13.- Las dudas de mi corazón.
Punto de vista: versátil.
Samuel había pedido permiso para salir un poco antes, obviamente Karla no estaba enterada de esto pues podría sospechar que su pareja ocultaba algo. En cuanto dieron las cinco de la tarde Samuel salió como rayo a encontrarse con Guillermo en la cafetería "Meu Amore" que ironía ¿no? Y pensar que ese era uno de sus lugares favoritos. Llegó exactamente a las 5:30 de la tarde y reservó una mesa para su compañero y él.
Por otro lado, Guillermo como siempre se había retrasado y es que ¿A quién se le ocurre dormirse a las 7 de la mañana por jugar videojuegos? Pues a él. Despertó muy tarde, exactamente a las dos pero menos mal que no trabaja si no a parte de llegar tarde a su "cita" hubiera perdido su trabajo. En cuanto se percató de la hora que era, inmediatamente se dispuso a darse una ducha, elegir su ropa que le llevó una hora más perdida para salir cuatro y media a su destino.
Por el camino estuvo formulando las preguntas que le haría al de barba. En cuanto llegó su corazón se detuvo y todas esas preguntas se fueron a tomar por saco, él estaba sentado en una mesa para dos personas muy apartada de las demás y supuso que querría privacidad, lo cual Guillermo agradecía. Con pasos lentos pero seguros Guillermo se acercó a Samuel quien con sólo verlo se puso muy nervioso.
-Hola...Samuel.
~Hola Guillermo, toma asiento.
-Gracias.
¿Ahora que sigue? ¿Comenzar a cuestionarlo como madre cuando llegas tarde de una fiesta?, para suerte de ambos el mesero llamado Adrián ya bien conocido por los dos se acercó a ellos, al verlos juntos se emocionó y llegó muy contento a tomar la orden aunque al recordar se tensó, él sabía la situación en la que en encontraban ambos.
>Bienvenidos al café Meu Amore ¿Qué van a ordenar?.
Guillermo esperó a que Samuel ordenara primero, el mayor tomó la carta que se encontraba en la mesa y prosiguió a ordenar.
~Voy a querer un Capuchino, por favor.
-Y yo un café exprés.
>Ahora mismo, con permiso.
Mientras esperaban al mesero con sus ordenes Samuel fue el primero en cortar el silencio que se había formado.
~Bueno... ¿Quieres hablar de algo en particular?.
-No exactamente, ambos sabemos para que estamos aquí.
~Bien ¿Cómo iniciamos esto?- Samuel no pudo evitar soltar una pequeña risa con nerviosismo en ella.-
-Juguemos a esto... Tú me haces una pregunta y yo la tengo que responder con la verdad y luego yo a ti y así ¿te parece bien?
~Tipo verdad y reto ¿no?
-Exacto, comienzo yo.
Mmmmh... ¿En que estás trabajando ahorita?- Guillermo no quería comenzar con los temas delicados o sería muy incomodo para ambos.
~Pues de auxiliar de enfermería, ya sabes que tengo la carrera y me fue sencillo conseguir un puesto. Mi turno.
Continuaron hablando sobre ellos por dos horas enteras y no sólo sobre las preguntas de ambos chicos, también habían incluido anécdotas, ya habían bebido dos tazas de café frías pues no dejaban de hablar y obviamente reír como hace mucho que no lo hacían juntos, ganándose unas cuantas miradas del personal y clientes de aquel lugar, pero ninguna con desagrado. Era el turno de Guillermo de preguntar, después de terminar una carcajada siguió con el tema que más le ponía tenso.
-Bien Bien, basta. Me toca a mi.
~Buah, pero si ya no estábamos preguntándonos nada.
-Eso si, pero es mi turno, shh.
~Está bien. Prosigue.
-¿Cuanto tiempo llevas con tu esposa?
El rostro de Guillermo se puso tenso al preguntar aquello, pero después cambió a una cara de "¿Qué leches le pasa a este tio?" cuando Samuel empezó a reír casi sin control.
~Ay Willy, Willy, Willy. Sigues siendo tan tonto, a ver ¿Qué usan las parejas cuando se casan?.
-Un anillo.
~¿Ves alguno en mis dos manos? -Samuel mostró a Guillermo ambas manos y lanzó una mirada cínica.
El menor casi pudo sentir como su corazón latía a toda velocidad al escuchar aquello, eso significaba que...
-Entonces...El bebé que ella está esperando...
~NO, NO, NO -interrumpió Samuel- no pienses mal de ella, el bebé si es mio, no estoy casado con ella, sólo es mi pareja.
Para Guillermo eso fue un alivio, para algunos será como "¿Alivio? ¿dónde?", pero si, Guillermo vio una oportunidad en esas simples palabras, si ellos no estaban casados él no tenía ningún documento que dijera que él tenía que estar con ella, aunque el bebé existía no tendría que estar con ella para convivir con el niño, el único deber era estar con su hijo.
-Ooh... Ya veo.
~Si, ¿y tú? ¿tienes novia? O ¿novio?.
-No.- Guillermo no quería tocar ese tema pues sabía que eso lo llevaría a terminar confesando que amaba a Samuel con locura y aún no era el momento para ello.
~Vale, disculpa si te molestó mi pregunta.
-No me molestó, no tienes que disculparte. Hablando de tu hijo -"Hijo" esa palabra dolía más de lo que debería.- ¿Qué va a ser?.
~Pues humano Willy, ¿que más?.
Inmediatamente unas sonoras carcajadas por parte de ambos inundaron el lugar.
-Tío, no seas...
~Vale, vale. Es niño según los médicos, aunque en el ultrasonido insisto en que veo dos cabezas.
-¿Dos cabezas?.
~Si tio, juraría que veo dos cabezas, le comenté al doctor y dijo que quizá era una sombra provocada por el ultrasonido.
-Wuala, pues no creo que tu instinto de padre falle la verdad, acuérdate de mis palabras cuando te digo que te van a salir dos al final.
~Sería algo hermoso.
-¿Y los otros dos pequeños?
~¿Ellos que?
-Son... ¿Son tuyos?.- esperando una afirmación por parte del mayor, al ver su expresión dudó un poco.
~Los pequeños Daniel y Alejandro... No son mis hijos biológicos, aunque sería algo hermoso pues son niños muy encantadores, son de Karla y su primer pareja.
-Ya entiendo.
~Cuando conocí a Karla ella estaba muy mal pues su pareja había sido una persona tan cobarde que no quiso hacerse cargo de sus hijos, entonces cuando me hice su pareja me hice cargo de los niños de igual manera, ellos me amaron como un padre y yo como mis propios hijos.
-Eres impresionante Samuel y nunca me cansaré de decirlo.
~¿Por qué lo dices?.-Samuel se sonrojó al recibir ese comentario.
-Eres muy valiente al llevar una responsabilidad como esa.
~Gracias. Bien... Ya has hecho mas preguntas de las que te correspondían ahora dime con toda sinceridad ¿Por qué te fuiste? Y ¿con quien?.
¡Auch! Tema delicado, Guillermo se quedó sin habla, no sabía como responder a eso, sonaría tan idiota su explicación, pero ahora se haría responsable de su estupidez.
-Sonará tan estúpido, me da vergüenza contarlo.
~Sabes que puedes decirme lo que sea, aunque de todos modos tendrás que responder a mis preguntas pues en eso quedamos.- Samuel soltó una risa lo cual tranquilizó un poco a Guillermo.-
-Pues bien... Me fui por egoísta y me fui con Mario.
~¿Mario? -.para Samuel escuchar ese nombre le daba rabia, maldito Mario que le había robado a SU Willy, espera ¿Qué? ¿suyo?.
-Si, el... Sé que será lo más ridículo que escucharás de mi, pero no he encontrado una manera de disculparme contigo que sea suficiente, quise llamarte, pero Mario me tenía como un preso.
~¿A qué te refieres?.-Samuel tenía esa actitud seria, pues no quería que se notara lo molesto que estaba con ese imbécil.-
~Me mantuvo con él durante todos estos años, no me dejaba salir y me obligaba a actuar como su novio, nunca lo amé ni lo amaré. Mientras estaba ahí... Escribía...
En ese momento sonó el celular de Samuel interrumpiendo el momento cumbre de la conversación, Guillermo sólo pudo maldecir.
~Disculpa. ¿Diga?.
>Samuel ¿ya vienes a casa?
Samuel no se había percatado de que eran casi las diez con treinta de la noche, la había cagado bien bonito.
~Perdona cariño, enseguida voy para allá. Disculpa Willy debo irme, Karla me acaba de llamar.
-Si, vete anda.
~Te llamaré segurísimo.
Pagaron y fueron hacia la salida para después volverse a separar por esa maldita realidad que los envolvía, Guillermo no había hecho todo lo que tenía que hacer, le faltaban dos cosas mas.
~Vale Willy un gusto compartir estas horas contigo, buenas noches, por cierto te invito al Baby Shower de Karla el sábado, aquí tienes mi dirección.- Samuel le extendió un pequeño papel con la dirección de su casa.
-Claro, ahí estaré.- Guillermo no se aguantó y decidió hacer algo que quizá arruinaría todo, pero "Quien no arriesga, no gana".- Samuel, toma, disculpa si suena comprometedor lo que contiene este sobre, lo escribí cuando estaba en esa prisión de amor.
~No te preocupes.-y Samuel le dedicó la más sincera de sus sonrisas.-
Samuel se acercó a darle un beso de despedida en su mejilla, pero Guillermo fue tan astuto que se volteó y logró que los labios de Samuel quedaran sobre los suyos.
-Uy, un accidente. ¡Buenas noches Samuel te veo el sábado!.
Guillermo salió corriendo mientras miraba hacia atrás moviendo su mano de lado a lado a modo de despedida, Samuel sólo pudo ver como se alejaba y se dio cuenta que ese chico nunca cambiaría. Samuel tocó sus labios y las mariposas volvieron.
~Te amo, Guillermo.- y sonrió.
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1592 palabras, un nuevo récord. Voy a llorar 😭❤
Este capitulo lo escribí con mucho sentimiento. :') Gracias por la inspiración "🐵" okno 😂
Sé que dije que actualizaría a mitad de mes, pero la escuela me tiene como loca.
Muchas gracias por todo ¡Paz! 💚💜
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