresión que tomó más fuerza que nunca.

Lalisa nunca pensó como sus compañeros. Y la culpa que sentía por la muerte de la mayor por supuesto que la acompañaría hasta el resto de sus días.

Sin embargo, hizo aquellas notas en un intento de hablar con Jennie. De preguntarle si es que, antes de morir, sabía todo eso que plasmó en las notas, si es que antes de morir, supo la verdad y no la mentira que sus compañeros de clase le decían a diario.

Así que escribió todas las cosas de las cuales sus compañeros se burlaron; de su cabello, de su falda, de sus brazos, de su baile. Pero de la manera opuesta, haciéndole saber que todo eso  de ella en realidad era hermoso.

Pero Manoban era consciente de que no. De que Jennie no sabía cuanto la había llegado a amar, cuan perfecta era en realidad.

Fue su error. Ella debió detener todo eso. Fue su culpa.

Si Lisa le hubiese dicho sus sentimientos ¿Todo sería diferente?

De haberle dicho sus sentimientos, ella habría estado para la castaña. Y quizá hubiera evitado que se quitara la vida.

Pero eso era pasado. No podría remediarlo.

Así que su única manera de desahogo fue escribir esas notas. Una nota por cada día desde que Jennie abandonó este mundo.

Y con la última que escribió ese día. Se cumplía un mes desde su partida. Un mes desde que había muerto; Treinta y un notas en total; Treinta y un días sin la única persona en el mundo a quien había amado.

Un mes desde que Lisa la encontró muerta en la habitación de su hogar, misma habitación que su ventana se encontraba frente a la suya.

Todavía recordaba aquel día. Había ido a su casa debido a que hacía tres semanas que no asistía a sus clases, y justamente le tocó verla en ese estado. Todavía podía sentir lo mismo que aquel día, cuando observó su cuerpo muerto encima de la alfombra blanca de su habitación. Alfombra que había sido manchada de su sangre; de sus lagrimas; de su dolor.

Su habitación fue la única testigo del verdadero dolor que Jennie sufrió en silencio. Se lo guardó todo. Nunca le contó a nadie cuan perdida se sentía, y las pocas ganas de vivir que tenía.

Las lagrimas salieron de los cristalinos ojos de Lalisa, y un nudo se formuló en su garganta.

A ciegas comenzó a guardar las notas en la caja rosa. Rosa porque ese era el color favorito de la persona a quien más había amado y amaría hasta que dejara de existir.

Corrió todavía llorando hasta su armario, y dejó la caja en el suelo. Ni siquiera era capaz de subirse a aquel banco.

El ruido de las gotas de lluvia se mezcló con los sollozos que salían del ser de aquella chica afligida. Los truenos resonaban por aquella habitación desolada en la que solo yacía una chica llena de culpa y arrepentimiento.

Por ser una cobarde. Todo era su culpa por cobarde, por su miedo al rechazo.

Porque Lisa en realidad, todo este tiempo estuvo escribiendo notas destinadas hacia una persona que ya no  habitaba en este mundo.

Pero no se detendría. No dejaría de escribir esas notas hasta que la culpa acabara con ella.

Nota de la autora:

El bullying es una de las cosas más degradantes que se le puede hacer a una persona pues se está pisoteando su dignidad, en casos graves puede ocurrir como a Jennie que la llevó a un suicidio. El bullying no es algo divertido ni un juego, las personas no saben como esas palabras, así sean mínimas criticas, pueden afectar a alguien.

Sean conscientes de sus acciones. Esto puede llegar a ser un simple fanfic que ustedes están leyendo y quizá en un futuro olviden. Pero espero que puedan aprender algo de el.

El bullying y el suicidio son temas muy delicados. Sé que muchas veces nos podemos sentir tan perdidos, sin ganas de hacer nada y solo querer dejar de existir. Pero, como existen momentos malos también existirán momentos felices. La vida va en base de ellos; no todo el tiempo seremos felices como no todo el tiempo estaremos tristes. Puede que alguien tenga más momentos tristes que felices o viceversa. Pero sabremos salir adelante, se que tod@s ustedes son muy fuertes y pueden con cualquier cosa.

Ustedes pueden ayudar a cualquier persona que pase por algo parecido. Sus palabras, así sean pocas pueden ayudar como no tienen idea a una persona que sufre de esto. No se lo guarden si ustedes son víctimas. No quieran sufrir en silencio. Si tienen a alguien que los pueda ayudar díganlo. Porque, imagínense ¿cuan diferente hubiese sido este final si ni Lisa ni Jennie hubiesen callado?

Si se sienten mal o necesitan algo. Quizá no pueda hacer mucho pero mi dm siempre estará abierto por si necesitan hablar. Así que recuerden que de alguna manera yo no sabré quienes son ustedes y tampoco les pediré saberlo, no l@s juzgaré.

Ahora, por si es que no entendieron mucho voy a explicarles lo de las notas y en si el fic:

Todo este tiempo Lisa estuvo escribiendo notas a una persona muerta. Jennie se suicidó, debido a que no soportó toda las burlas recibidas por parte de sus compañeros de clase. Ella tenia depresión y baja autoestima. Lisa fue complice, nunca dijo nada pero ella estaba enamorada de Jennie.

Bueno, después de la muerte de Jennie, Lisa comenzó a escribir una nota diaria sobre cada cosa de la cual sus compañeros se burlaron. Por ejemplo, en una de las notas Lisa puso "¿Sabías que en realidad rapeabas y bailabas hermoso?" Eso porque aquel día en la piscina sus compañeros de clase se burlaron de ella por eso. Pero Lisa sabía que en realidad era buena en eso.  Y el "¿sabias?" Es una pregunta por parte de Lisa, cuestionando si es que antes de morir sabía la verdad, sabía que en verdad bailaba bien. Aunque sabe que no obtendrá respuesta.

¿Qué tal la historia?

Más que un fanfic quise hablar de un tema que suele suceder mucho en la actualidad. Algo delicado que temía no usar las palabras adecuadas.

Esto fue una colaboración con seocff quien subió la versión mimin (Minnie x Miyeon de (G) I-dle) a su perfil.

Gracias por leer. Cuidense mucho, tanto físicamente como mentalmente.

Se les quiere♡

- Coffy

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