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CAPÍTULO IX - Realidad

《Max》

—Bien entonces, ¿qué era eso tan importante por lo que dejaste a tu madre plantada? —dice mi madre tras la puerta de la entrada de la casa.

Es una descarada, siempre supo dónde estaba Eli y nunca me lo dijo.

—Estaba con una amiga, mamá.

—¿Amiga? ¿Y desde cuando te has interesado en otras chicas, que no sean Eli o Mia?

No tengo como refutarle su acusación, siempre estuve con ellas dos, independientemente de cuál sea la situación; la verdad, es que no veía a otras chicas a mi alrededor que no fueran ellas.

Eli haciendo un revoltijo con mis emociones y Mia de igual manera, ella era mucho más atrevida de hecho, todo lo contrario, a su hermana.

Al menos eso creía, hace un par de horas.

*****

"—Max un beso no basta, quiero más —dijo Eli arbitrariamente dejando todo sentido de razón en el acto, se aferró a mí, luego mordió suavemente mi oreja".

En ese momento en el cual me tomó por sorpresa por quinta vez, la poca capacidad de resistirme a ella estaba llegando a un número negativo de tres o incluso más cifras.

"Yo creo que un beso es un buen comienzo —respondí de la manera más tranquila que pude y eso bastó para que ella se detuviera, y volviera a ser Eli".

"—Deja de ser una niña —se quejó, con mucho disgusto y me quedó observando algo decepcionada"

Si lo analizo bien, no tenía ningún motivo para negarme, sé bien lo que quería.

Pero, solo habían pasado tres horas desde que nos encontramos después de años.

Tres horas bastó entre nosotros, para confirmar todo lo que no pudimos hacer en tantos años, aunque; solo es una manera de verlo, no quería que sea algo tan superficial, solo tener sexo con ella y ya.

Aunque realmente sí quería.

No puedo simplemente dejar todo de lado y lanzarme sobre ella, aunque Eli mismo me lo pida, no creo que sea tan fácil, si bien está aclarado el asunto de Mia, no le he dado una respuesta a ella.

No puedo tirar a la basura, así por así, lo que siente ella, aunque nada de lo que diga tenga sentido, siento que no está bien, si no le doy una respuesta.

Luego está Luna, ella siempre ha discutido con Eli, en varias ocasiones, esta no fue la primera y tampoco creo que sea la última; la diferencia es qué, ahora se claramente cuáles son las intenciones de Luna.

Sí bien tenía dudas al respecto, no era por el hecho de si me gustara o no, era el hecho de que la considero mucho en el sentido de ser mi amiga, al igual que Isabella o Sofía.

Es claro que el escenario no era el mejor, y sí Eli está presente definitivamente es el peor escenario posible.

Entonces sonó el tono de llamada de mi celular, Eli se bajó de mis brazos y saqué mi celular, al verlo vi que era una llamada de mi madre.

Al parecer salió temprano de su reunión y me andaba buscando, se le ocurrió la genial idea de ir al cine y la rechacé.

Eli se echó a reír y me dijo que mejor le proponga ver películas en casa y claro ella estaba emocionada, en pocas palabras Eli se estaba sumando al plan; eso me pareció una idea buena, quiero ver la cara y excusas que me dará mi madre, sobre Eli al verla...

*****

—Finalmente Luna se te declaró o algo así —dice mi madre burlándose de mí.

—¡Luna no tiene nada que ver aquí, Hana! —responde Eli saliendo al costado del pilar junto a la entrada, en el que se había escondido.

Mi madre le dio en la llaga a Eli, ella no se queda callada cuando algo no le gusta: lo dice.

Eli había decidido darle una sorpresa a mi madre, según lo que ella dijo sería muy divertido; no encuentro la lógica de asustar a mi madre y que algo de eso, sea divertido.

Pero más que sorprendida, parece no entender que está pasando, no la culpo; yo mismo, aún no me lo creo.

Eli está de vuelta.

—¿Eli?

—Si.

Mi madre se acerca a ella, haciéndome a un lado, al igual que una piedra molesta en el camino, en pocas palabras; estaba estorbando su reencuentro.

De alguna manera, no logro entender bien porqué en la jerarquía de mi familia estoy debajo de Eli y Mia, siendo hijo único; es algo tan cotidiano que, para este punto me da igual.

Desde que ellas dos llegaron, yo pase a un segundo plano para mi madre, la verdad eso no me afecta, tampoco soy muy apegado a ella, por otro lado me llevo bastante bien con mi papá; entonces de las mil y un preguntas que un niño puede hacerles a sus padres, le pregunté a mi papá, porque mi mamá quería tanto a Mia y a Eli.

Mi padre me respondió, que mi madre siempre quiso tener una hija.

Tenía sentido entonces el porqué, pero había más factores en toda la ensalada que se volvió mi día a día, principalmente todo lo engloba Jacqui.

En resumidas palabras Jacqui y sus sobrinas son de la familia.

—¿Estás bien? ¿Qué haces aquí?

—Estoy bien, Hana, perdón por preocuparte...

Eli también me dijo que en esos dos años no había visto a nadie, o sea; que ella ha estado sola todo este tiempo, lo único que sabían Jacqui y mi madre, es que ella estaba bien, ya que Eli se comunicaba regularmente con Jacqui.

Mi madre tiene ganas de llorar, pero no lo hace.

Entonces ella la abraza.

—Está bien, me alegra verte de nuevo... —Mi madre voltea a verme—. Max le han crecido los pechos, ¿quieres tocarlos?

—Oye, ¿qué? ¿Por qué me dices eso? —Me pongo nervioso.

Aunque sí quiero, maldita sea. Gracias por preguntar.

—Mírala es muy bonita —dice mi madre emocionada.

Eli se avergüenza.

Observo a Eli detenidamente, me parece muy linda y no puedo evitar quedar hipnotizado, mis instintos me traicionan y termino viendo su pecho.

Eli usa ropa holgada así que no lo había notado, inevitablemente la comparo con Mia y sí, definitivamente las de Eli son más grandes.

—¡Oye! Deja de verme —dice Eli fulminándome con la mirada y se tapa el pecho con sus brazos.

Claro, hace un momento pude hacer miles cosas que se me ocurrieran y parecías estar de acuerdo.

—Pero ahora que te veo mejor, te pareces un montón a Jacqui cuando tenía tu edad —habla mi madre con sorpresa—. Hablando de ella iba a ir a visitarla el próximo fin de semana.

*****

—¿Quieres algo de beber Eli?

—No, gracias, así estoy bien...

Ahora estamos en el living, está haciendo mucho frío afuera, además vinimos para ver películas según Eli, pero esto se va a convertir en un interrogatorio o un sermón, fui descuidado.

—Yo quiero café —le pido a mi madre.

—Ve tú mismo, no tengo tiempo para atenderte.

—¿Qué? ¿Oye no crees que el trato es muy diferente? —Me quejo.

Eli se echa a reír.

Chasqueo un poco con la boca en son de descontento, Eli que está sentada a mi lado, en el sofá grande; se termina recostando un poco sobre mí

—¿Quieres que te lo prepare yo?

—No... —Me río—. No quiero café con sal.

Eli toma una postura erguida enseguida y me mira muy molesta.

—Forget about that, it happened a long time ago... —dice mirando hacia la derecha.

—Ni yo, entiendo como confundiste la sal, con el azúcar. —Agrega mi madre que está sentada en la silla del comedor—. Pero ya hablas fluido el español, ¿estuviste estudiando?

—Ahora que lo mencionas, tienes razón —Agrego y miro a Eli a los ojos.

Me avergüenzo un poco por lo linda que es.

—¿Recién te das cuenta? —pregunta Eli algo desconcertada—. ¿Eres idiota?

—Lo es —dice mi madre—. No esperes mucho de él, seguramente estará pensando qué hacer ahora que volviste... Complicando más las cosas, Teo es igual.

Odio cuando ella tiene razón y no puedo decir nada en mi defensa.

—¿A qué te refieres Hana?

Mi madre me mira algo enojada.

—Luna, esa niña ha estado detrás de él todo este tiempo y él es el único culpable por no ser directo con ella... Además... No bueno, no sé realmente qué pasó, pero sé que Mia está involucrada, ¿verdad?

—¿Luna? ¿Max, eso es verdad? ¿Por eso estabas con ella en la tarde?

—No, no, espera... No saques conclusiones Eli, no hay nada entre ella y yo, solo me pidió que nos viéramos, porque estaría cerca de ese lugar, además quería hablar sobre celebrar su cumpleaños...

Mi madre nos queda viendo algo confundida.

—Ustedes dos ya son novios, ¿no? Dejen de complicarse, han estado juntos desde pequeños; Max no importa como lo veas, esa chica saldrá lastimada si no eres sincero con ella.

>>Y tú Eli, no puedes exigir mucho que digamos, entiendo porque te fuiste... Pero Max está rodeado de muchas chicas por alguna extraña razón, no me hubiera sorprendido que decidiera salir con alguna, incluso pensé que esa chica, sería Luna.

—Oye...

—¿Qué? Me vas a decir que eso no es así —Me interrumpe—. Deja de vivir en las nubes Max, si elegiste a Eli y ella a ti, entonces está bien... No tienes por qué sentir culpa por los sentimientos de otros, lo mismo va para ti Eli.

>>No sé si estarás esperando a Mia, para que esto sea "justo", ella eligió hacer las cosas a su manera y estoy segura que ella lo entenderá mejor que nadie cuando despierte.

Me siento igual que cuando tenía diez años, siendo regañado por hacer las cosas mal, pero mi madre tiene razón; estuve dispuesto a olvidarme, intentando olvidarme de Eli, también pensé en salir con alguien más.

Tal vez así, me olvidaría más rápido de ellas.

Pero en un intento desesperado por aferrarme a lo que siento por ella, no lo hice... Me dediqué mañana, tarde y noche a entrenar, para así olvidar el hecho de no saber de Eli.

Porque olvidarme de ella, me era imposible, mejor dicho, no quería.

Incluso después de que se fue, seguí visitando constantemente a Mia porque me siento culpable, de haberle dado una respuesta concreta, si hubiera tomado una decisión aquella noche, no estaría en esa camilla de hospital y Eli tampoco se hubiera ido.

Nada de lo que pensara en ese momento, me llevaba a algún lugar en concreto, solo le daba vueltas a un asunto en el que parecía ser él único involucrado.

Necesitaba ver a Eli, quería ver a Eli, la busqué por todos lados, después de que me dijo que no quería verme más y que me odiaba, fui a casa de Jacqui, pero ella no me dejo verla.

Seguí yendo, pero siempre era lo mismo, Jacqui no me dejaba verla, pero era porque Eli, así lo quería.

Entonces me llego un mensaje de ella "Me iré un tiempo muy lejos, perdóname, sé que no está bien, pero necesito estar sola, cuida de Mia por favor".

Me bloqueó y no supe más de ella, aunque le preguntara a Jacqui o a mi madre nunca me decían nada.

—Lo que quiero decir es que, está bien que estén juntos si eso es lo que ambos quieren, nadie puede ir en contra de lo que ustedes dos sientan.

>>Pero sean sinceros con quienes los rodean.

—Pero Hana, ¿cómo sabes que somos novios? No te lo hemos dicho aún —dice Eli y caigo en cuenta también de ello.

¿Cómo lo supo?

—Luna no tiene nada que ver aquí —Mi madre se ríe—. Algo así, ¿no?

—¿Solo con eso? —digo sorprendido.

—Bueno, Eli tiene cara de enamorada —me responde divertida viendo a Eli, y yo giro en dirección a Eli para verla.

—¿Qué? —dice avergonzada.

La puerta de la entrada se abre y de allí se asoma mi padre.

—Cariño, llegaste temprano —saluda mi madre.

—Sí, la verdad me escapé, ya no quería tomar más... —Mi padre ve a Eli confundido—. ¿Jacqui? Estás de visita, hubieras avisado con tiempo...

—Hola, señor Teo...

—¿Señor? El señor está en el cielo... —Mi padre ríe.

Yo me río igual.

—Teo, ella es Eli.

—¿Eli? Elizabeth... Vaya, te pareces mucho a Jacqui... ¿Ella y tu mamá eran mellizas o algo así? Jacqui nunca dijo algo de una hermana, esa idiota...

Mi padre tiene un punto, el parecido de ellas dos con Jacqui es bastante, es entendible ya que son familia; la incógnita es la madre de Eli y Mia.

Ellas dos, no recuerdo que me dijeran algo acerca de su mamá, no mencionan ese tema, todo lo que sé es que, falleció cuando ellas eran pequeñas y por eso terminaron viviendo con Jacqui.

Incluso mi padre, no sabe nada al respecto conociendo Jacqui, mucho antes que mi madre.

Lo que deja a la otra incógnita: su papá, ¿quién es?

Miro a Eli y ella me evita con la mirada, es claro que le incomoda hablar sobre eso.

Mi padre nota eso.

—En fin, es bueno verte de nuevo niña, Jacqui está muy preocupada por ti, procura visitarla de vez en cuando.

Mi padre me ve detenidamente.

—Qué bueno, ya no tienes cara de muerto en vida... Estaba algo preocupado.

Mi madre se ríe.

¿Así me veían todo este tiempo?

—Iré a darme un baño, tengo mucho calor —dice mi padre y se acerca a mi mamá.

—Espera, te acompaño —dice ella, se levanta y lleva a mi padre al segundo piso.

Me quedo solo con Eli y no sé qué decirle, con todo lo que mi madre dijo y mi padre acaba de decir; no sé por dónde empezar.

—Así que me extrañabas mucho, te morías sin mí —dice Eli y ríe ligeramente.

Así que ella empieza por allí.

—Bueno... Un poco... Desapareciste y era como si nunca hubieras existido, me negaba aceptar eso, Eli.

—Perdón —dice ella y se deja caer sobre mí—. Oye Max... ¿Quieres saber sobre mi mamá?

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