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rommies - mizu

Pedido: kiberh
Pareja: Female! Reader X Mizu-(she/her pronouns), lesbian / wlw / gl.

____ = Tu nombre.
Datos sobre reader: Eres mejor amiga de Akemi.

*En este AU Mizu es abiertamente mujer.

ADVERTENCIA: Alcohol, mención de sexo, mención de problemas con la comida, mención de insomnio.

Te voy a extrañar mucho, Akemi~ — _____ se acurrucó en el hombro de su mejor amiga, mientras era consolada.

¿La razón? Akemi y Taigen, su novio desde hace ya mucho tiempo, habían decidido salir de la Universidad y viajar por el mundo de mochileros cómo buenos aprendices de hippies.

_____ no se opuso, sabía que su amiga era feliz con Taigen y que él cuidaría bien de Akemi. A pesar de que faltaban aún unos días más para su partida, la chica se había negado a separarse de Akemi.

Ya, ya... Vas a estar bien

¡No quiero compartir habitación con alguien que no seas tú! ¿Y si mi próxima rommie es una drogadicta? ¿Y si es una adicta al sexo y trae chicos todas las noches?

Akemi soltó una risa, dándole un golpecito amistoso a su amiga. — ¡Tonta, ya te dije que Mizu no es así! Ustedes dos se llevarán bien, ya verás. Después de un tiempo agradecerás que me haya ido.

_____ abultó los labios. — No creo que eso pase. Pero está bien, ¡confío en ti!

_____ soltó un bostezo. La clase de filosofía siempre lograba aburrirla. Y no es que no le gustara, pero ella había elegido diseño. Digamos que sólo estaba en esta clase para poder añadir puntos a su boleta. Sin embargo la vieja maestra hablaba con tanta calma que más de la mitad de la clase terminaba arrullado con su voz.

La campana sonó segundos después de que la profesora cerrara el libro. «Carajo, ¡Por fin!»
Ella recogió su mochila que se mantenía cerrada desde inicio de la clase y salió disparada del salón.

Era su hora de descanso y por fin comería ese panqueque de chocolate que tanto ansiaba. No había comido nada desde inicio del día para aguardar ese momento, y eso que ya eran las cuatro de la tarde.

Caminó por los pasillos esquivando con gran capacidad a los demás estudiantes, llegando a la cafetería.

Soltó un pequeño sonidito de alegría cuándo vió el estante en dónde mostraban aquellos panes, sólo había uno de chocolate. Y cuándo estaba corriendo hasta el mientras sacaba el dinero de su bolso, otra mano que no era suya lo tomó.

Qué.

Ah, perdón. — esa persona le dijo, aunque no sonó nada a disculpa con ese tono tan desinteresado. Ni siquiera se molestó en mirar a esa persona, y cuándo ______ estaba lista para arrebatarle su panqueque, una voz la interrumpió.

Mizu, ¿Ya..? ¡Oh, _____ aquí estás! No pensé que estarían juntas. — Escuchó a alguien decir. Volteó, era Akemi. Espera... ¿Escuchó bien? ¿Mizu? Ay no. ¡Esa ratera era su próxima rommie!

Le dió un rápido vistazo a la mujer frente a ella. Cabello oscuro y largo, alta y de mirada fría, unos lentes cubrían sus ojos azules. No había duda, era ella. ¡Exactamente cómo se la habían descrito!

¿Es ella? Mhm. Deberías comprarle algo, se nota hambriada.

¿¡Hambriada!? ¿Qué clase de insulto es ese? ¡Dame mi panqué, ratera! — ______ alzó la voz. La contraria alzó una ceja.

¿Tu panqué? Lo tomé primero. No soy ninguna ratera.

¡Yo lo vi primero!

Mizu rodó los ojos, mientras que su amiga en común lloraba por dentro. Qué terrible primera impresión.

Que infantil. Oye Akemi, controla a tu niña. — escupió fríamente. _____ miraba tristemente el panqué de chocolate que Mizu guardaba en su mochila. Ni siquiera se lo va a comer ahora, ¿Porqué no me lo da?

Akemi suspiró. — Mizu, te espero en la mesa. dijo la chica mientras Mizu tarareaba una afirmación — _____, ¿Quieres que te compre algo?

La nombrada miró a la estantería de panqués. Tuvo la esperanza de, si no había uno de chocolate tal vez habría uno de vainilla, pero cuál fue su nada grata sorpresa cuándo se dió cuenta de que ya no quedaba ni uno. Suspiró. Otro día desperdiciado.

No.. yo traje mi desayuno. Pero gracias, Aki~ apodó a su amiga, abrazándola. Akemi sonrió y la guió hasta la mesa que compartía con su grupo de amigos.

Ah, aquel grupo 'dupi-fantástico' Apodado por Ringo, claro. Consistía en Akemi y Taigen, la parejita. Ringo, un romántico empedernido. ______, que era.. pues ella. Y recientemente se les había unido Mizu gracias a Ringo, quién sería su próxima rommie. Aunque ______ no había podido conocerla hasta ahora debido a que sus clases tenían horarios sumamente distintos.

¡_____, hola! ¡Hola de nuevo Akemi! Ringo saludó en cuánto las vió llegar. Akemi correspondió el saludo mientras se sentaba junto a su novio. La otra chica sólo sonrió y cuándo se iba a sentar, notó que Mizu había ocupado el lugar junto a Akemi.

Frunció el ceño y tuvo la sensación de querer decirle algo a Mizu, pero se lo guardó. Se sentó junto a Ringo y sacó su desayuno, que consistía en una ensalada de lechuga y pepino, un yogurt bebible y pollo frito. No planeaba comérselo hasta la noche, pero debido a que una ratera le había robado su preciado panquesito de chocolate, tuvo que sacrificar su cena.

...Y bueno, también planeamos ir a Nagasaki, ya que estaremos cerca de ahí. Taigen explicaba algo a lo que realmente ______ no le prestaba nada de atención.

¡Ah, hablando de eso! _____, aún no te he presentado a Mizu. dijo Ringo, con su típica linda actitud de siempre. Las dos nombradas se miraron, casi se fulminaron con la mirada. El chico no pareció notarlo, por lo que continuó — Es una gran amiga mía, ¡Estoy seguro de que se llevarán bien!

«No creo que eso vaya a pasar..» ______ pensó

Uhm, este será un largo día.

Ya habían pasado tres días desde que Akemi y Taigen salieron de la facultad. A pesar de que aún se preparaban para salir de Tokio dentro de unos días, Mizu ya se había mudado a la habitación que ______ y Akemi compartieron en algún momento.

Esos días habían sido caóticos.

A pesar de que casi nunca se veían debido a su horario, cada vez que lo hacían se pelaban. ¿Mizu dejó la tapa del inodoro abajo? Pelea. ¿______ llegó tarde por la noche y despertó a su rommie? Pelea. ¿Mizu dejó destendida su cama? Pelea.

Era obvio para todos que ellas no se llevaban bien. Pero cuándo _______ quiso cambiar de rommie, se vió con la noticia de que tenían que pasar al menos dos meses para hacerlo de nuevo. Después de todo, hace no más de una semana Akemi había salido de su cuarto compartido y para el comité de la Universidad, eso era un obvio cambio de rommie.

El día de hoy, _______ caminaba por los pasillos del edificio de habitaciones, se había quedado en la biblioteca hasta tarde para estudiar. Rogaba internamente por que Mizu no hiciera un escándalo cómo la última vez que llegó tarde. No tenía energías para eso.

Abrió la puerta con sumo cuidado, tratando de no despertar a Mizu, la cerró tras de sí después de pasar a su cuarto. Casi se da un susto cuándo vió a Mizu aún despierta sentada en el escritorio. O eso pensó antes de acercarse.

Mizu se había dormido estudiando.

______ no sabía muy bien que hacer. ¿Debía despertarla? Tal vez Mizu se enojaría, pero no tenía corazón para dejarla dormir así, despertaría con un dolor de espalda horrible. Ella ya lo había experimentado.

Lentamente movió el hombro de Mizu — Oye, Mizu.. duerme en tu cama, para eso está.

La chica se removió, intentando quitar la mano de su rommie de su hombro.

No.. meim.. porta. murmuró Mizu, arrastrando las palabras y demostrando que estaba más dormida que nada. ______ rió por lo bajo ante esto.

Persistió unos segundos más hasta que Mizu por fin se reincorporó y cubrió su rostro con sus manos, somnolienta.

Duerme en tu cama. — ______ reiteró, obteniendo una mirada molesta de Mizu. En cualquier otro momento, esa mirada había causado una pelea. Pero ver a esa chica que siempre se mostraba tan dura e impecable con su cabello desordenado, un rostro cansado y... ¿Eso era saliva seca en su mejilla? Debería tomar una foto.

Mizu se paró lentamente de la silla, estirándose. Caminó pausadamente hasta su cama, bajo la mirada atenta de ______. Se quitó los zapatos y se acurrucó en la cama, quedándose dormida tan rápido que ______ pensó que fingía.

La rommie suspiró, mientras imitaba la rutina de Mizu. Aunque añadió el cambiarse a su pijama, lavarse la cara y los dientes, cepillar su cabello y apagar las luces.

Esta noche le serviría para molestar a Mizu por unas cuantas semanas.

Quinto día desde que ______ empezó a compartir habitación con Mizu. Desde el día en que había encontrado a Mizu dormida en su escritorio no habían compartido palabra alguna. El día de ayer, ______ notó que Mizu se quedó despierta toda la noche, estudiando. Ese día había sido muy cansado, por lo que realmente no le molestó dormir con la luz de mesa prendida.

Aún así no podía evitar preocuparse. Mizu era su rommie, después de todo.

A ______ no le caerá muy bien Mizu, pero tampoco podía hacer de la vista gorda. Sin embargo, era temporada de exámenes. Las fechas más ocupadas para los estudiantes, no se podían dar el lujo de dormir bien. Todos sabían lo difícil que era especialmente para la facultad de ciencias, en dónde estaba Mizu. Miles de proyectos solitarios y en grupo, más de dos exámenes por materia y los maestros eran tan estrictos que parecían una roca de lo duros que eran.

Sus ojos azules y cansados eran rodeados por ojeras profundas. Los movimientos que hacía eran más lentos gracias a la falta de sueño. Bostezos en cada oración que decía.

Afortunadamente, el día de hoy esa tortura había terminado para ______. Había sido el último examen de la temporada, y para celebrar fue a tomar un café con Akemi.

Y dime, ¿Cómo te va con Mizu? su amiga preguntó, dando un sorbo al café americano que había pedido.

______ suspiró profundamente. Con eso le dijo todo a Akemi. La contraria rió.

No te voy a mentir, sabía que se iban a llevar mal en un principio.

______ se quejó — ¡No es mi culpa, yo sí intento llevarnos bien! Pero es que ella..

Ah, entonces dime qué has hecho para llevarte bien con ella. Akemi contraatacó, dejando sin palabras a su amiga. La japonesa volvió a reír. — Realmente.. ninguna de las dos pone de su parte, ¿Verdad?

La contraria puchereó.

Es que no sé cómo acercarme a ella..

Akemi tarareó, pensando un poco. Su mesa se quedó en silencio unos segundos hasta que ______ vió a su amiga sonreír. Uy, conocía esa sonrisa...

A ella le gusta el café. Café mokka, con hielo. Y leche sin lactosa. la sonriente dijo, mientras miraba con una sonrisa pícara a su amiga.

..No le voy a llevar café.

Ay~, ¿Porqué no? Es una gran idea. Sus exámenes aún no acaban y ella nunca estudia sin café en mano. Es la excusa perfecta.

______ frunció el ceño, pensando un poco. Suspiró, rendida. Incluso si se negaba, Akemi encontraría la forma de convencerla al final. Además, podría ser un buen comienzo para empezar a llevarse bien con su rommie.

¿Café Mokka con hielo, dijiste? ______ dijo. Akemi ensanchó su sonrisa.

¡Y leche sin lactosa!

Mizu soltó un gruñido de desesperación. No había dejado de estudiar desde su última clase, y ya era de noche. Tendría su último exámen al día siguiente, lo cual la tenía nerviosa.

______ aún no había llegado. Desde que eran rommies, ella llegaba muy tarde, siendo que Akemi le había dicho que ella nunca se quedaba despierta después de las diez.

Se había acabado su café desde hace ya unas horas, la cafetería de la Universidad ya había cerrado y no quería salir de la facultad, le quitaría mucho tiempo de estudio.

Volvió a suspirar, recostándose en la silla y cerrando los ojos.

Escuchó cómo la puerta de la habitación se abría, seguido de unos pasos. Supuso que era ______ así que no se molestó en abrir los ojos. Hasta que escuchó cómo sus pasos se dirigían a su escritorio y cómo su rommie puso algo en él.

Abrió los ojos y dirigió la mirada a ese objeto.

Era un vaso de café.

Mokka con hielo y leche sin lactosa. la chica susurró con un leve sonrojo en su rostro.

Mizu frunció levemente el ceño.

...¿Porqué?

Akemi me dijo que bebes café cuándo estudias...

Hubo un pequeño silencio. Mizu estaba sorprendida. Su ceño fruncido se había intercambiado con unos ojos bien abiertos. ______ nunca le había dado nada antes.

No vas a poder estudiar bien si estás medio dormida añadió, su vergüenza había crecido y el volumen de su voz se había reducido.

La contraria se quedó sin palabras. Ella nunca había hecho nada por ______, ¿Porqué ahora estaba siendo amable?

...Gracias — Mizu agradeció, mirando atentamente a la chica. Ella sólo asintió, alejando su mirada y yendo a paso rápido a su lado de la habitación.

Mientras tanto Mizu le dió un sorbo a su café, renovada y decidida a continuar con su estudio.

Cada una haciendo sus cosas, sin embargo seguían pensando en esta nueva interacción. ______ sonrió por lo bajo. No podía negar que ese 'gracias' le había dado un poco de más confianza con su rommie.

A la mañana siguiente, _______ encontró un panqué de chocolate en su mesa de noche.

Después de ese día, las interacciones de Mizu y ______ habían ido mucho, mucho mejor.

Aveces _______ le regalaba cafés a Mizu cuándo se quedaba estudiando, la mayor le agradecía con panqués de chocolate. Se decían buenos días y buenas noches, si tenían clase en el mismo edificio, Mizu la acompañaba hasta la puerta. Y lo mejor de todo, ya no peleaban.

Bueno, casi nunca.

El día de hoy, sería la fiesta de despedida de Akemi y Taigen. Desafortunadamente Mizu no podría ir debido a que tendría que terminar un proyecto.

_______ se preparó; Se puso su mejor conjunto, usando lo que había aprendido en diseño para embellecer su outfit. Se maquilló levemente, asegurándose de resaltar sus bonitas facciones. Peinó su cabello y se puso perfume.

No pudo evitar notar que Mizu la veía de reojo, aunque seguía con la cabeza enterrada en libros y páginas.

Mizu, ¡Ya me voy! la chica dijo como de costumbre, tomando su bolso y saliendo de la habitación antes de que su rommie pudiera responder.

Salió del edificio de las habitaciones, caminando por los pasillos para dirigirse a la cancha de básquetbol en dónde se solían hacer las fiestas de las facultades.

Gracias a que Taigen era un alumno sumamente ejemplar y a que Akemi era hija de una familia adinerada que daba donaciones a la Universidad, tuvieron fácil el pedirle permiso al director para usar la cancha sin ningún reproche. Vivan los nepo baby's.

______ llegó fuera de la cancha. La música rebotaba en sus oídos, dándole un poco dolor de cabeza. Habían estudiantes fuera del auditorio, fumando y hablando. Saludó a los pocos que conocía y caminó para entrar a la cancha.

Ya dentro, la música se hizo aún más fuerte. Hacía zumbar sus oídos y las vibraciones incluso hacía temblar a su estómago. Eso no la detuvo de buscar a Akemi. Algunos conocidos la saludaban animadamente y la invitaban a tomar con ellos. Ella declinaba, primero buscaría a Akemi.

Todos tomando, otros hablando, algunos bailando ¿Esos tres se estaban besando?.. Ese era el panorama de cualquier fiesta Universitaria. Y esta no era la excepción. Mientras buscaba a Akemi con la mirada, pudo ver a su vieja maestra de literatura bailar en medio de la pista de baile, con alumnos animándola y riéndose también.

______ tuvo que taparse la boca para evitar reír. ¿Cómo habían logrado que la maestra de literatura viniera a una fiesta así?

Se quitó esos pensamientos de la cabeza y siguió buscando a Akemi.

¡_____, ahí estás! y ahí estaba ella también. Akemi estaba sentada en las gradas, un gran grupo de personas al rededor de ella. Entre ellas obviamente estaba su novio, quién también la saludo. Correspondió los saludos felizmente, sentándose junto a Akemi.

Taigen le extendió un vaso de plástico con una bebida azul. — ¡Tómale! Taigen tuvo que gritar, debido a que la música no dejaba a nadie escuchar ninguna plática. ______ miró el vaso, vacilante. Algo decía que no saldría sobria de ahí.

Y es que si de algo conocían a Taigen, era por ser el rey de las fiestas. ¿Estás dando una fiesta pero la gente está aburrida? ¡Llama a Taigen! Añadiéndole leña al fuego, él trabajó un tiempo como bartender en un bar nada barato, por lo que sabía hacer todo tipo de bebidas alcohólicas. Y no, ninguna de ellas te iba a dejar sobrio, incluso si sólo fue un sorbo.

La chica disipó sus pensamientos y se bebió todo el vaso de un sorbo, recibiendo ovaciones por parte de gente que ni siquiera conocía, y unas risas de parte de Akemi.

Apretó los ojos tras sentir su garganta siendo quemada por el alcohol. — ¿Y Ringo? — ella preguntó.

¡Bailando con la maestra de literatura! — alguien respondió y todos rieron. La mayoría ya estaba ebrio.

_______ se preguntaba en qué momento había empezado la fiesta para que todos ya estuvieran a punto de un coma etílico.

¡Te ves muy bonita, ______! — Akemi le dijo, abrazándola por los hombros. Ella respondió con un 'Tu también'. — ¿¡Te está yendo mejor con Mizu!? — Y ella no pudo evitar sonreír. Si, sí que le estaba yendo mejor. — ¡El otro día ví que te llevó a tu clase!

_______ se rió. Sabía que no iba a salir de esa conversación, sin embargo antes de poder responder, Taigen le extendió otra bebida que ella tomó gustosa.

Mizu bostezó. Por fin había terminado su proyecto, ahora estaba perdiendo el tiempo con su teléfono, acostada en su cama.

Ya eran las doce, _______ se había ido hace algunas horas y aún no regresaba.

No le preocupaba, estaba con Ringo después de todo. El era todo un protector para sus amigos, especialmente en las fiestas.

Dejó su celular en la mesita de noche, y justo cuándo se estaba acomodando para dormir, escuchó su teléfono sonar, indicando una llamada entrante. Se quejó por lo bajo, tomando su celular para responder.

Era Ringo, así que respondió y preguntó — ¿Qué..?

¡Hola, Mizu! Perdón por molestarte tan tarde... pero es que ______ ya esta muy borracha y... bueno, no creo que sea buena idea que siga en la fiesta — Ringo dijo. De fondo se escuchaba bullicio y música a todo volumen. — Akemi y Taigen están igual, no la puedo llevar a su habitación.. así que te iba a pedir que si podías venir por ella — el susurró, su voz casi siendo un hilo. Sabía que a su amiga no le gustaban este tipo de cosas.

Mizu, quién estaba con una expresión disgustada en su rostro, suspiró. — Está bien.. yo me encargaré de ella. — dijo, yendo por sus zapatos para poder ir a la fiesta.

¡Muchas gracias, te esperamos fuera de las canchas! — Ringo respondió y Mizu casi podía escuchar su sonrisa. Ella murmuró un 'ajá' y colgó.

Se puso su chamarra y salió rápidamente de la habitación. Agradecía internamente a que Ringo tuviera un mínimo de conciencia para no emborracharse tanto cómo los demás. Lo esperaba de Taigen, pero ¿Akemi y su rommie? Eso sí que era nuevo.

Llegó fuera de las canchas en cuestión de minutos, divisando rápidamente al cuarteto de chicos, quienes estaban en una cómica situación.

Taigen estaba en el suelo dormido –o eso esperaba–, Akemi junto a él moviéndolo erráticamente y llorando exageradamente. ______, ajena a su entorno, giraba sobre su propio eje, gritando un 'Wiii' de vez en cuándo. Ringo simplemente los miraba con pánico, sin saber exactamente qué hacer para calmarlos.

Mizu suspiró. Odiaba lidiar con borrachos.

Se acercó a Ringo, quién iluminó su rostro al verla. — ¡Gracias al cielo, pensé que me iba a morir! — antes de que pudiera responder, tomó rápidamente a Akemi cómo un saco de papas y a Taigen lo arrastró por el suelo — Los llevaré a casa, ¡Suerte con ella!

Y luego, huyó.

_______ dejó de girar, casi se cae al suelo si no fuera por Mizu.

Mizuuu... Hueles bien... — _______ se restregó en el cuello de la mayor. Mizu cargaba a la chica a caballito por los pasillos de la residencial, por lo que le dejaba vía libre para hacer lo que quisiera en su espalda. Estaban apunto de llegar a su cuarto, lo cual agradecía porque _______ no dejaba de ser un dolor en el culo.

_______ estaba demasiado borracha, o demasiado drogada. O las dos. De cualquier forma, era un gran problema para Mizu, que si ya deporsí no era de tratar bien a la gente, los borrachos la sacaban de quicio.

Aunque debía admitir que su rommie era muy cómica estando borracha.

...Mizuuuu, mizu, mizuu — _______ repitió su nombre. Mizu descubrió en esta noche que le gustaba escuchar su nombre dicho por ella, pero nunca lo diría en voz alta.

Ya habían llegado a su puerta, la mayor estaba haciendo maniobras para poder abrir la puerta cuándo escuchó;

Mizu, me gustas.

Mizu sudó frío y su corazón empezó a latir más rápido.

Ella soltó las llaves del dormitorio. Maldijo por lo bajo. Sintió cómo _______ se removía en su espalda para bajarse, así que la bajó y su espalda le agradeció.

No había ni un sonido por los al rededores. Incluso _______ se había quedado callada, lo cual era un milagro. Por los últimos diez minutos había soltado incoherencias. Cómo esta, por ejemplo.

'Me gustas' repitió Mizu en su cabeza. Debe ser algo que se le salió a su amiga por el alcohol en la cabeza. Sí, es imposible que a ella le guste Mizu.

Con las manos temblando, consiguió abrir la puerta del dormitorio compartido, dejando pasar a su rommie primero, cerrando la puerta detrás de sí.

Dejó a _______ de espaldas y se aclaró la garganta, lista para decirle que se fuera a dormir. Pero antes de que pudiera abrir la boca, ella habló primero. — ...¿Me ayudas a buscar una pijama? — ella susurró, casi cómo si tuviera miedo de hablar.

Mizu la miró, más cansada que disgustada, pero accedió.

________ rebuscó entre su bolsa de maquillaje para sacar toallitas desmaquilladoras, y Mizu busco entre su propia ropa algo que su rommie pudiera usar de pijama. No estaba dispuesta a ver en la ropa de ella, no. Iugh. Quién sabe que tantas cosas las chicas guardan entre los cajones de su ropa.

La menor se sentó en la cama con las toallitas en mano, y Mizu se decidió por una simple camiseta de alguna banda aleatoria que ya no recordaba dónde compró. 'Seguramente le quedará grande'

________ se desmaquillaba torpemente, dejando todo su maquillaje embarrado en su rostro. Mizu suspiró al verla, tratando de mantener la calma.

Simplemente tomó una toallita nueva y a su amiga de la barbilla, y comenzó a desmaquillarla adecuadamente. Probablemente tomó por sorpresa a la menor, sus expresiones faciales lo delataban.

Estaba terminando cuándo nuevamente escuchó; — Me gustas, Mizu.

La nombrada frunció el ceño, alejándose después de asegurarse de que ________ ya no tuviera maquillaje. — ... Estás borracha, mejor duerme-

Ella la interrumpió.

Me gusta que seas tan dedicada con tus estudios.

Mizu se quedó quieta en su lugar, pero apartó sus pensamientos y le extendió su camiseta para que se cambiara y durmiera ya.

Siempre pensé que eras atractiva, pero no tenía le valor para acercarme. — ________ continuó. Parecía que se había puesto sobria de repente, ya no arrastraba las palabras y parecía tener conciencia de lo que decía.

Si continuaba con esto, Mizu no podría detenerse tampoco. Ya estaba luchando con lo poco que le quedaba de dignidad desde que la vió con ese vestido tan lindo, y ahora que le dijera todo esto.. no era nada oportuno.

_______ tomó su camiseta y empezó a quitarse el vestido, obligando a Mizu a desviar la mirada.

...Es una lástima que me odies... Porque a mí realmente me gustaaas... — Mizu volvió a suspirar, masajeando el puente de su nariz para intentar disipar esos pensamientos de su mente.

¿Estaba intentando torturarla?

Pudo escuchar cómo su vestido cayó al suelo y Mizu cerró los ojos para evitar ver a _______ medio desnuda. Se quedó unos segundos así y cuándo abrió los ojos, su menor ya tenía su camiseta puesta.

Mierda, se veía tan bien así..

Me gustasss, Mizu... — volvió a decir, acercándose a Mizu a paso lento y apoyándose en su hombro. — ...Me... gustas...

La mayor se quedó quieta un momento. '¿Debería..? No, ella está borracha. Pero entonces, ¿No recordará nada por la mañana?' Mizu vió su oportunidad para actuar.

Abrazó con cuidado a ________, dejando que se apoye en su hombro. Sintió su respiración en el cuello y su piel se erizó. Mizu acarició suavemente su espalda y ella se aferró a su ropa

Trataba de encontrar las palabras para expresar lo que sentía, pero era cómo si su lengua se hubiera enredado y no pudiera hablar.

Se quedaron abrazadas unos minutos más.

También me atraes a mí, _______. — por tomó el valor para decir.

Sintió cómo el cuerpo de la chica se tensó entre sus brazos. Mizu se apartó un poco, quedando frente a frente.

Su rommie la miró con ojos expectantes. — ... Bésame

¿Qué?

Si te gusto.. bésame — ella le dijo, aún aferrándose a su ropa.

Mizu no sabía que hacer o decir. Su mente estaba completamente en blanco. No sólo la chica que le gustaba le había dicho que correspondía sus sentimientos, si no que también le dijo que la besara. ¡Hoy era su día de suerte!

Pero no podía hacerlo, no quería aprovecharse de ella estando borracha. ¿Que tal si ni siquiera le gustaba Mizu y sólo lo dijo por el calor del momento?

...Ya es muy tarde, debes dormir...

Dormiré si me das un besito — ella volvió a pedir, apretando su agarre en la camisa de Mizu.

Sus pensamientos iban al mil por hora, pero no tuvo tiempo de organizarlos porque los labios de _______ ya estaban sobre los de ella.

Sus ojos se abrieron cuándo se dió cuenta de que ella la había besado.

Eran suaves, estaban tibios y sabían a alcohol y fresa, probablemente por el labial que se había puesto.
A pesar de que era un simple roce y más que un beso era un tierno piquito, ambas sintieron su corazón palpitar más rápido, Mizu se sentía cómo una adolescente que había dado su primer beso.

Se apartaron un poco, sintiendo sus labios cosquillear.

Mizu tomó a ________ por la cintura y la atrajo a ella para volver a besarla. Sus labios chocaron y a la menor apenas le dió tiempo para reaccionar cuándo los labios de Mizu ya se movían contra los de ella. Dificultosamente tomó ritmo, dejando ir el agarre en la ropa de Mizu, tomándola por los hombros.

Jadeantes, se separaron del beso. Las dos estaban con las mejillas rosas.

...Ya te besé, duérmete.

Mizu dijo y ________ rió bajito. Asintió con la cabeza y se separó de su rommie, acostándose en su cama. Abrió sus brazos para que Mizu fuera con ella.

La mayor se relamió los labios, nerviosa. Se tuvo que controlar, no quería aprovecharse de ella, así que decidió que sólo dormirían. Por ahora.

Accedió y se quitó los zapatos, acurrucándose junto a ella.

A la mañana siguiente ________ despertó con un jodido dolor de cabeza.

No recordaba nada de la noche anterior, pero miró hacía abajo y pudo intuir lo que había pasado. Tenía una camiseta que no era suya, una extraña sensación de que se había besuqueado con alguien y unos brazos la tomaban fuertemente por la cadera.

Bajó un poco las sábanas que cubrían el rostro de la persona y..

Espera...

¿¡SE HABÍA ACOSTADO CON SU ROMMIE!?

𝘇 𐰁: Perdón, ya no sé cómo terminar este one-shot 😭, ya estaba muy largo y no lo quería hacer más, por poco y son 5000 palabras.

Imaginen que después de eso se besuquearon otra vez, Mizu le pidió ser su novia y terminaron su carrera, se compraron una casa y tuvieron dos gatitos que terminaron en una camada completa porque resulta que eran macho y hembra, no hembra y hembra.

Y perdón también por no actualizar por dos meses lol, no hay excusa, simplemente un horrible bloqueo de escritor.

Pero ya vamos a seguir con las actualizaciones recurrentes (espero), probablemente una cada dos o tres semanas, si me va bien.

Y nada, espero que les haya gustado y perdón por lo largo que es, había mucho que cubrir 😔

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