capítulo treinta y cuatro
Las sábanas estaban enredadas y esparcidas, entre la cama, el piso y entre sus cuerpos, el sudor bajaba como perlas por ambas pieles, y el sonido que, hacía eco en la habitación, era de sus respiraciones agitadas y jadeos incontrolables.
Las piernas del castaño temblaban sin poder este controlarlas, no ayudaba que el hombre de cabello oscuro siguiera sobre él y dentro de él. Ambos controlando y calmando su respiración, viéndose a los ojos a pesar de que de sus bocas no ha salido nada que no fueran gemidos ni jadeos de placer y dolor. Ambos estaban en una burbuja de calidez, intensidad y sentimientos, estos últimos completamente expuestos, al contrario.
Jungkook tenía sus ojos dilatados y brillantes mientras miraba de forma emblemática a su Taehyung, su prometido, quien lo observaba con pequeñas lágrimas en sus ojos, su boca estaba abierta y sus labios brillantes, su cabello estaba alborotado y parte de él caía sobre su frente, sus hermosos ojos estaban siendo levemente iluminados por la poca luz que comenzaba a entrar por la ventana de la habitación. Era tan hermoso.
— jamás podre tener suficiente de ti —susurro Jungkook mientras dejaba un beso en la frente sudada de su chico, a pesar de que su respiración era agitada y sus músculos se sentía entumecidos, seguía sosteniéndose por los codos para no aplastar por completo a su chico. —¿estas bien?
Taehyung sonrió de forma débil y cansada, levanto su mano, llevando a la nuca de Jungkook para atraerlo y darle un pequeño, pero profundo beso. Sus frentes se juntaron y el calor se hizo más intenso.
— estoy más que bien, tengo a mi prometido conmigo ¿Cómo no podría estar bien?
El menor gimió de forma baja y ahogada en cuanto sintió el miembro; aun en su interior, moverse levemente, completamente erecto.
Jungkook lo veía con una sonrisa socarrona— creo que no eres consciente de lo que tus palabras le hacen a un hombre débil como yo.
— pareces animal en celo —trato de regañarlo, pero solo pudo cerrar los ojos y dejar salir un suspiro a través de sus labios en cuanto sintió una corta embestida.
— eres tan receptivo cariño... me encantas. —dijo, para luego robarle un profundo beso mientras sus caderas volvían a hacer de las suyas.
Estaba consciente de que su chico ya no tenía la suficiente fuerza para continuar, por lo que él tomo todo el trabajo, meciendo sus caderas de forma provocativamente lenta, logran que Taehyung sintiera todo el tamaño, el grosor y la forma tan única en que solo él podía hacerlo sentir.
— dime cariño... —comenzó a hablar mientras su miembro entraba y salía de su chico lentamente, provocándolo con maldad— ¿Dónde quisieras que tuviéramos nuestra luna de miel? ¿o como imaginas nuestra boda?
Taehyung gimió por los besos y lamidas que eran repartidos en su cuello— ¿d-de que está hablando justo en este momento? Mmg...
Jungkook sonrió, levantándose levemente, tomando las piernas de su chico, abriéndolas lo más posible, llevando su vista directamente a donde estaba la unión de su cuerpo, era tan vulgar y sensual para el pelinegro, ver como el agujero de su prometido lo apretaba con tanto esmero a pesar de que el castaño estaba casi sin fuerzas.
Pero su vista fue interrumpida cruelmente por las manos contrarias.
— n-no mires tanto...
Taehyung no pudo evitar abrir los ojos de sorpresa en cuanto sintió sus manos siendo brutamente apresadas sobre su cabeza. Su vista, la cual reflejaba confusión y desconcierto, fue directamente al hombre sonriente sobre él.
— ¿Cómo puedes ser tan cruel con tu prometido y negarle la vista de algo tan apetitoso? —dijo, mientras ajustaba en agarre de las manos de Taehyung con solo una de las suyas, y la otra mano la deslizaba lentamente por su abdomen, llegando hasta su entrada, presionándola e insertando un dedo aun con su erección dentro— este lugar me pertenece.
La cabeza de Taehyung fue hacia atrás por instinto mientras sentía las sensaciones abrumadoras que Jungkook le provocaba al acariciar sus paredes con tanta calma, como si quisiera acariciarlo completamente por dentro, o como si estuviera simplemente explorando más de él.
Jungkook siguió; bastante entretenido por lo visto, molestando al menor, cambiando las velocidades de sus embestidas, siempre asegurándose de tocar ese punto que sabia, hacia enloquecer a Taehyung. la imagen debajo de él era sublime, tener a Taehyung de esta manera, gimiendo, viéndole con los ojos aguados mientras aceptaba lo que él quisiera darle. Era una imagen que Jungkook esperaba tener todas las mañanas, su chico, con piernas abiertas, con sus bellos labios expresando sus sensaciones y las sábanas enredadas entre ellos, era simplemente excepcional.
Por su parte Taehyung estaba entregándose a cada una de las sensaciones, ¿en qué momento habían avanzado tanto y habían salido de un abismo para ahora poder llamar a ese hombre su prometido? ¿en qué momento estaba comprometido para volverse no solo el esposo del hombre que amaba, si no, en el líder de algo tan significativo como la roja?
— tu mente nuevamente se está yendo de aquí cariño, ¿Qué debería hacer? —cuestiono, sin detenerse a escuchar una respuesta, tan solo salió de un rápido movimiento de su chico, tomo sus piernas, moviéndolo a su antojo lo coloco boca abajo, dejando una nalgada bastante fuerte y ruidosa en su trasero, en una clara demanda— vamos, alza lo que me pertenece, y dame mis buenos días.
Con su ceño fruncido por la burla en las palabras del pelinegro, Taehyung acomodo su cabeza en la almohada para luego alzar el culo, quedando con su torso completamente recostado en la cama. Gimió de forma ahogada en cuando volvió a sentir una nalgada en sus glúteos, era obvio que después quedarían marcas.
— estas siendo un bruto- —no pudo decir más porque su cabello fue tomado con fuerza para luego sentir como su cabeza era hundida en la almohada.
Jungkook sonrió y mordió sus labios ante la vista que tenía — parece que tienes mucho que decir, pero tu labor en este momento es solo mantener el culo alzado para mí.
Después de eso volvió a penetrarlo sin descanso.
Nuevamente fuerte, agresivo, como si no hubieran estado toda la noche teniendo intimidad como animales, su fuerza seguía intacta, su deseo no se acababa, Taehyung tendría una vida algo complicada si compartía cama con Jungkook el resto de su vida.
Los gemidos ahogados, las nalgadas dadas de forma desordenada y los jadeos incontrolables eran todo lo que se escuchaba en esa habitación. Taehyung estaba completamente agotado, su cuerpo se movía por inercia, como si supiera de forma automática como acoplarse a lo que era tener intimidad con el hombre a sus espaldas, mientras que el mayor solo podía sonreír ante la imagen del castaño, quien parecía enforzarse por mantenerse cuerdo.
No quiso ser duro, por lo que, unos minutos después, él se encargó de que su chico llegara primero al orgasmo, dejándolo completamente derrotado en la cama, con él teniendo que sostener sus caderas para evitar que cayera por completo. Unas embestidas después, por fin pudo llegar al orgasmo, por su puesto, dentro de su chico, permitiéndose sentir la exquisita sensación de asfixia que las paredes del contrario causaban en su miembro.
Jungkook cayó sobre la espalda de Taehyung, cubriéndolo por completo. Se quedo unos segundos así, ambos respiración pesadamente por el esfuerzo, después de un rato, Jungkook los giro a ambos, quedando boca arriba, con Taehyung apoyado en su pecho mientras él lo rodeaba con sus brazos.
— deberías dormir un poco mi amor —dijo Jungkook, su voz era suave, mientras subía las sábanas y trataba torpemente de arreglarlas su suficiente para taparlos a ambos, pero aún más, para abrigar a Taehyung— lamento haber tomado tanto de ti, por favor descansa.
Taehyung sonrió de forma suave— no quiero descansar, no quiero dormirme de nuevo.
— pero amor, debes-
— ¿Cómo sé que no te iras mientras este dormido...?
Jungkook guardo silencio ante esto, Taehyung no hablaba como si sintiera miedo o tristeza, estaba hablando de forma completamente neutral, entendía de alguna forma que toda esta situación dejaría marcas en el castaño, él mismo tendría con que lidiar en su interior después de todo esto.
— sé que será difícil, cariño, avanzaremos en esto juntos, paso a paso, aun así, no le daré la satisfacción a nadie de ver que pudieron herirnos de ninguna manera—dijo, para luego estrechar un poco más fuerte a Taehyung entre sus brazos— pero, sé que has sufrido ya muchos colapsos, no puedes ni tienes porque controlar tus emociones para aparentar nada, puedes sufrir todo lo que necesites, yo cargare esto por ambos.
Sus palabras tan protectoras y reconfortantes hicieron sonreír un poco a Taehyung, se acercó más, aplastando su mejilla en el pectoral de su mayor, levantando su dedo, haciendo círculos y dibujos al azar en su pecho.
— está bien... estoy bien, estamos bien... —susurro el menor, dejando un corto beso en el pecho del hombre, para luego levantarse levemente por sus codos para poder recostar su cabeza en el pecho de este, viéndolo con ojos brillantes— necesito avanzar... ambos debemos hacerlo, y el saber que estamos juntos y cual será nuestro siguiente paso solo puede hacerme estar feliz, feliz por imaginar nuestra boda, feliz por imaginar nuestro futuro.
Jungkook sonrió, llevando su diestra al cabello contrario, acariciándolo con cariño, provocando que Taehyung cerrara brevemente los ojos ante las caricias.
— cumpliré todos tus sueños Taehyung... —susurro Jungkook, su voz ronca hizo eco en los oídos de Taehyung y este abrió los ojos para observarlo— me has dado el honor de tener una vida a tu lado, y juro por mi honor, por mi vida, y por todo lo que me importa en este mundo, que te hare feliz cada día de tu vida, hare recuerdos memorables, hare que jamás sientas miedo o inseguridad, seré un buen esposo, en un futuro seré un buen padre, no puedo decirte que seré el hombre perfecto porque estoy lejos de serlo, pero prometo que mejorare y aprenderé día con día a como ser la mejor persona para ti.
El corazón de Taehyung se sintió tan cálido, Jungkook desde el primer día supo cómo atraparlo con sus palabras, siempre ha demostrado ser un hombre correcto y capaz de hacer lo que debería hacer un verdadero hombre, pareja y compañero, superaba sus expectativas cada vez, y Taehyung tan solo podía seguir cayendo enamorado.
— ¿estas practicando tus votos para el altar? —consulto, sin un ápice de burla, su mirada era brillosa, y sus labios estaban curvados en una sonrisa que era imposible de cambiar.
Jungkook sonrió de igual forma— mis votos el día de nuestra boda será un juramente de ley, pero, aun así, cada día te prometeré y cumpliré absolutamente todo, ya que no puedo permitir que mi futuro esposo se aburra y me deje ¿no es así?
Taehyung rio divertido antes de levantarse para poder besar los labios del hombre que amaba, sus labios se encontraron y sus lenguas poco después, no había segundas intenciones, solo ambos disfrutaban del calor y del amor que había a través de sus besos. Era un momento tan íntimo y único para ambos, quizás no era un escenario "romántico" para muchos, pero ellos siempre lograban hacer especial cual sea el espacio, cual sea la ocasión, siempre era especial entre ellos dos.
— debemos hablar con tus padres —dijo Taehyung una vez el beso termino— debemos preparar tantas cosas, debemos ver qué estilo queremos, debemos ver nuestros trajes, debemos ver- ¿por qué sonríes de esa forma?
Jungkook acaricio el pómulo del menor por su pulgar, trazando su rostro con lentitud— ya puedo verte caminar hacia mí en el altar... puedo ver lo hermoso que te veras, puedo imaginar nuestro baile de recién casados, al igual que tú, estoy emocionado mi amor, se me hace imposible ocultarlo, pero...
— ¿pero...?
Jungkook volteo hacia otro lado un segundo, Taehyung pudo notar como en las mejillas del mayor aparecía un leve sonrojo— lamento si la forma en que te propuse matrimonio no fue la mejor.
Taehyung rio ante la evidente vergüenza del contrario, Jungkook era alguien tan rudo, pero cuando se trataba de él siempre solía mostrar vulnerabilidad, una muy tierna y honesta. En un movimiento rápido, se recostó completamente sobre Jungkook, dejando caer su peso por completo, el mayor no tardo en llevar una de sus manos a su trasero y otra a su cintura, sosteniéndolo mientras reía por el repentino movimiento.
— fue perfecto —dijo, Jungkook creía que bromeaba, pero la seriedad de sus palabras y expresión le hacía creer lo contrario— quizás no estemos en la plaza, o no me hayas regalado flores ni te hayas puesto de rodillas, no necesito nada de eso, solo a ti, siendo sincero, expresándote de la forma en que te nazca hacerlo, anoche fue perfecto, tenerte sobre mí, dándome calor entre tus brazos, ambos enredados entre las sábanas, yo tocándote sin que nada lo impidiera, fue simplemente perfecto—dijo, su voz era sincera, y la sonrisa que había en su rostro era genuina— todo es perfecto cuando estoy contigo Kook.
Jungkook sonrió, atrayéndolo de la nuca para tomar sus labios con suavidad, el mayor tenía la intención de seguir el beso, pero Taehyung se separó, dejándole un beso pequeño y rápido ante su ceño fruncido.
— pero, si hay una cosa que me preocupa.
Jungkook ajusto el agarre de sus manos en él— ¿de qué se trata?
— mis padres.
Para la gracia de Taehyung, el color del rostro de Jungkook se perdió levemente, el castaño no pudo evitar reír de forma histérica, subiendo un poco por el cuerpo del mayor, arrastrándose como un gusanito, hasta que sus bocas quedaron casi juntas. Jungkook frunció levemente el ceño ante la burla en la mirada del menor, como castigo pellizco su trasero con sus dedos.
Taehyung rio nuevamente— ¿te pone nervioso ir a ver a mis padres?
— ¿Por qué lo estaría? —su voz era seria, lo que hizo a Taehyung reír más.
— quizás porque... entraste a la casa de su hijo sin permiso, lo amenazaste en su lugar de trabajo, tomaste su pureza, lo has follado en múltiples ocasiones, lo llevaste fuera del continente, lo adentraste al mundo de una de las mafias más peligrosas, pasamos por un secuestro —fue enumerando las cosas, pero su sonrisa no se iba de su rostro, realmente no le preocupaba la situación y solo estaba molestando al mayor— pero lo peor es que te atreviste a tomar mi inocente pureza y pedir mi mano sin antes hablar con mi padre, muy mal señor Jeon...
Jungkook arqueo una ceja ¿pureza? Su chico era un descarado. Aun así, disfruto verlo sonreír, aunque fuera para burlarse de él, por eso, compartió su risa mientras lo tomaba y con cuidado los hacia girar en la cama, esta vez, quedando él sobre Taehyung.
— disfrutas burlarte de tu hombre, eres un chiquillo insolente.
Taehyung acaricio su rostro— y tú un anciano amargado.
Nuevamente sus bocas se unieron mientras las risas no podían evitar mezclarse entre ellas. Era un momento precioso, aun había cosas de las que hablar, aun había cosas en las que pensar y arreglar, pero se tenían, se tenían nuevamente y eso era lo que les importaba, no querían salir de su burbuja, no querían separase él uno del otro y tener que volver a la realidad, una en donde tendrían que volver a lo que había pasado.
¿Quién podría realmente culparlos? Cuando ellos habían sido los principales objetivos de lo enferma que podía estar la gente, cuando ellos fueron los que sintieron su corazón romperse en cuanto llego por primera vez a su cabeza la idea de no volver a tenerse.
— debemos informarle a Namjoon que estamos despiertos ¿no es así? —cuestiono, separándose del beso.
Taehyung sonrió con algo de vergüenza— él lo supo desde que quite nuestras intravenosas y desconecte nuestro ritmo cardiaco.
— ¿entonces...?
— probablemente dedujo que como no me comunique con él, posiblemente estábamos un poco ocupados. —dijo, ambos se vieron unos segundos antes de volver a soltar pequeñas carcajadas, ninguno de los dos tenía vergüenza, después de todo, ser dueño del hospital y ser un futuro marido del dueño del hospital tenía ventajas.
A pesar de todo, ambos sabían que debían aceptar que el día había comenzado y con eso sus responsabilidades volvían, por lo que, después de descansar unos minutos, Jungkook se encargó de llevar al menor al baño de la habitación, llevarlo a la ducha y con cuidado y paciencia, comenzar a lavar su cuerpo, asegurándose de masajear en los lugares exactos para que el castaño no quedaras con dolores por las horas en las que estuvieron haciendo el amor.
— ¿duele, cariño? —cuestiono Jungkook, de rodillas mientras lavaba las piernas del menor.
Taehyung negó— no... yo también quiero cuidar de ti... —Jungkook levanto su vista hacia él, sonrió mientras dejaba un beso en su muslo, para luego levantarse, entregándole la esponja de baño al menor.
Taehyung comenzó a tallar sus hombros, pasando por sus clavículas hasta bajar a su pecho— sé... sé que debemos hablar de todo esto Kook, pero ¿podríamos esperar hasta llegar a casa? Quiero que vayamos a nuestra habitación, durmamos en nuestra cama, quiero estar abrazado a ti más tiempo para asegurarme de que todo esto es real.
Con sus dedos y toda la delicadeza posible, Jungkook levanto el mentón de su chico, haciendo que sus miradas chocaran— te lo dije mi amor, puedes llorar y dejar salir tus emociones si así lo necesitas y deseas, y si quieres estar en nuestra cama para hacerlo, no hay problema, nos iremos a casa en cuanto resolvamos todo aquí, Namjoon y nuestra familia querrán saber que ambos estamos bien.
Taehyung estiro sus brazos, abrazando el torso de Jungkook, ambos se mantuvieron en silencio, en un abrazo reconfortante mientras el agua abrazaba sus cuerpos agotados. El tener su rostro de costado Taehyung podía sentir el latido del corazón de su pelinegro, era tan pacifico, tan íntimo, que el corazón de Taehyung pudo estar tranquilo nuevamente.
Namjoon acomodaba sus gafas mientras Taehyung y él revisaban los exámenes del menor y Jungkook, este último sentado a un lado mientras hablaba con sus padres y recibiendo los abrazos de su madre y hermano. Todos habían estado tan preocupados por ellos, Jicheol y Goeun sintieron morir cuando no tenían noticia alguna de los menores, a pesar de ambos confiar completamente en ambos, era difícil no pensar lo peor.
Y cuando Namjoon les informo que ambos habían despertado, pero que no podían verlos se confundieron al principio, sus emociones fueron un sube y baja, al final ambos terminando por comprender que posiblemente la pareja necesitaba ese momento a solas, necesitaba su propio espacio.
Y ahora, que al fin los tenían frente a frente, ambos los rodearon de forma protectora y desesperada, los señores Jeon confiaban en la capacidad de su hijo, sabían que Jungkook jamás se dejaría vencer, pero también sabían que tenía un nuevo punto débil, y ese era Taehyung, por quien estaban igual de mortificados por su seguridad.
— todas las sustancias que fueron inyectadas en el cuerpo de Jungkook fueron totalmente retiradas de su sistema—hablo Taehyung, mientras pasaba las hojas, todos lo escuchaban atentos— por mi parte no tengo ningún daño, ni físico ni interno, mi cabeza y mi pierna está bien.
Jungkook sintió un peso menos en sus hombros, pero aún quedaban incógnitas en su mente— ¿Qué hay de lo que me inyecto para controlarme? Lo que logro que fuera cegado completamente.
Sus miradas se juntaron por unos segundos, ambos con los pensamientos en un mismo punto. Era una de las cosas que más le dolían a Jungkook, lo que más lo marco, haber lastimado a Taehyung, aun si sabía que no era su culpa, no podía evitar sentirse terrible al poder ver aun las marcas violetas en el cuello del menor.
— eso ha salido completamente de tu sistema—dijo, su voz era baja— era una formula despreocupada y no completa, solo era prueba rápida para... hacer que me lastimaras, para que perdieras todas tus emociones y tu sistema nervioso se desequilibrara por completo— la voz de Taehyung bajo levemente, sus recuerdos, en donde Jungkook lo arrojaba contra los muebles, en donde lo ahorcaba hasta la inconciencia, a pesar de no culparlo, de jamás hacerlo, no podía evitar que esos recuerdos dolieran, pues era algo por lo que jamás espero pasar— no debes preocuparte Kook, ese virus ya ha salido de ti.
No lo culpaba, jamás lo haría, ni siquiera si Jungkook hubiera tenido algo de lucides en ese mismo momento. Él sabía, habia visto de primera mano que tan intenso era el amor de Jungkook por él, que tanto era capaz de hacer para mantenerlo a salvo o todo lo que era capaz de dar para protegerlo, asique no, jamás podría culparlo, solo quería que las marcas que quedaban en su cuerpo desaparecieran, para jamás volver a tener que recordar el infierno por el que tuvieron que pasar.
Jungkook entendió que debían olvidarlo, por más que él rogara de rodillas perdón, sabía que Taehyung no lo aceptaría porque simplemente no lo culpaba ni responsabilizaba de nada, y al igual que él, trataría de seguir adelante, olvidando este infierno, en donde lo hicieron lastimar al amor de su vida con las mismas manos que juro acariciarlo.
Jungkook trago saliva, parpadeando rápidamente— lo importante es que ese lugar se destruyó y quemo por completo sobre lo que merecía pudrirse—dijo, Jicheol apretó levemente su hombro— aun quedas cosas por averiguar, cosas por hacer e investigaciones que concluir, pero lo importante es que estamos bien, que estamos a salvo, y que no tuvimos perdidas de nuestros hombres por ningún lado.
Taehyung asintió en silencio— eso es bueno...
A pesar de la felicidad y tranquilidad que palpaba en todos por la ahora seguridad que tenían, no se podía esconder el ambiente que se estaba formando, Taehyung estaba comenzando a dejarse llevar por sus pensamientos, posiblemente hundiéndose en culpa y en recuerdos recientes que a pesar debía olvidar, no podía evitar que llegaran de forma traicionera a su cabeza.
Jungkook noto esto, quiso acercarse, quiso pedirles a todos que salieran del lugar para poder estar a solas con su prometido, pero su madre se adelantó, pidiéndole a los demás que abandonaran el lugar, excusándose en que debía hablar con Taehyung a solas de un asunto privado, este último se comportó de forma rígida, pensando que quizás, la madre de Jungkook no le expresaría emociones gratificantes.
Una vez todos salieron de la habitación el silencio reino de inmediato en ella, Goeun veía como el castaño mantenía su mirada baja, esperando algo, o anticipando equivocadamente algo.
La mujer sonrió de forma comprensiva.
— lo que importa es que están bien— hablo Goeun, acercándose a Taehyung, levantando levemente su pequeña y delicada mano para acariciar el rostro del menor— no te aferres a las cosas que pasaron en ese lugar, debes dejarlo ir después de poder descargarte por completo de tus emociones—le susurro, en sus ojos no habia más que cariño— eres alguien muy fuerte cariño, ahora debes avanzar, mereces avanzar.
Taehyung llevo su mano y la presiono sobre la de la mujer, tomándola delicadamente, llevándola a sus labios, dándole un pequeño beso seguido de una sonrisa leve, sus ojos estaban picando— gracias, daré mi mejor esfuerzo.
Goeun negó con la cabeza, su sonrisa no se iba de su rostro— no debes seguir esforzándote, solo debes avanzar viendo hacia el frente, no atrás, debes concentrarte en el presente y futuro, y aceptar todo lo bueno que pasara.
La mujer se inclinó, a pesar de la diferencia de altura, se levantó levemente para poder abrazar al menor, quien algo sorprendido, le devolvió el abrazo, primero de forma suave, luego con algo de fuerza, hasta que cayo completamente rendido en los brazos de la mujer. Goeun lo consolaba a pesar de que no estaba llorando, le estaba dando fuerza y apoyo, a pesar de que podía mantenerse de pie, Goeun sabía que era lo que necesitaba en ese momento.
— ve a futuro Taehyung, se vienen cosas hermosas las cuales merecerán toda tu atención —susurro, no dejando de acariciar la espalda del menor— esto no quiere decir que busco invalidar tus sentimientos, al contrario, debes sentirlos, debes entenderlos y aprender a superarlos sin esforzarte en hacerlo, solo deja que fluya, prometo que todo será un mal recuerdo en unos años.
Taehyung sonrió contra el hombro de la mujer, luego se levantó levemente, dejando que sus vistas se encontraran.
— no sabe cómo me alivia saber que ni usted ni el señor Jeon me culpan por lo que paso—dijo, sincero— me sentía tan culpable por la idea de ser el responsable de lo malo que le estaba ocurriendo a su hijo... realmente creía que me odiarían...
Goeun apretó los labios, ¿Cuánto había sufrido Taehyung? acaricio el rostro de Taehyung con delicadeza, haciéndole verle, quería que viera la sonrisa en su rostro, quería que supiera a través de sus palabras y expresiones que realmente todo estaba bien, y que sus palabras eran sinceras.
— jamás podríamos culparte Taehyung, tú eres la principal víctima en esto, y eso es algo que has olvidado—dijo, su voz era suave y no había reproche en ella— y debes recordar que tú también eres nuestra familia Taehyung, y tanto Jicheol como yo, estábamos preocupados por ambos, no eres un culpable ni un responsable, eres alguien que ha tomado tantas responsabilidades que no logra identificar cuando dejan de ser tuyas.
— agradezco tanto que me hayan permitido ser parte de su familia —dijo, su sonrisa no podía ser más grande.
No se trataba de posición, porque ambos, a pesar de ser de mundos completamente diferentes, tenían una posición alta en su propio entorno. Se trataba del vínculo que se construyó de forma espontánea y sin forzar nada. Los señores Jeon no eran solo los ex lideres de la roja, dejando una gran historia memorable detrás de ellos, tampoco eran solo unas personas con un gran poder y estatus, para Taehyung eran los padres de su prometido, y para Goeun, Taehyung no era el doctor milagroso y lleno de buenas críticas, ni tampoco la persona de la que se esperaba lo mejor, para ella, Taehyung era su nuevo hijo, quien llego a alegrar y mejorar la vida de su Jungkook.
— tú has llegado de forma sorpresivamente espontanea a nosotros, hubieran podido ser muchos escenarios diferentes, pero tú... jamás me diste desconfianza, jamás me diste una mala visión de ti, eres alguien autentico y sin duda que brilla con su propio valor y eso es algo que admiro de ti Tae.
Era sincera y expresaba con las mejores palabras posibles cuanto apreciaba al menor. Era cierto que Taehyung podría traer muchas cosas buenas a la roja, sabiduría, proyectos y herederos, pero realmente nadie jamás vio eso, ninguna de las personas que eran cercanas vio más allá de lo que significaba Taehyung para Jungkook, siento la felicidad de ambos lo que más les importaba.
— bien— hablo la mayor, limpiando con sutileza la lágrima que escapo de uno de sus ojos— debemos llamar a los demás, estoy segura de que tienen los oídos tras la puerta como los metiches que son.
Taehyung rio, comenzando a caminar hacia la puerta, sin hacer ruido, la abrió de forma rápida, viendo con una ceja alzada el cómo Jungkook, Jicheol iban hacia delante de forma brusca, mientras Namjoon estaba detrás de ellos junto a Baekhyun, quien estaba bastante divertido con la situación.
— ¿realmente estabas espiando una conversación que estaba teniendo con tu madre? —cuestiono el castaño con una ceja alzada y sus brazos cruzados, Jungkook sonrió levemente, parándose derecho junto a su padre.
— debes entenderme cariño—dijo, acercándose a él, rodeando su cintura con sus manos, se acercó para dejar un pequeño beso en su nariz— mi madre algunas veces puede decir cosas fuera de lugar y no quería arriesgarme a ser avergonzado o expuesto de forma humillante ante ti.
— ¡Jeon Jungkook! —grito su madre mientras sus ojos se abrían de sorpresa— ¿Cómo puedes hablar así de tu madre?
Jicheol se acercó, colocándose detrás de su esposa, rodeándola con sus brazos— no está diciendo mentiras mi vida...
Goeun dio un leve codazo hacia atrás, reprendiéndolo, el hombre mayor rio y la abrazo con más fuerza. Taehyung vio con una tierna sonrisa el pequeño momento para luego voltear hacia Jungkook, viéndolo de la misma forma acusatoria. El pelinegro seguía sonriéndole como un baboso.
— no te molestes cariño—dijo, besando los labios de su prometido de forma rápida antes de que este pudiera protestar— de todas maneras... hay algo más importante que debemos hablar con ustedes—dijo, esta vez dirigiéndose a su familia, Taehyung entendió de inmediato de que hablaba, por lo que, sonrió, tomando la mano de Jungkook con orgullo.
Namjoon por su parte comprendió que este era un momento familiar, por lo que se apresuró a salir de la habitación para darles la necesaria. Jungkook y Taehyung guiaron a todos hacia los sillones de la oficina, sus padres y su hermano esperaban con nervios las noticias, decir que muchas opciones pasaron por su cabeza ni siquiera seria exagerar.
Jungkook se sentó junto a su castaño, su padre, madre y hermano frente a ellos. Taehyung estaba algo nervioso, buscando apoyo constante en medio de pequeños apretones en las manos contrarias.
— esto es algo muy importante para nosotros—comenzó a explicar Jungkook mientras articulaba el lenguaje de señas, todos asentían a sus palabras— ha sido algo resiente, pero eso no lo hace menos especial o emocionante...
— ¿de qué se trata? —cuestiono Baekhyun con su ceño fruncido por la lentitud de su hermano al hablar, Taehyung le sonrió divertido, tomando esta vez él la palabra.
— yo... —su vista viajo levemente hacia Jungkook, para luego tomar un gran respiro y dirigirse a la familia de su prometido— me siento realmente agradecido de que me hayan abierto los brazos a esta familia, es realmente importante para mí formar parte significativa de ella, no por cumplir alguna expectativa, sino porque de verdad significa mucho para mí lograr ser parte de esa familia a un punto más emocional y especial y... creo que me estoy explayando mucho —dijo, haciendo reír a los tres— en fin lo que intento decir es que, prometo dar lo mejor de mí siempre, prometo entregarles mi cariño, comprensión y apoyo ahora y en un futuro, y que será un honor poder llevar el apellido Jeon.
Los señores Jeon y su hijo menor abrieron los ojos ante esto, ante las palabras conmovedoras y su tono tan determinado para decirlas. Todos tenían dudas y opciones que se podían acercar al motivo principal de la conversación, pero Jungkook lo finalizo al hablar y confirmar sus sospechas.
— nos casaremos. —dijo finalmente.
El silencio seguia en la habitación junto a las expresiones indescriptibles de la familia Jeon. Taehyung rio ante esto— nos casaremos—repitió— Jungkook y yo hemos decidido casarnos.
Al contrario de lo que podrían creer, sus corazones se detuvieron en cuanto vieron lágrimas salir de los ojos de Goeun, quien llevo sus manos a la boca para detener los sollozos que estaban por salir. Con cuidado se levantó del sofá, la pareja recién comprometida hizo lo mismo, viendo como la mujer se acercaba a ellos.
— ¿esto es real...? —cuestiono la mujer en tono bajo, su esposo se había puesto de pie de igual manera, ganándose atrás de ella— ¿Cuándo paso esto Jungkook?
Jungkook inclino su cabeza levemente— es real madre, Taehyung y yo nos casaremos, ha sido reciente, pero ambos estamos decididos a hacerlo —la pareja compartió una mirada cómplice, para luego voltear a verlos nuevamente— esperamos que estén de acu-
Jungkook no pudo decir más porque en menos de un segundo, su prometido fue arrebatado de sus brazos para ser atacado por los brazos de pulpo de su madre, quien había comenzado a hablar bastante alto; casi como gritando, felicitando al menor, hablando de lo hermosos que se vería el día de su boda, el cómo deberían comenzar a planear todo y demás.
Taehyung estaba feliz por el entusiasmo de la mujer, reía con ella y se emocionó con ella, recibiendo de forma alegre cada abrazo y beso que la mayor le daba en el rostro. Jungkook por su parte fue recibido por los cálidos brazos de su padre, quien lo estrecho entre ellos mientras palmeaba su espalda.
— estoy tan orgulloso de ti Jungkook—susurro el hombre mayor en el oído de su hijo, sin romper el abrazo— no puedo creer cuanto has crecido, estoy tan orgulloso y feliz por ti hijo mío.
Jungkook se separó un momento para verle y sonreírle, inclinando su cabeza un momento para agradecerle, y luego volver a abrazarlo con fuerza.
Taehyung vio hacia Baekhyun, quien le sonreía pacientemente, esperando su turno para poder felicitar a la pareja. El castaño estiro su mano hacia él, el menor la tomo y Taehyung lo atrajo a su cuerpo, estrechándolo en un cálido y divertido abrazo.
— ¿estas feliz por la noticia? —cuestiono Taehyung a Baek, quien le asintió con entusiasmo.
— serás mi hermano mayor, estoy muy feliz de que seas parte de esta familia, espero poder ser un buen hermano menor.
El corazón de Taehyung se conmovió ante esto, y su mano revolvió con gentileza los cabellos del menor, quien rio bajito ante esto. — desde que te conocí, supe que serias el mejor hermano menor del mundo Baek, gracias por aceptarme.
Y nuevamente, se hundieron en un abrazo. Después de eso fue el turno del señor Jeon de atacar a Taehyung con abrazos y felicitaciones, haciendo que el corazón del castaño se sintiera cálido y apreciado, jamás hubiera podido esperar tanto amor y amabilidad por la familia de su prometido, jamás hubiera imaginado volver a encontrar una familia en donde se sintiera protegido y cuidado.
No todo era como en los cuentos e historias, no todos los suegros eran malos, ni todas las personas con grandes rangos eran narcisistas. Taehyung se sentía afortunado de tener a personas tan maravillosas en su vida y pronto a convertirse en familia.
— no me imagino a alguien más digno dirigiendo la roja —dijo el señor Jeon, mientras se separaba del abrazo de Taehyung, sus muñecas presionando levemente la cintura de este, no sus manos— eres especial Taehyung, y me alegro de poder en un futuro llamarte hijo, y también me siento tan agradecido de que seas tú quien haya llegado a alegrar la vida de mi hijo.
Taehyung sonrió e inclino su cabeza en respeto— su hijo cambio mi vida, y me demostró muchas cosas valiosas, además de sus virtudes y ética, en cuanto lo conocí supe de quien lo aprendió, usted es un padre y esposo maravilloso señor Jeon, por favor, sabe que tiene mi respeto y mi confianza.
— te lo agradezco—dijo, para luego ambos separarse del abrazo, mientras los tres restantes se acercaban para un pequeño abrazo de grupo.
Todos estaban felices, están serian noticias arrasadoras para la gente más importantes, habría de todo y ellos lo sabían, criticas, falsos rumores, gente desbordando envidia, pero no les importaba, porque ellos sabían que una vez su unión este completa, la roja se vería cara a cara con los lideres cuyos nombres serán leyendas.
Jungkook era quien conducía mientras que Taehyung estaba en el asiento del copiloto leyendo un libro. La música sonaba y todo era realmente pacifico, una vez el avión habia aterrizado, ya un auto les estaba esperando para comenzar su viaje, solo que esta vez, sin chofer. Solo eran ambos yendo por las calles en ese encantador y elegante auto negro.
Daegu, el lugar en donde habia crecido Taehyung. Jungkook estaba feliz y emocionado de cierta manera, ya que vería el lugar en donde el amor de su vida habia crecido, se habia forjado y habia aprendido.
— ¿entonces es a las afueras? —cuestiono Jungkook a su prometido, quien estaba devorando un sándwich. Taehyung lo observo con sus mejillas abultadas como una ardilla.
Taehyung asintió— sip, vas por el camino correcto —le confirmo para después guardar el libro y poder terminar su comida en paz— ¿no estas nervioso? Por conocer a mis padres.
Jungkook lo volteo a ver un segundo y luego sonrió, volviendo a ver el camino. —realmente si, solo un poco, no es miedo es más bien inseguridad de no ser suficiente para ellos—admitió, Taehyung lo escuchó con atención— sí soy exitoso y billonario, pero tú también eres exitoso en la vida y no te hace falta nada para vivir, tan solo me gustaría poder demostrarles lo mucho que mi corazón te ofrece, poder prometerles y hacerles ver que nadie te haría más feliz de lo que yo podría hacerlo.
Taehyung sonrió conmovido, esa era una de las cosas que admiraba tanto de Jungkook, la forma tan sencilla y honesta de hablar, sin tener miedo a expresar sus emociones y sentimientos hacia él, sin tener inseguridad de expresar sus miedos, sabiendo de ante mano que Taehyung jamás se burlaría de ellos. Eso era algo que los hacia más fuertes, y se sentía tan bien poder tener una confianza nata y verdadera.
Luego de eso Taehyung llevo su mano hacia la pierna de mayor, dando un leve apretón, sin buscar ninguna otra cosa que no fuera darle un pequeño consuelo— no debes preocuparte, ellos te amaran al solo ver lo feliz que me haces Kook, y incluso si no lo hicieran, no importaría, porque la única opinión importante aquí, es la tuya y la mía, yo estoy bien solo teniéndote a ti, no necesito la aprobación de nadie.
Jungkook puso una de sus manos sobre la de su prometido, dándole un pequeño apretón reconfortante. — lo sé... pero, al igual que tú con mis padres, es algo que me gustaría obtener, para poder ser más parte de ti.
Taehyung sonrió, llevando la mano de Jungkook hacia sus labios, dándole un beso en el dorso. El pelinegro sonrió ante esto. Taehyung entendía completamente las razones de Jungkook ante la importancia de este viaje, él mismo quería la aprobación de los señores Jeon, pero la diferencia en eso es que Taehyung los conocía antes del compromiso, convivio con ellos y llego de forma pacífica a anunciar su llegada.
Ahora es diferente, Taehyung no habia hablado hace muchos con sus padres, no más que un simple saludo y avisos de que se encontraba bien y claro, la ayuda que él les enviaba económicamente a pesar de no ser necesaria, ya que sus padres... bueno, eran acomodados de alguna manera, no como los padres de Jungkook, pero jamás les ha faltado nada.
— no quiero que te sientas incomodo si la situación con mis padres no va muy bien—dijo por fin, de forma sincera, Jungkook tan solo lo escucho— no he hablado desde hace un tiempo con mis padres, ellos no saben... todo esto Kook, no saben sobre la roja, no saben quién eres tú, no saben... todo lo que pasamos, y ciertamente no se si quiero que se enteren.
Jungkook escucho atento las palabras de su castaño, unos segundos después, movió el volante del auto, estacionándolo a un lado del camino, en donde solo se podía observar la carretera y un montón de naturaleza, mientras a lo lejos aún se podían ver los grandes edificios de Daegu. Taehyung se sintió nervioso, de repente Jungkook movió el auto y su cuerpo solo pudo llenarse de inseguridad ¿lo habia lastimado? Quizás fue demasiado lo que dijo, no quería causarle malentendidos por lo que se apresuró a explicar, antes de que Jungkook tuviera la oportunidad de hablar.
— por favor no creas que lo digo porque sienta vergüenza o algo así, yo te amo, jamás podría avergonzarme de ti ni mucho menos negar a tu familia ni lo que eres realmente, es solo que...
— ¿es solo que...?
Taehyung apretó sus labios, bajando levemente su mirada a sus manos— no quiero que las personas que amo, que me criaron y me enseñaron, vean al hombre que amo de forma acusatoria, no quiero ver el desprecio en sus ojos, no quiero que digan que no te aprueban porque... —sus manos temblaban, y sus ojos se perdieron levemente, pero era totalmente sincero, a pesar de que su corazón se sintiera pequeño— porque yo te elegiría a ti, siempre te elegiré a ti, y si debo... s-si debo alejarme de ellos para estar contigo, lo haría sin pensarlo...
Jungkook se quedó en silencio, viendo todos los movimientos de Taehyung, quien parecía cada vez más inquieto con sus manos, temblando levemente, y sus ojos se perdían en lo que encontraban, como si estuviera tratando de encontrar las palabras correctas.
— es solo que no quiero sufrir más Kook, no quiero ver el odio en sus ojos y yo... maldición, no quiero ocultarte, amo todo de ti y la roja es parte de ti, es solo... olvida lo que dije ¿sí? S-seremos sinceros y-y... afrontaremos esto juntos, por favor, solo olvídalo, no quiero que te molestes conmi-
Taehyung no pudo anticipar la rapidez con la que Jungkook quito su cinturón de seguridad, luego el suyo, para acercarse lo suficiente como para callar sus palabras y calmar sus emociones a través de un beso profundo y demandante. No duro mucho, lo suficiente para que la concentración de Taehyung se viera enfocada en nada más que el hombre frente a él, quien le sonreía de forma tranquila.
— jamás podría enojarme contigo, ni mucho menos por algo así—dijo, Taehyung soltó el aire que estaba reteniendo de forma involuntaria— Taehyung, para mí lo más importante siempre serás tú, tu estabilidad mental y física son prioridades, no puedo ignorar tus sentimientos ni pensamientos, pero tampoco puedo dejar que te engañes a ti mismo mi amor, no puedo.
Taehyung no decía nada, solo escuchaba en silencio la voz calmada de Jungkook, quien le hablaba de forma baja, de una forma tan pacifica que no parecía ningún tipo de discusión.
— incluso si yo te diera la tranquilidad momentánea de no decir la verdad acerca de quién soy, solo sería eso, momentáneo, se sabría en algún momento porque todas las mentiras salen a la luz, por más pequeñas que sean —dijo, sus manos no dejaron de acariciar las contrarias, reconfortándolo— debemos ser sinceros, es mejor comenzar de esa manera, y cualquier reacción, incluso si no es la que deseáramos, la aceptaremos, nos esforzaremos lo suficiente, pero no nos dejaremos pisotear ni despotricar—dijo, Taehyung asintió ante sus palabras —son tus padres y sé que los amas, lo respeto, y sé que tienes un conflicto en esa cabecita tuya, pero lo sabes, puedes venir a mi siempre que tengas pensamientos que te atormentan tan cruelmente como ahora, no debes sufrir en silencio mi amor, ni tampoco pensar que me molestare por tus sentimientos, soy tu futuro esposo, mi deber es escucharte.
Taehyung lo observo en silencio, ese hombre, ese bello hombre de ojos oscuros y brillantes siempre sabía que decir, siempre sabia como expresarse para no lastimarlo ni hacerlo sentir juzgado. Jungkook lo entendía, Jungkook lo aconsejaba sin miramientos, lo comprendía y escuchaba de forma seria, nunca haciendo menos sus pensamientos ni inseguridades. Taehyung agradecía con todo su corazón tener a una persona que cuidaba de forma tan sana y protectora sus miedos e inseguridades, asegurándose también que estos lo le afecten de forma agresiva, siempre cuidándolo y siendo justo en cada una de sus palabras.
— ¿Cómo sabes siempre que decir? —cuestiono, aceptando gustoso el beso que el mayor dejo en su frente— te cansaras en algún momento de siempre ser el sabio en esta relación—bromeo, Jungkook sonrió, acariciando la mejilla ruborizada de su prometido.
Jungkook se permitió contagiarse de esa dulce sonrisa. Se acerco nuevamente, dejando un beso en esos labios tan apetitosos que tanto amaba. Sus lenguas se encontraron levemente, acariciándose una contra otra, era un beso lleno de sentimientos y emociones, un beso que buscaba la tranquilidad y un momento más intimido, donde la paz pudiera reinar alrededor de ambos.
— no soy alguien sabio mi amor, nadie en este mundo lo es realmente —le dijo, en cuanto se separaron del beso— solo hago y digo lo que considero, es lo mejor para ti. Ahora, sé que necesitas algo de calma, no puedes llegar así de nervioso, asique, ¿Qué tal si me dejas hablar a mí? déjame hacerlo bien, como se debe, me presentare como tu hombre ante tus padres, de forma sincera y firme, les daré la seguridad de que su hijo está en las mejores manos.
Jungkook le entregaba una tranquilidad increíble, no podía estar muy seguro de que sería muy feliz al lado del hombre frente a él. Taehyung a pesar de la independencia que ha tenido toda su vida, en estos momentos no podía visualizar un futuro sin Jungkook, sin el hombre que amaba y lo amaba a él, ambos habían logrado formar una relación tan hermosa y poco convencional, haciéndola increíblemente especial.
Cada esfuerzo, cada palabra, cada acción que Jungkook hacía por él solo lo hacía enamorarse aún más y por supuesto, validar cada vez más que sus decisiones junto a Jungkook han sido las correctas.
Después de esa conversación, Jungkook; aprovechándose un poco, lleno de besos y cariños a su prometido, transmitiéndole paz y seguridad, no la seguridad de que todo estaría bien, sino, de la que le aseguraba que él estaría ahí pasara lo que pasara. El auto comenzó a andar, una música relajante comenzó a sonar y el ambiente dentro del automóvil comenzó a ser nuevamente tranquilo y relajado, a pesar de los sentimientos que aun seguían en el pecho de cada uno, solo que esta vez, sentían una mayor seguridad al saber que la persona a su lado estaría ahí, siempre estaría ahí.
Después de un rato, Taehyung le indico donde debía doblar, Jungkook estaba impresionado por la naturaleza tan bien cuidada y floral, además claro, por el gran portón de roble que yacía frente a ellos. Taehyung bajo del auto, yendo hacia el seguro en donde Jungkook alcanzo a ver como ponía una clave y hablaba a través del micrófono de este, para luego volver al auto.
— el portón se abrirá en un momento—le comento su chico en cuanto cerró la puerta.
Jungkook asintió, permaneciendo en silencio, silencio que Taehyung interrumpió en cuando un suspiro se escuchó y nuevas palabras salieron de sus labios, en un tono claramente inquietante.
— hace tanto no los veo... siento que mi corazón quiere salir de mi pecho. —dijo, llevando su mano hacia su pecho, sintiendo los latidos desenfrenados de este.
Jungkook sonrió levemente, llevando su mano al mismo lugar en su pecho, tomándola, y llevándola a sus labios, dando un beso en el dorso. —todo estará bien, mi amor, ellos estarán felices de verte, tú solo disfruta poder estar aquí, no te preocupes por nada más.
Y justo después de eso, el gran portón abrió sus puertas y Jungkook comenzó a conducir el auto dentro de la propiedad. Sus ojos detallaban cada lugar, los grandes árboles, la forma tan maravillosa de decorar cada lugar, las fuentes de agua y los caminos inspirados en la época antigua, realmente era precioso. Pero, lo que más capto su atención, fue la enorme casa que se veía cada vez más clara en cuanto avanzaban, si es honesto, él esperaba encontrarse con una cada no tan llamativa, esperaba algo menos sofisticado, pero lo que estaba frente a él, era una hermosa casa estilo royal, bastante amplia, que combinaba bastante bien con un mini estilo minimalista.
— ¿creciste aquí? —quiso saber, en cuanto detuvo el auto y ambos quedaron en silencio.
Taehyung asintió— este fue mi hogar por mucho tiempo, aunque... antes no era tan glamoroso, fue levantándose con el tiempo, creciendo y adoptando un gran estilo—dijo, viendo con una sonrisa todo el lugar— vivi aquí mientras esto se forjaba y avanzaba, me siento realmente feliz de haber vivido aquí, en medio de la naturaleza de forma tan sana y libre.
Aun podía recordar, lo que era correr por el campo, ir al lago, interactuar con los animales o simplemente disfrutar el silencio que este hermoso lugar le regalaba, aun podía visualizarse a sí mismo, corriendo de un lugar a otro, sintiendo curiosidad por todo. Su pecho se calentó ante los lindos recuerdos.
Después de unos segundos ambos bajaron del auto, Taehyung se apresuró a buscar la mano contraria, Jungkook sonrió, tomando de forma firme para ambos comenzar a caminar hacia la gran casa. Jungkook podía ver el brillo en los ojos contrarios, sabía que estaba ilusionado, Taehyung quería ver a sus padres, quería su aprobación, y Jungkook lamentaba que eso no estuviera en sus manos para poder hacerlo feliz.
Los pasos continuaron hasta que llegaron a una gran puerta y moderna puerta. Taehyung respiro hondo, y sin voltearlo a ver, se acercó un poco y toco el timbre, anunciando su llegada.
— tranquilo mi amor —susurro Jungkook a su lado— tranquilo...
Taehyung asintió despacio sin verle, cerrando los ojos un momento al escuchar los pasos acercarse a la puerta, conocía esos pasos a la perfección, continuaron así unos pocos segundos, hasta que Jungkook pudo ver a una mujer de cabello corto castaño atrás de la puerta, quien dirigió su mirada hacia él un momento, para luego clavarla en Taehyung.
Jungkook no podía descifrar completamente esa mirada, los ojos de la mujer no se apartaban de los de Taehyung. La mujer era hermosa, a pesar de la edad que debía tener se veía bien cuidada, sin arrugas en su rostro y con una piel impecable, y esos ojos cafés, tan brillantes como el sol, estaban compartiendo miradas con quien tenía una copia exacta de ellos.
— mamá...
Taehyung por fin hable, la mujer salto levemente en su lugar, como si la voz de su hijo la hubiera hecho salir de la ensoñación en la que habia estado unos segundos. Sus ojos comenzaron a enrojecer. Frente a ella estaba su hijo, la diferencia es, que no veía al mismo Taehyung que siempre rondaba en su mente, no era el niño que la perseguía con una sonrisa, no era el adolescente descubriendo nuevas cosas, no era el chico a punto de ser un adulto, era alguien más, alguien a quien ella habia extrañado con todo su corazón.
— T-Taehyung... hijo —la voz de la mujer salió en un pequeño susurro.
— mamá —volvió a decir el castaño, lamentablemente esta vez no pudo sostener sus sollozos, en el medio de su llamado, uno de estos salió, mientras se atrevía a dar un paso hacia adelante.
— hijo... —después de un segundo, ella también se apresuró a dar un paso, y abrir sus brazos, para atrapar a su hijo en un abrazo tan esperado y necesitado— mi hijo...
Sus brazos no lograban rodear por completo a su Taehyung, quien era mucho más alto y corpulento que antes, logrando superarla mucho en altura. La mujer no pudo mantener su compostura mucho tiempo, para terminar, soltando varias lágrimas mientras dejaba que a su mente llegaran recuerdos de la infancia y los pocos que tenia de la adultes de quien la estaba abrazando tan desesperadamente.
Taehyung estaba llorando, no pudiendo controlar sus lágrimas de ninguna forma, tampoco queriendo hacerlo, por fin lo estaba sintiendo, ese calor que tanto habia añorado, el mismo que hace mucho estaba olvidando, la calidez que solo su madre podría entregarle. La forma en que se sintió entre los brazos de su madre fue indescriptible, ya no eran los mismos brazos en donde se refugiaba, en donde podía esconderse, ahora él era quien podía entregarle esa protección, ¿En qué momento los años habían pasado?
— mi amado hijo... —susurro la mujer, separándose levemente, Taehyung no quito sus manos de la mujer, no queriendo soltarla, no queriendo separarse. Las manos pequeñas y delicadas de la mujer fueron al rostro de su hijo, acariciándolo, repasándolo, quitando con cuidado las lágrimas que aun caían por las mejillas rojas de su hijo— no llores... no llores Tae, todo está bien, estamos bien mi amor.
Y nuevamente se fundieron en un apretado abrazo, en donde los sollozos no se hicieron esperar, Jungkook veía todo esto con una pequeña sonrisa, no interrumpiendo el momento familiar. Su pecho realmente se sintió cálido, y él se sintió muy feliz de que su chico haya tenido a alguien en quien refugiarse de forma tan sana y maternal en su infancia. En su momento les agradecería a los padres de Taehyung por haberlo protegido y amado tanto antes de que él llegara para hacerlo.
— ¿Nara? ¿cariño, quién era? ¿Qué son esos rui-
Jungkook vio como en el pasillo de entrada aparecía un hombre alto y de cabello negro algo canoso, quien vestía un pantalón recto café oscuro y una camisa blanca algo sucia. El hombre se quedó quieto viendo lo sucedido, su boca se abrió levemente, pero de ella no salieron más que balbuceos, mientras la madre e hijo se separaron levemente al oír la voz del hombre.
Taehyung mordió levemente su labio — Papá...
— hijo... —escuchar la voz del hombre hizo un vuelco en el corazón del castaño, quien se separó de su madre y avanzo a pasos rápido hasta el hombre, quien ya tenía sus brazos abiertos esperándolo, y en cuanto llego a ellos, lo estrecho con una gran fuerza, mientras una de sus manos fue hacia el castaño cabello, y dejaba un beso en estos— mi hijo, maldita sea estas realmente aquí...
Taehyung estaba oculto en el hombro de su padre, no queriendo salir de su escondite mientras sentía el olor tan característico del hombre— estoy en casa papá... perdón por haber tardado tanto.
— estas en casa y eso es lo único que importa —lo corto el mayor, abrazándolo con más fuerza, no queriendo soltar a su hijo, después de unos segundos, lo separo de él, manteniéndolo cerca. El señor Kim lo observo detenidamente, observaba quien era su hijo ahora, el cómo habia crecido y como ya estaba casi tan alto como él. —mi hijo, ¿en qué momento has crecido...?
Taehyung sonrió en medio de sus lágrimas, su padre, quien siempre fue su héroe, quien siempre lo protegió y jamás lo trato como alguien diferente, jamás lo desprecio, siempre a sus ojos fue el hijo más maravilloso que pudo tener, jamás se esforzó para que Taehyung fuera de cierta forma, simplemente lo dejo crecer, y cumplió con su deber, protegerlo, educarlo y guiarlo, verlo caer y llorar, siempre estando ahí para él. Ahora que lo veía, después de tanto tiempo, se da cuenta que su hijo sigue teniendo esos mismos ojos brillantes que lo veían con tanta adoración como cuando era un niño.
Nara se acercó a ellos, limpiando con delicadeza sus propias lágrimas, los tres se unieron en un abrazo en donde el señor Mimsik era quien los rodeaba a ambos. Después de unos minutos, Taehyung sorbio su nariz, secando rápidamente sus lágrimas, movió su mirada hacia Jungkook, quien se encontraba dentro de su hogar, mirándole con una sonrisa comprensiva. Ambos se sonrieron.
— mamá, papá —los llamo, separándose levemente, parándose frente a ellos— yo... quiero presentarles a alguien—dijo, para luego caminar hacia Jungkook, tomarlo del brazo para ambos volver unos pasos hasta quedar frente a los padres del castaño— lamento no haber hablado de esto antes, pediré las disculpas necesarias, pero... realmente quería presentarles a Jungkook, él... él es mi pareja, mi prometido, realmente quería presentarlos.
Los adultos abrieron sus ojos en sorpresa ante las palabras de su hijo, Jungkook por su parte no se dio a esperar, mostrando el respeto que correspondía, inclinando su cuerpo frente a los mayores, quedándose así unos segundos para luego volver a enderezarse.
— señores Kim, es un verdadero placer conocerlos, mi nombre es Jeon Jungkook, he estado ansioso por poder presentarme con ustedes, espero podamos tener una conversación correspondiente para presentarnos correctamente.
🌱
Lamento la tardanza en este capítulo. Ahora tengo un nuevo trabajo y estudios donde ocupo mucho tiempo, y pues cuando yo iba a comenzar a escribir este capítulo, me enferme horriblemente en el trabajo, no me tomaron en cuenta y resulta que estaba teniendo taquicardias, estuve en el hospital y pues después muy agotada. Recién pude comenzar a escribirlo hace unos días, de todas formas, una disculpa nuevamente.
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