capítulo veintiocho
La mesa estaba decorada de forma casi perfecta gracias al castaño, quien realmente se había esforzado por causar una buena impresión y darle un buen recibimiento a Jungkook, todo esto, con una sonrisa emocionada que trataba de ocultar a causa de la burla de los mayores.
Taehyung habia preparado muchos platos para poder recibir a Jungkook, incluyendo el postre favorito de su mayor, además de unos cuantos aperitivos, esperando que el mayor llegara con apetito porque realmente había exagerado un poco.
— ¿no crees que estas exagerando un poco? —cuestiono Seokjin con una sonrisa burlona al ver como el menor ponía total concentración en decorar unos panquecitos.
— no, y que bueno que no pedí tu opinión ¿no crees?
Taehyung sonrió cuando sintió un golpe en la parte baja de su cabeza y la mirada reprochadora del mayor.
— ¿Dónde quedo el respeto que me tenías?
— depende del momento en el que estemos cambia de nivel —bromeo, mientras se enderezaba y observaba su decoración— ¿crees...crees que le guste?
El mayor sonrió, pasando su brazo por los hombros contrarios, palmeándolos con cariño.
— le encantara —dijo, sin ningún rastro de burla en su voz— eres realmente bueno en la cocina, no hay nadie que podría despreciar algo hecho por ti.
Y es que desde que Taehyung supo que Jungkook vendría a casa, comenzó a ordenar como un loco, limpiando incluso lo que ya estaba limpio, mandándolos a ellos a ducharse y a cambiarse por algo más cómodo y casual, pidiéndoles, Seokjin diría hasta exigiendo que se comportaran como personas normales y no como unos militares en una misión.
Ambos mayores estaban divertidos por la situación, pero accedieron a sus peticiones, ayudándolo como podían y no perturbándolo, ya que Taehyung tenía suficiente con su propio genio en esos momentos.
Ahora, que ya había terminado de cocinar e invadir por completo el comedor y la cocina, Taehyung fue directo a la habitación para asearse y arreglarse, no con ropa extravagante, pero si puso mucho ímpetu en su rostro, aroma y cabello, queriendo dar las mejores vistas a su pelinegro.
Estaba en el baño sonriéndose al espejo mientras arreglaba los risos de su cabello, tratando de no parecer bobo por la situación.
A pesar de que no han pasado tantos días, pero estaba tan ansioso de verlo, abrazarlo, besarlo y poder esconderse entre sus grandes brazos. Poder contarle como se ha sentido todos esos días, poder platicar sobre cómo ha mejorado en su sueño y su alimentación, poder ver el brillo de esos ojos que tanto adora.
— te he extrañado tanto... —susurro levemente cuando en sus pensamientos solo aparecieron imágenes de su hermoso pelinegro.
Quiere saber cómo le ha ido a él, si puede dormir de forma correcta, si se ha alimentado como debe ser, además de que realmente quería volver a ver a Baekhyun y a los padres de Jungkook, extrañaba la convivencia que tenían y realmente quería enterarse de cómo iban las cosas para ellos.
En otro lado de la casa, dos hombres estaban riendo entre ellos mientras se burlaban a escondidas del menor.
— parece que está realmente ansioso por ver a su novio.
Hoseok asintió a las palabras del contrario — no lo molestes por eso, la verdad, me alegra mucho ser parte de esto y poder conocer a la persona que logro hacer que el gruñón de Taehyung sintiera algo.
Seokjin suspiro —debe ser una buena persona.
Hoseok sonrió, poniéndose frente al pelinegro, paso sus brazos tras su cuello.
— debe serlo, si Taehyung lo ha descrito correctamente, para mi es suficiente con que sea un caballero con él, además de todo, me gusta saber que Taehyung es lo que más le importa.
— lo sé y eso me calma, quizás no se conocieron en las mejores circunstancias, pero si lo que Taehyung nos ha relatado es correcto, estoy feliz de que este con un hombre así.
Ambos compartieron una sonrisa y un inevitable beso, el matrimonio estaba listo para recibir al hombre que había dejado a Taehyung completamente enamorado, le abrirían las puertas de su hogar en una confianza ciega, pero era suficiente con la confianza que ponían en el juicio de Taehyung.
Ambos estaban en la sala, hablando entre ellos mientras Taehyung seguía en el segundo piso, ambos hablaron de cosas triviales, hasta que una pequeña alarma comenzó a sonar en el celular de ambos mayores.
— alguien está entrando por la zona sur —dijo Seokjin viendo su teléfono, levantándose al instante para acercarse a las ventanas.
— se supone que Jungkook vendría por la entrada principal.
Después de unos segundos el pelinegro negó con la cabeza, su semblante serio y sombrío.
— no es Jungkook. ¡Taehyung!
Hoseok respiro profundo, no necesitando que el contrario dijera nada más, solo se acercó hacia el armario a un lado de la escalera y abrió una puerta debajo del tapete de este, un compartimiento pequeño, donde guardaban unas cuantas armas.
Taehyung bajo corriendo las escaleras, viendo como los mayores estaban con un semblante completamente diferente, viéndose realmente serios, y claro que conocía esa faceta, en especial siendo él la persona más cercana a ellos en el ejército.
Muchas cosas pasaron por su cabeza, pero sabía que debía poner atención a lo que los mayores le dijeran.
— alguien está entrando por la zona sur y se acerca —dijo Seokjin, mientras abría su computadora y veía el sensor que tenía instalado— no es Jungkook, escúchame con atención, hay armas en cada esquina ovalada de esta casa, mesas, mesones, camas, buros, encuentra alguna y protégete.
— el sótano esta aún más equipado, pero solo iremos ahí de ser necesario —dijo Hoseok, acercándose a Seokjin, entregándole un arma de largo alcance— nadie invade mi casa de esa forma, asique no habrá una buena charla.
Taehyung asintió, acercándose a un costado de la mesa de una esquina, la cual no se notaba a simple vista que una de sus esquinas era ovalada, se acercó y tomo el arma que estaba bajo esta esquina, comprobando que estuviera cargada, se acercó a los mayores.
— ¿Cuántos son? —cuestiono el menor.
— no lo sé, es solo un auto, pero se acerca deprisa, no sé cuántas personas sean asique espero que tu puntería siga siendo tan precisa como siempre.
Taehyung asintió —dalo por hecho.
Seokjin asintió, tomando un momento para ver a su esposo, asintiendo con su cabeza recito las palabras "ten cuidado" Hoseok asintió, y los tres se separaron en distintos puntos de la propiedad.
El servicio militar era algo obligatorio, pero muy pocos realmente destacaban en cosas importantes y muy pocos recibían reconocimientos de algún tipo dentro de la milicia, pero estos tres, que no solo han sido reconocidos por su servicio al país, sino también por sus grandes talentos, logros y su increíble precisión y, sobre todo, jamás han fallado al disparar, podían volverse realmente letales.
Por un tiempo fueron soldados, y ahora eran civiles, civiles con grandes habilidades, que muy pocos podrían igualar o siquiera tratar de imitar.
Seokjin salió de la propiedad, adentrándose al jardín donde árboles y grandes arbustos le servían de escudo y un leve camuflaje, su ropa era cómoda al igual que la de los demás asique no tenía grandes problemas para desplazarse.
Fijo su visión a lo lejos, donde la punta de los pastizales se movía con violencia y las aves huían de aquel lugar, podría divisar a lo lejos como un auto se acercaba con velocidad hacia ellos. Respiro profundo, tomando su teléfono, activo uno de los mecanismos de autodefensa que tenían, el cual consistían en púas levantándose a través del pasto, con el propósito de arruinar las llantas de cualquier vehículo.
En cuanto este se activó, Hoseok pudo ver a lo lejos como estas subían y esperaban de forma tramposa que los invasores de acercaran, lo cual no tardo en pasar, logrando que el auto perdiera por completo el control. Esa fue su señal para disparar directamente a una de las llantas delanteras repetidamente, logrando que esta explotara de forma estruendosa, haciendo al auto perder cualquier equilibrio restante y terminar volcándose.
Mientras tanto Taehyung apuntaba con su arma a hacia uno de los extremos visibles del vehículo, acercándose lo suficiente como para lograr tener una buena visión de las personas que saldrían o que continuaban conscientes.
Los tres fueron testigos de cómo una de las puertas era pateada con fuerza y esta se desprendía del auto, para luego ver como un hombre se arrastraba fuera del auto y ondeaba una camiseta de color blanco.
Una forma de rendición, pero ninguno se creería eso, asique los tres, acercándose de forma cuidadosa en una especie de triangulo, rodeando bien ese vehículo, no perdiendo su vista en ningún momento, estaban totalmente listos para acabar con la vida de quien haya llegado a esa propiedad oculta.
Y lo hubieran hecho, si el hombre del piso no hubiera girado sore su cuerpo, quedando boca arriba, haciendo una mueca de claro dolor.
Taehyung relajo su ceño y abrió los ojos, sorprendido —¿Seokwoo...? —cuestiono, pero no bajo el arma.
El nombrado se sentó en el pasto con cuidado, soltando quejidos de dolor, pero antes de poder tratar de detenerse, Seokjin hablo firme.
— quédate quieto. —dijo, ahora volteando a ver a Taehyung— ¿lo conoces?
El castaño asintió, bajando levemente el arma. —es guardaespaldas de Jungkook, lo conozco y es bueno.
Seokjin asintió —¿más personas vienen contigo?
Por un asegundo, el corazón de Taehyung se sintió pesado y abrió los ojos de forma abrupta, su mente no trabajo más allá y simplemente fue corriendo hacia el auto con el miedo rodeando su cuerpo, ignorando los gritos de Seokjin. Simplemente se dejó guiar por las horribles imágenes que llegaron a su mente.
— ¡Jungkook! —lo llamo de forma inconsciente, comenzando a buscarlo, abriendo con fuerza las puertas del auto, viendo como dos hombres seguían adentro.
Con fuerza y algo de brusquedad los saco, sus ojos estaban cristalizados y su respiración se volvió rápida, tenía miedo y estaba sudando, su cabeza comenzó a trabajar rápidamente y no podía detenerse.
Que estes bien, que estes bien, que estes bien...
Por favor, por favor, por favor...
Una vez saco a los hombres, los giro sin importarle sus quejidos de dolor, y al ver que Jungkook no era uno de ellos, simplemente exploto, no sabía si sentía alivio o enojo o miedo, quizás todas mezcladas, pero lo que sí sabía, es que estaba desesperado.
Movió devuelta sus pies, yendo hacia donde estaba Seokwoo, siendo apuntado por los mayores. Se arrodillo frente a él, viendo horrorizado sus heridas.
— Seok... ¿Qué paso? ¿Dónde está Jungkook?
Seokwoo, con un quejido de dolor, se arrastró hasta que su espalda chocó con el auto, abriendo los ojos levemente, vio a Taehyung por unos segundos, antes de encorvarse en una reverencia, mostrando su respeto.
— perdóneme, mi señor, n-no pude protegerlo.
El corazón de Taehyung se sintió detener por un momento.
— ¿d-de qué hablas?
— ellos lo tienen, se lo han llevado.
Un pitido sonó y Taehyung juro ver blanco, el color de su piel perdió su brillo en un instante y su sangre se calentó de forma que sentía arcadas. Se lo han llevado... Eso simplemente no podía ser ¡NO PODIA SER! Jungkook jamás se dejaría atrapar ni mucho menos de esa forma.
A menos que sea para salvar a alguien importante o simplemente porque no tuvo salida.
No quería pensarlo, no quería reconocerlo ni mucho menos aceptar lo que escuchaba, Jungkook debía estar bien ¡debía estarlo! Hace menos de una hora él estaba cocinando para él, habia preparado platillos que sabían que le gustaban, estaba listo para abrazarlo con todas sus fuerzas y esto... simplemente parecía una mala broma.
— ¿Qué ocurrió? —cuestiono, tratando de calmar su voz— necesito que me digas todo lo que paso.
Seokwoo asintió, pero Taehyung pudo ver cómo se tomaba el costado de su cuerpo al mismo tiempo que no podía disimular sus muecas, asique con un suspiro y tratando de mantener la calma, lo ayudo a levantarse. Seokwoo no se atrevió a tocarlo, solo se dejó rodear por el castaño.
— Taehyung —llamo Seokjin algo inseguro.
— los conozco —lo calmo— son de confianza, por favor, ayúdenme a llevarlos a dentro, necesito que Seokwoo me diga lo que paso.
Ambos mayores podían ver como Taehyung se estaba esforzando por mantener la calma y no comenzar a llorar y a gritar, realmente algo malo debió pasar y no tenían que ser listos para suponer que la pareja del menor estaba en peligro.
Asique, actuando rápidamente, cada uno ayudo a los hombres heridos a entrar a la casa, Taehyung no perdió el tiempo y acerco el botiquín que estaba en la cocina, acercándose a Seokwoo, comenzando a curarlo a pesar de las negaciones contrarias.
Tocar a la pareja de su señor o ser tocado por él más allá de lo necesario era una gran grosería, la cual no quería cometer, pero al mismo tiempo, no podía negarse a sus órdenes y tuvo que quedarse quieto mientras Taehyung lo curaba y trataba de aliviar su dolor.
— Seokwoo necesito que seas claro, por favor —dijo, sus ojos suplicantes atravesaron el corazón frio del guardaespaldas— ¿Qué paso con mi Jungkook...?
Su cuerpo estaba tan rígido y su mente tan solo lo traicionaba trayendo imágenes realmente horribles, era devastador y realmente estresante pensar lo peor, se lo llevaron, no quería ni imaginarse todo lo que conllevaba o significaba esa frase, era realmente doloroso.
Seokjin y Hoseok les entregaron a los otros hombres un botiquín de primeros auxilios para que ellos mismos se curaran, mientras ellos iban con Taehyung tratando de entender que estaban pasando y saber cuál sería su próximo movimiento.
— ambos estábamos de camino, él iba delante de nosotros solo en su auto —dijo, suspirando, tratando de no hablar de forma cortada— cuatro autos nos interceptaron de la nada, fue demasiado rápido y eran demasiados, el señor Jeon sabía que no podría fácilmente contra ellos.
— p-pero, él...
— él quería que llegara con usted.
Taehyung se mordió su labio con fuerza, tanta que estaba a poco de causarse una herida, pero no sentía dolor, solo podía sentirse entumecido, Jungkook sabía lo que pasaría en ese momento, era obvio, sabía que no podría llegar con él y aun así hizo lo posible por hacer llegar a Seokwoo. Taehyung sabía que la intención del mayor era seguir teniéndolo a él a salvo.
A pesar de que sus ojos estaban acuosos, se negó completamente a dejar que el estrés y la desesperación nublaran su juicio.
Jungkook lo necesitaba, y aun que el mayor estuviera o no de acuerdo, él iría por él.
— ¿alguna placa? ¿viste a alguno de esos hombres? ¿alguna marca, tatuaje, algo?
Seokwoo negó lentamente con la cabeza. — no señor, estaban todos vestidos de negro y las camionetas no tenían ninguna placa.
Taehyung chasqueo los dientes por un momento, pasando su mano por su rostro hasta llevar su cabello hacia atrás.
— Taehyung. —le llamo Seokjin en un susurro— quizás no sea lo que piensas, quizás-
Taehyung negó con la cabeza mientras se ponía de pie, siendo seguido por los dos mayores, ambos viéndolo fijamente, sin atreverse a hablar.
Las palabras del menor salieron en un susurro — él se lo llevo —dijo, viendo con sus cristalizados ojos a los mayores— maldición ¡él es el responsable!
Yang lo tenía era obvio, y eso simplemente hacía que las emociones explotaran sin control dentro de él, estaba lleno de rabia y frustración, de desesperación, culpa y terror. Su mente comenzaba a idear planes, ideas, opciones para hacer en ese momento ¡maldición! ¡era una de las personas con el mejor coeficiente intelectual en la maldita nación! ¡debería ser de ayuda!
Ese hombre era un maldito enfermo, y a pesar de saber que Jungkook también era capaz de muchas cosas, sabía que Yang tenía maneras, medicamentos y muchas personas dispuestas para él y disponibles para hacerle daño a Jungkook.
La culpa lo invadió, pero nuevamente trato de ignorar todo sentimiento que lo hiciera distraer de lo que debía hacer.
— Seokjin —este asintió para que el castaño supiera que lo escuchaba— necesito las cámaras de esas carreteras, necesito ver bien esas camionetas, año, marca, modelo, incluso las marcas de las llantas, necesito ver por donde venían y después hacia donde fueron.
— posiblemente hayan cortado parte del video Taehyung.
— por eso necesito saber todo sobre esos autos, podre rastrearlos si son automáticos, solo necesito unas horas.
— ¿no puedes rastrear el celular de Jungkook? —cuestiono Hoseok— ¿alguna joya, algún rastreador que le hayas puesto?
Las ideas en la cabeza de Taehyung perecieron alinearse y acomodarse, sus ojos brillaron levemente, todo se detuvo por un segundo, antes de que el castaño saliera corriendo hacia el segundo piso, siendo seguido por Seokjin.
Taehyung entro rápidamente a su habitación, sacando su computadora con rapidez, Seokjin lo veía expectante.
— ¿tiene un rastreador?
— tiene muchos —respondió— pero todos tienen diferentes alcances —dijo rápidamente, mientras se tomaba un segundo para ver el anillo en su mano— uno de sus aretes...
— ¿Qué?
Taehyung volteó a verlo — tiene un rastreador en uno de sus aretes, él no es idiota, sabe que algo así a pesar de verse imposible, podría pasar, asique me dejo crear un rastreador, diseñarlo a como yo creyera conveniente y de la forma en que lo prefiriera.
Seokjin asintió, acercándose a él. parecía que en la mente de Taehyung estaban pasando mil cosas a la vez, como si la inteligencia de su mente estuviera trabajando a toda potencia, dándole el paso a lo que realmente era capaz de hacer.
— le hice un arete —informo, volviendo su vista a su computadora— Jungkook tiene muchos aretes, pero específicamente en que tiene en el oído izquierdo en el canal de hélix, es el rastreador de creé, es levemente menos plateado que los demás, le instale sensores, además del rastreador, puedo saber su pulso, y lo más importante, sé que él lo porta.
Taehyung abrió el programa que habia creado únicamente para ese arete, tenía otros donde había otros rastreadores que ambos poseían, estrictamente hablado entre ambos claro, por temas de seguridad personal y mental, vivían en un mundo cruel, y el lado donde ellos estaban era oscuro y traicionero, por lo que no se arriesgarían.
Más aun Taehyung, siendo la persona que es, tenido la inteligencia y sus ideas bastante claras, siempre estuvo en su mente la idea de la seguridad entre ellos, por lo que, a medida que su relación avanzo y después de hablarlo con el pelinegro, Taehyung comenzó a crear distintas armas, objetos, claves códigos, todos con fines de su seguridad y estabilidad.
— ¿podrás rastrearlo? —cuestiono el mayor a lo que Taehyung asintió.
— sí, tardare un poco —dijo, deteniéndose por un segundo, volteando hacia el mayor, su pecho dolía, pero no estaba dispuesto a ceder ante ese dolor, aun así, no podía arrastrar a alguien que ya tenía paz, con él de forma injusta— Jin... ¿estás seguro de querer ayudarme?
El mayor detuvo sus movimientos para observarlo en el momento que soltó esas palabras.
— Seok... si decides no ayudarme y quedarte en margen, lo entendere, en serio lo hare, tienes una vida tranquila en un matrimonio hermoso, y sé que involucrarte en esto interferiría con esa tranquilidad... —dijo, cerrando sus ojos solo por un momento y luego abrirlos, su mirada era un poco más oscura que antes— pero si quieres ayudarme, debes saber que haré todo para traer a Jungkook conmigo, y veras una versión de mí que no has visto, ni siquiera en el ejército, si me ayudas, quiero contar con tu ayuda y conexiones, además de que espero que dejes tus valores a un lado, porque esto será todo, menos algo justo.
Su pregunta era completamente valida, a pesar de que no era lo más preferible, no tenía otra más que poner a los mayores en la situación de escoger, planteando dos lados que si o si se tomarían dependiendo de su decisión.
Sea como sea, él haría lo que sea necesario para traer a Jungkook de vuelta a él, no importaba lo que tuviera que hacer ni a quien debería quitar de su camino, lo único que le importaba era Jungkook, él era su razón y el aire en sus pulmones, él era por quien su corazón late cada segundo y la razón para abrir los ojos cada mañana, no perdería eso.
Su amor era algo obsesivo, enfermo y hermoso. No estaba dispuesto a perder eso, incluso si debía luchar con todos los demonios de su pasado.
— Taehyung —la voz firme del mayor se escuchó en la habitación— no debes ni ponerlo en duda, ambos estamos contigo y te ayudaremos en esto.
Una amistad tan sólida que simplemente debían decirse una palabra afirmativa o negativa para poder entenderse mutuamente. Taehyung asintió, no logrando sonreír, pero si asintiendo levemente con la cabeza, agradeciéndole en silencio.
Seokjin salió de la habitación, yendo al primer piso para informar a su esposo, además de comenzar a mover los hilos que dependían de ellos mientras Taehyung se quedaba en la habitación, resolviendo las cosas lo más rápido que podía.
La mente del castaño estaba trabajando de forma rápida y asertiva, buscando los contactos que lo ayudarían en esto, además de conectar el sensor de rastreo del arete de Jungkook de forma sigilosa, para que, donde sea que este, con quien este... y en el estado en que este, nadie pueda darse cuenta.
Su teléfono sonó a un lado y no dudo en contestar. Pero no hablo primero, jamás contestaba él primero.
— ¿Taehyung?
Su corazón se apretó levemente en su pecho — señor Jeon...
Pudo escuchar perfectamente como el hombre al otro lado de la línea tomaba una bocana de aire — ¿es verdad que se lo llevaron?
— sí señor, es verdad.
dijo, siendo completamente inconsciente de como el mayor del otro lado de la línea apretaba fuertemente sus ojos mientras tomaba aire para tranquilizar todas las emociones que comenzaron a atacar su cuerpo de forma brusca.
— pero lo traeré de vuelta —volvió a hablar Taehyung para el altavoz, sin dejar de teclear en su computadora— traeré de vuelta a su hijo y a mi Jungkook.
— él no querría que te pusieras en peligro, yo puedo tomar esta situación en mis manos Taehyung.
Sus manos se detuvieron por un momento, cerrando sus ojos para volver a respirar de forma honda, ordenando sus pensamientos y emociones antes de responderle al mayor.
— con todo respeto señor Jeon, la persona que se llevó a Jungkook es un monstruo de mi pasado que yo mismo debo enfrentar, no soy alguien débil, no soy un alguien que se esconderá bajo el ala de su suegro y mucho menos soy alguien cobarde, soy la pareja del líder de la roja, y no defraudare ni a la familia principal ni a sus antecesores con una cobardía que no planeo tener.
Sus palabras sorprendieron a Jicheol, quien asintió siendo consciente de que el contrario no lo podía ver, entendió sus puntos y sabía que las decisiones de Taehyung también debían ser respetadas, aun así, él no planeaba quedarse de brazos cruzados en esta situación.
Se llevaron a su hijo, una de las noticias que un padre jamás esperaría recibir y en que ni en sus peores pesadillas lo querría siquiera escuchar, pero lamentablemente las horribles palabras llegaron a él, y no planeaba dejar a su hijo ni nuero solos en esto, él iría por su hijo siguiendo las instrucciones del castaño, pero interponiendo su papel en la roja como era debido, los cuidaría a ambos como era su deber, como exlíder y como padre.
— lo entiendo y lo respeto Taehyung —dijo con seguridad— pero no aceptare estar a un lado de esto, no cuando tu seguridad y la de mi hijo están comprometidas, te ayudare en esto, pide y dime lo que necesites lo conseguiré y te lo hare llegar.
Por su parte Taehyung pudo respirar un poco más tranquilo, puesto a que su mente estaba tan ocupada en la situación actual, pero cierta espina estaba enterrada en la imagen de la familia de Jungkook, en la posibilidad de que lo culparan por la situación.
Afortunadamente y como ya era de su conocimiento, ellos jamás podrían culparlo de algo así.
— estoy localizando a Jungkook, señor Jeon, pero no será todo, necesito otras cosas en las que lamento decir, tardare unas pocas horas —dijo, sus ojos no se despegaban de su pantalla— le enviare en tres minutos unas cosas que necesito, ¿me las traería en persona o las enviaría con alguien?
— las llevare en persona —confirmo, sentándose en la silla de su escritorio, abriendo su computadora, dispuesto a ser partícipe de esto con todas las herramientas que estaban en su poder— envíame por mensaje todo lo que necesites ¿de acuerdo? Y Taehyung.... cuídate, recuerda que ambos se necesitan con vida.
El silencio se hizo presente unos segundos y el señor Jeon pudo escuchar cómo se detenía el sonido de las teclas del computador que el contrario usaba. Luego la voz baja del castaño se escuchó, casi como un susurro.
— tendré cuidado, lo prometo —dijo, Jicheol pudo escuchar como el teléfono anunciaba el fin de esa llamada para unos minutos después recibir una notificación de un nuevo mensaje.
Acerco su teléfono, viendo que Taehyung ya le habia enviado la lista de lo que necesitaba, no era muy extenso, pero si bastante peculiar y a la vez peligroso, ¿Por qué necesitaría todas esas cosas? De todas maneras, no cuestionaría la inteligencia y una mente tan brillante como la de su nuero, por lo que comenzó a juntar la lista de lo pedido.
Debía mantener la calma y actuar con rapidez, cuando su esposa se estero de lo sucedido, justo antes de que él llamara a Taehyung, estaba tan devastada como furiosa, estaba de camino a la oficina y con una necesidad de venganza realmente enferma. Se habían llevado a su hijo, y lo que una madre o un padre podría hacer con solo esas palabras podría llegar a ser tan inhumano para la visión de muchos.
Asique se dispuso a poner toda su concentración en lo que estaba pasando, en ayudar a su yerno y traer a su hijo devuelta. Yang no entendía en que terreno estaba parado y era totalmente ignorante a los movimientos y posibilidades que la roja tenía en sus manos para tomar venganza, partido o justicia sea como sea, se lo demostrarían en persona.
Sus ojos picaban por la suciedad que habia en ellos, sus muñecas quemaban por la forma tan brutal en la que estaban amarradas con una soga bastante gruesa y vieja, y su cuerpo ardía levemente, podía sentir la humedad tibia en ciertas partes de su cuerpo, siendo consciente de que seguramente ha perdido una cantidad considerable de sangre.
Taehyung... su hermoso castaño, siendo el principal pensamiento al abrir los ojos desde que lo conoció, no importaban las circunstancias, Taehyung siempre era su primer y último pensamiento, siendo esto un impulsor para poder sobrellevar las cosas buenas como malas, y en este caso, para poder mantenerse cuerdo en lo que estaba pasando.
Cuando finalmente los autos lo obligaron a detenerse, logro bajarse con rapidez y asesinar a once de ellos, siendo el principal creador de la masacre que quedo en esa carretera, pero finalmente siendo sometido por los demás hombres que tuvieron que sostenerlo entre todos, teniendo que llevarlo a la inconciencia para poder tener algún tipo de poder sobre él.
Malditos cobardes.
Lo próximo que vino a su mente fue Seokwoo, pidió de forma silenciosa que haya llegado con Taehyung, que pudiera llegar a salvo para cuidar a su chico, que pudiera llegar sin ninguna herida vital, y, realmente, esperaba que al momento de llegar con Taehyung, no fuera tan explicito en lo que paso, sabiendo de ante mano el cómo reaccionaría su chico.
Su chico... ¿para ese momento ya sabrá que no podrá llegar con él? que no podrá cumplir su promesa de pasar la tarde con él, de comer su comida, de abrazarlo, besarlo y conocer a sus personas cercanas, odiaba no haber podido cumplir con su promesa, y ni siquiera saber que no era su total responsabilidad compensaba el sentimiento de culpa de lo abordaba de forma cruel.
No llores cuando te des cuenta de que no logré llegar a ti.
Por favor, no te pongas en peligro por mí.
Te amo tanto mi vida, por favor, mantente a salvo, y si eso significa que debes alejarte lo más posible de esto, hazlo, solo así podré respirar con tranquilidad.
Pedidos difícil y realmente dolorosos al saber que era imposible que Taehyung se mantuviera al margen de todo, su chico simplemente era igual de cabeza dura que él, era dolorosamente obvio saber que Taehyung haría lo que fuese para verlo otra vez, y sabía que no podía ser hipócrita al reclamar esto, porque ambos eran exactamente iguales.
Darian por él otro, y no podía impedirlo, por más de que quisiera mantenerlo a salvo, sabía que Taehyung tenía la misma necesidad, quizás enferma, pero verdadera, de tenerse mutuamente.
A pesar de que su mente trataba de ayudarlo y mantenerlo cuerdo con pensamientos de su hermoso castaño, el dolor de su cuerpo hacía que no pudiera evitar perder la concentración, algo debía tener roto o dislocado, pero era lo que menos le importa. Puede notar como las sogas que están atadas cruelmente en sus muñecas tiene pequeños fragmentos de agujas en ella, haciendo el movimiento leve de sus manos algo realmente doloroso.
Podía notar la hinchazón en su pómulo derecho, signo de que alguien lo habia golpeado con bastante rencor y odio, al igual que habían intentado lastimarlo hasta el punto de dejarlo completamente inmóvil en una silla, en medio de la oscuridad, siendo apenas alumbrado por un foco fuera de ese cuarto.
Ahí, con su cuerpo encorvado, su cabello cayendo por su frente, una sonrisa ladina se hizo presente en el rostro del pelinegro.
Un error que las personas siguen y seguirán cometiendo en subestimar a alguien solo porque lo están viendo desde arriba, sin saber que esa persona puede hacerte caer mucho más abajo.
Su audición se volvió más activa en cuanto escucho unos pasos venir desde lejos, luego unas llaves siendo ordenadas, para luego escuchar como el seguro de la puerta se abría, y subió la cabeza, jamás la tendría inclinada ante nadie que no fuera Taehyung.
— despertaste.
— hubiera preferido no hacerlo si lo primero que iba a ver era tu rostro tan horrible y nefasto.
Su voz salió con total desdén y superioridad que hizo reír, al contrario, quien comenzó a acercarse a él a paso lento, viéndolo como si fuera lo más interesante que ha visto en mucho tiempo.
El hombre frente a él era alguien totalmente horrible ante sus ojos, con una barba descuidada y una apariencia deteriorada, era obvio que este insecto era Yang, el mismo cuya descripción era que no habia salido de su escondite en muchos años con propósitos enfermos.
— Jeon Jungkook, ceo de las empresas Jeon, alguien con bastante poder y riquezas en la palma de su mano, dime... ¿Qué viste en un pobre chico lleno de traumas y tristezas exageradas?
El pelinegro no pudo evitar soltar una pequeña risa, si este hombre supiera lo que le haría si lo estuviera atado y en una situación vulnerable.
El hombre trataba de intimidarlo, hacerlo dudar, y poner su concentración y mente en un juego de culpabilidad y desesperación, y claro, podría funcionarle con cualquier persona, incluso de la descripción de él fuera correcta y tan solo fuera un ceo con mucho dinero, pero en esta situación, el hombre estaba tratando de intimidar al líder, a la cabeza de la roja.
Sería interesante ver que tanto cree que es capaz de lograr ante alguien que ha sido educado y entrenado desde su nacimiento, versus alguien que se ha llenado la cabeza de ideas insanas y enfermas.
— ¿este es tu plan? —cuestiono, su voz llena de burla se hizo presente sin poder evitarlo— ¿planeas usarme de carnada? Con tantos años bajo tierra pensé que al menos adquirirías algún vínculo con tus limitadas neuronas.
El hombre frente a él rio, pero incluso Jungkook pudo sentir el desprecio y la necesidad de su risa enferma, ese hombre estaba desesperado por hacer daño, desesperado por lograr el cometido que lleva años planeando.
— dime... ¿conoces a quien dice ser tu pareja...? ¿te ha contado todo lo que paso hace unos años?
Jungkook no respondió, el hombre palmeo su hombro mientras caminaba a su alrededor.
— aún recuerdo cada grito, cada suplica, y cielos... ese cerebro que tiene es bastante caliente ¿no crees? —pregunto, su voz llena de burla, arrodillándose frente al hombre atado— claro que debes saberlo, estoy seguro de que ya lo has probado de pies a cabeza, ha.... Que envidia.
Cada palabra activaba un nuevo interruptor en el pelinegro, quien necesitaba respirar hondo ante las palabras tan sucias y desagradables, él podía soportar cualquier cosa, pero que esa porquería pusiera el nombre de su chico en su sucia boca simplemente lo enfermaba.
— ¿te menciono... las veces que lo toque? ¿las veces que lo obligue a ver más de lo que quería? —dijo, la sonrisa en su rostro era demasiado perturbadora para cualquiera— hombre... tienes a un doncel bastante cogible, lamentablemente a mí no se me dio la oportunidad.
Sus muñecas dolieron horriblemente cuando las pequeñas agujas se clavaron en su piel, en cuando movió estas bruscamente tratando de liberarse y arrancar la garganta de quien hablaba tan asquerosamente de alguien que no tenía por qué estar en su boca.
Yang sonrió — lamento si te ofendo de alguna forma, la honestidad es importante, pero al mismo tiempo, al estar tanto tiempo escondido, simplemente olvido lo que es ser ético con los invitados.
— eres un enfermo de mierda.
— lo soy, sí —confirmo, levantándose, viendo a Jungkook desde arriba— y cuando tenga a Taehyung, porque lo tendré, te mostrare que tan enfermo puedo llegar a ser con él frente a ti.
— atrévete a tocarlo y yo-
Un golpe directamente en su rostro lo hizo callar, sintiendo su piel calentarse al instante por el golpe ejercido.
— ¿tú? ¿Un simple ceo? No romantices tu vida de forma ingenua, sí tienes dinero y un buen estatus, pero sigues sin ser importante, y lo mejor, no podrás usar tus millones para evitar que le haga todo lo que deseo hacerle.
A pesar de hablar a través de la ignorancia y la arrogancia, sus palabras lograban cavar profundamente en Jungkook, quien sabía que era una gran ventaja que el hombre no supiera quien era él, pero al mismo tiempo tenía la gran necesidad de demostrarle lo que era capaz de hacer con tan solo chasquear los dedos.
Pero ahora, que el hombre se entretenía golpeándolo mientras reía a carcajadas, solo podía pensar en que, si Taehyung se acercaba a ese lugar, seria entrar al infierno de forma voluntaria, no podría evitarlo, pero al menos rezaba porque no estuviera solo ni creando planes donde quiera ejercer el liderazgo.
No quería ni imaginar lo que haría o lo que pasaría si Yang lograba poner sus manos encima de su Taehyung.
— tú serás la razón por la que Taehyung vendrá a mí —dijo con una sonrisa, mientras limpiaba la sangre de sus manos— lo obligare a terminar lo que empezamos, lo obligare a desnudarse frente a ti, lo obligare a ver cómo te asesino... y haré de su vida un infierno por atreverse a haberme abandonado.
Unos segundos, y esta vez la risa que es escuchaba en esas cuatro paredes no era la de Yang, si no, la e Jungkook, quien habia comenzado a reír estruendosamente, pero manteniendo su porte aun con el dolor de su rostro, solo detallando burla e ironía.
— eres alguien—dijo, escupiendo levemente la sangre de su boca— tú, un hombre de... ¿Cuántos? ¿cincuenta años? necesita la ayuda desesperadamente de un chico más patético de lo que imaginaba de la mitad de su edad porque a ti no te alcanzo la vida para crear tus propias mierdas, la única mierda patética eres tú.
Yang se habia quedado quieto, observándole con el ceño fruncido.
— jamás serás tan listo como él, y eso... te arde como el infierno porque ni aun que llegues a hacer lo imposible, sabrás que jamás tendrás el verdadero crédito de nada.
Su rostro volvió a doler, y los golpes volvieron a llegar de forma ruda y realmente vengativa.
Admite que fue mezquino, no debería de haber provocado una reacción más grande de lo que era en especial porque no era listo de su parte ponerse en una posición más débil y vulnerable, pero si algo sabia, es que, a las basuras como Yang, su orgullo era una de las cosas que más les dolía.
Como todo un hombre promedio.
Yang continúo golpeándolo hasta que se cansó, sus puños llenos de sangre y el rostro de Jungkook no estaba diferente, estaba herido y comenzando a tornarse morado, podía sentir como su ceja y su labio habían sido partidos. Y el hombre habia vuelto a reír.
— vendré en persona a decirte cuando Taehyung haya llegado, te dejare saludarlo en persona, seré generoso.
Jungkook escupió la sangre que se habia acumulado en su boca, el sabor metálico era todo lo que sentía además del ardor de su cuerpo. El hombre era un desquiciado, pero uno con el ego bastante frágil y manipulable, a pesar de ser un hombre con inteligencia, era obvio que esa inteligencia solo tenía un propósito, y no era útil para nada más.
Aun así, cada enfermo tenía sus actitudes y sabía que no podía arriesgarse tanto con Yang. Después de todo, él lo veía únicamente como una carnada, asique en el momento de, lo más probable es que quisiera matarlo de una forma en la que le pudiera hacer daño a la persona que realmente quería herir, Taehyung. Lo necesitaba vivo hasta tener al castaño y él debía tomar algún tipo de ventaja de eso.
— no pareces mostrarte preocupado por lo que pueda hacerle a Taehyung ¿Qué? ¿acaso tu devoto amor a él solo se basaba estar entre sus piernas? Si es así créeme que no te juzgo.
Jungkook lo veía de forma amenazante, Yang podría jurar que vio como los ojos del contrario se volvieron aún más oscuros que antes.
— no uses tu asquerosa boca para profesar acerca de lo que siento por Taehyung, ni siquiera eres digno de pronunciar su nombre, solo eres una escoria que tuvo que cruzarse desesperadamente en su camino.
Yang sonrió de forma arrogante, pero esto se vio interrumpido por la pequeña y casi silenciosa risa del azabache.
— por más que lo intentes no podrás ser como él, solo puedes tratar de igualarlo con fracasos tras fracaso —dijo de forma burlona, viendo como el hombre comenzaba a respirar de forma pesada— no te igualas ni a un animal, al menos ellos tienen la inteligencia para conseguir lo que quieren.
Yang negó con la cabeza, soltando un bufido — eres un hombre joven lleno de ignorancia con el mundo exterior —dijo, de una forma denigrante, tratando de jugar la carta de superioridad— tú dinero no podrá salvarte —decreto, volviendo a arrodillarse frente a él, viéndolo directamente a los ojos— voy a asesinarte de la forma más horrible que se me pueda ocurrir, y nadie recordará quien fuiste, porque no eres importante.
Jungkook no dijo nada, solo dejo que el hombre se desahogara de la forma más estúpida que pudiera imaginar. Yang creía en su ignorancia haber intimidado al azabache, o incluso hacerlo dudar de su posición, después de todo, Jungkook era el que estaba atado y vulnerable frente a él, por lo que creía estar jugando una gran carta al soltar palabras tan venenosas.
Yang tenía un gran odio creciente por Jungkook, él se habia atrevido a tocar a su Taehyung, se habia atrevido a disfrutar su cuerpo como él jamás pudo hacer, él jamás se consideró un violador, pero cuando vio al castaño por primera vez, dudaba incluso de los "valores" que decía tener.
De todas formas, ahora simplemente esperaría, sabía que Taehyung tenía la suficiente inteligencia para encontrarlo, más con una motivación así, por lo que simplemente salió del cuarto oscuro, dejando al hombre atado, golpeado y débil ahí dentro, solo le desvía con vida hasta cierto punto, no gastaría más energía en él.
Cerro con fuerza la puerta dejándolo nuevamente en la soledad. Comenzó a caminar por los pasillos, ignorando los gritos de las demás puertas, yendo directamente hacia la escalera, comenzó a subir lentamente, mientras le daba libertad a su mente de imaginarse todo lo que pasaría las próximas horas o días.
¿Cuánto tardaría Taehyung en encontrarlo?
¿Cómo sería verlo otra vez?
¿Seguirá igual de hermoso?
Realmente estaba ansioso por verlo, además de su propósito principal, el cual se encargaba de no olvidar, realmente quería acercarse a Taehyung, ver cómo han cambiado sus rasgos, ver si sigue teniendo la inocente mirada de antes, y sobre todo, poder tocarlo, sentir el tacto de su piel bajo sus manos, era una obsesión que se dio cuenta tenia, después de pasar tantos años pensando en el menor.
— señor.
Yang volteo hacia quien lo llamaba, su asistente lo veía con ojos grandes, a la espera de su atención.
— ¿Qué quieres?
— perdimos a cinco sujetos más de prueba señor, ¿desea que nos detengamos por hoy?
Yang suspiro, masajeando levemente su cabeza, acomodo su ropa, tratando de parecer algo decoroso, y comenzó a caminar hacia el laboratorio principal, siendo seguido por el menor.
— ¿Por qué deberíamos parar?
— pues... aún no hemos avanzado en la última parte de la solución, la inyección esta casi perfecta, pero no ha hecho cambios.
Una sonrisa se estiro en el rostro del hombre y el rostro de Taehyung volvió a aparecer en su mente, solo por él, todo por él, porque no quería tocar la formula sin que Taehyung estuviera ahí, habia cambiado tantas veces de táctica, pero ahora simplemente decidió resignarse y esperar a una solución que sabia, sería la mejor opción.
Taehyung tendría la respuesta, e independientemente quisiera ayudarlo o no, lo obligaría a darle las respuestas que necesita, sea como sea que deba hacerlo.
— Kim Taehyung es la solución a muchas cosas, incluyendo esto.
— ¿entonces confiara en que él lo ayudara?
Sin poder evitarlo rio algo divertido — bueno, la ayuda es ayuda, independientemente de que sea a la fuerza o no, por lo que sí, confiare en su brillantez.
El chico asintió en silencio, su jefe siempre ha sido una persona inestable, sería un mentiroso si dijera lo contrario, pero al mismo tiempo no podía evitar sentir admiración de la gran inteligencia que poseía, él habia creado muchas cosas, además de que le resultaba interesante la forma tan inhumana en la que trabajaba.
Todo era ilegal e incorrecto, pero Yang siempre siguió adelante independientemente de todo, por lo que simplemente dejo de cuestionar cualquier cosa y se concentró en tratar de entender por qué el mayor actuaba como lo hacía, y poco a poco, comenzó a ver la misma belleza que Yang veía en lo inhumano y cruel. Por eso se ha quedado con él, y de cierta forma, envidia la admiración o pareció que él mayor tenía por Kim Taehyung.
Yang siempre habia sido extremadamente delicado con el trabajo, confiaba en pocos por no decir en nadie, y al menos tenía la gratitud de tener un poco de su confianza.
— ¿en base a qué edad el producto funciona mejor?
— en un rango de edad entre los diecinueve y treinta años, la inyección parece durar unos minutos más, llegando casi a la media hora.
El mayor asintió hacia la nada, abriendo la puerta del laboratorio para que ambos entrara. Una vez adentro Yang se quitó su abrigo y fue directamente hacia las notas que estaban esparcidas en uno de los escritorios.
— ¿y esto? —dijo, tomando las notas.
— oh, ayer trate de pensar en una nueva fórmula de fuerza —comento— no se preocupe, no he alterado nada, solo es una opción para ver si los sujetos de prueba podrían sobrevivir por más tiempo, además de tener un poco más de fuerza física.
Yang asintió, viendo las notas con concentración, sorprendiéndose ante las claras palabras y el buen manejo de las cosas, le impresiono levemente.
— bien, sigue así.
El menor sonrió y simplemente siguió al mayor como si fuera un perro.
Mucha gente le entrega devoción a quien no debería y termina convirtiéndose en algo que jamás creyó ser, sea malo o bueno, al final depende de cada uno ver hasta dónde llega, pero en este caso, el menor sabía que ya se habia lanzado completamente por su mayor, y daría lo mejor de sí para impresionarlo cada día, incluso a costa del sufrimiento de todas las personas del piso de abajo.
Él escogió su camino, hasta el punto de que el arrepentimiento o la redención ya eran salidas demasiado lejanas o imposibles.
Nadie estaba libre de culpa, nadie era realmente una buena persona, pero todos tenían limites, valores y virtudes que podían escoger respetar y seguir manteniendo de forma personal, sin dejarlos de una forma tan sencilla solo por aprobación, ahora, en un momento así, solo quedaba ver quien era el más fuerte en el camino que escogió.
Seokwoo estaba sentado mientras ayudaba al castaño a hacer lo pedido, Jicheol ya habia enviado lo pedido por Taehyung y cada uno en esa casa habia sido asignado a una tarea especifica.
Taehyung era el único que estaba en solitario, en su cuarto con dos computadoras junto a él, además de distintos tipos de fórmulas, soluciones y artefactos de química mientras trataba de completar todas las opciones que su mente creo para lo que estaba pasando. Nadie se atrevía a molestarlo, ya que parecía que simplemente no escuchaba y su concentración estaba totalmente en lo que estaba haciendo o creando.
Los mayores habían ido a revisar el perímetro junto con los otros dos guardias que llegaron junto a Seokwoo, asegurándose de que nadie los hubiera seguido, además, tomando ese momento para levantar nuevas trampas y precauciones por invitados indeseados.
Seokwoo estaba encargado de organizar a los hombres y armas que el señor Jeon habia enviado, además de informar a la gente necesaria sobre el tema.
No pasaba desapercibido, mucho menos se tomaba como algo a la ligera. Había aliados, que a pesar de mantenerse en silencio y al margen de todo, se involucraron a penas se enteraron de la situación, ya sea de forma cínica o interesada, era un deber ético y moral ayudar a la roja si tenías algún tipo de gratitud con ella.
Por lo que por más de que a muchos no les gustaba la idea y sus intereses iban más allá, debieron perder grandes ingresos y ofrecer parte de su armamento y artefactos personales para ayudar en la necesidad de la familia principal.
— Seokwoo —el mencionado levanto la cabeza, viendo a Hoseok, quien llegaba junto con Seokjin y los demás— ¿Taehyung aun no sale del cuarto?
— no señor, sigue trabajando.
Los mayores asintieron, ambos tenían una idea de las cosas que Taehyung estaba haciendo, no importaba, mientras él creyera que era lo mejor, su única preocupación era la forma en la que el menor podría ponerse en peligro a si mismo de forma inconsciente, con la única idea clara en su mente de salvar a Jungkook.
El amor que Taehyung tenía por Jungkook era algo simplemente fuera de la comprensión de muchos.
Hoseok decidió ir a ver al menor, asique subió las escaleras con cautela, y cuando llego a la habitación, comenzó a abrirla despacio, asegurándose de no interrumpir la concentración del contrario. Se adentro a la habitación, y pudo ver como Taehyung estaba en el piso mientras un montón de papeles lo rodeaban, además de agujas, formulas químicas, libros y sus computadoras.
Era aterrador si lo veías desde afuera.
Los ojos de Taehyung no se desviaban de lo que estaba haciendo, terminando de escribir lo que necesitaba, no aparto la vista del computador al hablar.
— ¿sí?
— Taehyung ¿has comido algo?
— no lo necesito.
El mayor suspiro —ha pasado un día y no has bebido ni siquiera gua Taehyung.
— Jungkook seguramente tampoco lo ha hecho.
Podía ser poco ingenioso, podía ser tonto de su parte, pero en esto, su corazón y devoción ganaban, prometiéndose no comer, dormir ni hacer nada correctamente mientras Jungkook no pudiera hacerlo, no se trataba de que él estuviera de acuerdo o no con esto, se trataba de una lealtad mucho más allá del amor que se tenían.
Los demás no lo entenderían y estaba bien con eso, simplemente pedía no ser interrumpido por nadie mientras su cabeza trabajaba de forma brusca sin parar, preparando todas las cosas que, en un tiempo normal, estarían listas en semanas, él planeaba tenerlas listas en unas horas. Hoseok asintió ante las palabras contrarias, le dolía ver a Taehyung inmerso en un mar de preocupación, no estaba de acuerdo con el descuido personal, pero podía entenderlo de alguna manera, tratando de ponerse en el lugar del menor.
— ¿en que estas trabajando? ¿puedo ayudarte en algo?
— no, solo... necesito que esto funcione.
Taehyung apenas escuchaba lo que el mayor decía, su concentración estaba cien por ciento en lo que debía lograr. Hoseok noto esto, por lo que apretó los labios, acercándose un poco más, se sentó frente a Taehyung.
— Taehyung —lo llamo, pero el menor no dejo de teclear, por lo que puso su mano en su hombro, haciendo que este se sobresaltara un poco— Taehyung, escúchame por un momento.
El castaño se le quedo viendo en silencio sin responder nada, pero el mayor noto como movía sus manos ansiosamente, en una clara muestra de que lo estaba interrumpiendo.
No quería perturbarlo, tampoco interrumpirlo de forma que él creyera que no era importante para ellos lo que estaba pasando, pero necesitaba decirle unas cosas, aunque sea en unos pocos minutos para que Taehyung pudiera respirar de forma más tranquila, aunque sea de una forma que no dañara su salud.
— Taehyung, ¿Cuándo hemos fallado en una misión? Ya sea de entrenamiento o una real ¿hemos fallado?
Las pupilas de Taehyung se movían de aquí allá, tratando de buscar una respuesta y sus manos picaban por ir nuevamente a su computadora y avanzar en lo que estaba haciendo, pero la mirada y la forma en que Hoseok lo presionaban levemente lo hacían perder algo de concentración.
Al final termino murmurando un pequeño y casi inaudible "no"
— no, exacto, y te prometo que esta vez no será diferente, no debes sentir ningún tipo de inseguridad, más ahora que no estamos solos y tenemos mucho más apoyo en esto. —dijo con firmeza, pero tratando de que sus palabras no carecieran de simpatía— eres alguien listo Taehyung, pero te has concentrado demasiado en lo que puede salir mal.
— muchas cosas pueden hacerlo.
— pero la mayoría puede salir bien —dictamino, esta vez con un tono más bajo— Taehyung tenemos el apoyo no solo del ejército, tenemos el apoyo de lo que es parte Jungkook, de la familia que te ha dado la bienvenida, debes confiar en ellos y en nosotros, por favor Taehyung.
El castaño, quien hasta ahora tenía la mirada baja, con su cabello tapando la mayoría de su rostro, subió su vista, dándole la cruel imagen al mayor de sus ojos rojos e hinchados, no solo por la constante vista a la luz azul de los aparatos, si no por las lágrimas que habían salido de ellos.
— Tae...
— sé que lo lograre, no dudo de eso, pero... cuando lo tenga conmigo, cuando pueda tocarlo y sentir su calor, ¿Cómo podría enfrentarme a su familia y a él después de que todo esto es por alguien de mi pasado?
Era algo que estaba ignorando con todas sus fuerzas, era algo en lo que no quería pensar, pero ahora que habia sido movido de sus tareas y de su único propósito, su mente tuvo el espacio para darle las crueles ideas y posibilidades de lo que pasaría después de todo.
— Taehyung, estoy seguro de que eso no es lo que te atormenta.
El castaño lo vio con sus ojos cristalizados, llenos de tristeza y confusión.
— Taehyung... —continuo Hoseok, con una voz más suave— no conozco a los Jeon, pero estoy seguro de que ellos confían en ti plenamente por la respuesta que tuvo el padre de Jungkook en todo esto, lo que creo que pasa es que tú mismo te estas castigando por esto, convirtiéndose inconscientemente en el culpable.
Hoseok sabía que sus palabras tenían gran verdad al ver los ojos de Taehyung, en el momento que no continuaron con el contacto visual. Le dolía ver como el menor se castigaba a si mismo en algo como esto, sabiendo que para cualquiera que vea esto desde afuera, sabría que Taehyung no tenía ninguna responsabilidad.
Solo era una víctima en todo esto.
Solo hacia falta que Taehyung lo entendiera.
Hoseok suspiro, llevando su mano a la mejilla del menor, acariciándola con cariño— espero que después de todo lo que va a pasar, puedas tener un momento para ti mismo, donde entiendas que no puedes tener el control y la responsabilidad de todo —su voz sonaba tranquila, y no dejaba las caricias— debes dejar de guardar silencio Taehyung, cuando esto termine, grita, grita con todas tus fuerzas y desaste de todos los males que te atormentan tan cruel e injustamente.
Después de eso, el mayor se puso de pie y salió de la habitación en silencio, dejando a Taehyung en medio del piso de la habitación, viendo hacia la nada, suspirando en cuanto su mente quedo completamente en blanco. Así duro unos segundos, hasta que su vista fue hacia el resplandor que la una ofrecida y le daba una visión hermosa del rubí que adornaba su dedo.
Con lentitud lo llevo a sus labios y lo beso, lo beso con devoción, lo beso con amor, y lo beso con desesperación.
— vuelve a mí... necesito que vuelvas a mí.
Dijo, y en el piso debajo de él, retumbaba el sonido tan bajo que provocaban las lágrimas al llegar el piso, estas siguieron decorando este, y Taehyung no se esforzó por retenerlas.
Cada gota que caía era una emoción, deseo y anhelo que desesperadamente necesitaba perder o tener.
— te necesito... mi amor.
casi diez mil palabras, es una disculpa por la tardanza.
Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro