➢22
— Mierda. — Se quejó el rubio mientras caminaba hacia la sala de profesores.
Taehyung justo iba saliendo y vio su cara de sufrimiento, no evitó reír y preguntar.
— ¿Que te pasó? ¿Estás bien?
— Me duele... e-el trasero.
— ¿Por que? ¿Estuviste mucho tiempo sentado? — Se burló Taehyung mientras que Yoongi llegaba a su lado.
— Vas a tener que sentarte con un cojín en el culo.
— Necesito agua, tengo que reponer fluidos.
Taehyung y yoongi no evitaron carcajear mientras que Jimin se sentaba con cuidado en el sillón que había en la sala de profesores.
— Más de alguno de tus alumnos debió notar que su profesor tuvo una noche agitada. — Dijo esta vez Hye mientras sacaba su bolsa con maquillaje y tapaba los chupones de Jimin en el cuello.
— Fue inesperado, le iba a decir que no pero ya estaba contra la pared, no es como que podía hacer mucho.
— Jungkook es un idiota.
— Si, lo es.
— ¿Por que están hablando de mi? — Jungkook justo había llegado a la sala con una taza de café en la mano y sentándose al lado de Jimin. — Am-
— No me hables.
— ¿Por que?
— Voy a tener que sentarme con un cojín por que hasta para caminar me duele el culo Jeon.
— Diría que lo siento pero no. — Jungkook besó la mejilla de su esposo y se fue a prepararse un café.
Hobi también había entrado a la sala con una bolsa de palomitas en las manos y le pidió a yoongi que jugara con el.
— ¿Que vamos a jugar?
— Ten, sacarás palomitas y tratarás de meterlas en mi boca.
— ¿Te puedo meter otra cosa en la boca?
— No, las palomitas amor.
— Está bien.
Yoongi tomó una palomita y la lanzó en la boca de Hoseok, cayendo está adentro de su boca al primer intento.
— Fue a la primera, merezco un premio.
— Te lo daré, volvemos enseguida.
Ambos chicos se fueron dejando a Taehyung con los demás dentro de la sala.
— ¿Por que no vas con ellos? — Preguntó Jungkook volviendo con su café en las manos.
— Nah, déjalos solos.
— ¿Todo bien entre ustedes? — Preguntó esta vez Jimin.
— Si, solo que ellos estaban peleados pero al parecer ya están bien.
Jimin frunció su ceño.
— ¿Y eso?
— No lo se, hobi no me quiso contar nada al igual que yoongi, supongo que es algo entre ellos.
— Tú y tú poliamor deben hablar las cosas, no pueden estar ocultándose cosas por que son pareja. — Dijo hye. — Si siguen así uno de ustedes quedará solo por que los otros dos se irán juntos, por lo que veo tú quedarás solo.
— Cierra la boca Hye.
— No me calles por decirte la verdad.
Taehyung rodó sus ojos yéndose de la sala, Jimin le dio un codazo en su brazo.
— No tienes que ser tan dura, son problemas de ellos lo tuyos.
— Lo se, pero es mi amigo y como su amiga es mi deber ayudarlo. Abrirle los ojos para que esos idiotas no le destruyan el corazón.
— Lo se y lo entiendo, pero no seas tan dura con el.
— Mejor deja de moverte y déjame terminar de taparte esto, parece que una aspiradora te chupo aquí. — Reclamó hacia Jimin. — Eres un monstruo. — Le dijo esta vez a Jungkook.
— Aproveché mi momento que es muy distinto, no lo vuelvo a tocar de aquí a tres meses más.
Jimin le dio una patada a lo que Jungkook se quejó.
— Tienes manos, te lo recuerdo.
— Se me olvida cuando te veo.
Jungkook sonrió para después beber de su café, Jimin se cruzó de brazos con su ceño fruncido.
— Listo, al menos ya no se ve tanto.
— Gracias.
Hye guardó sus cosas y ayudó a Jimin a pararse, ya podía caminar un poco más así que pudo irse a sus clases sin tanto problema.
Jungkook tenía una sonrisa burlona viendo como parecía un perrito cojo al caminar.
— ¿Quieres que te ayude a llegar a tu salón?
— Eres el responsable de esto, es lo mínimo que puedes hacer.
Jungkook solo asintió y lo ayudó hasta llegar al salón de Jimin, los alumnos ya estaban sentados y conversando entre sí esperando a que Jimin llegara.
— ¿Que le pasó? — Preguntó Ryujin.
— Nada. — Respondió Jimin al instante. — ¿Crees que Jae de verdad haya terminado con Taeyong? — Le preguntó a Jungkook en un susurro.
— No lo se amor, es problema de ellos, no te preocupes.
Jimin asintió, Jungkook besó su frente antes de irse y dejarlo solo con sus alumnos.
— El señor Jeon es tan buen esposo. — Musitó una de las alumnas. — Quiero un esposo como el.
— Se los regalo. — Dijo Jimin en tono bajito. — Bien, abrirán su libro en la página cien, leerán el texto y me harán un resumen.
— Odio los resumen.
— Y yo te odio a ti, pero no me estoy quejando.
La chica abrió su boca ofendida e hizo lo que Jimin le pidió.
— Es con nota, así que tómenselo en serio.
Problemas y más problemas 😩
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