
Capítulo 1-La pesadilla
Estoy preparándome para ir a esa condenada fiesta. No es que me haga mucha ilusión, pero al parecer a Greg mi novio desde hace algunos años sí. Así que lo hago por él, porque yo se buen gusto me iba al cine o a cenar por ahí y no ir a esa fiesta. Allí todos empezarán a criticar unos de otro. Se retiran de los que se le haya ido el pelo de los que no hayan triunfado y será todo una auténtica hipocresía. No entiendo porque Greg tiene tantas ganas de ir. Sé que parte de nuestras amistades del instituto irán también, pero soy un poco celosa de mi intimidad en estos momentos porque no es que esteamos pasando por nuestro mejor momento.
Quedaron atrás las noches tórridas y de sexo con tanta pasión. Ahora es todo muy mecánico y tengo miedo de que nuestra relación después del mal momento por el que estamos pasando se vea alterada por revivir antiguos amoríos. Porque Greg antes de estar conmigo estuvo con Nicole, una chica bastante engreída del instituto. Bastante antinatural para mí gusto. Era una chica explosiva que levantaba pasiones allí donde iba pero la pobre tenía cerebro de mosquito y no consiguió retener a Greg mucho más tiempo. Él era bastante popular sobre todo en las féminas y todas las chicas solían babear por él en cuanto pasaba por los pasillos. Os voy a contar un secreto, a mí Greg siempre me atrajo, ya cuando empezó en el equipo de fútbol, cuando era más joven, yo siempre iba a mirar sus partidos completamente embobada mientras lo animaba. Un buen día se fijó en que yo estaba entre el público, vino hacia mí al terminar el partido y me pidió una cita después de haber terminado días antes con Nicole y así empezó todo. He pasado años felices con él, no lo discuto pero también he pasado momentos amargos que quise olvidar en su día por el bien de los dos porque ya lo había vivido anteriormente, no en mis carnes pero si como espectadora, lo hemos superado y aquí estamos. Imagino que sabéis por donde voy, lo perdoné en su día con la esperanza de que no volviese a ocurrir, pero de momento no quiero sacar el tema más, quizás más adelante cuando se me quiten estos nervios y está horrible mala sensación que me acecha desde hace unos días.
Intento estar centrada en la carrera de diseño para poder cumplir mi sueño de ser diseñadora de interiores, pero últimamente no me está siendo nada fácil, porque me preocupa mi relación.
-Cariño, ¿Estás lista?-grita Greg desde nuestra habitación.
Yo estoy intentando apaciguar mis nervios con un poco de agua, después de haberme maquillado tres veces. Con los nervios se me salía la raya por fuera, menos mal que a la tercera lo he conseguido.
-¡Ahora salgo!-espeto de allí a unos segundos y mirando por última vez el reflejo que muestra de muy el espejo.
Minutos después estamos metidos en el coche rumbo a la fiesta. Él se ha puesto un traje que sabe que le sienta de maravilla en color azul marino al igual que sus ojos. Lleva el pelo engominado y con algunos mechones despeinados y de punta, que le dan ese toque tan sexy que tanto me gusta. Yo llevo un vestido granate de raso. No es que vaya muy bien con mi melena rubia albina y mi piel algo pálida, pero era lo mejor que encontré en mi armario, porque donde va que no voy de compras y tampoco me apetecía ir para esta celebración.
Por fin llegamos a la fiesta y Greg se separa de mí para ir a saludar a sus amigos de su juventud que lo estaban esperando. Él se muestra bastante receptivo sobre todo cuando veo que Nicole se acerca y juntos van por una copa.
Millones de sensaciones cubren mi cuerpo entre ellas; celos y miedo por qué recuerden viejos tiempos y de que Greg me deje tirada. Voy yo también por una copa porque la noche se avecina larga. Ya me he deprimido y recién acabo de llegar. ¡Estupendo!. Además esa extraña sensación sigue invadiendo mi cuerpo por lo que me cuesta bastante respirar y tragar saliva como si nada. Estoy ensimismada en mis pensamientos que no veo llegar a una de mis mejores amigas del instituto que se había ido a estudiar fuera del país.
—Keila, ¿Eres tú?—grita mi amiga contenta de verme.
Me giro para ver quién me ha saludado tan efusivamente porque no esperaba encontrar a nadie interesante allí hasta que la veo a Mariam. Mi gran amiga y mi gran apoyo desde que éramos bien chiquitita. Ella me defendía ante los niños y niñas que se metían con mi aparato y mis gafas. Me solían llamar "enjendro". Otra parte de mí que quiero también sepultar en los más profundo de mi corazón. Porque la verdad sea dicha sufrí demasiado.
—Mariam, ¡Cuánto me alegro de verte!¿Cuando has vuelto? Te he echado de menos todos estos años. Nunca he conseguido una amiga como tú. Que me defendía ante las adversidades que se me iban poniendo y quisiste ser mi amiga porque decías que te gustaba mi interior. ¡Cuánto te he echado de menos!—suelto emocionada lanzándome a sus brazos y llorando como una niña pequeña por los recuerdos que me han venido a la mente del pasado.
—Tranquila—dice separándose para observarme mejor—Estoy aquí y he venido para quedarme. Me enterado por casualidad hace un par de días cuando llegue del aeropuerto que daban esta fiesta y no me la he querido perder por nada del mundo porque tenía la esperanza de encontrarte ya que me ha sido imposible localizarte estos años—dice emocionada volviéndome a dar otro abrazo.
—He estado ocupada y sabes que yo con los aparatos electrónicos no me llevo bien. Lo supiese cuando por fin había conseguido comprarme un móvil gracias a mí trabajo en la pizzería los fines de semana y yo fui un día a enseñártelo en el baño para que no nos viera nadie y los que se metían conmigo no me lo destrozaran y se me cayó al váter nada más enseñártelo—suelto en una carcajada, mientras observo que es lo que está haciendo Greg por el rabillo del ojo.
Mi amiga ve en la dirección de hacia donde estoy viendo y se queda impactada al verlos a los dos. Mi furia aumenta por momentos porque ella no para de ponerle la mano encima. Voy a tener que ir allí para cantarle las cuarenta a ver qué se cree esa lista.
—¿No me digas que Greg al final volvió con Nicole?—suelta mi amiga impactada por mi rabia.
—No, o ya no lo sé. Todos estos años ha estado conmigo, pero últimamente estamos pasando por un bache importante, pero haberla encontrado aquí y ver lo acaramelados que están no ayuda en nada—ladro mientras voy caminando decididamente rumbo a la pareja.
Mi amiga me sigue pero decide quedarse en un segundo plano cuando decido intervenir.
—¡Te he estado buscando y por fin te encuentro cariño!—grito dándole más énfasis a mi última palabra.
Greg parece que despierta del aturdimiento en el que estaba metido. Y mira para mí con una mirada que aún no sé bien cómo descifrar.
—¿Por qué no vamos a saludar al resto de nuestros conocidos?—suelto de mala baba cogiéndole del brazo para sacarlo de las garras de esa mujer.
—Para que iba a moverse de aquí si está bien a gusto. ¿Es que no lo ves?—dice soltándo dardos envenenados por los ojos—¡ Por cierto me alegro de verte Keila!, aunque no te puedo decir que sigas estupenda. No, si te comparas conmigo—suelta la muy perra.
Yo suelto a Greg como si me quemara y cojo del cuello a Nicole para defenderme de lo que me ha dicho, porque ya ha ido demasiado lejos. Si algo he aprendido durante estos años es a defenderme en clases de defensa personal. Lo he querido hacer para defenderme de las persona que me ha intentado atracar y sobre todo para sentirme mejor conmigo misma después del sufrimiento que muchos niños me hicieron pasar. Greg intenta soltarme de su cuello con cara de pánico, pero al ver que estoy pegada como una lapa y que no lo consigue debido a la gran fuerza que he sacado debido a mi rabia, intenta gritarme para que lo haga.
Al final decidí soltarla porque veo que le está cambiando el color de su cara. Ella se muestra aliviada cuando la suelto y empieza a toser como una loca.
— ¡Estás loca maldita!—grita Nicole fuera de sí.
—¡Más loca estás tú por meterte con hombres casados!—suelto llena de rabia.
—Yo no le veo el anillo por ningún lado. Es más, solo estoy haciendo lo que me has hecho tú a mí hace algunos años, cuando me separaste de él—dice dolida mirando hacia Greg.
Él se muestra incómodo, se lo noto en su mirada. Intento observarlo mejor, el parece que me mira y que me aguanta la mirada, pero luego la baja y después de que se marche Nicole hacia el lado derecho, decide marcharse hacia el otro lado para no estar conmigo.
Lágrimas golpean mi cara de repente, por el profundo dolor que estoy sintiendo. No entiendo porque Greg no ha dicho nada para defenderme. Mi amiga ve en el estado en el que me encuentro y decide sacarme de la fiesta, para que me dé un poco el aire y consolarme para que me sienta mejor.
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¿ Que os aparecido el comienzo?Pronto ocurrirá algo.
Espero sus comentarios y estrellitas para animarme a seguir con esta historia ❤️❤️. Gracias por estar ahí.
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