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capítulo veintiuno

Pasaron los días, los señores Jeon fueron a verlo junto a Baekhyun, todos preocupados por la estadía de Taehyung en el hospital. Se calmaron cuando se les explico con pocos detalles lo que había sucedido, Taehyung no pudo evitar sentirse conmovido cuando la señora Jeon se ofreció a cuidarlo cuando él vuelva a pasar por algo así.

Taehyung se recuperó con éxito, teniendo más fuerza en su cuerpo, y balanceando sus defensar perfectamente, pudo superar esos horribles días sin más dolor, claro, también aceptando todos los cuidados que Jungkook le daba, ayudándolo a ducharse, dándole masajes, alimentándolo, incluso arrullándolo.

Además, el tiempo que estuvo en el hospital fue suficiente como para que la señora Jeon pudiera tener leves conversaciones sobre la dichosa fiesta de bienvenida. Ambos llegaron a un acuerdo de que no querían algo realmente grande, pero si algo significativo, un nuevo miembro en la familia principal era una gran noticia, pero la pareja de líder de la roja era historia, y se conmemoraría a Taehyung adecuadamente.

Para cuando fue hora de volver a casa, ambos decidieron volver al palacio, Jungkook quiso incluir más a Taehyung en su hogar para que en un futuro este mismo lo aceptara como tal. Taehyung seria amo y señor, tenia una autoridad que aun no llegaba a comprender del todo, entre todo, que dentro de ese palacio él podría hacer y deshacer a su antojo.

Pocos días pasaron, llenos de planificación y adaptación por parte de Taehyung al palacio, fue presentado oficialmente ante todo el personal de la mansión, recibiendo el respeto y la autoridad que su sola presencia representaba.

Hubo ojos asombrados, curiosos, felices y envidiosos.

Claro que alguien de su porte causaría impacto, no es que él no fuera conocido ya de todos modos, nadie podría jugar la carta de no tener una buena posición social porque Taehyung, a pesar de que no al nivel del pelinegro, tenía bastante dinero, una reputación respetable y un patrimonio que mucha gente realmente esforzada podría conseguir en dos generaciones completas.

Él portaba un rubí en su mano como promesa, pero él mismo era la joya más impresionante, y quienes no lo vieran, su ojo critico simplemente era muy barato.

— señor Kim —Taehyung volteó al oír los toques en la puerta, viendo como un chico joven, parte del servicio estaba ahí— el señor Jeon pide verlo, se encuentra en su oficina.

Taehyung asintió, yéndose no sin antes agradecerle al chico, Taehyung vestía ropas finas, al igual que pocas joyas adornaban su cuerpo. Su porte, su seriedad, su sola presencia deslumbraban poder y clase, por lo que no había persona en esa casa, que no bajara la cabeza ante él.

Incluso si algunos no estaban de acuerdo o felices con su presencia, no podían evitar seguir las reglas o simplemente actuar como debían.

— Kook... —dijo, anunciando su presencia, sonriendo cuando el hombre frente al escritorio levanto su vista hacia él— ¿me llamabas?

Jungkook sonrió, quitando sus lentes, dejando los documentos en el escritorio, se levanto en seguida en cuanto vio a su chico entrar. Comenzó a caminar hacia él, tomando desde su cintura, besándolo con cariño y algo de desesperación después de no haberlo visto en todo el día.

— ¿Por qué cuando llegaste no viniste a mí? —cuestiono el mayor, aun manteniendo sus brazos alrededor de su chico.

— estaban ocupado, además necesitaba revisar unos expedientes, desde que volví al hospital he tenido más responsabilidades.

— pero me descuidas a mí ¿no sientes culpa de eso?

Taehyung no pudo evitar soltar una carcajada al ver la expresión fingida del contrario, donde trataba de demostrarse triste y abatido, expresión que cambio a penas los labios de Taehyung volvieron a posarse en los suyos.

Jungkook acariciaba su cintura con cariño, subiendo y bajando su mano por su espalda, transmitiéndole calor y protección, como en cada abrazo que el mayor le entregaba al menor. Taehyung había estado levemente estresado por volver al hospital, había muchas cosas por revisar, por hacer y organizar, además de tener que ser parte de la planificación de la fiesta que se avecinaba.

— ¿Tú como estas? —cuestiono el castaño, separándose de Jungkook levemente— ¿te has estresado hoy?

Jungkook asintió, escondiendo su rostro en la curvatura del cuello contrario, como un cachorro.

— ¿sí? —cuestiono divertido— ¿Qué sucedió?

— debo ir a la empresa mañana a unas reuniones por unos nuevos proyectos que se viene de camino —dijo, masajeando su entrecejo levemente, yendo hacia su escritorio, tomando unos papeles para mostrárselos a Taehyung— se trata de un centro comercial en la carretera que va a Osan ¿Qué opinas?

Taehyung tomo los papeles, ojeándolos con cuidado. Se veía realmente prometedor, y con grandes futuras ideas de ganancias. A pesar de no saber mucho sobre este campo, Jungkook siempre le enseñaba y explicaba cuando algo no le quedaba claro, entendiendo la fascinación que Taehyung tenía por aprender cada vez más.

— se ve bastante bien, ¿Cuándo comenzaran? —quiso saber, ambos se habían movido de su lugar, ahora Taehyung se encontraba sobre los muslos contrarios.

— si todo sale bien, el siguiente mes debería comenzar su curso —dijo, queriendo cambiar de tema, acomodo a su chico de mejor forma, logrando tenerlo frente a frente— ¿mi madre te ha atormentado con la fiesta?

Taehyung rio ante esto, no pudiendo evitar recordar cuando eran las dos de la mañana y él con su suegra seguían en una de las oficinas del palacio, planeando y organizando el gran día. Jungkook llego de la nada para tomarlo cual saco de papas y llevarlo a la cama.

— todo esta bien, no debes preocuparte, ambos estamos emocionados por ese día, debes entenderlo —dijo, besando rápidamente el leve puchero contrario— ese día conocer a mucha gente nueva, y no, no estoy emocionado por eso, estoy emocionado por fin poder presentarme como tu pareja, alguien digno de estar a tu lado.

— sabes que no necesitas impresionar a nadie.

Taehyung sonrió —yo impresiono a todo el mundo Kook, lo que quiero es imponer respeto, que por lo que me dijo tu madre, muchos carecerán.

Y no era mentira, a la fiesta iría bastante gente, gente querida, soportable e indeseable, pero todas tenían algo en común, y era conocer a quien se uniría y seria parte de la familia principal y cabeza de la corona, era una gran noticia, donde algunos se acercarían a saludar, conocer y tratar de obtener algo más que una simple presentación.

La monarquía que rendia en su familia era una que seguía los pasos de décadas muy antiguas, no se adaptaban mucho a lo cotidiano y actual. Familia, lejana, pero al fin y al cabo familia, trataban de unirse a la familia principal por matrimonio, padres ofrecían a sus hijos como premio a cambio de un estatus mayor y tratar de pertenecer a la familia principal, era enfermo. Pero, sobre todo, injusto y realmente desesperante a los ojos de quienes se esforzaron años por obtener algún beneficio de su apellido.

Todo esfuerzo, derrotado por alguien que llego de forma completamente al azar a la vida de Jungkook.

— ¿mi madre te comento lo que mi padre plane en esa reunión? —Taehyung asintió— ¿y estas de acuerdo con ello?

Nuevamente, Taehyung asintió— claro que lo estoy, es más, estoy deseando que llegue ese momento.

El señor Jeon había hablado con todos, en especial con Jungkook, diciendo que ya conocía los nombres y familia de quienes intimidaron y se atrevieron a tocar a Baekhyun, por lo que, pidiendo la autorización de tanto su esposa como la de Taehyung, quería encontrar un buen momento en la reunión para acorralarlos y explicarles como sus familias parecían ya no tener un futuro tan prometedor.

El castaño claro que estaba de acuerdo con esto incluso estaba ansioso de poder formar parte del plan de su suegro, poniendo en su lugar a quienes se atrevieron a meterse con su pequeño cuñado.

— mi madre te esta mal influenciando, pareces un diablillo, solo falta verte con los mini cuernos, una cola y un tridente —dijo, ganándose una mordida en su nariz— ¡ay! Vamos cariño, solo mira tu expresión, estas ansioso porque ese día llegue.

— y no tengo porque negarlo —dijo, sentándose esta vez con ambos muslos a los costados de Jungkook— tengo muchas metas para ese día, incluyendo ese momento es especifico, ¿acaso tú no?

Jungkook sonrió, acariciando la espalda contraria, su mano pasando de vez en cuando por el trasero del que estaba sentado sobre él.

— claro que sí, nadie se mete con esta familia y no se lleva grandes repercusiones, solo que algunos viven en una nube tan alta que se olvidan de que estas mismas se van evaporaron, yo seré el más feliz de hacerlos caer en lo más profundo.

De la nada, Taehyung mostro una expresión preocupada.

— Jungkook...

— ¿Qué sucede? ¿hay algo mal?

— tu cabeza...

— ¿q-qué...

— te están creciendo unos cuernitos rojos... —termino por decir, riendo exageradamente en cuanto vio el ceño frunció del contrario más el movimiento de voltear sus ojos.

Entre risas y un Taehyung que no dejaba de burlarse de su novio, llego una sesión de besos, una que ambos habían estado esperando todo ese día, siendo cada vez más apegados uno con él otro, extrañándose a todo momento, anhelando tocarse, abrazarse, besarse, solo estando ellos dos.

Los momentos que más apreciaban se trataban únicamente de ellos como protagonistas, disfrutando las caricias contrarias y expresando su amor de forma sincera y hermosa.

Pronto se vendrían muchas cosas y eran conscientes de eso, pero como todo lo que hacían desde que se conocieron, lo afrontarían juntos, a contrario de lo que muchos pensarían, Taehyung no es ningún santo, y por más que su vida se haya tratado de salvar y dar segundas oportunidades a las personas, él no lo pensaría dos veces antes de desaparecer a alguien que quisiera hacerle daño a Jungkook.

Él siempre lo elegiría a él.

Ya había pasado el tiempo necesario para que todo el palacio brillara y deslumbrara en elegancia y clase, donde auto de lujo, uno por uno paraban frente al palacio, mostrando la llegaba de gente con un alto poder o un puesto realmente significativo en la alta sociedad. Todos manteniendo una apariencia digna para intentar destacar de alguna manera.

Mientras tanto, en el cuarto de la pareja principal de esa casa, se encontraba Taehyung y la señora Jeon, esta última, ayudando a su futuro yerno a ajustar el corset de su torso.

El castaño vestía un traje que era por completo rojo, un rojo apasionado y peligroso, en debajo de su saco una camisa abierta al principio de su pecho y cerrada por el corset ajustado a su cintura lucia de forma discreta. Su rostro levemente maquillado, resaltando más sus labios con una suave tinta que acompañaba el color de su traje, y un hermoso anillo distintivo en su luciendo en su mano.

Él mismo representaba el poder del rubí que lucia y lo posicionaba.

— te ves deslumbrante —dijo la voz femenina a sus espaldas, Taehyung le sonrió a través del espejo— Jungkook tuvo mucha suerte de haberte encontrado, Taehyung.

Taehyung analizo su reflejo, perdiéndose en él por un segundo.

— no... yo tuve suerte de encontrarlo a él.

Jungkook era su fuerza, y eso no tenía nada de malo, Jungkook era un pilar, alguien que llego a cambiar su vida y a darle giros inesperados y sorpresivos. Su corazón se adapto a Jungkook, lo acepto y le dio un lugar en el, se entrego a él, sabiendo que Jungkook no lo rompería.

Así como él cuidaría el corazón de Jungkook, lo cuidaría con su vida.

Quizás en algún momento tuvo dudas, miedos y muchas inseguridades de no ser suficiente o de estar viviendo mentiras disfrazadas de bellas palabras, pero ahora esos pensamientos cayeron tan lejos como su miedo a que nada sea real. Él era y siempre seria digno de estar junto a Jungkook, planeando una vida juntos, sin pensar en las consecuencias futuras, porque sabían que nada podría ser suficientemente fuerte para ir en contra de ellos.

— debes ser fuerte esta noche Taehyung —la voz de la señora Jeon lo saco de la ensoñación de su reflejo, dándose vuelta, sus manos fueron tomadas por las delicadas contrarias— habrán miradas y palabras de odio, habrá intentos de denigración... a pesar de que estos serán mínimos porque no hay nadie que no le tenga miedo a esta familia, debes siempre mantener tu mirada arriba.

Taehyung asintió, apretando levemente las manos más pequeñas entre las suyas.

— no los decepcionare.

Una sonrisa se forma en la cara de la mujer, llevando una de sus manos a la mejilla de Taehyung, acariciándola con cariño. —no lo harás incluso si crees eso, no te preocupes por nosotros, quiero que no te decepciones a ti mismo.

El silencio reino por unos momentos en la habitación.

un sentimiento de calidez reino en su pecho y no pudo evitar tomar con un poco de más fuerza la mano contraria, acariciándola levemente, esa calidez que te podría ofrecer alguien, con un afecto fraternal o de hermandad, muy pocas personas las tenían de sus familiares de sangre, él tenia la suerte de tener ese sentimiento en más de una persona.

— señora Jeon, creo que no termine por agradecerle lo suficiente por haberme aceptado de forma tan cálida en su familia, pero por favor, no se confunda con mi forma de ser, mi respeto hacia ustedes es realmente grande, criaron a dos hijos en un mundo lleno de horror y los volvieron hombres fuertes y buenos, yo ya siento admiración por ustedes, y no pretendo permitir que sean insultados de ninguna forma.

Goeun sonrió, acercándose para abrazar al más alto, quien la envolvió en un cálido y significativo abrazo.

Se separaron en cuanto unos toques de la puerta se hicieron presentes, por ella entro Baekhyun, vestido de forma elegante, con un traje azul oscuro y su cabello bien peinado, realmente se veía bastante guapo y un digno representante de la superioridad.

Si me permites decírtelo, te ves muy hermoso Taehyung —dijo Baekhyun, sonriéndole al castaño, volteando su mirada a su madre— tú también, te ves maravillosa madre.

oh, pero que caballero Baek, déjame decirte que no te quedas atrás, te ves realmente guapo.

Las mejillas del menor se tiñeron levemente de rosa, sonriendo, acercándose a su madre para besar su mejilla, para luego tomar la mano de Taehyung, besándola con respeto. Había tradiciones que por más viejas que fueran, seguían demostrando clase y educación, algo que de muchos carecían.

todos están llegando, falta poco para la presentación —anuncio Baek.

La señora Jeon suspiro, sabia y confiaba en que Taehyung lo haría bien, levanto sus manos para hablarle a Taehyung, pero que Baekhyun pudiera entender de igual forma.

bien, querido, Baek y yo nos adelantaremos, sabrás cuando debas bajar —dijo, sonriendo en cuanto vio los ojos de Taehyung, no sabia si estaba distinguiendo emoción o preocupación, posiblemente ambas— Jungkook estará para recibirte, no tengas miedo.

Una vez que el par salió de la habitación, Taehyung volteo nuevamente al espejo, viendo su cuerpo, su rostro, viéndose a él. Se veía realmente bonito. Viéndose vestido de esta forma, con ropa tan lujosa, hecha a su medida, sus cabellos peinados tan perfectamente, su mirada era otra, una completamente diferente.

Se convertiría oficialmente en parte de la familia principal, siendo presentado a personas de la familia y personas externas a esta. Estaba nervioso, lo podía admitir para sí mismo, pero también sabía que podía y seria fuerte y mantendría su elegancia distintiva en cada paso que daría hacia esas personas.

Kim Taehyung de Jeon, un titulo propio, que nadie le arrebataría ni en esta vida ni en la siguiente.

Tacones sonaban en cada paso, risas de fondo se escuchaban, halagos, chismes y cinismos, había de todo en la sala y en el jardín, personas con malas intenciones, personas con esperanzas, y personas que creían que era su lugar. Personas con sus bolsillos llenos, gente de clase, gente que cree tener clase, nobleza, perros de la nobleza, todos caminando de aquí allá, olfateando y tanteando el mejor terreno.

La música clásica que tocaban era lo más irresistible, una melodía digna y propia de quien pronto bajaría las escaleras.

— ¿les sorprende realmente? Jeon Jungkook siempre ha sido alguien completamente impredecible, aunque si, admito que jamás imagine que consiguiera a alguien para estar a su lado de forma tan repentida.

La mujer frente a él rio levemente —no seas tan vulgar al decirlo, debemos mostrar la mejor sonrisa hacia esta persona misteriosa, y si es posible, acercarnos lo más posible ¿no crees?

Ambas mujeres hablando de forma casual, pero de sus bocas salía veneno, como muchos más, que estaban impacientes por conocer al anfitrión misterioso. Muchos venían desde muy lejos para ser parte de la celebración.

Por otra parte, del salón, la cintura de la señora Jeon era rodeada por el brazo de su esposo, mientras un beso era dejado en su frente, el mayor sonrió.

— te ves radiante cariño, ¿él se encuentra bien? —cuestiono, refiriéndose a Taehyung.

La mujer sonrió— esta más que bien, nuestro yerno es realmente especial.

Ambos sonrieron, recibiendo a Baekhyun cuando este llego a su lado, los tres realmente felices y ansioso por la presentación de Taehyung, una que seria recordada por todos.

Ellos no eran inocentes ni mucho menos despreocupados, no cualquiera podría tener el privilegio de entrar a su familia, no sin antes tener toda la información de su vida, conocer sus personas cercanas y sus verdaderas intenciones de acercarse. Taehyung fue una gran excepción, una que trajo la maravillosa vista de su hijo mayor sonriendo sinceramente ante alguien, viéndose tan enamorado como sus padres nunca creyeron poder ver.

La música se nivelo de un instante a otro, haciéndose más baja y pasiva, mientras que Jungkook se acercaba hacia el final de las escaleras, esperando por su amado quien yacía en el piso de arriba, respirando profundo, sintiendo su corazón latir con rapidez.

Un señor mayor apareció al otro extremo de las escaleras, vestido con un traje escuro, toda la atención estuvo en su voz.

— familia Jeon, señoras y señores, me complace y honra poder ser el presentador para conmemorar la llegada de un nuevo integrante a la familia principal.

El silencio y curiosidad invadían la sala, mientras que Taehyung tomaba una honda respiración, para proceder a bajar el primer escalón, subiendo su mirada a penas la luz llego a sus ojos.

— Kim Taehyung de Jeon, nuevo integrante y futuro líder, de la roja.

Las miradas se ampliaron y los aplausos comenzaron de forma inmediata, viendo como un bello doncel bajaba por las escaleras, un hermoso chico de cabellos castaños, un rostro de impacto y un hermoso traje que se adaptaba a su esbelto cuerpo, bajaba las escaleras tan elegantemente, manteniendo su mirada de frente.

Las luces no lograban hacerle justicia, y la música seguía sonando, era tan maravillosa la melodía que quedaba perfectamente a la par con cada paso que el hermoso chico daba, como si cada paso correspondiera a una danza perfectamente hecha.

Cada paso creaba un camino y ese camino estaba creando el inicio de una historia, historia que seria leyenda en las siguientes generaciones. Pero ahora, a quienes eran testigos de la bienvenida de Taehyung, sabían que no seria un evento que pasara desapercibido.

Taehyung continúo descendiendo, pero esta vez, su vista se fue hacia el hombre alto, con cabellos oscuros, el cual estaba luciendo un lujoso traje negro, mientras sus ojos tan oscuros como la noche lo observaban con brillantes y cautivados.

El hombre le ofreció su mano, Taehyung la tomo sin dudar, ambos se observaron, pero no hubo palabras, solo admiración expresada a través de sus miradas.

— Kim Taehyung de Jeon, acepte nuestra bienvenida y respeto, además de nuestros más maravillosos deseos para un futuro prospero y saludable—dijo, reverenciando, una vez termino su discurso.

Jungkook fue el primero en ceder, sonriendo ladinamente, extendió su brazo a Taehyung, quien no dudo en tomarlo, acercándose más hacia él, ambos terminando por bajar por completo las escaleras.

— te ves... y déjame expresarlo con el mayor respeto que tengo, extremadamente sensual y despampanante, me siento un vil mundano en manos de un ángel.

Una sonrisa se formo en los labios del castaño, amando, como siempre, la forma tan única y valiosa de expresión que poseía su novio, aun con tanta gente alrededor, sus ojos estaban fijos en Taehyung, en su novio que irradiaba perfección y era tan etéreo ante sus ojos.

Pero, así como los suyos, los ojos de Taehyung estaban completamente sobre él, siempre era y sería así.

— usted señor, me llama la atención entre todos los hombres del salón, no quiero sonar indiscreto, pero ¿aceptaría escaparse conmigo en algún momento de la noche? —cuestiono Taehyung, su tono juguetón presente.

El contrario chasqueo y respondió —¿su pareja no se sentiría ofendido por haberle quitado su atención? Esta en mis principios advertirle que si se va conmigo no lo dejare ir fácilmente.

— no se preocupe, mi hombre está bien domesticado.

Jungkook se acercó lo suficiente como para morder levemente su cuello de forma discreta, satisfecho en cuanto escucho la leve risa de su chico. Este le miraba con felicidad y anhelo.

Ambos caminaron a través de las personas, Taehyung nunca soltó el brazo de Jungkook, ni siquiera cuando las personas se acercaban a saludarlo e intentar entablar una conversación con él. Jungkook le había enseñado desde antes los protocolos, quienes podían besar su mano o tener el limite de solo reverenciarlo.

Todos cumplían esto al pie de la letra, podría ser porque Jungkook siempre estuvo a su lado, imponiendo el miedo y respeto que Taehyung ya imponía con su sola presencia y mirada, entonces, tener a dos hombres tan intimidantes simplemente hacia que la gente retrocediera inevitablemente.

— Taehyung cariño —una voz llego a sus espaldas, ambos voltearon, encontrándose con los señores Jeon y Baekhyun a su lado— te ves tan hermoso.

— agradezco el cumplido, usted luce maravillosa, al igual que ambos hombres a su lado —dijo con delicadeza, tanto el señor Jeon como su hijo menor sonrieron ante el cumplido— espero haber estado a sus expectativas.

El señor Jeon negó —nada de eso, espero que hayas podido cumplir tus propias expectativas, tú eres quien importa esta noche, disfruta la velada, por favor.

Taehyung sonrió, inclinando levemente la cabeza, agradeciendo al mayor. Jungkook sostuvo su cintura, apegándolo más a él, Taehyung de inmediato se enderezo, no tardando en escuchar las voces tras él.

— es un verdadero honor —dijo un hombre frente a él, el cual se inclino al igual que los otros tres ante Taehyung y Jungkook— me siento honrado de haber sido uno de los primeros en ver su rostro.

— me alegra saber que tienes claro cuando alguien te ofrece un privilegio —dijo el señor Jeon, ganándose a un lado de su hijo mayor.

— señor Jeon, señora Jeon, es un placer poder verlos —dijo, sonriendo nervioso, el aura del pequeño espacio se hizo bastante pesada.

Esos tres, más dos que estaban por ahí en el salón, eran responsables de ser malos padres, ya que sus hijos fueron los que intimidaron a Baekhyun no hace mucho, causando dolor emocional y físico, el cual nadie dejaría pasar fácilmente.

Tanto Jungkook como Taehyung se sonrieron en cuanto el señor Jeon les pidió a los hombres que lo siguieran. Era obvio que no tenían idea de que pronto venia, era evidente al ver las sonrisas de los hombres y verlos seguir al señor Jeon como perros emocionados.

— todos los ojos están en ti cariño —murmuro Jungkook, acariciando su cintura con delicadeza.

— y mis ojos solo están en ti —respondió Taehyung, acariciando el pecho del hombre— ¿crees que lo hice bien, Kook? Se sincero.

Jungkook sonrió, ¿Qué si lo hizo bien? Su mirada simplemente no pudo apartarse de él, y a pesar de decirlo de forma celosa, la de todos, nadie pudo apartar sus ojos de su chico, de su elegancia innata y su belleza sobrehumana. Su cabeza jamás bajo, su mirada jamás vacilo ni un poco, y sabia que Taehyung lo sabía.

Su castaño solo quería su aprobación.

— lo has hecho espectacular, cariño, solo logras que me sienta aún más orgulloso.

Jungkook podía jurar que vio los ojos de Taehyung brillar de forma inusual.

Taehyung se acerco lo suficiente como para quedar justo a un lado de su oído —espero que me demuestres que tan orgulloso estas de mí esta noche.

— pequeño provocador, veremos si eres tan lengua larga más tarde en nuestra cama —contesto en susurro igualmente, sonriendo divertido cuando Taehyung le saco levemente la lengua de forma burlona.

Ambos se mantuvieron juntos, separándose de los demás, caminaron con tranquilidad por el gran salón, donde algunos les saludaron y otro trataron de crear una conversación de forma amable, pero siendo como disimulada la desesperación. Al ser Jungkook el jefe de tan importante organización, algo que ha estado en el mundo por siglos, tan solo poder entablar una conversación de más de cinco minutos con el hombre podía significar una oportunidad.

Hacer negocios con él era muy poco probable, aun si eran familia, Jungkook se tomaba muy en serio cada movimiento que hacía, no se tomaba a la ligera nada, no tomaba en cuenta el apego familiar, él veía inteligencia, responsabilidad, además de la tenacidad. Muchos de sus familiares, cercanos y carecían de eso.

Taehyung por su parte solo podía contener su risa, al ver la forma muy poco disimulada en que la gente quería acercarse a ambos.

Él podía entender la importancia de poder involucrarse con la familia Jeon, en lo que no podía tener empatía era la forma tan desagradable y cínica de acercarse, se podía notar con tan solo verlos a los ojos; estos solo demostraban la sed de un poco del poder que Jungkook poseía en una de sus manos.

Ambos conversaban entre ambos cuando un toque extraño y no bienvenido fue sentido en el brazo de Taehyung.

Volteando, el castaño vio a un hombre de más o menos treinta años, sonriéndole, pero Taehyung no cambio su seria expresión, la cual se mantuvo incluso cuando Jungkook lo movió hacia él.

— Jungkook, querido primo es un placer verte nuevamente.

La mirada de Jungkook era oscura y escasa de amabilidad en ese momento.

— sería una mentira de mi parte decir lo mismo, pero creo que estaríamos a mano siendo descorteces, como tú hace un segundo atreviéndote a tocar a mi pareja, además... ¿Quién te dio el permiso de usar mi nombre?

El hombre flaqueo, pero al segundo se inclinó, aun con la misma sonrisa cínica en su rostro, volvió su vista hacia ellos, en una fingida y escasa disculpa.

— mis más sinceras disculpas su alteza, a veces olvido los principios, espero pueda entenderme, al ser familia cercana la confianza influye bastante en mí.

— ¿familia cercana? —Jungkook se burlo de forma disimulada— solo eres hijo de la tercera familia, pero bueno... la invitación fue voluntaria asique no podría culparte por querer darte confianzas que no existen. —dijo, Taehyung tuvo que apretar sus labios para no reír— como ya lo conociste, él es Kim Taehyung de Jeon, mi pareja.

El hombre sonrió, controlando que sus ojos se quedaran en los contrarios — y es un verdadero placer, mi nombre es Woobin, Jeon Woobin, es realmente un honor para mi poder conocerlo en persona, además de ser esta una perfecta situación para ofrecerle mi ayuda en lo que necesite.

Halagador y morboso, para Taehyung fue tan fácil describirlo que un sentimiento de aburrimiento y asco se formo en él. Jungkook se había tomado la molestia de explicarle quienes eran las personas con las que él no se llevaría por ningún motivo, a quienes encontraba completamente inservibles e inútiles, este hombre era parte de la lista.

La forma tan invasora al hablar y expresarse demostraba la idea errónea de tener la suficiente posición como para hablarle con confianza a Jungkook y a Taehyung, claro, este mismo guardando un rencor por ver como alguien que llega de la nada ocupa un puesto que no debería corresponderle, mucho menos de forma tan fácil.

Él se había esforzado tanto por alcanzar una buena posición, siendo la presión de sus padres y su propia ambición su motivación. Siempre intento acercarse a Jungkook, entregando nuevas ideas de proyectos cada mes, tratando de tener conversaciones casuales, pero siempre recibía rechazos y pequeñas frases de como sus ideas eran demasiado básicas, todo su esfuerzo estaba siendo ocupado por una cara bonita que su primo saco de quien sabe dónde.

— te agradezco tu... entusiasta actitud y tu buena voluntad al ofrecerme tu ayuda, pero lo declinare desde ahora, no acepto la ayuda de gente que no conozco y con la que sé que no entablare una relación, pero, de todas maneras, te agradezco el entusiasmo.

El hombre podía sentir su ira creciendo en él, ese chiquillo era capaz de tutearlo, de hablarle de forma informal, de verlo con superioridad, como si él fuera una rata escurridiza. Ese hombre joven que seguramente engatusó al líder, haciendo que se metiera entre sus piernas.

— ya veo... pues-

— cariño, quisiera presentarte a unas personas ¿me acompañas? —Jungkook sin ningún interés interrumpió al hombre, Taehyung se giro hacia él y asintió con una sonrisa— Woobin, ten una buena noche.

Taehyung solo se molestó en darle una pequeña mirada antes de seguir a su novio, dejando al hombre bastante enojado, pero fingiendo bien sus emociones a través de una sonrisa algo torcida.

La pareja siguió su camino, Jungkook sonriendo mientras dirigía a Taehyung hacia una esquina de la sala, donde había menos personas.

—¿A quién querías presentarme, Kook?

La respuesta no alcanzo a salir de los labios del azabache puesto que unas voces pequeñas y algo chillonas llegaron a los oídos de ambos.

— ¡tío Jungkook!

Taehyung volteo su vista, encontrándose tres pequeños, los cuales estaban agitados y con una gran sonrisa en sus rostros, mientras se lanzaban hacia Jungkook, abrazando sus piernas. Los niños no parecían tener más de cinco años, todos eran unas bolitas revoltosas.

— ¡no sean tontos! —grito el niño que se quedo a un lado— deben set despetosos! —les dijo, para luego tirar de ellos hacia atrás, tomar sus cabezas y hacer que se inclinaran de forma algo chueca— hola tío.

Jungkook sonrió, acariciando los cabellos de los niños, para luego voltear su vista hacia Taehyung.

— cariño, ellos son Jeon Hyeon, tiene seis años al igual que Jeon Dongyoung, y finalmente, el menor de los tres payasos, Jeon Woojin, tiene cuatro años —en cuanto dijo eso, los tres niños abrieron sus bocas con indignación, lo que hizo que Taehyung riera— niños, él es Taehyung, mi pareja.

El niño más pequeño hablo primero — ¿nuevo tío...?

Taehyung sonrió, sabiendo de antemano que no era apropiado arrodillarse, se inclinó hacia adelante, sonriéndoles con ternura, el niño menor le seguía viendo con ojos brillantes, al igual que los otros dos.

— eso es solo si ustedes quieren que lo sea.

Los niños se acercaron a él de forma discreta, los mayores viéndolo con los ojos entrecerrados y el menor con una gran sonrisa emocionada. Taehyung los veía expectante.

Los niños mayores se acercaron con cautela, asegurándose de susurrar para que su tío mayor no escuchara.

— ¿estaría usted dispuesto a hacer un trato? —cuestiono Hyeon, con una mueca bastante seria que sus mejillas se abultaban levemente.

Taehyung sonrió —¿de qué trata, caballero?

El niño sonrió, como si hubiera ganado una batalla.

— cada vez que nos veamos nos debe ayudar a conseguir dulces... y a hacerle una broma a tío Jungkook.

Jungkook, quien claramente había escuchado a la perfección lo dicho por el menor, abrió levemente su boca ofendido, pero un pellizco sutil por parte de Taehyung lo hico guardar cualquier palabra por su parte.

Realmente no estaba molesto, esos niños significaban mucho para Jungkook, tenían una gran relación, siendo hijos de su prima más cercana, y con la que mejor relación tiene de la familia, él la estima, y aprecia el gran potencial que tiene, por lo que vio crecer a sus sobrinos desde que estaban en su vientre.

— me parece un trato razonable, acepto caballeros —dijo Tae con una sonrisa divertida, aceptando estrechar la mano de cada uno de los niños.

Sin embargo, los tres se quejaron cuando Jungkook empujo sin mucha fuerza la punta de su dedo índice en la frente de cada uno.

—se creen muy graciosos, vayan con su madre o les voy a cortar la nariz por andar induciendo a mi pareja en sus travesuras.

Después de la amenaza, los tres niños abrieron sus ojos horrorizados, tapando su nariz, comenzaron a correr en busca de su madre para acusar a su malvado tío, mientras que Jungkook, recibía una reprimenda por parte del castaño.

Jungkook solo pudo sonreír un segundo, antes de volver a recibir un pellizco por parte de Taehyung.

— eres muy gracioso ¿verdad? Son solo niños.

— ¿esos tres diablillos? —bufo, riendo levemente antes de voltear hacia el castaño, después de asegurarse desde lejos que los niños llegaran con su madre— ellos son parte de mi familia cercana, son hijos de mi prima Sungkyung, es accionista en la compañía de esta ciudad y es realmente una mujer admirable, ha sabido sacar sola a tres pequeños, contra esta sociedad y esta familia llena de enemigos.

Taehyung presiono ligeramente los labios, mientras Jungkook le contaba un poco de la vida de su prima y como su esposo había muerto en un accidente, lograba sentir admiración por una persona que aun ni siquiera conocía, sacar a tres niños adelante, trabajar, y estar bajo la mirada juzgadora de todos no era fácil, realmente era una mujer fuerte.

Ambos continuaron caminando juntos, saludando y de vez en cuando socializando, para Taehyung estaba siendo relativamente fácil, ya que su personalidad de por si era fuerte, intimidante, sumando tener a Jungkook a su lado, era simplemente demasiado sencillo para él.

No mentiría al decir que no disfrutaba de la atención que estaba recibiendo, porque claro que lo hacía, pero más aun, disfrutaba de sobre manera la atención que tenia de Jungkook, el cual se lo comía con la mirada de pies a cabeza cada que podía, sabiendo perfectamente que Taehyung se daba cuenta de esto.

— sabes... —susurro Taehyung, mientras se acercaba al rostro contrario— este atuendo...es algo difícil de quitar, creo que necesitare ayuda para hacerlo esta noche...

Jungkook sonrió, su pequeño chico descarado.

— ¿es así...? —su mano fue hacia su cintura, apretándola con la punta de sus dedos— pues... para aliviarlo, sería un gran honor poder ayudarlo.

En su sonrisa cómplice ambos se besaron de forma tranquila y corta, sus labios se reconocían de forma maravillosa, y cada beso traía solo más unión. Aún en un lugar lleno de personas, aunque estén siendo vistos por tantas personas con diferentes intenciones, ambos solo se veían entre ellos.

La noche iba de maravilla y Taehyung pudo mostrar su brillo personal ante todos. Su seguridad y personalidad han quedado grabada en muchas personas, y estaba realmente satisfecho con su propio desempeño.

La señora Jeon estaba entablando una conversación sobre negocios con otras personas, manteniendo su semblante serio, pero amable, mientras que el señor Jeon estaba desaparecido en el jardín.

Baekhyun estaba tomando una copa de champaña en el momento que sintió una presencia tras él, con confianza, volteó, pero su expresión flaqueo cuando vio al mismo grupo de cinco chicos frente a él, los cinco chicos que lo habían agredido, que lo habían humillado.

— Baek ¿Qué tal? Oye ¿Por qué no nos has contactado? ¿acaso ya te olvidaste de nosotros, eso es muy cruel.

Hablo Dong, el mayor de todos, el chico de veintiún años el cual habia dirigido el infierno en el que lo habían aprisionado por un tiempo. Los recuerdos llegaban a su mente y lo torturaban, recordaba los golpes, su rostro mojado, los tirones de cabello, los moretones, la forma de tratar de obligarlo a beber alcohol o incluso drogarse, o la forma en que siempre trataban de sacarle el mayor dinero posible.

Su mente estaba en blanco, tanto que no pudo prestar atención a los labios del mayor, por lo que este mismo rodo los ojos.

— ahs, lo olvidaba, siempre lo olvido, eres un fenómeno sordo —dijo, sus ojos en blanco, los demás chicos rieron ante el comentario y Baekhyun encogió levemente los hombros— ve mis labios, ¿pooor qué, nooo nos haaas coontactaadoo? —dijo, las mejillas de Baek se tiñeron de un leve rojo, y noto como pocas personas alrededor soltaban una risa divertida.

¿Cómo la gente podía ser así?

Ver a alguien siendo intimidado, ver a alguien que claramente no está cómodo y esta siendo violentado por cinco personas y estas se burlan de su discapacidad... realmente es una pregunta que por más que trata no encuentra respuesta, ¿Por qué eran así con él?

Con un pequeño nudo en la garganta saco su libreta del su bolsillo, dispuesto a escribir en ella, pero en eso, una de las dos chicas del grupo hablo en alto.

— ¡mira! Ahí esta nuevamente esa tonta libreta ¿al menos podrías ser un poco más normal y escribir en tu teléfono? Dios... ¿en serio eres un Jeon?

Más risas se hicieron presentes y los nervios del menor aumentaban, su mano estaba temblando mientras sostenía el lápiz, nuevamente no había entendido lo que decían y no entendían porque los demás se reían, asique, trato de hacer otro intento para escribir, pero su libreta fue arrebatada de sus manos de forma rápida, tanto así, que, en la punta de su dedo, se hizo un pequeño corte.

— ¿acaso no te están diciendo que dejes de usar esta cosa? —dijo, otro chico, arrojando la libreta al suelo— no te hagas el idiota, ¿acaso no entendiste la ultima vez? ¿Dónde esta el dinero ¿eh?

Baekhyun trato de retroceder un poco, pero los chicos no estaban dispuestos a dejarlo escapar, gobernados por su inmadurez, y la mala forma de crianza que tuvieron toda su vida, además de sus propias malas decisiones, el mayor de ella estiro su mano con la intención de atraerlo bruscamente.

Pero en sus planes no estaba que su mano fuera brutalmente agarrada por una más grande, la cual comenzó a apretarla con fuerza, haciéndole sentir que sus huesos se romperían.

Su vista furiosa se dirigió ante quien se había tomado la osadía de tocarlo, pero su rostro perdió su color cuando vio que el mismo Jeon Jungkook era quien lo sujetaba.

— s-señor Jeon...

— te atreves a insultarlo en su propia casa, a arrancar algo de sus manos y a tratar de tocarlo... tú, realmente no le temes a la muerte ¿no?

Los chicos presentes estaban quietos, el miedo los invadió por completo y no podían moverse ni reaccionar. Alrededor de ellos inevitablemente se formo un circulo de personas, quienes estaban viendo en silencio, sin las intenciones de entrometerse, sabían que esos chicos no tendrían salida de ninguna forma.

Mientras todos veían lo que estaba pasando, Jungkook a punto de romperle la mano al chico, el sonido de alguien cayendo al piso fue la nueva llamada de atención, giraron, encontrando como Taehyung había mandado al suelo al chico que se atrevió a quitarle de sus manos la libreta a Baekhyun.

— recógela.

— s-señor y-yo....

— ¿debo obligarte a hacerlo con los dientes al mismo tiempo que te los arranco? ¿acaso no fui comprendido? Recoge la libreta.

El chico, temblando, con ambas manos recogió la libreta, entregándosela a Taehyung, quien la tomo y examino, llegando a la punta de la hoja que se encontraba con una pequeña gota de sangre, levanto su vista hacia Baek, caminando hacia él, con cuidado tomo el dedo que habia sufrido el daño, limpiando la sangre con cuidado, tomándose un segundo para acariciar la mano del menor.

Baekhyun busco su mirada, y lo que encontró; a lo contrario de lo que creía, no era molestia, si no, comprensión y una sonrisa llena de tranquilidad, como la que cualquier hermano mayor le daría a un hermano menor.

La señora Jeon ya había llegado a la escena, de forma tranquila y pacifica estaba detrás de su hijo, observando la escena.

— s-señor Jeon... por favor, permítanos explicar-

— ¿te he dado la autorización de abrir la boca? —la chica se callo en seguida, las uñas de sus manos estaban enterrándose en su mano, por la colera y el miedo— arrodíllense.

Los chicos abrieron los ojos ante la sorpresa, quedándose totalmente quietos.

— po-podemos hablar esto en pri-privado señor...

No pudo pedir ni suplicar, porque las rodillas de los que rogaban fueron golpeadas por los hombres de Jungkook, haciéndoles estar de rodillas. La gente alrededor se alarmo levemente, todos esos chicos eran hijos de "personas importantes" o que tenían algún mínimo participe en los negocios de los Jeon.

Los chicos habían sido arrojados como basura al suelo, quedando en exposición, sin importar absolutamente nada, ni siquiera la posición que tenían económicamente.

Siempre habían sido respetados, la posición que su apellido y el puesto que sus padres tenían los habían hecho "intocables" hasta ahora, siempre se habían salido con la suya, siempre habían podido intimidar y dictaminar a su gusto sin consecuencias, pero a pesar de ser completamente ajenos a la realidad, sabían que las personas frente a ellos tenían mucho más poder, uno terrible.

— ¿Cuáles fueron tus palabras? —cuestiono, caminando hasta quedar frente al mayor— ¿fenómeno sordo? Realmente no se si eres muy valiente o muy estúpido.

— ¡n-no fue nuestra intención! —grito una de las chicas, no evitando que parte de su maquillaje se desplazara por su rostro al no poder detener las lágrimas.

Jungkook vio de reojo a la chica, estaba a punto de tomar represalias por haber hablado sin su autorización, hasta que distintos gritos femeninos llegaron a sus oídos, asumía que eran las madres de los chicos, las cuales se pusieron delante de sus hijos en una forma de protección.

Jungkook sonrió —¿tomaran la responsabilidad? ¿o solo están desafiándome en mi casa?

Las mujeres eran de la alta sociedad, bien vestidas, bien maquilladas, pero con una actitud bastante baja y con carencia de sentido común, ocultándose bajo la billetera y apellido de sus esposos, con una mente casi tan vacía como la de sus hijos.

Las mujeres temblaban, no podían esconder su miedo, el miedo jamás podría esconderse, ellas confiaban en sus esposos y el apellido que habían conseguido en cuanto firmaron el papel matrimonial, eso debía servirles ahora, debía hacerlo.

— e-esto es llegar a un extremo completamente innecesario señor Jeon.

— ¿un extremo innecesario? Ya veo... entonces, tú crees que faltarle el respeto al hijo menor de la familia principal, al príncipe menor de los Jeon, en su propia casa, con palabras insanas y llenas de veneno ¿esta más que justificado ¿no?

— n-no es eso... —dijo, estaba entrando en un total pánico, su mirada divago, la cual llego hasta Taehyung, teniendo una leve visión de esperanza comenzó a acercarse hasta él, pero fue retenida con brutalidad cuando su brazo fue tomado por Seokwoo, quien la miraba de una forma completamente rebajante. —¡suéltame! ¡¿Quién te crees que eres?! ¡¿acaso no sabes que-

Su rostro fue volteado de forma estruendosa, y su lápiz labial se corrió de su lugar, sus ojos se cristalizaron en el momento. Al levantar su vista, el rostro de Taehyung estaba enfrente de ella, la mirada de forma seria.

— ¿Qué o quien eres para venir a gritar aquí? ¿un animal? Ladras como un perro.

La señora lo veía con ojos amenazantes llenos de lágrimas, iba hacia él en busca de alguna ayuda y que tratara de apaciguar el carácter de su pareja, y recibía una bofetada que la traía devuelta a la realidad, la persona frente a ella tenia mucho más poder, reconocimiento e influencias, pero, aun así, la lengua larga que ha tenido desde que su cuna fue hecha de oro, la hizo hablar.

— ¡¿Cómo te atreves a golpearme?! ¡tú gran-

Seokwoo no perdió el tiempo, tomándola fuertemente del cabello, obligándola a arrodillarse, su hijo grito, pero no se movió, y la mirada de Jungkook llego hasta ella, llena de repulsión y asco.

— ¿te atreves... a alzarle la voz y a tutear a quien esta por sobre ti? —Seokwoo tiro con más fuerza de su cabello, de modo que Jungkook obtuvo completamente la visión de la cara aterrada y desesperada de la mujer— perderás la lengua por tu grosería ante alguien venerado, solo eres una basura un poco decorada, y te crees con algún derecho.

Fue completamente estúpido de su parte creer que podría acercarse a Taehyung, incluso la familia de la mujer sabía que no podrían intervenir, que solo podían ver lo que pasaba, si hablaban o siquiera trataban de apoyarla su propia familia seria condenada, además, cada uno debía hacerse cargo de sus propios errores.

Un grito masculino sonó en el salón, mientras un señor llegaba y se ponía a un lado de su esposa, tratando de hacer tener clemencia a Jungkook, mientras que otros hombres venían con el rostro rojo, llenos de ira por la humillación pública. Aquí estaban las familias de quienes habían agredido a Baekhyun.

Todos serian testigos esa noche, de las consecuencias de herir y tratar de perjudicar a alguien de la familia principal.

— señor Jeon, por favor, perdone a mi esposa y a mi hijo, él solamente fue mal influenciado por los otros chicos, no sabía lo que estaba haciendo.

Jungkook no dijo nada, solo dejo que las cosas fluyeran. Los demás acusados comenzaron a contratacar, echándose la culpa entre ellos, todos en una gran desesperación, queriendo liberarse del problema, no queriendo tener que sufrir las consecuencias.

Jungkook veía todo con seriedad, la señora arrodillada siendo sometida por Seokwoo mientras ella y su esposo le gritaban y los demás se acusaban y culpaban entre sí, los más jóvenes sin levantarse del suelo, llorando por la humillación y el obvio futuro que les esperaba.

Lo que llamó la atención de Jungkook fue cuando vio a su padre acercarse a paso lento, quedando de pie a su lado, ambos se vieron y sonrieron.

— como sabrán, ustedes forman parte de la directiva de un nuevo proyecto en Busan —dijo el señor Jeon, haciendo que la atención de todos fuera hacia él— viven en lugares bien ubicados en Seúl, además, sus hijos van a las mejores escuelas... ¿no les decepciona por completo, perder toda su vida tan solo por la mala crianza que han impartido?

Los mayores abrieron sus ojos horrorizados, dirigiéndose de inmediato de forma suplicante, sin importar la mirada ajena.

— ¡por favor perdone a nuestros hijos! ¡no pensaban correctamente!

— ¡no es justo ni legal sacarnos por un problema personal de los proyectos! —otro se atrevió a gritar.

El señor Jeon sonrió.

— no es algo en lo que les este pidiendo su opinión, están completamente fuera de cualquier proyecto, y no solo de eso, si no, jamás volverán a trabajar para una compañía de mi familia, ni a tener ningún beneficio, si alguien se atreve a contratarlos, o les da una oportunidad, podrá despedirse de igual manera de cualquier beneficio.

Todos abrieron en grande sus ojos, si el señor Jeon cumplía su palabra, su vida estaría por completo arruinada, no tendrían nada más, su trabajo y sus bonificaciones lo eran todo, era su reputación en esta sociedad, era su pasaje a cualquier buen trato, era su vida.

Toda su familia se vería afectada, sus futuros y por todo lo que habían trabajado por tan solo sus hijos y su insulto al menor de los Jeon.

— ¡no puede hacer eso! —grito una mujer— quitarnos todo solo por un error ¡eso es ser inhumano!

Esta vez la que tomo acción fue la señora Jeon, acercándose lo suficiente como para plantar una cachetada en el rostro de la señora, y luego otra cuando trato de hablar nuevamente.

— ese error fue faltarle el respeto terriblemente al hijo menor de la familia principal — dijo, hablando con tranquilidad, su postura no cambiaba ni se alteraba— los moretones en el cuerpo de mi hijo, las lágrimas y humillación que sus hijos hicieron, serán pagadas con sangre.

La mayoría de las personas acusadas perdieron el color, quedando completamente blancas, llenas de ira, decepción, miedo y terror, una deuda de sangre, una de las peores condenas, ya con un final definido sin la necesidad de un juicio.

— otra o-oportunidad... ¡denos una segunda oportunidad por favor! ¡se lo imploro! ¡no seria un buen recuerdo hacer esto el día de la presentación de su pareja! ¡este día quedaría manchado de sangre!

La furia de Jungkook crecía, que ese hombre hablara con su sucia boca de su chico era algo que no permitiría, estaba a punto de responder, cuando Taehyung, acompañado de Baek se pusieron a su lado.

— este día... —comenzó Taehyung, atrayendo la atención de todos— este día, será recordado como un día en el cual se dijo, se dicto y se dio un ejemplo de que es lo que pasa si se toman atribuciones no correspondidas con esta familia —dijo, su rostro mostraba la seriedad de sus palabras y su postura la soberbia que solo alguien como él podría tener— ¿creían tener más poder o influencia que Jeon Baekhyun? —cuestiono, viendo hacia los más jóvenes, quienes lo miraban con los ojos llenos de lágrimas y furia— recuerden bien desde lo están viendo, desde el suelo, que es donde animales como ustedes pertenecen y siempre han pertenecido.

Baekhyun tenia una mirada que ninguno de esos chicos habia visto antes, tenía intimidación y decisión, por primera vez podrían ver a Jeon Baekhyun como lo que representaba su apellido, y el gran poder que ha tenido que siempre ignoraron.

realmente no valen la pena, todos son una escoria, una escoria que necesita ser reprendida.

Taehyung rio, asintiendo, de acuerdo con sus palabras.

— tienes toda la razón Baekhyun, esta escoria debe ser reprendida, comenzando por quienes se tomaron la estúpida atribución de creer que eran más que tú.

La gente tiene a tomar malas decisiones, y su desesperación, eso aumenta, por esto mismo, al ver que lo más probable era no tener salida, era que obviamente no saldría con vida de esto, el mayor de los chicos se levanto y se aproximo con rapidez hacia Baekhyun, con la intención de golpearlo con todas sus fuerzas, nadie pudo detenerlo puesto que se levantó demasiado rápido.

Todos quedaron expectantes, y la risa de Taehyung se hizo aun más fuerte al momento de ver como Baekhyun golpeaba con toda su fuerza la mandíbula del chico, haciendo que cayera estruendosamente al piso.

— Seokwoo, por favor, has que salgan de mi casa, y llévenlos hacia ya sabes donde —dijo Jungkook en voz baja, el chico reverencio ante él, para luego dar ordenes y que otros hombres comenzaran a sacar a todos los culpables del lugar, llevándolos hacia un destino horrible.

Pataleaban y gritaban, después de todo su reputación ya estaba totalmente arruinada, su vida estaba terminada, ¿se merecían un juicio? Los adultos quizás podrían haberlo conseguido si no fuera porque su soberbia instaurada en sus hijos fue la culpable.

Una vez que todos se fueron, Baekhyun pudo sentir un gran alivio en su pecho, no sentía culpa ni remordimiento, al contrario, se sentía orgulloso de si mismo por haberles plantado frente, ¿Qué importaba que si su familia lo protegió? Era un Jeon, comenzaba a entender el significado de eso.

El tintinar de una copa llamo la atención de todos, incluyendo la de Baekhyun al ver a todos voltear, viendo como Jungkook pedía la atención de los invitados.

— esta noche se conmemora en honor a Kim Taehyung de Jeon, a su llegada a esta familia, y su próxima coronación como futuro gobernante de la roja —dijo, entregándole una champaña a su chico, quien lo veía con una sonrisa— es un gran placer y honor, poder compartir este día y ser su acompañante en esta vida.

Después de sus palabras, al contrario de lo que muchos esperaron y jamás imaginaron, Jungkook hacia una reverencia de noventa grados hacia Taehyung, mostrándole su respeto.

Al ver esto, inmediatamente toda la gente que estaba en el lugar, incluyendo a la familia principal, reverencio ante Taehyung, mostrando su respeto y devoción, ante el nuevo miembro y futuro líder de la roja, quien aceptaba con honradez y gratitud lo que significaba esto.

El futuro segundo líder de la roja bebió y brindo con su champaña. Viendo con una sonrisa ladina como su hombre estaba reverenciando ante él.

intentemos hacer que los capítulo, incluyendo este y los anteriores, tengan más de 100 comentarios por favor. 

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