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capítulo treinta y cinco

Jungkook y Taehyung estaban sentados frente a los padres este este último, los cuatro estaban en la sala después de haber pasado un gran reencuentro emotivo, ya ahora la familia habia limpiado sus lágrimas, tendrían muchas cosas de las cuales hablar, recordar y reír, pero el tema principal debía ser tocado en ese momento, era lo correcto.

El pecho de Taehyung estaba levemente apretado, con miedo a que pudiera haber una mala reacción, más aún cuando sus sentimientos están a flor de piel por el reciente reencuentro, en donde se dio cuenta lo frágil que seguia siendo su corazón ante las personas que lo habían criado.

Sus padres no lo juzgaron, no gritaron, ni siquiera pusieron una mueca de disconformidad o de decepción, tan solo los invitaron a entrar, diciéndoles que era mejor que todos estuvieran sentados para discutir las cosas, al mismo tiempo que trataban de calmar a su hijo, conociendo lo precipitado que podía ser respecto a sus emociones y sus miedos.

— entonces, ¿Jungkook, no es así? —cuestiono el señor Kim, Jungkook sintió al mismo tiempo que murmuraba un "sí, señor". El padre de Taehyung no lo observaba de forma cruel, solo neutra— seré sincero contigo al decir que me sorprende el cómo han llegado aquí tan repentinamente con noticias de compromiso, no estábamos enterados de que nuestro hijo estuviera en una relación.

Taehyung se encogió, Jungkook asintió— lo entiendo, por favor, acepten mis disculpas por la falta de información previa y la falta de las presentaciones correspondientes, no ha sido la mejor forma de presentarnos, pero lamentablemente es algo que no podré cambiar, solo me queda disculparme debidamente.

Taehyung vio con ojos abiertos el cómo Jungkook inclinaba su cabeza hacia sus padres de forma respetuosa ¡¿Cuántas veces habia reverenciado ya?! No pareciera que fuera el líder de una de las organizaciones más poderosas del mundo, no, Jungkook habia dejado su título en el auto y dentro de la casa solo era el prometido de Taehyung.

Nara sonrió levemente— nos ha sorprendido, pero no es una noticia que nos traiga disgusto, al contrario, me pone extremadamente feliz saber que mi hijo ha encontrado a quien amar—dijo la mujer, sonriéndole a su hijo, quien le correspondió de igual manera mientras sus mejillas se enrojecían, luego la mujer volteo a ver a Jungkook— quizás no ha sido la mejor manera de conocernos, pero no es tarde, se quedaran aquí unos días ¿no? Podemos conocernos ahora, estoy ansiosa de saber quién ha hecho que mi hijo sonría de esa manera.

Es verdad que los señores Kim les hubiera gustado ser más parte de la vida de su hijo, de saber más y poder haber disfrutado su etapa de enamoramiento con el hombre a su lado, a la señora Kim le hubiera gustado poder compartir su felicidad y sentimientos y al señor Kim le hubiera gustado poder aconsejar a su hijo mientras creaba su relación, lamentablemente no se pudo por razones que desconocían y estaban dispuestos a escuchar y entender. Después de todo, Taehyung era su único hijo, un hijo en quien confiaban plenamente y al que siempre apoyarían, en especial si lo veían sonreír de esa forma.

— bueno... hoy es domingo asique las personas que están en el servicio están en su día libre, pero preparare algo para almorzar, Taehyung hijo, ¿quisieras ayudarme? —pregunto su madre, los ojos de Taehyung brillaron ante los recuerdos de ambos cocinando juntos, por lo que rápidamente asintió, poniéndose de pie, Jungkook de inmediato se puso de pie, Taehyung le sonrió y después de eso volvió a sentarse— volveré pronto, sabes que no debes aceptar nada que te haga sentir incomodo—le susurro antes de irse.

Jungkook le sonrió hasta que Taehyung desapareció por el pasillo que iba hacia la cocina, el señor Kim noto esto y sonrió levemente.

— Jungkook—lo llamo, este lo observo de inmediato— si Taehyung te dijo algo sobre mí siendo un ogro o un suegro que te perseguirá con una escopeta, por favor solo ignora sus infantiles intentos de asustarte—le dijo, Jungkook rio levemente, asintiendo— para mí lo más importante es su felicidad, y en las pocas veces que supimos de él desde que se fue, ni siquiera los últimos años que vivió aquí, jamás vi sus ojos brillando de la forma en que lo hace como cuando te ve a ti.

Jungkook no dijo nada, guardando silencio dejando que el hombre mayor expresara lo que necesitara decir.

— como padre... solo quiero saber que al yo ya no estar en este mundo, mi hijo quedara en las mejores manos, sé que Taehyung es perfectamente capaz de cuidarse solo, es una de las personas más listas que hay, tiene una vida hecha y sé que mi hijo saldrá adelante frente a cualquier problema u obstáculo que la vida le ponga—dijo de forma segura, para luego suspirar, ver levemente hacia las grandes puertas de vidrio que daban hacia el jardín trasero, para luego voltear nuevamente hacia el pelinegro— pero... a pesar de que respeto sus decisiones y confió en su juicio, es verdad que siempre quise que experimentara lo que era amar realmente a alguien y que esa persona lo amara con la misma intensidad.

Las palabras del señor Kim hacían que el corazón de Jungkook se sintiera cálido, ese hombre realmente amaba a Taehyung con su vida, y era un padre, que hasta ahora y a su juicio, era digno de admirar, respetando y deseando lo mejor para su hijo, sabiendo que no podrá controlar sus decisiones, solo aceptarlas y apoyarlo en ellas.

— si Taehyung te trajo aquí es porque en realidad hay algo, realmente hay algo especial entre ustedes que hizo que mi Taehyung volviera a casa, la emoción de mostrarnos su relación nos trajo a nuestro hijo de vuelta, y por eso, te agradezco Jungkook.

Jungkook inclino su cabeza nuevamente ante el mayor, quien lo veía con una sonrisa comprensiva. El señor Kim ya tenía sus años, habia vivido mucho, creando una vida que realmente apreciaba, cuidaba y disfrutaba, lo más importante de su vida, su esposa y su hijo eran lo que le daban las fuerzas para levantarse cada día y seguir la misma rutina que ha tenido por tantos años.

Él se consideraba un buen padre y esposo, haciendo lo que debía hacer, aprendiendo y enseñando en el proceso de los años. Ahora estaba pasando por una situación que nunca vivió antes, conocer a quien su hijo habia escogido como su compañero de vida, ningún padre está listo para eso, siempre sería difícil dejar ir a su hijo, ya lo habia hecho antes y esta situación le daba la sensación de que esta vez podría irse aún más lejos, pero no importaba, no importaba porque si eso significaba que su amado hijo seria feliz, él sería el padre más orgulloso llevándolo al altar.

— él afortunado siempre he sido yo, señor Kim —respondió Jungkook— desde que conocí a Taehyung, mi mente y mi corazón se han encargado de actuar por mí y poner a su hijo sobre todo—hablo sinceramente, sin una pisca de vergüenza ante el mayor— jamás he sido un hombre impulsivo señor Kim, siempre he hecho las cosas bien, como deberían hacerse, pero su hijo... —una inevitable sonrisa apareció en su rostro, siempre sucedía cuando su chico llegaba a su mente— su hijo ha puesto mi mundo de cabeza señor, convirtiéndome en un hombre de poca cordura cuando se trata de él.

Minsik sonrió ante la sinceridad de hombre frente a él, en seguida Jungkook sumo puntos ante el padre de Taehyung ya que este realmente apreciaba que no fuera el tipo de hombre que sentía vergüenza o se sentía menos masculino por expresar sus sentimientos. El señor Kim era igual de sentimental, por lo que apreciaba que su hijo tuviera a alguien que le expresara amor y cariño sin limitaciones.

— no quiero que te sientas abrumado, pero debido a las circunstancias de conocernos, deberé hacerte preguntas algo personales en un corto tiempo, quiero conocerte bien Jungkook, es mi deber como padre.

Jungkook asintió— y lo entiendo completamente, por favor, pregunte lo que necesite.

El señor Kim asintió, levantándose, Jungkook lo siguió después, comenzando a caminar hacia fuerza de la casa, Jungkook quedo fascinado con la vista, habia tantos árboles, eran hectáreas lejanas llenas de flores y frutos, animales y un exquisito aroma a naturaleza. Realmente estaba apreciando el lugar.

Siguió al padre de su prometido por el sendero de rocas hasta que llegaron al pasto, comenzando a caminar de forma más lenta a través de la vegetación y los coloridos arbustos.

— cuéntame un poco de ti—pidió el mayor— no quisiera hacerte un interrogatorio, sé que sabes hacer una presentación básica sobre ti, por favor, permíteme conocerte.

Jungkook asintió, caminando derecho y con las manos tras su espalda— tengo veintiocho años —comenzó diciendo— nací en Seúl, pero mi vida se ha alternado entre Rusia y Corea, tengo a mi madre y a mi padre, además de un hermano menor llamado Baekhyun el cual es sordomudo —le comento, el contrario asintió, viendo aun el paisaje que tanto conocía— tengo diferentes títulos, entre ellos administración de empresas, economía y negocios internacionales, soy el dueño de muchas propiedades y, sin querer sonar presuntuoso señor, tengo el suficiente dinero para vivir toda mi vida cómodamente.

— ya veo...

— no busco que piense que trato de darle tranquilidad diciendo que podré mantener a su hijo de forma económica—le aclaro— sé perfectamente que Taehyung es capaz de vivir por su cuenta, pero... si comenzare una relación con la familia del hombre que amo, debo hacerlo bien, sin guardar secretos o al menos no la mayoría de ellos, los que tienen más significado.

El señor Kim se detuvo en la cerca que daba el paso para salir de la hectárea de la propiedad hacia el pequeño bosque, admirando a lo lejos, escuchando atento las palabras de Jungkook.

— ¿mi hijo conoce esos secretos, Jungkook?

El mencionado asintió— sí, desde el primer día fui sincero con él, jamás le he ocultado nada que tenga que ver conmigo, sé que la base de cualquier relación es la confianza y jamás he tenido la audacia de faltarle el respeto a Taehyung ocultándole algo de mí.

La vista del mayor fue hacia el pelinegro, quien observaba en campo con admiración. Los ojos del mayor lo recorrieron, la forma de vestir, esas telas tan caras, aunque sencillas, el reloj que posiblemente valga millones, su piel tan cuidada y la clase que obviamente tenia, Jungkook era un verdadero caballero, y el señor Kim no observaba ninguna señal de que fuera un mentiroso o flaqueara de alguna forma al decir cada palabra sobre su hijo.

— su hijo se ha vuelto mi futuro, señor Kim—dijo, buscando la mirada del hombre, hablándole mientras sus miradas estaban conectadas— su hijo es la persona más maravillosa y valiente que haya conocido, es maravilloso, mucho más allá de su belleza externa, Taehyung es inteligente, capaz, bondadoso y extremadamente inigualable, ve el mundo de una forma en que jamás me detuve a ver, es alguien realmente excepcional y no podría estar más agradecido con su esposa y usted por haber criado a una persona tan admirable.

El señor Kim sonrió—Taehyung... siempre fue algo callado con los demás, su mente se movía de forma rápida y realmente asombrosa, veía el mundo de forma distinta, siempre analizo todo, su belleza, su maldad, y se encerraba en sus propios análisis, olvidando de vez en cuando que debía experimentar para tener una idea real del mundo.

El señor Kim sonrió, recordando como el pequeño Taehyung veía todo desde lejos, se escondía detrás de él y le preguntaba, sobre todo, sobre cosas que no entendía o cosas que él mismo descubría, pero buscaba en su padre distintas perspectivas de ver las cosas para poder entenderlo mejor. Siempre fue curioso, a pesar de saber tantas cosas que incluso él siendo mayor no entendía, Taehyung seguia sintiendo curiosidad por todo, investigando, estudiando, siempre queriendo encontrar una respuesta, bueno, parece que su pequeño hijo al fin encontró algo que no tenía una respuesta como tal.

— era expresivo con nosotros, siempre nos mostró cariño y amaba contarnos sobre las cosas que descubría o de las cosas que creía... —Jungkook veía con una pequeña sonrisa el cómo el mayor hablaba de su hijo— creció para ser alguien realmente excepcional, alguien que dejara su huella en este mundo de forma realmente ejemplar —dijo, para luego reír levemente— dios, realmente no se en qué momento mi hijo se volvió mucho más listo que yo.

Era un sentimiento extraño, ver a tu hijo crecer de forma tan rápida era difícil si eran tan apegados. Mimsik vivía en base a recuerdos de su hijo, no sabe en qué momento el contacto bajo tanto, sabia y respetaba que su hijo fuera tan necesario en su profesión, pero no podía evitar que cada mes, en donde las llamadas se hacían más cortas, su corazón doliera ante la inevitable acción de tener que aferrarse a los recuerdos.

— Taehyung los amas —dijo Jungkook, sintiendo la necesidad de decirlo— Taehyung los ama de forma incondicional, siempre piensa y habla de ustedes, yo... no hablare de las batallas internas de Taehyung, porque es algo personal que solo le corresponde a él decidir si decirlas o no, pero... tiene mi palabra de que ustedes jamás han abandonado el corazón de Taehyung.

— y eso es lo que siempre debes hacer, proteger sus secretos, sus miedos e inseguridades si él te las ha confiado a ti—le dijo, sus ojos nuevamente se encontraron— dime Jungkook, tu vida, tu trabajo, tu dinero, ¿todo es ganado de forma honesta?

Jungkook guardo silencio.

El señor Kim no era un tonto, y sabía que muy pocas veces las personas que tenían un poder y riquezas excesivas eran personas que lo hayan conseguido de forma completamente limpia, no estaba recriminando ni acusando de nada, al contrario, pero debía pregunta, ese era su deber.

Jungkook miro a la nada por unos segundos, él no era un mentiroso, siempre ha sido bastante directo con lo que sea que tuviera que decir, no endulzaba sus palabras para nadie, pero esta vez, sabía que debía ser cauteloso, no porque tuviera algún tipo de miedo del cómo podría reaccionar el mayor, sino porque, en base a la reacción que podría tener, su Taehyung podría verse en vuelto en una situación incómoda, viéndose obligado a salir de la felicidad que lo llenaba desde que llegaron, por lo que sí, controlaría sus palabras, por respeto a las personas que criaron a su prometido, y por él.

— no quisiera que te sintieras atacado ni juzgado por la pregunta, Jungkook, quizás no la hice de la mejor manera —dijo ante el silencio del contrario, frunciendo levemente su ceño al pensar que quizás habia ofendido a la pareja de su hijo.

— no se disculpe, por favor—pidió, mientras se enderezaba— no ha hecho nada malo al actuar como un padre preocupado, solo... buscos las palabras correctas, para ser honesto con ciertas limitaciones, lo cierto es señor Kim, que todo lo que poseo es completamente honesto, pero no a ojos de muchos.

Mimsik asintió, dejándole hablar sin interrumpirlo.

Jungkook suspiro, viendo levemente los tatuajes de sus manos— como le he dicho, me crie tanto aquí en Corea como en Rusia, mi... familia tiene muchas influencias, muy poderosas viéndolas desde cualquier perspectiva, y yo soy quien sigue con ellas. —dijo, tomando aire, volteo a ver al mayor de forma más directa— vengo de un mundo peligroso, señor Kim, tengo enemigos y un entorno en el que la desconfianza en la mejor arma, pero, al mismo tiempo tengo la seguridad de que soy alguien que tiene los medios para defenderse ante cualquier cosa, mi palabra es una ley de dónde vengo, y jamás he conocido a alguien en mi vida que no tenga que agachar su cabeza ante mí.

Su voz no era dura, pero estaba siendo franco, debía serlo por respeto, al contrario, así mismo, y por supuesto, a su prometido.

Continúo hablando de la misma forma después de dar un largo suspiro— siempre he sido alguien directo, alguien que no se preocupaba por personas ajenas a su propia familia, no me interesa lo que es justo, señor Kim, siempre me ha interesado que todo sea a mi manera y si yo salgo ganando, soy un hombre egoísta, un hombre que no le importa nada con tal de conseguir lo que quiere, no importa por sobre que tenga que pasar o quien, simplemente actuó porque nadie tiene el poder para impedírmelo.

— eres un hombre con un gran poder por lo visto.

— mundanamente hablando, así es —le afirmo— pero, pese a todo lo que me sigue tan solo por haber nacido, jamás he tratado a Taehyung como alguien inferior, ni mucho menos he sido alguien irrespetuoso con él. —su voz se suavizo levemente, seguia buscando las palabras correctas— de dónde vengo, la muerte es común, la venganza es común, y el respeto hacia quienes tienes el poder en la sangre es común, sé que todo esto podría sonar amenazante, y que su principal preocupación es la seguridad de su hijo, pero, créame cuando le digo, que si necesita que me ponga de rodillas y le jure con la frente abajo que jamás le haría daño ni dejaría que lastimaran a Taehyung, lo haría las veces que fueran necesarias.

Mimsik guardo silencio unos segundos para luego asentir, su mirada se perdió unos segundos, viendo hacia lo lejos su casa, viendo como por la gran ventana de la cocina se podía ver a su esposa e hijo cocinando juntos, podía ver la gran sonrisa rectangular de su hijo, disfrutando con su esposa, viviendo un momento tan simple para algunos, pero tan significativo para ellos.

Pero lo que más lo cautivo, fue su sonrisa, esa hermosa sonrisa que irradiaba no solo felicidad, no, habia mucho más en ella, a Taehyung lo rodeaba un brillo particular, uno que jamás vio en las videollamadas, jamás escucho a través del teléfono, solo fue capaz de verlo ahora, ahora que ha llegado con el hombre a su lado, quien le hablaba con tanta franqueza y seguridad.

— me has dicho que Taehyung está enterado de todos estos secretos ¿no es así?

Jungkook asintió en afirmación— así es, Taehyung ha estado enterado de todo desde un inicio, jamás le he ocultado nada.

Mimsik asintió, suspirando mientras masajeaba levemente sus ojos— eso es bueno, la honestidad es buena y la confianza es demasiado importante para una relación, en especial una donde haya tantos secretos para el resto de los demás, los que son ajenos a su intimidad.

Confianza y honestidad, eso es algo que jamás habia faltado en su relación, ni siquiera porque se hayan esforzado en ello, si no, porque para ellos era natural actuar de esa manera de forma equitativa, jamás sintieron la necesidad de mentirse u ocultarse algo, quizás por eso lo que habia entre ellos comenzó de forma tan fuerte y especial.

— Jungkook, yo confió en mi hijo —dijo el hombre mayor, viendo directamente a los ojos del más joven— sé que, si él sabe sobre lo que me estás diciendo, y sigue contigo a pesar de todo, él realmente debe amarte y confiar en ti, además, no veo a mi hijo como alguien tonto ni mucho menos inocente o manipulable, sé que él tiene su propio razonamiento y es completamente capaz de tomar sus propias decisiones sin la influencia de nadie.

— Taehyung no necesita de nadie para vivir. —estuvo de acuerdo Jungkook.

Mimsik asintió— exacto... y, en base a eso, si Taehyung confía en ti, pese a quien seas o lo que hayas echo, es suficiente para mí, no me concierne entrometerme en sus decisiones, mucho menos sabiendo que Taehyung posee la inteligencia para saber qué es lo correcto e incorrecto, incluso si ahora solo se está dejando llevar por amor, realmente no es algo que me atormente, de hecho... me pondría feliz saber que Taehyung por fin está escuchando a su corazón de forma libre, en vez de desconfiar y asumir todo.

Jungkook no supo que decir ante esas palabras, realmente maquillo bastante sus palabras, pero fue directo y no mintió acerca de su vida, no fue totalmente honesto con lujo de detalle, pero no desvió las preguntas del mayor, y por esto mismo le sorprendió su reacción tan sencilla.

Mimsik lo veía con una sonrisa.

— mientras hagas feliz a Taehyung, mientras lo ames incondicionalmente, mientras él sea tu prioridad... mientras me prometas que no lo lastimaras y siempre lo cuidaras, manteniendo una relación sana, donde la confianza y el amor se puedan mantener a flote, donde no caigan en la monotonía. —dijo, para luego voltear todo su cuerpo, quedando frente a Jungkook, viéndolo a los ojos, mostrando una expresión casi suplicante, todo lo contrario a lo que espero— lo único que te pido Jungkook, es que cuides a mi hijo, confiare en ti, te entregare lo más valioso para mí el día que se casen... por favor Jungkook, cuídalo, a pesar de que mi esposa y yo hemos tenido un matrimonio largo y amoroso, sé que lamentablemente no es así para todos, por eso, ante cualquier dificultad... te pido que no lo lastimes, no te rindas tan fácilmente, y en qué caso de que sientas en algún punto que no pueden más... por favor regrésalo a casa, aquí con nosotros, conmigo, no te reprenderé, no habrá problemas, solo no quiero que sufra.

Podía entender los sentimientos del señor Kim, su único hijo estaba comprometido, el mismo hijo que jamás habia mostrado indicios de querer comenzar ninguna relación seria, de repente llegaba junto a un hombre que decía amar, al que miraba de forma tan significativa, y le decía de forma esperanzadora que pronto se casaría.

Jamás hubiera podido negarse ante esos ojos y la sonrisa que siempre lo habia cautivado.

Pero eso no quitaba sus miedos, y al ver el tipo de hombre que era Jungkook, al menos se sintió tranquilo de poder expresar sus preocupaciones y pedirle de forma directa lo que esperaba en cualquier mala situación, a pesar de esto, veía un buen futuro para la pareja, veía un buen futuro para su hijo conociendo lo que era realmente amar y la vida matrimonial.

— lo tratare como lo que es, el amor de mi vida y la razón de mi existencia—hablo de forma firme, sacando al mayor de sus pensamientos— si fuera cualquier hombre le diría que no se preocupara, que cualquier problema que podamos llegar a tener, lo traeré de vuelta a casa, pero lamento decirle que eso no pasara —dijo de forma firme, Mimsik abrió los ojos ante esto— no pasara porque yo jamás podría mirar a alguien más, jamás podría hacerme el desentendido ante un problema, jamás podría no pensar en sus sentimientos, jamás podría lastimarlo, jamás dejaría de admirarlo, pero sobre todo, jamás dejaría de amarlo.

— ¿Cómo podrías estar seguro de eso? No conoces el futuro Jungkook.

— pero me conozco perfectamente a mi —aclaro— desde la primera vez que vi a Taehyung, mi mente actuó casi desquiciadamente pensando en cómo lograría que ese hermoso y autentico chico fuera parte de mi vida, sé que parece que soy alguien controlador o posesivo, pero créame cuando le digo, que quien tiene al otro en la palma de su mano, es Taehyung quien puede hacer y deshacer a su antojo, y yo respondería feliz a cada una de sus peticiones porque simplemente no lo veo de otra manera.

Lo que cualquier buen padre quiere para su hijo es su felicidad, y Mimsik, al ver a Jungkook, al escucharlo hablar como si su hijo fuera lo más maravilloso y valioso para él, no pudo sentirse más satisfecho y feliz, satisfecho al saber que Jungkook realmente amaba a su hijo, realmente lo cuidaría y pondría por encima de todo y feliz porque su adorado hijo pudiera experimentar un amor tan maravilloso.

— confiare en ti Jungkook —susurro Mimsik, Jungkook volteo a verlo.

— ¿no desea preguntar algo más?

El mayor negó con una sonrisa— puedo hacerme muchas ideas sobre tu vida, lo que haces, quien eres, o que significan tus tatuajes, pero realmente tampoco puedo culparte por llevar una vida en específico, tampoco pudo maldecirte o juzgarte en base a cosas que has hecho, lo único que me preocupa es la seguridad de mi hijo y que el amor que dé sea reciproco, tú me juras que cumplirás con lo más importante, ¿no es así?

— sí señor —Jungkook no dudo en confirmarlo en seguida.

— bien, no tengo porque dudar de ti y se ve que eres un hombre de palabra —dijo, sonriendo ligeramente— confiare en ti, Jungkook, confiare en que cuidaras a lo más preciado que tengo, que lo amaras y lo protegerás, confió en tu palabra.

Lo siguiente que compartieron fue una mirada llena de gratitud y confianza. El señor Kim no trataba a su hijo como una especie de objetivo, si no como lo que era, lo que más amaba y apreciaba en su vida, y Jungkook claro que entendía lo mucho que significaba esto, lo entendía, agradecía y por supuesto que cumpliría la promesa que estaba haciendo con el padre del hombre que amaba.

Ambos hombres continuaron hablando un poco más, conociendo un poco del otro y escuchando historias significativas, al menos hasta que la vos del hermoso doncel se escuchó a través de la puerta de vidrio que estaba a nadie abrir.

— ¡papá! ¡Kook! ¡la comida esta lista, vengan aquí! —dijo, para luego volver a adentrarse a la casa.

El señor Kim sonrió, comenzando a caminar junto a Jungkook hacia la casa, siguiendo las indicaciones del menor. Jungkook estaba más que encantado por la feseta que estaba conociendo de su chico, verlo con la cara algo manchada de harina, con una actitud tan relajada y familiar, hizo que su corazón sintiera calidez y alegría, realmente apreciaba poder verlo de esa forma.

Tanto él como el señor Kim se apresuraron a entrar, ayudando a colocar la mesa, ordenándola y haciendo espacio para los platillos que Taehyung y su madre colocaban sobre la mesa, ninguno de los dos tomó asiento antes que sus parejas, ambos ayudándolos a sentarse correctamente para poder por fin tomar su lugar.

— Jungkook —llamo la mujer, el nombrado volteo a verla enseguida— espero te guste lo que cocinamos, es realmente sencillo por el poco tiempo, pero Taehyung y yo siempre cocinábamos esto juntos de vez en cuando, asique espero que sea de tu agrado.

Jungkook volteo levemente, viendo como un Taehyung sonrojado evitaba verlo a los ojos. Sonrió, su amado prometido— aprecio mucho que se tomaran el tiempo de preparar el almuerzo y darme el honor de probar su comida, señora Kim, se lo agradezco.

La mujer sonrió, creando pequeñas arrugas en las esquinas de sus ojos— que educado —alago— llámame, Nara, querido, eres parte de la familia, necesitamos aprender a familiarizarnos.

Jungkook le sonrió de vuelta a la mujer, agradeciéndole con un pequeño asentimiento, los padres de Taehyung eran todo lo que debían ser, comprensivos, amorosos, cuidadosos y su característica especial era ser bondadosos, su chico habia crecido en un lugar lleno de amor y respeto, realmente estaba agradecido por la forma en que los mayores lo han recibido, porque en este punto no podría imaginar tener que discutir con ellos por Taehyung.

Ni Jungkook no comió hasta ver a su prometido y suegra probar los primeros bocados, Taehyung noto esto, sonriéndole en una clara petición de que probara su plato, Jungkook lo hizo, amando de inmediato la comida en cuando esta toco sus papilas gustativas, no pudo evitar volver a agradecer por permitirle compartir la mesa con ellos, y lo que siguieron fueron risas, historias y anécdotas.

— nuestro Taehyung amaba ir al lago —comentaba Nara con una sonrisa— un día ni su padre ni yo lo encontrábamos, estábamos tan preocupados, hasta que llego a nuestra mente el lago, fuimos, y resulta que estaba nadando en él, con sus flotadores y un montón de sus juguetes, ni siquiera sabíamos que ya sabía nadar —conto con una sonrisa, mientras molestaba a su hijo, quien reía con las mejillas algo coloradas al recordar ese día.

— realmente no recuerdo como aprendí a nadar, solo me arrojé al lado y me moví como lo vi en la televisión —dijo Taehyung, tomando el jugo de la mesa, dando un pequeño sorbo antes de volver a hablar— realmente les causaba dolores de cabeza ¿no?

— no tienes una idea... —susurro divertido el señor Kim, recibiendo un empujón de su esposa que hizo que todos los que estaban en la mesa rieran— Taehyung era muy enérgico y obstinado para muchas cosas, como cuando tenía unos... ¿siete años? y quería enseñarnos que sabía perfectamente a andar sin rueditas en la bicicleta —comento— a pesar de caerse muchas veces y estar completamente sucio, no nos dejó movernos hasta que pudo avanzar más de cinco metros en la bicicleta.

Jungkook sonrió divertido ante la imagen en su cabeza, mientras que Taehyung cubrió levemente su rostro, sus padres querían avergonzarlo al darle material a Jungkook para poder burlarse de él.

Jungkook noto la vergüenza de su pareja, sonrió ante la ternura que irradiaba, asique llevo su mano a la contraria sobre la mesa, cubriéndola por completo con la suya— quisiera escuchar muchas más historias, señores Kim —dijo, para luego voltear a ver a Taehyung— quisiera saber más acerca de la infancia de Taehyung.

El nombrado sonrió avergonzado, inclinándose hacia el lado, apoyando su cabeza en el hombro de Jungkook, este los siguió con la mirada y la sonrisa que tenía en sus labios no desaparecía. Era un momento tan familiar e intimido, los señores Kim notaron de inmediato el cambio de ambiente en su casa, como su hijo siempre les traía alegría y un gran animo a sus vidas, más aún, ahora que venía con una nueva faceta, una completamente nueva e inesperada, haciendo que el amor que la pareja tenia se sintiera de forma tan encantadores en el espacio.

— Taehyung —este observo a su madre, quien estaba dejando su servilleta en su plato— ¿Qué tal si llevas a Jungkook a tu habitación y se instalan? Después podrías llevarlo a conocer un poco el lugar, tenemos tiempo para hacer más cosas, pero me imagino que también necesitan un tiempo a solas.

Taehyung asintió hacia su madre. Nara sonrió, levantándose, comenzando a recoger los platos, ambos menores se levantaron de inmediato y comenzaron a ayudarla, siendo detenidos por la voz de Mimsik.

— vayan, vayan, no se preocupen, Nara y yo nos encargaremos —los tranquilizo— descansen un poco, el viaje debió ser algo pesado.

— ¿está seguro, señor Kim? No es ninguna molestia ayudar, Nara y Taehyung prepararon el almuerzo, lo menos que puedo hacer es-

El señor Kim lo cayo con pequeños gestos— nada de eso, eres invitado, ya probaste tu caballerosidad, pero ahora, se ve que mi hijo te quiere alejar de nosotros para evitar vergüenza, asique sálvalo de padecer pasar más tiempo con sus padres.

Su tono era claramente en broma, Taehyung se quejó levemente, su padre lo observo de forma burlona mientras terminaba de ayudar a su esposa a recoger la mesa. Ambos menores suspiraron, terminando por obedecer lo que los mayores decían, ambos fueron por sus maletas al auto, Jungkook las tomo por ambos, siguiendo a Taehyung por la casa hasta el segundo piso, siendo guiado por la hermosa estructura minimalista.

El mayor apreciaba los cuadros que decoraban el pasillo y algunos muebles, en especial donde su amado salía sonriendo, era tan hermoso. Continúo siguiendo a Taehyung hasta el final del pasillo, este abrió la puerta de oscura madera, dándole el paso a Jungkook para conocer a la que fue su habitación por muchos años.

— realmente la han mantenido tal cual todo este tiempo—susurro Taehyung, viendo como sus padres habían mantenido su habitación tal cual, limpia, y ordenada, tal y como él la habia dejado antes de irse, lo único que habia cambiado eran las sábanas, pero todo lo demás, sus libros, su escritorio, sus colecciones, incluso sus posters seguían en el mismo lugar.

El corazón de Taehyung se apretó levemente, comenzó a caminar por el interior de su cuarto, tocando todo lo que sus dedos alcanzaban, Jungkook dejo las maletas a un lado, guardando silencio, viendo desde lejos como Taehyung parecía estar reencontrándose con el pasado. El castaño se acercó a uno de los muebles, viendo sus libros ordenados, viendo una imagen de él con su madre en navidad, otra de él y sus padres en un día de campo, a un lado podía ver unas pequeñas figuritas de aviones coleccionables y mientras más seguia avanzando, más su mente comenzaba a recordar.

Continúo caminando, viendo como en las repisas yacían más fotos, algunos juguetes que le gustaba coleccionar, incluso sus antiguas llaves seguían donde las habia dejado.

¿Cuánto tiempo se habia ido que todo parecía tan lejano?

Sus brazos abrazaron su propio cuerpo, su pecho comenzaba a sentirse pequeño y sus ojos comenzaban a cristalizarse levemente, cerro los ojos y aspiro con fuerza, y en cuanto el olor hogareño y tan característico de su hogar; el cual estaba tan escondido en sus recuerdos, llego a él, no pudo evitar el sollozo que escapo de sus labios.

Lo próximo que sintió fueron los grandes y fuertes brazos de Jungkook rodeándolo desde atrás. Jungkook ya se habia encargado de cerrar la puerta con seguro para poder darle a su chico la privacidad necesaria con sus emociones, aun así, decidiendo quedarse con él, por esto mismo no dudo en ir a abrazarlo, sostenerlo en medio del caos que estaba viviendo en su mente y corazón.

— me obligue a olvidar... —la voz de Taehyung sonó como un susurro— m-me obligue a olvidar porque así era más fácil estar lejos, pe-pero... ¿Cómo pude atreverme a hacerlo? ¿Cómo pude ser tan egoísta?

No lo soporto más, su cuerpo giro por inercia y su rostro se ocultó en el cuello del mayor, quien lo rodeo firmemente con sus brazos, acariciando su espalda con cariño, permitiéndole al menor desahogarse a su lado.

— no eres egoísta por querer protegerlos, eres egoísta contigo mismo por nuevamente olvidar que tú eras una víctima —dijo, Taehyung trato de ocultarse más de ser posible— no viste otra opción en ese momento más que alejarte por la seguridad de tus padres, jamás has sido egoísta, solo eras alguien que desesperadamente quería proteger a los que ama.

— pe-pero ellos debieron pensar que los abandone...

— ellos debieron pensar que estabas haciendo tu vida, una muy difícil que requería de tu tiempo— nuevamente, su voz no era dura, pero si firme, no queriendo que Taehyung siguiera tomando esas responsabilidades— mi Taehyung... mi amor, ¿Cuánto más te atormentarás a ti mismo? —cuestiono en un susurro contra su cabello, Taehyung salió de su escondite, viendo al mayor a través de sus cristalizados ojos— tus padres te amaron, te aman y te amaran sin importar nada, cariño, no dejes que los recuerdos te invadan acompañados de culpa, deja de lleguen a ti de forma cálida, que vengan a ti de forma tan maravillosa como lo fueron en su momento.

Unas cuantas lágrimas bajaron traicioneramente por las mejillas rojas del menor, Jungkook las limpio con cuidado, para luego dar un beso duradero en la frente de su amado.

— tuviste una infancia maravillosa, y tus padres no lo recuerdas de mala forma, no lo hagas tú —su voz era tranquila, sin reproches, mientras seguia limpiando las lágrimas con cuidado— recuerda todas tus sonrisas, tus momentos con tus padres, la forma en que veías el mundo a esa edad, recuerda todo con benevolencia y amor, será más fácil.

Taehyung, con sus labios temblando, asintió, Jungkook sonrió para luego agacharse levemente, tomar las piernas de su chico y cargarlo de modo nupcial, llevándolo hacia la cama de dos plazas, recostándolo con cuidado, no dejando de sonreírle, no dejando que sus miradas se apartaran.

Jungkook se ganó sobre él, tomando su lugar entre sus piernas, recostándose por completo en el pecho de su chico, sintiendo como este de inmediato comenzó a acariciar su cabello.

— no tienes idea de lo feliz que estoy por poder acompañarte en esto, mi amor —su voz ronca volvió a hacerse escuchar. Taehyung no detuvo las caricias— el verte triste por tus recuerdos y lo que puso ser diferente me rompe el corazón, Taehyung, no has hecho nada malo, siempre has protegido a los demás, pero no te proteges a ti de ti mismo, deja de ahogarte en un mar que tú mismo estas creando, debes tratar de flotar en los maravillosos recuerdos que tienes y los nuevos que crearas, no has perdido todo el tiempo del mundo, amor, aún queda toda una vida.

Por dios como amaba a este hombre.

— ¿Por qué siempre dices lo que necesito escuchar? —susurro, besando la oscura cabellera— tus palabras siempre salen como si fueran de un libro de poesía o psicología.

Jungkook rio divertido, con cuidado se levantó por sus codos, se acercó, quedando completamente sobre Taehyung, quien lo observaba con una sonrisa, sus ojitos y mejillas sonrojadas por el llanto. Jungkook beso su frente, sus parpados, su nariz, sus mejillas y sus labios. El corazón de Taehyung se sintió cálido.

— cada palabra que va hacia ti sale de mi corazón —dijo de forma sincera, Taehyung sonrió aún más— siempre que te sientas de esta manera, habla conmigo, no me dejes al margen, por favor cariño, si no encuentro las palabras correctas leeré libros completos solo para darte tranquilidad.

El corazón de Taehyung no podía más, estaba siendo brutalmente atacado sin piedad, y como impulso, tomo la nuca de su prometido, acercándolo a sus labios, juntándolos con los suyos en un beso demandante y apasionado. Jungkook bajo un poco su cuerpo, juntando sus miembros a través de la ropa, Taehyung gimió de forma ahogada al tener los labios contrarios presionando fuertemente contra los suyos.

Después de unos minutos de una intensa sesión de besos, ambos rodaron en la cama, sin dejar de besarse, quedaron frente a frente, recostados en el colchón, Jungkook acariciando la pierna que Taehyung habia subido a su cadera, y el menor acariciando la marcada mandíbula que tanto adoraba de su hombre.

Después de unos segundos se separaron, Jungkook dio unos cuantos cortos besos más en los labios contrarios, arrebatándole una risita pequeña y tierna, el corazón del mayor se sentía tan cálido y lleno de vida cada vez que escuchaba la risa contraria. Su Taehyung era tan especial.

El mayor vio con una sonrisa como los parpados de su chico comenzaban a parpadear más despacio, y de forma inconsciente este se acercaba más a él, específicamente a ese escondite que ya habia proclamado como suyo entre su hombro y cuello, con una sonrisa él lo acepto, acariciando su cintura y su cabello mientras Taehyung se acomodaba de la forma más gustosa.

— dormiré solo un rato —susurro Taehyung, sintiendo abrigado entre los grandes brazos de Jungkook.

El mayor beso su frente con adoración— descansa mi vida, sueña y flota en tus recuerdos con la tranquilidad de que estas en mis brazos.

La voz del mayor era baja y pacífica, lo suficiente como para que Taehyung se sintiera en las nubes y dejara que sus parpados se cerraran mientras su conciencia se entregaba al mundo de los sueños con tranquilidad, estaba siendo cuidado por los brazos de su amado, y cada vez que estaba refugiado en ellos, todo parecía ser más liviano y fácil.

Jungkook sonrió al ver como de a poco su chico se quedaba dormida, sus extremidades caían por completo en la cama y su boca se abría ligeramente, mientras su aliento salía de forma lenta y pausada. Era precioso.

Realmente sentía alivio de como habían avanzado las cosas, los padres de su prometido resultaron ser unas personas fantásticas y unos padres ejemplares, y claro que él se esforzaría por cumplir sus expectativas, después de todo, le estaban entregando la mano de un ángel, debía ser digno de él.

Se sentía tan bien poder ser aún más parte de la vida de Taehyung, su chico, su amor, pronto su esposo. Jungkook se sentía en las nubes, tendría un futuro con el hombre que amaba, al cual adoraba e idolatraba, ¿en qué momento cometió un milagro como para que el cielo le respondiera con otro? Era real, era suyo, habían creado una relación tan llena de amor, respeto y lealtad, una relación llena de momentos memorables, una relación realmente única e incomparable, nadie podría amarse tan intensamente, nadie podría tener lo que tenían ellos, porque simplemente no habia forma de que alguien amara tan intensamente.

Su amor por Taehyung solo podía ser envidiado.  

















Sus manos estaban entrelazadas y sus pies no se detenían mientras las hojas y el pasto sonaban debajo de ellos. Taehyung iba dirigiendo sus pasos mientras una sonrisa adornaba su rostro y Jungkook sonreía por poder verlo tan feliz, casi haciendo una travesura. Ambos salieron a las once de la noche de la casa de los señores Kim, con unas mochilas con ropa, comida y toallas. Jungkook tenía una idea de hacia dónde iban.

— mi amor —la voz de Jungkook rompió el silencio, pero no dejaron de avanzar— ¿sabes que tienes veintitrés años ¿no? —Taehyung hizo un pequeño sonido en afirmación— ¿entonces porque actúas como si fueras un adolescente cometiendo una travesura? ¿tus padres te castigaran? —cuestiono en todo burlón, claramente disfrutando molestarlo.

Pero Taehyung no se dejó intimidar— entonces ¿tú le explicaras a mi padre porque salimos casi a medianoche sin avisarles? —Jungkook guardo silencio— eso creí don valiente.

Taehyung no pudo evitar reír en cuanto sintió una nalgada en su trasero, jamás dejaría de divertirle que la mejor manera de descargar las frustraciones cuando Jungkook estaba molesto o en desacuerdo, era ir contra su trasero. Jungkook por su parte rio de igual manera, su chico era alguien muy descarado.

— ¿Cuánto falta para llegar? —cuestiono el mayor.

Taehyung se detuvo por un momento — ya estamos aquí.

Avanzando un poco más, Jungkook fue el principal espectador de una de las vistas más maravillosas que habia visto, al salir del pequeño bosque, llegaron a un lago escondido, en donde había unas muy pequeñas cascadas y vertientes, había rocas y todo estaba protegido por los árboles y la naturaleza que los rodeaba. La luna iluminaba perfectamente el lugar.

Su mente se perdió tanto que no fue consciente en el momento en que su prometido se alejó un poco de él, sus ojos fueron como imanes en el momento que sintió una prenda caer frente a él, siendo esta la camiseta de Taehyung.

Sus ojos se dilataron por completo, el cuerpo de su chico era una obra maestra, algo divino, algo irreal. Taehyung siguió quitando sus prendas una por una, sin dejar de ver al contrario de vez en cuando por sobre su hombre. Jungkook lo detallaba por completo, ese cuello tan brillante y apetitoso, su esculpida espalda y la forma tan sexi en que esta creaba una curva justo antes del inicio de su trasero, esas exquisitas piernas bronceadas hicieron aparición y Jungkook, como si fuera la primera vez que lo veía desnudo, sentía su corazón palpitar con fuerza y sus ojos brillar ante la belleza tan excepcional que poseía el hombre al que amaba.

Después de unos segundos el cuerpo del menor quedo completamente desnudo, y después de darle una traviesa sonrisa, comenzó a moverse hacia el lago, contorneando sus caderas, sabiendo perfectamente que la vista contraria seguía cada uno de sus pasos y se estaba paseando por su cuerpo de forma descara. Poco a poco fue entrando en el agua, hasta que esta rebaso levemente su trasero, se hundió por completo para luego volver a salir, tirando su cabello hacia atrás, dejando que las gotas resbalaran por su cuerpo como pintura cayendo por un lienzo que a ojos de quien lo veía con tanta adoración, era una obra maestra.

En un momento en donde la intimidad y la lujuria reinaban, Taehyung volteo sobre su hombro para poder ver directamente a los ojos del hombre que amaba— ¿no vendrás?

Su voz tan dulce y seductora.

Jungkook no tardo en darle una vista realmente agradable a Taehyung, mientras retiraba su camisa boton por botón, dejando a la vista hambrienta del contrario sus clavículas, pezones, pectorales y abdomen bien definido, sus músculos y fuertes hombros eran una gran debilidad de Taehyung, las venas marcadas en sus brazos, y la forma tan sofisticada de retirar sus prendas era a simple vista, algo que jamás podría cansar al menor.

Después de retirar sus zapatos, Jungkook quito su pantalón y ropa interior de forma algo burlone, viendo directamente a los ojos de quien lo veía de forma tan seductora. Sabía que era un hombre atractivo, vaya que lo sabía y amaba poder seducir a su chico, haciéndolo reaccionar con tan solo ver su cuerpo, eso sí era un orgullo para él.

Con una sonrisa se fue adentrando en el agua, pasando a un lado de Taehyung, dejando que el agua le llegara a la cintura, imitando la acción contraria, se hundió, permitiendo que todo su cuerpo quedara empapado, una vez salió, las gotas comenzaron a caer de su cabello, comenzando un recorrido de su cuello, pasando por todo su torso, perdiéndose con el lago en cuanto llegaban abajo. Taehyung no pudo evitar tragar saliva.

— ya estoy aquí, ¿te quedaras tan solo mirando? —contrataco el mayor, su sonrisa ladina era un claro reto.

Taehyung sonrió, amaba lo sensual que era Jungkook, la masculinidad que irradiaba y por su puesto el cuerpo tan trabajado que poseía. Era dominante y autoritario por naturaleza, era un hombre que mostraba su porte y superioridad con solo su presencia, y eso no podía encantarle más al menor.

Su brazo se alzó, tomando la mano de Jungkook entre las suyas, pidiéndole en silencio que se acercara a él, Jungkook obedeció, pero no dijo nada, ni siquiera cuando Taehyung tomo sus manos y las llevo a su trasero, dejando que estas apretaran y amasaran a su antojo. El menor no se quedó atrás, se acercó, lamiendo los labios contrarios con la punta de su lengua, comenzó a bajar por su cuello y clavículas, dejando mordidas y marcas que ponían en claro que era de su pertenencia. Jungkook disfrutaba de las caricias contrarias con fascinación, sintiendo como los labios de su chico comenzaban a bajar más y más, sonriendo cuando lo sintió morder levemente su abdomen.

Su mirada bajo mientras una de sus manos acariciaba los cabellos castaños— ¿te gusta, hm? ¿te gusta el cuerpo de tu hombre?

— me encanta el cuerpo de mi prometido —confirmo, volviendo a su trabajo de recorrer todo con sus dientes y labios.

Jungkook no pudo evitar echar su cabeza hacia atrás en cuanto sintió los labios contrarios en sus bolas, al mismo tiempo que la mano de Taehyung jugueteaba con su miembro y su pulgar hacia círculos sobre la cabeza de su polla. Taehyung subió su vista, amando la increíble imagen que lo recibió, Jungkook con la cabeza hacia atrás mientras sus músculos se marcaban aún más y las gotas caían por su cuerpo. Realmente era sexi.

Sin hacerlo esperar más, sus manos fueron a los muslos contrarios mientras su boca se tragaba todo el miembro del mayor, grueso, largo, podía sentir las venas palpitando dentro de su boca, aun así no se detuvo, lo degusto tanto como pudo, con su lengua y garganta lo acaricio, y su cabeza no dejo de moverse hasta que sintió como sus cabellos eran tirados con fuerza y las caderas contrarias comenzaban a moverse con agresividad contra su boca, sintiendo como su garganta era acariciada hasta el fondo por la polla del pelinegro.

— cómo te dije la primera vez que estuvimos juntos... tu boca está hecha para recibir mi polla —dijo en un jadeo, mientras su vista estaba totalmente embelesada por el cómo su miembro desaparecía en la boca contraria.

Así continuaron unos minutos, hasta que Taehyung sintió como su cabello era tomado con brusquedad y era obligado a llegar hasta el final, su nariz tocando el leve vello púbico mientras sentía como por su garganta bajaba la corrida del mayor, quien no soltaba la cabeza del que estaba de rodillas, asegurándose de que recibiera todo de él.

Después de unos segundos Taehyung se separó, nada había sido derramado por él, ambos no quitaron los ojos de los contrarios, seduciéndose con tan solo sus miradas, Jungkook podía ver el brillo en esos ojos cafes, sabiendo perfectamente que el menor seguía totalmente excitado, y la comprobó aún más, cuando Taehyung se acercó a una de las orillas contrarios cerca de una vertiente, donde gran parte de sus piernas seguían cubiertas por el agua, y sin decir nada, se inclinó, abriendo sus piernas, dejando su trasero en alto en una clara invitación.

Las gotas de agua caían por su espalda y su trasero, su cabeza estaba recostada en sus brazos, pero su mirada seguía conectada con la del contrario por sobre su hombro, y su cuerpo se estremeció en cuanto Jungkook comenzó a caminar hacia él.

Sufrió un escalofrió en toda su columna cuando la punta de los dedos del mayor recorrió su espalda de arriba abajo, pasando lentamente, llegando hasta el comienzo de su trasero. — mi querido amor... ¿Qué deseas? ¿deseas que te coma por completo...?

De la boca del menor no salieron palabras, solo un jadeo envuelto de necesidad mientras empujaba su trasero hacia atrás, invitándolo nuevamente a explorar y hacer cuanto quisiera. El mayor sonrió, llevando sus manos a las nalgas contrarias, abriéndolas para él, viendo esa entrada que tanto esperaba por él, demostrándolo al no dejar de esparcir su lubricante natural de forma agresiva.

No se hizo esperar, agachándose, llevo su boca directamente a esa entrada codiciosa, abriéndola cruelmente con su lengua, excitándose aún más al escuchar los gemidos del castaño, quien no pudo evitar comenzar a retorcerse, siendo sostenido por las manos contrarias, las cuales no dudaron en mantenerlo quieto golpeando su redondo trasero.

— ¡ah! Carajo... —gimió el menor, mientras sus manos trataban de sostenerse de cualquier cosa, siendo esclavo de lo que la boca del mayor provocaba en él— ahí... cómeme ahí...

Los ojos inyectados de sangre del mayor observaban la espalda curveada del menor, pasando sus manos por ella, por todo lo que alcanzara, pasando sus uñas, dejando marcas que recorrían su cuerpo con una electricidad exquisita. Ni sus manos ni su boca se detuvieron en ningún momento, ni con las suplicas y temblores del contrario, ni siquiera cuando Taehyung trato de llevar sus manos hacia atrás para separarlo, Jungkook tan solo las tomo y las sujeto en su espalda baja sin dejar de hacer su trabajo, así continuo unos segundos, con los gemidos y jadeos contrarios que llagaban como música a sus oídos.

Hasta que un grito y un gran temblor por parte de Taehyung lo hizo desacelerar sus movimientos, siendo consciente de que su chico se había venido. Únicamente con su lengua dentro de él, acariciándolo y abriéndolo de forma sucia y excitante.

Sin esperar más, Jungkook se puso de pie, girando, al contrario, subiéndolo más en la superficie, dejándolo boca arriba con su trasero fuera de la superficie, tocando el agua al estar inclinado para él. Abrió sus piernas sin ningún tipo de consideración, tomo su miembro, y sin compasión por los ojos llorosos del contrario, entro de una estocada, disfrutando la estreches que el castaño le ofrecía tan hábilmente.

— ¡Ah! Kook... —gimió al sentir como el mayor contorneaba sus caderas, sabiendo lo mucho que Jungkook adoraba hacerlo sentir por completo su miembro— muévete... por favor, muévete, te necesito.

Su voz jadeante, sus ojos suplicantes y la forma tan descarada en que lo apretó su entrada hizo al mayor apretar los dientes— mierda, tu trasero se come mi polla de una forma demasiado caliente.

— n-no seas tan vulgar.

Jungkook sonrió, levantando su mano, estampándola contra la nalga derecha, sonriendo aún más al escuchar el gemido del menor— amas que lo sea.

Sentencio, después de eso, no perdió tiempo, tomando la cintura contraria, dejando las piernas del castaño colgadas en el aire, comenzó a penetrarlo de forma dura, brusca y sin sentido, queriendo llevarlos al máximo placer a ambos. Taehyung gemía de forma descontrolada, sintiendo como el miembro del pelinegro lo acariciaba de forma brusca y deliciosa por dentro, al mismo tiempo que tocaba sin piedad su punto de placer, llevándolo de forma rápida al límite.

Su cuerpo subía y bajaba, trataba de sostenerse de algo, pero solo terminaba cambiando de posición por las embestidas y la forma tan sencilla en la que Jungkook movía su cuerpo a su antojo. Jungkook noto esto y no podía evitar sonreír al ver el como el menor se dejaba llevar por todas las sensaciones que él le obligaba tener.

Queriendo llevarlo al límite, tomo sus piernas nuevamente, llevándolas a sus hombros, abrazándolas mientras se inclinaba, haciendo que su miembro llegara aun más profundo. Continuo así un tiempo, jamás disminuyendo su ritmo, solo haciéndolo más fuerte y rápido, amando las expresiones contrarias, grabándose cada una en la memoria, sintiendo el calor en su vientre en cuanto vio como los ojos se su chico se volvían blancos, su boca se abría y de ella salía un fuerte gemido, indicando que se había corrido.

En base a esto, su entrada lo apretó de forma deliciosa, comenzó a buscar un ritmo más rápido y duro, buscando su propia liberación, la cual no tardo en llegar, dejando toda su esencia, hasta la última gota, dentro de su chico, quien estaba recibiendo todo con una sonrisa y una expresión satisfecha en el rostro.

Después de eso lo único que se escucho era el sonido del agua, como chocaba entre ella y los pequeños jadeos de Taehyung al sentir como su cuerpo era tomado por los brazos contrarios, poniéndolo de pie sin dejar de sostenerlo. Jungkook lo observaba con una sonrisa.

Ambos se sonrieron de forma cansada mientras sus respiraciones seguían agitadas.

Y con complicidad, sus labios se unieron de forma tranquila y cálida. 


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