
Capítulo ocho
Dylan en multimedia.
***
La semana en general había estado bastante bien. El domingo pasé todo el día con Sammy, comimos y conversamos sobre todo, el lunes estuvimos algunas horas en la piscina y luego ella se marchó porque había quedado con Seth. El martes me sorprendí mucho cuando mi padre me llamó y me dijo que iríamos a cenar fuera , me arreglé con esmeró y estuve lista casi una hora antes de que él pasara por mí, una vez que llegamos al restaurante me di cuenta de que era una cena de negocios y no una velada para nosotros dos. El miércoles lleve a Emily de compras, no me dejó gastar ni un dólar en ella, usó un poco del dinero que tenía reunido gracias a su trabajo de niñera los viernes por la noche, me contó que Jordan -aquél chico que le quita el aliente- la ha estado llamando para quedar. El día jueves, horneé unas galletas con Dania y limpié un poco el estudio de pintura de mi madre, me dio un poco de tristeza ver uno de los cuadros incompleto, ella no tuvo tiempo de terminarlos. Finalmente llegó el viernes y con eso un fuerte catarro.
Había estado todo el día tirada en mi cama, Dania venía de vez en cuando a medir mi temperatura y a charlar un poco conmigo, mi padre me mandó algunos mensajes deseando que me sintiera mejor y Sammy llamaba cada media hora para asegurarse de que aún vivía, palabras textuales de ella, me aseguró que pasaría la noche aquí ,para hacerme compañía.
A Harry no le había visto desde que vino a verme el sábado, estuvimos hablado por mensajes e incluso tuve la intención de mencionar a esa tal Emma, sin embargo, no me atreví.
Busqué mi teléfono cuando el característico sonido de llamada resonó por toda mi habitación.
-¿Hola?
-¿Sigues con vida?- me reí solo un poco.
-Sí, sigo con vida Sammy
- Me alegra entonces- escuché una voz lejana que fácilmente la reconocí, Seth- Demonios, Seth es un verdadero dolor en el culo- dijo entre dientes y sonreí- Escucha estaré allí a eso de las nueve, lista y dispuesta para dormir.
Alce las cejas y puse un pañuelo bajo de nariz después de estornudar-¿Tan tarde?
-Sí, lo siento por eso, pero Seth no para de decir que estoy dejándole por ti, así que como que voy a tener que darle algo con que soñar esta noche- susurró suavemente y yo hice una mueca al escuchar el sonido de un beso-Mmm, te llamaré luego.
Colgó.
Me quedé unos minutos en silencio antes de estallar en carcajadas. Mala idea, la risa se mezcló con una tos y pase unos malos minutos.
Mi teléfono volvió a sonar y rodé los ojos, estaba segura de que era Samantha.
-¿Qué?
-Vaya , creo que es un mal momento, mm, puedo llamarte después si estás ocupada.
-¡No!, Dios Harry, lo siento mucho, pensé que era Sammy- sentí como mis mejillas se calentaban y cerré los ojos. Lo escuché reír.
-Me alegra saber que no interrumpo nada- dijo con diversión-¿Tienes planes para está noche?- preguntó y abrí la boca para contestar pero él no me lo permitió-¿Te gustaría venir a los bolos? , van a estar todos, bueno, mm, con todos me refiero a mi pequeño grupo de amigos, ellos, err, son tus amigos también y me gustaría que nos acompañaras, bueno a todos como que nos gustaría- se aclaró la garganta y yo sonreí.
-Gracias ,pero tengo que decir que no- puse un pañuelo debajo de mi nariz cuando comenzó a gotear.
-Oh Abby, si lo dices por lo que pasó el viernes no se repetirá, lo juro, sé que dijiste que no más fiestas pero esto no es una fiesta y...
-Harry- lo llamé y él se quedó callado- Estoy enferma, es solo eso, no estoy rechazando la invitación por lo que paso, es solo que en verdad no puedo.
-Demonios- lo escuché susurrar muy bajito-Es que soy un cabrón, quiero decir, lo primero que debí preguntar era cómo estabas- suspiró pesadamente-¿Te encuentras bien?
-Ni mal , ni bien, enferma.
-Ya.
-Sí- me mordí el labio esperando que dijera algo más.
-Entonces... espero que te mejores, y,mm, lo dejaremos para otra oportunidad,¿quieres?
-Claro, me encantaría ir con ustedes en otra ocasión- sonreí sorbiendo un poco mi nariz.
-Vale, espero que te mejores, pronto.
-Gracias Harry- dije en un tono suave, no quería que dejáramos de hablar.
-Voy a enviarte algunos mensajes después para ver que tal estás.
-Vale.
-Vale- la llamada terminó.
La puerta de mi habitación fue abierta con cautela y Dania entró.
-Tu nariz está muy, demasiado roja- susurró poniendo una mano en mi frente -Tienes algo de fiebre- dijo mientras me tendía un pequeño frasco con jarabe de fresa que debía ayudar con mi tos.
Agradecí una vez que lo terminé y ella besó mi frente.
-Trata de dormir algo cielo, necesitamos que la fiebre desaparezca.-asentí ante sus palabras y me tapé con las sábanas intentando así, dormir.
*
Me desperté sobresaltada al escuchar mi puerta ceder. Me sorprendí demasiado cuando vi a Harry entrar a mi habitación, él parecía avergonzado por haberme despertado.
Me senté suavemente en la cama recostando mi espalda a la cabecera.
En sus manos traía una caja de pizza enorme y una bolsa con cervezas.
Se sentó cerca de mi dejando todo a su lado y suspiró.
-Hola- su voz era muy suave.
-Hola- en mi voz estaba presente la confusión- Pensé que estarías en los bolos- dije empujando los pañuelos al suelo, no quería que los viera.
-Bueno, yo como que preferí venir a verte- dijo con esa sonrisa tan bella que le pertenecía-Eso y que sabía que si me presentaba solo tendría que hacer equipo con las chicas, y ellas son realmente malas jugando a los bolos- Harry sacudió la cabeza y yo me reí.
Sus ojos analizaron mi rostro y me sentí avergonzada, debía verme fatal.
Pasé mis manos por mi cabello tratando de bajarlos un poco.
-Déjalo, luces bonita tal cual estás- dijo tomando una de mis manos y llevándola a la cama. Mis mejillas comenzaron a estar calientes, él sonrió- Mmm, ¿te estás sonrojando o es la fiebre?
-Fiebre- dije rápidamente y me sonrojé aún más.
-¡Te estás sonrojando!- se rió- En pleno siglo XXI- echó sus manos al aire y aplaudió mientras reía, rodé los ojos y fue mi oportunidad para escapar rápidamente al baño.
Lavé mi cara y cepillé un poco mis dientes, mi cabello estaba horrible por lo que me vi obligada a trenzarlo, en cuanto a mí nariz enrojecida, no pude hacer mucho.
Cuando salí del baño , Harry estaba de pie mirando las fotos de mi escritorio.
Se giró y me sonrió.
-Harry- saludé con la cabeza.
-Rodolfo- dijo mientras se reía, no pude evitarlo y me reí también.-Eras muy tierna- apuntó las fotos que se encontraban detrás de él-¿Dónde quedó esa ternura?
-Sigue aquí, obviamente- señalé hacía el pijama de short y camisa de corazones que estaba usando, lo escuché reír mientras me sentaba en la cama, segundos después se sentó frente a mí.
-¿Te parece si comemos? ,traje pizza , porque bueno ,tu dijiste que te gustaba mucho.
-Me encanta , gracias-sonreí suavemente.
-No sabía con que te gustaba así que les dije que pusieran de todo- abrió la caja y la acomodó entre los dos
-Está bien, me gusta todo, excepto las nueces, soy alérgica a ellas.
-Demonios, alérgica a los animales y a las nueces, no creo que sepas lo que es la vida- dijo bromeando.
No, no lo sé.
Harry tomó un trozo de pizza y me hizo señas para que tomará uno y así lo hice.
Estaba deliciosa, y contenía todo lo que una pizza pudiera llevar. Harry abrió una de las latas de cerveza y me la tendió pero yo negué con mi cabeza.
-¿Por qué no?- preguntó frunciendo el ceño y tomando él un trago.
-Estoy tomando medicinas, no creo que sea bueno mezclar- puse una mano en mi boca para poder hablar.
-Venga, solo un trago, no va a pasarte nada- me pasó la lata y yo rodé los ojos antes de darle un sorbo muy pequeño.
-No más- se la devolví y él sonrió-Vas a enfermarte, sabes eso,¿verdad?.
-¿Lo dices por beber de la misma lata?- preguntó y yo asentí-Que va, soy un chico muy fuerte.
-Claro- escondí mi sonrisa con la pizza.
-No sé mucho acerca de ti, estamos aún en la fase de "conocerse" -hizo comillas con sus dedos y luego tomó otro trozo de pizza-¿Qué tipo de música te gusta?
-Bueno, me gusta de todo, aunque el rock pesado no encabeza la lista - tomé un trozo de pizza-¿Qué hay de ti?
-Todo tipo de música, me encanta en general.
-¿Cantas?- pregunté luego de darle un mordisco a mi pizza.
-Mmm, no- dijo un poco bajito y luego bebió cerveza-¿Cantante favorito?
-Ed Sheeran sin duda, Dios mío sus letras son tan perfectas, te hacen sentir esas emociones, hace bien su trabajo, sabe transmitir, ¿el tuyo?
- Sin duda Ed Sheeran es fantástico, pero el mío es Chris Martin,¿canción favorita?
-Mmm, creo que Counting Stars de One Republic, ¿la tuya?- esté ya era mi tercer pedazo, esta pizza era fenomenal.
-Paradise, obviamente, ¿The Rolling Stones o The Beatles?.
-Opción uno, por supuesto.
-¡Sabía que tenías buen gusto!
-Por tú manera tan alegre de contestar no caben dudas que los prefieres también.
-Claro que sí, quiero decir,¡Mick Jagger es un Dios!
-Hablemos de libros, ¿te gusta leer?
-Sí, no leo todo el tiempo pero me gusta leer,¿tú?
-Amo leer- sonreí lista para mi cuarto pedazo.
-¿Lees de todo o un genero en particular?
- Nada de terror, del resto ,todo.
-Creo que ese es el género que más me gusta,¿libros favoritos?
-Me gusta lo viejo sobre todo, ya sabes, libros de Jane Austen, amo a Shakespeare , Romeo y Julieta,
Hamlet, pero mi favorito sin duda alguna es Antonio y Cleopatra.
-Interesante, eres distinta, juro que pensé que me dirías algo como Twilight o Almost- Harry tomó su trozo número seis de pizza , yo tomé mi numero cuatro.
-No creas que no leí esos, lo hice, pero prefiero la lectura vieja.
-¿Qué hay sobre las cincuenta sombras?. - preguntó moviendo las cejas.
-Nunca he leído esos libros- dije y él parecía sorprendido.
-¡No puede ser! , todos han leído ese libro, ¡Incluso yo!
-¿Lo leíste?- ahora la sorprendida era yo.
-Ese no es el punto- desvío el tema-¿Por qué no lo has leído?
-No creas que no lo intenté, cuando tenía diecisiete Sammy me los prestó pero no leí mucho sobre ellos, el primero lo leí hasta la parte en que le muestran el contrato a Anastasia, lo de sadismo/masoquismo no va conmigo.
-No es solo sobre eso, hay una historia detrás de eso, es cautivante- él se aclaró la garganta.
-Bueno, voy a leerlo y te daré mi opinión acerca de ellos,¿qué te parece?
-Excelente- él abrió otra lata de cerveza-¿Películas o libros?
-Libros, las cosas son más detalladas en los libros,¿qué te gusta más?
-Películas, más rápido- tragué el último trozo de mi pizza y acepté el trago que Harry me ofrecía. -Comes bastante para ser chica- comentó con una sonrisa.
-No me preocupo demasiado por el peso- me encogí de hombros y él sonrió.
-Me gusta eso- dijo tomando otro pedazo de pizza, él sí que comía-¿Siempre deseaste estudiar lo que estás estudiando?
-No, desde niña me gustaba la ropa, incluso tenía una pequeña maquina de coser, confeccionaba ropa para muñecas y siempre decía que iba a ser diseñadora- me encogí de hombros- Cuando mí mamá se enfermó pasaba tanto tiempo en los hospitales que terminaron gustándome, me gustaba ayudarla a la hora de tomar medicinas y cuando ella murió creo que me fui hacia eso, ayudar a la gente me encanta, ¿qué hay sobre ti?
- Bueno lo que estudio lo eligió mi padre- se encogió de hombros-Pero me gusta la carrera así que está bien.
-¿Pero no querías nada más?- pregunté frunciendo el ceño.
-Quería ser vaquero, así que esta bien para mí- dijo sonriendo y yo comencé a reír. -Tienes una risa muy bonita.- su mano rozó suavemente la mía. Mis mejillas se encendieron y él sonrió aún más-Está volviendo la fiebre.
-¡Dios mío cállate!- me tapé la cara con las manos y lo escuché reír, quitó los manos de mi cara y las sostuvo contra mis sábanas, esta iba a ser una buena tarde
***
-¿Usaste ortodoncia?- no sé cuantas preguntas nos habíamos hecho hasta ahora, pero sin duda eran demasiadas.
-Desde los catorce hasta los dieciséis, un total desastre- sacudí la cabeza- Imagino que tú también usaste , tienes dientes hermosos.
-Me los pusieron a los quince pero apenas cumplí los dieciséis me los quité, algunos dientes están torcidos pero la mayoría están bien- se encogió de hombros - Escucha, sé que estabas enojada por lo que pasó en esa fiesta, y bueno tenías todo el derecho, así que sí dices que no yo entenderé, pero el jueves hay un evento de caridad y me encantaría que vinieras conmigo, van a ir muchas personas importantes.
-Claro que sí te acompaño, supongo que mi padre va, podemos vernos allí.
-Mm, no, el señor Miller no va a asistir, él tiene un viaje a Denver, el martes - dijo suavemente, me sentía confundida, no sabía sobre eso.
-Oh, es verdad, claro, Denver- me aclaré la garganta y sonreí. Su mano estaba muy cerca de la mía y quise tocarla.
-Entonces...¿te parece que pase por ti a eso de las siete treinta?
- Claro- me tapé la nariz cuando estornude.
-¿Crees que estarás bien para el jueves?- preguntó Harry divertido, asentí.
-Estoy segura de que sí- contesté.
Nos quedamos en silencio mirándonos, no era incomodo la verdad, pero me sentía un poco nerviosa con sus ojos sobre los míos.
Emma.
Mi mente comenzó a trabajar con demasiada rapidez, quería preguntar pero no me sentía capaz.
¿Qué se supone que iba a decirle?.
No podía simplemente decir, ¡Hey Harry! ¿quién es esa Emma que te envía mensajes?
Nos conocíamos hace ya algunas semanas y cada vez nos llevábamos mejor pero no me sentía lista para soltar ese tipo de pregunta.
-Tengo que irme Abby- dijo muy suave y fue entonces cuando me di cuenta que no habíamos dejado de mirarnos- Le dije a Marcy y a Dylan que iría a su casa cuando volvieran de los bolos.
-Sí, claro- lo vi cerrar y recoger la caja de pizza, después puso las latas vacías de cerveza en la bolsa.
-Espero que te mejores, recuerda lo del jueves- se puso de pie y se acercó al lado de la cama donde yo me encontraba. Se inclinó y sus labios rozaron suavemente mi mejilla, esperé que se alejará pero no fue así, volvió a besar mi mejilla.
Se separó un poco, de manera que ahora podía mirarme a los ojos, negó suavemente con la cabeza y suspiró.
-Nos vemos- su espalda estaba tensa cuando comenzó a caminar hacía la puerta.
-Adiós- la puerta ya se había cerrado cuando hablé.
Mi corazón latía bastante rápido, mis manos sudaban y mis ojos estaban fuertemente cerrados.
El olor de Harry estaba en todos lados, la sensación de mi mejilla era única, juro que podía sentir sus labios todavía sobre mi piel.
Tomé mi teléfono celular y rápidamente llame a Samantha.
-Estoy terminando de arreglar mi bolso, estaré allí en breve- me dijo apenas contestó.
-Está bien, escucha, no llamaba para eso.
-¿No? ,¿me dirás entonces para qué?
-¿Puedes traer tus libros de Christian Grey?
Harry.
Lancé el cigarrillo por la ventanilla de mi coche cuando mi móvil comenzó a timbrar en el asiento del copiloto.
Tanteé con mi mano derecha sobre el haciendo de cuero hasta dar con el dispositivo, contesté con rapidez y lo lleve a mi oído.
-Harry- sonreí al escuchar su voz.
-Emma, demonios, olvidé que tenía que llamarte por la tarde, estuve ocupado.
-Tú siempre estas ocupado.
-Bueno soy un hombre ocupado, responde algo, ¿si yo dejó de trabajar con qué voy a comprarte esos chocolates que tanto te gustan?- la escuché reír, música para mis oídos.
-Estuve apunto de perdonarte pero acabo de recordar que no nos vemos desde hace dos meses.
-Bueno tu tampoco has venido a mí- jugué con ella y me reí cuando jadeo con indignación.
-Estoy empezando a odiarte.
-No puedes Em- frené el auto cuando llegué a la casa de Marcy y Dylan.
-No , no puedo- suspiró- Pero es frustrante, ¿sabes eso?, no te veo hace dos meses y solo estuviste conmigo dos días,¡dos días!
-Joder, es que quieres todo mi tiempo.- gruñí.
-No, no quiero todo tu tiempo, quiero solo poder verte por más de cuarenta y ocho horas, te extraño.-cerré los ojos unos segundos.
-También te extraño, pero sabes que mi vida está ahora mismo de cabeza, prometo ir a verte desde que tenga un momento, sabes que en verano todo se complica, esta vez será una semana completa.
-¿Una semana y media?- su voz rogó.
-Una semana, Emma.
-¿Dos semanas?, por favor.
No podía decirle que no.
-Dos semanas- dije finalmente.
-Promételo.
-Sí.
-¡Promételo!
-¡Lo prometo joder!- golpeé el volante con mi mano disponible y suspiré- Tengo que colgarte, te llamaré por la noche.
-¿Podemos hablar por Skype?
-Claro.
-Promete eso también- su voz era suave y sabía que no debí gritar pero Emma solía hacerme enojar.
-Te lo prometo.
-Harry.
-¿Qué?
-Te quiero, y lamento si te hice enojar pero te extraño, me siento sola a veces- conocía esa voz, ella estaba apunto de llorar.
- Prometo que vamos a usar Skype por la noche Emma, te quiero mil veces más- cerré los ojos cuando sorbió su nariz.
-Vale.
-Adiós, te quiero, no olvides eso.
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