his love - mizu
Pedido de: Anónimo
EP: Antes de temporada
AU: Teammates, tú y Mizu son compañeros.
Pareja: TransMale! Reader X Mizu-(she/her pronouns), hetero.
_____ = Tu nombre.
Datos sobre reader: Eres trans ftm (female to male). Sin apariencia definida.
*Ya sabes que Mizu es mujer.
ADVERTENCIA: Missgender, mención de violencia, mención de muerte.
*La palabra Onabe, que significa olla o caldero, se utilizaba en Japón cómo insulto para llamar a las mujeres homosexuales.
— Ya- ¡Ya déjate de mover, vas a abrirte la herida! — ______ gritó, tomando de los hombros a Mizu, sacándole un quejido.
— Eres muy brusco cuándo me curas. — El chico hizo un puchero.
Desde hace tiempo ellos dos habían empezado a viajar juntos. Después de que Mizu encontrara a ______ en uno de los muchos pueblos que visitó, el chico le rogó que le dejara acompañarle.
No tenía ningún lugar a dónde ir, y de alguna forma Mizu sintió un poco de pena por él, puesto que en algún punto estuvo en su lugar.
______ era un marginado, al igual que Mizu. Mientras que la samurái era llamada onryo por su increíble fuerza y ojos de demonio, a ______ lo llamaban *onabe y lo violentaban por vestirse con ropas de hombre.
Más tarde y cuándo los dos tomaron confianza, ______ le explicó a Mizu que en realidad él no era una mujer. Si, había nacido con un cuerpo femenino, pero por dentro sabía que él era un chico cómo cualquier otro.
No fue para nada difícil para Mizu asumir eso, ni siquiera tendría derecho a decirle algo si ella se hacía pasar por un hombre para poder completar su venganza. Sin embargo, si le fue muy incómodo recordar todas esas veces en las que ella le llamó por mujer a ______, se tuvo que disculpar varias veces aunque el chico le reiteraba que no necesitaba disculpas.
Ya había pasado unos meses desde eso, pero incluso con tan poco tiempo de haberse conocido, para ellos les pareció una eternidad. Pasaron por tantas cosas que aveces el tiempo se enredaba en su cabeza, pensando que se conocían desde hace más tiempo del que realmente lo hacían.
Ah, aún recuerda la primera vez en la que ______ curó las heridas en su pecho...
Mizu se quitaba sus vendas del pecho. Otra vez había sangrado. A pesar de que llevaba tantos años usando vendas para cubrirse y que incluso había cicatrices rodeando su caja torácica, aún solía sangrar por la fricción de su piel y la tela que le causaba entrenar.
— ¿Mizu? ¿Qué te pasó? — ______ entró a la habitación de la posada dónde se quedaban, mirando sospechosamente el desastre de vendas y sangre que Mizu tenía en su pecho. — Usas... vendas para cubrir tu pecho. — concluyó el chico dando un suspiro, cerrando la puerta tras de sí y acercándose a Mizu.
Ella ni siquiera se trató de cubrir, simplemente siguió con lo suyo. ______ tomó algo que guardaba en aquel bolso que siempre llevaba con él. Un pequeño frasco con lo que parecía ser crema hidratante.
— Es para la cicatrices — explicó al ver la curiosidad de Mizu por aquel objeto. — Y para refrescar las heridas.
La samurái asintió, signo de que comprendía. El chico sonrió y pidió permiso para tocar su torso. Ella no se opuso, no era la primera vez que ______ la tocaba para curarla.
______ deslizó sus dedos por el torso lastimado de Mizu, sacándole un quejido. Tomó el paño que Mizu usaba para secarse la sangre y continuó con su trabajo. Después de limpiar toda la sangre, puso un poco de alcohol en las heridas. Afortunadamente eran sólo unos rasguños, por lo que no necesitarían sutura.
— No debes usar vendas para cubrir tu pecho. — El chico regañó a su amiga mientras ponía aquella crema en su espalda. — Te dañarás.
— No tengo opción.
Tras la respuesta de la samurái, _______ se quedó callado, poniéndole la medicina a Mizu. Hubieron unos segundos de silencio.
— Antes de ponerte las vendas, ponte una capa de tela de algodón. Evitará la fricción entre tu piel y las vendas, ya no te dolerá. — _______ aconsejó, terminando por curar a su amiga. Se levantó sin esperar respuesta de ella, volviendo a buscar algo en su bolso. Volvió a caminar hasta ella, Mizu lo veía con ojos atentos.
Enredó esa tela en el pecho de Mizu. Era de gran tamaño, por lo que cubría toda su caja torácica sin problemas. — Justo así. ¿Ves? — _______ enseñó, mirando a Mizu con una sonrisa.— Yo ocupo otra de esas telas, así que te puedes quedar con esta.
Un sentimiento extraño se revolvió en el corazón de Mizu — ...No es necesario, puedo seguir usando las vendas.
— Si usas las vendas te lastimarás y no podrás entrenar bien, si no entrenas bien no vas a volverte fuerte, ¿Cómo planeas completar tu venganza entonces? — el chico refutó rápidamente, dejando a Mizu sin palabras. Tenía un punto, aunque aveces odiaba que fuera tan terco. La samurái no pudo refutar y en contra de su voluntad, desde ese día usó la tela que _______ le había dado.
El vínculo se fortaleció después de esa interacción y las ocasiones en las que Mizu dejaba que _______ le ayudara con sus heridas aumentaron.
Mizu no se había dado cuenta, pero había estado recordando todo eso mientras miraba al chico, no fue hasta que ella regresó de sus pensamientos que se dió cuenta que el estaba todo nervioso, con la mirada gacha y un sonrojo en sus mejillas. Su mirada penetrante calaba hasta los huesos al chico, quién no podía evitar sentirse avergonzado.
_______ alzó la mirada para encontrarse con la de Mizu y relamió sus labios, ella lo imitó sin darse cuenta.
— No me mires con esos ojos. — el chico murmuró.
— No tengo otros.
______ rodó los ojos y desvió la mirada, terminando con su tarea de coser la herida de Mizu. Ella soltó unos suspiros de dolor. No se iba a quejar mucho, sabía que _______ era lo más gentil que podía.
El chico acarició con las yemas de sus dedos la herida ya cerrada. Nunca se podría acostumbrar a ver a su amiga tan lastimada.
Mizu notó su mirada de compasión — No pongas esa cara. La próxima vez no me voy a lastimar tanto.
— ¿Próxima vez? La próxima vez te dejaré desangrando.— el dijo sarcásticamente y sonrió. — Aveces me pregunto que harías sin mí.
— Morir, probablemente.
Ya era de madrugada, y los dos ya estaban durmiendo en sus respectivos futones. O eso parecía.
— Mizu — él susurró bajo, casi cómo si no quisiera que lo escuchara — ..¿Estás despierta?
Hubo un momento de silencio en el que ______ casi se arrepiente de hablar.
— ¿No puedes dormir? — Mizu preguntó, susurrando un poco más alto.
— ..No — el chico respondió.
Otro momento de silencio.
— Ven aquí.
_______ sonrió, había obtenido lo que quería. El tenía el sueño ligero, así que cuándo no podía dormir, se acurrucaba junto a Mizu para poder conciliar el sueño. Eso era sólo una excusa para estar así de cerca con ella, y claro que Mizu lo sabía, pero aún así no se quejaba.
El chico se paró tan rápido cómo pudo del futón y gateó hasta el de Mizu, dónde ella ya le había echo un espacio para que se acomode.
Felizmente, el se acostó junto a Mizu y se acurrucó en su pecho, quién lo envolvió con sus brazos.
Suspiró con cansancio y relajó sus músculos.
— Mizu.
— Ya duérmete.
— Mizu.
Un momento de silencio. — ..¿Qué sucede?
Otro momento de silencio, en dónde ________ aprovechó para tomar valor.
— Gracias.
Ella se quedó callada por unos instantes. _______ pudo escuchar cómo su corazón se aceleraba, no pudo evitar sonreír. — ¿Porqué? — preguntó.
— Por todo. — el le respondió — por protegerme y quererme tanto.
Ella nunca fue de palabras bonitas. Pero quería que _______ supiera que ella también sentía lo mismo. Mizu suspiró y sucumbió.
— Gracias a tí.
ᶻ 𝘇 𐰁: Una disculpa por no actualizar por dos meses JAJAJAJ no hay excusa esta vez. Prometo que ya estoy terminando los pedidos, tengo la costumbre de hacer todos al mismo tiempo y termino enredándome más.
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