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capítulo uno.

Comenten los capítulos por favor desde el primero para poder tener visibilidad y ver lo que piensan.


Todo estaba más silencioso de lo usual, gracias a dios pensaban todos los médicos del lugar, la ultima semana realmente había sido pasada para todos, habían pasado algunos accidentes por las ultimas protestas y la sala de urgencias se mantenía llena, gracias al cielo, eso no fue así esta vez.

Había uno que otro paciente, pero nada grave, las recepcionistas podían darse el lujo de tomar un café mientras que

doctores de turno hacían su recorrido para verificar un buen trabajo.

Entre estos estaba Kim Taehyung, médico cirujano, con maestría y doctorado, especializado en neurocirugía, cirugía cardio vascular y pediátrica. Humildemente, una de las personas más inteligentes en ese hospital.

Taehyung había sido, según sus profesores y todas las personas que lo entrevistaron a lo largo de su vida, un super dotado, era alguien realmente listo, prácticamente la secundaria la paso tomando dos grados únicamente, entro a la universidad con dieciséis años, graduándose a los veintidós años de los que otras personas se graduarían a los treinta.

Su servicio militar se redujo a un año por petición de muchos medios médicos y científicos, alegando que su presencia y los conocimientos del castaño serian necesarios. A pesar de esto, Taehyung cumplió con el año dado en el servicio militar, ahora no solo siendo experto en medicina, si no también experto en defensa.

Claro que la pregunta más común era ¿Cuál es tu secreto? ¿Cómo conseguiste todos tus logros? Y es que prácticamente siempre respondía lo mismo, vivía su presente, pensando en su futuro.

Taehyung jamás fue fan de entrevistas ni reconocimientos otorgados para promocionar cosas innecesarias, su meta siempre fue ayudar y aprender, y lo sigue siendo hasta en día de hoy, siendo alguien completamente ajeno a la fama innecesaria, siendo alguien que ayuda sin esperar a cambio.

Él castaño era una persona hermosa tanto por dentro como por fuera, a lo largo de su vida, claro que existieron personas a su alrededor de esparcían envidia, que lo odiaban solo por el hecho de ser "mejor" que los demás, él solo hizo oídos sordos, y se concentro en todo lo bueno que había logrado y lo bueno que pudiese lograr.

Hoy en día era alguien tranquilo, seguía viviendo el presente. Y justo el día de hoy, él estaba sonriendo, viendo como su paciente de ocho años descansaba después de su operación de apendicitis. Muchos doctores y personas extras a su mundo, opinaban que él estaba hecho para mucho más que simples operaciones o simples atenciones menores, pero él se quedaba donde su corazón se sintiera bien.

– muy bien pequeña, necesito que me des tu mano, te quitare está molesta intravenosa –dijo con una sonrisa mientras ayudaba a la sonriente niña a sentarse en la camilla— muy bien, por favor mira hacia otro lado.

Con mucho cuidado retiro la intravenosa de la mano de la pequeña, sonriendo en cuanto escucho un pequeño quejido, pero nada más, la pequeña quería ser valiente ya que se lo había prometido a él y a sus padres.

– pero que señorita tan valiente –sonrió mientras colocaba una curita sobre la pequeña herida y luego miro a la madre de la pequeña— me retirare para que pueda cambiarla, como ya le comente, pero le recuerdo, la lista de los alimentos limitados se los darán en recepción apenas firme la salida, por favor nada de movimientos bruscos, evite que suba y baje mucho escaleras, siga al pie de la letra los alimentos y todo estará bien.

– muchas gracias doctor Kim –sonrió la mujer— realmente me asuste tanto, pen-pensé que la perdería y...

– reacciono increíble, tal como una madre haría –tranquilizo— que sea una madre joven no la hacer menos capaz, si no la hubiera traído, esto hubiera terminado más feo, pero reacciono como debía, debe estar orgullosa de ser la heroína de su hija.

La madre sonrió y limpio la pequeña lágrima escurridiza, para después dar una reverencia pronunciada de noventa grados. – muchas gracias.

Con una sonrisa, Taehyung se retiro del lugar para ir a recepción, atender a niños era algo que adoraba, siempre llegaban distintos casos, algunos normales, otros realmente horribles, pero al menos él hacia lo que estaba en sus manos para sacarles una sonrisa, sonrisas que nacieran desde el fondo de su corazón, a pesar de que la situación por la que están ahí no sea buena, él se encarga de darles un momento que puedan sentirse a salvo.

Una vez llego, pudo ver a sus colegas hablar entre ellos, negó con la cabeza mientras rodaba los ojos divertido al ver algunos tomarse sus cafés de un sorbo. Realmente muchos estaban cansados, lo entendía, pero aún así, discrepaba en muchas cosas con ellos.

– Yeni –llamo Taehyung a la recepcionista, quien le sonrió, ambos eran amigos desde hace unos años— la niña de la habitación ocho, la de la apendicitis, su madre vendrá a firmar la salida, por favor ten todo listo incluyendo sus planes alimenticios.

– todo ya esta listo no debes preocuparte –contesto mientras acomodaba los documentos pedidos— tú deberías descansar, llevas de turno ya catorce horas, ¿no tienes casa?

– si –afirmo con una sonrisa divertida mientras revisaba los documentos— pero también tengo pacientes y cosas por hacer, además, dormí una siesta, además ¿olvidas que es mi hospital?

– dormir en el sofá de tu oficina por una hora no es dormir realmente. –dijo, ignorando lo último.

– bueno-

Su voz se corto en cuando escucho disparos en la entrada, todo fue demasiado rápido, sus sentidos se agudizaron y volteó a ver a los hombres que entraban armados, estaban vestidos de negro, disparando hacia el techo, su primera mirada fue haca los pacientes que todos se arrojaron al suelo rápidamente.

– ¡todos al suelo ahora! –gritaron los hombres— ¡quiero un maldito medico aquí ahora!

Taehyung, desde la posición que se encontraba, pudo ver como dos hombres traían sostenido a otro, quien obviamente estaba herido. Seguramente eran algún grupo de vándalos nada más, pero realmente su mente se disparo al pensar en los demás pacientes y en sus colegas.

Sus ojos se abrieron al recordar a la madre e hija que estaban en la habitación.

– Yeni, quiero que vayas con la madre y la niña de la sala ocho –susurro, quiero que te quedes ahí y se encierren ¿entendiste? –la chica asintió asustada mientras lágrimas bajaban por su rostro— ve, ahora.

– ¡QUIERO UN MALDITO MEDICO YA! –el hombre vio como Yeni iba gateando, tratando de llegar al otro extremo del pasillo— ¡no te muevas! ¡no te muevas o juro que disparo!

Taehyung no dudo, y se posiciono frente a Yeni levantando las manos, mostrando que no tenia armas.

– ¡AL SUELO AHORA!

– ¡¿DIJO QUE NECESITA UN MEDICO NO?! ¡ENTONCES DEJE DE APUNTAR A ESTA GENTE INOCENTE O LE JURO QUE ESE HOMBRE QUE TIENEN EN BRAZOS MORIRA!

– ¡¿QUIEN DEMONIOS TE CREES ESCORIA?! –grito el hombre mientras avanzaba hacia Taehyung— no sabes de quien estas hablando hijo de puta, estas-

– lo que si sé –se atrevió a cortarle sus palabras— es que, si no lo atiendo, morirá, asique deje que toda esta gente se vaya o no me interesara la vida de su amigo.

El hombre seguía apuntándolo con el arma, furioso por las palabras del doctor frente a él, ¿Quién demonios se creía para faltarle el respeto a su señor de esta manera?

El hombre se distrajo en sus propios pensamientos, al mismo tiempo que un quejido de los labios de su jefe llamo su atención, mal hecho, Taehyung inmovilizo rápidamente su muñeca, quitándole el arma en un movimiento tan limpio que la sala de espera quedo en un total silencio mientras el castaño apuntaba a la cabeza hombre.

– ублюдок, ты не знаешь, с кем имеешь дело (hijo de puta no sabes con quien estas tratando)

– Я не против, я бы не прочь выстрелить тебе в голову (No me importa, no me importaría dispararte en la cabeza) –respondió Taehyung sin soltar el arma ni la mirada del contrario, quien abrió sus ojos sorprendido al escuchar el perfecto ruso del contrario— ¡Escúchenme! ¡si no atiendo ahora mismo a su jefe, morirá en minutos! Asique dejen que la gente se vaya y bajen las malditas armas ¡AHORA!

Los hombres titubearon al ver como el doctor apuntaba a la cabeza de su compañero sin titubear, seguro que jalar el gatillo sin importarle nada, incluso hablando un ruso perfecto, claro que atacarían con solo la orden de su señor, no les importaba dejar una masacre en el mismo hospital.

Pero una voz los detuvo.

– dejen que la gente se vaya –dijo el hombre con algo de dificultad— que la gente se vaya –conecto su mirada con la del Taehyung— y tú me atenderás personalmente.

Los hombres asintieron mientras bajaban las armas y permitían que la gente saliera, la mayoría no tardo en hacerlo, también los que estaban de turno en ese piso. Taehyung seguía sosteniendo el arma, sin intenciones de soltarla, espero a no ver a nadie a su alrededor, tragando con dificultad al ver como los hombres bloqueaban las puertas, aun así, no se permitió mostrar temor.

El hombre que estaba anteriormente frente a él, lo barrio con la mirada una ultima vez para luego correr hacia el hombre herido, pasando su brazo por sus hombros para ayudarlo a caminar y poder acercarse al castaño.

– ¿hacia dónde?

Taehyung dudo, pero bajo el arma, indicando con la cabeza que lo siguieran hasta el ascensor.

– debo llevarlo a un pabellón, aquí no puedo hacer mucho, ven –le dijo al hombre para pasar su brazo por sus hombros, pero el primer hombre lo impidió—

– olvídalo, no te iras tú solo con él.

Taehyung rodo los ojos, una vez se abrió el ascensor los tres entraron, el mecanismo comenzó a subir hasta uno de los altos pisos, y una vez que abrió, Taehyung se apresuró.

– dámelo de una vez, aquí también hay gente, y no quiero que se arme un escándalo, no creo que tú lo quieras tampoco, debo entrar con él a pabellón en seguida, y tú no puedes entrar.

– olvídalo, no-

– cierra la boca –el hombre herido volvió a hablar, callando al hombre y observo al doctor— si te atreves a intentar algo, te juro que-

– no me amenaces cuando estas al borde de un colapso –dijo, para luego pasar el brazo del contrario por sus hombros— apresurémonos –y sin más se fueron ambos por donde Taehyung los guiaba mientras dejaban al otro hombre en la sala de espera de ese piso.

Taehyung se apresuro lo que más pudo hacia pabellón, gracias al cielo ese día era "tranquilo" y había bastantes disponibles. Una vez logro entrar a uno, ayudo al hombre a recostarse sobre la camilla, mientras él se iba desinfectar las manos para poder examinarlo.

– quítate tu camisa –dijo mientras enjuagaba sus manos— ¿puedes hacerlo solo? –el hombre tan solo asintió con una mueca de dolor mientras lo hacía— de acuerdo, por favor recuéstate.

En cuanto el hombre lo intento, Taehyung pudo ver su mueca de dolor y la forma en la que doblaba su abdomen, de inmediato lo detuvo.

– espera –dijo sosteniéndolo, divisando mejor la herida, viendo claramente una herida de bala— la bala no salió ¿no es verdad?

– ¿tú que crees? –pregunto el contrario de mala gana mientras trataba de soportar el dolor—

– tendré que sacarla, te pondré anestesia local, dejaras de sentir dolor, pero estarás despierto ¿ok? –Taehyung vio como los ojos contrarios lo observaban, pero al mismo tiempo estaban perdidos, el tipo estaba entrando en shock— maldición.

rápidamente ayudo al contrario a recostarse en la camilla, teniendo que ignorar sus gruñidos de dolor, al estar solo era más complicado actuar, pero no imposible, no es como si fuera su primera vez atendiendo algo así.

Una vez le coloco la intravenosa, comenzó a preparar todo lo demás, una vez que le pudo aplicar la anestesia, pudo ver como el contrario lograba relajarse un poco, el tipo ni siquiera lloraba por el dolor, y lo más probable es que no fuera la primera vez que le disparan, lo podía ver por las otras cicatrices del abdomen contrario.

Una vez que la anestesia hizo un completo efecto y acomodo todo para poder proseguir, se dispuso a colocar una cortina de separación entre la vista del hombre y su abdomen.

– no es necesario –volvió a hablar el hombre— tampoco era necesaria la anestesia, solo debes sacar la bala, apresúrate.

Taehyung dejo a un lado la cortina y suspiro, el hombre era terco, realmente había estado en muchas situaciones en su vida, en el hospital se veía de todo, pero esto... realmente tendría una gran historia para contar en su futuro.

Con cuidado procedió a abrir un poco la piel del contrario, comenzando con el procedimiento para extraer la bala, no podría negar que se sentía algo incomodo, sentía la mirada del hombre sobre él, eran los únicos dos en la sala, después de un intento de tiroteo, realmente un día casual.

– ¿me estarás viendo todo el tiempo? –cuestiono Taehyung sin quitar la vista de lo que estaba haciendo—

– ¿no sabes lo peligroso que es todo lo que hiciste? –cuestiono, sin apartar su vista del contrario— unos hombres armados entran amenazando a todos, y tú solo te haces el héroe enfrentándolos, te pones tu solo en peligro al estar aquí ¿sabes lo estúpido que es eso?

– ¿y tú sabes lo estúpido que es advertir a alguien que tiene un bisturí en la mano mientras la mitad de tu cuerpo esta dormido?

La risa que soltó el contrario no descoloco a Taehyung, el hombre claramente venia de un mundo completamente diferente al de él, seguramente tenia uno que otro trauma en su cabeza, aún así, no se privo de tener una pequeña sonrisa en sus labios la cual era cubierta por su tapabocas.

– eres todo un caso ¿no? Doctor Kim...

– Taehyung, me llamo Taehyung –dijo, sin realmente importarle que el contrario supiera su nombre—

– Taehyung... –repitió, sonriendo ligeramente– soy Jungkook, Jeon Jungkook –se presentó— realmente he pasado muchas cosas en mi vida, pero nunca pensé presentarme con alguien en estas circunstancias, literalmente te estoy hablando mientras me sacas una bala del abdomen.

– como si hace un rato tus hombres no hubieran amenazado a todos con armas, totalmente normal ¿no? –cuestiono con algo de sarcasmo en su voz, pero realmente actuaba como si ya no importara—

– me disculpo por eso, desde hace mucho no me veían así y pueden ponerse algo animales, lamento los inconvenientes.

El castaño solo hizo un pequeño sonido de afirmación. Era consciente de que estaba siendo analizado, por el contrario, no lo culpa, él también lo analizaría si no estuviera ocupado con la bala de su cuerpo.

– ¿Quién eres Kim Taehyung...? –susurro el contrario, aunque la duda llego a los oídos del castaño, más fingió no escuchar, claro que Jungkook sabía perfectamente que lo había escuchado— hablaste ruso perfectamente, raro para un coreano, ¿acaso eres algún espía Tae?

Una sonrisa curso los labios del castaño, realmente esta era una conversación bastante inusual.

– no te hagas historias en tu cabeza, solo se algunos idiomas, es un hobby para mi aprender distintas lenguas.

Jungkook entrecerró sus ojos.

– sei solo un ragazzino quanto pensi di essere intelligente? (eres solo un niño que tan inteligente te crees que eres?)

– Sono abbastanza intelligente da salvarti la vita da solo, uomo compiaciuto. (Soy lo suficientemente inteligente como para salvarte la vida yo mismo, hombre presumido.)

Una sonrisa apareció en el rostro del azabache.

– Hontōni hen'nahitodesu ne, hontōwa darena ndesu ka? (Eres realmente una persona rara, ¿quién eres realmente?)

– Tada no sābā, watashi wa jissai ni wa nanimono demonai (Solo un servidor, realmente no soy nadie)

Taehyung pudo sacar la bala exitosamente, dejándola a un lado mientras comenzaba con los pocos puntos en el abdomen contrario.

Taehyung podría ser consciente de la mirada sobre él, pero no era capaz de saber todo lo que pasaba por la cabeza del contrario, quien no podía quitar su vista de todos sus movimientos, como si estuviera hipnotizado o queriendo encontrar algo que pudiera darle una respuesta a una pregunta no dicha.

Lo dejo ser simplemente, dejo que el contrario imaginara muchas opciones de quien podría ser él, porque realmente no había mentido, no era nadie importante ni mucho menos alguien que fuera una amenaza. además, era algo divertido provocar confusión en el contrario.

– listo –dijo, dejando los utensilios de lado, preparándose para colocar un ventaje sobre la herida, pero el contrario hablo primero—

– no es necesario, solo colócale un parche o algo así, yo-

– no interfieras en mi trabajo –lo interrumpió, comenzando a pasar las vendas por su abdomen— es obvio que no te quedaras aquí a reposar una vez la anestesia se haya ido, asique al menos déjame asegurarme que los puntos estén a salvo.

Este niño insolente, pensó en azabache, se atrevió a hacer mucho más de lo que una persona haría en su contra en mucho tiempo, ni su propia familia se atrevía a contradecirlo, realmente odia el hecho de que en su rostro haya una diminuta sonrisa divertida.

Una vez Taehyung termino de colocar en vendaje, quito la anestesia de a poco, inyectando ahora algo para el dolor, sorprendiéndose un poco a no escuchar ninguna queja contraria.

– bien... te dolerá un poco, supongo que eso lo sabes, por favor no toques los puntos y a la hora de ducharte, hazlo por partes, no metas tu cuerpo directamente a la ducha o bañera –comenzó a decir mientras se quitaba su tapabocas y lo dejaba a un lado— tus puntos deberán permanecer por al menos un mes ¿ok? Luego ve a que te los quiten, no bebas, no alimentos pesados, y no trabajos brutos.

– ¿algo más doctor? –su voz era gruesa y sus ojos mostraban un brillo inusual, Taehyung no pudo evitar hipnotizarse con ellos un poco. Suspirando tomo asiento a un lado de la camilla—

– no sé como te hiciste la herida, sea lo que sea a lo que te dedicas, debes tener más cuidado, tuviste suerte esta vez, la bala paso por donde estuvo tu apéndice alguna vez, asique no había nada que perforar ahí, aun así, fue algo arriesgado.

– ¿me dará un sermón? tengo 28 años, estoy seguro de que soy mucho mayor que tú –cuestiono, su tono tuvo algo de burla—

Taehyung sonrió un poco, levantando una ceja y negando con la cabeza divertido. Jungkook cada vez podía sentirse más curioso por este chico, era alguien joven, se veía a simple vista, se nota que era un prodigio de algo, y realmente era alguien inteligente, sentía cada vez más curiosidad, después de todo el ama las cosas inusuales.

– tengo veintitrés Ahjussi –dijo con una sonrisa divertida Taehyung, no pudiendo evitar esconderla en cuando el contrario puso una mueca casi ofendida— no eres superior por ser cinco años mayor que yo, ni yo soy superior a ti por ser más inteligente.

La sala quedo en silencio, buena respuesta, pensó Jungkook, este castaño no sabía quien era él, y estaba claro que no le interesaba, eso lo hizo sentir algo de admiración, un chico valiente, inteligente y fácil de distinguir.

– la anestesia pasara en menos de una hora –dijo Taehyung, mientras se ponía de pie a un lado de la camilla y tomaba una de las piernas del hombre, quien levanto una ceja en duda— descuida, es para que tus músculos despierten bien y no tengas sensación de fatiga.

Con cuidado, Taehyung tomo una pierna, comenzando a hacer movimientos para ayudar a su movilidad, hizo lo mismo con la otra, todo ante la atenta mirada del contrario. Una vez termino, puso una pequeña sabana sobre el cuerpo del otro tapando su torso de igual manera para que no tuviera frio mientras esperaban.

– realmente eres alguien inusual –dijo Jungkook, casi con voz rendida mientras pasaba su mano por su rostro y cabello— literalmente me viste entrando escoltado por hombres con armas, ¿no te da una idea de algo?

Taehyung subió su vista hacia él, no respondió, lo único que hizo fue subir la sabana hasta tapar la boca y la nariz del contrario, dejando únicamente los ojos del azabache a la vista.

Jungkook se quedó mudo y Taehyung solo volteo la vista.

– realmente me puedo hacer una idea –dijo, mientras trataba de enconder su risa al ver al contrario quitar la sabana de su cara— hace frio aquí, deberías cubrirte.

Taehyung era alguien... espontaneo, muy pocas cosas podrían llegar a sorprenderle, su mente se expandió tanto a ideas y posibilidades, incluso algunas que él mismo creo, que realmente encuentra difícil encontrar algo que realmente anime su corazón.

Desde niño, fue algo duro, el que le hayan hecho saber que era alguien listo y saltarse de grados debido a esto, le hizo también saltarse muchas etapas, no jugo con niños de su edad, no disfruto las cosas que debía disfrutar, nunca pudo emocionarse por festividades, o por santa, el conejito de pascua, o por el hada de los dientes, nunca pudo tener ilusiones.

Se encerró, él mismo concentro su propia mente en las cosas importantes, que al menos él creía importantes, para su presente y futuro. Pero jamás pudo trabajar en él, no está seguro del cómo actuar en muchas ocasiones, ni como reaccionar en otras, su vida social fue tan limitada, hasta el punto de que jamás tuvo amigos hasta que comenzó la universidad, y pudo entablar algunas relaciones.

Aun así, siempre supo lo mal que se hablaba a sus espaldas.

– bueno... esto es todo, Jungkook, en un rato la anestesia debería pasar completamente, después de eso te llevare con tu... compañero, y por favor, salgan en paz, sin molestar a nadie, seguramente ya llamaron a la policía asique salgan por la salida del estacionamiento subterráneo.

– descuida, la policía no se atrevería a hacerme nada –dijo, sentándose poco a poco en la camilla, con ayuda de Taehyung por su puesto—

– oh... ¿eres algún tipo de político corrupto o algo así?

Realmente no lo pregunto de forma burlona, sabia cómo funcionaba el estado de su país, y su mente no divago más respuestas, pero supo que estaba equivocado cuando Jungkook soltó una pequeña risa.

– no es así –dijo, tomándose el atrevimiento de llevar su mano a los mechones castaños, sacudiéndolos un poco— el sueldo patético que ellos tienen yo lo llevo únicamente en mis zapatos.

Presumido sin llegar a serlo directamente, solo hablando de forma sincera y directa. Le agrado.

– ¿estas presumiendo?

– ¿te parece?

Los ojos de ambos parecían tener un imán, al mismo tiempo que parecía que competían por quien apartaba la mirada primero, ambos con distintos motivos, uno tratando de encontrar, otro por curiosidad.

– ¿puedes... mover las piernas? –cuestiono Taehyung, apartando la vista y levantándose para ayudarlo a movilizar su cuerpo—

No sabe cuánto tiempo estuvieron viéndose y hablando de prácticamente nada, pero al parecer una hora ya había pasado, y los músculos de Jungkook estaban en perfecto estado como para moverse.

– bien... ven –dijo, levantando sus manos hacia Jungkook—

Jungkook vio las manos del chico frente a él, le sonrió, no de forma burlona, simplemente sonrió. Levanto sus manos, tomando las del castaño, aceptando la ayuda para poder levantarse, lo podía haber hecho solo, pero su curiosidad por las manos contrarias era un mejor camino.

– bien... camina conmigo, esta anestesia es algo dura, me sorprende que puedas moverte con esta libertad –dijo, mientras el estaba atento a los pies del contrario mientras caminaba a través del pabellón, sujetando sus manos—

El azabache no separo su vista del contrario, ¿realmente no quería saber ni tenia curiosidad de quien era él? En sus años había encontrado cosas fascinantes, cosas tan pequeñas e ignoradas que a sus ojos eran obras maestras. Y el castaño frente a él, parecía tener un brillo especial.

Jungkook se preguntaba si el chico era muy inocente o simplemente fingía serlo, ya que ambos caminaban hacia una pared, había muchas cosas en su mente, ideas venían y venían, no confiaba en el chico frente a él, su experiencia no se lo permite.

Pero maldición que necesitaba saber un poco.

– bien, estas listo, por favor cuida los puntos, no hagas esfuerzos y-

Su voz se atascó en cuanto sintió como su espalda tocaba la pared atrás de él y uno de los brazos contrarios de acomodo sobre su pecho inmovilizándolo mientras que su otra mano le tomaba el mentón obligándole a verle fijamente.

– si fueras alguna rata serías una muy mala, pero creo que eres demasiado inteligente como para prestarte para algo así, pero por amabilidad, déjame advertirte, si fuiste inviado por alguien, mejor vete ahora, y no tendrás problemas.

– a...

Jungkook levanto una ceja, ¿el chico no tenia ni una pizca de miedo? Sujeto su mandíbula con más fuerza, sacándole un pequeño quejido.

– no juegues, Taehyung, me salvaste, sí, pero no por eso te daré dos oportunidades, asique-

Las palabras se quedaron atoradas en su garganta en cuanto sintió un filo sobre ella, un bisturí, el chico frente a él lo amenazaba descaradamente con un bisturí, ahora realmente cuestionaba su inteligencia.

– te ayude... ¿y me estas amenazando? –el azabache se sorprendió ante el tono usado, no era de enojo o amenazante, era de ¿decepción?— no es justo, si hubiera querido hacerte daño lo hubiera hecho mientras estaba la mitad de tu cuerpo dormido, literalmente trabajo aquí, ¿no te da una idea eso? Creo que el de poca inteligencia es otro.

El peso sobre su pecho se hizo más fuerte, pero Jungkook pudo sentir como el filo del bisturí rosaba justo sobre su yugular.

– no sabes lo que estas haciendo, Kim Taehyung, no sabes quien soy ¿y te atreves a amenazarme?

– tú tampoco sabes quien soy y a pesar de que te ayude me estas amenazando de forma indirecta, admiro que no confíes ni en tu sombra, pero al menos conecta tus neuronas para saber si alguien tiene buenas o malas intenciones.

Taehyung no se esperó que Jungkook riera y separara su torso desnudo, realmente hubiera prestado atención a su abdomen si no lo hubiera amenazado. Taehyung bajo el bisturí y ignoro la mirada del contrario, yendo hasta la camilla para tomar la camiseta del contrario y lanzársela accidentalmente, en el rostro.

– bien, confiare en ti –dijo el azabache, con una sonrisa mientras se acercaba, pero esta vez manteniendo su distancia— lamento haberte faltado el respeto, la desconfianza es algo con lo que te acostumbras a vivir.

El hombre tenia muchas actitudes raras, realmente perfectas para pactar la atención de Taehyung, ¿acaso su forma de ser era una trampa para atraer personas?

– bien... ¿eso será todo, doctor?

Taehyung suspiro, acercándose a unos cajones, sacando unos frascos que contenían pastillas. Las observo y luego a él, no se esforzó en pensarlo demasiado porque sabia que al final lo haría, asique se las entrego.

– no debería dártelas por tratar de intimidarme, pero... son para el dolor y estas para dormir, para el dolor tómalas incluso si sientes una pequeña puntada, y... –no pudo evitar desviar su vista, la mayoría de las veces no se tomaba molestias, pero esta claro que ese día no era como todos— tienes ojeras, deberías tratar de dormir mejor, por favor toma una hora antes de ir a dormir, no abuses de ellas.

– owww ¿te preocupas por mi doctor? –canturreo burlón, ignorando el encanto que sintió por las palabras contrarias—

– me he preocupado por miles de personas a lo largo de mi carrera, solo eres un día raro en mi vida. –dijo, aun desviando su vista, avergonzándose en cuanto sintió algo calientes sus mejillas—

– hm... bien –escucho, su vista obligatoriamente fue al contrario en cuanto sintió como su mano fue tomada por la de el sujeto frente a él— gracias por atenderme, Taehyung –dijo, para luego dejar un sutil beso en los nudillos de este— fue un placer conocerte.

No sabe en que momento el sentimiento de soledad lo golpeo, estaba solo en el cuarto, una vez que observo como el contrario se fue, se quedo solo, ni siquiera analizando todo lo que acababa de pasar. Su mente solo se concentro en tratar de memorizar esos ojos, y tratar de recordar el tacto de los labios contrarios contra la piel de sus manos. 

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¿qué les pareció el primer capitulo? 

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