Capítulo 19.
MARZO.
Makayla había sido de excelente ayuda al presentarme al gran Jonas Fox, me sorprendió el hecho de que Makayla fuera familia de aquel hombre, ella era tan... espontánea, el señor Fox por otro lado era bastante taciturno. Escuchó toda la historia atentamente y leyó todo lo que Anna Parker había dejado en mi poder.
Hay mucho trabajo que hacer, señor Kosh, me había dicho esa tarde.
Lo siguiente que hice fue hablar con Jenna, su progreso casi se va al traste cuando supo lo que estaba pasando, pero logré calmarla, sus doctores ayudaron muchísimo también. Cuando finalmente logró mantener su respiración regular le prometí nuevamente que nadie tocaría a su hija.
La primera reunión sería solo una conversación entre los afectados y sus abogados. Jenna no tuvo que salir ese día, yo estaría en representación de mi hermana como el tutor de Anna, quien se había quedado en casa con Astrid.
Anna quería venir, dijo que quería hablar, pero no era el momento.
Tu sobrina tendrá que hablar sobre su vida con su madre, te lo advierto, pueden atacar por ahí, tratarán de dejar a Jenna como una madre horrible que no puede siquiera asistir a los cumpleaños de su hija, es en ese momento donde contrataacaremos.
No quería llegar a una audiencia, pero Jonas Fox estaba seguro de que eso pasaría, después de todo Martina Parker no estaba en sus cabales en estos momentos, querría a Anna a como dé lugar.
Limpié las palmas de mi mano sobre mis pantalones de vestir nervioso y ansioso de que todo esto acabase, pero solo era el comienzo.
—Relájate, todo saldrá bien—Trató de tranquilizarme el señor Fox, sin embargo, sus palabras no tuvieron efecto en mí.
Al otro lado del largo pasillo noté como cuatro hombres escoltaban a aquella mujer que estaba tratando de arrebatarnos a mi sobrina. Su cabello corto bien arreglado, vestida de negro sin nada fuera de lugar y su barbilla alzada, así fue como Martina Parker hacía acto de presencia escoltada de cinco hombres, solo reconocí a uno de ellos.
Gutier Delaware.
El anciano sonrió asquerosamente y se acercó a nosotros. La señora Parker se mantuvo al margen.
—¡Jonas Fox, hace tanto tiempo que no te veía! —Delaware sonreía felizmente, Jonas Fox solo le dio una sonrisa de cortesía.
No le caía bien.
—Gutier, nos volvemos a ver las caras.
—No sabes lo que disfruto entrar a una corte contigo, Jonas, sin embargo, creo que este caso está más que establecido, no creo que lleguemos a esos extremos, ¿no crees?
—Eso dependerá de lo que pase en esa sala—contestó cortésmente Fox, haciendo que los ojos de Delaware brillaran con malicia.
—Estoy ansioso de escucharte, Jonas—luego desvió la mirada hacia mí regalándome su sonrisa comemierda—. ¿El tío, supongo? Que lástima que Jenna Kosh no pueda estar presente.
—Digo lo mismo, que lástima que su amigo, Isaah Parker, tampoco pueda estar con nosotros. Supongo que a todos nos llega la hora, ¿no cree, señor Delaware?—Borré su sonrisa comemierda en un instante, eso me hizo sentir con más seguridad.
Nadie iba a meterse con mi hermana, mucho menos este tipo.
—Será mejor que vuelva con mi equipo—de nuevo sonrió, pero esta vez hacia el señor Fox—. Ya quiero ver al zorro en acción.
Delaware volvió con la señora Parker a quien podía sentir mirándome al otro lado del pasillo, sin embargo, no podía asegurarlo al cien por ciento, llevaba lentes oscuros bastante grandes del mismo color que su ropa, negros.
—Siempre es una alegría encontrarse con un viejo amigo—sonrió sarcástico mi abogado—. Delaware juega sucio, pero hay una razón por la que me odia tanto, Jeremi, solo ha podido conmigo dos veces y en ambas se le hizo bastante difícil.
Con esa convicción, mis energías aumentaron, me hicieron creer. Anna Parker me había dicho esa tarde que con toda esa información su sobrina era intocable, no dudaría en la mujer que dio su vida por Anna.
Eran las diez de la mañana cuando nos hicieron pasar a un salón con una gran mesa rectangular en el medio. Era intimidante ver al gigantesco equipo de abogados de la señora Parker, mientras en mi lado solo estaba Jonas Fox y su asistente, él me había asegurado que era lo único que se necesitaba.
Justo en el medio tres personas se sentaron, eran los que mediarían la reunión de hoy.
Ambos equipos expusieron su problema y exigencias.
—Yo solo quiero conocer a mi nieta, no considero que su madre sea el mejor ejemplo para ella y sin embargo no estoy pidiendo una custodia completa—dijo la señora Parker después de un rato—. Quiero ser parte de su vida, me lo merezco, después de todo su madre nos la arrebató y jamás nos permitió hablar con ella. Ahora mire donde está, encerrada en una institución mental, no puede con su mente mucho menos con su hija.
—No le permito que hable así de mi hermana—exploté.
—Jeremi, mantén la calma—Escuché decir a Fox, pero estaba furioso.
—¿Hablar cómo? Solo estoy diciendo la verdad, por eso estás aquí y no Jenna.
—Jenna buscó ayuda, ¿usted lo ha hecho?
—¡¿Qué está insinuando?!
—¡Silencio! Calmen a sus clientes.
Apreté los puños bajo la mesa mientras observaba a aquella mujer soltar lágrimas de cocodrilo, esto era ridículo, la simple idea de estar acá era ridículo.
—Tienes que calmarte, si hablas de más arruinarás todo lo que hemos planeado estas semanas—dijo Fox en mi oído—. Es lo que quieren, es la típica estrategia de Delaware, hacer que su cliente te ponga al límite. Mantente callado y no cedas.
Durante las siguientes tres horas no cedí, eso no evitó a que no llegáramos a nada. Tendríamos una audiencia con el juez. El equipo de Delaware se quejó cuando escucharon que sería en junio, dos meses después de la salida de Jenna. Era tiempo suficiente para prepararla para aquel día.
Al llegar a casa me sentía agotado, pero me llené de fuerzas al ver a Astrid y Anna riendo frente a la televisión por alguna tontería que vieron durante su película. Anna fue la primera en verme llegar, de inmediato se levantó del sofá con Astrid siguiéndole los talones.
—¿Cómo fue? ¿Está todo bien? Estoy enojada porque no me dejaras ir hoy.
Se cruzó de brazos demostrando su punto. Por mi parte solo le di un beso en la frente, luego besé la mejilla de Astrid.
—Podrás hablar con ellos el quince de junio.
—¿Es el día de la audiencia? —preguntó Astrid.
Asentí.
—¿La viste hoy?—Al ver la confusión en mi rostro se aclaró —. A mi abuela, ¿la viste hoy?
—Tan amable como el día en que la conocí —dije sarcásticamente.
—Quiero verla y decirle que no quiero conocerla.
—Así no funcionan las cosas, Anna.
—No me interesa ella, le hizo daño a mi mamá, no quiero saber nada de ella—dijo con fervor—, quiero quedarme con mamá, contigo y Astrid.
Nuevamente besé su frente para tranquilizarla.
—Si eso es lo que quieres, eso es lo que tendrás, te lo prometo, Anna.
Nos encontramos en la recta final wiii La verdad es que pensé que podría terminar mañana pero creo que publicaré el último capítulo el martes o miércoles :v
De igual manera esta semana tienen el final de la historia <3
Capítulo dedicado a DelyNoemi <3 Espero te esté gustando la historia.
Nos estamos leyendo :)
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