
Un Salto de Fe.
¿La vida siempre fue tan simple? ¿Tan aburrida? ¿Tan caprichosa?
Bueno, para Leia Loud lo era, o bueno, lo fue, hasta cierto punto de su vida, y a sus 22 años de edad se encontraba sentada al lado de una gran multitud de estudiantes vestidos formalmente, este era el día más grande su joven vida. Tras 4 largos de su vida por fin había terminado sus estudios universitarios en la carrera de Administración de Empresas; había sido un largo viaje para la joven, aunque el estar sentada por tanto tiempo escuchando a los viejos maestros y al director era algo que la mataba de aburrimiento.
Ella solo quería terminar con esto para poder irse a celebrar con sus amigos y familiares, a un lado de ella se encontraban varias personas que estuvieron a lo largo de su vida, tanto amigos como enemigos que hizo, rivales entre otros, y entre el público pudo ver que se encontraba como siempre resaltando su muy grande y ruidosa familia, los Loud.
Veía a su madre como siempre, luciendo un bello vestido que la hacía destacar entre el resto, a su hermana mayor Londey vistiendo como siempre a la moda, ambas mirándola con mucho orgullo en sus ojos, algo que la alegraba, mientras que del otro lado se encontraba el resto de su familia, sus tías miranda de igual forma junto con sus parejas y algunos de sus hijos, entre ellos como siempre, destacaba su tío Lincoln, el hombre que a fundió como figura paterna en su vida tras la muerte del suyo, el cual también la miraba con orgullo.
Casi toda su familia se encontraba allí, a excepción de una única persona, en ello justamente su celular había comenzado a vibrar, por suerte lo había escondido para que no la cacharan con este, en ello bien que le había llegado un mensaje, y con ver de quien se trataba solo sonrió, el mensaje era de alguien a quien tenía anotado como "Búfalo"
—Hola guapa, ¿Ya están todos allá? —Decía el mensaje a lo cual ella contesto.
—Milagro que me hablas tonto jeje, ¿Pero en dónde estás?, La ceremonia ya empezó y si, ya están todos acá —Le escribió con rapidez—. No sabes la regañiza que mi tío te va a meter por llegar tarde.
—Tu tranquila yo nervioso Abeja, lo tengo todo bajo control jeje, tenía que resolver unos asuntos.
—Ay si, como no, "asuntos" —Leia solo rodo sus ojos mientras sonreía con burla—. Al menos dime por dónde vienes.
—Literalmente, ya estoy en la entrada —Esto todo por sorpresa a Leia la cual no se esperaba esa respuesta.
— ¿Lo dices en serio?... Te juro que si me estas troleando.
—Tranquila Leia, lo digo en serio, ya estoy en la entrada, no te preocupes mija.
—Bueno, y no me digas mija, ya te empiezas a parecer al idiota de BJ.
—Jajajajajajaja, perdón perdón, pero bueno, te veo adentro —Leia solo suspiro con cansancio, pero simplemente sonrió ante esto.
—Te acuerdo, te veo adentro Lemy —Le escribió para al final mandárselo y guardar su celular en el bolsillo de su saco.
Leia iba vestida bastante elegante, con un saco y una falda ejecutiva de un color morado rojizo que resaltaba con su piel casi de porcelana y su larga y ondulada cabellera rubia, además de que su maquillaje solo la hacía lucir más hermosa. Leia solo veía como seguían con el discurso, aún faltaban varias cosas para que esto terminara y pasaran a la entrega de diplomas y para así terminar con todo.
Su mente solo había comenzado a divagar, recordando tantas cosas, se solía decir que llegando a una determinada edad uno mismo siempre se llegaba a dar cuenta del camino que tomo para estar hasta donde ha logrado llegar, incluso uno se puede llegar a percatar de lo corto que llego a hacer en realidad, pero para Leia, fue más largo de lo que ella pensó, y todo empezó aquel día... En el que lo conoció.
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La vida de Leia siempre estuvo rodeada de lujos, siempre obtuvo lo que quiso y jamás se le negó nada, por más pequeña que fuera su petición, esto fue principalmente debido a la forma en la cual su madre, Lola Loud la crio, y debido a la falta de una figura paterna en su niñez esto la fue volviendo alguien bastante parecida, no por decir peor a su madre cuando esta era tenía su edad.
Esto había comenzado principalmente debido a sus abuelos Lynn y Rita Loud, no era de esperarse que ambos consintieran a su nieta de la misma forma como en su momento consintieron a Lola, la única diferencia es que Leia no tenia 9 hermanas con las cuales debía de aprender a compartir las cosas, y Londey no era una niña la cual le gustara pedir obsequios u otro tipo de cosas, demostrando ser mucho más madura que Leia.
A pesar de todo Leia amaba a su madre y a su hermana, su madre nunca le hablo muy a fondo sobre su padre, solo supo que falleció en un accidente de automóvil al igual que Roberto Santiago, el esposo de su tía Lori; por suerte Leia tuvo como ejemplo a su hermana Londey quien era unos años mayor a ella.
Leia quería su hermana, pero la realidad es que también le sentía celos de esta, principalmente porque siempre demostraba el cómo resaltaba en cosas que las cuales ella no era realmente buena como lo eran los deportes, el dibujo, la cocina, el diseñar vestidos, incluso en los videojuegos, algo que por muy a pesar de que a Leia no le llamaran la atención, el ver como su hermana los superaba y les entendía, era algo que la pequeña le causaba envidia.
Y Lola siempre demostró el amar a sus 2 hijas, enseñándoles a ambas todo lo que sabía, algo que por desgracia no fue la mejor idea, principalmente para Leia la cual fue creciendo con la mentalidad de que todo lo que ella dijera debía de cumplirse.
Pero a pesar de esto, la forma en el cómo su madre la elogiaba era algo que la enojaba, algo que comenzaría eventualmente a desarrollarle un complejo de inferioridad, pues para rematar las cosas, sus abuelos le contaban el cómo Lola a una joven edad había logrado varias cosas, entre ellas el haber sido reina de belleza infantil, algo que la fue catapultando para ser la persona que es ahora.
Esto fue suficiente para hacer a la pequeña Leia se sintiera muy inferior a su hermana y a su madre, siendo reconocida la mayoría de las veces como la hija de Lola Loud, algo que por desgracia la iría persiguiendo hasta cierta edad mayor, por lo que al final Leia a la edad de 6 años comenzara lo que sería conocido con el pasar del tiempo como, El Cartel de Galletas.
Y donde inicia nuestra historia.
Leia estando ya en quinto año de primaria ya se había hecho de un sobrenombre entre la mayoría de sus compañeros, siendo conocido como La Abeja Reina, pues en un corto tiempo había logrado hacerse con el control del tráfico de galletas en su escuela, todo gracias a su grupo de exploradoras, Las Turtle Scouts, conformando por sus más cercanas amigas, Cindy, Kimberly, Bed, Natasha, y sus 2 mejores amigas, Gwen y Marsha, sus manos derecha e izquierda.
Leia no le costó mucho el poder hacerse del control de esto, aunque para su desgracia aun debía de competir contra otros grupos de exploradores, por suerte tenía bajo su completo control la mayoría de la escuela, gobernando el tráfico de galletas con puño de hierro.
Y lo sé, cualquiera se preguntaría ¿Cómo era posible que una niña pudiera hacer eso? Y es que la verdad no era algo muy difícil, había varios tipos de galletas que no se vendían en Royal Woods, y siendo hija de Lola, no le era muy difícil el poder conseguir ese cierto tipo de galletas que no podían encontrar en la ciudad, por lo que mercancía no le hacía falta, claro que el tráfico de galletas tampoco era algo simple, ni mucho menos barato.
Por lo que debía de pagar a una leve suma de dinero para pagar por las galletas de igual forma, esto de algún modo la ayudo mucho a saber cómo administrar bien el dinero, en donde demostró tener un talento natural para las matemáticas, por desgracia esto a la vez la volvió alguien codiciosa y tacaña, claro que con solo un cierto tipo de personas, pero siendo tan joven, por su mente se comenzó a desarrollar la idea de que el dinero lo era todo.
Así era la vida de Leia, el casi reflejo de su madre, solo que más tacaña, pero lo que no se espero fue un cierto día.
La joven iba saliendo a receso junto a Gwen y a Marsha mientras se dirigían a tiendita de la escuela para comprar algo.
—Vaya clase más aburrida —Dijo Leia.
—Ni que lo digas, por lo menos la maestra Irene es más divertida que vieja maestra Johnson —Dijo Marsha.
—Bueno, lo importante es que al menos tenemos química después del receso, eso por lo menos ya es algo interesante —Dijo Gwen.
—Cierto, al menos la maestra Irene sí que sabe cómo hacerla divertida —Dijo Leia como mientras se iban dirigiendo hacia la tiendita—. Ahora que lo recuerdo, no hemos tenido nuevas ventas esta semana ¿Cierto?
—De los alumnos últimamente no, por suerte los maestros han comenzado a comprar más galletas, incluso la maestra Irene —Dijo Gwen.
—Y para nuestra ventaja es que los maestros pagan por adelantado para esto —Dijo Marsha mientras sacaba una libretita y un lápiz de su falda—. Si mis cálculos no me fallan, tendremos más del doble de ganancias para esta semana.
— ¿En serio? —Dijo Gwen sorprendida.
—Los maestros son más glotones de lo que parecen, en especial el maestro de educación física —Dijo Leia sonriendo.
—Pues por cómo van las cosas no sería mala idea el comenzar a venderle galletas solamente a los maestros —Dijo Gwen.
—De hecho no es mala idea, además, así aumentaríamos los deseos de los compradores para poder obtener más producto —Dijo Marsha.
—Mmm, bueno idea —Dijo Leia mientras pensaba en la sugerencia de sus amigas.
Durante este tiempo las vendes habían estado disminuyendo entre los estudiantes, pero para su suerte los maestros eran ahora un mayor punto para la venta, además de que pronto deberían de comenzar a discutir sobre la venta de galletas alrededor de la ciudad, Leia tenía entendido que los Bluebell Scouts, su mayor y más fuerte competencia habían comenzado a vender fuera de la escuela, por lo que pronto debía de discutir con las chicas sobre esto.
Después de ir a comprar siguieron caminando por los pasillos de la escuela directo hacia el laboratorio de la escuela para su siguiente clase, en ello ve que las demás chicas se dirigían hacia ella con mucha prisa.
— ¡Leia! —Grito Cindy.
— ¿Qué sucede? —Dijo Leia confundida mientras veía como las chicas llegaban con ella.
—Tenemos noticias —Dijo Bed mientras se detenía cansada.
—Pues díganme, ¿Qué sucede? —Pregunto intrigada.
—Nos acabamos de enterar que Bluebell Scouts acaba de conseguir el primer lugar en la venta de galletas —Estas palabras dejaron a Leia, Gwen y Marsha completamente incrédulas.
— ¡Eso es imposible! ¡Nuestras ventas debieron de haber sido mayores! —Dijo Leia.
— ¡Es cierto! ¡No hay forma de que nos hayan podido vencer tan fácil! —Dijo Gwen.
—Nosotras pensamos lo mismo, pero es cierto, sus ventas fueron mucho mayores a las nuestras —Dijo Kimberly mientras las demás asentían.
―Esto, tiene que ser imposible, teníamos una mayor ventaja gracias a las compras de los maestros ―Dijo Marsha todavía sin poder creerse la noticia.
―Pues créetelo ―Las chicas voltearon atrás de ellas solo para encontrarse a un grupo de algunas chicas y chicos de ropas azules, entre ellas destacaba una chica rubia de boina azul, y dientes afilados la cual las miraba de forma arrogante.
―Tsk, Stephanie ―Dijo Gwen mirándola con enojo al igual que las demás.
―Por favor Gwen, sin resentimientos por favor, simplemente sucedió lo inevitable, al fin y al cabo todo buen reino tarde o temprano... Debo de caer ―Decía mientras sonreía de forma engreída.
―No te creas mucho dientes de tiburón ―Dijo Leia parándose enfrente de ella―. No me importa que truco hayas usado, pero esto no se quedara así.
―Por favor Loud, a diferencia tuya y de tu grupito ya pasado de moda, nosotros no nos limitamos simplemente a vender únicamente en la escuela, nosotros a diferencia de ustedes, tenemos mucha más visión expansiva, no es de sorprenderse que las hayamos superado.
―Pues disfruta de tu triunfo mientras puedas.
―Ooh, y vaya que lo voy a disfrutar, pero como sea, nos veras después ―Dijo Stephanie mientras se iba justo a su grupo los cuales se iban riendo de ellas.
Las chicas solo sé que le quedaron viendo.
―Rrgg, pero como la detesto ―Dijo Natasha mirándola con odio.
―Lo sé, no sé cómo la soportan ―Dijo Gwen.
―No se preocupen, ese gusto que ahorita tiene no le durara por mucho tiempo ―Decía Leia mientras veía a Stephanie, solo para que ver como al pasar en frente de la puerta del laboratorio esta se abriera de forma brusca mientras que de esta salía una gran cantidad de espuma la cual cubrió a los Bluebell.
Esto fue visto por las chicas y por varios alumnos que se dirigían hacia el laboratorio porque tenían clase, viendo como Stephanie y su grupo estaban completamente cubiertos de lo que aparentemente era espuma contra incendios, para desgracia de este grupo, todos a su alrededor comenzaron a reírse de ellos, entre ellos destacaban obviamente Leia y sus amigas las cuales se reían a carcajadas de sus rivales.
―Ven chicas, esto no es más que un símbolo viviente de que a ellos no les espera más que derrota ―Dijo Leia mientras las demás concordaban―. Ya verán, solo hay que comenzar a incrementar nuestro rango de ventas y muy pronto todo ira retomando a su original y debido curso, como siempre ha sido.
―Concuerdo, esos tontos pronto comprenderán que siempre estarán por debajo de nosotras ―Dijo Gwen.
El resto de las chicas solo asintieron decididas antes esto, excepto Kimberly la cual seguía viendo la espuma.
―Eeehh chicas dejando eso de lado, soy solo yo, ¿O está saliendo mucha más espuma? ―Dijo Kimberly haciendo que las chicas voltearan a ver como aún más espuma comenzaba a salir.
Leia veía esto y se hacia la pregunta de quién había sido el responsable de tan raro pero divertido accidente, la respuesta llego sola.
― ¡APÁGALO GORDON! ¡¡APÁGALO!! ―Se escuchó como alguien gritaba desde adentro del laboratorio.
― ¡NO PUEDO, LA PALANCA SE ATASCO!
Todos los presentes solo podían escuchar el relajo de adentro.
― ¡PUES HAZLO CON MÁS FUERZA!
― ¡MALDITA SEA LEMY! ¡POR ESO TE DIJO QUE ESTO ERA MALA IDEA!
― ¡¿YO QUE?! ¡EL CULPABLE AQUÍ FUE EL TARADO DE CONNOR!
― ¡PÚDRETE LEMUEL! ¡¿POR QUÉ ES MI CULPA?!
― ¡TU DIJISTE ES QUE ESTO ERA SEGURO!
― ¡TE DIJE QUE HABÍA UN 80% DE PROBABILIDADES QUE FUNCIONARA O QUE ACABARA EN DESASTRE! ¡NUNCA TE DIJE QUE RESULTARÍA AL 100% MENSO!
― ¡YA CÁLLENSE O NOS LOS MAESTROS NOS OIRÁN!
― ¡NO MAMES BJ! ¡LITERALMENTE HAY ES LA HORA DE CLASES! ¡YA VALIMOS!
Y casi como por arte del autor un maestro junto a la profesora Irene iban a la escena solo observar todo el desastre.
― ¡¿Pero qué paso aquí?! ―Dijo la profesora Irene viendo como los Bluebell iban saliendo cubiertos de espuma―. ¡¿Pero quién hizo esto?!
Pregunto alterada, solo para ver como el maestro caminaba con la mirada seria.
―Yo sé quién hizo esto ―El maestro solo miro a la espuma para inhalar con profundidad―. ¡¡¡LOUUUDDDD!!!
Las palabras dichas por el maestro dejaron perpleja a Leia.
Tal vez esa no haya sido la mejor forma en la cual pudo haberlo conocido en aquel entonces, claro que después de fue algo diferente; después de aquella divertida y desastrosa escena eran sacados del laboratorio después de lograron detener el avance de la espuma, y después de que se llevaran a Stephanie y a su grupo completamente empapado.
Leia solo vio como del laboratorio eran sacados a rastras 4 chicos, 2 eran de piel oscuro, otro era de piel morena y el último de piel más clara, fue ahí cuando lo conoció, aquel chico destacaba por tener una cabellera capuchina bastante larga y frondosa la cual se encontraba peinada hacia atrás gracias a una bandaba azul la cual llevaba en su frente, vestía de unos jeans azules una chaqueta color caqui.
―Okay, ustedes 4, ¿Se puede saber que rayos estaban haciendo?, y te lo digo principalmente a ti Loud ― Leia veía todavía sorprendida esto.
Había otra persona en la escuela con mi mismo apellido, algo de lo cual sus hijas también se sorprendieron, mirando a Leia la cual seguía sorprendida.
―Óiganme, ¿Cómo cree que es un poco cruel de su parte el culparme a mi tan rápido? ―Decía con indignación.
―No sería la primera vez Loud.
―Ay por favor, dígame una solo vez en la que todo haya sido mi culpa ―Dijo mientras el maestro lo veía con seriedad mientras cruzaba los brazos en silencio.
―... Considera mi silencia como mi respuesta ―Dijo mientras dejando con cara de palo.
―Lemy, mejor ya cállate ―Dijo un chico de rastas el cual ponía su mano en su hombro.
El mencionado como Lemy solo agacho la cabeza con resignación.
― ¡Aaaah! ¡De acuerdo lo confieso! ―Dijo con determinación―. ¡Connor lo provoco!
Dijo señalando a uno de los 4 el cual tenía lentes y un gran copete.
― ¡¿Qué?! ¡No puedes echarme todo el muerto a mí!
― ¡No mames Lemy! ―Dijo otro chico que vestía con una chamarra roja.
― ¡Tu cállate BJ, es el plan perfecto!
― ¡Estás loco Gordon!
― ¡Ya! ¡Fue suficiente! ―Dijo el maestro bastante enojado―. ¡Los 4 a la oficina del director! ¡Ahora!
Dijo con mucho enojo en su voz lo cual callo a los 4 sonsos los cuales asintieron y se fueron con la cola entre las patas hacia la dirección.
―Bueno chicos, supongo que la clase de hoy se cancela hasta que el salón hasta que lo hayan limpiado ―Dijo la profesora Irene, lo cual fue recibido tanto por gritos de alegría de algunos como quejas de otros.
Leia por su parte solo seguía viendo la dirección por donde se había ido Lemy.
―Vaya grupo más extraño ¿No? ―Dijo Kimberly.
―Pues para mí no son más que un cuarteto de idiotas ―Dijo Natasha.
―Pero hay que admitirlo, son algo guapos, en especial el chico de la sudadera roja ―Dijo Gwen.
―A mí lo único que me sorprende es el cómo lograron generar toda esa espuma ―Dijo Marsha con intriga.
―Igual, ¿Me pregunto de que grado serán? ―Dijo Cindy.
Bed solo veía como Leia seguía mirando en la misma dirección.
―Leia, ¿Te encuentras bien? ―Dijo mientras la movía un poco haciendo reaccionar.
―Eh ¿Qué?
― ¿Qué si estás bien?, estabas muy distraída.
―No no, sí, estoy bien, estoy bien, no te preocupes.
Leia solo tenia sus pensamientos fuera de lo común, al final la escuela paso mas rápido de lo que espero, solo espero hasta que su madre viniera por ella, y cuando por fin llego solo se despidió de sus amigas y se subió al auto de su madre en donde también venia su hermana.
—Hola mi amor, ¿Qué tal te fue hoy? —Pregunto Lola mientras Leia se subía en la parte trasera del auto.
—Todo bien mamá, solo hubo un pequeño accidente en el laboratorio de la escuela.
― ¿Un accidente? ―Pregunto Londey―. Ah ver ¿Cuenta?
―Nel, no es algo de real importancia, unos idiotas provocaron un desastre en el laboratorio y ya no tuvimos clases, pero debo de admitir que fue algo realmente divertido ―Dijo mientras sonreía con malicia recordando.
―Bueno, al menos no fue nada grave ―Dijo Lola.
―Por cierto, si subieron todas mis cosas ¿No?
―Si mi amor, ya todo está en la cajuela.
―Yo aún no me puedo creer que te hayan nominado para ir al certamen de belleza en Rusia mamá ―Decía Londey emocionada.
―Lo se cariño, que les puedo decir, mi belleza ha logrado trascender las fronteras, que incluso una tierra tan lejana como Rusia, llena de bellas mujeres ha logrado reconocer la de esta reina.
―Realmente te admiro mucho mamá ―Dijo Leia―. Pero lo que no puedo comprender el por qué nos quedaremos con los abuelos durante tu viaje.
―Ya te lo dije cariño, no puedo simplemente irme y dejarlas solas, la mayoría de mi equipo vendrá conmigo, por lo que lo mejor será que se queden con sus abuelos un tiempo, además sus demás primas estarán con ustedes.
Al oír esto Leia hizo una mueca de molestia.
― ¿En serio mamá? ―Dijo Londey emocionada.
―Así es, mis hermanas vendrán conmigo también al viaje, incluyendo a su tío Lincoln, por lo que esta vez la casi todas sus primas se quedaran con sus abuelos también.
― ¿Pero no es muy peso para los abuelos?
―jajajaja, te parecerá chistoso, pero ellos lo sugirieron, además no será tan complicado, al fin y al cabo parte de sus primas mayores también estarán.
Leia solo escuchaba pero no le alegraba mucho esto, no es que le molestaran sus primas, bueno si, algunas de ellas desde su punto de vista eran muy molestas, pero ahora que lo pensaba, dijo que su tío también iría, ello recordó que en sí, jamás había conocido a las hijas de su tío.
―Oye mamá.
―Mmm, ¿Qué pasa cariño?
―Dijiste que el tío Lincoln también ira ¿no?
―Así es.
―Entonces las hijas de mi tío también se quedaran ¿No? ―Lola miro confundida a Leia por el retrovisor hasta que se dio cuenta.
― ¡Oh es cierto! Ustedes no conocen a los hijos de su tío ¿Cierto? ―Ambas hermanas miraron confundidas a su madre.
― ¿Hijos? ―Pregunto Londey.
― ¿Mi tío no tiene hijas? ―Pregunto Leia.
―Si cariño, si tiene, pero solo tiene una hija, en sí, su tío Lincoln tiene 2 hijos varones.
― ¿Tiene 2 hijos? –Pregunto Leia.
―Correcto, algo realmente curioso, literalmente él fue el único que tuvo varones ―Esto dejo sorprendida a sus hijas.
― ¿Y por qué nunca nos contaste de ellos? ―Dijo Leia algo molesta.
―Porque nunca me lo preguntaron Leia, tampoco es que preguntemos mucho por ellos, Lincoln y su esposa habían estado viviendo en otro estado por lo que no podía hablábamos mucho, pero siempre nos comunicábamos cuando podíamos, bueno hasta hace 4 meses cuando se mudaron de nuevo a Royal Woods.
― ¿El tío Lincoln y la tía Ronalda?
―Exacto.
― ¿Y cómo se llaman sus hijos? ―Pregunto Londey.
―Pues el mayor se llama Lemuel pero le dicen Lemy de cariño, es un año mayor que Leia, es alguien bastante energético y al problemático, pero es un buen chico cuando te tomas la molestia de conocerlo, aunque no es alguien realmente paciente ―Dijo Lola mientras recordaba algo que la hizo reír―. El luego siguen los gemelos, Reina y Roberto Jr, o Bobby Jr o solo BJ de cariño en honor al fallecido esposo de su tía Lori, y ellos tienen la misma edad que Leia.
«Entonces, aquel tonto ¿Es mi primo?» Leia solo recordó lo que paso, sorprendiéndose ante esto mientras todo se iba acomodando en su mente, al final no fue simplemente coincidencia que él tuviera su mismo apellido.
El tiempo paso mas rápido, llegando con velocidad a la primera casa Loud en donde ya es encontraban casi todos, donde fueron recibidos por Lynn, Rita y los hermanos Loud, Leia y Londey por su parte saludaron a sus tías y tío y a sus abuelos mientras bajaban sus cosas y se dirigían a dentro de la casa.
—Espero que esto no sea una gran molestia para ustedes —Digo Lola.
—Tonterías cariño, nos alegra mucho el tenerlos aquí —Dijo Rita con alegría.
—Es una lastima que no todos hayan podido venir —Dijo Lynn.
—Pues la mayoría prefirió quedarse con sus padres papá —Esto fue dicho por Lana—. Igual no les hará daño el pasar un rato de convivencia.
Esto fue confirmado por algunas de las hermanas pues varias de sus hijas habian preferido quedarse con sus padres para convivir un rato con ellas mientras sus madres salian.
— ¿Pero no faltan tus hijos Lincoln? —Pregunto Rita mirando a Lincoln.
Este por su parte solo suspiro con cansancio mientras se masajeaba las cienes.
—Lemy y BJ terminaron castigos por una estupidez por lo que saldrán tarde, y Reina prefirió quedarse con Ronnie Ann mientras no estoy.
—Ese par si que es un completo lio, principalmente Lemy —Dijo Luan—. En serio que hay veces en las cuales dudo que Lemy sea tu hijo.
—Cierto Bro, tu hijo es demasiado estrafalario —Dijo Luna con gusto—. Como desearía tener un hijo como él.
—Pues de quien crees que se inspiró para ser así —Dijo mirando a Luna mientras esta fingía demencia—. Bueno, al menos el saber que le gusta practicar música y reparar cosas es algo que me alegra de su parte.
Esto sorprendió a demás, mientras tanto adentro de la casa, ambas hermanas habían ido a dejar sus cosas a la sala, en ello Londey paso a saludar a sus demás primas mientras que Leia se encontraba chateando con sus amigas.
— ¿Ni un saludo?, veo que sigues igual que siempre niña —Leia solo volteo a ver a su derecha encontrándose con una chica de cabello blanco.
—Tsk, y yo que pensé que no tendría que verte —Dijo Leia mientras la chica se acercaba a ella.
—Para tu mala suerte decidí venir, al igual que ellas —Dijo señalando a una chica de cabello negro y a 2 de cabello castaño—. Las gemelas y mi hermana también vinieron, al igual que Lyra.
Esto hizo que Leia frunciera el ceño con molestia ganándose una sonrisa maliciosa de Lupa.
―Bueno princesita, espero contar contigo durante los próximos días hasta que esto de Rusia termine.
Leia solo se le quedo viendo con enojo, de todas sus primas, las hijas de Lucy y Lynn Jr eran a las que menos quería ver, entre ellas iba incluida la hija de Luna, ya iba pensando que esto sería un completo desastre, pero algo se ganó la atención de todos, pues podían escuchar como un leve zumbido se iba acercando, no fue hasta que vieron como algo se dirigía hacia la casa Loud desde el cielo a una algo velocidad, algo que fue tomando forma de una persona hasta que por fin lo pudieron ver bien y que dejo con los ojos salidos a Lincoln.
― ¡¡¡EEEECHEEEEN PAAAAAAAJAAAAAAAAAA!!! ―Grito nadie más ni nadie menos que Lemuel Loud el cual venia subido encima de lo que aparentemente era un bajo mientras iba cayendo a alta velocidad.
Todos se quedaron viendo boquiabiertos mientras veían como se iba acercando, solo para que éste fue a aterrizar en un árbol, aunque no le sirvió de mucho pues lo termino atravesando dejando un gran hueco en donde estaban sus hojas mientras que Lemy iba rodando con mucha fuera hasta que se fue a retachar con la pared de la casa.
Si lo sé, no fue la segunda mejor forma en la cual estos 2 se pudieron haber conocido... Pero si la forma en la cual Leia comenzaría a sentir curiosidad por el joven rockero, después de aquella extraña introducción el joven fue reprendido por su padre por llegar así, por suerte no había resultado lastimado y sus cosas ya estaban en casa de sus abuelos.
Solo le preguntaron por BJ a lo que Lemy respondió de que se había ido con sus amigos a la tienda de comics un rato, después de eso todo fue normal, Lemy encontró a la casa y fue presentado a las hijas de Lola pues las demás ya lo conocían.
Leia solo veían de forma curiosa al joven, para ser alguien un poco mayor no era alguien realmente alto, pero su mirada de aburrimiento desde el punto de vista de Leia lo hacía parecer un idiota, aunque la cabellera de aquel joven era algo que le llamaba mucho la atención, las cosas solo se pusieron algo tensas cuando Lyra, la hija de Luna apareció, alguien que desde el punto de vista de Leia, era alguien molesta.
Solo veía como la chica mayor se centraba en reprender al joven el cual solo se dedicaba a ignorarla, algo que solo aumentaba los regaños de Lyra, pero Leia veía como Lemy simplemente hacia un gesto de molestia mientras apretaba los puños, lo sabía bien, intentaba no caer en el suelo para no terminar discutiendo con la mayor.
Además de ver como las hijas de Lucy y Lynn Jr se acercaban a él y lo molestaban de igual forma, Leia solo seguía viendo como Lemy se aguantaba el gritar que lo dejaran en paz, pero la joven lo comprendía, el chico intentaba no hacer algo estúpido, ya que de por si su forma tan extravagante de llegar, incluyendo el desastre que hizo en la escuela le habían causado problemas, estaba claro que el joven no quería provocar otra estupidez.
Leia no pudo evitar el compararse un poco con él, pues ella también tenía que lidiar con sujetos muy molestos a lo largo del día, teniendo que retener sus ganas de gritarles tantas cosas a los idiotas que a veces la fastidiaban, por suerte había aprendido a fingir las apariencias para eventualmente tomar venganza de ellos.
Simplemente paso el rato hasta que por fin los mayores Loud se fueron, todos estaban en sus propios asuntos, BJ llego después de un rato y fue recibido por sus primas, pero Leia simplemente lo ignoro y se dirigió hacia el patio de la casa viendo como Lemy se encontraba afuera, sentado junto aquel árbol que ha estado durante años en la casa Loud.
Veía como Lemy se encontraba mirando el cielo hasta que por fin se percató de su presencia.
―Eeh, ¿Necesitas algo? Eeehh...
―Soy Leia, Lemuel.
―Vale.
―Idiota ―Leia solo se acercó hacia al árbol―. ¿Te molesta si me sienta aquí?
― ¿Eh? No, adelante.
Leia solo se sentó a su lado mientras se acomodaba, solo veía como Lemy tenía su miraba en el cielo.
― ¿Por qué estás aquí afuera mirando el cielo?
―Podría preguntarte lo mismo.
―Hump, tuche ―Dijo con gracia―. Simplemente no me gusta estar con ellas, eso es todo.
―Pues ya somos 2.
― ¿En serio?
―Más o menos, no me desagradan, pero tampoco me gusta que se la pasan molestándome, en especial la hija de la tía Luna, siempre que me ve comienza a criticarme y esas cosas, como si ella fuera alguna especie de santa.
―Te comprendo, es alguien muy irritante, aunque por lo menos es mejor que las hijas de la tía Lucy.
―Cierto, igual las gemelas de la tía Lynn, no son realmente molestas, pero su forma tan imperativa de ser no algo que siempre quiera ver uno.
―Lo dice el chico que provoco un accidente en la escuela ―Esto hizo que Lemy la volteara a ver.
—Espera un segundo, ¿Tú y yo vamos en la misma escuela?
—Sí, lo sé, a mí también me sorprendió, debo de admitir que es extraño que no supieras de mí.
— ¿Por qué lo dices?
—La mayoría de la escuela me conoce por el título de La Abeja Reina.
—Aaaahhh, entonces eres tú de la que tanto oigo hablar —Dijo Lemy sorprendido pues le habían contado sobre el cartel de galletas.
—Ya ves que si sabias de mí, y que tanto te han contado de mí.
—Pues que según jamás hay que meterse contigo ni con tu cartel, que tienes el negocio controlado cual dictadora nazi y que si me llego a cruzar en tu camino pues es que correr.
Leia bastante sorprendida y algo molesta lo que Lemy decía, se esperaba que le temieran, pero tampoco para que exageraran tanto.
—Si no es mucha molestia, ¿Podrías contarme quienes te dijeron eso? —Decía con una sonrisa en su rostro—. Claro si no es mucho pedir.
Lemy solo entre cerro las ojos mientras la veía, cosa que Leia se percató pues Lemy se iba acercando más a su cara poniéndola incomoda.
—Sabes, deberías de tener más cuidado cuando uses ese tipo de expresiones, porque créeme que no todos se tragaran esa farsa —Leia abrió los ojos sorprendida al ver que Lemy la había descubierto con facilidad—. Pero igual, no tengo pedo en decírtelo.
— ¿En serio? —Dijo sorprendida.
—Sep, podría decirse que esto me lo dijeron unos idiotas de la escuela, por lo que no tengo problema en que les rompas la boca, además —Volteo a verla—. Desde mi punto de visto no te veo como alguien temible.
Esto la sorprendió aún más.
—Tú, ¿En serio crees es eso?
—Claro, además, eres alguien realmente linda por donde se le busque —Dijo esto mientras sonreía haciendo que Leia se sonrojara un poco.
—B- bu- bueno, no es de sorprender, es obvio que soy realmente linda, al fin y cabo soy hija de Lola Loud —Decía con orgullo mientras pasaba su mano por su cabello.
Aunque el leve sonrojo en su rostro era algo notorio que no pasó desapercibido para Lemy el cual solo sonrió con gracia.
—Bueno, supongo que para ser la primera vez que nos conocemos en sí, eres alguien bastante agradable, supongo que tu hermana también lo será.
—Lo sé, claro que no tan bonita como yo, pero es de las personas en las que más confió y aprecio —Dijo mientras volteaba a ver a Lemy—. Pero ya que estamos en confianza, porque no me haces el valor de ir a la Flipp's y comprarme una malteada primo.
Lemy ante esto solo volteo a ver a Leia sacado de onda.
—Que paso que paso vamos ay, eso que tiene de confianza, más bien me estas pidiendo en un favor.
—Te daré 10 dólares para que también te compres algo —Dijo mientras sacaba un billete de billete sépase a saber mientras Lemy lo veía con cara de idiota.
—... Por- por favor Lemy, ¿En serio crees que me vendería por dinero?
—Si —Dijo con simpleza.
— ¡Y vaya que sí! —Dijo feliz mientras agarraba el billete y se iba corriendo como alma que llevaba el diablo.
Leia tal vez no lo sabía, pero a partir de aquel día, las cosas cambiarían de una forma tan radical que ni siquiera ella se lo imagino; durante el pasar de los días las cosas en la casa Loud fueron bastante divertidas para Leia, la presencia de Lemy y sus estupideces era algo que la divertían mucho, además del ver como perdía la paciencia con sus demás primas, también le termino cayendo bien BJ pero este siempre que la veía se quedaba embobado, cosa que terminaba haciendo con sus demás primas.
Aunque al final, termino llevándose mejor con Lemy de lo que pensó, era divertido platicar y jugar con él, no se esperó que aceptara el jugar a las princesas con ella, siendo el caballero que protegería a la princesa de las amenazas que intentaban hacerle daño, el tiempo paso rápido, y parecía que las cosas seguirían igual... Pero las cosas terminaron cambiándolo todo.
Un día como cualquier otro, Leia y sus amigas se disponían a poner su plan en acción para poder conseguir más ventas, y para suerte de Leia, Lemy la estaría ayudando, más que nada porque el joven no tenía nada mejor que hacer.
Durante un buen rato hasta la tarde se encargaron de ir de casa en casa vendiendo, por suerte las estrategias de Leia eran efectivas, además de que también servía el hecho de contar con galletas que no se vendían en la ciudad.
―Atención a todas, ¿Cómo les ha estado yendo? ―Mando mensaje Leia al grupo de WhatsApp.
―Hasta el momento me ha estado yendo de maravilla ―Escribió Kimberly.
―Igual, es increíble que estos tontos compren tantas galletas solo por ser nuevas ―Escribió Natasha.
―Eso es lo bueno, a este paso recaudaremos una gran cantidad de ventas y con las de los maestro nuestros ventas abran sido superiores ―Escribió Marsha.
―Bien, sigan con las ventas, una vez que haya terminado nos veremos en el parque de la ciudad ―Escribió Leia mientras se salió grupo para mandarle mensaje a Lemy.
― ¿Dónde estás?
―Estoy por el Mall, termine con mis entregas ―Escribió―. En serio que no puedo creer lo adictas que pueden llegar a ser las personas por una míseras galletas.
―Esa es nuestra mayor ventaja, estoy cerca del Mall, espérame allí.
―Okay Ma'am ―Escribió haciendo reír a Leia.
Realmente se la había estado pasando bien con Lemy, además de que había sido bastante amable en ayudarle, claro que no sería barato su ayuda, le prometió una caja de galletas para él solo después de eso, pero para ella eso no era ningún problema, realmente le gustaba el pasar tiempo con él
Por parte del joven el sentimiento era mutuo, Lemy solo se encontraba caminando por el Mall mirando todo, pensando en cómo se la había estado pasando bien con su prima, ya habían pasado 2 semanas en la casa de sus abuelos, sus padres les llamaron para avisarles que pronto regresarían, esto le alegraba, por fin descansaría del resto de sus primas, pero debía de admitir que ya se había encariñado con las hijas de Lola, eran como las hermanas que siempre quiso, y no era por ofender, quería a su hermana Reina y a BJ, pero con Londey y Leia termino teniendo más en común, principalmente con la menor.
Mientras que con la menor, iba llegando a la entrada del Mall.
―Bueno, espero encontr-
―Vaya vaya vaya, miren a quien tenemos por acá.
Leia volteo atrás suyo, solo para encontrarse con 3 tipos rubio vestidos de azul, solo que uno era literalmente un mastodonte, era demasiado alto, Leia solo pudo reconocer de inmediato.
―Tsk, ¿Qué rayos hacen ustedes aquí? ―Dijo mirándolos con odio―. No deberías estar con la dientes de tiburón.
―Jajajajaja, oh querida Loud, Stephanie tiene mejores cosas que hacer que estar con nosotros, pero por lo visto, ustedes sí que han estado ocupadas.
El tipo solo señalo la mochila que traía Leia consigo, pues hay tenia las galletas, esta solo los vio con malos ojos.
― ¿Eso a ustedes que les importa?
―Nada en lo personal, pero por lo visto, ustedes ha comenzado copiar nuestro método de ventas.
―El vender al público fuera de la escuela no es algo que les pertenezca a ustedes bola de perdedores.
―Jajajajajaja, en eso tienes razón, sin embargo ―Chasqueo los dedos haciendo que sus 2 compañeros se comenzaran a mover―. A diferencia de Stephanie, yo si se de antemano que tú y tu grupo son una completa y peligrosa competencia, y eso es algo que por desgracia, no pienso permitir.
Sin darse cuenta, en un rápido movimiento Leia fue agarrada sus brazos por el tipo más grande inmovilizándola.
― ¡¿Pero qué rayos?! ―Dijo mientras intentaba liberarse, por desgracia aquel sujeto era mucho más fuerte que ella.
―Tranquila, solo queremos esto ―Dijo el otro tipo tomando su mochila sacando todas las galletas que tenía.
―Ah ver, veamos que tenemos por aquí ―El líder del trio solo se acercó comenzando a anotar las marcas de las galletas en su celular.
― ¡Noo! ¡Maldita sea suéltame ahora maldito subnormal!
―Cállate Goblin, tus chillidos son tan molestos como los de un cerdo ―Dijo el gigantón.
―De acuerdo, ya tengo el nombre de la mayoría de los nombres de las galletas, deshazte de esas ―Dijo señalando las galletas ya listas.
El tipo solo sonrió y comenzó a pisotearlas.
― ¡Noo! ¡Son unos malnacidos!
―Lo siento mucho "Abeja Reina" ―Sonrió con malicia―. Pero en el amor y en la guerra, todo vale.
― ¿En serio?, En todo caso.
Todos voltearon atrás suyo solo para ver como un Lemy salvaje aparecía metiéndole un puntapié en la entrepierna al gigantón haciéndolo caer por el dolor y haciendo soltar a Leia, los otros 2 se sorprendieron ante la presencia del castaño, pero no tuvieron tiempo de hacer algo pues Lemy se lanzó directo hacia ellos golpeados a los 2 justo en medio de la nariz haciendo que el líder comenzara a sangrar por esta.
―Sí que tienen pelotas para atreverse a meterse con mi prima bastardos ―Dijo mientras se sonaba los nudos.
En ello agarro el celular del líder para terminar rompiéndolo con todas sus fuerzas, dejándolo tirado en el piso, Lemy solo se apresuró a ir rápido a ver a Leia la cual estaba en suelo todavía sacada de onda.
― ¿Te encuentras bien? ―Le extendió la mano―. ¿Te hicieron algo?
Leia solo negó con la cabeza en silencio mientras le tomaba de la mano para poder levantarse.
―Co- ¿Cómo supiste que está aquí?
―Te estaba esperando, y como llegabas rápido salí para ver si ya venias llegando, ahí fue cuando vi como estos idiotas te tenían retenida ―Lemy solo suspira para sonreírle mientras le acariciaba la cabeza―. No sabes cuenta me alegra ver que estas bien.
Un sonrojo no pudo evitar generarse en el rostro de Leia, en serio no se esperó que Lemy en el momento en el que la viera en peligro viniera a salvarla.
«Maldita sea» Solo volteo a verlo mientras él seguía sonriéndole.
«Por favor, ya deja de sonreír»
Pero el momento no duro mucho pues en un rápido movimiento Lemy quito a Leia de enfrente haciendo que un golpe entrara de lleno en su cara. El gigantón ya mejor se había reincorporado mientras miraba con mucho odio a Lemy al igual que los otros 2.
―Maldito enano, no tienes ni la menor idea de quién te acabas de meter ―Dijo el líder mientras se limpiaba la nariz.
―Eso ya lo veremos ―Dijo Lemy escupiendo un poco de sangre de aquel golpe―. Leia, vete de aquí rápido.
― ¡¿Que?! ¡No voy a hacerlo!
―Tu solo hazme caso, te prometo que estaré bien ―Lemy solo miro a Leia con seriedad―. Confía en mí.
Leia solo miro a Lemy por unos breves segundos para que al final con mucha impotencia saliera corriendo del lugar, el gigantón a ver esto intento ir hacia ella pero solo recibió un fuerte golpe en la cara por parte del castaño.
― ¿A dónde crees que vas? Tu pelea es conmigo.
Las cosas aquel día cambiaron mucho para la joven, en aquel entonces ella tuvo la esperanza de que Lemy volviera a salvo... Lastimosamente esto ni siquiera se cumplió, Lemy volvió completamente herido, básicamente le habían partido la cara, aunque con una sonrisa en su rostro, dando a entender las cosas, había ganado... Pero el costo había sido alto, las heridas habían sido muy fuertes, por suerte lograron tratarlas y por suerte no llego a oídos de sus padres.
Leia no solo se sintió falta por involucrar a su primo, sino que término recibiendo una paliza por haberla protegido, y durante los días siguientes antes de que su madre regresara estuvo a su lado, Leia tal vez no lo sabía, pero la simple idea de que Lemy fuera lastimado o se alejara de ella, le aterraba mucho, este sentimiento fue algo ni siquiera había sentido por nadie más, llego a pensar que solo era el mismo aprecio que sentía por su madre, su hermana y sus amigas, lastimosamente no fue así... Y eso sería algo, que solo te traería problemas a futuro.
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El mismo tiempo fue algo que siempre jugo en contra de la mayoría, y para Leia no fue la excepción, la primaria fue una de las etapas que más sintió eternas en su niñez, pero la disfruto gracias a sus amigas, y también tras haber conocido a Lemy y a los amigos de este, pues muy a pesar de que ser unos idiotas desde su punto de vista, disfruta el verlos hacer estupideces.
Pero las cosas cambiaron a partir de la secundaria, esta vez con una Leia de 14 años que no la pasaba de la mejor forma por decirlo así, tras entrar a la secundaria pensó que podría dominarla al igual y como hizo en la primaria, lastimosamente no fue así, las personas aquí no eran tan manipulables, incluyendo a los maestros, y para rematar Stephanie y su grupo aun la seguían molestando como siempre, había dejado la venta de galletas y había comenzado con la venta de otro tipo de productos más variados, aunque las galletas era algo que aún se vendía bien.
Para su desgracia, Stephanie y su grupito también comenzado a competir contra ella y sus amigas, para este punto Leia no entendía por qué las molestaban y eso realmente la irritaba; los cambios también fueron un factor que la comenzaron a molestar pues mientras pasaba el tiempo era evidente que comenzaría a desarrollarse, algo que no era de su total agrado, tener que comprar cosas nuevas como sostenes y pantalones más anchos de las caderas no eran de su agrado, incluyendo a sus amigas, aunque la única cosa que realmente le alegraba el día era el poder pasar tiempo con Lemy.
El joven para sorpresa había logrado domar a la secundara después de que se graduó antes que ella, algo que la impresiono, tal vez por la forma tan despreocupada de ser el joven o tal vez porque a él, simplemente no le importaba nada durante esa etapa que no fuera el Rock o la electrónica, había formado una bando con sus amigos donde demostraba tener talento y se había ganado la admiración de muchos y el desprecio de otros.
Además claro de seguir siendo un completo remolino andante, por lo que se ganó el título de El Alborotador, apodo que contradecía mucho al de su padre, pues Leia sabía que a su tío se le conoció en su juventud como El Hombre del Plan, le daba gracia cuando en las reuniones familiares Lincoln regañaba a Lemy por sus locuras, pero a la vez lo elogiaba un poco, tal vez porque él hacia cosas que a su edad Lincoln jamás se le ocurrió hacer.
Leia disfruta mucho cuando Lemy se quedaba con ella y platicaban por horas o salían a pasear a algún lado, o cuando iba por ella a sus entrenamientos de taekwondo, sep, como se oye, Leia después de lo sucedido decidió entrar a clases de defensa personal, la simple idea de no poder hacer nada en aquel tipo de situaciones, dejándola solo como la doncella a la cual hay que salvar era algo que la hacía enfurecer, por lo que le pidió a su madre que la dejara ir a este tipo de cursos.
Lola no se lo negó, al contrario le agrado mucho la idea de que Leia aprendiera a defenderse como ella lo hizo en su momento, Londey por su parte no le agradaba mucho la idea, pero a pesar de eso siempre estaba al pendiente de su hermana por cualquier cosa.
Pero entonces, ¿Por qué la vida de Leia se había tornado complicada?, bueno, se había descubierto que parte de las cosas que vendía eran básicamente robadas, algo que le trajo serios problemas con su madre la cual la castigo, Stephanie ahora no hacía más que gastarle bromas pesadas, estaba siendo mucho más agresiva en sus clases de taekwondo llegando a lastimar a sus compañeros, todo esto le había causado una mala reputación, y en la única persona con la cual podía ser realmente honesta se había comenzado a alejar de ella.
Lemy ya no pasado casi nada de tiempo, la mayoria de las veces se la pasaba con sus amigos haciendo algo estúpido o tocando música, cuando llamaba su casa su tío le decía que se había ido al chatarrero y que volvería en varias horas; siempre que intentaba hablar o pasar algo de tiempo con él siempre había un impedimento, la joven de forma inconsciente se había comenzado a sentir desplazada por el joven, pensando que había conocido a alguien más con quien pasar el tiempo, alguien mejor que ella, y su mente solo reafirmo eso cuando vio a Lemy, con otra chica.
Lo veía divertirse, sonreír, con alguien que fuera ella, y lo veía, sonrojarse... Sonrojarse... Sonrojarse, algo que con ella nunca hizo, si con ella no se sonrojaba... ¿Por qué mierda si lo hacía con alguien más? ¿Acaso ella no era lo suficientemente bonita?
Este tipo de pensamientos habían comenzado a invadir su mente, sus amigas comenzaron incluso a notar el cambio de comportamiento de Leia, y no era para bien, comenzó a faltar a clases y a ser mucho más agresiva con los demás, y algo que la dejo un poco peor, fue el saber que su otro primo, BJ había comenzado a tener una relación con su mejor amiga Gwen.
Sus amigas al enterarse solo decía el cómo esto era demasiado obvio y que se veía venir pues desde la primera, ambos jóvenes se habían vuelto bastante cercanos, además de que Gwen era una chica muy directa o agresiva en cuando a este tipo de cosas, si veía algo lo tomaba, y vaya que lo hizo con el joven, además de que la forma de ser BJ influía de buena forma en Gwen haciéndola alguien más abierta.
Cualquiera se preguntaría, ¿Y esto que tiene que ver con Leia? Pues la respuesta es simple, la envidia, el escuchar todo esto solo hizo un corto circuito en su mente, Lemy y ella también hacían sido cercanos desde que se conocieron, incluso más cercanos de lo que eran BJ y Gwen, y si esto fue así... ¿Entonces por qué ellos 2 no estaban juntos? ¿Por qué él se la pasaba meneando la cola cual perrito faldero a una cualquiera que fuera ella?
Envidio, celos, ira, desprecio, rencor, etc.
Al final todas estas emociones terminaron explotando de la peor de la forma, y quien las termino recibiendo no fue otra que su archirrival Stephanie, en un intento de hacerle una broma pesada, la joven de dientes afilados solo provoco que Leia estallara por fin, y bueno, Leia no supo que fue lo que paso después.
La habían noqueado, ¿Quién? Pues resulto que había sido el mismo Lemy tras ver lo que paso, solo se enteró que Stephanie se encontraba en el hospital con el brazo fracturado al igual que su nariz.
Y como fue de esperarse, la joven fue castigada por su madre por lo que hizo, pues había sido un milagro que lo nos demandaran, Leia comenzó a ser temida en la escuela, incluso sus propias amigas comenzaron tenerle algo de miedo, y se esperaría que Leia se sintiera enojada, traicionada, pero no.... Ella, se sentía fatal, había hecho daño, un gran daño a alguien que por muy a pesar de que la molestara, no se merecía acabar así.
Leia ya no sabía que pasaba consigo misma, no podía culpar a nadie por alejarse de ella, pero lo que la lastimo más fue el ver como Lemy la miraba con decepción, y comenzaba a alejarse de ella, comenzaba a quedarse sola, demasiado sola; ella solo quería entender que era lo que le pasaba, pero cierto día termino recibiendo la respuesta.
En un día especial, la mayoría de su familia había ido a su casa para celebrar pues Londey había terminado sus estudios en la preparatoria y por fin iría a la universidad, pero Leia se quedó encerrada en su cuarto, no quería ver a nadie, sabía que la vería con decepción por sus acciones, no quería eso, ya no lo quería más, pero no sabía cómo arreglar las cosas.
―Leia, ¿Estas allí? ―Escuchaba una voz detrás de la puerta de su cuarto, era la voz de su tío―. Querido, ¿Puedo pasar?
No recibió respuesta de la joven.
―Leia, tu hermana te está esperando abajo, todos te están esperando ―Lincoln solo esperaba recibir alguna palabra de su sobrina pero no recibió nada, Lincoln solo suspiro con tristeza.
―Hija, sé que es muy difícil lo que estás pasando, pero si no sales ahora y lo confrontas, nunca podrás superarlo, y te perseguirá por mucho tiempo, más del que te puedes imaginar, sé que lo hiciste no estuvo bien, pero no puedes esconderte y fingir que nada acabara.
El lugar se mantuvo en silencio por unos momentos, Lincoln solo volvió a suspirar con tristeza y se dispuso a irse, fue entonces cuando escucho como la puerta del cuarto se abrió, volteo a ver solo para encontrarse con una Leia la cual no pudo evitar llorar, a lo cual Lincoln rápido respondió abrazándola.
―Es que ya no sé qué hacer, no sé qué hacer tío, pero es que ya no quiero seguir sintiéndome así ―Decía mientras correspondía al abrazo de Lincoln―. Sé que lo que hice estuvo mal, pero no puede soportar que todos me sigan viendo con decepción, mucho menor mi madre y Lemy, no puedo.
Lincoln solo comenzó a apapachar a al joven, dejando que soltara todo lo que tenía atorado, fueron unos pocos minutos hasta que por fin termino de llorar, Lincoln solo seco los restos de sus lágrimas y la miro con una mirada cariñosa.
―Bueno, el primer paso para poder superar las cosas es el saber cuándo uno está mal y ha cometido mal ―Dijo mientras la miraba a los ojos―. Ahora, debes de afrontar las cosas como son, sé que tienes miedo a te miren mal, pero créeme cariño, que eso es parte del crecer.
―Pero, duele mucho...
―Lo sé, sé que duelo mucho, principalmente cuando proviene de las personas que más queremos, pero siempre hay que saber reconocer cuando ha llegado la hora de ir, y de disculparse desde el fondo del corazón.
―Pero... ¿Si no lo aceptan?
―Lo harán.
― ¿Cómo lo sabes?
―Porque son tu familia Leia, y nunca te dejaran de amar, sin importar nada de lo que suceda, solo es cuestión de hacer... Un salto de fe.
Leia solo veía a su tío mientras comenzaba a reflexionar sobre lo que había hecho, sabía que se había equivocado, pero, si lo que decía su tío era cierto, entonces aún tenía la oportunidad para arreglar las cosas, disculparse por la actitud que ha tenido.
Y al final, las palabras de su tío fueron ciertas, bajo a su lado recibiendo la mirada de todos, para al final disculparse por todo, y lo que recibió no se lo espero, primero, una cachetada por parte de su hermana, obvio la reacción de Leia fue de completamente incredulidad, pero su hermana con sorpresa le dijo.
―Perdón, pensé que estaban borracha, es que nunca te has disculpada.
Solo risas se escucharon en todo el lugar por parte de algunos presentes y un regaño hacia la festejada por parte de los mayores, pero lo que no se esperaron fue que la propia Leia también se riera, se esperarían algún reclamo o algún chillido de su parte, pero solo miro a su hermana con cariño y se acercó a ella para darle un abrazo.
—Felicidades Londey.
La mencionada está sorprendida, y con una sonrisa dibujada en su rostro correspondió al abrazo de su hermana menor.
Y así las cosas mejoraron para la joven, después de haberse disculpado con su madre por su actitud mientras aceptaba su merecido castigo, Lola por su parte solo se sentía orgullosa de que su hija demostrara que iba madurando para bien, y al final, solo quedaba Lemy, el cual la miraba con neutralidad, Leia por su parte no pudo evitar el ponerse nerviosa al verlo, esto jamás le había pasado, pero estar presente a la mirada de su primo ahora la ponía nerviosa.
Ambos jóvenes habían crecido bastante que ahora estaban casi del mismo tamaño, solo por la mínima diferencia de que Lemy era un poco más alto, pero si no la suficiente para no poder ver a su prima fijamente a sus ojos, haciendo que se pusiera mucho más nerviosa.
—Ho- ho- hola Lemy, me, alegra el verte —Dijo mientras Lemy la seguía viendo a los ojos haciendo que se pusiera algo roja—. Escucha, y- yo, sé que me estado comportando de una horrible forma durante todo este tiempo, por lo que yo-
No termino de hablar pues Lemy en un acto de sorpresa comenzó a acariciar su cabeza, sorprendiéndola en el acto, Leia solo dirigió su mirada hacia su rostro, solo para encontrarse con una cálida mirada de su primo mientras le sonreía con ternura.
—No hace falta que te disculpes conmigo Leia, con ver que has admitido tu error me es suficiente, realmente estoy orgulloso de ti —Estas fueron las palabras del castaño para después darle un beso en la frente a su prima.
Esta acción solo hizo que la pobre se pusiera como un tomate mientras sonreía de forma algo boba pero tierna.
—Bueno sobrinazo, porque no vienes y no sorprendes con tus habilidades musicales —Dijo Luna la cual alzaba en una de sus manos una guitarra acústica—. Tu padre ya nos dijo que has estado tomando clases, me decepcionas sobrino, teniéndome a mí para enseñarte, terminas yendo con alguien más.
Decía mientras fingía hacer leves sollozos, haciendo que todos comenzaran a reír, aunque a Leia por otro lado no le pareció del todo divertido, aunque no pudo evitar sentirse identificada con aquellas palabras.
—Venga ya tía, sabes que para mí tu eres la mejor rockera que ahí.
—Entonces ¿Qué dices? —Le dice mientras la pasa la guitarra.
Lemy solo sonrió con determinación mientras caminaba hacia Luna para tomar la guitarra entre sus manos, los demás solo se reunieron alrededor del joven para que lo pudieran escuchar.
—Bueno, lo que les voy a tocar, es una canción ya algo vieja, pero que a pesar del tiempo no ha perdido su encanto —Solo se acomodó la guitarra para poder tocar mejor—. Para todos ustedes, 21 Guns.
—Do you know what's worth fighting for
When it's not worth dying for?
Does it take your breath away
And you feel yourself suffocating?
Todos solo escuchaban la melodía, la voz de Lemy era algo bastante relajante, melancólica, y Leia no podía dejar de verlo cantar, esa calma con la que transmitía la canción, una canción, para el corazón.
—One, twenty one guns
Lay down your arms
Give up the fight
One, twenty one guns
Throw up your arms into the sky,
You and I
Todos realmente se encontraban asombrados, no se esperaban que Lemy cantara tan bien, aun no a un nivel profesional, pero se notaba que ya era consciente del como afinarse para que la canción quedara bien, y Leia solo se iba perdiendo en la canción.
—Your faith walks on broken glass
And the hangover doesn't pass
Nothing's ever built to last
You're in ruins
—One, twenty one guns
Lay down your arms
Give up the fight
One, twenty one guns
Throw up your arms into the sky,
You and I
Leia solo se iba perdiendo cada vez más, imaginándose que la canción era para ella y no para todos, solo para ella, una bella canción de amor, para los 2, una canción destinada para 2 almas que fueron destinadas a estar juntos... Para, los dos, ellos 2. Leia solo se quedó con la mirada perdida por unos momentos hasta que dispuso a salir del lugar rápido ante la mirada expectante de su tío y de su madre mientras salía de su casa rápido, solo corrió sin parar hasta que por fin se detuvo, mirando al cielo.
—When it's time to live and let die
And you can't get another try
Something inside this heart has died
You're in ruins
No dijo nada, solo miro al cielo, entendiendo todo, del porqué de su actitud, de todo, del porque se enojaba cuando Lemy no le prestaba atención, cuando no estaba con ella, cuando pasaba tiempo con atrás chicas, lo entiendo... Del porque le dolía tanto el corazón que él la mirada con decepción... Ella, se había enamorado de él, ella se había enamorado de su propio primo... Lemy, su primer gran amor.
—You and I
Al final, solo una lagrima cayo, una lagrima de dolor, ¿Por qué? ¿Por qué de todas las personas que llego a conocer? Debía de ser él.
Solo se quedó allí en silencio, mientras más lágrimas comenzaban a salir de sus ojos, haciendo que su maquillaje se comenzara a caerse, manchando sus mejillas... Deseando que el dolor se fuera, pero no lo hizo, pidiéndole a dios... Le dejar de sentir esto, pero no pudo hacerlo, al fin y al cabo, uno no puede decidir en quien se fijará, al fin y al cabo... El corazón quiere lo que quiere. No puedes elegir a quién vas a terminar enamorándote.
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El tiempo siguió su transcurso como siempre lo ha hecho, quienes lo siguieron continuaron en el juego, y quienes no lo lograron, se quedaron atrapados en el pasado.
Leia estaba casi en medio; la joven ya en sus 18 años por fin se encontraba en su salón de clases ya vacío mientras miraba la ventana hacia el campo de la escuela, mientras los rayos del sol iluminaban su larga y ondulada cabellera rubia la cual tenía completamente suelta la cual parecía que brillaba.
Tercer año de la preparatoria, había entrado al sexto semestre por fin, y era ahora o nunca, tenía que elegir que haría de su vida, durante los últimos 3 años de su vida desde que entro a la escuela media superior se había estado cuestionando, ¿Qué haría cuando llegara el momento de irse?
Desde que era pequeña, siempre se esforzó para no estar en la sombra de su madre, primero con el cartel de galletas, luego con su venda de productos ilegales, lo cual se terminó pasando una larga y dolorosa factura, y pero en la preparatoria... Ya no hizo nada, se dedicó a sus estudios dejando la venta de productos de lado para poder disfrutar de su juventud un poco más, para poder experimentar más la vida de una adolescente normal.
— ¿Qué paso mija? —Leia volteo su mirada hacia la entrada de su salón solo para encontrarse con un joven de cabello castaño corto y ropas de motociclista—. ¿Nos vamos?
Leia solo sonrió mientras agarraba sus cosas y se dirigía hacia él, solo para darle un zape en la cabeza.
—Ya te he dicho que no me digas así Lemy —Dijo mientras salía del salón.
—Jajajaja, perdón perdón, es que hay palabras de mi madre que son muy pegadizas.
—Lo sé, pero esas palabras tan las dice el idiota de BJ.
—Por favor, no me digas que aun sigues enojada con é-
—Y como esperas que no lo este, después de que le destrozo el corazón a Gwen.
—Lo sé, lo sé, pero fue ya hace 2 meses, no creas que a él tampoco no le dolió, pero Gwen también se estaba pasando con su aptitud toxica.
Esto hizo que Leia se detuviera de golpe y se parara en frente de él.
— ¡¿Entonces estas de su lado?!
— ¡¿Qué?! Leia aquí no lados ni nada de eso, y aun si los hubiera es obvio a quien terminaría apoyando.
— ¡¿Entonces si lo estás?!
— ¡Bueno si! ¡¿Y qué esperabas mujer?! ¡¿Que estuviera de tu lado y el de Gwen?! ¡Leia es de mi hermano menor de quien estamos hablando! ¡Yo siempre voy a estar de su lado! —Estas palabras solo dejaron el lugar en silencio.
Leia solo apretó los puños enojo y se fue de allí caminando con mucha prisa.
— ¡Leia por favor espera! —Lemy solo la vio irse rápido, dejándolo.
Pero tras todo este tiempo, Lemy no parecía el verla como una mujer todavía, la seguía tratando como si de su mejor amiga se tratase; para este punto Leia ya no sabía qué hacer, había tenido suerte que Lemy no hubiese decidido ir a la universidad después de su logro musical con sus amigos, esto le había dado más tiempo, pero ahora este ya era demasiado escaso, pronto tendría que tomar una decisión, el irse para estudiar algo de lo cual aún no sabía exacta a que dedicarse... O el quedarse en royal Woods he intentar tener un futuro con Lemy e intentar seguir los pasos de su madre.
Leia no sabía qué hacer, en ello escucho como la puerta de los baños se abría sacándola de sus pensamientos, Leia volteo solo para encontrarse con una Stephanie la cual, al momento de verla puso una cara de miedo.
―Di- dis- discul- discupa, y- yo n-
Leia la vio con tristeza, a lo cual solo suspiro con cansancio y se encamino hacia la salida mientras Stephanie se hacía aun lado con bastante miedo; después de lo sucedido, Leia intento disculparse varias veces con Stephanie por lo que le había hecho, pero la joven tras la brutal paliza que recibió en aquel entonces, comenzó a desarrollar un miedo muy fuerte hacia Leia.
Esta por su parte echaba de menos los tiempo cuando ambas competían y se amenazaban, y que a pesar de que ambas nunca se llevaron bien, Leia siempre la vio como una digna y formidable rival, algo que nunca admitió debido a su orgullo.
«Ojala se lo hubiera dicho antes» Para este punto Leia sabía que había cosas por las cuales no tenía sentido el seguir arrepintiéndose.
Pero que haría con lo que dictaba su corazón, ¿Qué era lo que ella quería hacer?, ¿Qué las cosas siguieran como siempre? Eso era lo que menos quería, ya tenía suficiente con el hecho de ver a Lemy tener varias citas con varias chicas, también tenía que lidiar con la depresión de Gwen, no sabía que era lo tenía que hacer con todo esto.
Paso bastante tiempo divagando hasta que por fin llego a su casa, en ella no había nadie, su madre había salido y Londey hace mucho que se había ido, solo subió hasta su habitación, entrando en esta solo para dejar sus cosas en algún lado tiradas y terminar tirándose en su cama mientras observaba el techo de su cuarto, su mente solo divagaba en cosas random sin algún sentido, ¿Qué era lo que debía de hacer?
―(¿Por qué no simplemente te le confiesas y ya?) ―Leia volteo a un lado para ver su reflejo en el espejo de su tocador, ¿Su reflejo le estaba hablando?, sí que estaba divagando―. (¿Por qué no eres honesta de una vez y te le confiesas?)
―Calla reflejo, para empezar ni siquiera eres real, aun si lo fueras no lo entenderías.
―(Es demasiado obvio que lo entiendo)
―Ah sí, ¿Cómo?
―(Es simple estúpida, yo soy tu, estás hablando y menospreciando a tu propio ser) ―Esto hizo que Leia abriera los ojos―. (Si no puede ni comprenderte y confiar en tu misma, ¿Cómo esperas que otros te entiendan y que los puedas entender? ¿Cómo esperas lograr las cosas si no puedes tener fe ni en tu propio ser tu ni siquiera te tomas la molestia de escucharte ni a ti misma?)
Leia solo siguió viendo con sorpresa a su reflejo, solo para parpadeo para que al final su reflejo volviera a la normalidad, volteo de nuevo su mirada hacia el techo, era cierto, ¿Por cuánto tiempo más debía de seguir así? Sabía lo que su corazón quería, y lo que ella realmente quería, entonces ¿Por qué seguir posponiéndolo? Para este punto no tenía nada que perder, y quizás, solo quizás, aquello le pudiera dar la respuesta que estaba buscando... ¿Qué era lo que quería con todo esto al final? ¿Con su relación al final?
Cuando entendió sus sentimientos, le dolió, porque sabía que esto era algo que simplemente no se podía dar como si nada, y que si lo intentaba de igual forma terminaría lastimada, lo sabía, no había forma, su mente siempre se lo dijo, pero, así es como se mantendría, guardándose todo lo que había en su corazón para que al final todo explotara como sucedió hace años, donde terminaría lastimando a alguien que no se lo merecía realmente.
No, sabía lo que tenía que hacer, y no le importaría cual fuera el resultado, si al final esto era aceptado, entonces podría tener un futuro junto a él, y si... Bueno, solo dios lo sabría al final.
Y el tiempo, durante el pasar de los meses, Leia estuvo checando varias carreras en las cuales sentía que podría tener un muy futuro, y mientras hacía eso, planeaba el cómo le diría sus sentimientos a Lemy. Durante ese tiempo las cosas fueron calmándose entre ellos debido a lo que paso pues al BJ y Gwen hicieron las paces, aunque en la chica se notaba incluso a distancia que todavía tenía sentimientos encontrados por el chico, al igual que este.
Las cosas fueron mejorando, al final Leia termino eligiendo la carrera de Administración de Empresas, retomando la idea que alguna vez tuvo de pequeña de crear su propio imperio de comercio, claro que esto le costaría, pero con la experiencia que tenía, al menos se hacía a la idea del cómo lograrlo, y todo eso solo se iría fortaleciendo mientras estudiara; Leia ya tenía listo el plan B, si, el plan B, solo le hacía falta realizar el examen para la universidad a la que iría la cual se encontraba en New York.
Pero solo era eso, el plan B, la segunda opción, sabía que era la más probable, pero lo sabía, si no se arriesgaba, entonces jamás podría sacarse este sentimiento del pecho, lo tenía planeado, el día de su graduación durante la fiesta que le harían, le confesaría todo, y bueno, lo que tendría que pasar pasaría, y no importaba cual fuera el resultado, lo afrontaría.
Pero muy el fondo, ella por más que lo negara, una pequeña parte de ella, simplemente no quería que ese día llegara; el tiempo es alguien que nunca se ha tentado el corazón, no importa de quien se trate, y con ella no fue la excepción como una vez se dijo.
Casi todo se fue volando para muchos, pero para Leia casi una peregrinación, al final recibió la noticia que había logrado pasar su examen de admisión a la universidad, todos estaban orgullosos de ellas, fueron preparando todas las cosas para la fiesta de Leia, mientras que esta solo se dedicaba a ver pasar el tiempo mientras disfrutaba de sus últimas días en Royal Woods al máximo, saliendo con sus amigas, conviviendo con su madre, incluso su hermana regreso para poder estar con ella, y lo más importante, el disfrutar hasta donde se pudiera de su tiempo con Lemy.
Leia no quería que nada de esto terminara, incluyo comenzó a reconsiderar el decirle la verdad, pero no, ella estaba decidida a hacerlo, y bueno, aquel día por fin había llegado, el día de su graduación.
Había sido realmente emotivo para muchos, aunque en lo personal Leia casi se terminó durmiendo durante el acto; solo se puso a pensar en todo el camino que había recorrido, las cosas que había ganado, las cosas que perdió las cuales pues no eran muchas realmente, pero estaba aquí, y una vez que todo terminara... Pues bueno, para que hace falta decirlo.
Tal vez no quería irse por el apego que le tenía al pueblo, a sus amigas que habían decidido en quedarse a estudiar en Royal Woods, a su madre, tal vez era por eso que esperaba que la respuesta de Lemy fuera correspondida, amaba al chico, pero también amada a su madre, a sus amigas y al lugar que la vio crecer toda su vida.
Dilemas en los cuales apenas se había puesto a pensar, Leia en serio que no se entendía ni a ella misma, siempre quiso ser reconocida, no ser conocida simplemente como la hija de la gran Lola Loud, pero ahora la idea de alejarse de su madre, de irse y comenzar a vivir por su propia cuenta, era algo que le comenzaba a provocar algo de miedo, además de que sus amigas de toda la vida no estarían para ella esta vez para acompañarla.
En estos momentos quería retrocederlo todo, regresar al tiempo cuando todo era más simple, cuando solo se tenía que preocupar de las ventas de sus galletas, del tipo de maquillaje que quería, el jugar con su hermana a las princesas... Quería regresar al instante en el que Lemy la defendió, el no haber sido una princesa a la cual tuviera que salvar, quería volver y evitar que ambos se hubieran conocido así, porque solo así, solo así.... No habría tenido que descubrir que eran familia, así tal vez, y solo tal vez, habrían tenido una sola oportunidad de estar con él.
Pero sabía que si lo hacía, su relación no sería como la que ahora, probablemente su yo más joven la abría cagado de forma espectacular debido a sus celos irracionales, haciendo que el joven solo se terminara por alejar de ella; había cosas que desearía haber podido cambiar, pero sin duda, Leia no estaba dispuesta en haber cambiado el cómo fue que conoció a Lemy.
Las horas pasaron con rapidez, y el tiempo ni siquiera lo sintió, su familia organizo una gran fiesta, la mayoría de sus familiares vinieron, fue una fiesta entretenida, debió de admitirlo y como lo sospecho, esta siguió hasta la noche, Leia en un punto aprovecho para salirse y pedirle a Lemy que la acompañara, la noche era bastante hermosa aquel día, el cielo completamente despejado a la vista de todos la bella del espacio sideral.
―Hoy sí que es un bello día ―Dijo Lemy mirando a las estrellas―. Sin duda esta es una buena señal para ti.
― ¿En serio lo crees? ―Pregunto Leia.
―Claro, solo una noche así de bella puede aparecer para una chica especial ―Dijo sonriendo haciendo que Leia se ruborizara.
―Sabes, es chistoso, pero eso me hace recordar cuando nos conocimos la primera vez.
―Mmm, recuérdame, ¿Fue cuando llego volando en un bajo durante la primaria no?
―Jajajajaja, básicamente, después de eso el tío Lincoln te presento a ti y a BJ, en aquel entonces no me importaba mucho eso, pero después de lo que paso incluso aquel día en la escuela, ya te habías ganado mi atención.
― ¿En la escuela? Rayos, ojala pudiera recordarlo, hay muchas cosas que fue olvidando con el pasar del tiempo.
―Bueno, tampoco es que todos esos golpees que te fuiste metiendo a lo largo de los años te ayudaran mucho.
Ambos solo comenzaron a reír por esto.
―Pero si, aquel día en la noche, recuerdo que estabas sentado bajo el árbol de la casa de los abuelos, solo estabas allí mirando hacia el cielo.
―Bueno, eso no es algo que haya cambiado ―Dijo, ganándose la atención de Leia―. Desde que era pequeño, siempre tuve mi mirada en el cosmos, siempre contemplándolo, pensando el hermoso que es, y todas las cosas que no puede ofrecer, pero también aprendiendo que nosotros, también somos parte de esa hermosa parte de él.
―Hump, pues por lo visto te volviste alguien realmente sabio ―Dijo con burla haciendo que Lemy también se riera.
―Todo lo contrario, simplemente comencé a reflexionar sobre todo, cuando llegas a esta edad es cuando te das cuenta de todas las cosas, comenzando a pensar, si este es el camino que realmente quisiste recorrer.
Leia solo se le quedo mirando mientras Lemy mirando con nostalgia a la nada.
―Y tú, ¿Estas feliz con las decisiones que tomaste? ¿Con el camino que tomaste? ―Pregunto lo miraba.
Lemy solo la volteo a ver por unas segundas hasta que una sonrisa apareció en su rostro.
―No diría que estoy feliz, pero si satisfecho ―Volteo de nuevo su mirada al cielo―. Quizás, esta no haya sido la vida no la senda que me hubiese gustado tener, pero fue la que me toco tener, y para este punto no tiene sentido el arrepentirse de las decisiones que uno tomo.
― ¿Por qué?
―Simple, porque si hubiese tomado otras, muy probablemente no estaría en donde estoy ahora, a lo mejor y hubiera terminado todo mal, o quizás no, pero eso ya no importa, no sirve de nada quedarse en el pasado, al fin y al cabo, si no estás dispuesto a aceptar lo que hoy puede ser ―La voltea a ver―. Entonces ¿Cómo podrás aceptar lo que el mañana te puede ofrecer?, al fin y al cabo, todo es cuestión de un simple Salto de Fe.
Leia al escuchar esto se quedó parada haciendo que Lemy se detuviera, él volteo a ver confundido a al ver que ya no avanzaba, Leia por su parte solo tenía su mirada en el suelo.
―Un Salto de Fe ¿No?
― ¿Leia? ¿Sucede algo? ―Lemy no lo sabía, pero algo no estaba bien, algo pasaría, y no acabaría bien.
Leia solo se acercó hasta él y lo miro fijamente a los ojos.
―Ahora, quiero que me escuches Lemuel Loud ―Lemy solo se quedó sorprendido pues Leia no lo llama por su nombre solo si estaba enojada―. Quiero que escuches lo que te diré.
En estos momento, como es de esperarse, Leia le diría todo, todo lo que ha sentido por él desde que lo conoció, del como paso de ser un simple cariño afectuoso, a un sentimiento toxico, para finalmente ser un sentimiento que, ella odio tener, pero que jamás negó en aceptarlo, del como él la hacía sentir a su lado, del como ella se sentía con respecto a eso, todo, no se guardó nada, y Lemy, por su parte, mientras más escuchaba, sus ojos se iban abriendo cada vez más, era demasiado para él, demasiadas emociones en su ser, y una muy fuerte que se le estaba transmitiendo.
Leia solo termino de decirlo todo, el lugar solo se quedó en silencio, mientras que ambos tenía la miraba oscurecida.
―Y antes de que digas algo, te lo aclarare, no me importa cuál sea la decisión que tomes, quiero que te quedo bien en claro, que siempre te voy a amar, aun si no es de tu agrado, siempre serás la persona más importante en mi vida... Así que adelante, estoy lista.
Leia solo lo miro con determinación en sus ojos, no le importaba cuál fuera la respuesta, ella la afrentaría, estuvo el lugar en silencio de nuevo por varios segundos, y al final.
—Lo siento.
Solo eso escucho, su mirada solo se relajó mientras cerraba los ojos, estaba bien, todo estaba bien, sabía que esto pasaría, era demasiado obvio, por eso lo puso como la opción A, pero no evito que sus ojos comenzaron a lagrimear, solo suspiro, al final esto tampoco se podía evitar, por muy a pesar de que estuviera mentalmente preparada... Sentimentalmente, no lo estaba. Pero lo siguiendo no se lo vio venir, Lemy en un acto repentino la abrazo con cariño sacándola de sus pensamientos.
—Leia, realmente, me alegra que sientas eso por mí, pero lo siento, pero quiero dejar las cosas en claro, antes de que al final me termine arrepintiendo —Lemy solo la agarro de los hombros mirándola a los ojos—. Leia, también te amo, pero no de la misma forma, te amo como a una hermana, como una gran compañera, como a una de mis mejores amigas... Pero no como tú me amas a mí, no así.
Esto hizo que Leia abriera más lo ojos.
—Para mí, eres más que mi prima, eres mi hermana y mi mejor amiga, alguien en quien puedo confiar, y muy a pesar de que no siempre estemos de acuerdo, siempre estamos juntos, y eso... Es algo que no quiera cambiar, y no quiero que se destruya por algo como esto, no lo quiero, es por eso, que así, como tú dices que siempre me amaras, yo te digo, siempre estaré allí para ti, cuando más me necesites, cuando necesites ayuda, consuelo o un brazo en quien te puedas apoyar, yo estaré allí, y es porque, el amor no algo que simplemente está reservado para una persona, no solo está reservado para lo sentimental.
Leia solo se quedó mirándolo, esto, en serio fue algo que jamás se esperó, él, él también la amaba... Pero así, su amor era de familia, de amistad, de hermanad, pero no sentimental, y eso ¿Era algo malo?... En el pasado lo pudo haber sido, pero ahora, no, ya no; Leia solo se arrojó hacia Lemy abrazándolo con fuerza mientras enterraba su rostro en el pecho del joven, solo se mantuvo allí, y esta vez, sus lágrimas no se contuvieron.
Lemy solo la abrazo con cariño mientras acariciaba su cabeza.
—Está bien, todo está bien —Lemy solo se dedicó a escuchar los leves sollozos de su primas mientras la calmaba—. Solo déjalo salir, y deja que este tonto lo reciba todo.
Leia solo lo abrazaba con más fuerza mientras sus lágrimas incrementaban.
— ¿Por qué? Por muy a pesar de que ya sabía cuál sería el resultado final... ¿Por qué? ¿Por qué simplemente no me puede dejar de dolor? —Dijo llorando con más fuerza—. Te amo, te amo Lemy, te amo, no sabes cuánto te amo.
—... Lo sé, yo también, aun si no es como lo deseas, siempre te amare, mi pequeña princesa.
Aquel día, fue el más doloroso para Leia, pero a la vez, el más feliz, por fin soltó lo que había en su ser, y dolió, dolió como nunca se lo imagino... Pero al menos, ahora esta paz consigo misma, por fin, podía avanzar, sabiendo que a pesar de todo, él estaría siempre para ella, aun si solo fuera como familia, con eso, ella se daba por bien servida.
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Leia abrió sus ojos, se había quedado dormida sin haberse dado cuenta, cuando por fin se reincorporo ya habían comenzado con la entrega de diplomas, para su suerte aun no tocaba todavía, de nuevo volvió a dirigir su mirada hacia sus familiares, esta vez para darse cuenta de que Lemy ya se encontraba sentado allí con ellos, esto hizo que sonriera, al final no fue una mentira.
Solo espero hasta que por fin la nombraron, en serio que esto por había acabado; después de lo que paso aquella noche, Leia alisto todas sus cosas y 2 días después se fue Royal Woods, no sin antes despedirse de todos sus amigas y familiares, Lemy aquel día solo le dijo que sin importar nada, siempre que lo necesitara iría volando hasta allá para ayudarla, y vaya que lo cumplió.
Leia en varias ocasiones le pidió que la fuera a ver para que la ayudara en varias cosas, y en otras ocasiones solo le pedía que la fuera a ver para pasar el rato con ella, esto la hizo feliz, se divirtió mucho su lado, y eso nunca cambio; al final solo paso al frente de los maestros los cuales a felicitaron por haber sido una de las mejores en la carrera, Leia solo sonrió con alegría mientras levantaba su diploma en señal de victoria, solo para que su mirada se posara al final en Lemy.
Y si se lo preguntan, pues si, Leia a un amaba a Lemy, pero ya no así, el tiempo le enseño que el amor podía ser más que simplemente sentimientos y demás, para ella, el sentirse apreciaba, inspirada, guiada, enseñada y sobre todo, tolerada, tal vez la vida quiso que esto fuera así, para que ella pudiera ver más allá de lo que sus ojos y su propio ser le enseñaron alguna vez, la experiencia dolió, pero sin duda, la aprecio, y jamás se olvidaría de lo que aprendió, de lo que le enseño aquel doloroso, pero bello... Fugaz Amor.
Fin.
Vaaleeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee, he aqui un One-Shot especial para este dio, pedido por mi carnal, SpiderBatFlash2001, listo mijo, el favor fue cumplido jeje.
Vale, se que no soy el mejor escritor romantico y la verga, pero es un trabajo descente por lo menos okay?, hice lo que pudo, lo estuve trabajando una puta semana asi que mas les vale leerlo y que voten por el o les juro que les dare una inspeccion de ojete :3
Jejejeje, pero dejando de lado muy jaladas mentales, espero que les guste, y no olviden que para mas contenido, no olviden de seguir.
Yo soy ConnorKJ260, El Destructor de Cliches, y los veo despues, y no olviden que mis intenciones, nunca, serán buenas >:3
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