EXTRA : TOQUE DE QUEDA
- - - ﹝Muchas gracias por leer ♡﹞ - - -
፡ ∴ ∵ °🔭 ° ∴ ∵ ∶
📌CONTEXTO :
Todas las noches en China existe el toque de queda, si encuentran a alguien en las calles pasadas las ocho de la noche, irán a la cárcel.
Xue Qing le abrió la puerta a un desconocido, sin sus padres en casa, Xue Yang tiene el plan sensato de echarlo de casa, ¿Será que se apiade de ese chico?
፡ ∴ ∵ °🔭 ° ∴ ∵ ∶
La noche llegaba, junto a ella el toque de queda, Xue Yang estaba recostado en su cama, con sus audífonos puestos, sus mangas hard listas para matar el tiempo hasta que le de hambre o sueño, lo que pase primero.
Por otro lado, su hermana estaba en su cuarto, conversando con sus padres adoptivos por teléfono y haciendo sus deberes.
— ¿Entonces no llegarán? — cuestionó la joven, caminando al cuarto de su hermano mayor.
— No, lo sentimos linda... Papá A-Jue se demoró demás y nos quedaremos en un hotel... El toque de queda será dentro de nada y no llegaremos... — dijo su papá, Qing suspiró y se acercó a su hermano. — pasame con tu hermano.
— Okey, cuídate papi, los quiero — comentó y luego le extendió el móvil a su hermano. Este lo agarró de mala gana mientras de retiraba un audífono.
— ¿Sí, Pá? — cuestionó, sentándose en su cama.
— Papá MingJue y yo no llegaremos, quiero que me escuches bien Xue Yang — advirtió — quédense en casa y no salgan por nada del mundo, cenen algo de la alacena y si me entero que molestaste a tu hermana, quedarás castigado hasta que cumplas mayoría de edad, ¿me entendiste?
Yang rodó los ojos.
— de acuerdo, entiendo.... Nos vemos mañana.
— Cuida bien a tu hermana.
— de acuerdo, papá A-Yao... Que papá MingJue te deje caminar mañana — dijo burlón y riendo.
— ¡Tú-, pequeño....
Y antes de escuchar algún insulto, colgó rápidamente; le tiró el móvil a su hermana, quien lo sujetó con suerte y se volvió a acostar en su cama, acomodándose los audífonos.
— ¿Qué te dijo Papá A-Yao?
— Que nos quedemos en casa y que me hagas la cena — dijo firme. A-Qing carcajeó.
— ¿Debo creerte? — elevó una ceja, cruzando los brazos, el contrario elevó los hombros.
— No lo hagas si no quieres... Le diré luego a papá A-Yao y te...
Sonó el timbre, ambos dirigieron su mirada al reloj digital en la mesa de noche de Xue Yang. Fruncieron el ceño.
¿Sus padres no se quedarían en un hotel? Bueno, tal vez fue una broma y estaban en camino mientras hablaban.
— Tal vez son ellos, te acusaré con papá A-Yao. — le sacó la lengua y se fue corriendo a abrir la puerta.
— Agh... Espera... ¿porqué tocarían la puerta si ellos tienen llave? — se cuestionó, intentó encontrarle alguns respuesta, tal vez perdieron sus llaves... ¿pero ambos? Bueno, tal vez la mala suerte... Pero... Ellos saben donde están las de emergencia, debajo del macetero... Dudoso se dirigió a ver la puerta, tomándose el tiempo de ver quién entraba mientras bajaba las escaleras.
— debes estar muriendo de frío, puedes pasar al sofá, te traeré un té caliente — comentó la menor, y se fue a la cocina, Xue Yang vio al intruso.
No eran sus padres, era un muchacho que podía ser de su edad, levemente más alto, piel pálida, vestía unos jeans negros, una casaca ploma. Tenía buen estilo, pero... ¿porqué su hermana lo dejó pasar? Ese tipo era un desconocido. Bien podía ser un asesino, secuestrador, vendedor de órganos, estafador...
— Disculpe, ¿dónde está el baño? — cuestionó el joven frente a él ahora, Yang señaló una puerta cercana, hizo una ligera reverencia en agradecimiento y se fue a donde apuntó. Luego llegó A-Qing con una tasa humeante a la sala, que dejó en la mesa central.
— oye, tonta... ¿porqué dejaste entrar a un desconocido?
— No es un desconocido.
—¿Lo conoces? ¿Hace cuánto? ¿Cómo se llama? ¿Porqué está en nuestra casa? — preguntó severo, viendo aún la puerta del baño donde estaba el chico.
— Sí, hace diez minutos, se llama Xiao XingChen, porque el toque de queda ya empezó y no le alcanzaba tiempo a llegar a su casa — respondió, Xue Yang frunció el ceño y se volteó a ver a su hermana menor sorprendido y molesto.
— ¿Y dejas entrar a un chico que puede ser un asesino a casa? — preguntó molesto, el muchacho salió del baño y se acercó a ellos con una sonrisa tímida.
— Oh, no me presente ... Soy Xiao XingChen, lamento haber pedido hospedaje en su casa, pero el toque de queda no me daba tiempo a llegar a la mía — mencionó apenado.
Xue Yang estaba por hablar, pero A-Qing le robó la oportunidad.
— No te preocupes por mi tonto hermano, puedes tomar ese té... Y descansar — le comentó, Yang rodó los ojos, XingChen asintió y se dirigió al sofá para tomar poco a poco del té.
— si nos asesina y vende nuestros órganos... Será tú culpa — acusó Xue Yang a su menor, ella rodó los ojos.
— Míralo, no creo que llegue a matar una mosca, por otro lado... Si tu fueras el que me pide alojamiento aunque sea un minuto, pensaría que eres un asesino en serie — respondió, Yang bufo y le dió un zape en la nuca. — ¡Ey!
— Lo siento, es que tú cabeza parece soportar golpes — se burló, luego se dirigió a la cocina.
Si no podía echar al intruso que su hermana metió a casa, se encargaría de vigilarlo.... No esperaría a que cuando despierte le falte un riñón y a su hermana la lengua.
Tomó un poco de agua, también comió una sopa instantánea que era lo más fácil a cocinar y se entretenía viendo desde lejos al extraño.
Su hermana le había agarrado confianza muy rápido, bueno... No era como si A-Qing sea muy introvertida, era todo lo contrario.
Pasaron minutos, luego una hora ya, vio a su hermana darle algunas mantas al chico y este las recibía tímido, si algo pudo observar de ese chico llamado XingChen era que era tímido, algo nervioso (o tal vez solo con extraños), era conversador, amable... Pero no le quitaba lo peligroso. O sospechoso.
— Si quieres pedirle su número ve a hablarle — se burló, Yang bufó
— ¿Quién dice que me gusta? — elevó una ceja, el muchacho se acostó en el sofá y revisaba su celular mandando mensajes. Tal vez conversando con su cómplice que le ayudaría a quitarles sus órganos...
— ¡Que no es un traficante de organos! — le gritó — tiene un año más que tú, es mejor de lo que tú podrías ser... Y creo.. Que le gustas — susurró lo último, Xue Yang casi se atora con su saliva frunciendo el ceño.
La vio mal a su hermana, esta se fue sonriente subiendo las escaleras con dirección a su cuarto, supuso.
Era hora de hacer sus propias investigaciones.
Terminó los últimos bocados de su sopa de fideos instantáneos y se dirigió a la sala con unos que había preparado extra.
Carraspeó la garganta para llamar la atención del extraño acosatado en su sofá.
— ¿Cenaste algo? — le preguntó fingiendo desinterés, XingChen negó ligeramente avergonzado. — Aquí tienes, entonces.
Dejó la sopa instantánea en la mesa central delante de él, este sonrió y le agradeció, para sentarse de nuevo y comer la sopa.
— ¿Pudo hacerte alguna preguntas? — cuestionó, XingChen asintió mientras sorbia los fideos.
Xue Yang se le quedó mirando brevemente, esos labios finos eran algo llamativos, la forma en la que succionaba los fideos... Negó con la cabeza.
— ¿Por qué no llegaste a casa?
XingChen dejó un rato la sopa en la mesa, limpió sus labios un poco con un pañueli que tenía.
— Fui a hacer un trabajo, calculé mal mi tiempo, el carro ya no pasaba, intenté llegar corriendo pero solo alcance hasta aquí — respondió, Yang asintió analizando la respuesta.
— ¿No tienes familia?
— Oh, vivo con mi primo y tía... Les avise que no llegaría a tiempo y que.. Me quedé con un amigo — comentó. Yang asintió. ¿Porqué ese chico parecía tan tierno respondiendo todo genuinamente?
— ¿Eres un ladrón, acosador, secuestrador, traficante..?
— Dios, no... — rió nervioso — no soy nada de eso, estudio aún. Pero bueno, supongo que entiendo tu desconfianza.
Xiao sujetó de nuevo la sopa y comenzó a comer denuevo.
Xue lo pensaba ligeramente, ¿qué podría hacer con ese chico lindo en su sofá?
—¿Te irás en la mañana?
— Claro, no quiero causarles molestias — contestó.
Xue Yang asintió. El contrario comía poco a poco la sopa, como su hubiera estado muerto de hambre pero no quería decir nada de ello, Xue Yang se sentó a un costado suyo.
— ¿Eres de por aquí o estabas muy lejos de casa?
— Vivo a dos cuadras, me mude recientemente — respondió, y dejó el embase de la sopa en la mesa. — muchas gracias.
— hm, — asintió, no parecía peligroso... No parecía alguien en quien desconfiar. — ¿Tienes novio?
— No, espera... ¿qué tiene que ver la pregunta-
— Yo pregunto tú responde, es lo menos que puedes hacer si te quedas en mi casa. — contestó interrumpiendolo, XingChen asintió como si ese "trato" fuera normal.
— ¿Te gusta alguien? — negó con la cabeza — ¿Me consideras atractivo?
XingChe se sonrojó pero asintió viendo a otra dirección.
Xue Yang encontró ahora un pasatiempo favorito para gastar su tiempo.
፡ ∴ ∵ °🔭 ° ∴ ∵ ∶
Suspiró y estiró sus extremidades, intentó darse la vuelta y casi cae del sofá, pero unos brazos lo sujetaron evitando que caiga.
Abrió loa ojos al sentirse sostenido y regresó a la forma donde estaba antes.
Distinguió el lugar, era su sala, se estaba por voltear para ver quién lo sujetó y...
— hmm~, no te muevas... — musitó una voz ronca, Xue Yang se tensó, ¿Quién era ese tipo?
Y recordó lo de la noche anterior.
Como A-Qing dejó entrar a un desconocido, que resultó ser amable, lindo, tierni, ciertamente... Era su tipo.
Ahora estaba envuelto en sus brazos, sintiendo la calidez del pecho del contrario que se apegaba a su espalda. Se dejó soltar un suspiro para tranquilizarse, cuando escuchó las llaves en la puerta, oh...
Era un problema.
— Es domingo, A-Jue, es obvio que no están despiertos — mencionó sus padres ingresando, los vió desde el sofá, se paró como pudo, haciendo despertar al contrario.
— A-Yang~...
— Cállate y esconde--
—¿Algo que decir, Xue Yang? — preguntó severo su padre, Yang tragó saliva, ¿cómo saldría de esto?
En ese momento A-Qing bajaba de las escaleras, Xue Yang la vio pidiendo ayuda. Que se echa la culpa.
— Oh, papás... Él es... — XingChen estaba estático, y Xue Yang y A-Qing no parecían tener una idea en mente para mentir, no le dirían a sus padres que habían metiso a un completo desconocido a dormir anoche. — es XingChen.. Yo.. Lo siento...
— ¿Nos dirán quién es ese joven? — preguntó el más alto.
Xue Yang dedujo que se echaría la culpa de todo.
Entrar a un chico.
Hacerlo dormir en su sofá.
Que su hermano se halla enamorado de ese chico.
Espera... ¿Qué?
— es... El novio de Xue Yang — acusó, el nombrado la vió indignado, y el tercero se asombró. — lo siento, le dije que no metiera a su novio a la casa, pero ya lo ven... Hasta durmieron en el sofá — Xue Yang sintió un tic en su ceja, le cortaría la lengua él mismo por mentir.
Sus padres se vieron, la mirada del mayor se hizo severa y la del más bajo sonrió como solía hacerlo. Era bueno fingiendo.
— ¡Oh~! Cariño, debiste decirnos... Te hubieramos dado permiso... ¿Cómo dijo que te llamabas chico?
— S-Soy Xiao Xi-XingChen — dijo con cierto temor, A-Qing sonría gustosa. Como si hubiera tenido la mejor idea del mundo. — yo...
— Quédate a desayunar, hijo. Si sales con nuestro pequeño A-Yang, eres más que bienvenido a la familia — dijo A-Yao, Xue Yang se sentía ligeramente avergonzado, pero XingChen sonrió .
— Muchas gracias...
— Tenemos cosas de qué hablar. — dijo MingJue severo, ambos jóvenes tragaron saliva ante el tono de voz.
፡ ∴ ∵ °🔭 ° ∴ ∵ ∶
Xue Yang suspiró una vez que salieron de su casa, sus padres le habían dicho que lo acompañe a mitad de camino. O a su casa y Xue Yang tuvo que acceder para que no sea muy sospechoso todo.
El silencio entre ambos jóvenes era ligeramente incómodo, la tensión era visible, se miraban y desviaban la mirada rápidamente.
— Y-Yo... Lamento eso — dijo Yang, pateando una piedra — esa enana pudo decir que eras un amigo..
— Bueno, nos vieron dormidos en el sofá juntos, no creo... Que se crean esa mentira — comentó, Yang asintió dandole la razón, sabía lo astuto que era su padre A-Yao. Así que... Posiblemente si fue la mejor idea después de todo. — muchas gracias por dejarme quedar en tú sofá.
— hm, no hay de qué — respondió, volvieron a caminar, hasta que se detuvieron en una casa con rejas.
— es aquí.. Supongo.. Que no nos veremos más — rascó su nuca nervioso.
— sí... Hm... ¿te parece quedar uno de estos días? — cuestionó. — la mentira, puede hacerse realidad.
XingChen se sonrojó y asintió.
La incomodidad cambió drásticamente a comodidad y agrado, después de todo fue una gran idea meter a un desconocido como XingChen a su casa.
Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro