CAPÍTULO 27
Tokio hotel~ automatic.
Aparcó la moto en cuanto encuentro sitio. Bajo de ella y entró en el instituto. Hoy vengo de mal humor. Mi madre mientras me servía el desayuno ha caído todo el batido de chocolate en mis Vans. Mis hermosas Vans. Y he tenido que venir al colegio en tacones. En sus tacones. Y en moto.
Tengo dos pares, y unas se estaban lavando, y las otras han quedado completamente manchadas. Justo hoy tenía que manchármelas. Se ha disculpado, pero se que en realidad le ha encantado que tuviera que venir en tacones. No es mala, solo quiere que encaje en un instituto pijo de hombres lobo, lo que es difícil porque no soy ninguna de esas dos cosas.
El uniforme ha quedado algo raro. Ya que llevo el uniforme, la chaqueta de cuero y unos tacones bastante altos, y que son los únicos que me pegaban dice mi madre. No quería ponérmelos pero para no hacerla enfadar mejor me los ponía. Mejor evitar peleas a tempranas horas.
Creo que hasta se le ha escapado una lágrima al verme con el uniforme y unos tacones. Antes de salir que cogido la chaqueta de cuero, lo cual no le ha hecho mucha gracias pero no ha comentado nada a parte de lanzarme una mirada de esas que matan, pero así yo voy más cómoda y es lo que me importa.
La falda con los tacones parece aún más corta. Y mis piernas parecen infinitas. Vengo favorecida. Pero por muy guapa que este no pienso venir otra vez así. El instituto nunca me había parecido tan grande y de clase en clase tengo que caminar bastante, o es lo que me parece a mí.
Llevo evitando a Niall toda la semana. Y su ropa todavía sigue en mi casa. Ya estamos a miércoles y no he intercambiado ninguna palabra con él. Solo algunas miradas.
El ambiente en el instituto está tenso. Bastante tenso. No sé escuchan gritos mientras voy por el pasillo hacia la próxima clase, solo leves murmullos. Cuando una puerta es abierta todos los estudiantes dejan de hablar y suelen caminar algo más apresurados.
No me he visto en todo el día con Lydia o con alguno de los demás así que no les he podido preguntar que es lo que pasa, porque todo es demasiado raro como para que no pase nada.
El ambiente sigue siendo tenso mientras el profesor explica la lección. No le estoy presentando ninguna atención mientras habla, es una clase bastante sencilla así que tampoco debo preocuparme mucho. Mi atención está puesta el el chico de la esquina derecha superior de la clase. Lleva su chaqueta de cuero puesta y habla con Leo. Su mejor amigo. Niall parece ser él único que no está tenso en la clase, incluso yo lo estoy.
En mitad de la clase la puerta es abierta. Todo el mundo se calla, incluyendo al profesor, que se ha quedado a mitad de escribir una palabra con tiza en la pizarra. Todos miran hacia delante.
Por la puerta entra un hombre. Lo miro directamente, juraría haberlo visto en algún lado. Pero no estoy segura de donde. El hombre recorre toda la sala y veo como me mira a mi un poco más de tiempo que los demás. Eso me pone nerviosa. Él está relajado, con los rasgos neutros y sin expresar ningún tipo de emoción.
Se para justo en medio de la clase y en cuanto habla se quién es. Estaba en el juicio de aquellos humanos a los que salve, justo al lado del rey. Uno de los cabecillas importantes después del rey.
-En media hora el rey dará un anunciado en el gimnasio. Debéis estar todos allí.
Todo el mundo asiente. Parece que están cronometrados. Yo y Niall somos los únicos que no lo hacemos. Yo no sabía que había que hacerlo y él, el es él, y él es el príncipe, no creo que tenga que hacerlo.
Sin embargo yo me ganó una mirada reprobatoria de aquel hombre, aunque veo que decide ignorarla y no comentar nada, mentalmente lo agradezco, podría haberme buscado un problema serio, y de verdad que no estoy ahora mismo como para enfrentarme a eso y por esta mínima tontería.
El hombre sale y el ambiente de la clase se relaja un poco, aunque no todo lo que a mi me gustaría. Ahora entiendo porque todos estaban tan tensos. Parece que el rey está en el instituto-universidad, como para no ponerse nervioso.
Cuando el timbre suena, veinte minutos después, todos recogen sus cosas y salen en orden por la puerta. Niall es de los primeros en salir, sin embargo yo soy de las últimas, y hago eso intencionadamente, ha servido durante toda esta semana para no cruzarme con él.
Todos los alumnos se dirigen hacia el mismo lugar. No vamos apretujados ni en fila. Pero todo el mundo va hacia él mismo sitio.
Todos andan y mueven los brazos en sincronía. Intento hablarle a un chico, comparto algunas clases con él. Le hablo y le tocó el brazo pero no me escucha. No me hace caso. Es como si estuvieran controlados. Esto me está agobiando.
Intento hablar con algunos más pero ocurre lo mismo. Todos tienen los ojos vacíos, sin expresión. No tienen voluntad propia. Estoy empezando a preocuparme. Parecen controlados. Esto es demasiado extraño.
A lo lejos veo a Lydia. Le hablo, la llamo, incluso le gritó, nada da resultado. Desde que el hombre ha salido de la clases todos han actuado raro. Esquivo varios cuerpos y llego a ella. Pero está igual que las demás personas que me rodean.
La dejo y ella camina en sincronización con los demás. Todos van hacia el gimnasio.
Y yo por el contrario me dirijo al baño. Entró en él. Hay unos espejos y me dirijo a ellos. Siento mi cuerpo raro, nervioso, todo es demasiado extraño. Algo no va bien... ni siquiera se si algo va bien.
Me observó en él. Mis ojos, aún con las lentillas, son expresivos y mi boca igual. Tengo voluntad propia, los demás no. Miro mis pies, hoy justo tenía que ponerme yo tacones.
Agarro mi móvil, para intentar llamar a mi madre. Puede que solo este ocurriendo aquí dentro y puedan hacer algo desde fuera. Pero mi móvil no tiene cobertura y estoy completamente incomunicada y sola. Bufo y me guardo de nuevo el móvil.
Estoy tan sumida en mis pensamientos que doy un sobresalto y casi grito al notar una mano en mi cadera. El grito me lo impide una mano en mi boca.
No me da tiempo a mirarlo en el reflejo del espejo porque me gira, quedando cara a cara con él.
Mis ojos conectan con los de él. Nos miramos por unos segundos, él todavía tiene una mano en mi boca y otra en la cadera. Me acerca más a él, nuestros torsos se tocan. Intento controlar mi respiración, pero con el susto y su cuerpo tan cerca es muy complicado.
-No grites. -me susurra, rozando sus labios con mi oreja, despacio Niall.
Asiento.
El retira su mano de la mía. Y nuestras miradas conectan de nuevo.
-¿Qué está pasando? -susurro casi sobre sus labios. Estando muy cerca.
-No lo sé. Pero ni a ti, ni a mí nos ha afectado. Puede que algunas personas más tampoco. -me habla- Hay que pararlo.
-Si... -es lo único que logró decir.
Su cuerpo tan cerca de mi, sobre todo sus labios, me está afectando. Todo el instituto está controlado por el rey, o eso creemos, y yo pensando en lo bien que encajan nuestros labios juntos...
Mi respiración se acelera por su cercanía. Esto no está bien.
-Deberiamos ir... -no me queda otra que callar.
El posa su mano, la que no agarra mi cadera, en mi nuca y me atrae hacia él. Junta nuestros labios. Intento negarme, es inútil, yo también quiero sentirlo.
Es un beso rápido, fogoso y que me hace transportarme a otro lado un efímero segundo. El agarra mi pelo con su mano y profundiza el beso, yo solo me dejo llevar. Cuando nuestros pulmones nos piden que nos separemos lo hacemos con desgana.
Junta nuestras frentes mientras susurra algunas palabras.
-Ahora si, debemos ver qué está pasando.
Asiento.
Nos dirigimos los dos a la puerta, yo estoy situada detrás de él. Niall abre la puerta y ve que todavía quedan algunos alumnos yendo al gimnasio.
-Imitalos. -me dice- Hay que llegar al gimnasio. Podemos enterarnos de algo allí.
Asiento en respuesta.
Salimos del baño y nos dirigimos junto a los demás al gymnasio.
La cosa se complica...😑
Voten y comenten.💓
JULY❤
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