Chào các bạn! Vì nhiều lý do từ nay Truyen2U chính thức đổi tên là Truyen247.Pro. Mong các bạn tiếp tục ủng hộ truy cập tên miền mới này nhé! Mãi yêu... ♥

human again - mizu

"Your eyes.. they're gorgeous."

"¿Me estás insultando?"

Pedido por: XioAtn

EP: Fuera de temporada
AU: Ninguno.
Pareja: Fem! Reader X Mizu-(he/him/her pronouns), lesbian / wlw / gl
Datos sobre el reader: No sabes japonés, eres rubia, tienes ojos verdes.
____ = Tu nombre.

*Gran parte del shot se le tratará a Mizu con pronombres masculinos.
*Las letras en cursiva significan que están hablando en inglés.

ADVERTENCIA: Xenofobia, mención de sexo.

He estado vagando sin rumbo. El barco en dónde viajaba tuvo que hacer una parada de emergencia en Japón, sin embargo me dejaron aquí. Había aprovechado para recorrer la capital bajo la mirada asqueada de los transeúntes, y para cuándo quise regresar al barco, ya habían zarpado.

Los japoneses no me entendían, no tenía más ropa además del vestido que llevaba para el viaje, y mi equipaje se había quedado en el barco.

Por mucho tiempo me quedé en la costa, esperando a que otro barco me llevara a mi destino: Londres. Pero todos eran barcos de carga y no permitían pasajeros. Mucho menos una mujer.

Me tuve que quedar en un pequeño pueblo, sin dinero, un sólo conjunto y sin saber nada del idioma. Traté de ir a la capital; escuché que ahí había gente que sabía inglés. Pero al parecer aquí no puedes viajar sin un pase. O un hombre.

Afortunadamente, una amable viejecita llamada Jirū me acogió en su casa recidencial a cambio de que limpiara las habitaciones. He estado aquí durante aproximadamente 3 meses. Ahora entiendo un poco más del idioma, aunque no sé hablarlo. Tengo que usar esas raras sandalias de madera, pero al menos los kimonos son cómodos.

Nada es cómo en Inglaterra, pero tengo comida en la mesa. Y debo decir que comer la comida de aquí por el resto de mi vida no me importaría, es deliciosa.

Querida, limpia la habitación de fondo. — La señora Jirū me habló, haciendo unas señas para que pudiera entenderla mejor. Asentí, levantandome de la silla en la que estaba.

Escuché cómo esa mujer hablaba con alguien. No ví quién, pero seguramente era un cliente. Normalmente le daban algunas monedas y ella permitía que se quedaran por una o dos noches. Si la paga era suficiente, ella les daba comida que yo entregaba.

Después de un rato terminé de limpiar esa habitación. Entonces salí, y fui con la amable señora. — Terminé. — dije, notando la presencia de un hombre junto a ella, el estaba comiendo cómo si fuera su última comida.

La señora sonrió, palmeando el asiento junto a ella. Me senté, y fue ahí dónde habló. — Él es Mizu. Es un fiel cliente y viene siempre que lo necesita. Por favor enséñale su habitación. — Lo único que entendí era que el hombre necesitaba una habitación.

Asentí sin mirar al hombre. Tuve que aprender a la mala que a los Japoneses no le gustaban las miradas fijas, así que simplemente dejé de mirar. Me levanté y comencé a caminar hacia la habitación que recientemente había limpiado. La abrí y dejé que él pasara antes que yo.

Me iba a ir, pero el habló — Eres blanca, ¿no es así?

Esa era una pregunta muy recurrente cuándo veían mi cabello rubio y ojos verdes. Lo miré por primera vez. Él estaba limpiando sus lentes amarillos, dejando ver sus hermosos ojos azul eléctrico. Sus facciones delgadas me hicieron estremecer. Me miró, y juré sentir cómo mi corazón se paró por un segundo. Parpadeé varias veces, nerviosa y con un cosquilleo en el vientre.

Uh.. Londres. — el asintió

¿Familia noble? — volvió a preguntar, sin quitar sus ojos de encima mío. Me escaneó con la mirada, de arriba a abajo. Yo fruncí el ceño. No entendí esa palabra. El pareció notarlo, pues repitió —; Dinero. ¿Tu familia es rica?

Me sorprendí un poco. Era la primera vez que un japonés me preguntaba sobre mi familia. Me relamí los labios, sin dejar de ver sus ojos. Sin querer cambié de tema y no pude evitar comentar acerca de ellos. — Tus ojos.. azules.

El frunció el ceño y se puso de nuevo sus lentes, decepcionándome un poco. Yo entendí que lo había ofendido, así que traté de recomponerlo, haciendo señas para que me comprendiera — ¡Quiero decir, son realmente lindos! He visto a algunos blancos con ojos azules en Londres, ¡Pero ninguno es cómo los tuyos! Tus ojos son un azul muy profundo y eléctrico, tan hermosos.. Tus ojos.. son preciosos.

Pude ver cómo con cada palabra que decía, el rostro de Mizu parecía aún más disgustado — ..¿Me estás insultando?

Supe que la había cagado. — ¡No! Yo.. — hice un puchero, él no me comprendería aún si lo explicaba mil veces; no sabe inglés. Traté de recordar una palabra en japonés que pudiera expresar mis pensamientos. Hace unos días había escuchado a una pareja decir una palabra en específico. No sabía qué significaba, pero cuándo le pregunté a la señora Jirū, sólo me pudo decir que significaba algo más allá que lo hermoso. — Tus ojos son.. perfectamente hermosos.

Las cejas de Mizu se alzaron, y una mueca parecida a una sonrisa apareció en sus labios.

No volvimos a hablar después de eso. Dos días más tarde, se marchó.

Aunque esa no fue la última vez que lo ví.

7 meses después, en primavera, Mizu volvió. Su físico había cambiado un poco: Era unos centímetros más alto, sus hombros más anchos y no paraba de fruncir el ceño. Aunque no habló más que para saludarme, si pude notar que ya no estaba tan reacio cómo en nuestro encuentro anterior.

Cuándo anochecía, la señora Jirū hizo comida, y me pidió que la llevara al cuarto de Mizu. Yo obedecí, tomé la bandeja entre mis pálidas manos y me dirigí a su habitación. — Comida. — grité y abrí la puerta sin esperar respuesta. Mala costumbre mía.

Lo que ví me dejó atónita. Mizu estaba en el futón, cosiendo una profunda herida que tenía en la pierna. Mi cara se deformó en una expresión de completa angustia. Dejé la bandeja de comida dónde pude, probablemente derramando un poco. Cerré la puerta de un portazo, y corrí hasta Mizu — ¿¡Qué fue lo que pasó!? ¿Por qué estás herido? Oh Dios, ¿Te duele mucho? ¡Mierda! Espera, voy por-

Antes de que pudiera continuar, él me tomó del brazo con fuerza — Tranquilizate. No te entiendo. — me relamí los labios, sus ojos azules penetrandome. Y ahí estaban de nuevo esa sensación en el vientre.

Era obvio que notó que yo estaba agitada. Estaba temblando, hablando sin parar en un idioma que él no conocía. Me disculpé en japonés, algo que Jirū me había enseñado antes. Le hice una seña para que se quedara ahí, y salí corriendo a buscar algo que me pudiera ayudar a curar a Mizu.

Debido a que no encontré a la señora Jirū, tuve que arreglarmelas con alcohol viejo y una pomada: Sake barato y una crema para heridas, algo que la amable viejita que me cuidaba me ponía cuándo me quemaba cocinando. Encontré un trapo que recientemente había sido lavado, así que pensé que podría usarlo cómo venda.

Corrí de nueva cuenta al cuarto, entrando y cerrando la puerta detrás mío. Me senté frente a Mizu, quién estaba sudando y mirando a la nada. Me observó y, pidiéndole permiso con la mirada, continúe cosiendo la herida abierta. No se veía muy reciente, pero era obvio que se iba a infectar pronto si no se trataba bien. Terminé de coser, vertí un poco de Sake en la herida y al rededor le puse la pomada.

Mizu ni siquiera me veía.

Mientras le ponía la venda improvisada, el me interrumpió. — Gracias. — dijo, con voz cansada, yo sólo asentí, pero no pude contener una sonrisa.

Lavar ropa. — dije, señalando al viejo kimono y pantalón sucio que llevaba puesto. Hice una seña para que se lo quitara mientras caminaba hacia atrás, saliendo de la habitación.

Ya más calmada, busqué un cambio de ropa para él entre las cosas de Jirū. Encontré un kimono grande, que probablemente fue de su esposo. Ella aún seguía fuera, así que no le pude pedir permiso para tomarlo, recé internamente para que no se molestara.

De nueva cuenta regresé a dónde Mizu, entrando sin tocar. Si, definitivamente era una mala costumbre mía. Sin embargo, lo que ví me dejó en shock. Si verlo desnudo hubiera sido un shock, verlo con vendas en lo que se supone que serían sus pectorales lo fue aún más.

¡Sabía que era eso! Las mujeres en Londres lo usaban por temporadas, aveces los pechos se veían vulgares en vestidos sin copas. Pero, los hombres no tienen pechos. Quiero decir, no he visto a un japonés desnudo, pero estoy segura de que..

Oh, creo que ya entendí.

Después de esa incómoda situación y de una decepción por mi parte, obligué a mizu a ponerle pomada en su pecho. Estaba muy dañada, especialmente su espalda, debido a la fricción de las vendas. Mizu me dejó ser por estar muy cansada, tenía una leve fiebre así que casi no se podía ni mover. Después de cuidarle unas heridas superficiales de las que me dí cuenta al inspeccionar su cuerpo y de peinar su cabello largo pero descuidado, a dejé descansar.

No pude evitar notar la gran cantidad de cicatrices que tenía. Así cómo tampoco pude evitar sentirme triste imaginándome todo por lo que había pasado.

Me quedé a su lado toda la noche. Mientras dormía, cambiaba el paño frío que le bajaría la fiebre. En la madrugada despertó agitada.

Somnolienta y con movimientos torpes, me senté en la madera fría. — ¿Que..? — No pude continuar, debido a que vi a Mizu llorando.

Al mismo samurai que tenía heridas profundas por pelear. Al mismo samurai que se irritó por escucharme hablar. Esa misma persona estaba llorando, frente a mí.

Después de salir de mi mini-shock, traté de acercarme a ella, pero se cubrió el rostro. Sentí pena y tristeza. Hice un esfuerzo para recordar las lecciones de japonés que Jirū me había dado. Así pude preguntarle —; ¿Mizu..? ¿..Que pasó? — dije, con la voz más calmada posible.

Ella no me miró. Siguió sollozando en silencio con la cara cubierta. Mordí mi labio, no sabiendo muy bien qué hacer. Nos quedamos así por minutos. O segundos. Pero parecieron horas.

No.. no quería despertarte... — susurró después de unos largos momentos, por fin dejando de cubrir su rostro pero no dejando de llorar. Mientras se secaba las lágrimas, noté por su expresión que quería decir algo más, pero no lo hizo.

No me pude contener y la abracé.

Ella se quedó quieta, cómo si no procesara lo que pasaba. Pero no me alejó, al contrario; correspondió mi abrazo. Su rostro se hundió en mi hombro, la sentía llorar. Acaricié su espalda, ella sollozó y su agarre se ajustó. Suspiró.

Así estuvimos por mucho más tiempo de lo que recuerdo. Yo acompañándola con su pena, ella llorando en un silencio no tan silencioso, que parecía contener más que simple dolor.

Esa noche me contó todas sus penas. Todo por lo que pasó, y todo lo que ella hizo. Las personas a las que hizo sufrir y cómo sus almas parecían atormentarla. Me contó que no quería ser un mounstro, pero que tenía que hacerlo. Por su venganza.

Esa noche le prometí que la ayudaría. Que ya no tendría que ser un mounstro, un onryō. Que a mí lado, podría estar segura, y que si alguna vez sus pesadillas la vuelven a lastimar, sólo faltaría con tomarme de la mano. Le prometí ser parte de ella, amarla y cuidarla hasta nuestra muerte. Porque yo no me había enamorado de un onryō, me había enamorado de Mizu.

Esa noche, sólo la luna fue testigo de lo que ocurrió.

Y así fue.

La acompañé en cada uno de esos momentos. Cuándo mató a Violet, el primero. En su búsqueda por Faüler, el segundo. La apoyé en todo momento, incluso a contra de mis propios principios. Cómo cuándo dejó que se llevaran a Akemi, aunque después de una pequeña plática, lo resolvió y fue a salvarla.

Cerré sus heridas después de la lucha en el castillo del hombre blanco, besé sus tristezas y la hice levantarse. Ya no por venganza, por paz.

Le enseñé cómo manejar armas blancas, rifles. Ya no puede seguir usando espada.

Ahora estamos en el barco, rumbo a Londres. Rumbo a mi antiguo hogar. Tengo miedo de regresar, pero sé que ese ya no es mi hogar. Mi hogar es con Mizu. A dónde vaya, yo siempre la seguiré. La amaré, sin importar qué.


ᶻ  𝘇  𐰁: pinches ganas de hacer segunda parte. ESTA COSA IBA A SER MUCHÍSIMO MÁS LARGA pero ya habían pasado tiempo del pedido y no se pudo tanto 😞

Me encariñé con la pareja, en mi mente Mizu terminó su venganza y ahora viven juntas en las montañas con un gatito y un perrito cómo espositas.

Por si no les quedó claro, sí, si tuvieron sexo pero no me pidieron eso en el shot así q sólo lo mencioné KAJKDJSK próximamente habrá un shot únicamente dedicado a eso, no se preocupen 😺

pista del próximo shot: mizu guardaespaldas 🤭

Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro