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capítulo veintidós

comenten o lloro 

El silencio reinaba en el lugar, la oscuridad lo adornaba, la servidumbre ya se había encargado de limpiar y los invitados ya se habían retirado. Los presentes en el palacio estaban dormidos, menos dos traviesos que reían de forma baja en la cocina a las tres de la mañana.

La fiesta había salido excelente, Taehyung se emociono al poder ver a Namjoon por un corto tiempo en el lugar, puesto que el hombre debía volver a su turno en unas horas, de todas maneras, se tomo el tiempo de ir y mostrar su respeto a algo que a pesar de que no estaba en sus principios, estaba feliz por su amigo, feliz de que encontrara a un hombre que amaba y una familia que lo respaldaba.

Mientras tanto en un lugar del palacio, la pareja estaba haciendo de las suyas.

Taehyung aun vestía su traje solo que, sin su saco, al igual que Jungkook, ambos estaban en la cocina, a petición del castaño quien quería y deseaba algo de chocolate, terminando así, en ambos preparando un pequeño postre.

Ambos estaban sucios de harina y chocolate, ya que una que otra travesura por parte de Jungkook provoco una pequeña guerra entre ambos.

— ¿en cuánto tiempo estará listo? —cuestiono Jungkook mientras chupaba sus propios dedos y veía el postre en el horno.

Taehyung se volteó, quitando el delantal de su cuerpo, comenzó a lavarse las manos.

— en menos de cuarenta minutos, es rápido, no te preocupes.

Jungkook sonrió, acercándose lo suficiente, para tomarlo de la cintura mientras lo giraba y quedaban cara a cara.

— estoy tan orgulloso de ti cariño, tan orgulloso y feliz —dijo, una de sus manos yendo a acariciar el rostro contrario, sonriendo cuando vio a Taehyung inclinarse ante su toque— eres maravilloso.

— y tú un halagador —dijo, estirándose para juntar sus labios en un corto, pero profundo beso— gracias por estar a mi lado Kook, lo aprecio mucho.

Nuevamente sus labios fueron juntados en un tiernos beso, donde las grandes manos del pelinegro se paseaban y masajeaban la cintura contraria, acariciando y sintiendo sus curvas, llevando sus manos un poco más allá, sintiendo esa sensual curvatura de su espalda baja a su trasero, delineando con la yema de sus dedos, no dejaba de apreciar el cuerpo de su chico.

¿Cómo es posible que una persona fuera tan perfecta y encajara perfectamente en sus manos? Jungkook estaba fascinado con lo irreal que era Taehyung, con lo mágico que era tenerlo entre sus brazos.

Sus lenguas se hicieron presentes, en una pequeña guerra por el liderazgo que el castaño estaba ganando, sintiendo como su cuerpo se calentaba levemente, al tener a tal hombre acariciándolo en la oscuridad del salón, mientras solo eran iluminados por una pequeña lampara en el mesón además de la brillantez que la luna ofrecía a través de las ventanas.

Sus rostros se separaron y el calor se sentía entre sus bocas, los jadeos por la batalla previa eran pesados, y los ojos cristalizados de Taehyung eran una súplica silenciosa para el pelinegro.

— este traje se adapta tan bien a ti, pero lamentablemente no le hace ni un poco de justicia a tu belleza —su voz era ronca, sus frentes estaban juntas, prácticamente no había distancia entre ellos.

Taehyung sonrió, sus manos acariciaban la nuca de su hombre, siendo más bajo que él, le encantaba cuando la altura de Jungkook se imponía ante él.

— se ajusta perfectamente a mí... —dijo, llevando sus manos a las que el mayor tenía en su cintura, bajándolas despacio, hasta que ambas abarcaron su trasero por completo, mordió su labio deliciosamente en cuanto sintió como las grandes manos lo apretujaban —¿Qué opinas tú?

Jungkook sonrió —yo creo... que este bello traje, comienza a intervenir entre mi tacto y tu deliciosa piel —musito con su ronca voz, llevando su boca al cuello contrario, besándolo de forma húmeda, disfrutando los jadeos ahogados del castaño.

Jungkook llevo sus habilidosas manos al corset de Taehyung, logrando quitar el nudo, muy lentamente comenzó a quitar las cuerdas que ataban esa hermosa prenda al esculpido cuerpo. Una vez logro quitarlo, sus manos se dirigieron hasta los botones de la camisa roja que dejaba una muy tentadora idea de lo que había abajo. La desabotono con cuidado y paciencia, dejando a relucir sus hombros, clavículas y pecho.

— la forma en la que la luz de la luna hace contacto con tu piel es simplemente mágica y muestra una sensualidad tan irreal... —dijo, sus besos iban bajando cada vez que más piel se iba mostrando, su lengua iba haciendo un recorrido desde su cuello hasta detenerse en sus pezones, lamiendo y mordiéndolos levemente.

— mmh~ —gimió, tomando la cabeza de Jungkook con una de sus manos, enredando su mano en los oscuros cabellos para pedirle de forma silenciosa que atendiera de forma más exigente esa zona— me encanta como besas mi cuerpo... c-como me muerdes y lames...

Jungkook sonrió en medio de sus besos, subiendo su rostro hasta quedar frente a frente con el chico que trataba de respirar correctamente, su boca estaba abierta y de ellas salían jadeos bajos, mientras sus ojos brillaban por la excitación que crecía en él.

Sacando su lengua, lamio los labios contrarios, volviendo a sonreír en cuanto vio la desesperación contraria al querer entablar un beso.

— estás tan desesperado cariño...

— Koook... por favor —pidió, llevando sus manos hacia los pantalones contrarios con la intención de abrirlos, pero Jungkook se lo impidió— Kook...

El nombrado lo tranquilizo con una sonrisa y un beso tierno en su frente, para luego quitar por completo la camisa, arrojándola a un lado. Sus besos bajaron por su torso hasta llegar al comienzo de su pantalón, con calma lo abrió, bajándolo por las contorneadas y acaneladas piernas del castaño, sus ojos brillaron en cuanto vio una hermosa lencería roja de encaje ante sus ojos.

— eres un travieso ¿no? —cuestiono, terminando de quitar los pantalones, zapatos y calcetines contrarios, besando uno de sus muslos mientras su mano delineaba la pequeña prenda— ¿te gusta parecer alguien decoroso y debajo de tus prendas tienes algo tan tentador y provocador?

Mordiendo sus labios, una de las manos de Taehyung fue hacia los cabellos de su hombre, quien seguía arrodillado ante él. Con una sonrisa traviesa, subió su pierna izquierda al hombro de Jungkook, abrazándolo con esta, obligándole a permanecer ahí.

— solo quiero ser tentador y provocador para ti... —dijo, sin detener las caricias que saba a los cabellos contrarios, incluso cuando Jungkook comenzaba a lamer y morder su muslo— ah~ quiero sentirte por completo... por todo mi cuerpo.

La lengua de Jungkook paso por la suave tela de encaje, provocando que Taehyung se encorve de forma sexi, apretando el cabello que tenía entre sus manos. Los gemidos resonaban en la cocina, mientras Jungkook enterraba su rostro entre las piernas de su chico, mientras hacia a un lado la bella lencería para comenzar a lamer su miembro y acariciar con la punta de sus dedos la entrada ya húmeda.

Sus ojos fueron hacia arriba sin dejar su tarea de lamer y succionar el miembro de su chico, sus ojos se deleitaron cuando vieron como su chico tenía su cabeza hacia atrás, mientras su boca estaba abierta, soltando maravillosos sonidos de placer.

Con sus dedos acaricio su entrada, provocándolo, haciéndole llegar a sentir estrés y desesperación por querer algo dentro de él, Jungkook no le dejo sufrir mucho en el momento que metió dos dedos en su entrada, llevándolos de un movimiento hasta sus nudillos, volviéndolos a sacar de forma lenta para después repetir la brusquedad de meterlos hasta el final.

— ¡Ah! Jungkook~ —gemía, su espalda se recargaba cada ves más en la encimera— así... sigue así...

Una risa ronca se escuchó en el lugar, la risa fue tan grave y careciente de gracia que no pudo evitar parecer sexi.

— ¿ahora estas dando órdenes? —cuestiono, adentrando sus dedos de forma más rápida y salvaje, llevándolo al límite— estas olvidando cuál es tu posición aquí, ¿debería recordártelo?

Taehyung gimoteo de forma aguda, no importándole ni un poco que su voz retumbara en las paredes, tan solo pensando en las sensaciones que Jungkook le estaba entregando al penetrarlo con sus dedos con tal brutalidad.

Un golpe fue dejado en su muslo, quedando la huella de Jungkook tatuada en el mismo.

— responde cuando te hablo.

— m-mi señor... —susurro en un gemido, bajando su vista, sus lágrimas haciéndose presentes, su desesperación siendo la representación de su expresión— mi señor... por favor.

Jungkook sonrió, besando el muslo que había golpeado como premio, no dijo nada, solo quito la pierna de Taehyung de su hombro, para luego tomar su lencería y comenzar a bajarla, dejándolo completamente desnudo mientras él aun lucia con su ropa desaliñada.

Se puso de pie, quedando más alto que Taehyung, pero si a la altura suficiente como para tener una visión clara de sus expresiones. Taehyung lo veía expectante, pero emocionado de lo que fuera a hacerle, estaba dispuesto a todo, olvidando el vergonzoso sentimiento de estar completamente desnudo.

— date la vuelta —no necesito repetirlo dos veces, Taehyung se volteó, dejándole ver su esculpida espalda, y su voluminoso trasero— manos atrás —demando, el castaño llevo sus manos hacia atrás, sintiendo como su propio cinturón era el encargado de mantener sus manos quietas— inclínate, muéstrame lo que me pertenece.

Taehyung suspiro, comenzando a inclinarse, gimiendo en cuando sintió lo frio de la encimera contra sus pezones, los cuales estaban contra esta al igual que su torso, quedando con su trasero levantado e inclinado para Jungkook.

— eres tan hermoso... —dijo, pasando sus manos desde su espalda hasta su trasero, colocando una de sus rodillas en medio de sus piernas, abriéndolas aún más para él. Sus manos amasaron el trasero ajeno, abriéndolo y cerrándolo, siendo el principal espectador de como la entrada de su chico estaba pidiendo por él— el solo recordar como tantos hombres pudieron contemplarte hoy me hace enfurecer.

Taehyung respiraba de forma pesada, el calor consumía su cuerpo y solo podía esperar para ver el siguiente movimiento de Jungkook.

El cual no tardo en llegar, cuando sintió una dura nalgada en su trasero, luego otra y luego otra, ambas nalgas quedando totalmente rojas y marcadas por las fuertes manos ajenas.

— ¿lo sabes ¿no? ¿Cuántos hombres y mujeres te miraban? Cuantas personas habrán imaginado tantas cosas, pero sabiendo perfectamente que no podrían cumplir ninguna estúpida fantasía porque eres mío.

— tu-tuyo~

Jungkook sonrió, besando su espalda baja en recompensa, con una de sus manos mantuvo a Taehyung en su lugar mientras con la otra abría los primeros botones de su propia camisa para luego abrir su pantalón, sacando su miembro el cual ya estaba más que despierto y ansioso de entrar a ese caliente lugar.

Con la punta de este, hizo círculos en su entrada, para después ponerlo en medio de las dos masas de carne y comenzar a masturbarse con ellas, sintiendo la presión del trasero alrededor de su polla.

— m-mi señor, por favor... —suplico, llevando sus manos atadas hasta su trasero, tratando de tomarlo con ambas manos, lo separo lo mejor que pudo para dar una vista sexi y morbosa al hombre tras de él— entre en mi... quiero sentirlo dentro de mí...

Jungkook no se hizo de rogar y adentro la punta de su pene en la caliente entrada, sonriendo en cuanto escucho un gran gemido salir de los labios del menor.

— ¿gritaras así de fuerte para que todos vean que estas actuando como un cualquiera? Bien, creo que tendré que obligarte a cerrar la boca —dijo, haciendo cumplir sus palabras en el segundo en que su mano tomo las bragas de encaje y las metió con fuerza en la boca contraria — ¿te saboreas a ti mismo? ¿mmh? Tu entrada me esta apretando como un demonio, eres tan sucio...

El cuerpo del castaño estaba demasiado caliente y excitado, la denigración y humillación eran participe de esto y jamás creyó que podría amar tanto que Jungkook lo tratara de ese modo en la intimidad, le prendía mucho más, le hacia querer decir que si a todo, de abrir las piernas y ser movido a gusto del hombre tras de él.

Un grito ahogado salió de sus labios cuando sintió el pene contrario entrar de una estocada en él, y esta vez, no se hizo esperar para nada, las estocadas comenzaron de forma agresiva y rápida, dejándolo a él sin oportunidad de respirar o de sostenerse de algo debido a sus manos atadas.

La braga estaba en su boca, aun más empapada por su saliva, sus manos estaban atadas y siendo sujetadas como un impulsor para quien estaba atacando su cuerpo, sus piernas temblaban y su visión se volvía blanca.

— te sientes tan bien —dijo la voz ronca detrás de él, de un momento a otro sintió como sus cabellos eran tomados con agresividad, haciéndolo levantar parte del torso y arquearse de forma dolorosa— ¿se siente bien tenerme dentro de ti aquí? ¿Dónde cualquier persona podría entrar y ver lo indecoroso que eres? ¿te gustaría que alguien viera lo bien que tomas mi polla?

Taehyung solo pudo gemir más mientras sentía las fuertes estocadas y escuchaba las sucias palabras, de un momento a otro, sintió como todo se detuvo al mismo tiempo que sentía dos fuertes nalgadas en su trasero, haciéndolo gritar y encorvarse. Jungkook no dio ningún aviso previo en cuanto lo tomo, soltó sus manos, lo giro y lo levanto para dejarlo sobre la encimera boca arriba, tomando sus piernas, abriéndolas de par en par.

— tu entrada codiciosa palpita por tenerme dentro —dijo, Taehyung lo observaba con ojos cristalizados y rostro enrojecido. No perdió el tiempo y volvió a entrar en él de una estocada, esta vez tomando el tiempo de contornear sus caderas deliciosamente, haciendo que el castaño pudiera sentir por completo su miembro desde de él.

La leve luz les permitía ver las expresiones contrarias, y los ojos del pelinegro brillaron a ver tal imagen frente a él, a Taehyung con sus bragas en su boca, empapándolas con su saliva al mismo tiempo que sus piernas estaban abiertas de par en par para recibirlo a él, era simplemente una imagen que repetiría y repetiría sin parar toda su vida, creando recuerdos con nuevas imágenes cada día.

El cuerpo de Taehyung era algo tan hermoso a sus ojos, su cabello color castaño era deslumbrante, esos risos revotando a cada estocada, su cuello, sus perfectas clavículas, su pecho, su torso, sus hermosas piernas. Jungkook siempre se ha asegurado de besar cada parte de su cuerpo, jamás dejando una a la deriva.

Taehyung no lo soporto más, sacándose la lencería de la boca, le rogo— m-mi señor... por favor...

— ¿Qué? ¿quieres venirte? —Taehyung asintió de forma frenética— hazlo —concedió— pero sin tocarte, debes hacerlo conmigo empujando dentro de ti únicamente.

Taehyung quiso quejarse, pero las estocadas se volvían aún más rápidas y bruscas, dando directamente en ese punto de placer que lo volvía completamente loco. Su cuerpo subía y bajaba en la encimera, su trasero chocaba estruendosamente contra las bolas del pelinegro, quien apretaba sus muslos y se encargaba de llevarlo a la cúspide del placer.

— ¡ah! ¡ah! Mmh... —las embestidas rudas lo estaban haciendo llegar al borde, y en cuanto sintió un calor instalarse a lo bajo de su abdomen, abrió sus ojos para ver al hombre que estaba causando esto en él —e-estoy a punto de... ¡AH! .....

Su boca fue silenciada por la mano contraria, quien a pesar de ver como el chico se retorcía en su orgasmo, siguió penetrándolo con fuerza y destreza, buscando su propio orgasmo. Taehyung se movía y se nublaba, sus ojos estaban perdidos y hacia atrás por el placer de ser follado en medio de su propio orgasmo y al sentir como su cuerpo era apretado y aprisionado, al mismo tiempo que una esencia caliente era esparcida dentro de él, su consciencia dejo de funcionar por un segundo.

Jungkook gimió ante su propio orgasmo, sonriendo en cuando vio la mirada perdida de su chico, quien, al quitar su mano, comenzó a respirar de forma pausada, disfrutando las ultimas embestidas que Jungkook le proporcionaba de forma lenta, sacando hasta la última gota.

— mmh... —se quejó en cuanto lo sintió salir de forma lenta. Jungkook abrió aun más sus muslos, viendo como su propia esencia salía de la entrada de su chico, bajando, ensuciando la encimera, se sintió satisfecho.

Taehyung estaba agotado, sus piernas y todo su cuerpo temblaban por las sensaciones de haber sido follado tan deliciosamente, sonrió levemente para si mismo, no estando presente cuando Jungkook salió de la cocina para ir a la sala y volver con una manta, en cuanto volvió, lo hizo sentarse en la encimera, envolviéndolo en la manta, tomándolo en sus brazos, y sentarse con él en una de las sillas de la cocina.

— ¿estas bien? ¿te duele?

Taehyung sonrió, su cabeza descansando en el hombro de Jungkook mientras este lo tenía envuelto como un burrito con la manta y entre sus brazos.

— no, so-solo...

— ¿solo?

El rostro de Taehyung se volvió un poco más rojo —si-sigue saliendo de mí, puedo sentirlo en mis piernas...

Jungkook respiro hondo, llevando su cabeza un momento hacia atrás, tomando aire para poder hablar.

— si hablas de esa forma harás que se me vuelva a parar.

Una sonrisa salió de los labios del pelinegro en cuanto sintió un pequeño golpe en el pecho. Taehyung se escondió más en su hombro, ambos disfrutaron el silencio que los acogía y la tranquilidad y calidez que tenían después de cada vez que hacían el amor.

El ambiente era cálido, Taehyung escuchaba la respiración pesada de Jungkook mientras este mismo seguía meciéndolo, acariciándolo, y brindándole la tranquilidad que necesitaba después de su encuentro. Sumergidos en el silencio, ambos dieron un pequeño salto cuando la campanilla del horno anuncio que su postre estaba listo.

Se sonrieron, y fue Jungkook quien se levantó, abrió el horno y sirvió del postre que habían preparado. Volviendo a sentar a Taehyung en sus piernas, ambos degustaron el rico postre, hablando de cosas triviales o simplemente no hablando de nada, disfrutando de la paz que sentían.

Era tan tranquilo y sereno, algo que realmente apreciaban. Una vez que ambos terminaron y Jungkook que encargo de recoger la ropa de Taehyung y limpiar el mesón, lo tomo en sus brazos y condujo a ambos había su habitación, sonriendo en cuanto sintió a Taehyung acurrucarse en su pecho.

En cuanto llegaron a la habitación, Jungkook cerro la puerta con seguro y recostó a su chico en la cama.

— ¿quieres una ducha? —Taehyung negó con sus ojos cerrados, Jungkook sonrió y se levanto para dejar a Taehyung recostado con cuidado y dirigirse hacia el baño.

El castaño estaba perdido en sus pensamientos, volviendo en si en cuanto sintió el cambio de temperatura al sentir como le arrebataban la manta, quiso protestar, pero en el momento en que sintió algo caliente en su cuerpo se detuvo y casi ronroneo, pudo sentir como Jungkook comenzaba a limpiarlo con una toalla tibia que trajo del baño.

Podía sentir como su cuerpo se destensaba con la presión que las manos de Jungkook hacían en él, como siempre, Jungkook masajeaba su cuerpo después de hacer el amor, asegurándose de que estuviera cómodo y complacido en su totalidad, para el siguiente día no amanecer con algún dolor.

— ¿Qué hora es...? —cuestiono Taehyung, viendo como a través de la ventana, el cielo los iluminaba con estrellas.

— serán pronto las cuatro y media, debes dormir cariño, yo solo terminare de limpiarte y te seguiré.

Taehyung asintió, cerrando sus ojos, dejando su sueño y su cuerpo al cuidado del hombre que amaba sin dudar ni un segundo. Jungkook siempre lo ha cuidado y mimado, acariciando con destreza su cuerpo para hacerlo sentir cómodo y tranquilo. Era simplemente perfecto.

Unos pocos minutos después, Jungkook termino de masajear y limpiar su cuerpo, una vez terminado, dejo las cosas a un lado, revisando silenciosamente la habitación antes de ir al otro lado de la cama para meterse bajos las tapas y llevar a Taehyung con él, quien no demoro en enredar sus brazos en él.

— ¿Por qué aun no duermes, cariño? Mañana te dolerá la cabeza si no duermes bien.

Taehyung sonrió con sus ojos aún cerrados — te necesito para poder dormir.

Estaba siendo sincero, después de todo, era verdad que Jungkook lo había mal acostumbrado a ser dependiente a dormir con él, era muy difícil conciliar el sueño si no tenía el cuerpo de su hombre para abrazar, ni los labios de Jungkook para besar, necesitaba sentir su calor y tacto, se sentía seguro.

Jungkook dejo su brazo como almohada, mientras que Taehyung, como de costumbre, subía una de sus piernas a la cadera de Jungkook. Ambos estaban en sumergidos en una calidez, en un calor privado y solo de ellos.

— no debes esperar por mí, mi amor, debes descansar.

— siempre esperaría por ti... eso no estará a discusión jamás.

Jungkook sonrió, estirándose levemente para poder besar los cabellos de su castaño. Sus brazos lo aprisionaron, brindándole calor y seguridad.

Los sentimientos tanto de Jungkook como de Taehyung eran realmente fuertes y sólidos, el tiempo que llevaban juntos no era largo, ni tampoco algo que normalmente se encontraría prudente, pero para ellos era más que suficiente.

Su confianza, su amor, su lealtad y su vida estaban entre ellos y en sus manos, con una confianza sólida, que los mantenía en paz, su amor era algo genuino, algo para nada comparado a lo que se definía como "amor" en lo cotidiano, lo suyo era sólido, sano y se basaba en la confianza y respeto, además de la maravillosa obsesión que ambas partes tenían.

La noche golpeaba el palacio, iluminando la habitación donde un matrimonio envidiable dormía con tranquilidad, iluminando la habitación donde un chico joven dormía con felicidad y resplandeciendo la habitación donde una pareja tan perfecta como solo lo podían ser maravillosos milagros naturales, estaban descansando en los brazos del otro, dándole nuevamente una imagen a la luna para apreciar de un verdadero amor en un mundo lleno de mentiras y decepciones.

Pasaron los días y la pareja muchas veces alternaba sus días y noches en el palacio y el apartamento de Taehyung, por temas de comodidad, tiempo y simplemente estar juntos. Ambos estaban tan acostumbrados a dormir con el otro que simplemente era muy complicado estar separados en la noche.

Por otro lado, las personas acusadas y expuestas ese día en el palacio, nadie más supo de ellos. Misteriosa y silenciosamente desaparecieron de sus lugares de trabajo, de las escuelas donde los menores cursaban, y las respectivas casas donde vivían, eran decoradas con un gran letrero de "se vende" en el jardín.

No estaban muertos, claro que no, estaban viviendo una vida de miseria y lo que más les podía tocar, humillación, la mayoría de los hombres fueron llevados a los trabajos más bajos, siendo perros bastantes demacrados trabajando en el bajo mundo, las señoras fueron llevadas a los lugares más bajos, trabajando como criadas para familias realmente crueles con quienes se lo merecían, haciendo de su vida una miseria, y los involucrados en los abusos a Baekhyun fueron mucho más afectados que sus padres.

A ellos se les impusieron castigos físicos mucho más grandes, perdiendo alguna parte de su cuerpo, sufriendo heridas incurables o una gran dificultad para seguir con una vida normal. El mayor de ellos sufrió uno de los peores castigos, perdiendo sus dos manos por atreverse a tocar y golpear indebidamente y perdiendo su lengua por atreverse a decir obscenidades contra el hijo menor de los Jeon.

Muchos creerían que el castigo más apropiado seria la muerte, pero quien crea esto simplemente manejaba sus emociones de forma muy simple. Meterse con la familia principal o alguien cercano a ellos de forma sentimental era condenarse a si mismo, ¿y esto como se sabía? Además del ser intimidantes por su propio apellido, ellos dejaban ejemplos y un camino lleno de personas con vidas completamente arruinadas más allá de lo lastimoso, de esta forma, se sembraba un miedo en cualquiera que fuera ajeno a conocer a la familia.

Jamás nadie había ni saldrá impune.

— no deben de preocuparse, las medicinas serán dadas de forma gratuita por el hospital —dijo, terminando de llenar los papeles— solo debe llevar esta receta ha laboratorio y farmacia para que le hagan un examen de sangre para que esos después puedan llegar a mí, mientras, estos medicamentos le ayudaran.

La señora frente a él sonrió, tomando la receta y los papeles para luego reverenciar hacia Taehyung.

— muchas gracias doctor, en la escuela no querían responder por esto, y re-realmente me asuste porque no sabía como pagaría y...

Taehyung la quedo viendo por un momento, para luego abrir uno de sus cajones, buscado lo que necesitaba, levantándose, le extendió una tarjeta.

— trabajamos con una asociación de abogados, algunos de ellos hacen casos por un beneficio menor y otro ofrecen asesoramiento gratis, al menos las primeras sesiones, si dice que viene de mi parte obtendrá más del ochenta por ciento de descuento —dijo, la señora lo vio con los ojos llenos de sorpresa— lo que paso fue responsabilidad de la escuela, y deben responder.

— pe-pero...

— por lo que me comento, las gradas habían estado en una supuesta reparación hace más de un año, lo cual es obvio que nunca fue así, debe denunciarlo, así ningún otro niño sufrirá un accidente.

La señora apretó los labios, pero termino asintiendo, la habían llamado de la escuela para decirle que su hija se había "caído" de las gradas del gimnasio, pero lo que realmente paso fue que estas se separaron abruptamente, haciendo caer a casi tres metros de altura a una niña de seis años.

Con el enojo carcomiéndola al pensar en cómo su hija debía sufrir, termino aceptando llevar a juicio a la escuela que, en vez de llama a una ambulancia, la llevaron a la enfermería de la escuela casi obligándola a calmarse, aun teniendo su pierna roja y sus heridas en su pequeño cuerpo.

Taehyung vio como la mujer se iba no sin antes agradecerle con una gran reverencia, tomando a la pequeña la cual le sonrió con lágrimas en sus pequeños ojos.

— Taehyung —llamo Namjoon mientras entraba a la oficina— ¿tienes un momento? —Taehyung asintió, invitándolo a entrar.

Ambos estaban exhaustos, con un turno que llevaba casi cuarenta horas sin salir del hospital por tantos casos nuevos que llegaban y la necesidad de tenerlos a ellos en sus respectivas áreas.

Taehyung estaba agotado, Jungkook había ido a verlo al hospital dos veces, llevándole comida y acompañándolo en su corto tiempo de descanso, lamentablemente, ambos habían tenido una pequeña discusión, en donde Jungkook no quería verlo tan destruido, que no debería de ser así, pero Taehyung, lleno del estrés, cansancio y agotamiento, se molestó, pidiéndole que no interfiriera en su trabajo.

Ambos dijeron cosas que no querían, y para el pesar de ambos, no tuvieron el tiempo para resolver nada porque Taehyung tuvo que irse corriendo a una emergencia, dejando a Jungkook solo en su oficina, quien suspiro rendido antes de dejar esta misma.

— ¿te encuentras bien? Traje café y un poco de pastel.

Taehyung sonrió, quitando sus lentes para masajear levemente sus ojos.

— te lo agradezco, ¿en qué momento tuviste tiempo de comprarlo?

— en realidad no fui yo —dijo, obteniendo la atención de Taehyung— fue Jungkook, lo envió a recepción y pidió que fuera entregado a ambos, también me pidió que me asegurara de que lo comieras.

El corazón de Taehyung se apretó en su pecho, no pudo evitar sentir culpa al pensar en como dejo a Jungkook solo en la oficina, no había tenido de otra, una emergencia no puede dejarse, así como así, pero le dolía pensar que no estaba haciendo su mayor esfuerzo por ellos dos.

Namjoon noto como la expresión de Taehyung caía, mostrando su evidente tristeza. El mayor no pudo evitar sentir lastima por él, Taehyung era muy joven y a su edad sufría demasiado estrés, por más listo y brillante que fuera, él necesitaba un descanso, un gran descanso, no solo de unas cuantas semanas. Entendía que fuera difícil para él puesto que jamás debió equilibrar una relación fuera del trabajo con este mismo, y ahora debía aprender a hacerlo.

— Tae...

— e-es difícil hyung... —dijo, tratando de que sus ojos no se cristalizaran— Jungkook probablemente este molesto conmigo por gritarle, puedo entender su punto, pero... simplemente mi cabeza no me dejo pensar en ese momento, estaba estresado, cansado, no paso tanto desde que volví al hospital y estoy agotado...

Namjoon asintió, abriendo la caja de pastel y se lo dejo a un lado, Taehyung suspiro y comenzó a comerlo.

— volviste Taehyung, volviste tan bien como siempre, pero no eres la misma persona —Taehyung lo vio confundido— Taehyung, antes de Jungkook, tu vida era tu trabajo, todo tú eras solo el trabajo y seguir mejorando y aprendiendo, pero... Jungkook vino y te detuvo, te dio otra perspectiva, te hizo sentir amor por primera vez y tú no te has dado cuenta de que ahora hay algo igual o incluso más importante en tu vida.

Namjoon estaba siendo serio y franco, no asumiendo tener la razón, pero hablando desde lo que veía. Además, no quería ver sufrir a Taehyung más de lo que ya lo había hecho.

— debes aprender a equilibrarlo Taehyung, Jungkook es parte de tu vida, y es una persona igual de ocupada que tú, pero te entrega tiempo, te da tu lugar y... no creo que este molesto contigo, si no dolido.

Los ojos de Taehyung no aguantaron más y se cristalizaron.

— no es tu culpa Taehyung, estas acostumbrado a llevar tu vida de una manera, y solo debes aprender y poner de tu esfuerzo para lograr equilibrarlo, no eres malo ni tampoco un mal novio, pero lo que no esta bien, es dejar una discusión a medias —dijo Taehyung asintió, dándole la razón— en cuanto llegues a casa, porque hoy te iras a casa —aclaro, Taehyung nuevamente asintió— hablaras con Jungkook, debes tomar la iniciativa tú también ¿de acuerdo?

El castaño sonrió de forma pequeña, Namjoon tenía razón, debía poner de su parte para aprender a llevar la vida que significaba tener a Jungkook y a su carrera en ella. No podían culparlo, a pesar de todas sus virtudes, seguía siendo humano, seguía cometiendo errores, pero a diferencia de mucho, él estaba dispuesto a arreglarlo.

—tienes razón, lo reconozco y sé que no fue justo de mi parte gritarle de esa forma cuando él solo trata se preocupa y trata de hacer lo mejor para mí... sé que sabe lo mucho que significa para mi ser lo que soy y lo que puedo hacer por los demás, pero también sé que le preocupa bastante mi salud. Hablare con él, gracias por esto Nam.

El nombrado sonrió, asintiendo, acercándole más el alimento dulce hacia él, Taehyung sonrió y continúo comiendo y bebiendo lo que Jungkook había enviado para ambos.

Es verdad que Taehyung sentía culpa y tristeza, pero al mismo tiempo se sentía tranquilo con saber que al llegar a casa, ambos podrían hablar de forma tranquila y él podría disculparse como se debía, y poder ambos llegar a una buena resolución para ambos, una donde ambos pudieran estar tranquilos.

Ambos continuaron hablando un poco, a pesar de la inteligencia y madurez de Taehyung, para él, las palabras de Namjoon, consejos y demás, siempre eran bien recibidos y escuchados, era mayor y la experiencia podía hacer una gran diferencia en muchas cosas, incluyendo los sentimientos y las decisiones que se toman respecto a ellos.

— ¿Cuántas citas te quedan? —cuestiono Namjoon, levantándose, acomodando su bata y sus ropas.

— solo una y me iré a casa, mañana cambiare mis horarios, haré las cosas bien.

— me alegra, pero principalmente que lo hagas por ti, por tu salud emocional y física, y por tu propia felicidad.

Después de eso Namjoon volvió a sus labores y Taehyung hizo igual. Tenía muchos planes, quería recompensar a Jungkook por lo que había pensado en una cena y un regalo que pudiera darle en son de paz y una mini disculpa por haberle gritado de forma injusta.

Ellos tenían reglas y entre ellas estaba que por más enojados que estuvieran, jamás seria bien recibido alzar la voz ante cualquier situación, ambos eran adultos, lo suficientemente maduros como para lograr controlar la mayoría del tiempo sus emociones y no lastimar al otro con palabras en el calor del momento.

Las horas pasaron y Taehyung termino sus labores, ahora en el ascensor, camino a su oficina se estaba masajeando el tenso cuello, se recargo en el ascensor, viendo su propio reflejo, podía ver sus ojeras, sus ojos cansados y que su piel nuevamente se veía apagada, Jungkook tenia razón, estaba volviendo a caer en los mismo.

Suspirando, tomo su celular y marco el número de Jungkook, no podía esperar más tiempo. Y su corazón palpito con fuerza cuando a penas en el primer timbre, él contesto.

cariño.

Taehyung tuvo que morderse los labios para no soltar un sollozo.

— Kook... —el contrario noto en seguida su voz quebrada— Ko-Kook...

¿cariño? ¿Qué ocurre? ¿estas llorando?

— Kook de verdad lo siento tanto, no fue mi intención gritarte, mucho menos de-dejarte solo en la oficina, no quise que peleáramos, es mi culpa y de verdad no quiero que estes molesto conmigo, por favor perdóname por ser tan cabeza dura, prometo que jamás-

cariño, mi amor, respira —dijo Jungkook desde el otro lado de la línea, quien ya estaba tomando su chaqueta y saliendo de su empresa, con intenciones de ir por su chico— respira y cálmate, jamás podría enojarme contigo, solo estoy preocupado por tu salud —dijo, sonriendo en cuanto escucho la respiración más calmada del castaño— dime ¿te gusto el pastel?

Taehyung salió del elevador en cuanto llego al piso de su oficina, notando como su secretaria ya no se encontraba en su puesto por la hora que era, aun con el teléfono en el oído, se encamino a su oficina.

— me encanto, muchas gracias por el detalle, ¿crees que en cuanto llegue a casa podamos hablar? Saldré en un momento para allá, ¿nos vemos en el departamento?

claro, pero tenía la intención de ir por ti ¿crees que este bien?

Taehyung sonrió, abriendo su oficina, con la intención de tomar su abrigo, organizar sus ultimas cosas para por fin poder ir con el hombre a quien planeaba pedirle perdón de la mejor forma que ambos disfrutaban.

— sí... dejare mi auto en- ¡Mhm!

Su celular cayo al piso al mismo tiempo que una mano se poso en sus labios y algo filoso se sintió en su cuello. Era sostenido con fuerza, mientras sentía como una persona lo agarraba fuertemente tratando de inmovilizarlo.

Jungkook pudo escuchar el grito ahogado de su castaño, sintiendo como la sangre bajaba en su cuerpo, pensó lo peor.

¡¿Taehyung¡? ¡responde! —sabía que algo había pasado, corrió hacia su vehículo, indicándole a sus hombres que lo siguieran en más camionetas.

Taehyung trataba con todas sus fuerzas de soltarle, hasta que logro morder la mano con todas sus fuerzas, provocando un grito del hombre, pero una oportunidad para él.

— ¡Jungkook! —grito, con todas sus fuerzas, el hombre trato de abalanzarse hacia él, pero él pudo empujarlo lejos— ¡e-en mi oficina! ¡Jungk-

El hombre lo habia golpeado con todas sus fuerzas, mandándolo al suelo, su cansancio y la poca fuerza que tenía después de tantas horas de turno no lo ayudaban, sintiendo el dolor en su pómulo y sangre saliendo de su nariz, trato con todas sus fuerzas de zafarse del agarre del hombre quien trataba de volver a aprisionarlo.

Jungkook estaba entrando el pánico, escuchando como su chico gritaba y trataba de zafarse de la persona que lo estaba atacando, llamaba, gritaba por él, pero Taehyung no le respondía, hizo que aceleraran, mataría con sus propias manos a quien se atrevió a hacer esto.

— ¡suéltame! ¡Jungkook! —Taehyung trato de ponerse de pie, pero el hombre, lo tomo fuertemente de los cabellos, azotando su cabeza fuertemente contra el piso, dejándolo aturdido.

— ¡cierra la boca, zorra! —le grito el hombre a un Taehyung que apenas estaba parpadeando.

El castaño sintió como sus manos eran atadas tras su espalda, no pudiendo pelear a pesar de ser bueno en ello, a pesar de tener un entrenamiento tan minucioso, no pudo defenderse, estaba mareado, estaba demasiado débil y podía sentir su cabeza palpitando, pero aun así no estaba dispuesto a rendirse.

No estaba dispuesto a dejar que el hombre le hiciera o lo llevara a donde sea que estaba planeando, no estaba dispuesto a dejar a Jungkook, no estaba dispuesto a rendirse sin pelear de alguna forma, debía darle tiempo a Jungkook, sabía que él vendría por él.

En cuanto el hombre termino de atar sus manos y lo volteo, Taehyung pateo con todas sus fuerzas el estomago del hombre, haciendo que este se retorciera y se apartara, con dificultad, pero con toda la adrenalina corriendo en él, fue hacia su escritorio, estirando su pie para presionar la alarma que alertaba a seguridad.

El hombre se lanzo hacia él, pero Taehyung logro esquivarlo para tratar de ir hacia la puerta, fallando en el intento en cuanto sintió como el hombre volvía a tomar sus cabellos, esta vez sujetándolo con más fuerza, lanzándolo contra uno de sus muebles de vidrios, haciendo que su cuerpo impactara contra este y lo enviara al suelo.

— ¿te crees muy listo, hijo de perra? —cuestiono el hombre, volviendo a tomarlo, arrojándolo contra otro mueble de la oficina, riendo cuando Taehyung no pudo evitar quejarse del dolor.

Con muy poca fuerza y torpeza, Taehyung nuevamente trato de ponerse de pie, recibiendo una patada en su abdomen la cual lo dejo sin aire y en una posición fetal, el hombre se volvió a ganar sobre él, con la intención de amordazarlo, pero aun en su casi inconciencia, Taehyung enredo sus piernas en el hombre, apartándolo.

— ¿asique no te quedaras quieto, hijo de puta?

Taehyung grito de forma desgarradora en el momento en que el hombre clavo la navaja en el lado de su muslo.

Quedo completamente blanco y al no poder moverse, solo podía sentir dolor y llorar por él, estaba desesperado ¿Cuánto tiempo había pasado? ¿Dónde estaba Jungkook? ¿si quiera venia? Estaba comenzando a sentir sus parpados pesados y ni siquiera sintió el momento en que una cinta era puesta en su boca y su cuerpo era tomado como peso muerto por el hombre mientras lo sacaba de la oficina, dejando un hijo de sangre.

La cabeza de daba vueltas, sentía los movimientos rudos y sentía como el hombre bajaba las escaleras, también podía escuchar como las alarmas del hospital se incendian, lo cual logro traerlo un poco a la consciencia.

— mierda —se quejo el hombre al notar como sería más difícil salir del lugar por la alarma que Taehyung habia activado.

Siguió bajando las escaleras tan rápido como podía, y en cuanto llego a nivel de los estacionamientos, abrió la puerta con cautela, viendo como no había nadie, avanzo sigilosamente, y comenzó a caminar entre la soledad de los vehículos.

Taehyung, quien de apoco volvía en sí, llámenlo instinto de supervivencia o la extrema desesperación que sentía, comenzó a removerse de forma salvaje, logrando caer con agresividad de los brazos del hombre, sabía que no tendría mucho tiempo, asique simplemente comenzó a patear el auto a su lado, activando las alarmas.

El hombre, en su enojo y estrés por la falta de rendición de Taehyung, lo obligo a caer al piso, y sin una pizca de compasión, comenzó a golpear su rostro con fuerza, rompiendo su ceja, su pómulo, dejándolo mal herido y tan mareado que Taehyung simplemente no podía moverse.

— agradece que no me sirves muerto malnacido.

Tomando el cuerpo inerte de Taehyung, comenzó a caminar nuevamente, pero un grito lo hizo detener su cuerpo.

— ¡alto ahí! —grito uno de los hombres de seguridad, el hombre se dio cuenta de que estaba siendo rodeado, asique comenzó a correr con Taehyung aun en sus brazos— ¡alto!

Todo el tiempo en el suelo había un rastro de la sangre de Taehyung, en todo este tiempo Taehyung estaba luchando contra la inconsciencia, sintiendo dolor en todo su cuerpo, sabiendo que debe tener más de una fractura, golpes y su pierna que no dejaba de sangrar, pero en su mente, solo estaba el rostro de Jungkook.

No podía pensar en nada que no fuera su pelinegro, en el recuerdo de su pelea, de sus ojos llenos de tristeza, de su voz desesperada a través del teléfono, Taehyung luchaba para no cerrar los ojos con la esperanza de poder verlo una ultima vez incluso si no salía de esta.

El hombre corrió con todas sus fuerzas hasta llegar a su auto, los guardias lo seguían desde atrás, asique rápidamente lanzo a Taehyung a los asientos traseros y se subió al vehículo, para luego encenderlo y dirigirse hacia la salida, dejando atrás a los guardias.

Taehyung podía sentir el movimiento del auto, y sin ser consciente, una lágrima cayo por su mejilla, no por dolor; si no por nostalgia y rendición ante el dolor.

El hombre sonrió al acercarse a la salida, estaba aliviado de poder haber escapado sin tener las consecuencias que le dijeron que podría tener, ahora solo debía ir hacia su destino y entregar a Taehyung a su jefe, a quien lo había mandado a su secuestro.

Pero no pudo llegar lejos cuando al momento de salir, muchas camionetas comenzaron a rodearlo, de ellas, muchos hombres saliendo armados, apuntándole con clara intención de disparar.

Supo que no había salida.

Abrió la puerta del vehículo con lentitud, con sus manos en alto, y al segundo, trato de correr con todas sus fuerzas, pero los mismos hombres lo retuvieron en el concreto, dejándolo inmovilizado.

— ¡TAEHYUNG!

Un grito lleno de desesperación se escucho y todos los hombres fueron testigo de cómo su jefe corría hacia el auto para sacar a su pareja, la cual parecía estar inconsciente o al menos cerca de estarlo.

Jungkook fue rápido en liberarlo de las ataduras y de la mordaza, mientras sus hombres se encargaban de traer una camilla para su chico, quien, apenas sintiendo el movimiento de su cuerpo, se quejo por el gran dolor.

— Taehyung, Taehyung mírame, vamos mírame, cariño, abre tus ojos te lo suplico —dijo, atrayendo su rostro levemente para que lo viera, Taehyung parpadeo de forma lenta, tratando de no entrar en estado de shock.

— Kook... —su voz sonó tan baja y débil, que Jungkook no pudo evitar sentirse destrozado.

Ve veía tan débil, se veía tan frágil, los ojos de Jungkook estaban cristalizados con tristeza y furia, su Taehyung apenas podía mantener sus ojos abiertos para verlo, Jungkook lo entendía y le dolía ver como su castañito se aferraba a él para estar despierto.

Estaba luchando, estaba tratando con todas sus fuerzas de no dormirse, pero su cuerpo cada vez estaba cediendo más, estaba sintiendo poco a poco como el sueño se apoderaba de él.

— no cierres lo ojos, vamos cariño, tú puedes, solo mírame a mí —los gritos, los escándalos que se crearon por lo que estaba pasando llamaron levemente la atención de Taehyung— no no, no cariño —dijo, y de la forma más delicada posible movió el rostro golpeado de su chico de vuelta a él— ten tus ojos en mí, todo está bien, todo estará bien.

— Kook... perdón... n-no quería gritarte...

Una sonrisa sin gracia apareció en el rostro del azabache.

— lo sé mi amor, tranquilo, no estoy molesto, jamás podría molestarme contigo.

— m-me duele la pierna... ¿Por qué... me duele...?

Estaba entrando en estado de shock, Jungkook estaba desesperándose, todo el tiempo estuvo tratando de retener la hemorragia, pero la herida era realmente grave. No sabia que decir, hasta que los paramédicos y Namjoon llegaron corriendo a su lado, no tardo en poner a Taehyung en la camilla, evitando mostrar el dolor que sintió ante el grito de Taehyung.

Jungkook corrió a un lado de la camilla, mientras que Namjoon una vez dentro del hospital trataba de buscar algún reflejo o consciencia de Taehyung.

El mayor apuntaba con una pequeña linterna sus ojos, viendo como sus pupilas estaban perdidas —Taehyung, soy Namjoon ¿me escuchas? —no obtuvo respuesta— Taehyung necesito que me respondas, trata de hablar por favor.

La desesperación de Namjoon estaba siendo bien disimulada, pero lamentablemente no lo era para Jungkook.

— ¿Qué sucede? ¡dime que le sucede!

Namjoon no le respondió, en el momento en que iban en el ascensor, Namjoon comenzó a revisar la cabeza de Taehyung con mucho cuidado, Jungkook sintió como la sangre de su cuerpo se detenía al ver la mano de Namjoon llena de sangre.

— quiero que tengan un quirófano para mí ¡ahora!

Todos en ese cerrado lugar, fueron testigo como la mano que se mantenía unida a la de Jungkook, perdía toda su fuerza. 

- hehe 💞

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