-03-
Resignado volvió a aquel lugar, entró de regreso a la recepción con los ojos aguados.
Le dolía el corazón, aquel órgano que ya había olvidado la sensación de estar con vida se sentía comprimido y estrujado.
Se sentía vencido.
De nuevo...
—Ya no tenemos más tiempo que perder, vengan, vamos a un lugar seguro.
Los pelirrojos los encaminaron a lo que parecía una oficina, ese sería el lugar seguro, supuso Atsushi.
—¿Ahora sí nos dirán que era esa mierda?
—Los residentes en este lugar le llamamos la bestia. Suele salir cada tanto, en especial cuando hay gente nueva.
—Pudieron advertirnos para que nos fuéramos.
—¿Crees que antes no lo intentamos con otros huéspedes? Les advertimos que de fueran, que no entrarán, y al final siempre regresaban, ustedes mismos lo vieron, es imposible huir de este lugar.
—¿Que es precisamente este lugar?
—A inicios de los sesenta no era más que el hotel Montgomery, pero cuando el señor Montgomery estuvo a punto de perderlo...
—Mi padre estableció una sociedad con un hombre que le ayudo mucho en el ámbito económico a cambio de hacer los cambios que el deseara siempre y cuando mi padre estuviera de acuerdo, aunque sinceramente lo tenía acorralado, si un cambio no le parecía a mí padre aquel hombre nos hubiera negado el apoyo económico, y el hotel caería en su ruina... Además quería como condición poder organizar las reuniones de su grupo de oración en el hotel cada mes.
—¿Dijiste los sesenta? Eso fue hace como sesenta años... Ah, cielos todo esto es muy confuso.
—Como habran notado ya, aquí el tiempo no transcurre con normalidad. Mejor dicho, el tiempo no transcurre... No desde aquella noche, la última reunión del grupo de oración de aquel hombre. Desde entonces no hemos visto el amanecer
—¿Cómo podemos salir?
—No hay manera.
—¿Por qué nosotros?..
—No lo sabemos, al principio creíamos que solo nosotros quedaríamos aquí, pero con el tiempo comenzaron a llegar visitantes. Y nunca se han ido.
—¿Que hay de tu padre? Tal vez él tiene una idea acerca de cómo salir
—Búscalo en el estómago de la bestia, posiblemente te dé respuestas.
—... Lo siento.
—Mark, llévalos a su habitación, tu eres quien mejor puede moverse por este lugar. Oh, y si quieren saber algo sobre el lugar pero quieren arriesgarse, en el salón a veces se reúnen ese hombre y su grupo, si quieren pueden preguntarle al cantinero sobre lo que escucha de ellos, o arriesgarse e intentar meterse en su círculo.
Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro