
ÚNICA PARTE
OS MIO DESDE EL PUNTO DE VISTA DE MEW. :)
De camino a su próxima clase, Mew se topó con su mejor amigo y amor imposible. Art tenía una sonrisa radiante mientras caminaba a su lado. Había estado saliendo con Boat durante unos meses, pero eso no había evitado que el moreno sintiera algo por él. Art lo sabía, se lo había confesado antes de salir frente a toda la universidad del closet.
Seguían siendo como siempre, la única diferencia es que él, Art, sabía sobre los sentimientos de Mew. Eso era una mierda si se lo preguntaban a él. Y si, solo hacía un mes que todos sabían que era bisexual, Mew había salido con algunas chicas anteriormente pero siempre se sintió más atraído por los chicos, el día que se le quedo viendo fijamente al trasero de su entrenador cuando les mostraba una sentadilla, ese día debió darse cuenta.
Pero por Art había desarrollado sentimientos no hacía mucho. Se conocían de toda la vida pero solo unos meses para acá se habían acercado y Mew comenzó a verlo como algo más que amigos.
-Tienes a todos los chicos de danza locos por ti - Su amigo venía muy alegre.
-Si bueno, eso es una ventaja de ser bisexual - Quiso parecer interesado pero aun así no lo estaba. Hasta ahora no había encontrado a alguien más que realmente llamara su atención como para olvidarse de lo que sentía por su amigo.
-Diablos, presumido. Hasta el maestro de literatura ha estado atento a ti, eso es asqueroso - Ambos chicos rieron.
No era un secreto que ambos eran guapos, además Mew estaba en el equipo de futbol y solía llamar la atención de las personas.
Ese mismo día, durante el almuerzo Mew recibió una visita inesperada.
No se dio cuenta cuando el chico se dirigía a su mesa, él estaba entretenido platicando con Art sobre la última clase. Cuando una voz cercana a él pronuncio lo siguiente.
-Me gustas - el chico, al chico lo había visto un par de veces por la universidad. Además otras también veían los entrenamientos y era el amigo del novio de Pak. Sus ojos eran grandes, era lo que más destacaba de ese rostro blanco como la leche. Sus mejillas estaban redondas y sus labios eran llenos y bonitos. De hecho demasiado bonitos. Esté le dio una sonrisa nerviosa a Mew y entonces noto la peculiar forma que tenían sus labios
-Sal conmigo - Miró a su amigo cuando se dio cuenta de lo que el chico estaba hablando realmente. Él se me estaba declarando. Ciertamente no sabía que hacer o cómo reaccionar, lo único en lo que podía pensar era en lo loco de la acción y en Art a su lado.
-Salgamos a una cita - Le entregó una rosa que tenía con él. Era tan dulce, por un momento quiso decir que sí. Era raro, parecía tan seguro y orgulloso pero al mismo tiempo su labio inferior comenzaba a temblar y su sonrisa era incomoda.
-Lo siento, no puedo salir contigo - La cara del chico cambio entonces, su sonrisa había desaparecido. Y sus ojos grandes ahora parecían más pequeños. Mew no quería que se sintiera mal. Lo había hecho bien, sentía que el problema aquí era él.
Lo vio alejarse con su amigo Mild, sus piernas estaban temblando cuando se alejó. Art le miró y negó para sí mismo. ¿Qué diablos? Mew pensó en que él no había elegido que le gustara su amigo. Si por él fuera podría salir con cualquier chico, pero se conocía y no quería darles falsas esperanzas.
- Gulf es lindo - Levantó la mirada hacia Art.- ¿Sabías que es muy popular? Muchos chicos están tras de él, pero siempre los rechaza - Rodó los ojos, ¿Qué significaba eso?
-Deja de tratar de buscarme un novio - Art rio.
- Mew yo... - Le tapó la boca con una de sus manos
-Ya sé, yo lidiare con esto.
A la mañana siguiente, Mew creyó que su día no tendría otro percance. Pero cuando llegó a su escritorio y se encontró con la nota y la rosa que estaban ahí, entonces supo que esto comenzaba.
-Déjame ver - Dijo su amigo emocionado. Mew alejó la nota de su amigo y la leyó el a cambio.
Me gustas, Mew Supazit.
- Gulf Kanawut.
Mew rio bajito mientras volvía a leer la nota, Art sonrió al ver su cara.
-¿Te gustó lo que dice? - Mew seguía riendo.
-Mira - Su amigo tomó la nota y rio también.
-Es inteligente pero no sabe escribir tu nombre.- Durante era primer clase. Mew no pudo dejar de sonreír.
La semana que paso fue lo mismo, nota tras nota Gulf le decia lo que sentía.
Siempre sonríe así, iluminas mi día, Mew Suppasit
- Gulf Kanawut.
-Bueno, ya no se ha equivocado - Mew saltó en su lugar, Art lo había asustado desde atrás, mientras veía la nota y tomaba la rosa. - Él es lindo - Mew no dijo nada.
.Vamos a almorzar - Todos los amigos fueron al comedor.
Cuando tenían sus charolas y comidas se fueron a sentar. Sin embargo todos pusieron su atención en Mew cuando cierto pelinegro dejó un postre delante de él con solo unas pocas palabras dichas.
-Eres un suertudo - Dijo uno de sus amigos, Mew siguió al chico con la mirada. Este sonrió nervioso a sus amigos pero sus mejillas estaban sonrojadas. Mew se descubrió sonriendo a la nada enseguida.
-Soy guapo - Contestó con la vista aun en la otra mesa. Donde varios chicos animaban al pelinegro.
Los entrenamientos estaban siendo pesados para los chicos últimamente, además estaban en época de exámenes y tenían que estudiar. Sumando eso todos estaban de mal humor. Por lo que ese día querían ir a tomar algo. Todos accedieron para relajarse. Jackson fue el chico que los animó. Siempre era él.
-Ahí está de nuevo - Dijo Jackson abrazando por los hombros a Mew, este levantó la vista. Era cierto. Ahí estaba, viendo hacia el entrenamiento. Lo había hecho ya varias veces pero siempre se iba antes de terminar. En este punto Mew ya empezaba a sentir escalofríos de solo verlo cerca. Los había estado experimentando últimamente. Verlo le daba sensaciones extrañas.
Cuando todos se acercaron hasta la salida y se toparon con Pak, Mew se dio cuenta de que Gulf también iría y de pronto tenía ganas de ir al baño.
El viaje en auto fue silencioso, aunque los chicos eran ruidosos, pero Mew no les prestaba atención.
Mew había invitado a Art desde que supo sobre la reunión, pero casi se había arrepentido ya que su amigo solo le hablaba de su maravilloso novio.
El moreno no se perdió de las miradas que su equipo le daban a Gulf cada que se reía o sonreía.
-Dinos Gulf , ¿De verdad te gusta Mew? - Gulf solo sonrió a los amigos de Mew. Mew lo veía mientras tomaba de su cerveza, le intrigaba la respuesta.
-Si.- Contestó bajito y todos rieron. Sus mejillas estaban sonrosadas y sus ojos brillaban un poco. Mew quería ocultarlo para que nadie lo viera.
-Pero ¿Qué le ves a él? ¿No te gusta nadie más del equipo? Todos somos guapos - Jackson le guiñó un ojo mientras Gulf se sonrojaba más, Mew apretó un poco de más la cerveza. ¿Qué demonios idiota Jackson? Art lo veía con la ceja levantada.
-Lo siento, solo me gusta él - Todos los amigos hicieron ruido, Mew sin embargo no podía alejar la vista de Gulf. Se percató entonces de que realmente era muy lindo, su rostro era armónico y a Mew lo tranquilizaba y le gustaba. Le gustaba como sonreía y como cerraba los ojos cuando lo hacía.
-Lastima, pero si mi amigo no te hace caso. A mí me gustaría salir contigo. - Mew quería tomar a Jackson por los cabellos y sacarlo de ahí.
La noche se fue como un borrón. Hasta el momento en que Pak habló a Mew, este no había despegado la mirada de Gulf. Era alguien intrigante.
-Deberías llevarlo Mew. - Este lo miro sorprendido.
-Pero llevaré a Art - Ese había sido el trato cuando quedaron.
-Lo siento Mew, Boat viene por mí - Oh diablos, ahora quedaba como mentiroso gracias a su amigo...
-Entonces llévalo - Insistió el orejón. Mew se estaba haciendo a la idea.
-No hay problema - Habló el bajito con la voz ronca después de tanto reír y hablar. Mew quería escucharlo más de cerca.
-Está bien, te llevo.
El viaje al dormitorio fue silencioso de nuevo, no fue hasta que pararon que Mew hablo. Tenía que saberlo.
-¿Por qué sigues haciendo esto? - Gulf lo miro con sorpresa. Sus ojos se hicieron más grandes como si fuera posible.
-¿Qué cosa? - dijo confundido.
-Dejarme flores, cartas y decirle a todo mundo que te gusto.- Lo miró con cara de póker.
-Porque me gustas. - El corazón de Mew dio un salto. Debería de dejar de decir eso.
-Tú no me gustas - Gulf cambio la expresión y Mew quiso retractarse. ¿A caso si le gustaba?
-Lo sé - Su voz ronca de nuevo - Siempre lo he sabido. Solo tenía la ilusión de que me dieras una oportunidad de que te pueda gustar.- Mew apretó un poco el volante.
-Me gusta Art.
-Lo sé - ¿Por qué este chico era así?
-¿Entonces porque sigues insistiendo si sabes que me gusta alguien?
-Porque él no te corresponde.
-Yo tampoco te correspondo.
-Pero tú no sales con esa persona que te gusta y él sí. No puedes interferir y yo puedo hacer que te guste yo y no él.
-Puedo hacer que le guste a él.
-No lo harías - Mew quiso gritar, quiso decirle que como sabía que él era así. Que él no lo conocía y no le daba el derecho. Pero no lo hizo porque tenía razón.
-¿Cómo estás seguro?
-Porque no destruirías su felicidad por la tuya y porque antes de gustarte fue tu amigo - Mew suspiro con fuerza, este chico se metía con sus nervios. - ¿por él saliste del closet? - negó el moreno.
-Solo no podía ocultar lo que era, lo de Art era solo un plus - Gulf sonrió con tristeza y Mew quería quitar de pronto esa expresión de su rostro.
-Me hubiera gustado ser ese plus - Mew lo miró, lo había descolocado. ¿Tanto le gustaba?
Ese chiquillo se atrevía de decirle todas esas cosas y a jugar con su mente y estómago. Porque en este punto Mew sentía que podía vomitar por todas las sensaciones en su estómago.
Gulf lo miró entonces también. No sabía lo que pensaba el otro pero la mirada era intensa. El moreno entonces bajo la vista a sus labios y vio a Kyung temblar, Mew amaba la respuesta del cuerpo de Gulf, siempre. Seguro ni él lo había notado. Mew quería acercarse, quería asustar al chiquillo, quería demostrarle que no le gustaba y que con eso dejara de pensar que lo conocía más que él mismo, quería romper su seguridad y quería aplastar esos labios con los suyos y devorarlo hasta saciarse, y sentir como temblaba en sus brazos.
Mew tomó la nuca del Gulf, su piel era suave y cálida. Las manos de Mew picaban donde tocaba. Gulf se lamio entonces el labio y Mew quiso remplazar su lengua con la suya. Era un deseo tan primitivo que lo poseía.
-M- Mew - Dijo Gulf y el moreno perdió el control.
El beso comenzó como algo inocente. Así lo decidió Mew, aunque le hubiera gustado ser más rudo. Pero cuando tocó esos labios y lo torpes que se movían decidió que era mejor así, aunque le costara. Cuando el beso fue un poco más fluido, Mew se dejó comenzar a sentir. Él quería dominar y absorber a Gulf pero algo dentro de él le decía que estaba perdiendo. No quería alejarse, no cuando esos labios grandes y suaves lo besaban con tanto ímpetu, o cuando esa mano que se aferraba a su ropa lo tenía pegado a su centro de control.
Deja de malditamente hacer eso Gulf. Pensó Mew cuando Gulf comenzó con pequeños gemidos. No podía seguir con esto. Cuando se separó en contra de su voluntad y se alejó de Gulf este aún tenía los ojos cerrados. Lo quería besar de nuevo. Mew quería besarlo tanto.
- Gracias por traerme - Dijo el pelinegro una vez que espabiló y se alejó del carro, donde Mew tardo otros 5 minutos para poder ir a casa. Después de que descubriera que existía la posibilidad que Gulf le gustara un poco también. Pero solo un poco.
Se estaba volviendo loco, 5 días habían pasado desde que había sabido del azabache. No le había dejado notas, y ni siquiera lo había visto y de vez en cuando se encontraba recordando el beso que compartieron.
-Mew - dijeron algunos chicos acercándose a él.- Oye, haremos una fiesta en mi casa. Queremos que vayas - Este les sonrió, pero no estaba para ninguna fiesta.
-No creo poder chicos. - Uno de ellos se aferró a su brazo. Tocaba sus músculos.
-Ven con nosotros Mew - Decía el chico más bajito con la voz melosa.
-Lo siento chicos - El moreno los inspeccionaba a cada uno y les daba una sonrisa complaciente. - No puedo.
-¿Tienes novio y se enoja? - Mew iba a reír, estos chicos eran un caso.
-No, pero me tiene a mí. - El moreno levantó la vista cuando escuchó esa voz, ahí estaba él. El chico de las notas que había desaparecido.
El lugar se quedó en silencio.
-Pero si Mew no te hace caso Gulf - Si supieran.
-No sabía que te tenia a ti Gulf - Lo único que podía hacer era retar a ese chico, le gustaba mucho su actitud. Le gustaba que fuera algo posesivo con él.
-Pues deberías saberlo, porque eres mío.
Cuando Gulf se acercó tanto al rostro de Mew, casi hasta besarlo, el moreno no lo podía creer. Paso saliva con esfuerzo. Quería besarlo, aquí, ahora y con toda esta gente viendo. Quería ver si su recuerdo hacia justicia a las sensaciones de 5 días antes.
Gulf miro a los labios de Mew y luego a sus ojos.
-Eres mío - declaro con los labios casi rozándose y tomándolo de su camisa. Dios, lo iba a matar.
-Pero Mew no ha dicho que sea tuyo.- No le tomé importancia a nadie más.
-Lo admitirá pronto. - Gulf lo soltó, lo dejo ahí. Con la cabeza revuelta y la sensación en sus labios.
Cuando iban de camino a sus clases Art sonrió a Mew.
-Te gusta, Gulf te gusta.
-Puede ser - Este saltó con alegría. Es fantástico.
De pronto Boat se encontró con ellos, Art y él había discutido por algo. Estaban teniendo una discusión ahí, cuando Mew vio a su mejor amigo llorando se descontroló. Empujó a Boat, después este le devolvió el empujón y una cosa llevo a otra, pronto ambos estaban llenos de sangre y moretones.
Art trataba de separarlos pero era imposible.
No vio quien los separó pero la sangre le hervía. Estaba molesto por ver a su amigo llorar, por ver que sufría con ese idiota pero también en ese momento Mew se dio cuenta que solo era eso, o había nada más detrás. Ni celos, ni estaba herido. Solo amistad. Y entonces sonrió.
La sonrisa duró poco porque ambos tuvieron que hacer servicio comunitario y una suspensión. Sin embargo pronto resolvieron sus diferencias.
Pero Mew después de una semana se estaba empezando a desesperar, Gulf no estaba por ningún lado. Le había preguntado a su amigo, lo había tratado de encontrar entre clases pero le fue casi imposible. Mew quería decirle que le gustaba, que había sido un tonto pero que era suyo, tan suyo como él lo había dicho.
La segunda semana estaba que se arrancaba los cabellos. Además también estaba molesto. No podía ser que ese pequeño pingüino se alejara así de pronto de él. No cuando había logrado romper todas sus barreras.
Su desaparición no duró más, ahí estaba ese chico. Comiendo como si no hubiera hecho gran cosa.
-Gulf Kanawut - Grito casi el moreno sin medir palabra. Ahí estaba él. Ahí estaba la fuente de su desesperación.
-¿Qué pasa? - Al diablo con esa actitud.
-Eso es lo que me pregunto ¿Qué pasa? - Sus manos picaban por tocarlo.
-¿De qué? Yo no he hecho nada, ya no te he molestado - Ahora si que estaba molesto. Este chiquillo era un caso.
-Precisamente eso, te he estado buscando por una semana.
-¿Para qué?
-¿Cómo puedes venir y estar presente en cada día de mi vida y después desaparecer?- Dijo con desesperación. Lo había acostumbrado a su presencia, a su sonrisa y de pronto cuando ya no podía estar sin ellas, se iba.
-Creí que era lo que necesitabas - Te necesito a ti. Quería decir.
- ¿Alguna vez te dije que lo necesitara?
-No, nunca dijiste nada de hecho. Nunca dijiste lo que sentías... no, espera. Si me lo dijiste. Por eso me alejé. - Solo era un idiota en ese momento Gulf , entiende.
-Eres tonto Gulf - Mew estiro su mano y frente a él tenía una rosa roja. Gulf se quedó de piedra. - Me gustas Gulf - Esperó alguna reacción - Me gustas, sal conmigo - El moreno, esperó a una respuesta. Estaba nervioso. Lo había estado desde que supo que se tenía que declarar al chico lindo. Pero ahora sus nervios se lo comían.
-Tú besaste a tu mejor amigo.
-Por supuesto que no, Art estaba llorando y yo creí que era culpa de su novio idiota. Fue un mal entendido. Yo jamás besé a Art - ¿De dónde salían cavilaciones tan locas? - Solo te besé a ti - Susurré para que ambos escucháramos.
-Pero no te gusto - Diablos, me encantas.
-Quizá fue la manera en que tus piernas temblaban después de decirme que te gustaba en este mismo lugar. O quizá que en cada una de las notas te equivocabas en el orden de mi nombre. No sé. Pero definitivamente me gustas. Aunque podría ser el beso que te di. O cuando declaraste que era tuyo y lo único en lo que pensé era que tú también eras mío.
Mew tomó la mano de Gulf y colocó la rosa ahí, después se acercó un poco más a su rostro y cuando vio que aún no lo habían golpeado se acercó hasta tocar sus labios con un casto beso.
Gulf se pasó de mil tonos de rojo, pero cando Mew se iba a alejar, Este volvió a atraerlo para un beso.
-Si me lo permites,también quiero que seas mío - Dio Mew con una sonrisa de oreja a oreja. Gulf sentíaque estaba soñando. - Yo ya soy tuyo Gulf.
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